Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.
Un día harás cosas por mí que odias. Eso es lo que significa ser familia... -Jonathan Safran Foer
Por primera vez en todo lo que llevaba de vida el Namek deseó ser él quien hubiera sido absorbido y que fuera Kamisama quien hubiera sobrevivido, así se hubiera ahorrado el enfrentarse con dos aterradoras humanas que lo despellejarían vivo cuando se enteraran de que habían perdido a las chiquillas.
Ni que decir de la furia de Vegeta, y estaba espantado de saber cómo reaccionaría Gohan al enterarse.
Estaba más que arrepentido de haberse dejado convencer, entendiendo que o lo mataban esas humanas o lo mataban los saiyajines. Tratando de calmarse y no entrar en pánico, preguntó a los chicos que era lo que había pasado.
Los chicos le dijeron lo poco que sabían; Goten desesperado llamó a los refuerzos: Mai y Marron, llegaron al poco tiempo para tratar de apoyar y que nadie más se diera cuenta que habían perdido a las dos pequeñas saiyans.
Trunks estaba realmente asustado, sabía que su padre lo mataría, pero él asumiría su responsabilidad, lo que más le aterraba es que alguien pudiera hacerles daño. Eran solo unas niñas al final de cuentas.
–Es mi culpa.
Fue lo que con pesar dijo el heredero de la CC.
–No debí gritarle podía volver a comprar ese tonto regalo, ella solo quería jugar.
Comentó acongojado.
El Namek los vio confundido, no sabía de qué hablaba.
– Ellas no tomaron nada de los regalos, los guardamos en el guardarropa de tus padres, tu mamá las dejó usar unas pinturas que tenía en su tocador que no usaba ya, llevaban más de una semana dibujando algo y querían colorearlo para regalártelo.
Fue lo que ex demonio dijo.
Trunks nunca había sido emocional, pero el escuchar eso fue demasiado para él. Sin decir una palabra más se dirigió al cuarto de sus padres y halló el dibujo que cruelmente él había roto en un arrebato de ira.
Al verlo sintió que las lágrimas se le agolpaban, escuchó que Mai entró, pero él seguía dándole la espalda.
– ¿Trunks?
Fue todo lo que la chica preocupada alcanzó a decir, antes de que el joven le dijera:
–Quiero estar solo, cierra la puerta por favor.
Horrorizado veía el dibujo que su hermanita había hecho, con sus trazos irregulares e infantiles había dibujado a su pequeña familia, estaba casi terminado de pintar. Y a pesar de los trazos infantiles el dibujo era hermoso.
Realmente se sintió miserable, el peor hermano que existiera y estaba preocupado no sabía dónde estaba la niña.
Se limpió las lágrimas, juntó las dos partes del dibujo, los pegó por detrás con cinta adhesiva y tomo una foto de este con el celular, para después llevarlo hasta su habitación y colgarlo amorosamente sobre su cama.
Ya más tranquilo fue a buscar al Namek para comenzar la búsqueda de su hermanita y de Pan...
Después de que Bra escuchara a su hermano, decidió irse a la cama. Estaba dolida por lo que escuchó y solo quería tener a su mamá o a su papá con ella. Los extrañaba, lágrimas caían de sus hermosos ojitos azules, mientras pensaba la mejor forma de poder mantener su promesa.
Sonrió para sí misma cuando supo que era lo que debía hacer. Mientras una Pan caía rendida por el exceso de lágrimas que derramó para distraer a Piccoro, una decidida Bra se levantaba y metía en su mochila de conejito los ahorros que tenía en su alcancía y algo de comida, unas cápsulas con varias cosas y herramientas que podía servirle, así como el comunicador que su padre le había dado antes de irse.
La pequeña se perdió en sus recuerdos:
A la víspera de la partida de su padre, cuando la encontró llorando; después de cerrar el trato, su padre le había dicho:
– Mocosa tu deber es no meterte en problemas, ni meter en problemas a Trunks, pero si las cosas salen mal te voy a dejar este comunicador.
