Soy algo más, Capitulo 1.
Esta idea más que nada la tuve por una serie de fanfics que escribí, pero que jamás acabe ni publique en ningún lado, pero la idea siempre me revoloteo en la cabeza, así que mejor junto las ideas que tengo y hare este fanfic, ya que SON las ideas que más tuve y comenzaron todo, espero que les guste.
Bakugan Battle Brawlers no me pertenece ni sus personajes.
Masquerade y Alice en este Fanfic no son la misma persona… finjamos que no lo son aquí, ¿ok?
Al fanfic
Hydranoid observaba por la ventana la luna resplandeciente desde la mansión de su amo, mirando como suavemente las nubes la ocultaban con un bello velo gris y al quitarse, hacían parecer la luna aún más brillante que antes junto con algunas estrellas brillando y los arboles meciéndose suavemente, en Vestroia nunca hubiera podido ver ese espectáculo, ya que los mundos de cada atributo estaban separados y en cada mundo, él, desde que nació, conocía ese mundo así, el nunca vio Vestroia con los núcleos juntos, claro, su amo junto a Naga decían que él algún día tendría el núcleo infinito estando evolucionado, pero la verdad era que si lo tenía… ¿Naga no lo mataría para así obtener el poder de ambos núcleos? ¿Qué riesgos correría si lo obtuviera? No lo sabía… pero en ese momento no le importaba, solo deseaba estar tranquilo mientras observaba ese paisaje tan simple, pero tan relajante, sentía sentimientos, a pesar de lo que el Dragonoid de Dan Kuso lo negara y dijera que era un monstruo por mandar a sus semejantes a la dimensión de la perdición, ¿Acaso no era igual a cuando entre ellos peleaban en Vestroia y al alcanzar demasiado poder se auto-destruían? Por lo menos en la dimensión de la perdición encontraban la paz y sus almas descansaban, en comparación de verse morir de una manera tan atroz y destructiva… y él había tomado sus decisiones, pero obviamente el Dragonoid no entendería jamás lo que sentía, nadie entendía lo que sentía en ese nuevo lugar… Excepto…
Un resplandor en medio de la oscuridad en la mansión lo saco de sus ideas para voltear y ver aparecer en un brillo que se desvanecía a su maestro, él no le llamaba Masquerade más que para hablar de él con otros seres o Bakugans, para él no era otro de esos seres que llamaban humanos y que veía de manera inferior, era su maestro, su inspiración, su propósito por pelear… su…
Masquerade: Eh vuelto Hydranoid.
Hydranoid: Maestro, ¿Cómo le fue con el amo Naga?
Masquerade: Agh, terrible *Estirando su mano hacia Hydranoid y este saltando del marco de la ventana hasta su palma* Naga quiere que mandemos a más Bakugans a la dimensión de la perdición, no ve el momento de tener todo el poder y el control de ambos mundos, quiere encontrar el núcleo de Infinidad cuanto antes… como si el poder del núcleo Silente no le bastara.
Hydranoid: Heh, que no le escuche el amo Naga o ese viejo de Hal-g, o estará en severos problemas.
Masquerade: Mientras no les digas, no tienen por qué saberlo *jugando entre sus dedos a su Bakugan para que ambos supieran que estaban bromeando el uno con el otro* En fin, es de noche y quiero relajarme, ¿me acompañas colega?
Hydranoid: A su lado hasta el final, Maestro.
Masquerade: Jeje, sabes que estando a solas puedes ser menos formal Hydranoid.
Ambos se dirigieron al baño junto al cuarto donde solía dormir y pasar la noche ambos, el lugar tenía una tina amplia, pero cómoda y Masquerade ponía en el lava manos a Hydranoid con cuidado y abría la llave de agua de la tina para llenarla de agua caliente.
Masquerade: ¿Hace cuánto tomamos un merecido descanso Hydranoid?
Hydranoid: No lo recuerdo, Maestro, hemos estado ocupados haciéndome evolucionar y obedeciendo las órdenes del amo Naga.
Masquerade: Exacto, hagamos de esta noche nuestra.
