Declaración: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen al maravilloso tío Rick… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.

Capítulo 10: Thalia X

En la vía de nuevo. Vamos como una banda de gitanos por la autopista. Somos los mejores amigos, insistiendo que el mundo siga cambiando nuestro camino. Y nuestro camino… está en la vía de nuevo.

"¿Quién sabía que Willie estaba escribiendo una canción justo para nuestra ocasión? Incluso tenemos a una gitana. Ahora, si tan solo pudiéramos hacer que el mundo cambia nuestro camino. Si, no. Eso no va a suceder".

-Thalia.

Después de pasar el día anterior empacando y preparándose para la jornada por venir, Thalia, Annabeth y Piper pasaron la mañana hablando, terminando un chocolate caliente. Los nervios estaban en punta y el ambiente de la mansión era tenso.

-Así que… Duendes, ¿eh, Ann?- Thalia movió las cejas sugestivamente.

-Conociendo mi suerte serán como los pequeños demonios azules en Harry Potter y me encontrare colgada por mi ropa como la paso a Neville.

Piper se atraganto con el chocolate caliente cuando se echó a reír ante la imagen que Annabeth pinto.

-Si eso ocurre, ¿podrías pedirle a Percy que tome una foto, por favor? Eso sería tan digno de un Tweet- bromeo Piper.

-Sí, Pipes, eso es exactamente lo que estaré segurísima de pedirle. "Oye, hombre lobo, ¿puedes sacar una buena foto de mi aquí colgando como una mismísima imbécil? No, cariño, no te preocupes por bajarme, quiero asegurarme que Thals y Piper consigan una buena risa, porque eso es lo realmente esencial aquí"- despotrico Annabeth.

-¿Has tomado tus medicamentos esta mañana?- resoplo Thalia mientras ponía los ojos en blanco.

-Es un asco que no vaya a estar con ustedes- se quejó Annabeth.

-Sí, pero tu conseguirás ver ese pequeño número caliente, Adam- respondió Thalia.

-Una vez más, Thals, me desconciertas con tu capacidad de ver el panorama completo- Annabeth sacudió la cabeza ante su pelinegra amiga.

-Solo estoy tratando de mostrarte que el vaso está medio lleno. Tú te quedaste con los grandes bombones. Quiero decir, para un colega mayor, Poseidon es un regalo para los ojos, y todas sabemos que Percy es Digno-de-babear. Adam es solo la guinda del pastel.

-Hombre, me gustaría haber grabado eso para poder amenazarte con dejar que Luke lo escuche- resoplo Piper.

Annabeth asintió, de acuerdo en que cualquier munición contra Thalia era siempre un bono.

"Oh, escuche eso", dijo una voz en la cabeza de Thalia. Thalia se estremeció, pero no lo menciono.

-Piper, tu y yo tenemos que irnos- Thalia tiro de Annabeth en un fuerte abrazo- Cuídate, Rubia. Sin heroísmos, ¿de acuerdo?

Annabeth asintió.

-Lo hare. Tu trata de mantener tu ropa puesta en ese bar.

Thalia resoplo.

-No hay problema. Estoy bajo contrato con Lucas, y Piper es testigo.

Piper asintió.

-Encerrada firmemente. No hay escapatorias.

-Piper, ya deberías saberlo. Thals siempre tiene una salida. Siempre- señalo Annabeth.

Piper abrazo a Annabeth una vez que Thalia retrocedió.

Todas se dirigieron al vestíbulo, donde los demás ya se habían reunido.

Poseidon y Luke estaban a un lado, hablando en voz baja, mientras que los bolsos estaban siendo cargados en los vehículos.

-¿Camionetas?- resoplo Thalia- oye, cariño, al menos los Hummers eran geniales. Estos son tan "Detención juvenil, aquí venimos".

Luke no exteriorizo una respuesta a eso, pero ella sintió una palmada en el trasero dirigido a ella en su mente. Seguía pensando que eso era extraño. Raro, pero sin duda tenia potencial de extraño en la variedad adecuada.

-Solo estoy diciendo- murmuro Thalia- si vamos los malotes entonces este definitivamente no es el camino a seguir. Pero entonces, nadie me pregunto, ¿verdad?

Piper se paró a un lado mientras veía a todo el mundo esperar para subir a las camionetas. Hera se acercó a su lado y sonrió.

