¡Que onda personitas lindas! ¿Como estan? Pues no se si tarde mucho o no (espero que no) jaja pero por fin termine este cap! :D ... espero que les guste, no es tan extenso como los otros dos anteriores pero es un adelanto a lo que se viene.
Como ya es costumbre les dejo una recomendacion musical, peero en esta ocasion e escuchado muchas que podrian quedar y no puedo decidir una (sin contar que tengo una jaqueca de 3 dias) asi que lo dejo a su criterio ;)
DISCLAIMER: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y su saga de Crepusculo.
-Gracias Emm- le dijo Alice suspirando en la entrada del Ritz.
-Siento lo de esta noche pero ya era hora de que lo hiciera- se disculpo Emmett por el mal momento que le hizo pasar, ella asintió.
-No te preocupes, ya me extrañaba que no me hubieras sermoneado como todos los demás- comento Alice incomoda e irónica.
-Si no te quisiera tanto, no te habría dicho nada- le dijo poniendo sus grandes manos a cada lado de su rostro, ella sonrió y asintió.
-Lo sé- le respondió ella suspirando, Emmett sonrió ligeramente pero un gesto lleno de cariño.
-Descansa- le dijo su amigo besando su frente, Alice le miro mal y lo abrazo.
-Buenas noches Emmett- le dijo al oído, pero no lo soltó aún.
-Buenas noches pequeña- le dijo él en respuesta.
-No cambiará nada- le dijo al oído con pesar y voz estrangulada y por fin se separo de él, caminando hasta el elevador, después de presionar el botón llamando el elevador se volvió para mirar a su amigo que no disimulaba su frustración ante su terquedad y orgullo, pero éste cambio su rostro mostrando una sonrisita pues recordó la confesión que ella le había hecho hacia unos minutos atrás.
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-Me preocupa Jasper, no ha dado señales de vida en horas- comento Vera tomando café en la sala junto con Rose.
-Lo sé, es extraño comúnmente me llama para decirme que saldrá tarde del trabajo o llegara tarde pero hoy nada- dijo Rose preocupada y camino hasta su bolso para llamarlo. Vera espero, Rose marco el número y escucharon un agudo sonido afuera. Vera corrió a la ventana.
-Cuelga, ya lo encontré- dijo ella con pesar y salió de la casa con Rose pisándole los talones.
-Hay por Dios- murmuro Rosalie con pesar y desaprobación. Vera vio el post it en su saco e hizo un mohín.
-Mira- le dijo a su prima que se acerco a ver y negó con la cabeza, ya sabían al menos con quien había estado y porque tenía ese deprimente aspecto con lagrimas secas marcadas en sus mejillas. Ambas lo alzaron con dificultad hasta el sillón de la sala, Vera lo levanto lo suficiente para que Rose le quitara el saco, luego los zapatos. Vera lo dejo descansar sobre el sofá y acomodo su cabeza sobre un cojín, acaricio su mejilla. No se inmuto ni se movió un segundo.
-¿Alguna vez dejara de pensar en ella?- le pregunto Vera a Rose mientras lo admiraba. La aludida suspiro con pesadez.
-No lo sé y para serte sincera, en ocasiones deseo que lo haga me duele verlo así, ella es mi mejor amiga pero no me gusta lo que le hace a mi hermano- murmuro Rose con desgana. Ambas suspiraron a destiempo.
-¿La odias por eso?- le pregunto Vera con sumo interés, Rose suspiro.
-Es complicado- dijo su rubia prima, observo la mirada de Vera. –Vera ya déjalo, sabes que no tienes posibilidad- le murmuro Rose a su prima poniendo su mano sobre su hombro, la chica suspiro y asintió.
-Lo sé, pero eso no me impide que pueda verlo- dijo ella sin despegar la mirada de su primo. Rosalie bostezo.
-Buenas noches Vera, admíralo el tiempo que quieras- le dijo su amiga y prima.
-Buenas noches Rose- le dijo en respuesta, Rosalie subió las escaleras hacia su habitación dejando a su prima cuidando de su hermano, pues bien sabía que no habría nadie mejor que ella para ver por él en ese momento.
