Soy algo más, capítulo 28
Bueno, aquí estamos de nuevo
Masquerade: ¿En dónde diablos te habías metido? *visiblemente molesto*Llevo esperando tanto este capítulo que casi me salen telarañas en el cabello.
Luna: Lo siento , estuve muy ocupada últimamente… y seca de ideas a la vez.
Masquerade: Se nota.
Luna: Además de que estuve esperando un Review de Camilo Navas del capítulo anterior, creí que toda la historia de Wavern lo había valido.
Masquerade: *Le da un coscorrón en la cabeza a Luna* Por última vez: NO MENDIGUES COMENTARIOS, TONTA, TONTA Y MIL VECES TONTA.
Luna: *Viendo estrellitas por el golpe en la cabeza* Bueno, vayamos al fic… donde sea que este ahora *con los ojos en círculos*
Conseguir un avión no era difícil, en primer lugar, porque lo que poca gente solía saber o hacer, era que al igual que a un taxi; se pueden rentar los medios de transporte para una ocasión especial.
Mucha gente muy adinerada los solía comprar para poder alardear de tener en algún objeto su logotipo de compañía o algo personal sin importar los costos, como compensación de su Ego y su idiotez en contra balanza de la enorme cantidad de dinero que poseían en sus manos.
Sin embargo, las compañías más grandes y mucho más inteligentes, solo los rentaban por un breve lapso de tiempo, ya sea para dar ciertas bienvenidas a estrellas del entretenimiento, o para escolta de alguna persona con un muy alto poder político… solo era cuestión de hablar con la gente correcta y ellos se moverían tras el poder del dinero.
Sin embargo… para el rubio había sido un poco difícil en esa ocasión; más allá de tener que usar un traje que lo hiciera ver como alguien muy importante a los ojos de los que eran adultos (la diferencia de edad, de pronto, le parecía tan abrumador como lo solía escribir el autor en el libro de su biblioteca… extrañaba saber en que continuaba ese libro), pero más allá de verlo como el muy posible ¨Junior¨ de algún padre consentidor a su hijo…
Todos se negaban a su petición…
¿Rentar una limusina para una fiesta misteriosa donde solo debían recoger a los invitados a un lugar en una mansión en medio del bosque?: Sencillo.
¿Qué un joven con máscara y atuendo raro rente una lancha para poder pasear por los canales de Venecia?: Sin problema.
¿Rentar por segunda vez una Limusina para que a un grupo de 5 chicos los lleven al aeropuerto y de regreso repetidas veces mientras poco a poco van haciéndose menos hasta desaparecer por completo?: Por supuesto.
Pero…
¿Rentar un Helicóptero para poder ir al medio del océano a ver el agujero en medio del inmenso océano…Y volver sin el pasajero que lo pidió en primer lugar?:
NO.
La razón por la cual no simplemente usaba su Transportador Dimensional… era por 2 razones:
1: Temía que si de pronto, su mente pensara en Naga (cosa que desde lo de Wavern, el Dragón blanco estaba más presente que nunca), terminaría en presencia del gran Dragón y su misión, acabaría antes de tan siquiera comenzar, Y…
2: No siquiera él conocía que tan inestable estarían las Dimensiones entre atributos, era como si el mundo que le narro Wavern quisiera unificarse de nuevo, pero… sin duda… era un lugar caótico, nuevo… y el joven no quería arriesgarse a caer de pronto en algún rió de lava o algo parecido.
De caer en el agujero, al igual que los peleadores, era muy probable que su Bakugan pudiera ayudarlo de una fuerte caída y al menos… era más seguro, a aparecer en Vestroia así como si nada con su Carta… irónicamente.
Pero debía llegar primero al portal, sin embargo… no podía aun convencer a nadie de llevarlo hasta allá, y ni deseaba pensar en pedirle ayuda a… un escalofrió y tensión le cruzaron por todo el cuerpo, con solo pensar el nombre de Klaus.
Sin embargo, era un problema menor, el rubio solo tuvo que esperar lo suficiente para encontrar a la persona perfecta: Un hombre sin escrúpulos, del cual el aliento matutino a Alcohol solo podía competir contra la ceniza de cigarro que abundaba aun en su barba descuidada de, seguramente meses, para saber cuál era el mayor vicio de aquel hombre.
