ADVERTENCIA: LEMON, MALE SQUIRTING*
Una noche fría de invierno, Shinnosuke salió de trabajar muy feliz, es víspera de navidad y desea pasar tiempo con su amado novio. Con el bolso colgando de su hombro caminó hasta llegar al punto acordado por ambos, se sentó a esperarlo mientras veía a la gente entrar y salir del templo donde se juntarán.
- ¡Shinnosuke!.- le llamaron, el nombrado inmediatamente se levantó y volteó su mirada hacia su amado chico de ojos azules.- Llegué... ¿Te hice esperar mucho?.- preguntó un poco culpable por llegar tarde.-
- No, acababa de llegar.- le sonrió.-
- ¡Que alivio!.- dijo poniendo la mano en su pecho y suspirando.-
- Entonces... ¿vamos?.- preguntó con un pequeño sonrojo en sus mejillas, Kazama asintió también con sus mejillas rojas. Comenzaron a caminar sin un destino fijo disfrutando de la iluminación navideña, tanto en árboles como en tiendas.-
- Es precioso todo, ¿no?.- dijo el oji-azul mirando hacia los árboles sin hojas y decorados con las luces.-
- Sí, lo es.- respondió observando atentamente cada facción de su pareja, tomó su mano haciendo que se sorprendiera.-
- ¡S-Shin!...- le regañó nervioso mientras ocultaba su mano en su bolsillo.- Nos pueden ver.-
- Pero quiero caminar tomados de las manos.- dijo haciendo puchero, metió la mano en el bolsillo del abrigo de Kazama y tomó su mano entrelazando sus dedos.-
- ¡Shinnosuke!.- frunció el ceño con un sonrojo en sus mejillas.-
- Tranquilo, no nos verán así.- le sonrió para calmarlo, Kazama cedió a los deseos de su acompañante.-
- Solo por hoy.- dijo mientras con su mano se subía más la bufanda, tratando de ocultar su rostro.-
Siguieron con su paseo hasta llegar a una tienda de conveniencia, querían comprar el pollo que venden preparado en ese lugar para comerlo en casa de Shin, una vez eligieron uno pagaron y se retiraron del local.
Ambos chicos se habían mudado a Tokyo, en el caso de Kazama fue desde los 11 años y en caso de Shinnosuke fue cuando comenzó la universidad a los 18 años, los dos ahora tienen 21. Al principio Shinnosuke no planeaba un reencuentro con Kazama, porque nunca supo donde se había ido, se fue tan de repente y ni siquiera se pudo despedir, es un recuerdo que aún le causa mucho dolor, todavía teme que algún día ese chico de ojos azules vuelva a desaparecer de su vida sin que él pueda hacer nada. Kazama también la pasó mal en ese tiempo, se sentía culpable por no poder despedirse de sus amigos, sobretodo de Shinnosuke, nunca pudo hacerle una visita ni decirle dónde estaba porque sus padres se volvieron muy estrictos con él, más de lo que ya eran, no le dejaban ni un minuto libre, ponían sus espectativas enormes en él y Kazama trataba de cumplirlas a toda costa aunque le provocara problemas de salud estar tan estresado.
- Tu mano está muy calentita.- comentó Shinnosuke sonriendo como imbécil.-
- Obvio que la está, la tengo dentro de mi bolsillo y además con tu mano encima.- le recriminó y el peli-negro rió.-
- Lo sé, pero admítelo Tooru~ te gusta tomarme de la mano, ¿no es así?~.- le habló con un tono coqueto en su voz.-
- ¡N-No! Y no digas cosas raras cuando estamos en la calle.- dijo Kazama frunciendo el ceño.-
- Pero es cierto~.-
- ¿Quieres quedarte sin cenar?.- le amenazó.-
- ¡Que cruel eres, Tooru!~~.- dijo haciéndose la víctima.-
- No soy cruel, solo quiero que te aguantes tus estupideces hasta que lleguemos a casa.- le explicó.-
- Entonces... ¿en casa te puedo dar mimos?~.- preguntó sensualmente y sonrojado.-
- ¡Cierra la boca!.- gritó mientras su cara se sonrojó muchísimo, sintiendo hasta sus orejas calientes.-
- Ay, está bien.- hizo un pequeño puchero.- Por cierto... ¿A tus padres no se les hizo raro que salieras en navidad? Digo, ellos creen que eres soltero.- dijo con curiosidad.-
- Esto...- comenzó a decir nervioso con el mismo sonrojo que antes.- les dije que estaría con mi novia.- susurró avergonzado de su propia excusa, Shinnosuke abrió la boca sorprendido.-
- ¡Desde cuándo tienes novia!.- exclamó recibiendo un apretón en su mano.- ¡ay!.-
- ¡Tonto, es obvio que me refería a ti!.- le gritó.-
- Ay, Kazama, no te alteres... con gusto seré tu novia~.- le lanzó un beso.-
- Calla...- dijo mientras maldecía al mundo por traer el pollo en la otra mano y no poder tapar su cara con la bufanda.-
Llegaron a casa de Shinnosuke, una vez entraron el peli-negro cerro la puerta y rodeó la cintura a Kazama con uno de sus brazos, lo besó descargando todas esas ganas que tenía de hacerlo desde que lo vio, Kazama correspondió el beso tomando el rostro de Shin y acariciando con los pulgares su piel.
