¡Hola! Como les va? jajaja espero que les guste este cap que esta algo largo, creo que el mas largo de todos hasta el momento jojojo... Una vez mas carezco de inspiracion auditiva ¡No se que cancion podria quedar para este cap! asi que ustedes decidan cual seria mejor escuchar ;). Nos leemos en un momento ;D.
NOTA::: La historia es mía y los personajes pertenecen a nuestra querida Stephenie Meyer.
El móvil sonó un par de veces, ella corrió para tomarlo interrumpiendo su sesión de yoga.
-Alice Gray- dijo al responder.
-Buenos días- saludo en su tan conocido tono de voz entusiasta.
-Buenos días Emmett ¿Cómo estás?- dijo ella con una sonrisa mientras volvía a su tapete de yoga, puso el altavoz y volvió a la posición en la que se había quedado.
-Guapo, fuerte, sexy, la lista es interminable ¿Y tú qué tal?- le dijo con tono galán, ella soltó a reír por lo bajo mientras seguía con su rutina.
-Yo muy bien- respiro hondo y soltó el aire. –Gracias- le dijo.
-Oye temo decirte que se adelanto la cita para la prueba del menú- le dijo él a la espera de la respuesta de Alice.
-¿Qué tanto?- le pregunto ella pasando a su última posición.
-Sera a las 3- dijo el pensativo.
-Oh bien, supongo que no hay problema- dijo ella dando una última respiración profunda.
-Solo que no podre pasar por ti como habíamos quedado, pero todo sigue igual para la cena- le informo Emmett sonriendo ampliamente al otro lado de la bocina.
-Oh está bien, perfecto- le dijo ella, relajándose.
-Bien, enviare un chofer por ti, nos vemos allí entonces- le dijo él a manera de despedida.
-Claro, nos vemos- le dijo ella y colgó. Miro el reloj y todavía faltaban 3 horas para llegar a su cita. Se preparo un baño de sales, con un té helado. Reviso sus correos y respondió los que debía como verificar que la entrevista de la edición estuviera bien y fuera interesante… Checó algunas otras cosas en su iPad y la dejo de lado para secarse y vestirse. Alguien toco a su puerta y fue a abrir.
-Buenos días, el chofer fiel y cordial que necesitaba llego- dijo en la puerta con aire casual, ella soltó a reír de la sorpresa.
-¡Riley! ¿Qué haces aquí?- le dijo ella abrazándolo, pensando en que eso cambiaba sus planes.
-Te extrañaba demasiado- le dijo y dejo su pequeño maletín junto a la puerta -Lindas flores- dijo al ver el hermoso arreglo.
-Sí, lo trajeron esta mañana- dijo ella con una gran sonrisa.
-Y entonces ¿Cuál es el plan para hoy?- le pregunto con una sonrisa cálida.
-Pues el mío es ir a ver algo de los preparativos de la boda- dijo ella con aire distraído.
-¿Tuyo? Ósea que ¿No quieres que te acompañe?- le pregunto él con una ceja en alto, ella solo negó con la cabeza. -¿Por qué?- le pregunto confundido.
-No te esperaba y… seguro quieres ver a alguien acá en L.A, ve y visita a quien quieras tienes el día libre- le animo ella con sus manos sobre sus hombros y un guiño.
-No lo creo- le dijo él con suma seriedad, ella rodo los ojos y le dio un beso en la mejilla.
-Anda- le animo de nuevo… seriedad, otro beso en la otra mejilla y suspira.
-Está bien, pero cualquier cosa que necesites o quieras, llámame- le pidió él, ella asintió sonriente. El teléfono de su habitación sonó y Riley corrió a responder, gimió un par de veces a modo de entendimiento y colgó.
-Te están esperando en la entrada- le aviso con cierta desgana, Alice fue por su clotch, se despidió de Riley, fue a ponerse sus tacones Jimmy Choo.
-Te quiero- le dijo a su fiel amigo y salió con paso rápido hacia el elevador.
-Buenas tardes Srita. Gray- le dijo el chofer cuando ella llego a la mitad del lobby.
-Buenas tardes, llega temprano- dijo ella con cierta admiración y camino hacia la Lincoln que la esperaba en la puerta, el joven abrió la puerta trasera y la cerro en cuanto ella estuvo dentro. El subió de su lado.
-Mi nombre es Evan y estoy a su disposición- dijo él con una sonrisa amable, Alice le miro y asintió para después ver su iPad para verificar su agenda de la semana, la cual le enviaría Bree en cuanto la terminara de organizar con sus citas, compromisos y juntas. El camino fue en silencio hasta la dirección a donde Emmett le había indicado a Evan que por cierto era un amigo de trabajo de él, para que llevara a Alice.
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-Rose me dijo que sería a las 3:30, no puedo tomarme tantas libertades Emmett- le dijo casi en un reclamo a su cuñado.
-Lo siento pero, eres el hermano de la novia y el mejor amigo del novio, tienes que ir- le insistió Emmett sin preocupación.
-Ya te dije, si sigo así tendré que cubrir el turno nocturno por una semana- le regaño negándose, provocando la frustración de Emmett, pues si no iba tendría que enfrentarse a la furia de Alice y eso si que era de temer, aunque si iba Jasper también tendría que hacerlo pero al menos no sería en vano.