-¿Estas nerviosa?- pregunto Hera.

-En realidad, no- respondió Piper- ¿Cuál es el punto? No va a cambiar nada.

-Es cierto- reconoció Hera- pero a veces los nervios son los que nos mantienen alerta.

-Hera, ¿vas a contarme más acerca de las piedras? Me sentiría más cómoda usándolas si supiera más acerca de ellas.

-Te daré más información sobre ellas en nuestro viaje en auto- respondió Hera.

-¿Vas con nosotros?- pregunto Piper, mientras sus cejas se elevaban con sorpresa.

Hera asintió.

-Luke, Poseidon, y yo decidimos que me necesitas más que Silena en este momento. Poseidon no quiere dos sanadoras en el mismo lugar. Es demasiado arriesgado. Es por eso que te está separando.

-Eso tiene sentido- asintió Piper.

Luke había decidido albergar temporalmente a la manada serbia en una mansión ubicada en la ciudad rumana de Ramnicu-Valcea. Quería estar cerca de la manada de Poseidon hasta que las cosas se hubieran calmado y la manada serbia estuviera más estable. El viaje desde la mansión serbia iba a ser una hora menos a Ruse de lo que hubiera sido desde Barsov, donde estaba la mansión de la manada rumana. Para Piper esto era a la vez bueno y malo. Bueno porque, obviamente, eso significaba menos tiempo encerrada en una camioneta. Malo, porque eso significaba que llegarían al bar mucho antes. El bar, que estaba cerca del bosque. El bar, que estaba cerca del bosque, en el que, quien sabe que, les aguardaba. Aunque, ella decidió que este viaje era mucho mejor que las diez horas extras que Annabeth y los demás pasarían en su camino a las montañas de los Cárpatos. Eso iba a ser delirante.

-¿Estas listas para irnos, preciosa?- Piper salto cuando escucho la voz de Jason directamente detrás de ella- ¿estás bien?- pregunto mientras suavemente la volvió hacia él.

-Sí, solo estaba perdida en mis pensamientos. Me has sorprendido- ella le sonrió.

-Hera me ha informado que no se me permite coquetear contigo o distraerte- le dijo mientras levantaba las cejas en pregunta, una sonrisa juguetona se extendió por su rostro.

Piper se rio.

-Ella dijo que iba a hablar conmigo más sobre las piedras Fae. Solo quiero entender su poder un poco más. Creo que me sentiría más cómoda usándolas si entendiera de donde viene el poder y como puedo dirigirlo. ¿Eso tiene sentido?

-Definitivamente. Siempre es importante conocer y entender el arma que estas esgrimiendo- Jason la agarro de la mano y tiro de ella hacia los vehículos y la ayudo a entrar.

Percy y Annabeth se metieron a la camioneta que compartían con su grupo y observaron mientras ella miraba ansiosamente al otro vehículo.

-Van a estar bien, amor- le aseguro.

-Sé que lo estarán pero, ¿Quién va a mantenerlas fuera de problemas?- pregunto Annabeth.

-Estoy seguro que Jason y Luke pueden manejar la situación.

Annabeth le lanzo una mirada, con los ojos entrecerrados.

-¿De verdad, Percy? ¿El Alfa que no puede conseguir que su compañera mantenga la ropa puesta y el barman quien alienta este tipo de comportamiento? ¿Estas son las personas que sugieres pueden mantenerlas fuera de problemas?

Percy se encogió de hombros.

-Veo tu punto. Quizás Grover y Hera puedan ayudar.

Annabeth gimió y se dejó caer en su hogar temporal por las próximas diez horas.

-Va a ser un desastre. Ya puedo ver a Thals, bailando sobre la barra, Piper tratando de ser una camarera y rociando algún pobre tipo de cerveza, Luke tratando de matar a cualquier pobre chico que mire hacia Thals, y todo el tiempo, Jason tratando de que Piper deje de perder más alcohol de lo que venden.

-¿Y dónde están los demás en ese pequeño escenario tuyo?- pregunto Percy con una sonrisa torcida.

-Están de pie en la parte trasera del bar, partiéndose sus culos sobrenaturales de la risa- se quejó Annabeth.

Percy se echó a reír.