En eso, Masquerade comienza a desabotonar su gabardina y a quitársela elegantemente, haciendo que Hydranoid se volteara avergonzado y agradeciendo que el espejo comenzara a empañarse con el vapor tanto para no ver algo ¨inapropiado¨ y que su Maestro no viera su reacción avergonzada, aunque apenas entre el vapor veía a una silueta delgada moverse de un lado al otro y doblar la ropa conforme se la iba quitando, esa idea casi podía convertir a Hydranoid de Darkus a Pyrus por el color de vergüenza que estaba tomando, así que decidió volverse esfera para quitar cualquier pensamiento impuro o desagradable que pudiera decir, pero una suave mano lo saco de sus pensamientos al ser tomado por sorpresa.
Masquerade: Ven aquí, amigo.
El rubio lo colocaba en un plato y suavemente ponía a albos en el agua de la tina que ya estaba completamente llena, un suave oleaje obligo a Hydranoid a abrirse para mantener el equilibrio en el agua y en el plato mientras Masquerade terminaba de entrar a la tina con el agua llegándole hasta el cuello.
Masquerade: Ahhh… si, esto es lo que necesitaba.
Hydranoid dio ligeras vueltas arriba del plato mientras el vapor revelaba al joven rubio frente a él sin su máscara, con los ojos cerrados, mientras lentamente los abría y revelaba una hermosa mirada de ojos morados y que le sonreía amablemente a su Bakugan al verlo, Hydranoid sabía que su mirada y todo de él los humanos lo hubieran definido como un ángel… y no estaría en desacuerdo, era el único que había visto a Masquerade sin esa mascara, y aun así, no dejaba de sentirse fascinado y cautivado como la primera vez que lo miro a los ojos directamente.
Masquerade: ¿Qué me dices amigo, crees que necesitamos unas vacaciones?
Hydranoid: ehh…
El Bakugan estaba casi enmudecido, de no ser porque sentía que el plato comenzaba a llenarse de agua y a hundirse, soltó una exclamación, pero no se hundió, al contrario, termino en la mano de Masquerade sosteniéndolo y sacando el plato de vuelta a flote.
Masquerade: Tranquilo compañero, mientras estemos juntos, no dejare que nada te pase.
La voz del rubio normalmente era áspera, ruda altanera y soberbia, pero mientras estaba completamente a solas con su Bakugan y cómodo, su voz era suave, dulce incluso, Hydranoid podría escuchar esa voz toda su vida como una suave melodía, un ´´buenos días´´ con esa suave voz le daba toda la idea de que ese día sería maravilloso y soleado, aunque estuviera lloviendo una tormenta allá afuera, esa voz le transmitía paz y felicidad, pero claro, frente a los peleadores o al amo Naga debía ser fuerte y oscuro para no dar signos de debilidad o algo así, simple lógica, pero ahora…. Era solo paz.
Hydranoid: Ojala el amo Naga y el doctor Hal-G nos concediera ese descanso, pero mientras no sea el amo de este mundo, no lo concederá así.
Masquerade: Lo sé, otra razón para trabajar para el y obedecer sus órdenes, pero… eso no quita que de vez en cuando hagamos ´´´trampa´´ con ellos, Jeje.
Hydranoid sabía a qué se refería su maestro, era curioso, a veces podía actuar como un ser frio, brillante, independiente, pero esa misma inteligencia a veces la usaba para sus caprichos, como un niño saliendo de casa para jugar afuera, pero más que un capricho, para Hydranoid eso era increíble y a veces, hasta adorable.
Masquerade y Hydranoid se quedaron relajados un rato más en la tina mientras conversaban o el rubio lavaba su melena rubia junto con el resto de su cuerpo y el vapor llenaba los pulmones de ambos de calma y calor que podía llegar hasta el alma.
Una vez termino, se enjuago el resto de jabón y shampoo de su cuerpo, mientras entre las nubes de vapor, Hydranoid veía como las gotas de agua se deslizaban suavemente por la silueta masculina y delgada de su maestro de manera descarada, sintiendo cierto celo de la lascivia con las que las gotas recorrían ese cuerpo pálido y suave, una vez termino de limpiarse, Masquerade fue y abrió la puerta del cuarto, dejando salir una espesa nube de vapor y de este salía el chico rubio con una toalla blanca aferrada a su cadera y otra en el cabello secándose mientras se dirigía al cuarto y también salía volando Hydranoid mientras en sus patas traseras cargaba la máscara de Masquerade y seguía a su amo hacia el cuarto.