- Shin... no me agarres tan de repente.- le reclamó por decir algo, la verdad es que se siente extasiado cada que le besa.-
- Tooru~ deberías ser más honesto contigo mismo~.- le coqueteó con una sonrisa lasciva, el oji-azul tragó duro ante sus palabras y al ver como se acercaba a sus labios otra vez se quedó inmóvil, aún con sus manos sobre la cara de él.-
- Pero el pollo...- desvió la mirada hacia la bolsa tirada en el suelo.-
- Déjalo ahí, luego comemos.- susurró contra sus labios, se acercó más pero el peli-azul tapó la boca de él con su mano.-
- ¡Hazme caso, Shin!.- dijo para luego tomar la bolsa con el pollo e ir a la cocina, Shinnosuke lo siguió.-
- Tooru~ que cruel~.- dijo mientras el oji-azul le ignoraba, sacó las 2 cajitas de plástico donde venía el pollo y lo guardó en el refrigerador.- Tooru~.- le seguía por la cocina mientras el oji-azul seguía en lo suyo, guardó la bolsa en un cajón.- To...-
- Cállate Shinnosuke y quítate ese abrigo, por tu culpa entre con todo puesto.- le dijo para luego dirigirse a la entrada donde ambos colgaron sus abrigos y bufandas.-
- Kazama.- le llamó.-
- ¿Hm?.- le contestó sin mirarlo.-
- Creo que cambie de opinión.- dijo Shinnosuke, Kazama extrañado volteó a verlo, el peli-negro traía una botella de vino tinto en la mano.- Lo compré cuando iba en camino a reunirme contigo.- el oji-azul se sonrojo.-
- Lo hubieras dicho antes... iré a sacar el pollo.- dijo dirigiéndose a la cocina, Shinnosuke sonrió siguiéndolo.-
Calentaron ambas presas de pollo y se sirvieron el vino en unas copas, comieron tranquilos mientras charlaban sobre su día, van en universidades diferentes y trabajan medio tiempo en lugares distintos, es difícil porque se ven muy poco tiempo, varias veces pelearon por el estrés de vivir ese tipo de vida tan ajetreada, pero pronto se graduarán y ambos podrán tener un trabajo fijo, tal vez sigan sin verse tanto pero disfrutan cada momento juntos.
- ¿De verdad hiciste algo tan inmaduro como pegarle un chicle en el asiento al profesor?.- preguntó Kazama.-
- ¡Pero fue muy divertido! Además nadie se dio cuenta, ni siquiera el profesor.- dijo orgulloso de su broma.-
- Sabes, ganas no me faltan de ir a decírselo a tu profesor.- dijo en forma de regaño.-
- No creo que quieras que te sople la oreja en público, ¿verdad?.- le sonrió Shinnosuke.-
- ¡Por supuesto que no, Shin! Además era un decir, no planeaba ir de todos modos.- dijo frunciendo el ceño y sonrojado. Ya estaban a punto de acabarse la segunda copa y ambos se sentían acalorados.-
- Tooru~ ya es tarde~.- le dijo en un tono coqueto.- Vamos a la cama.- Kazama miró la hora y sin decir nada se levantó, ambos se marcharon a la habitación de Shin.-
Apenas cerraron la puerta se comieron a besos, Kazama retrocedió a tropezones mientras Shinnosuke avanzaba hacia la cama, el oji-azul cayó sentado en esta, ambos se quitaron sus suéteres, el peli-negro encendió la lamparita de noche para poder ver a su amado.