Vegeta le había entregado a su pequeña hija uno de los comunicadores que usaba cuando era parte del ejército de Freezer.
Bulma los había configurado para seguir usándolos y a veces ellos los usaban para "jugar", sobre todo cuando a su mujer le daba por querer recrear el viaje a Namek.
Pero ahora que los críos estarían solos prefería dejarle este a la niña en caso de que necesitara ponerse en contacto con él...
La pequeña niña tomó el comunicador y lo guardó en la mochilita. Sabía que Piccoro salía temprano a entrenar cuando los creía dormidos. Así que, antes del alba en cuanto sintió el Ki del Namek lejos, despertó a Pan le contó su plan y salieron de la casa...
Trunks hizo a un lado cualquier sentimiento que tuviera y empezó a revisar fríamente las opciones que tenía, la opción más viable era hablarle a su padre de inmediato.
Buscó el comunicador que guardaba su madre en el laboratorio con el cuál si necesitaba por algún motivo hallar a su Padre cuando se iba al planeta de Bills, podía contactar primero a Whiss.
Sabía que debería ser realmente una emergencia y esto entraba en esa categoría. Cuando regresó con el Namek y le comentó, por primera vez vio pánico en la cara de éste.
Piccoro seguía en shock, intentando procesar en qué momento todo se torció y perdieron a esas dos traviesas niñas. Se maldijo mentalmente por haber aceptado cuidarlas, ya suficientes complicaciones tenía y ahora por culpa de esos chiquillos posiblemente muriera pronto.
Recordó con un fuerte escalofrío cuando Vegeta "amablemente" se acercó a él después de que Gokú prácticamente lo chantajeó con que Gohan quería su ayuda para que aceptara a cuidar a las niñas.
–Así que, al final serás la cachorrera de los críos.
Dijo con tono condescendiente el saiyan. Piccoro lo miró molesto, ese maldito saiyajin siempre lo molestaba a pesar de que estaba siendo obligado a cuidar a su hija.
–¿Qué demonios quieres ahora Vegeta? Aún puedo arrepentirme y a ver quién cuida a tus mocosos...
Dijo molesto el Namek. Vegeta le lanzó una mirada divertida.
–Dudo que te vayas a retractar, Gohan esta tan feliz de que seas tú quien cuide a Pan...
Dijo con toda la maldad del mundo del saiyan, para luego decirle.
–Aun así, cuidar un mes a esos 4 mocosos es demasiado hasta para ti, no quites la vista de encima a esas dos niñas o cuando te des cuenta lograran lo que tú y yo no hicimos, dominar este mundo.
Dijo en tono burlón Vegeta.
–Ahórrate los discursos Vegeta- fue todo lo que el Namek replicó.
–Me tiene sin cuidado lo que pienses Namek, pero si esas crías se meten en problemas dejaré que Videl y Bulma sean quienes te manden al infierno, ¿Cómo crees que tomen allá tus enemigos la noticia de que ahora te dedicas a cuidar cachorros? - Dijo con una risa malvada en el rostro.
Piccoro vio más allá de la arrogancia del Saiyan y sabía que si el mismo príncipe de los saiyajines se tomaba la molestia de hacer esa advertencia era porque esto podía ser realmente difícil.
Y decidió que peor que tener que avisarle al padre de esa niña que estaba perdida era hacerlo de inmediato sin haber intentado siquiera encontrarla por sus medios.
–Escúchame bien Trunks, si vamos ahora con tu padre todos nosotros nos veremos en un serio problema, esas niñas no pudieron ir muy lejos. Vamos a buscarlas y si no las hallamos contactaremos a Whiss para traer a tu padre.
Mai en ese momento avisaba que ya había accedido a los satélites de la corporación para buscar vía satelital personas que coincidieran con los rasgos de las chiquillas para tratar de dar con ellas.
Goten de pronto llegó corriendo, diciéndoles que Puar había llamado pues las niñas habían ido a ver a Yamcha.
Marron y Mai se quedaron en la Corporación, mientras unos ansiosos Piccoro, Trunks y Goten volaron directo a la casa del beisbolista.