No lo malinterpreten, el olor a Alcohol se debía a que ese FUE su desayuno, un par de tragos que sin duda, intentaban arreglar en vano la resaca de la noche anterior con más alcohol (como si eso ayudara en algo a largo plazo), una buena botella de Vodka de Frambuesa… por lo menos el olor de la bebida ayudaba un poco a no sentir nauseas al preguntarse si es que; Tan siquiera, se lavara los dientes con un poco de ginebra cuando menos… aunque sea una simple cepillada, por el amor a la oscuridad, el color de sus dientes era indeciblemente feo, y la expresión en la cara de ese hombre, decía algo así como un: No me interesa, mucho menos a ti, escoria.
¿?: ¿Qué es lo que quieres, mocoso? *dijo el hombre cuando el rubio se acercó a él*
Su tono de voz era más de fastidio y pesadez, era como si su traje ni nada de lo que trajera de adorno le importara, por más ´´de colección´´ que fuese.
Por una vez, el rubio pensó que el traje en verdad había sido inútil, el único hombre que podría ayudarle… era inmune a la clasificación social por la que la gran mayoría de humanos se dejaban llevar, solo por la cantidad de dinero que ´´presumían´´ a la vista.
… Irónicamente, eso le agrado al rubio ligeramente.
Masquerade: Emm… *aclarándose la garganta e intentando recuperar el control de la situación* quisiera que me llevaran en Helicóptero a un lugar… por favor.
Sabía que decir ´´Por favor´´ no arreglaría las cosas, pero… al menos, podría aminorar las cosas.
¿?: ¿A dónde?
El tono de voz era sumamente indiferente, era como si fuera el lugar al que le fuera a decir; así fuera desde el monte Everest a una tienda de helados en medio de la ciudad, el tipo diría que no, sin importar nada… pero por la simple sensación de la curiosidad humana, quería saber a donde quería ir el mocoso frente a él.
Masquerade: Quiero ir al océano, siendo más específicos; El agujero que apareció en medio del océano de pronto, el que anuncia las noticias.
El hombre soltó un bufido antes de reír a carcajadas, sin importarle ofender al chico.
¿?: Una pena, muchacho… es gracioso, Ahora sé por qué estas frente a mí con tu pinta de marioneta bailarina en primer lugar, adivino ¿Todos te dijeron que no, verdad?, Si… todos los niños ricos como tu creen que pueden ir y hacerse una de esas fotos absurdas de internet presumiendo y queriendo ser geniales frente a las putitas sin vigilar por su papas, te diré algo niño, mejor ve y pídele un Helicóptero a papi de tu fiesta de des-virginidad y ya veré por las noticias si no te estrellaste antes de llegar, porque créeme; Todos los vuelos están cancelados, el clima está más ebrio que yo y por ello, nadie te llevara.
Una expresión de pena ajena cruzaba el rostro del rubio, era irónico… sin duda, a pesar de estar frente a un cascarrabias que se preguntaba, si tan siquiera sabía volar ese helicóptero… por lo menos tenía más sentido común que mucha gente que él conocía.
De hecho, al rubio le constaba que los peleadores habían llegado hasta ese punto con la ayuda de Marucho, porque, de no ser por él, no imaginaba que tan siquiera los padres de Marucho consintieran que su hijo casi se estuviera suicidando al entrar a un agujero en medio del océano… fuera un portal o No, y aunque así fuera… era un poco desobligado por parte de sus padres el no haber insistido a decirle que No a Marucho y a los peleadores.
Masquerade: Le pagare el doble de lo que me pida, solo es un viaje de ida y de regreso… y de regreso, podrá ir a donde quiera… pues no me estará llevando con usted.
Por un momento, el rostro de burla del sujeto, se había vuelto de incredulidad, ¿Acaso había escuchado bien? Lo poco que le dejaba entender su nublado y drogado cerebro; Era que le pedían asistencia para un suicidio o algo así.
¿?: Chico… había escuchado de llamadas de atención…pero, esto es pasarse.
Masquerade: No es una llamada de atención, señor… necesito llegar ahí, no importa la cantidad de dinero que me pida.
El hombre lo miro de manera dudosa e interrogativa… y aunque el rubio tenía puestos un par de lentes oscuros en vez de su usual máscara, en su rostro se notaba la determinación y decisión que tenia de no ceder… casi tan capaz de competir con el mal temperamento del hombre.
¿?:… En ese caso, deberás pagarme por adelantado, no soy una carrosa fúnebre.
Masquerade: Por supuesto *sonriendo a lo bajo al escuchar la positiva de aquel hombre*
Uno normalmente se preguntaría, ¿De dónde rayos sacaba el dinero el rubio?, ya que la cantidad que el hombre le pidió al joven rubio, no era para nada despreciable, pero el rubio lo dio, incluso en efectivo, con la facilidad con la que una persona normal da un ´´Hola´´ a cualquier persona que le saludara.
La razón era contestada en una simple palabra: Hal-G.