- Te ves precioso.- dijo avergonzando a Kazama, se quitó su camiseta ante la atenta mirada de él.-
- Date prisa.- dijo Kazama apenado por su propia impaciencia.-
- Como desees, Tooru~.- dijo el peli-negro retirando sus propios pantalones y calcetines mientras Kazama se desabrochó su camisa, lanzando la prenda, Shinnosuke empujó a su pareja sobre la cama, se besaron otra vez, aumentando el deseo en ambos.-
Shinnosuke entrelazó sus manos con las de Kazama, luego besó su mejilla y se acercó a su oreja derecha depositando otro beso, suspiró haciendo estremecer a su pareja, bajó hasta su clavícula y sin dudarlo lamió y chupó todo lo que se encontrara en su camino.
- S-Shin...- susurró tratando de hacer el menor ruido posible.-
- Hoy estás más sensible.- comentó divertido.-
- ¡N-No es cierto!.- negó avergonzado, Shin comenzó a chupar sus pezones.- ah~.- jadeó mientras el peli-negro seguía en lo suyo lamiendo, chupando y mordiendo cada parte de él.-
- Estás ardiendo.- susurró, soltó las manos de Kazama para quitarle el pantalón junto a los calcetines.-
- Shinnosuke...- le llamó extendiendo los brazos, este entendiendo el mensaje se abalanzó a sus brazos, se pusieron de lado comenzando a frotar ambas erecciones, juntaron sus frentes jadeando del placer mientras el líquido pre seminal manchaba sus boxers.-
- Tooru~ que sucio, manchando tu ropa interior~.- le provocó mientras el chico jadeaba sin parar.-
- Es tu culpa-ah~.- gimió al sentir que ambos glandes se tocaban debajo de la ropa.- ¡Para!.- le ordenó, Shinnosuke le hizo caso deteniendo sus movimientos.-
- ¿Qué pasa?¿Te lastimé?.- preguntó algo preocupado, Kazama negó.-
- No es eso...- dijo avergonzado.- solo sentí que...- desvió la mirada, Shinnosuke ladeó la cabeza curioso y luego sonrió acariciando su mejilla.-
- Entiendo, Tooru~.- dijo con un tono divertido en su voz.-
- No te burles de mí... idiota.-
- No lo hago, me gusta que disfrutes.- abrazó a Kazama rodeando su cintura y apegándose sus cuerpos.- Si querías correrte solo tenías que hacerlo.- susurró a su oído.-
- ¡Shinnosuke, pervertido!.- le gritó tratando de liberarse del abrazo pero el otro no le dejó.-
- Vamos, Tooru~ que no te de pena~.- le siguió hablando a pesar de las pataletas de su pareja.- Para eso estamos aquí, ¿no?.- Kazama apenado ocultó la cara en el pecho de Shinnosuke.-
- ... Pero fue muy pronto.- susurró sintiéndose algo mal por no poder aguantar.-
- Pero Kazama... a mi me gustas así.- le dijo con sinceridad acariciando su cabello.-
- No te creo...-
- Créeme.- dijo tomando el rostro de Kazama haciendo que lo mirara, le sonrió, tranquilizando a su pareja.- Tú mismo sabes cómo te miro cada vez que llegas al clímax.-
- Eso solo te hace un pervertido.- frunció el ceño, Shinnosuke río haciendo sonreír a Kazama.- Está bien, lo siento por eso...- el peli-negro negó.-
- Yo mismo sé cuánto te esfuerzas en todo, pero no tienes que actuar conmigo, ya eres perfecto para mi.- dijo y lo besó, Kazama se dejó llevar mientras acaricia la espalda de su amado.-
- Lo sé...- susurró contra sus labios besándolo otra vez, Shinnosuke dejó que su pareja tuviera el control y terminó debajo de él.-
- ¿Quieres ir arriba hoy?.- le preguntó, Kazama negó apenado.-
- Solo pensaba que en esta posición está bien.-
- Como tú quieras, Tooru~.- respondió feliz de complacerlo.-
Se quitaron los boxers, Kazama estiró la mano, y todo el cuerpo, para alcanzar el cajón donde Shinnosuke guardaba el lubricante y los condones, tuvo que casi ponerle el miembro en la cara al peli-negro para poder lograrlo mientras este se reía a carcajadas por el espectáculo que estaba presenciando.