Trunks llegó desesperado esperando poder ver a su hermanita y abrazarla. Tan pronto llegó y Yamcha les abrió, procedió a prácticamente derribarlo y entrar desesperado. Sin embargo, no encontró rastros de la niña.
–¿Dónde está Bra?- Exigió saber exaltado, agarrando de la camisa al besibolista.
Yamcha empezaba a lamentarse por haber permitido a Puar llamarlos, en este momento la mirada del muchacho era aterradoramente igual a la de su padre.
Piccoro calmó los ánimos – Puar dijo que estaban contigo, pero no las veo.
–Si verán... estaban aquí, vinieron, les hice de desayunar y pidieron saber cómo llegar al metro de la ciudad, se me hizo raro, pero les expliqué en lo que Puar les llamaba pero...
Un muy enojado Puar interrumpió –Pero nada Yamcha, te dije que no les quitaras la vista de encima a esas niñas y tan pronto empezó el programa de chicas en bikini les dejaste de prestar atención, y se fueron sin que las vieras.
Siguió regañando Puar, pues a él se le había hecho muy sospechoso que esas niñas llegaran a casa de su amigo solas y sin supervisión.
Goten procedió a explicarles a Yamcha y a Puar el lío en el que estaban, y ahora por el descuido de Yamcha se habían metido en serios problemas también porque no dudaban que el vengativo príncipe de los saiyajines los mataría de pasada.
Un muy asustado Yamcha no sabía ni dónde meterse, solo se había descuidado unos 10 minutos, cuando reaccionó y escuchó silencio en su departamento entendió que las chiquillas se habían ido.
Trunks buscando alternativas preguntó al namek —¿Crees que Dendé sepa algo?
Piccoro sabía que no deberían de meter al Kamisama de la tierra en cosas tan banales como la huida de casa de dos niñas pequeñas, pero tratándose de las hijas de dos saiyajines y contemplando que uno de ellos eral el temperamental príncipe de esa raza, hasta Dendé entendería la gravedad del asunto.
Decidió ir a verlo al templo, dejando a los adolescentes y a Yamcha pensando a donde pudieron ir las pequeñas y buscando en la red del metro de la ciudad.
De pronto, Mai llamó a Trunks pues la búsqueda satelital dio una coincidencia bastante alta de dos personas con las características de las pequeñas en la costa Sur.
Trunks no sabía cómo le habrían hecho las pequeñas para llegar tan pronto de ese lado, pero con esas dos niñas nada le extrañaba. Asustado le pidió las coordenadas y se fueron al lugar a buscarlas.
Piccoro llegó al templo de Kamisama, para su desgracia Mr. Poppo le comentó que Dendé llevaba desde el día pasado en el cuarto de meditación y estaría ahí toda esa semana. Con eso se acababan sus intentos de acudir al dios de la tierra.
Ubicó el ki de los chicos y se extrañó que fueran rumbo a la costa Sur, esperanzado voló hacia allá deseando que tuvieran buenas noticias.
Llegaron a un complejo hotelero bastante lujoso, la coincidencia decía que había dos niñas con las características de Bra y Pan en ese lugar, y que estaban con un grupo amplio de mujeres.
Para desgracia de ellos, ese hotel era exclusivo para mujeres. Esto no iba a detener a un determinado Trunks de encontrar a su hermanita. Fueron a buscar ropa de mujer y comenzaron su operación secreta.
El más ofuscado era Piccoro cuando le explicaron el plan –De ninguna manera voy a ponerme esa ropa de mujer - dijo alterado el Namek.
Goten trató de negociar –Vamos señor Piccoro, es eso o que el señor Vegeta acabe con todos nosotros.
Un Yamcha más que asustado tomó de inmediato la ropa que le pasaban y trató de ayudar a la causa.
–Entre más seamos los que entremos más lugares abarcaremos y encontraremos más rápido a esas niñas, venga Piccoro nadie va a decir nada de este día.
