¡Y volví! Jajaja, luego de un caótico diciembre lleno de sorpresas buenas y malas. Ojalá hayan pasado una muy feliz navidad
Agradezco enormemente a: Satorichiva, Harmony Abadejo, Sayumi Shirobara, Kaori_Mikaren, tsubasa23, Chatonette y por sus bellos reviews. Hay mucho más que contar de esta historia, cada vez se enredará más ...a ver como salen el rubiales y la Marinela de este embrollo 7u7 jojojo Este es un poco corto, pero ojalá les guste
¡Disfrútenlo!
P.D: Si también están leyendo Cielo, mi otro fanfic, este se actualiza el lunes ^^
Capitulo 11: Como bola de nieve.
—¡Al fin!—Celebró Sabine Cheng del otro lado de la línea al oír de boca de su hija que ya tenía novio, falso, pero novio, sobre todo al tratarse de ese rubio de en su viaje a México. Desde que lo conoció, la mujer no paraba de emparejar a su unigénita con el chico Agreste.
—Mamá, esto no es lo que tu crees.
—Claro que lo es...¡Tú y Adrien son el uno para el otro!
—¡Mamá!
—Si si ya sé ¡No mates nuestras ilusiones de futuros nietos!
—Mamá...Si te comté esto es para que no te sorprendieras con la presencia de Madame Agreste y todo lo que conlleva...
—No te preocupes cariño...¡Seguro mi consuegra y yo nos llevaremos de maravilla!
—Mamá...
—¡Nos vemos mañana!
Y colgó.
El desayuno con Emilie Agreste fue muy agradable, sin embargo Marinette no paraba de sentirse incómoda entre tanto halago de la misma, además de su visión del futuro. Sumado a que Lila Agreste se había cruzado por su camino echándole la mirada más venenosa que hubiese visto. Era. Odio puro, por lo que prefirió pasar de ella.
Al igual que su madre, Emilie empezó a hablar de nietos, y de lo felices y guapoa que serían con padres como ellos. La imagen de un niño de cabellos azabaches y ojos verdes no dejaba de nublar su buen juicio.
"¡Es ridículo!" pensó la ojiazul totalmente asustada "Ya enloquecí"
Lo mejor era salir de allí cuanto antes, aunque sea un rato, por lo que decidió ir al centro comercial a distraerse un poco. Optó por el más cercano. No obstante pronto se dió cuenta que no era uno cualquiera.
Era exageradamente grande, todas eran tiendas demasiado costosas, podías contratar mayordomos a tu disposición y contaba con aparcadero de yates y helipuertos privados.
"Malditos ricos, aunque no vendría mal poner algún helipuerto en Miraculous"
Había llamado a Adrien y le dijo que se encontraran la tercera planta, donde estaban los videojuegos...¡Qué difícil era escojer algo! ¡Todo le gustaba! Desde las figuras edición limitada de Ultra Mecha Stike hasta los lindos peluches de pokémon en la vitrina principal. Si ella pudiera se llevaba todo.
—Hey Mari.
Hablando de Rey de Roma.
Con una expresión derrotada Adrien hizo acto de presencia, no se veía nada bien.
—Al fin pude safarme...
—¿Como te fué?—preguntó ella preocupada al ver su semblante.
—Peor de lo que te imaginas.
—¿Que pasó?
—Mi padre, quiere que tengamos hijos pronto o nos quitaran nuestra fortuna por falta de un heredero
—¡QUE! —gritó alarmada—¿Y que hay de Laurie?
Las personas de la tienda giraron a atender el chisme, ellos se voltearon y prosiguieron en un tono más bajo.
—Es mujer, y el abuelo es un machista de mierda.
—Oh.
—¿Y a ti que tal te fue? Espero que mejor que a mí.
—Pues...Tu madre es una mujer muy agradable
—¿Te bombardeó con preguntas?
—Algo peor...
— Adivinaré, también te habló de nietos ¿Cierto?
—Sí y Mañabnairáaconoceramimadre
Para su desgracia y fortuna en dos años de amistad él había aprendido a desenredar todas sus palabras cuando se ponía nerviosa.