-Tienes razón, Luna. Va a ser un desastre. Voy a tener que pedirle a Grover que grabe un video de eso en su teléfono.

-Bueno, al menos no voy a ser la única filmada- murmuro, recordando los duendecillos. Percy la miro con curiosidad- te lo diré mas tarde- ella negó con la cabeza mientras ponía los ojos en blanco.

-Deja de preocuparte, Annabeth. Todo estará bien.

-Recordare que dijiste eso.

-Prometido- dijo el con una sonrisa.

Annabeth le devolvió la sonrisa.

-Bien dicho, hombre lobo. Bien dicho.

Percy paso un brazo alrededor de los hombros de Annabeth y la estrecho contra si mientras esperaban que los demás abordaran la camioneta. Con un poco de suerte, para mañana a esta hora Annabeth estaría encontrando u primer duendecillo.

Cuando Luke se alejó de la mansión serbia echo una mirada a Thalia, quien estaba mirando hacia atrás, a la camioneta donde estaba Annabeth.

-Ella va a estar bien.

-Lo sé- ella asintió- simplemente es raro estar separada de ella.

Luke se acercó y le tomo la mano. Se la llevo a los labios y la beso suavemente, un recordatorio silencioso de que él estaba allí para ella y siempre lo estaría.

-Entonces, ¿quieres saber más sobre las piedras? - pregunto Hera. Piper asintió- primero lo primero… las piedras solo se pueden utilizar si los motivos del portador son puros. No pueden ser utilizadas para el mal.

-Es bueno saberlo. Así que, si caen en manos del enemigo son inútiles.

-Exactamente- concordó Hera- en segundo lugar, las piedras son magia en sí mismas, pero su magia solo puede ser utilizada y dirigida por la magia dentro de ti. Tu cuerpo es de la tierra, y, por lo tanto, en esencia, eres un elemento. El uso más común para las piedras es dejar sin valides la magia del enemigo. Básicamente repelen cualquier magia oscura. Si quieres ir a la ofensiva, las piedras también son capaces de hacerlo. Mientras sostienes las piedras, simplemente imagina que es eso que quieres hacer y la magia se arrastrará de ti a la piedra y ella se hará cargo del resto. Cuando todas las piedras están siendo utilizadas juntas, son una fuerza a tener en cuenta. Cuanto más poderoso es el portador, entonces más eficaz serán las piedras.

-Entonces, ¿no puedo matar accidentalmente algún espectador inocente? - pregunto Piper.

Hera negó con la cabeza.

-Nop. Las piedras solo reaccionan cuando la magia que estas llamando es necesaria y en quien se pretende.

-Eso me hace sentir mejor- sonrió Piper.

Hera se rio entre dientes.

-¿Estabas preocupada de que freiras a algún pequeño recolector que estuviera en la vecindad?

-Algo por el estilo.

-Piper, tu corazón es demasiado puro para que algo como eso suceda, aunque sea accidentalmente- las palabras de Hera estaban tan llenas de verdad que finalmente Piper se sintió como si pudiera respirar mejor al pensar en el uso de las piedras.

-Hera, ¿de dónde vienen las piedras?

-Bueno, como muchas cosas con propiedades mágicas, no hay ninguna manera de explicar realmente de donde provienen. Aparecieron cuando fueron necesitadas. Cuando ya no son necesarias, no están disponibles. Es por ello que aquellos que han tratado de robar las piedras no han tenido éxito. Las piedras no se mantienen en ninguna parte cerca de las Fae. Ellas solo están…

-¿Dónde están ahora?

Hera se encogió de hombros.

-No tengo idea. Ellas vendrán a nosotros cuando sea el momento.

-¿Siempre aparecen cuando se necesitan?- pregunto Piper con escepticismo.

-Nunca han dejado de hacer acto de presencia cuando fueron verdaderamente necesarias. No te preocupes sanadora, todo será como debe ser.

Piper soltó un bufido.

-Suenas como un viejo sabio.

-¿Sabia? Si. ¿Vieja? Ni siquiera arañas la superficie- Hera le guiño un ojo a Piper cuando ella frunció el ceño.

-¿Cuántos años tienes, Hera?

-Piper, eres una mujer, seguramente sabes que no debes preguntarle a otra mujer su edad.

Piper sonrió tímidamente.