-¡Hey Hale!- le grito Mike a sus espaldas, el aludido se volvió.
-Espera- le dijo a Emmett. -¿Qué pasa Mike?- le pregunto frunciendo el ceño.
-Es la boda de tu hermana ve, tú me has cubierto varias veces, te lo debo- le dijo Mike con camaradería.
-¡Ves!- grito Emmett al otro lado de la bocina con la voz llena de entusiasmo. Jasper suspiro y miro a Mike con agradecimiento.
-Bien, allí estaré a las 3:00 en punto- dijo derrotado, y Mike se fue sigilosamente preparado para cubrir a su compañero.
-Te veo allí a las 3:00 en punto ni un minuto más, ni un minuto menos- le advirtió su cuñado con verdadera advertencia.
-Descuida allí estaré- le dijo Jasper y colgó para ir a continuar con su trabajo.
Emmett complacido por la respuesta de su víctima llego a su oficina con una gran sonrisa, envió un mensaje a su prometida:
Listo, recuerda no contestar llamadas.
Seguido de un corazón.
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María aseaba una suite del hotel cuando su celular vibro, asustándola, miro el número y sonrió ampliamente.
-Hola Riley- dijo con su típica voz provocativa.
-Mi queridísima María, ¿A qué hora es tu tiempo para comer?- le pregunto como si nada, ella se quedo confundida.
-A las 3:30 ¿Estás aquí?- le pregunto con una sonrisa extendiéndose por sus labios.
-Paso por ti al Four Seasons- le dijo y colgó sin decir más. María sonrió y se apuro para terminar y alcanzar a arreglarse un poco, agradeciendo llevar siempre un cambio de ropa para su salida del trabajo.
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-Hemos llegado Srita.- anuncio Evan que en cuanto detuvo la camioneta corrió a abrir la puerta de Alice, ella sonrió ligeramente y bajo con sus gafas Burberry. La acompaño hasta la gran terraza donde se llevaría a cabo la boda.
-Aquí está bien- le dijo a su chofer, el asintió y se fue, ella camino hasta el centro del lugar, donde el piso tenia hermosas baldosas color caoba brillante y sobre el centro de lo que supuso seria la pista había un gran y elegante candelabro de cristal. El salón estaba abierto, pero no había nadie, solo ella, tomo su móvil y busco el numero de Rose, pero nadie respondió, iba a llamar a Emmett quien tampoco contestaba, volvió a llamar a su amiga merodeando por el lugar imaginando como seria todo. Miro el reloj y apenas eran las 3, al parecer había llegado unos cuantos minutos antes.
Afuera, Jasper aparcaba casi en la puerta del lugar y entró con andar indiferente, y entonces la vio caminar con una expresión molesta con su móvil en la mano.
Alice llamaba y llamaba pero ninguno de los dos contestaba, se volvió con la intención de llamar a su gran amigo, pero se quedo tensa e inmóvil como su hubiera visto nada más y nada menos que un fantasma, dejo su móvil de lado. Al parecer lo que sería un día tranquilo y normal no podría serlo totalmente a fin de cuentas.
-Hola- dijo él con algo de sorpresa, ella recompuso su postura a su habitual profesionalidad.
-Hola, ¿Qué haces aquí?- le pregunto ella con una voz muy bien ensayada de control y desinteresada, pero aún así salía a relucir su estupefacción.
-¿Dónde están Rose y Emmett?- le pregunto confundido mirando alrededor.
-Esperaba que usted me lo dijera- dijo ella con una mueca enojada. En ese momento Jasper comprendió porque la insistencia de Emmett en que asistiera y fuera puntual, también en el cambio de hora tan repentino, comenzó a reír. –¿Que es tan gracioso?- pregunto Alice Gray.
-Nada, es solo que…- dijo pero no termino de hablar, no iba a delatar a su amigo con ella a sabiendas de su reacción. Alice pensó un poco y miro al cielo.
-Lo voy a matar- murmuro un poco más alto de lo que le habría gustado.
-¿Por qué?- pregunto Jasper con curiosidad. Ella parpadeo un par de veces.
-Por… por haberme citado antes y… y hacerme perder mi tiempo- dijo ella creándose esa excusa al momento, sorprendiéndose a sí misma de que no quería decir la verdadera razón. El asintió, más no le creyó del todo.
-Si lo sé- dijo él antes de suspirar pesadamente. Unos chicos que laboraban en el lugar entraron con una mesa cuadrada, sillas y la vestimenta de las mismas. Después llevaron las 4 opciones de vajillas, y 4 copas.
-Buenas tardes- le saludo el encargado. –Soy James Winewood- les dijo estrechando la mano de ambos. Un chico entro con un tripié, una cubeta de hielo y una botella de vino blanco la cual sirvieron en dos copas. –En unos 30 minutos tendremos la comida lista, mientras tanto paseen por el lugar y beban un poco de vino, con permiso- les dijo y se retiro al notar la tensión alrededor. Un chico les llevo una copa a cada uno en una bandeja plateada. Ambos sin saber que todo eso había sido preparado por Emmett para sus amigos.
-Voy a matarlo- declaro Alice tomando su copa bufando.
