Algo más, Capítulo 26
Había pasado uno días desde la última vez que había visto a los peleadores, desde entonces, todo había estado muy tranquilo entre sus rivalidades… aunque la tierra, seguía desmoronándose a pedazos, los cambios climáticos eran más notorios… y todos estaban confundidos y aterrados.
Durante ese tiempo, el rubio había tenido razón, Hal-G había ido en búsqueda de su presencia para ir ante Naga, pero este se negó, sin embargo… tuvieron una conversación más que interesante.
Estaban en la mazmorra del rubio, donde este estaba sentado frente a su computadora, no tenía el valor ni el deseo de ver cara a cara a Hal-G… más que nada, por vergüenza propia.
Hal-G: Debes ir muchacho, podrías hacer más grandes tus problemas de buscar escapar.
Masquerade: No estoy escapando… pero tampoco busco ser suicida, sé que Naga jamás me perdonara el hecho de que le falle por segunda vez… sin duda, está más que molesto conmigo.
Hal-G: Muchacho, se lo que temes… y también se por qué te esfuerzas tanto en vivir, después de todo… te eh estado observando.
El rubio se volteó de su asiento para ver al doctor, con una pícara sonrisa en su rostro, el cual, salió por completo de la pared para estar de cuerpo completo en aquel cuarto oscuro.
Hal-G: No deberías sorprenderte muchacho, después de todo, nuestro objetivo es hacer realidad los deseos de nuestro amo Naga… pero no eres el único que se ha portado mal… saliendo de fuga por ahí.
Bajo la máscara del rubio, sus ojos se agrandaron y sus pupilas se empequeñecieron del terror, mientras su boca se abría ligeramente de la sorpresa, pero sin emitir ruido alguno.
Hal-G: oh, vamos muchacho, no te sorprendas así, incluso en aquella última batalla contra Dan, yo estuve presente, incluso puedo decir que me diste un muy buen susto al hacerme creer que tomarías su mano, Jeje, pero no fue así, diste lo mejor de ti en esa batalla, y aunque no bastara… seguiste las ordenes de Naga hasta el final.
El rubio se tuvo que serenar un momento, era obvio, después de todo, el mismo había seguido desde lejos las batallas de sus peones, pero… ¿Hasta qué grado había llegado el doctor por verlo a él?
Hal-G: oh si… lo eh visto, tus escapadas por la ciudad son algo que me han dejado más que confundido… divertido, ¿sabes?, tienes más de Alice de lo que tu cabeza ha querido admitir todo este tiempo, muchacho, tus salida a la feria fue la más curiosa, el ir por la ciudad sin vacilar, y ese niñito… Jejeje, debió ser divertido sentirte admirado por una vez en vez de ser odiado, ¿Qué se sintió sentirse como una celebridad por una vez?
Masquerade: N-no lo sé, dímelo tu… eres un inv-ventor después de todo.
El rubio sentía su voz temblorosa e incluso sentía un tic en el ojo derecho, literalmente había visto todo, no cabía duda de que seguramente incluso vio lo que había pasado con Klaus… por Vestroia, ¡¿Acaso sabia lo de la apuesta con Klaus?!
Hal-G: No te alteres tanto muchacho, jamás le dije nada al amo Naga… hacías tu trabajo de todas maneras, así que no tenía por qué creer que eras un traidor o algo así, además, tampoco eres mi diversión de cada día, solo debía asegurarme de que fueras el obediente chico de Naga, nada más, y tienes completo derecho a divertirte, aunque realmente no seas entretenido… aunque aquel día que te lanzaron la piedra a la cabeza, como desee haberlo grabado, llore de risa aquel día.
El joven podía sentir como los colores se le subían a las mejillas de vergüenza, el golpe en la cabeza casi lo había olvidado por completo.
Masquerade: D-de todas maneras (tartamudeando ligeramente, pero volteando su silla de nuevo a su lugar), el amo Naga no entenderá mi última derrota, me asesinara tan fácil como vine a este mundo.
Hal-G: Ahh, ese día… no creí que aún lo recordaras, ha pasado el tiempo desde aquel día.
Masquerade: Se siente tan lejano… y aun así, lo recuerdo como si apenas fuera esta mañana…
El anciano sonrió con cierta oscuridad a lo bajo, al rubio le daba pesar recordar aquel día, era parte de él… pero era deprimente (N/A: Leer ¨memorias del pasado¨ de este Fanfic para más información)
Hal-G: Sin embargo, muchacho, lo que no te eh dicho, es que yo recuerdo todo desde antes de surgir como la entidad que ahora está aquí ante ti… y estoy seguro de que tú también lo recuerdas.
En efecto, el rubio conocía mejor que nadie a Alice, sabía todo lo que había vivido e incluso pensado, pero era interesante saber que el doctor también pasaba por lo mismo.