Trató de convencer el lobo del desierto, a decir de él al pensar en las hermosas mujeres que se paseaban en bikini, decidió que no le importaría usar ese ridículo disfraz.
Trunks había ido a conseguir identificaciones falsas de mujeres. Esperaba que su padre nunca se enterara de lo que estaban haciendo porque el ridículo sería peor.
Trunks, Goten y Yamcha se veían grotescos maquillados y tratando de caminar con tacones mientras usaban vestidos largos y faldas. Piccoro se hallaba fuertemente ruborizado y se maldecía internamente, jurando nunca más aceptar el cuidar a esas niñas endemoniadas por mucho que fuera Gohan quien lo pidiera.
Se puso un amplio vestido amarillo chillón y un velo al estilo árabe que le cubría el rostro, todos ellos se pusieron pelucas y velos similares. El Namek solo esperaba que nadie y menos el príncipe saiyajin se enterara jamás de eso.
Puar era el único que parecía realmente una mujer, pues simplemente tuvo que transformarse en una.
Buscaron por todo el lugar y no encontraban a las niñas, Trunks comenzaba a perder las esperanzas además de que los pies le mataban de dolor, no entendía como su madre o Mai podrían andar con esas zapatillas altas, él ya tenía bastante ampollados sus pies.
Yamcha, iba buscando a las pequeñas cuando de pronto vio a un grupo de hermosas mujeres tomar el sol en bikini, pensó que había llegado al paraíso cuando vio que las mujeres se besaban y abrazaban entre sí.
Aprovechando su disfraz quiso acercarse a la más hermosa, presentándose ante ella. Risueña la chica aceptó el cumplido mientras le decía al beisbolista. –¡Que hermosa eres Yamuchi!
Quiero presentarte a una amiga, yo sé que le encantarás. Dijo la mujer emocionada.
–Margareth, te presento a Yamuchi. Creo que harán click entre ustedes.
Fue lo que la chica comentó y antes de que Yamcha pudiera reaccionar, Margareth se acercó a su lado con una sonrisa bastante lujuriosa, mientras trataba de abrazar a "Yamuchi".
El lobo del desierto estaba desesperado, Margaret era mujer muy rara que parecía más una espantosa exconvicta, que solo lo miraba libidinosamente y comenzaba a acosarlo diciéndole lo hermosa que se veía y trataba de manosearlo.
Él realmente comenzaba a temer por su integridad, cuando a lo lejos vio al Namek:
–Gracias Kamisama
Fue todo lo que susurró y corrió a su lado fingiendo una voz femenina, se acercó a él y lo abrazó colgándose de su mano.
El pobre Piccoro casi sufre un infarto al sentir que el Lobo del desierto de pronto se pegó demasiado a él, invadiendo su espacio personal y abrazándolo ampliamente mientras le decía:
–Querida mía aquí estas, ya te extrañaba.
Mientras un confundido y aterrado Namek lo veía tratando de entender porque ese patético humano lo abrazaba de esa forma tan rara y trataba de quitárselo de encima
–Pero que carajos haces suéltame- Siseó el pobre Namek rojo de la vergüenza.
El Namek empezaba a creer que después de tanto tiempo por fin el beisbolista estaba saliendo del closet. Después de todo aparte de Bulma no le conocían novias oficiales, no era descabellado pensar eso.
Pero le aterró pensar que justo en ese momento el idiota ese estuviera reconociendo su gusto por los de su mismo sexo mientras estaba abrazándolo a él, esos no eran sus intereses y ya suficientes problemas tenía con esas traviesas perdidas.
Yamcha al ver el pánico en Piccoro quien estaba a nada de matarlo, no le quedo de otra que explicarle antes de que el ex demonio lo terminara aniquilando.
–Calmate Piccoro, hay una horrible mujer que parece hombre que me acosaba, me da miedo no me dejes con ella, por favor.
Gimoteó el Lobo del desierto, mientras el Namek furioso se lo quitaba de encima.
–Nunca más vuelvas a tocarme imbécil.