-Tranquila, ya sabes cómo es- le dijo Jasper encogiéndose de hombros.
-No puedo estar tranquila, simplemente no puedo- dijo y fue a caminar por el camino de piedra del jardín hacia un pequeño estanque con peces japoneses. Jasper suspiro y se quedo allí mirándola, ya hasta su postura se veía tan… diferente y distante. Camino hacia ella, que ahora estaba en cuclillas mirando los peces de cerca.
-Pensé que habíamos hecho un trato hacia apenas unas cuantas horas- murmuro junto a ella mirando el estanque artificial. Ella rodo los ojos, y exhalo.
-Si- dijo casi en un pesado suspiro, hizo ademan de levantarse y vio aparecer una mano tendida a su lado, ella la tomo y en cuanto se vio de pie la soltó. Miro el reloj de su móvil sin ninguna discreción, 3:10, abrió los ojos de la sorpresa de que tanto tiempo fuera tan poco. Ninguno sabía que decir ante tal silencio, ella no lo miraba al contrario de él.
-¿Por qué no vamos a la sombra?- le pregunto Jasper con un tono meramente casual, al menos era algo.
-Bien- dijo simplemente emprendiendo el camino de vuelta al salón.
-¿Cuándo regresas a Nueva York Alice?- le pregunto con más interés del que le habría gustado, ella le miro con algo de reclamo en la mirada. –Quedamos que podíamos hablarnos por nuestros nombres de pila- le dijo adivinando la razón de su mirada. Ella bufo en respuesta, y noto la pregunta aun en la mirada de Jasper.
-Me voy mañana a más tardar por la tarde- respondió a su pregunta antes realizada.
-¿Y cuando volverás?- le pregunto él.
-¿Para qué tanto cuestionamiento?- le pregunto ella en respuesta con una ceja en alto y los brazos cruzados, él se encogió de hombros.
-Simple curiosidad- dijo él con una media sonrisa, ella desvió la mirada discretamente al ver tal gesto. -¿Entonces?- le insistió.
-No vuelvo hasta el próximo año- dijo con cierta nostalgia, este era su última visita a L.A en meses, a menos que tuviera que volver por asuntos de trabajo. No esperaba la reacción de Jasper que se quedo mirando a la nada pues iba a perderla de nuevo por unos meses, demasiado tiempo ahora que sentía como si, sin quererlo volviera a su vida y renaciera algún tipo de conexión entre ellos. -¿Algún problema?- le pregunto ella con cierto goce de verlo así.
-No, ninguno- dijo él intentando controlar su expresión. Ella asintió con entendimiento. Miro su reloj… 3:25. -No deben tardar en llegar- comento Jasper exhalando al final, Alice lo miro y camino sin rumbo fijo solo para no tener que mirarlo demasiado.
-¿Llamaste a tu amiguita de la boutique?- le pregunto de espaldas a él, no podía evitarlo… quería saberlo fuera cual fuera la respuesta.
-¿Quién?- le pregunto él con el ceño fruncido, pero ella no se volvió.
-La chica con la que estabas coqueteando ayer, en el centro comercial después de Neiman Marcus- le dijo ella esperando una respuesta.
-No, no hay ninguna otra mujer que me interese- le dijo acercándose a ella, sin que Alice se diera cuenta.
-Oh pues que te vaya bien con ella- le dijo Alice y volvió a mirar el reloj de su móvil.
-¿No te interesa saber de quién hablo?- le pregunto en un tono de voz algo persuasivo. Ella se volvió decidida pero se topo con él, lo había escuchado muy cerca de ella más no tanto. Compuso su semblante.
-No, ni me interesa ni me importa- le dijo ella con seriedad y frialdad. Él la afianzo por la cintura sin dejarla ir.
-¿Es eso o no quieres oírlo?- le pregunto con una ceja alzada, ella quiso zafarse aunque gran parte de ella no quería moverse de aquel lugar que extrañaba.
-No me importa nada de lo que pase en tu vida- le dijo casi con veneno en sus palabras y una larga e intensa mirada.
-Sabes que tendremos que hablar algún día- le dijo Jasper con ansiedad, ella respiro hondo y fingió una sonrisa.
-No hables en plural que yo no quiero hablar del pasado- le dijo Alice mirándolo directo a los ojos, a la vez que sentía dolor de tan solo recordar aquella época.
-Puedo ver el dolor que te causa y por eso mismo lo mejor sería arreglar las cosas entre nosotros- le insistió él tomando su rostro entre sus manos, ella estaba nerviosa y dudosa con el corazón palpitando eufórico, pero al final negó con la cabeza.
-No Jasper, entiende que ya no puede haber un nosotros- le dijo Alice casi frustrada.
-¿No puede o no quieres?- le dijo Jasper acercándose peligrosamente a ella lo que ocasiono que la tensión y los nervios de Alice aumentaran. Miro al fondo para desviar la mirada y vio a sus dos amigos mirando la escena, al siguiente segundo Emmett ya estaba fuera del lugar.
-¡Emmett!- le grito y su gran amigo se volvió lentamente. Rose corrió para saludar a su hermano y ver la escena a una distancia prudente y segura.
-Hola Alice disculpa el retraso- se excuso él con su típico tono entusiasta, volviéndose para afrontarla.