-Jasper- dijo Vera en un murmullo apenas audible y acaricio su mejilla con suavidad.
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-Recuerda que tenemos un desayuno mañana- le murmuro Edward a Bella a pesar de tenerla entre sus brazos.
-Lo sé- respondió ella acercándose aun mas a él.
-Bella, ya es hora de dormir- le dijo Edward ocultando su diversión.
-No quiero dormir- respondió ella aunque un bostezo la delató, Edward acaricio su cabello y posó un beso en él.
-Anda- le animo en otro susurro.
-Tu ganas por hoy, pero no lo harás mañana- le advirtió ella que alzo el rostro para besar rápidamente sus labios y acurrucarse junto a él nuevamente. –Te quiero- le murmuro ella y segundos después calló en un profundo sueño.
-Buenas noches, mi linda Bella- murmuro Edward y cerró los ojos para conciliar el sueño.
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Emmett llego a su departamento sintiéndose un poco mas aliviado de al fin haber hablado al menos con Alice y más por haber obtenido una respuesta inconsciente de ella.
-Buenas noches primito- le saludo Royce que se encontraba en la sala leyendo ''El retrato de Dorian Gray'' de Oscar Wilde.
-Todavía despierto- dijo Emmett acercándose a donde su primo. –¿Te identificas con Dorian, Royce?- le pregunto con ironía.
-¿Me conoces algo sucio?- le pregunto Royce poniendo un separador para después cerrar el libro.
-Se que lo eres- le aseguro Emmett, acomodándose a lo largo del sofá de piel, Royce sonrió de una manera que corroboraba su sospecha.
-¿Con quién estabas?- le pregunto Royce de pronto con una voz que destilaba una silenciosa acusación.
-Fui a cenar con Alice y Jasper- dijo como si nada.
-Rosalie llamo un par de veces preguntando por ti y su hermano- le comento con un tono meramente casual, su rostro cambio súbitamente. -¿Sabes la dirección de Alice en Nueva York? Puede que vaya de vacaciones- le pregunto con demasiado interés, Emmett rodó los ojos.
-Sí y no te lo diré, mucho menos sabiendo tus intenciones y artimañas- le dijo su alto primo levantándose del sofá.
-Por favor Emmett- le suplico detrás de él.
-No Royce, y déjala en paz jamás te hará caso- le dijo Emmett para después cerrarle la puerta en las narices a su primo, que solo resopló.
-¿Cuándo aprenderás que ''Jamás'' no está en mi diccionario?- pregunto en voz baja al aire con una sonrisa de satisfacción pues le entusiasmaba atrapar a Alice, volvió al sofá. –Ya que no pude con Rose, seguro podre con esa preciosa criatura- murmuro mientras se acomodaba retomando su lectura y a la vez pensando en cómo podría conquistar a Alice o al menos persuadirla lo suficiente para pasar una agradable y placentera noche con ella.
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Alice llego a su habitación sin prestar atención a donde se dirigía, solo supo que había llegado pues unos tonificados brazos la recibieron.
-¡Alice! Me tenias muy preocupado, te llame y no me contestaste- le dijo en cuanto la vio en la puerta, ella lo abrazo por acto reflejo y fue entonces cuando volvió al momento en el que estaba.
-Lo. Lo siento, no escuche mi celular- le dijo ella y no lo soltó. Riley se separo un poco de ella sonriéndole.
-Ven- le indico para llevarla hasta la sala que había decorado con pequeñas velas y flores, con una botella de vino blanco en una cubeta con hielo y dos copas sobre la mesa de centro.
-¿Qué es esto?- pregunto ella mirando la atmosfera que su fiel compañero y amigo había creado en su habitación.
-Hace mucho que no tenemos ese tipo de citas, has estado muy estresada últimamente y te extraño mucho- le dijo besando suavemente su mejilla yendo hacia su oído para suspirar en el.
-Riley- le dijo ella sin mucha convicción. El gimió por lo bajo en entendimiento contra su cuello. Alice necesitaba quitarse de la mente aquella imagen que la atormentaba, respiro hondo y se dejo llevar por las sensaciones que Riley despertaba en ella, aunque no tan intensas como las que le provocaba otra persona, hacía muchos años atrás. Estaban en el sofá más cercano.