Hal-G: Mí querido muchacho (poniendo una mano en el hombro del rubio, haciendo que los nervios de su cuerpo se tensaran en emociones de espanto y asco a la vez, por poco emitiendo un gemido de nervios, pero lo retuvo a tiempo), tu tuviste mucha suerte, yo me quede atrapado en el cuerpo del Doctor Michael, mientras tú, tienes un cuerpo propio, sin embargo, es muy frágil, por lo cual, necesita de la energía oscura del amo Naga para seguir con vida… ambos estamos atrapados en este enredo, y no hay escapatoria que nos salve.
Masquerade: Entonces… ¿Por qué estas siendo tan comprensivo conmigo?, tú mismo lo dijiste… lo has visto todo.
Hal-G: Muchacho, hay 2 razones por las cuales te eh guardado este sucio secreto del amo Naga.
El rubio se quedó pensando si el anciano doctor lo diría, el silencio que guardaba el doctor, más que incomodo, era tenebroso y en parte, aterrador.
Hal-G: La primera, si el Amo Naga destruye este planeta, y sé que lo hará… no seremos nada, todo lo que alguna vez fue, es y que jamás llego a ser de esta humanidad y de este planeta, desaparecerá para siempre… y disfrutar de los vanos placeres que disfrutaste, no fue malo, de hecho… no cualquier humano se interesa o intereso tanto como tú lo has hecho, muchacho… tienes gustos refinados y únicos, muchacho.
El joven era consciente lo que aburrido que él mismo podía llegar a ser, pero… era su placer, era si disfrute, y el no compartirlo con nadie, le daba la libertad de disfrutarlo aún más, sin molestar a nadie… y sin que NADIE lo molestara al respecto.
Hal-G: Y segundo… porqué… a pesar de todo; somos familia.
El rubio levanto su rostro hacia el anciano, y lo que vio, en miles de años jamás lo hubiera esperado… el anciano le sonreía gentilmente, incluso… con afecto.
Hal-G: Sabes, de haber sido diferente todo… tú podrías haber terminado como un gran hombre, muy seguramente a la cabeza de una gran empresa, o quizás un artista reconocido… realmente eres alguien increíble muchacho, estoy orgulloso de ti.
Masquerade: Querrás decir que estas orgulloso de Alice. (Intentando aclarar las ideas, pero el anciano negó con la cabeza)
Hal-G: No muchacho, estoy orgulloso de ti…
Veras muchacho, Alice es frágil, y desde que vuestros padres fallecieron y dejaron a mi cuidado, Alice había hecho todo para estar al cuidado del cuerpo que ahora manejo, buscaba no perder a nadie más y no quedarse sola… pero tú, TÚ muchacho, no solo has mantenido tu soledad casi intacta, sino que también has hecho grandes cosas en este mundo, jamás le has temido a la muerte ni a la soledad, y te has levantado como nadie lo ha hecho.
El rubio hacia tanto que no pensaba en la muerte de los padres de Alice… que en teoría, también eran sus padres.
Su madre estaba frágil de salud, la cual, había fallecido apenas Alice tenía 5 años, por lo cual, no la recordaba del todo ni como era su rostro, solo el Dr. Michael decía que era la viva imagen de su madre, y su padre, al tener que cuidar el solo a una menor, debía trabajar más para poder llevar dinero a su casa, y se había negado a recibir ayuda monetaria del Abuelo de Alice, que era el padre de su madre… sin embargo, el hombre no dormía mucho, y por lo cual, se quedó dormido al volante de su auto y se había estrellado contra un tráiler… matándolo al instante.
Alice había quedado huérfana desde los 7 años, y el único que pudo encargarse de Alice había sido su Abuelo Michael, los tíos que tenían Alice eran buenos, pero Alice casi no había convivido con ellos, por lo cual, su abuelo era el único que decidió hacerse cargo de una niña tan joven y desamparada…
En algún otro caso, esa experiencia habría hecho de Alice una mujer fuerte, pero… sin embargo, la hicieron más frágil, más dócil… más temerosa del mundo y de la gente que la rodeaba… y al ser tan apegada a su abuelo, que era un hombre benévolo y solitario allá, en su laboratorio de Moscú, hizo a Alice alguien tímida y creyente de que la gente era tan buena como su abuelo, a pesar de recordar como los niños cuando era niña, la molestaban por su aparato dental que su abuelo le había comprado…
Se había criado solo con su abuelo, ambos eran seres magníficos, seres de corazón muy noble… pero Alice, era tan… frágil.