—¿QUE? ¿COMO DEMONIOS PASÓ ESO MARINELA?
La gente a su alrededor volvió a mirarlos fijamente, cosa que lo molestó aún más. Lo mejor fue salirse del local, no quería ser más parte del show.
—Le dije que no podíamos quedarnos por el cumple de mi abuela y ella quiso acompañar a mi madre y a mí a buscar el regalo.
Adrien fue sobrepasado con tal respuesta, torpemente se tambaleó a un conjunto de asientos alejados del montón y se dejó caer en ellos. Se sentía estúpido, impotente, no podía creer que por obsesión de superar la insuperable fortuna de su familia y desmostrar que el podía con todo. Si hubiera tenido el valor de mandar a todos al diablo no estaría en esta situación y mucho menos la había involucrado a ella.
Ella, la única persona que lo había solapado y apoyado en toda esta locura, que tenía ese don que hacía de su negocio un éxito, que no lo juzgaba y siempre estaba para él. Sin dudar.
—Soy de lo peor, yo te metí en este embrollo...tú...tú no te mereces...
—Hey—dijo la chica tomando suavemente su rostro—Estamos juntos en esto, no te voy a abandonar, encontraremos una solución, lo prometo.
Los preciosos zafiros de la fémina era todo lo que el chico necesitaba ver para creer que todo estará bien. Era increíble la sensación de relax que sentía a su toque, era una mujer demasiado hermosa, inteligente, dedicada, valiente, positiva...
El Agreste tragó duro al notar más profundamente esas cualidades, devolvió el gesto acariciando lentamente su mejilla y su mirada esmeralda se posó en sus labios
Esa boca lo llamaba poderosamente, tenía unas increíbles ganas de besarla. Y ella parecía en misma sintonía ¿Que pasaría sí...?
Tomando un poco más de seguridad rodeó la cintura de su compañera quien respondió colocando sus brazos alrededor de su cuello y acercando lentamente su rostro al suyo...
—¿HOLA?—gritó una voz femenina detrás de ellos provocando que se alejaran en el acto.
Al voltear pudieron distinguir a tres figuras se hallaban frente a ellos, las tres conocidas por el Agreste, pero sólo una por ella. La expresión en sus rostros era indescifrable al observar al último miembro del recién llegado grupo. Era imposible...
La mujer rubia quién aparentemente era la que había interrumpido se cruzó de brazos molesta, mientras que la otra fémina del grupo una agraciada mujer de ojos rasgados y mirada avellana, la observaba fastidiada. Torció el gesto antes de dirigir nuevamente su atención a la cariñosa pareja.
—¡Vaya Adrien tanto tiempo sin saber de ti! ¡Pero que escondidito te lo tenías!—habló la de rasgos orientales con una sonrisa traviesa. No era el mismo caso para los otros dos, quienes veían con furia disimulada el escenario.
—Kagami, que gusto verte.—saludó alregremente Adrien
—¿Y no nos vas a presentar a esta lindura?—la mirada de la de orbes marrones recorrió a Marinette de manera veloz, pero efectiva.
—Claro...ella es mi novia Marinette.
—Mucho gusto—la franco china tendió la mano a la japonesa quién la besó delicadamente. Cosa que no agradó en nada al rubio.
—El gusto es mío Mademoiselle.
—Kagami...
—¿Qué? ¡Es lo divertido de batear para los dos lados! Hay mucho más para donde mirar.
—Pero no a mi novia...
—Tranquilo celoso, sólo soy amable.
—Ejem—tosieron al mismo tiempo, las otras figuras en el local quienes se vieron completamente ignorados.
—Ah sí—recordó Kagami con amargura—Yo venía con estos. En fin, Adrien, Hermosa, quisiera presentarles a Chloé Bourgeois y a su prometido Jeffrey Couffaine.
Chan chan chan. ¿Recuerdan a Jeffrey? ¿ El Don Juan del Team Altmare? Pues está de vuelta y porque se apellida Couffaine...Lo sabrán en la próxima ocasión uwu
Sin nada más que decir me despido.
Xoxo, Maretta
