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CAPITULO IV
"Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única".-Jorge Luis Borges
Tras terminar de amarrar su cabello observo su reflejo en el espejo, en busca de algún cabello fuera de lugar. Si algo era de conocimiento público era que nunca había sido alguien que se arreglara minuciosamente, él era una persona sencilla –aunque Jiang Cheng siempre dijo que era más bien una persona perezosa− por lo que simplemente tomaba un baño, se colocaba su ropa y amarraba su cabello en su usual coleta de caballo.
Pero tras su matrimonio con el segundo maestro de Gusu Lan, sus hábitos habían cambiado un poco, al menos lo suficiente para verse más presentable ante los demás después de todo, era el esposo de Hanguang−Jun y debía mantener una imagen, la suficiente para no hacerle perder cara ante los demás.
Tras verificar que todo estaba en orden, termino de colocarse sus prendas y tomo el pequeño paquete que estaba en la mesita. Observándolo unos segundos y dibujando una suave sonrisa al verlo.
− Solo espero que Jin Ling no se moleste cuando sepa para que sirve realmente la campana − dijo metiendo el paquete dentro de sus ropas.
Camino hacia la puerta con intenciones de abrirla pero, antes de que siquiera pudiera hacerlo, alguien toco la misma del otro lado. Sorprendido por el acto abrió las puertas del Jingshi, encontrándose a un joven discípulo quien hizo una pequeña reverencia al verle de frente.
− Maestro Wei.
− ¿Necesitabas algo? – Pregunto – si buscas a Lan Zhan en estos momentos debe estar con Zewu−Jun.
− De hecho fue el propio Hanguang−Jun quien me envió.
− ...
− Índico que en cuento dieran las nueve de la mañana, acudiera al Jingshi para recordarle que lo esperan en las escaleras de Gusu para que puedan marcharse.
− Muchas gracias, enseguida estaré ahí.
El discípulo sonrió e hizo una reverencia como despedida antes de dar la media vuelta y alejarse del Jingshi. Cuando la silueta del discípulo se perdió en el horizonte, una suave sonrisa floreció en su rostro.
Después de una semana llena de ajetreo por fin el cumpleaños del hijo de su quería Shijie había llegado. Aun recordaba los preparativos que la secta había hecho, los presentes que debían llevar fueron escogidos minuciosamente por el líder del clan Lan aunque, el hecho de que cierto omega estuviese a su lado mientras lo hacía, daba la impresión de que Zewu−Jun complacía al mismo comprando lo que este quería para su sobrino y no lo que la secta creía correcto para el líder del clan Jin.
Aquella escena fue por demás divertida ya que pudo ver a su hermano debatirse entre golpearlo por cada tontería que decía o mantener su imagen seria y recta mientras Zewu−Jun permanecía a su lado con su habitual sonrisa.
Debía admitirlo, si había un alfa en el mundo que definitivamente se merecía a su hermano y lo haría feliz ese era su cuñado pero, la poca cooperación de Jiang Cheng para decirle las cosas que estaban sucediendo entre ambos le estaba quitando la diversión.
Ya buscaría la forma en cómo sacarle la misma al gruñón de su hermano después de todo, si alguien podía sacarle la información a otra persona con juegos de palabras, definitivamente era él mismo.
Tras recuperarse de sus recuerdos y asegurarse por última vez que el paquete estaba bien resguardado entre su túnica, cerró las puertas del Jingshi antes de girarse y tomar el camino hacia la salida de Gusu.
Con calma caminaba hacia la salida de la montaña, una suave sonrisa se dibujaba en su rostro mientras tarareaba una hermosa tonada, una melodía tan conocida para él como para su alfa, aquella que le había escrito y con la cual lo había reconocido en la montaña Dafan tras ser convocado por el difunto Mo XuanYu.
"A veces me pregunto, ¿Cómo pude no darme cuenta de los sentimientos de Lan Zhan?" soltando una débil risa al rememorar todas las escenas en los que convivieron "definitivamente soy un denso" soltando un largo suspiro.
Durante su trayecto la fresca brisa de la mañana roso su rostro, el agradable silencio de la montaña era su única compañía hasta que, a lo lejos diviso dos figuras que conocía perfectamente. Una sonrisa de medio lado floreció en su rostro al percatarse de lo que estaban haciendo.
"Y dicen que solo yo rompo las reglas" pensó antes de negar con su cabeza.
Se acercó con calma, evitando hacer ruido para que ambos jóvenes no se percataran de su presencia quienes seguían observando con detenimiento detrás del arbusto. Cuando estuvo tras ellos coloco sus manos sobre sus hombros haciendo que estos dieran un brinco y emitieran un quejido.
− ¡Maestro Wei! – grito Jingyi.
− ¡Madre! – secundo Sizhui.