Oh sí, todo era gracias al viejo inventor, el cual, había puesto uno de los inventos exitosos a nombre del rubio.
No era invento del Doctor Michael, sin embargo, Hal-G era todo un maestro de la tecnología con ayuda de los recursos que ahora tenía a su disposición gracias a la energía que solía provenir de Vestroia, y aun así, tenía más talento para los negocios y producción de productos que su predecesor Michael, haciendo negocios a su conveniencia y diversión.
Sin embargo, Masquerade desconocía por completo que invento de Hal-G estaba a su nombre o tan siquiera de que servía y que hacía en la sociedad actual, Hal-G jamás le había mencionado ese detalle, suponía que el viejo solo lo había hecho para que el rubio no le estuviera molestando a cada 5 minutos que necesitaba dinero o algo así.
Solo sabía que recibía dinero por medio de una cuenta que le había dado indicaciones el viejo cada cierto tiempo, así pudiéndose costear ciertas cosas de vez en cuando, como por ejemplo la tina de baño que tenía en casa o las almohadas, junto con la cafetera que tenía… sin embargo, a pesar de comprarse ciertos lujos de vez en cuando, el chico le gustaba ahorrar el dinero por si surgía alguna emergencia o alguna situación que debiera resolver con el poder que daba el dinero… justo como en ese momento.
Apenas el dinero fue recibido y guardado en un lugar seguro (si se le considera ´´seguro´´ el casillero de su uniforme y sus cosas del piloto como tal), el hombre solo arreglaba su maquinaria y las cosas para despegar, después de todo, ¿Quién puede rechazar el recibir un bono de dinero más allá de lo que a veces te pagan de salario, solo por hacer tu trabajo de siempre?
El zumbido incesante y escandaloso de las hélices, en algún otro momento, hubiera sido insoportable para el rubio, sin embargo, era lo único que en ese momento le impedía pensar demasiado en si lo que estaba haciendo era un acto de traición, una estupidez… o sin duda… la última acción que haría en lo que restaba de su vida.
(Flashback)
Esa mañana, Hydranoid había encontrado en el suelo al rubio, retorciéndose de dolor y con una enorme dificultad para respirar justo frente a él, apenas había dado unos pasos fuera de su cuarto, antes de caer aparatosamente contra el suelo, intentando sostener lo que en el lugar de su cuerpo, debiera estar su corazón, sintiendo como si fuera un infarto o algo así… sin embargo, no era un infarto…
Jamás se había llevado al extremo de necesitar con urgencia la energía del Núcleo Silente… cada vez que sentía como si su cuerpo hormigueara, iba con Naga a pedir una recarga de su energía… pero desde su visita con Wavern, el proceso de debilidad se había acelerado de manera violenta, no lo había pensado así desde que había perdido con Wavern, pero… cuando él estaba cerca del Núcleo de Infinidad, este… le afectaba gravemente, acelerando el proceso de agotamiento, como si el Núcleo de Infinidad, en su desesperación por tener el equilibrio, absorbiera por cuenta propia la energía Silente que el rubio poseía…
Sentía las piernas tensarse y dolerle como si la capacidad de caminar le fuera arrebatada, el esfuerzo que debía hacer por no gemir de dolor era inmenso… no se comparaba al dolor que Naga le solía hacer sentir, sin duda… pero aun así, estaba sudando y se sentía exhausto, acababa de despertarse, y aun así… se sentía cansado.
Y de pronto… todo volvió a la normalidad.
Nada de su cuerpo dolía, la agonía en su corazón había cesado y era como si él hubiera decidido estar en el suelo así sin más… pero aun así, él lo sabía, el proceso estaba comenzando… le quedaba menos tiempo del que él creía, y todo por causa de ir a ver a Wavern… no la culpaba, sabía que era su responsabilidad, su descuido.
De todas maneras, había tomado una decisión.
Masquerade: Hydranoid… te necesito pedir algo…
Hydranoid: Maestro, no hable, no se encuentra bien. *visiblemente preocupado, mirando desde el suelo como poco a poco, su maestro se sentaba en el suelo, recuperándose*
Masquerade: No amigo, necesito… necesito hablar de esto.
Hydranoid: Se refiere a la conversación con Wavern… no es así, ¿Maestro?
Masquerade: En efecto *tomando en la palma de mano a su compañero* Escucha Hydranoid… te necesito…
(Fin del Flashback)
¿?: Nos estamos acercando, más te vale estar listo.