Dijo el ofendido Namek agradeciendo que Dendé estuviera en meditación, así nadie pudo ver esa bochornosa escena.
De pronto Trunks y Goten llegaron a su lado y les dijeron que ya las habían localizado.
Goten triunfal señalaba al centro de la zona de las albercas donde dos pequeñas que les daban la espalda una de cabello azul y otra de cabello negro jugaban haciendo castillos de arena.
Trunks olvidando que debían ser prudentes, al ver a las dos infantes de espaldas, corrió sin pensarlo por ellas lo mismo hizo Goten, abrazándolas por las espaldas y cargándolas.
–No vuelvas a hacer eso Bra, estaba muy asustado.
Fue lo que dijo Trunks mientras abrazaba a la niña y la llevaba en brazos donde estaban los demás.
De pronto se escuchó el grito de una mujer
–¡Están secuestrando a mi hija!
Mientras gritos de histeria de varias mujeres se escuchaban. La niña que tenía en sus brazos también gritó y en ese momento Trunks se percató que, aunque el color de cabello era similar, los ojos que lo miraban no tenían el azul índigo que poseían su madre y su hermana, eran de un todo café y estaba por llorar.
La pequeña se abalanzó sobre el golpeándolo y de pronto sin que pudiera evitarlo le arrancó la peluca. Las demás mujeres de resort se dieron cuenta de que era un hombre quien estaba llevándose a la niña y comenzaron a rodearlo a él y a Goten quien ya había soltado a la otra chiquilla después de que esta le lanzara tremenda mordida.
Piccoro viendo la situación en la que estaban manipuló con su ki el agua de las piscinas haciendo que esta saliera de las mismas generando la suficiente distracción para que todos ellos pudieran salir volando, huyendo de ese espantoso lugar.
Derrotados volvieron a la CC. No sabían cómo iban a poder encontrar a esas chiquillas.
Habían perdido casi todo un día sin éxito y eso no hacía más que angustiarlos más.
El joven peli lila estaba histérico ya casi era de noche y no tenían rastros de las niñas, fue Piccoro quien lo hizo entrar en razón.
–No son humanas normales, y su fuerza es mucho más de la que cualquier humano promedio podría jamás tener, no sé dónde están escondidas, pero si estuvieran haciendo algo ya lo sabríamos, habría reporte de caos en la ciudad.
Trunks se tranquilizó pero no pudo pegar el ojo en toda la noche, y simplemente salió a supervisar toda la ciudad.
Al día siguiente decidieron partir a las diferentes casas de los amigos de su madre para ver si no habían ido a visitar a alguno de ellos, de esta forma el Namek fue a buscar en los alrededores de la montaña Paoz, Goten a Kame house, Trunks a revisar a los alrededores de la casa de Mr. Satán.
Mientras Yamcha y Puar visitaron a Tenshin han y buscaban por los diferentes parques de diversiones y parque públicos de la ciudad.
Al tercer día que no hallaban a las niñas, Trunks preguntó si podrían usar las esferas del dragón. A ese punto Piccoro estaba tan cansado pues él no había podido descansar pensando las formas en que el saiyajin dejaría que la humanas lo aniquilaran, que comenzaba a ver el usar las esferas como una estupenda decisión.
Para desgracia de ellos, la científica se había llevado con ella el radar del Dragón para evitar que los niños lo hallaran y pidieran alguna tontería como deseo.
Desesperados sin hallar a las niñas siendo el tercer día de infructuosa búsqueda. Trunks y Piccoro acordaron que era el momento de hablar con Vegeta. El namek prefería enfrentarse primero a él a tener que hacerle frente a Gohan y decirle que había perdido a su hija.
Yamcha estaba desolado, empezó a redactar su testamento y quejándose de no poder haber hecho una familia antes de morir a manos de ese despiadado saiyan.
Goten estaba realmente asustado, su madre lo iba a matar cuando se enterara, claro si Vegeta no lo hacía primero.