-Mi error.

El resto del viaje transcurrió con Thalia sugiriendo diferentes juegos para pasar el tiempo, todos los cuales fueron vetados por Luke porque Thalia continuamente añadía sus propias reglas, lo que siempre contenía algún tipo de connotación sexual. Fue una buena distracción de la inminente tarea.

Cuando Luke detuvo la camioneta en un hotel, informo a sus pasajeros que este era donde estarían alojados mientras estaban en Ruse. A medida que Thalia hacia que todos se registraran, Luke aparto a Piper a un lado.

-¿Quieres compartir una habitación con Hera o con tu compañero?- la voz de Luke no indico de una u otra manera su opinión sobre el tema.

Piper echo un vistazo a Jason, quien estaba hablando con Grover, pero mirando continuamente en su dirección. Podía sentir una ligera presencia de el en su mente, pero de alguna manera ella sabía que no estaba escuchando su conversación con Luke. Eso hizo que confiara en el cada vez más.

-Estoy bien con compartir una habitación con Jason- dijo con confianza.

Luke le sonrió a Piper, mostrándole un lado que solo Thalia veía.

-Te das cuenta que necesitarías completar el vínculo muy pronto, ¿no? - le pregunto gentilmente.

Ella asintió con un rubor.

-¿Cómo… cómo va a ser para el trabajar conmigo en el bar?

Luke negó con la cabeza y dejo escapar un profundo suspiro.

-Va a ser muy difícil para él. Mi concejo seria que te mantuvieras al margen de cualquier interacción con cualquier hombre, tanto como sea posible.

Piper puso los ojos en blanco.

-¡Vamos a estar en un bar!

Luke rio.

-Yo no he dicho que será fácil de hacer, solo dije que tendría que intentarlo- Luke ladeo la cabeza y miro a Piper. Era obvio que estaba contemplando algo- podría no quedarles de otra, a menos que hagan los Ritos de Sangre ahora, luego la ceremonia más tarde.

Los ojos se Piper se abrieron. Ella echo una mirada hacia atrás donde estaba parado Jason y cuando el vio la expresión de su rostro comenzó a caminar en su dirección.

Luke le dio a Piper una mirada penetrante antes de alejarse.

-¿Qué te ha parecido tan alarmante?- pregunto Jason mientras metía una mechón de cabello detrás de su oreja.

Piper alzo la mirada hasta sus ojos y su preocupación se alivió de inmediato.

-Le estaba preguntando a Luke que tan difícil iba a ser para ti tenerme en el bar contigo.

Los ojos de Jason comenzaron a brillar, una señal segura de que no era feliz.

-Va a tomar un montón de auto-control, pero creo que puedo manejarlo, siempre y cuando nadie te toque. Y, Piper mía, cuando digo nadie, eso incluye a los hombres de nuestra manada.

Piper asintió mientras miraba sus labios, los cuales estaba en una línea apretada. Levanto la mano y paso el dedo suevamente sobre ellos, tratando de relajarlos. Jason cerro los ojos y ella vio cómo su toque disminuyo la rabia que sentía.

-Va a ser una mierda no estar contigo en las noches- le dijo Jason, sus labios tensos una vez mas de frustración.

-¿Dónde planeas estar?- pregunto Piper, sabiendo muy bien que él pensaba que ella no iba a compartir habitación con él.

Los ojos se Jason se estrecharon. Aunque no brillaban tan intensamente como habían estado, todavía no habían regresado a su azul normal.

-¿Me estás diciendo que vamos a compartir habitación?- pregunto esperanzado.

Piper sonrió y asintió.

-Me imagine que necesitaríamos la presencia del otro después de estar en el bar conmigo tratando de evitar a los machos y tu tratando de no matarlos.

Jason envolvió sus brazos alrededor de ella y la atrajo hacia sí. El apretó su rostro contra su cabello y cuello, y respiro hondo. Piper se congelo. No habían mostrado tanto afecto en público y ella no estaba segura de cómo responder.

-Gracias- susurro contra su piel- me honras como tu compañero al pensar en lo que yo necesitaría de ti, y por ser honesta conmigo sobre lo que tu necesitaras.

Piper se apartó y, tomando una decisión impulsiva, se puso de puntillas y le dio un beso en sus carnosos labios.