-Retraso- repitió ella con enojo. -¡Retraso es el que tienes en la cabeza!- le grito y fue por su bolso.
-Alice- le dijo Rose con una sonrisita, que Alice devolvió falsamente. –Ya vuelvo- les dijo a los dos chicos para seguir a Alice que iba hacia la salida. El encargado del lugar salió para saludar a Emmett. -¡Alice!- le llamo alcanzándola, tomándola del brazo.
-¿Qué?- dijo ella menos enojada.
-¿Estás bien?- le pregunto su ex cuñada, Alice pensó su respuesta pues aun estaba tensa y algo confundida por la pregunta de Jasper… ¿No podían estar juntos de nuevo? ¿O no quería?
-Si- dijo ella después de un minuto. –Es solo que, ya dejen de tratar de que tú hermano y yo volvamos a estar juntos, por favor- le pidió Alice casi suplicante.
-Es que tienen que hablar, no sabes lo que paso con él en todos estos años, lo he visto llorar por ti Alice- le dijo en defensa de su hermano, Alice cerró los ojos con fuerza.
-No, Rose. Te quiero mucho y eres como una hermana para mí pero no puedo, simplemente no puedo- le dijo ella caminando hacia el auto que le había enviado Emmett, Rose suspiro y fue tras ella de nuevo.
-Alice, no volveré a pedirte algo así, siento lo que paso- le dijo abrazándola. –Por favor quédate, eres mi mejor amiga y quiero que estés presente además de que eres la organizadora de mi boda- le dijo con una sonrisita a sabiendas de que no podría resistirse a eso.
-Bien, solo por eso- le dijo Alice seria para después sonreírle a su amiga. Volvieron al salón.
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-¿Qué paso hermano?- le pregunto Emmett a Jasper cuando llego a su lado y James se fue para volver con la comida.
-Es que es tan necia, pero aun siente algo lo sé, pude sentirlo si tan solo olvidara su orgullo por un momento- dijo Jasper casi frustrado cubriendo su rostro con las manos.
-Tranquilo- le dijo Emmett dándole unas palmadas en la espalda.
-Eso intento- le dijo Jasper casi en un gruñido.
-Se le pasara, Rose la traerá de vuelta- le dijo con un guiño y como si hubiera sido ensayado, Rose entro con Alice a su lado sonriente pero aun así podía notarse la incomodidad que aun tenia.
-Por cierto, supe que tu padre está en un viaje de negocios- murmuro Rose a Alice antes de ir a donde estaba Emmett que recorrió la silla para que ella pudiera sentarse. Alice entendió el mensaje y decidió ir a visitar a Carmen y Billy después de la prueba para la cena, tenía mucho tiempo sin verlos y no volvería hasta dentro de mucho. Camino aun pensativa hacia la mesa que ya estaba bien vestida.
-¿Me permite?- le pregunto Jasper haciéndola volver a la realidad, él había hecho el mismo gesto que había hecho Emmett con su prometida. Después de una gélida mirada se sentó en la silla que él le ofrecía, era algo que le gustaba mucho de él, su caballerosidad.
-Gracias- dijo ella por lo bajo pues no usaba esa expresión con frecuencia, sintiendo el escrutinio de sus amigos y trato de des tensarse. Ya todos sentados, Emmett sirvió una copa de vino para cada uno.
-El lugar es hermoso- dijo Alice recibiendo la copa que le daba su gran amigo.
-Lo sé- dijo Rosalie sonriendo ampliamente.
-¿Por qué no les dijeron a Edward y Bella?- les pregunto Alice curiosa.
-Pues tu eres la organizadora de mi boda- le dijo Rose sonriendo de forma amable.
-Y el hermano de la novia- termino Emmett la explicación.
-Ellos entienden, de hecho Bella nos alentó a decirle a ustedes dos- la tranquilizo su amiga.
-Oh- dijo simplemente Alice. A los pocos minutos llegaron con los platillos a degustar, Emmett y Rose se daban a probar entre si y Alice solo sonreía al ver su felicidad juntos. Al final entre todos decidieron lo que darían de cenar en la recepción de la boda y la vajilla que se utilizaría una hora después.
-Le dije a Emmett que si cenábamos todos juntos pero me dijo que ya tienes planes- le dijo Rosalie con cierto pesar.
-No te preocupes, podríamos ir a desayunar mañana- le animo Alice, además de que eso confirmaría la ausencia de cierta persona.
-Me parece perfecto- dijo Rosalie sonriendo fingiendo alegría pues sabía perfectamente porque Alice prefería desayunar al día siguiente. Caminaron los 4 hacia donde se encontraban los autos.
-¿Qué harás el resto del día?- le pregunto Emmett abrazándola por los hombros.
-Tal vez visite a algunos viejos amigos- dijo ella con ligera sonrisa sin despegar los labios mirando a Rose la cual sonrió con suficiencia bajo el otro brazo de su prometido.
-Me alegra mucho- dijo Rosalie.
-¿De qué hablan?- pregunto Emmett mirándolas a ambas.
-De nada- dijo Rose con indiferencia. Llegaron al auto en el que había llegado Alice.
-Bueno nos veremos mañana entonces- dijo ella con una sonrisita. Fue a darle un beso en la mejilla y un abrazo a Rosalie, hizo lo mismo con Emmett solo que él la alzo al abrazarla.