Masquerade: ¿Entonces Alice te da lástima o algo así?, ¿La odias acaso? (comento el rubio, volviendo a la realidad del momento)
Hal-G: Por supuesto que no, incluso recuerdo los sentimientos de su abuelo Michael hacia ella, y también siento aprecio por ella, pero… no creerás que estoy verde por causa de la energía Negativa o algo así, ¿o sí, muchacho?
De hecho, tal vez jamás se lo había puesto a pensar a detalle, pero algún sentido debía tener ese color de piel en el abuelo de Alice.
Hal-G: Veras, muchacho, su abuelo deseaba que Alice fuera feliz a pesar de las desgracias de su vida, sin embargo, el pensar en la oscuridad del planeta y la misma maldad que en este había, lo ponían tenso, preguntándose algunas noches como debía protegerla, y desde niña, verla volver a casa llorando, solo porque los niños no entendían que ella era diferente… lo ponían verde de la cólera… por así decirlo, Jeje.
El caso era que el hombre se sentía furioso cada vez que alguien hacía sentir mal a la única nieta que tuvo de su ahora difunta hija, sentía envidia de la ignorancia y la dicha de las otras personas, las cuales, parecían no tener responsabilidad alguna, mientras Alice y él trabajaban duramente cada día por mantener limpia la casa y el laboratorio, como él pasaba las noches en vela haciendo trabajos de ingeniería y laboratorio, y como su nieta se esforzaba y aprendía desde cero de cocina, limpieza, y cuidados para su abuelo…
Hal-G: Muchacho, así como tú eres la acumulación de las emociones negativas de Alice… yo soy toda la ira, toda la pena, envidia y oscuridad de este pobre doctor cansado… debes entender… que no eres el único, mi querido muchacho.
Sin duda, no ser el único era algo nuevo para el enmascarado, ver que el Doctor Hal-G era alguien más allá de aquel que le daba órdenes… también era el único ser en todo el planeta… que entendía por lo que estaba pasando.
Hal-G: Muchacho (retirando su mano del hombro del rubio, dejando que este respirara de nuevo), el amo Naga nos dio la vida que tenemos… y créeme, no eres el único que necesita de la Energía del Núcleo Silente para mantener el control en este mundo… casi no me separo del amo Naga por lo mismo, Jeje… sin embargo… el amo Naga vendrá pronto, llegara a la tierra más pronto de lo que cualquiera en la tierra lo creerá… y más te vale, muchacho… estar a su lado, y haber hecho las paces con él, antes de que sea tarde…
El anciano se dio media vuelta, y camino directo a la pared contraria de la computadora, dispuesto a irse.
Masquerade: Espera…
El anciano volteo curioso, viendo que el joven aún estaba de espaldas, sentado… pero se le notaba diferente.
Masquerade: Dime porque haces esto… protegerme… aconsejarme… yo… solo soy una entidad más al servicio de Naga… y tu mejor que nadie, sabe cómo soy ahora… ¿Por qué me dices todo esto?
El anciano sonrió abiertamente, dándole cierta gracia que aunque no lo veía a la cara… sabía que el rubio se sentía avergonzado y confundido.
Hal-G: La verdad, no lo sé… tal vez… solo me agradas, muchacho.
El doctor atravesó la pared como si esta fuera papel, y desapareció, sin dejar rastro detrás de sí.
Durante esos días, también un portal a Vestroia se había abierto, él y Hal-G lo supieron de inmediato, esto era obra de su Amo Naga, él estaba próximo, justo como el doctor lo había dicho…
Algo muy extraño, fue que tiempo después, se enteró que los peleadores había ido hacia aquel portal, entrando por cuenta propia… seguramente sabían que también estaba Naga detrás de todo ese misterio y problemas en la tierra, e iban a arreglarlo.
El rubio se sentía confundido, todo esto… su mente, estaba debatiéndose consigo mismo entre salvar la tierra y Vestroia… o destruirlo todo para seguir a Naga, y debía tomar una decisión… pero para tomarla… debía escuchar a alguien más… y debía verle ese mismo día.
Masquerade: Muy bien, Wavern… escuchemos que tienes que decir al respecto.
Si algo más debía decirse… estaba en manos de Wavern.
Espero les haya gustado este capítulo, sé que es algo corto, pero el siguiente ya lo tengo escrito, así que lo subiré apenas pueda.
Masquerade: Te adelantas mucho a los episodios.
Luna: Lose, pero es que no tengo nada mejor que hacer durante esta cuarentena, Jeje.
Masquerade: Y yo que quería ver zombis por las calles.
Luna: Yo no, seguramente yo hubiera sido parte de las infectadas idiotas.
De ambos salió una gota tipo anime en la cabeza.
En fin, muchas gracias por seguir leyendo este Fanfic tan raro de mi parte, una disculpa y espero de corazón que pronto pase esta pandemia y todos estemos bien, cuídense mucho.
LunaDarkus.