Trunks llamó a Whiss y le pidió hablar con su padre. El ángel le comentó que en ese momento los dos saiyans estaba con Bills en entrenamiento intensivo y que tardarían dos días más en contestarle.
Trunks le pidió que en cuanto pudiera le avisara, que era muy urgente la llamada. De pronto Mai llegó asustada.
-No quiero generar más presión, pero tu madre está llamando.
Dijo la chica nerviosa, pasando el teléfono al peli lila, quien sabía que si él contestaba estarían perdidos, su madre sabía detectar la más mínima mentira que dijera.
Le pasó el teléfono a Piccoro quien se rehusaba a contestar.
–Aló, hay porque tardaron tanto en contestar- Se escuchó la voz molesta de la peliazul.
–No tienes que gritar ¿Qué quieres?
–¿Piccoro?
–No, Kamisama. Si, ¿Qué quieres?
–Pásame a Trunks y a Bra no he hablado con ellos en mucho tiempo
–No están ahora aquí, están jugando juntos en el jardín
–¿Están juntos sin pelear? Eso no es normal... ¿Han causado muchos problemas?
–Se han portado de maravilla cero problemas- Decía nervioso el Namek. Trunks se dio cuenta del error y trato de decirle en un susurro – No, señor Piccoro ahora mi madre va a sospechar, nosotros nunca nos portamos bien.
–¿Portándose bien? Oh dios esos dos van a hacer algo realmente malo, escúchame Piccoro, terminaré antes mis compromisos, resiste otro poco y llegó máximo mañana por la tarde.
Al escuchar lo que por el altavoz decía su madre, el chico supo que todo ellos estaban perdidos.
–Todos vamos a morir.
Se quejó amargamente Yamcha quien por primera vez prefería enfrentarse con Vegeta, pues sería menos sádico que la peliazul en este caso.
Si tenían que hacerle frente a alguno de los fúricos padres, definitivamente preferían al saiyajin. Pero al parecer la científica llegaría a casa antes que él y todo estaría perdido.
Por primera vez, el siempre risueño y despreocupado Goten estaba serio, empezó a rememorar lo que había sido su vida. Al menos lo que llevaba había sido grandiosa, comenzó a despedirse de Marron, mientras Yamcha se seguía quejando y el Namek se retiró al jardín para meditar las opciones reales que tenían.
De pronto sin preverlo Gokú apareció trayendo consigo a Vegeta, para acto seguido desaparecer.
El saiyan de noble estirpe venía con el traje de pelea sucio y roto. Se notaba cansado.
–Bien insecto, si te atreviste a interrumpir mi entrenamiento es porque esto es grave, dime que pasó.
Rápido y conciso Vegeta confrontó a su hijo mientras cruzaba las manos y esperaba le contara el problema.
En toda su existencia, y a pesar de haber enfrentado junto con los demás guerreros la inminente muerte y destrucción de su planeta, Trunks jamás se había sentido tan asustado como lo estaba ahora.
Tener que hacerle frente a su padre y explicarle que había perdido a su hermanita era algo bastante difícil. Y a pesar de todo prefería hacerle frente a él que a su madre.
El chico decidió asumir su responsabilidad, Goten tenía razón, habían tenido una maravillosa vida. Suspiró y procedió a contarle todo a su padre, por primera vez no se justificó, claro omitió la parte de vestirse de mujer para entrar al resort en el que pensaron se escondían las niñas. Y terminó de rematar su historia indicándole que su madre regresaría al día siguiente por la noche.
Su padre solo lo veía serio sin decir absolutamente nada.
–Tu única responsabilidad era cuidar de la mocosa.
Fue todo lo que un serio saiyajin siseó. Esperaba un berrinche de su hijo, que se excusara, pero Trunks en ese momento estaba tan preocupado por su hermanita que solo dijo.
–¿Crees acaso que no me lo he reprochado a cada momento desde que ella se fue?
No sé donde puede estar papá, solo quiero que la encontremos y esté a salvo, después yo... asumiré mis consecuencias.
Vegeta solo le dio una mortal mirada arrogante, un brillo perverso se pudo ver en sus ojos.