-Jasp…- susurro ella inconscientemente y se interrumpió al darse cuenta de lo que acababa de susurrar. Riley se detuvo y se alejo de ella, levantándose del sofá con frustración poniéndose su camisa. –Lo siento, no sé porque lo dije- se disculpo ella.
-No te preocupes- le dijo Riley mientras apagaba las velas y se tomaba su copa de vino de un solo trago.
-Es solo que…- Alice busco las palabras correctas pero no encontró algo coherente y se rindió. –Lo siento, es que me tiene tan… irritada- le dijo abrazándolo por la espalda.
-Descuida- le dijo Riley volviéndose para verla de frente. –Es solo que no es la primera vez que lo haces- le dijo en un tono de voz extraño, de resentimiento y clara molestia pues Alice no sabía que había otra mujer a la que también se le escapaba ese nombre cuando estaba con Riley.
-Riley- le dijo ella de una forma tierna, tomo su rostro entre sus manos y lo beso, llegaron hacia la habitación de Alice, cuando hubo un espacio entre ellos Riley suspiro.
-No sé como termino perdonándote siempre- le dijo él y volvió a besarla con la misma intensidad que hacía unos momentos, la alzo en vilo y la llevo hasta la habitación estrechándola entre sus fuertes brazos.
Riley jugaba con el cabello de Alice que estaba recostada sobre su pecho.
-No sabes cuánto extrañaba tenerte así entre mis brazos, amarte como hacia mucho no lo hacía- dijo él mirando a la mujer que descansaba sobre su pecho. -¿Estás bien? Te sentí algo distante- le comento con preocupación aferrándola más a él. Alice soltó una risita traviesa e irónica a la vez.
-¿Distante? Estabas dentro de mi- dijo ella sintiendo como la sangre se quedaba en sus mejillas.
-Alice, hablo enserio desde que llegaste te he sentido como lejos, como si tu mente estuviera en otro lugar- dijo el tomando su rostro con suavidad para mirarle.
-Estoy bien Riley, es solo que…- hizo una pausa y después suspiro. –Necesito volver a Nueva York-
-Ya mañana todo volverá a la normalidad- dijo él como consuelo.
-Te quiero Riley- le dijo ella en voz baja, con un tono de culpabilidad que él no noto o no quiso hacerlo pues mientras estaban juntos ella no solo tenía la cabeza en otro lugar sino en otra persona.
-Yo no te quiero Alice y lo sabes- le dijo él con un poco de nostalgia. Alice no supo que decir, nunca había sabido que decir en respuesta a lo que él sentía por ella, pues no correspondía a tales sentimientos, a pesar de haber pasado tantos años con él a su lado no podía amarlo.
-No te vayas de mi vida nunca- le dijo ella y se acurruco a su lado dispuesta a dormir. Él suspiro y acaricio su cabello una vez más.
-Nunca- murmuro y se dejo llevar por el sueño que sentía en ese momento.
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-Buenos días Amore mio- dijo Edward entrando a la habitación con una charola con un café. –Bella mía- susurro a su oído dejando la charola sobre su mesa de noche. Ella sonrió pero no se despertó, él comenzó a hacer un camino de castos besos sobre su mejilla, iba y venía.
-Si sigues así, no me despertare jamás- susurro ella cerrando los ojos con fuerza.
-Anda, tenemos que ir a desayunar con Alice- le dijo Edward al oído, ella suspiro y abrió los ojos.
-Lo sé- dijo ella tratando de desperezarse y tomo la taza de café que su pareja le había llevado.
-Anda, debo revisar unos planos date una ducha y te espero abajo- le dijo él mientras la abrazaba y salió de la habitación ya bien vestido y peinado si es que el rebelde arreglo en su cabello podía recibir ese nombre. Ella se estiro, se calzo sus pantuflas y fue a buscar sus cosas para ducharse. Cuando salió termino su café y cepillo su cabello arreglándolo en ligeras ondas cayendo por su espalda, una falda arriba de la rodilla, una blusa de botones sin mangas y un saco a juego con la falda, se puso unos tacones de 10 cm. y bajo con Edward que miraba y trazaba líneas imaginarios sobre los planos que tenia sobre la mesa.