Jasonse quedo inmóvil por un latido de su corazón y luego él estaba tirando de ella con más fuerza contra sí. Levantando una mano a su nuca, el guio su cabeza a un lado para así poder profundizar el beso. No fue hasta que le voz de Thalia atravesó la bruma de su mente que Piper se echó hacia atrás.

-Bueno, si hubiera sabido que todo lo que necesitaría para conseguir que estos dos mojigatos se juntaran era que entraran al vestíbulo de un hotel, lo habría hecho hace semanas- dijo ella. Los otros rieron mientras que Piper se volvía de un rojo brillante.

Jason tenía una sonrisa de suficiencia plasmada en el rostro, obviamente complacido que su beso hubiera hecho olvidar a Piper lo que la rodeaba.

Piper noto su suficiencia y le dio un codazo en el estómago. Jason se inclinó y le mordisqueo la oreja lo suficiente para tomar represalias y luego la beso en el mismo lugar.

"¿Podrías tratar de comportarte, por favor?", pregunto Piper, utilizando su vínculo.

"Comportarme significaría que no puedo tocarte, besarte, morderte o lamerte. Eso es inaceptable".

Piper se atraganto, sus palabras registrándose en su mente.

"¿Acabas de decir lamer?", Jason podía oír como ella estaba sin aliento.

"De hecho, lo hice".

-Oh, chico- murmuro ella, en voz baja, un Jason riendo la siguió mientras se dirigían a su habitación.

Se decidió que Diana, Hera y Elle, cuando llegaran, compartirían una habitación. Luke estaría con Thalia, y Grover y Drake compartirían una habitación. Luke se había asegurado de tener la habitación de las chicas y la de Jason y Piper entre la suya y la de los otros machos. Él también había pedido que las habitaciones estuvieran en la planta baja, junto a una salida.

Al llegar a las habitaciones, Luke se detuvo y se dio media vuelta, dirigiéndose al grupo.

-Después de que todo el mundo se instale y descansen, nos dirigiremos al bar para reunirnos con el propietario. Tomen una hora para descansar y luego estaremos en camino.

Annabeth estiro las piernas mientras se paraba a un lado de la camioneta. Cuatro horas de hacinamiento en el vehiculo la habían puesto rígida. Sus pensamientos seguían vagando de vuelta a Piper y Thalia. Había intentado mandarles mensajes de texto, pero no había recibido respuesta de ninguna de ellas. Percy, por supuesto, se la paso diciéndole que no se preocupara, pero eso era más fácil de decir que de hacer.

-¿Cómo estás?- pregunto Sally mientras se acercaba a Annabeth.

Annabeth dejó escapar un lento suspiro mientras le contestaba a su suegra.

-Simplemente es raro no estar con ellas. Siempre nos hemos metido juntas en todos nuestros problemas.

Sally se rio entre dientes.

-Estas dando a entender que al menos una de ellas está metiéndose en problemas.

Annabeth sonrió.

-Voy a hacerte la misma pregunta que le hice a tu hijo… ¿te das cuenta que estamos incluyendo a Thalia en este escenario?

-Bueno, puedo conceder eso. Ella sola podría encontrar problemas en la más simple de las situaciones.

-Sin duda- concordó Annabeth- y solo imagina que ella va a estar en un jodido bar.

-Definitivamente Luke va a tener las manos llenas- Sally paso un brazo alrededor de los hombros de Annabeth y tiro de ella hacia la camioneta- solo quedan seis horas para llegar.

-¿Oh, eso es todo?- pregunto Annabeth, su voz llena de sarcasmo.

Sally, ahora acostumbrada a eso, simplemente se rio entre dientes mientras subían de nuevo a la camioneta.

Percy sonrió hacia Annabeth, mientras ella una vez más se sentó junto a él.

-¿Todo está bien?- pregunto con suavidad.

-Solo lista para poner este espectáculo en marcha.

Volvió la cabeza para mirar por la ventana y Percy paso un brazo alrededor de ella y la atrajo hacia sí. Annabeth vio los arboles comenzar a pasar de largo mientras Poseidon los sacaba a la carretera. Pronto su mente vago a lo desconocido que se extendía ante ellos.

Unos jodidos duendecillos, pensó. ¿Quién lo hubiera imaginado?