–Bien niño, prepara algo de comer, me bañaré y después veré como solucionar tu problema.
Fue todo lo que dijo el saiyajin, antes de irse a su cuarto. Vegeta respiró profundamente al ver el desorden que Bra había dejado en su cuarto y se fue a bañar.
Podía ver cuan ansioso estaba su hijo mientras él se tomaba el tiempo del mundo en hacer lo que le pedía. Ya que por su culpa tuvo que comprometerse con Bills a invitarlo a la famosa cena Navideña de su esposa y prometerle deliciosa comida, para poder regresar antes. Bien, al menos se dedicaría a torturar al crío así aprendería a ser más responsable.
Trunks estaba frío, espero que su padre en cuanto le dijera lo azotara y amenzara de muerte y se fuera de inmediato a buscar a Bra. Pero ahí estaba su padre tranquilamente degustando la comida que le había obligado a prepararle en lo que él se duchaba.
–¿Y yo que gano con esto? - Preguntó despreocupado Vegeta, mientras comía.
Trunks lo vio con cara de incredulidad – Bra es una niña papá y está perdida ¿Y tú quieres hacer un acuerdo para ir a buscar a tu propia hija?
—Te recuerdo mocoso que no fui yo quien perdió a la niña. Si mal no recuerdo te quedaste a cargo de ella e hiciste una promesa saiyajin.
Dijo en tono muy escalofriantemente suave su padre, mientras el peli lila sentía que pronto pasaría a la otra vida.
–¿De verdad no estas preocupado por ella?-Preguntó dudando Trunks.
–Mocoso, me preocupa más el resto del mundo si esa niña anda suelta. Ahora para venir tuve que llegar a un acuerdo con Bills, en lo que resuelvo tus estúpidos errores vas a terminar de decorar esta casa, contratar los mejores chefs para la maldita cena que hace tu madre. Pero hay algo adicional...
Trunks empezó realmente a temblar, sabía que su padre no le dejaría las cosas tan fáciles.
– Kakaroto le contó a Bills de los disfraces de Halloween del año pasado y ahora Bills muere por ver un espectáculo para la fiesta que hace tu madre. Será tu trabajo hacer que el resto de esos perdedores que permitieron que esto pasara acepten dar un espectáculo... incluido tú.
El pobre adolescente no sabía qué hacer, su padre con una sonrisa perversa en el rostro solo le dijo:
–Me voy a buscarla, tu encárgate de todo aquí.
Hay momentos en la vida donde se tienen que tomar decisiones difíciles, como salvar la vida de todos a cambio de la humillación perpetua. Esa lección era la que aprendería en ese momento el pobre chico.
Decidió aprovechar que todos los involucrados estaban ahí para acabar de decorar la casa, su padre se había ido y dijo que regresaría antes de que llegara su madre al día siguiente.
Durante la noche una vez que toda la casa estaba decorada y Mai se hubiera encargado de coordinar la contratación de los chefs para la cena navideña; decidió que era momento de explicarle al resto de ellos lo que tendrían que hacer, para hacer feliz a un molesto Dios de la destrucción.
–Oigan hay un problema, para que mi padre viniera Bills pidió un espectáculo para la cena de navidad a la que papá tuvo que invitarlo y le dejara terminar antes el entrenamiento, y pues Goten... tu papá le contó a Bills del evento de Halloween y ahora él quiere que nos disfracemos para Navidad...
Terminó de decir con angustia en la voz, Goten y Piccoro lo vieron espantados mientras un Yamcha sigiloso intentó emprender la retirada.
–De ninguna manera me harán pasar por ese ridículo otra vez - Dijo indignado el Namek quien solo quería terminar esa pesadilla en la que se habia metido de a gratis.
Trunks viendo la poca disposición de todos y previendo que de no usar otra estrategia se quedaría solo en eso, suspiró resignado y entendió que tendría que usar los métodos poco ortodoxos pero efectivos de su padre.