Masquerade: sabes Hydranoid *mientras se dirigía al armario, lejos de la vista de Hydranoid* sé que el poder lo es todo, gracias a ello estamos en esta hermosa mansión y somos los numero uno, pero… no lo es todo para mí en este momento, lo tenemos todo, pero, no es lo que quiero… no me llena como tal.
Hydranoid aun volaba cargando la máscara y casi se le sale del agarre al ver a su maestro con el cabello alborotado y con unos pants holgados morados en su cintura… SOLO con los pants puestos, mientras se dirigía hacia él con el torso desnudo y dejando ver ligeros rasgos de ejercicio, pero no del todo marcados.
Masquerade: Heh, gracias compañero *tomando la máscara y poniéndola en la mesa de noche que tenía al lado de la cama*
Era una hermosa cama tamaño matrimonial con las cobijas moradas y almohadas que no eran solo grandes, eran sumamente suaves y frescas en los días de verano.
Masquerade se dejó caer pesadamente sobre la cama y completamente relajado y a punto de caer dormido.
Masquerade: A veces… siento que la vida es más que solo peleas y poder… quiero más amigo, y no me refiero a más peleas, sino a… *titubeo un momento, pero luego recordó que podía confiar plenamente en Hydranoid* vivir… quiero vivir, quiero sentirme vivo… en paz.
Hydranoid vio como suavemente su maestro volteo la cabeza para darle una última mirada hacia él, sonriéndole y susurrando un ¨gracias por escucharme¨ antes de caer profundamente dormido.
Dormido y ante la luz de la luna que entraba con suaves rayos por la ventana, más que un humano, Masquerade parecía una deidad sagrada, un ser inofensivo, pero de suma belleza, incluso a Hydranoid le costaba verlo a él como el principal rival de los Peleadores, pero eso lo hacía ver *de cierta forma morbosa* como a un dios destructivo y poderoso, pero hermoso y sin igual, se dio la vuelta y se dirigió hacia el baño, el vapor ya había terminado de salir, solo dejando detrás de si los restos de un espejo aun mojado y deslizándose algunas gotas hacia abajo al igual que las paredes blancas del lugar.
Casi como pudo, arrastro la ropa de su maestro apenas a la entrada del cuarto (los zapatos son lo que más le costó trabajo) y volviendo hacia la mesa de noche, junto a la máscara, casi le pareció sucio de su parte ver a la cara a su maestro, con una expresión tan tranquila y pura que lo hizo sonrojarse, notando que de su rostro, su mirada se había desviado hacia su cuerpo semi-desnudo, con lo que le quedaba de cordura, Hydranoid tomo la cobija y cubrió con ella a su maestro, no quería que tomara un resfriado y eso detuviera sus planes o que por un resfriado absurdo no pudiera ir a pelear y recibiera un regaño.
Una vez cubierto, estaba sobre su pecho, por encima de la cobija, contemplándolo y sintiendo sus suaves suspiros subir y bajar su pecho.
Hydranoid: maestro (susurrando para solo ser escuchado por él mismo) no sé lo que nos espere a futuro, pero hasta donde sea, yo estaré a su lado, como su compañero, su mascota… su fiel sirviente, solo permítame estar junto a usted.
Con la suavidad más inusual y pura, Hydranoid se acercó y le planto un suave beso al labio inferior de su maestro, sin despertarlo ni molestarlo en sus sueños, voló hacia su mano aun extendida con los dedos ligeramente encorvados y se dejó caer ahí, volviéndose esfera y durmiendo profundamente, mientras los suaves rayos de la luna los protegía con su suave luz.
Hydranoid: Algún día *susurraba entre sueños* algún día, maestro…
Bueno, hasta aquí el primer capítulo, espero les gustara, dejen reviews si así lo desean, cuídense, feliz año nuevo.
LunaDarkus.