-Nos vemos más tarde, no lo olvides- le susurro al oído.
-No lo hare- le respondió ella con complicidad, cuando pudo verlo de frente le guiño. Alice se volvió hacia Jasper y le tendió la mano.
-Adiós Jasper- le dijo ella con profesionalismo, él exhalo con pesadez.
-Hasta luego Alice- le dijo él y ella asintió. Quiso zafar su mano de la de él, pero él la tomo y beso el dorso con suma caballerosidad, soltó su mano y entro en la parte trasera de la Lincoln. Los demás vieron el auto de Alice alejarse del lugar, y cada uno fue a sus respectivos vehículos. Rose subió a la Land Rover de Emmett.
-No lo olvides- le advirtió a Jasper mientras daba la vuelta, así Rose no escucharía, el aludido solo asintió.
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María salía con unos jeans y una blusa escotada con unas sandalias de tacón bajo.
-María, mi hermosa y eterna femme fatale- le dijo Riley cuando llego a él que estaba recargado en el auto. Le beso la mejilla y la abrazo.
-Riley- dijo ella sonriendo ampliamente. Le hizo gesto de que entrara en un auto que había rentado, un Volvo c40 negro. –Tenia años sin verte- le dijo ella mirándolo y tocando su cabello. –Y te han hecho mucho bien- reconoció después.
-Gracias, en tu caso igual el paso de los años solo te favorecen a sobremanera- le dijo Riley sin retirar la mirada del camino.
-Te he extrañado mucho- le dijo María mirándolo con verdadero cariño. Llegaron en cuestión de minutos a un restaurant de comida mediterránea. Charlaron sobre sus empleos en lo que María no escatimo al mostrar su desagrado que al contrario de ella Riley era feliz siendo el multiusos de Alice. Recordaron viejos tiempos, comenzaron a comer con soda.
-Vaya hasta para comer te has sofisticado- dijo María casi en burla.
-Una de las cosas que he aprendido trabajando con Alice- dijo él con un tono de voz algo meloso al pronunciar su nombre.
-Agh ni me la nombres- dijo María con obvio desagrado, recordó algo esencial y se puso seria y emocionada. –Riley, te tengo una propuesta- le dijo María con la voz impregnada en persuasión.
-Si, dime- le dijo él antes de meterse un trozo de pescado a la boca.
-No sé si recuerdes nuestro viejo negocio- le dijo ella precavidamente pero sin dejar la persuasión, Riley tomo un sorbo de su soda.
-Si lo recuerdo ¿Por qué?- le pregunto con advertencia, no podía arriesgarse ahora que tenía un empleo, una vida, un salario legal y la mujer que quería.
-Pues veras, no tengo a nadie en Nueva York que me ayude- le dijo ella mirándolo de frente. Riley la miro extrañado.
-Pensé que ya habías dejado eso en el pasado- dijo él.
-¿Crees que el sueldo del hotel es suficiente para la vida que me gusta?- le dijo casi indignada.
-Pensé que si- dijo él con simpleza.
-Pues no, entonces ¿Qué dices? La ganancia es muy buena y toda para ti- le dijo ella, y vio en el rostro de su amigo un atisbo de duda y consideración, pues lo que Alice le pagaba era mucho aunque sabiendo su ingreso era poco lo que el recibía, además de que siempre ansiaba más dinero, ansiaba tener más del que Alice poseía.
-María- le dijo dubitativo.
-Solo tienes que ir a dejarla en un lugar en especial y ya es todo, nadie sospechara- le dijo María antes de que él pudiera alegar.
-Si me descubren no solo yo estaré en peligro sino que van a vincular a Alice conmigo y podrían juzgarla, sin decir que podrían quitarla de la revista- le dijo él con preocupación.
-Nadie, absolutamente nadie lo sabrá, si sabes hacerlo correctamente jamás te culparan y mucho menos afectara a ¨esa¨- le dijo ella ganándose una mirada pesada por su manera de referirse a Alice.
-¿De cuánto estamos hablando?- pregunto Riley con sumo interés, María sonrió ampliamente pues sabía que ya lo tenía.
-¿Te parecen más de 1000 dólares por entrega?- pregunto ella con indiferencia.
-¿Qué tengo que hacer?- le pregunto él en voz baja y a continuación María le dio todos los pormenores del negocio en el que habían colaborado hacia unos cuantos años.
María volvió al hotel algo tarde al fin y al cabo no tenía mucho trabajo por las tardes, se cambio e hizo el inventario de su carrito de limpieza.
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Alice le dio la dirección a Evan, el camino fue en silencio y se pregunto porque Riley no la había llamado en todo el día, aunque por otro lado le agradaba que viera viejas amistades, aunque ahora que lo pensaba él había sido un gran amigo de María, su dolor de cabeza más grande. Evan estaciono frente aquella gran casa blanca con detalles en marrón que le traía tantos recuerdos. El chofer le abrió la puerta, y ella bajo.
-Gracias- le dijo ella con apenas un atisbo de sonrisa, se acerco dudando a la puerta. Evan volvió al interior de la camioneta.
Después de una respiración profunda, Alice toco el timbre que resonó por todo el lugar.