La voz gritando del piloto lo hizo despertar de su mente, el cielo azul a través de la ventana del helicóptero casi se había fusionado con el azul del mar, de no ser por el resplandor a lo lejos que se podía ver del portal en medio de la nada, junto con ligeras nubes grises alrededor, no hubiera podido distinguir si tan siquiera estaban de cabeza o en donde terminaba el mar en el horizonte.
Podía sentir la velocidad del helicóptero disminuir hasta detenerse, para el conductor de la avioneta, sentir que era suerte que no hubiera ningún helicóptero de las noticias rondando cerca, de lo contrario, no se hubiera acercado para que lo grabaran, ayudando a alguien a llegar allá cuando todas las aerolíneas habían sido canceladas, y sobre todo, cuando habían prohibido irremediablemente acercarse a ese lugar.
La puerta al costado se abrió pesadamente y con un tirón del brazo del rubio.
¿?: Realmente no me importa quién diablos seas, sin embargo… ¿Estás seguro de esta locura?, No me hare responsable si alguien viene a preguntarme por ti.
El rubio volteo y sonrió de manera divertida y sarcástica hacia el piloto, pues el rubio sabia… que nadie iría a preguntar por él… y el único que lo haría, estaba justo en su bolsillo en ese momento.
Masquerade: No se preocupe… ya tiene lo suyo y yo lo mío, no hay nada más.
El rubio miro el enorme portal justo bajo él, dándose un último recuerdo de despedida.
(Flashback)
Masquerade: Escucha Hydranoid… te necesito…
Hydranoid: ¿Qué desea de mí, maestro? *mirando cara a cara a su maestro, que no tenía su máscara puesta*
Masquerade: Puede que este sea el final… puedo sentirlo, no me queda mucho tiempo de vida… ¿Recuerdas que te mencione que tomaría una decisión antes de que acabara todo?
Hydranoid: Por supuesto que si maestro, pero… no se referirá a…
Masquerade: En efecto… voy a traicionar a Naga. *con una mirada más que decidida*
Hydranoid: Maestro, ¿Está usted seguro?...
Masquerade: No deseo nada más, amigo… realmente ni siquiera sé si llegaremos hasta él, mis fuerzas… me han fallado mucho, pero no quiero irme, sin antes dar un último acto de rebeldía.
El rubio se levantó del suelo, recargándose contra la pared, aun con su compañero en su palma.
Masquerade: Sin embargo… no deseo obligarte a nada que tú no quieras, así como yo nunca desee estar a órdenes de Naga… esto es serio, amigo, pero a diferencia de Naga… no te obligare a pelear esta batalla en contra de tu voluntad… no te hare traicionar a Naga si no quieres…
Ambos se quedaron mirando fijamente el uno al otro, las palabras sobraban… pero debían ser dichas.
Masquerade: Hydra… ¿Pelearas esta última batalla a mi lado?
Hydranoid: Maestro… lo único que me ofende de todo esto, es el hecho de que usted creyera por un segundo que le contestaría que no… maestro… Yo estaré junto a usted, Hasta el final.
El rubio sonrió a lo bajo, lleno de alegría por la lealtad de su amigo…
(Fin del flashback)
Esa misma sonrisa que tenía ahora al borde de ese helicóptero, sujetándose del borde justo con el abismo frente a él.
Masquerade: Hasta nunca…
Fue lo que apenas alcanzo a escuchar el piloto, antes de ver saltar al joven rubio directo al portal.
Estando de cabeza, de cara al portal… solo pudo verse como los lentes negros del rubio, de pronto, se tornaban en su máscara y como el traje que tenía, se transformaba en un resplandor y este se cambiaba a su gabardina blanca y sus pantalones purpuras, junto con el resto de su usual ropa, pareciendo un cometa brillante caer directo al portal del océano.
La batalla final estaba muy cerca.
Gracias a Vestroia!, No saben la cantidad de trabas e ideas sin poder escribir para poder hacer este capítulo.
Masquerade: Aun así, está muy corto *con los brazos cruzados*
Luna: Lo se, pero eso es porque ¡Ya se va a acabar este Fic por fin!, Ya solo le quedan unos capítulos más antes de que acabe, y los que vienen van a ser largos, así por lo menos será un final a lo grande, y ya tengo ideas para continuarlo de por sí.
Masquerade: Bueno, espero que no lo dejes con un final mediocre como tú ultimo Fic largo del otro fándom, el capítulo final fue una vergüenza y tú lo sabes bien.
Luna: No me eches sal sobre este Fic, ¿Ok?, aquí si hare un final digno… espero.
Muchas gracias a todas las personitas que leen este Fic de todos modos, nos vemos en el próximo capítulo, Bye. n.n
Masquerade: Hasta la próxima.
LunaDarkus.