–Bien, este es el trato, les mandaré los disfraces 3 días antes para que se los midan, a cambio nadie saldrá herido mi papá no nos matará, será temática de Navidad, lo cual ayudará a que el ridículo sea menor- trató de razonar Trunks.
–No hay forma de que me hagas usar otro estúpido disfraz.
Siseó peligrosamente enojado el Namek
–Olvídalo Trunks no me arrastrarás en esto.
Dijo con rebeldía Goten.
–Yo ya tengo compromiso en esa fecha así que ya me voy.
Dijo nerviosamente Yamcha.
–¡Nosotras si te ayudamos!
Dijeron emocionadas Marron y Mai.
–Cuenta conmigo también- dijo un alegre Puar.
Trunks suspiró realmente no le estaban dejando más alternativa. Volteó a ver a las chicas – Mai, ¿pueden tú y Marron terminar la decoración del jardín? - fue su amable e inocente pregunta.
Una vez que las chicas desaparecieron de su vista, volteó a ver al resto de los guerreros reunidos. Por un momento los 3 guerreros sintieron un gran escalofrío recorrerlos, al ver que la siempre amable mirada de Trunks cambió y se hizo igual a la sádica mirada de su padre, cuando pensaba divertirse a costa de ellos.
–Si vestirse con esos disfraces para salvar sus patéticas vidas no es suficiente, déjenme decirles que de no cooperar, existe un video que tengo de todos ustedes vestidos de mujeres que puede ser compartido con el resto...
Dijo el peli lila plantándose de piernas abiertas, brazos cruzados mirándolos arrogante y sacando una clásica sonrisa ladina.
El momento fue aterrador para todos los que lo veían con ojos espantados, de pronto el pequeño amable y siempre buen Trunks se convirtió en una réplica que hubiera sido exacta a su padre, de no ser por el tono de ojos y cabello.
–No te atreverías.
Dijo incrédulo Goten.
–¿Quieres ponerme a prueba? En este momento le mandaré a Marron una copia de este.
Dijo mientras sacaba su celular.
Goten más que asustado dijo –basta, lo haré.
Piccoro incrédulo solo le dijo, no me importa puedes mostrárselo a quien quieras me da igual. Trunks solo movió negativamente la cabeza antes de decir
–¿Y qué tal en el infierno? Se que a tu padre le encantaría conocer más de las grandes hazañas del gran Piccoro Dai Maku...
Mientras Piccoro veía al pequeño y dulce Trunks volverse una réplica de su endemoniado padre, el chico prosiguió:
–Mamá es una gran amiga de Uranai Baba, ya sabes por una módica cantidad de dinero ella estaría muy feliz de llevar una copia del video al mismísimo infierno...
El namek seguía en shock al comprender que el maldito mocoso lo chantajeaba de la peor forma. Mientras un Yamcha decidido dijo:
–Bueno ya que Vegeta está aquí yo me paso a retirar...
Fue todo lo que Yamcha pudo decir antes de que un muy enojado Puar lo callara.
–Tú te callas Yamcha que por tu culpa Bra se escapó de nuevo, solo tenías que cuidarla unos minutos, además no tienes más compromisos y cada año te la pasas llorando porque nadie te invita a su cena, vendremos esta vez y punto.
Dijo un muy indignado gatito. Mientras le daba de coscorrones a su amigo. Trunks rompió de risas con la escena. No cabía dudas su madre hizo bien en dejarlo hace años.
La diferencia entre el lobo del desierto y su padre era abismal.
Sin nada más que decir y sabiendo que de todas formas sería humillado y que el padre de Bra no dejaría las cosas así, Piccoro prefirió alejarse volando.
Al final de cuentas con Vegeta ahí haciéndose cargo del asunto, él podía ya irse de esa casa de locos, antes de que otra cosa pasara y terminaran chantajeándolo con algo peor...
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Pobre Trunks creo que ya ha aprendido la lección de ni volver a romper el corazón de Bra
Creen que la hallarán antes de que Bulma llegue?
Espero hoy tengan una maravillosa cena en compañía de sus seres queridos, un fuerte abrazo