-¡Voy!- grito una mujer y el corazón de Alice se acelero, a los segundos una mujer abrió la puerta y se quedo pasmada con una gran sonrisa.
-Hola Carmen- le dijo Alice sonriendo de la misma manera. Carmen no pudo hablar de la emoción que le daba ver a Alice así que solo la abrazo con fuerza, había sido como su madre desde que llegaron a Los Ángeles.
-Me alegra tanto verte cariño- le dijo Carmen separándose de ella para mirarla de pies a cabeza. -Pero mírate nada mas- dijo la mujer con admiración. Hacía años que Alice no los visitaba ahora Carmen tenía su cabello obscuro con algunas canas, ya tenía algunas arrugas más no se veía tan mayor.
-Lo sé- dijo ella con cierta desgana.
-Hay pero que descortés, anda pasa- le dijo y ambas entraron, Alice borro la sonrisa de su rostro al ver el interior de esa casa siendo presa fácil de la nostalgia.
-No ha cambiado nada- dijo Alice en un suspiro.
-No- dijo Carmen mirándola con cariño.
-¡Mamá!- grito una niña bajando por las escaleras de uno años. Alice la miro sorprendida. –Oh hola- le dijo la niña a Alice mirándola de una manera que rara vez veía y no recordaba la razón.
-Alice ella es mi hija, Tanya- dijo Carmen abrazando a la pequeña niña de castaño cabello y unos ojos verdes.
-¿Tu hija?- dijo Alice aun en shock.
-Si- dijo Carmen con una sonrisa tan maternal, que a Alice se le encogió el corazón.
-Eres la que sale en las revistas- dijo la niña con un brillito en los ojos llenos de admiración.
-Sí, soy yo- le dijo Alice con una gran sonrisa. La niña dio un saltito y salió corriendo escaleras arriba. -¿A dónde va?- le pregunto a Carmen.
-Ya lo veras- dijo ella con una sonrisa llena de cariño, se sentaron en la sala. -¿Quieres algo de beber? Solo pide- le dijo Carmen levantándose del sillón de terciopelo negro.
-Lo que quieras Carmen- le dijo Alice sonriendo, a los 5 minutos Carmen volvió con una charola, 3 vasos con hielo y una jarra de jugo de arándano.
-Gracias- le dijo Alice antes de servirse, Tanya volvió corriendo con una carpeta de argollas casi a tope. Alice miro a Carmen y ella solo le sonrió.
-Mira- le dijo la niña sentándose junto a ella abriendo la carpeta con entusiasmo y las manos temblorosas. Carmen le sirvió un vaso. –Mira aquí estas a punto de entrar a la pasarela de Chanel en la semana de la moda de NY del año pasado- explico la niña abriendo la primera pagina y así siguió explicándole a Alice cada una de sus fotos, la cual estaba en shock al ver aquel pequeño tributo de media carpeta hacia ella de parte de una niña d años.
-Vaya, pero… ¿Desde cuándo comenzaste a hacerlo? ¿Cuántos años tienes?- pregunto Alice mirando aquella recopilación de recortes y anotaciones con asombro.
-Tengo 9 y comencé a hacerlo hace un año, quiero ser como tu cuando crezca- le dijo Tanya, Alice sin pensarlo dos veces la abrazo.
-Lograras cualquier cosa que te propongas- le dijo con una sonrisita orgullosa y los ojos llorosos, era la primera vez que alguien le decía eso.
-¿Cómo tu?-
-Si, como yo- le dijo Alice, Carmen miraba la escena con una mirada única de ella.
-Y mira aquí tengo algunos dibujos de ropa, quiero ser diseñadora de modas también- le dijo Tanya con ensoñación mirando al horizonte.
-Son buenos, sigue practicando y llegaras lejos- le dijo Alice tomando un sorbo de jugo.
-Me recuerda tanto a ti, es igual de soñadora, visionaria, decidida y ambiciosa- dijo Carmen acariciando el cabello de Alice.
-No era ambiciosa- dijo Alice riendo al tiempo que terminaba de ver todos los dibujos de la pequeña Tanya.
-Solo un poco cariño- dijo Carmen.
-¿Por qué andas con ese chofer tuyo?- le pregunto de pronto Tanya sorprendiendo una vez más a Alice que no sabía que responder, respiro hondo y sonrió.
-Lo quiero mucho, pero no ando con el- le aclaro Alice algo nerviosa.
-¿Tanya porque no vas a jugar con tus muñecas?- le dijo Carmen, la niña asintió emocionada.
-No te vayas sin despedirte y tomarte una foto conmigo- dijo Tanya justo antes de correr hasta su habitación.
-No lo hare- le dijo Alice en voz alta riendo como hacia mucho no lo hacía, estas visitas a L.A la estaban cambiando.
-Eres su ídolo- le dijo Carmen.
-Jamás pensé que alguien llegara a decirme eso y mucho menos tomando en cuenta mi comportamiento con la gente- dijo ella en reflexión.
-Ya ves- dijo su nana simplemente. En ese momento Alice decidió ser menos Gray que Brandon. -¿Tienes hambre?- le pregunto para cambiar de tema.