-¿A qué hora tenemos que estar allá?- le pregunto ella posando discretamente junto a él, obteniendo una sonrisa coqueta de su pareja.
-¿Intentas seducirme?- le pregunto Edward con una sonrisa divertida.
-¿Está dando resultado?- le pregunto ella con un guiño, el solo la tomo en brazos haciéndola caer sobre su regazo y la beso.
-En 10 minutos estaremos justo a tiempo para llegar al restaurant- le susurro su querido arquitecto contra su mejilla.
-Entonces, solo me pondré un poco de maquillaje y vengo- le dijo ella, puso un casto beso sobre sus labios y salió corriendo escaleras arriba para aplicarse un poco de delineador, rímel y labial palo de rosa.
-¡Bella!- le llamo Edward y bajo riendo con su bolso de segunda colgando de su brazo.
-Lista, ¿Nos vamos?- dijo ella sonriendo caminando hacia el garaje, Edward abrió el volvo y le abrió la puerta a la mujer que amaba. Arranco y tomo las calles para ir al restaurant que habían quedado.
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Emmett despertó y se vistió con su ya conocido estilo de camisa y pantalón negro después de haberse duchado. Cuando iba saliendo de su habitación se encontró con un bien vestido y peinado Royce.
-¿Y eso?- le pregunto Emmett con un poco de asombro.
-Tengo una entrevista de trabajo en una constructora muy importante en aquí en Los Ángeles- se mofo Royce arreglándose la corbata mirándose en el reflejo del horno de microondas.
-Deberías ponerte lo que compro Alice- se burlo Emmett riendo con su ya conocida risa.
-Que gracioso, cautivante mujer y manipuladora debo admitir- dijo Royce con real admiración. Emmett sonrió negando con la cabeza. –Solo la hacen mas fascinante- murmuro para si mismo.
-Esa es Alice, debo irme cierra la puerta con llave- le pidió a su primo y salió para subir a su Land Rover y llegar al lugar en donde estarían todos para despedir a Alice. Royce termino de mirar su reflejo haciendo expresiones seductoras a sí mismo, cuando se vio motivado por su propio ego, salió y tomo un taxi aun cuando no era de su gusto el transporte público y le indico la dirección al conductor del mismo.
Llegó justo a tiempo a la oficina donde se llevaría a cabo la entrevista.
-Buenos días- le saludo la recepcionista con una amable sonrisa.
-Buenos días señorita- le dijo Royce con un asentimiento y una mirada que hicieron sonrojar a la pobre chica. –Vengo por lo de la entrevista- le dijo él, ella asintió.
-Ya lo anuncio- le dijo y tomo el teléfono para llamar a la oficina de su jefe. –El Sr. King acaba de llegar- le anuncio a la bocina, luego asintió y colgó. –Puede pasar- le dijo, él asintió y camino confiado a la puerta que la joven le había señalado.
-Buenos días Sr. King- le saludo el hombre con algunas canas en su obscura cabellera que le extendía la mano.
-Buenos días Sr. Brandon- le dijo Royce de manera formal, estrechando su mano y sonriendo ligeramente.
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Vera dormía en otro de los sofás de la sala, más pequeño pero no por eso menos incomodo, Rosalie bajo poniéndose los pendientes y se quedo mirando la escena frente a ella y solo suspiro, fue a la cocina para encender la cafetera y preparar las tostadas que les daría para desayunar. Vera se estiro en el sofá y se levanto al escuchar ruido en la cocina, no sin antes observar al hombre que descansaba y roncaba ligeramente a poca distancia de ella.
-Buenos días- saludo al entrar en la cocina.
-Buenos días Vera- le dijo Rosalie y se saludaron como de costumbre. -¿Dormiste bien en el sofá?- le pregunto con suspicacia, su prima sonrió levemente.
-Valió la pena- murmuro de forma audible, Rose sonrió.
-Vera- le dijo en un suave reproche, la aludida se encogió de hombros sin dejar de curvar sus labios en una sonrisita.