- ¡Si tienes tiempo para reírte ayudame!.- le gritó.-
- ¿Con qué te ayudo?.- preguntó relamiendose los labios.-
- ¡No me refiero a eso, pervertido!.- gritó otra vez, ganas no le faltaban de darle un rodillazo en la cara, decidió concentrarse en su misión y al fin pudo abrir el cajón para sacar los objetos que necesitaba.- Ya está.-
- Hasta que por fin los traes.- le reclamó aburrido de esperar.-
- Serás...- susurró con una vena marcándose en su frente. Suspiró para calmarse y se acomodó.-
- Espera.- dijo Shin sujetando sus caderas.-
- ¿Ahora qué?.- preguntó ya impaciente.-
- Quédate así.- le sonrió con una mirada traviesa en sus ojos, Kazama le hizo caso con una vergüenza tremenda por tener su falo pegado a la cara de su pareja. Shinnosuke puso algo de lubricante en su mano y comenzó a dilatarlo.-
- Ah~ Shinnosuke, avisa antes de hacer eso.- le reclamó.-
- Lo siento.- se disculpó para luego meter el miembro de Kazama en su boca.-
- Ahh~.- gemía el oji-azul sin poder evitarlo comenzó a mover tímidamente sus caderas.- Shin~ no chupes tan fuerte~.- gemía loco por el placer que le daba su novio, ni notó que ya tenía el segundo dedo dentro de él.- no puedo... no puedo aguantar...- avisó antes de correrse en su boca, sintiendo un gran placer en todo su cuerpo. Shinnosuke con cuidado tragó todo lo que soltó para luego sacar el miembro de su boca.- ¿Cuantas veces te tengo que decir que no te tragues eso?.-
- Pero me gusta hacerlo.- hizo un puchero.- Tooru, acomodate.- Kazama obedeció y acomodó su cuerpo, mirando hacia Shinnosuke puso sus manos sobre los muslos de él para sostenerse. El moreno se colocó el condón, embarró su miembro en lubricante y luego lo sostuvo para que le fuera más fácil al oji-azul sentarse sobre él, fue lentamente hasta que estuvo todo dentro.- ¿Estás bien?.- preguntó al ver a Kazama frunciendo el ceño.-
- Sí, perdí la costumbre nada más.- explicó apenado.-
- Dejaré que te acostumbres.- le sonrió dándole confianza.-
Pasaron unos minutos inmóviles hasta que Kazama le dejó moverse, lentamente empezó el vaivén, ambos jadearon por el inmenso placer que experimentaban, de a poco el ritmo aumentó llenando sus cuerpos de sudor y la habitación de gemidos, el oji-azul no pudo aguantar más y se vino cubriendo el abdomen de Shinnosuke con su semen, este no paró de embestirlo sintiendo que él también estaba cerca del clímax, tomó el miembro de Kazama masajeando su glande.
- ¡Shinnosuke, no...!.- siguió gimiendo sin tener fuerzas para detenerlo, por el placer que sentía, en unos pocos minutos ambos se corrieron.- ¡Ahh~!.- respiró agitado teniendo espasmos todavía y sin poder sostenerse de nada, Shinnosuke se sentó sujetando su cuerpo y le ayudó a sacar su miembro de su interior.- Idiota... quedaste empapado por mi culpa.- dijo aún tratando de recuperar el aliento.-
- Es lo que pretendía.- dijo con simpleza.- Hacerte disfrutar, me gusta que estés satisfecho.-
- Eres un tonto...- dijo con una pequeña sonrisa.-
- Obvio, pero así me quieres.- dijo con seguridad.-
- Siempre...- susurró haciendo sonreír a Shin.- Por cierto, apestas.- dijo oliendo su pecho empapado en fluidos.-
- Pero eso fue tu culpa.- dijo haciéndose el inocente.-
- ¿Quién fue la persona que me hizo tener un squirt aunque le dije que no lo hiciera?.- preguntó mirándolo molesto.-
- Eh... ¿Yo?.- se señaló.-
- ¡Sí! Entonces fue tu culpa.-
- Ay, solo no pensé que tendrías la vejiga tan llena.- dijo sintiendo algo de culpa.-
- Pues, no soy un cerdo como tú, yo si me hidrato bien.- dijo orgulloso de sí mismo.-
- ¡Joo! No se puede hacer nada contigo, Kazama.- se quejó sintiéndose "decepcionado" de los hábitos saludables de su novio.-
- Eso debería decir yo.- suspiró, Shinnosuke sonrió abrazándolo.- Suéltame, Shin, estás sucio.- se quejó.-
- Feliz aniversario, cariño.- besó su mejilla, Kazama lo miró sintiendo que todo el enojo se esfumó de su ser.-
- Fe... Feliz aniversario, Shin.- dijo tímido con una pequeña sonrisa.-