-No gracias, comí hace rato- le dijo Alice. Charlaron sobre lo que había pasado en sus vidas durante todo ese tiempo, Carmen le comento sobre los altibajos de la constructora de su padre, Alice le platico sobre la boda de Rose, y así el tiempo paso.
-¿Y qué ha pasado con tu sabes quién?- le pregunto abrazándola por los hombros.
-No ha pasado nada y nada pasara- dijo Alice con una frialdad desconocida para Carmen.
-¿Has hablado con él?- le pregunto pero Alice lo negó.
-Cuando le llame para hablar en la universidad, me contesto María y no necesite saber más… No quiero hablar de eso- dijo al final sintiéndose adolorida de recordar aquella tarde que le había llamado a su móvil y María contesto argumentando que Jasper había dejado su móvil en su habitación, lo cual era cierto mas no por las razones que Alice creía pero claro está que María se había encargado de eso.
-Bueno y respecto a ese muchacho, Riley- le dijo Carmen preocupada. –No me gusta nada, ándate con cuidado con el- le dijo ella acariciando su largo cabello.
-Es un buen chico, en verdad ha sido muy importante para mi desde que me fui a NY- dijo Alice nostálgica y ausente recordando. Carmen negó con la cabeza al ver la sonrisita de Alice que a pesar de ser nostálgica, ya la conocía pues así solía sonreír cuando recién conoció a Jasper, era la manera en que sonreía justo una semana antes de que su relación comenzara…
-Tanya te admira- dijo Carmen, provocando una sonrisa de parte de Alice.
-Supongo que es como mi hermana menor- dijo ella mirando a la nada con una sonrisita.
-Podría decirse que lo es-
-¿Quién es el padre?- le pregunto Alice. Carmen pensó un poco.
-No lo sé, fue por inseminación… pero Billy se acerca mucho a un padre- le dijo con una sonrisita algo boba Alice aplaudió al verla y la abrazo.
-¿Dónde está Billy?- le pregunto Alice con suma curiosidad.
-Se queda a cargo de los negocios de tu padre cuando el no está- le explico Carmen.
-Me alegro mucho por todos- le dijo al oído y luego depósito un beso en su mejilla, miro su reloj sin dejar de abrazar a su nana. –Oh por Dios, debo irme- le dijo ella sobresaltándose, ya eran las 6:30 y todavía debía llegar al hotel, darse una ducha y arreglarse para la cena, además de recargar su iPad…
-¿A dónde tienes que ir?- le pregunto Carmen al tiempo que ambas se ponían de pie.
-Tengo una cena- le dijo ella tomando la charola llevándola a la cocina, miro a su nana y la vio con una ceja alzada. –Con Emmett, me pidió ayuda- le dijo con una gran sonrisa.
-Oh ya veo- dijo su nana con un gesto cariñoso. Caminaron hasta la puerta.
-Pero debo hacer algo primero- dijo Alice riendo, Carmen entendió a que se refería y llamó a Tanya, la niña bajo corriendo la escalera con una libreta, un bolígrafo con unas plumas rosadas en la punta y una cámara digital.
-¿Y todo eso?- le pregunto su mamá.
-No se puede ir sin antes tomarse una foto con nosotras y darme su autógrafo- le dijo la pequeña de 9 años.
-O ok- dijo Alice, se tomaron una foto con Tanya y luego una las 3 juntas con la cámara y con el Smartphone de Alice.
-Ahora dame tú autógrafo, por favor- le pidió Tanya con emoción, Alice tomo la libreta y comenzó a escribir. Cuando se la paso a Tanya grito de emoción y dio brinquitos, tal y como solía hacerlo Alice… la vieja Alice. La dedicatoria decía:
''Para Tanya, mi pequeña hermanita… Gracias por tu admiración, eres una pequeña señorita muy especial. Nunca dejes de soñar ;) Te quiero mucho, en mi tienes a alguien en quien acudir siempre''
-¡Gracias, gracias!- el dijo Tanya lanzándose a abrazarla, Alice se puso a su nivel y la abrazo con fuerza. –Todas mis amigas se morirán de la envidia cuando les muestre la foto, eres lo máximo… ¡Gracias!- grito la niña con la voz contenida de la emoción, le dio un beso en la mejilla.
-Pero una cosa si te digo- le dijo Alice muy seria provocando dicho efecto en la pequeña. –Cualquier cosa que necesites, me llamaran ¿verdad?- le dijo con un guiño, saco una tarjeta de su cartera Chanel y anoto su e-mail y numero de su móvil para después dársela a Carmen.
-Cuenta con eso- dijo Tanya con una gran sonrisa angelical extendiéndose de nuevo sobre su rostro.
-Bueno debo irme, me dio muchísimo gusto volver a verte Carmen- le dijo Alice abrazándola.
-A mi también me gusto verte- le dijo la aludida.
-Te voy a extrañar- le dijo Alice volviendo a abrazarla. –Prometo volver pronto, salúdame mucho a Billy- le dijo con nostalgia en la voz.
-Seguro cariño, ve con cuidado. Te quiero mucho-
-Y yo a ti Carmen- le dijo y le dio un beso en la mejilla, abrazo a Tanya. –Cuídate mucho y hazle caso a tu mamá siempre, créeme siempre tiene la razón- le aconsejo y miro de soslayo a Carmen que sonreía.