Jasper despertó sobresaltado por reflejo inconsciente y se miro extrañado, medio vestido sobre el sofá con un cobertor encima. Escucho ruido y murmullos en la cocina pero se sentó en su improvisada cama, su saco descansaba a unos paso de él pero algo capto su atención y fue a recoger aquel pequeño cuadro de color azul pegado a la solapa de su saco, lo leyó detenidamente y no tardo en saber de quién era, ni tardó en sentir aquel rencor y añoranza…
Ambos sabemos que lo mejor será que me olvides, déjalo ya. Siento mucho lo que dije, Adiós Jasper…
Cerró los ojos con fuerza al terminar de leer aquel pequeño pedazo de papel.
-Estoy de acuerdo con ella- murmuro Rose mirándolo en la entrada de la sala, Jasper se sobresalto un poco.
-No Rose- insistió, ella fue a su lado.
-Jasper ¿No querías que fuera feliz? ¿Hace cuanto que no sales con alguien? ¿Por qué si ella es feliz no lo eres tú?- le dijo con tono conciliador. Su hermano negó con la cabeza y subió a su habitación sin decir una palabra, aunque no dejaba de darle vueltas al asunto mientras se arreglaba para ir a trabajar. Bajo directo a su auto y llamo a Renata en el trayecto pidiéndole un favor especial que ella anoto al tiempo que él le dictaba cada palabra.
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Alice despertó y salió de la cama, se puso una bata para ir a preparar la ducha y la ropa que usaría ese día. Escucho como tocaban la puerta y fue a abrirla.
-Buenos días señorita Gray- le dijo el mozo del hotel y puso el arreglo floral ya esperado de cada día.
-Buenos días- dijo ella sonriendo, el mozo le sonrió de vuelta y salió de la habitación. Olio las flores y después de eso se metió en la ducha, cuando salió despertó a Riley, a las 10:00 Alice estaba lista para partir y bajaba al Lobby con sus maletas para hacer el check-out.
-Buenos días señorita Gray- le dijo la recepcionista.
-Buenos días- dijo ella llevando a cabo su plan de cambio con una sonrisa sincera. Lleno la hoja correspondiente y le entrego su tarjeta platino personal para liquidar su cuenta.
-Esperamos haya disfrutado su estadía en el Ritz- dijo el gerente llegando a su lado estrechando su mano.
-Sí gracias, han sido muy amables- dijo ella guardando su tarjeta sonriendo levemente. –Por cierto, muchas gracias por el detalle de las flores es muy agradable de su parte- le dijo ella con un poco de admiración, el gerente se quedo perplejo.
-Siento señorita Gray que los arreglos que usted recibió durante su estadía fueron enviados por alguien ajeno al hotel- le explico el gerente con amabilidad, ella parpadeo confusa pero después se puso seria.
-¿Saben de donde provenían esas flores?- le pregunto de forma casi acusadora.
-No, solo las recibimos y las llevaban hasta su habitación, se nos informo que era algo que usted había pedido- le dijo el Gerente del Ritz, Alice suspiro inconforme.
-Bien, hasta luego Sr. Payton- dijo leyendo la placa de su traje, el aludido asintió.
-Fue un placer Srita. Gray- dijo él para después besar el dorso de la mano de Alice ella asintió y fue directo a la puerta donde Riley ya la esperaba con el auto que habían rentado. Riley condujo directo al restaurant donde se vería Alice con sus amigos para desayunar.
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Cada uno termino su desayuno y ahora tomaban café mientras charlaban de la boda y como avanzaba, el tema casi predominante era en la persuasión de Alice y Rose para que Bella fuera a clases de baile y así no se quedara sentada en la celebración.
-Ya les dije que no- dijo terca e incómoda.
-Anda Belly Bells- le pidió Alice con su carita de puchero, Bella miro a otro lugar.
-No Alice- dijo terminante evitando mirar a su amiga.
-Ya, ya, yo le daré clases- les dijo Edward después de dejar que trataran de convencerla, aunque la mirada de Bella era de alivio mostraba su desagrado. –Tranquila, los pisotones que me das ya no me duelen- le dijo el sonriendo y al ver si cara de pena y disculpa, le robo un casto beso lo que hizo que varios 'Ow' se hicieran notar entre sus amigos. Riley entro en el lugar llegando al lado de Alice, todos lo miraron muy mal, unos con una mirada casi acribillante como la de Emmett y Rose.