-Deberías hacer uso de tu consejo cariño- le dijo Carmen sin borrar su sonrisa.
-Aunque en muy raros casos puede equivocarse, aun así no dudes de lo que te diga- le dijo sonriente a Tanya sin mirar a Carmen.
-Hecho- dijo Tanya ofreciéndole su meñique, Alice lo miro sonrió y lo engancho con el de ella. Volvió a abrazarla.
-Desde hoy tu serás mi hermana menor- le dijo al oído y sintió como la pequeña asentía con rapidez.
-Adiós hermana mayor- le dijo a Alice, ella se despidió con un beso en ambas mejillas.
-Adiós, llámenme cualquier cosa- dijo Alice caminando al auto mientras reía. Ya dentro del auto se despidió de Carmen y Tanya con la mano y les lanzo un beso, Evan ya había avanzado y la casa estaba a sus espaldas.
-Muy enternecedora escena señorita- le dijo él, Alice sonrió y asintió.
-No lo dudo- dijo ella, Tanya la había cambiado pues jamás pensó que con la actitud tan fría que tenia con las personas tuviera una fiel seguidora de 9 años, eso significaba un cambio en su vida.
-¿Hacia dónde?- le pregunto el chofer sacándola de sus pensamientos.
-Al hotel, por favor- dijo Alice, allí comenzaba su transformación a una nueva/vieja Alice. Cuando llegaron al hotel eran las 7 pm. Subió a su habitación y sin olvidar esa alegría se dio una ducha, incluso ignorando a Riley que le cuestionaba sobre su día respondiendo solo con monosílabos. Ya estaba escogiendo el vestido que usaría, uno azul rey corto elegante y casual a la vez, se puso sus tacones Manolo Blahnik y un bolso Loui Vuitton.
-¿Alice, que te pasa?- le pregunto Riley entrando en la recamara con el ceño fruncido.
-Ahí Riley- le dijo ya con los ojos maquillado en un smoke eye en gris, y fue a abrazarlo. –Desde hoy seré diferente, tratare de ser un poco más amable- declaro sin separarse de su amigo.
-¿Y eso porque?- le pregunto él alejándola un poco para mirarla de frente.
-Una niña de 9 años, me pidió mi autógrafo y…y tiene una carpeta con imágenes mías y casi mi biografía allí… si hubieras visto la cara de la niña- dijo Alice con la mirada ausente pero la voz cargada de emoción y ternura.
-¿Y?- pregunto Riley sin comprender del todo, Alice volvió a mirarlo.
-A pesar de lo que se dice de mí y de cómo trato a las personas, una niña de 9 años me admira- le dijo ella sonriendo ampliamente. Riley siguió pensándolo. El teléfono de la habitación sonó y Alice corrió a contestar.
-Sí, gracias- le dijo a la recepcionista que le avisaba que Emmett estaba esperándola en el Lobby, colgó y fue a meter su iPad y su móvil a su bolso. –Riley, debo irme ordena lo que quieras y descansa- le dijo Alice antes de darle un beso en cada mejilla y salir hacia el elevador.
Llego al Lobby y un Emmett en pantalón de vestir, camisa gris sin corbata y saco la esperaba.
-Buenas noches señorita- le dijo él ofreciéndole su brazo, Alice sonrió aun mas y lo tomo yendo al auto.
-Buenas noches señor- le dijo ella en el mismo tono de voz formal que su amigo recién había utilizado, caminaron hasta la Land Rover y se pudo visualizar una silueta en el asiento del conductor. -¿Trajiste chofer?- le pregunto Alice con una ceja en alto, en respuesta él solo se encogió de hombros.
-Algo así, ¿Te noto más alegre?- le pregunto Emmett mirándola de soslayo.
-Sí, te contare en la cena- le dijo ella con un guiño. Llegaron a la camioneta y Emmett le abrió la puerta trasera a Alice, ella subió y al mirar al chofer, miro al cielo y se dejo caer en el respaldo del asiento con fastidio y frustración.
-No quiero nada de peleas- les advirtió Emmett que cerraba la puerta del copiloto señalando a ambos con el dedo índice mirando a cada uno.
... Pos aca estamos otra vez jajaja, ¿Que les parecio, les gusto? ¿Como ven el plan de Emmett? ¿Ustedes recuerdan aquel negocio que tenian María y Riley? jajaja Ahh! ¿Que dicen de su reencuentro con Carmen y la pequeña fan? :D
..No se si me tarde en actualizar o no, y si lo hice sorry (:
...Me encantaria saber si les gusto este cap! :D ... Les agradesco muchisimo su apoyo a este drama y mil gracias por sus reviews!
..No se si recuerden que en el capitulo pasado les dije que iba a entrar a la universidad, pues no no entré asi que podre actualizar mas seguido ;)
PD: recuerden que podran encontrar outfits que aparecen en el capitulo y otras imagenes extras en mi pagina de facebook que pueden buscar como:: Chica RatHale y sus Fanfics ;)
PD2:: A quienes leen ''Amistad, pasion y secretos'' les aviso que el final ya esta muy cerca! y lamentablemente a quienes siguen ''Apuestas del Destino'' tambien esta a unos cuantos capitulos de llegar a su final u.u
GRACIAS!