-Alice acaba de llamarme Raul, y tiene listo el avión para el momento en el que lleguemos- le informo, ella sonrió incomoda y asintió.
-Gracias Riley- le dijo igual de incomoda, pues no era de su agrado que sus amigos escucharan la magnitud de sus bienes heredados. Riley se fue no sin antes lanzar una envenenada mirada al novio del año.
-Vaya ¿Dónde me compro uno de esos fieles lacayos?- le pregunto Bella ocultando su sonrisa.
-Tonta- le dijo Alice riendo para después beber un poco de su té negro. Siguieron charlando hasta que les entregaron la cuenta.
-No, nosotros te invitamos, nosotros pagamos- le detuvo Edward cuando Alice metía la mano en su bolso para sacar su cartera.
-Para nada- insistió ella, pero su cartera le fue arrebatada. Cuando estuvieron afuera esperando a que Riley llevara el auto a la puerta para Alice, todos se despidieron.
-¿Entonces no volverás hasta el día de la boda?- le pregunto Bella con pesar.
-Tengo una vida ocupada en Nueva York, pero si llegan a ir por favor llámenme- les pidió a todos. Riley por fin llego con el auto para ir directo a la pista en donde el avión privado los esperaba.
-Lo juro- le dijo Edward y Bella asintió a su declaración.
-Cuenta con eso pequeña- le dijo Emmett que la abrazo fuertemente.
-Trata de volver antes- le pidió Rose que también la abrazo, a ella le siguieron Edward y Bella.
-Te queremos Alice- le dijo Edward.
-Y yo a ustedes chicos, de verdad- les dijo ella mirando a cada uno de ellos.
-Hasta luego- le dijo Rose, ella subió al auto y bajo la ventanilla para lanzarles un beso a todos.
Llego a la pista, su equipaje lo subió Riley a su avión mientras ella aun seguía en el auto, miro rápidamente hacia afuera y se bajo inmediatamente para admirar los dos arreglos florales que la esperaban uno a cada lado de la escalera para subir al avión.
-¿Quién trajo esto?- exigió saber Alice, miro las tarjetas y se inclino para tomar la que estaba en el arreglo de flores rojas, atada justo en la única flor blanca y la leyó.
A veces incomprensible, a veces adorable, muchas indomable, temperamental, tierna, romántica, a veces loca pero siempre dueña de mi vida.
Negó con la cabeza molesta, y respiro hondo. El otro arreglo no tenía ninguna tarjeta.
-¿Quiere que los suba?- le pregunto la azafata que la acompañaba siempre. Ella la miro severamente y con una ceja en alto.
-Por supuesto que no, tíralas- le ordeno y subió irritada, pero en la pequeña mesa había una extendida caja blanca, la tomo irritada pero primero tomo la tarjeta que estaba encima para leerla, su curiosidad podía mas que su renuencia.
No me pidas que te olvide cuando todo me recuerda a ti…
Decía y no le quedaba ninguna duda sobre quien los enviaba y quien los había enviado a su habitación en el Ritz… y en el Four Seasons. Abrió la caja para descubrir una simple rosa blanca, tan vulnerable e indefensa, tan hermosa y delicada que no pudo deshacerse de ella, dentro había un pequeño cuadro azul… el post-it que había pegado en su saco la noche anterior, un ataque de emociones que no supo identificar y una lagrima cayo y limpio en cuanto la sintió sobre su mejilla. Se acomodo en su asiento y en un impulso tomo su móvil y marco un número.
-Four Seasons buenas tardes-
... ¡Hola! Hace tanto sin saber de ustedes jajaja ok no... ¿Que les parecio? ¿Valio la pena? ¿Como vieron a esta Alice? ¿El mundo es muy pequeño, no cren? jaja. Sinceramente no tengo mucha imaginacion en este momento asi que de verdad que les haya gustado, en cuanto termine el proximo capitulo lo subire cuanto antes ;)
..Mil gracias por su apoyo y seguimiento a este fic, por sus reviews! que me hacen muy feliz :D
...Cuidense muchisimo, GRACIAS, xoxo!