− Escuchar conversaciones ajenas va contra las reglas – menciono con una sonrisa mientras se hincaba − ¿qué pensaría Lan Zhan si los ve aquí?
− Pues diremos que lo aprendimos de usted – menciono Jingyi.
El omega frunció el ceño por lo dicho.
− Lo siento madre, trate de persuadir a Jingyi de que era impropio pero... − bajo la cabeza.
− Tranquilo A−Yuan, no estoy molesto – cambiando su semblante y aseguro con una sonrisa – al menos de mi parte no vi nada pero, si alguien más los hubiese visto...
Ambos soltaron un suspiro al saber que hubiesen sido castigados por ello.
− A todo esto, ¿Por qué estaban aquí escondidos?, ¿a quién estaban espiando?
− ¡No estábamos espiando! – alzo nuevamente la voz Jingyi.
− Jingyi baja la voz – dijo Sizhui.
− Lo siento, pero no estábamos espiando.
− ¿No?, entonces ¿qué hacían? –pregunto divertido por la situación.
− No era nuestra intención hacerlo – comenzó Sizhui – estábamos de camino a la salida para encontrarnos con ustedes cuando vimos a padre y...
− ¿Lan Zhan?
Al escuchar el nombre de su esposo hizo a un lado a ambos jóvenes y se acercó al arbusto, alzándose un poco para ver mejor, encontrándose con la figura de su esposo, quien estaba acompañado de su tío y hermano así como de una hermosa joven quien se reía mientras ocultaba su boca tras su abanico.
− Espiar va contra las reglas – lo reprendió Jingyi.
Wei Ying hizo caso omiso de lo dicho por el omega más joven y solo les hizo un movimiento con la mano para que ambos se acercaron.
− ¿No se supone que nos estaban esperando en la entrada? – pregunto de pronto cuando ambos jóvenes estaban a su lado y contemplaban el escenario.
− Ese es el plan original por ello cuando vimos a padre y a Zewu−jun...
− Nos acercamos para saber que sucedida – concluyo Jingyi.
El omega chasqueo la lengua. No era muy común ver a alguna hermosa joven en los recesos de la nube, no es como si no existieran o tuvieran prohibido acercarse, simplemente que tanto hombres como mujeres estaban alejados, cada quien tenía su área para leer, escribir, entrenar y meditar, ni hablar de los dormitorios, los cuales claramente estaban muy lejos por lo que, cruzarse con una cultivadora en el área que específicamente era para varones era un milagro en sí.
Claramente la joven no era de Gusu. La ropa que portaba eran de colores vivos, el rosa y el rojo eran los que predominaban. La tela era de las mejores, las joyas que adornaban sus manos y cabello eran de oro puro que brillaban por los destellos del sol. En cuanto a la forma de su rostro, tenía una pequeña nariz, sus ojos eran de un verde claro, sus mejillas estaban teñidas de un suave tono carmín, sus labios eran pequeños pero pintados de un bello color rosa pastel y sus ojos maquillados con el mismo tono mientras una larga cabellera color ébano caía por su espalda hasta su cintura.
Por la forma en como sonreía y se comportaba con los jades podía asegurar que era conocida por los mismos ya que Lan Qiren solo asentía a sus palabras con una pequeña sonrisa mientras sus sobrinos lo imitaban, o al menos Zewu−Jun lo hacía ya que Lan Wangji, a excepción de él, solo asentía sin ninguna expresión en el rostro.
− ¿Quién es ella? – Pregunto el omega mientras recorría a la joven con la mirada – Por cómo se comporta y se mueve puedo asegurar que es una omega.
− Lo es – respondió Jingyi.
− Su nombre es Guiying Lian y es la actual líder del clan Guiying – respondió su hijo a su pregunta.
− ¿Clan Guiying? – Frunció levemente el ceño ante el nombre – No recuerdo a ese clan.
− Es normal, el clan Guiying era un pequeño clan que fue destruido por los Wen durante la época en la cual el maestro Qiren era discípulo, de hecho Guiying Shen, el hijo del líder del clan de esa época, es un buen amigo del maestro.
− Ósea que fue hace siglos – agrego el omega con una pequeña risa – con razón no sabía de él.
− ¡El maestro Qiren no es tan viejo! – Refuto Jingyi al percatarse de la broma del omega – el maestro aún es muy joven.
− Joven de corazón porque su alma ya es una reliquia – riéndose del joven omega.
− ¡Él no es ninguna reliquia!
− Ya, Ya – alzando sus manos para tranquilizarlo – era una broma – continuo riéndose hasta que respiro profundamente y se calmó – A−Yuan... ¿Decías? – ignorando el obvio puchero Jingyi hizo al verse ignorado tras lo sucedido.
Su hijo negó con su cabeza y continúo.
− Durante la campaña para derribar al sol, Guiying Shen se unió a las filas de los cultivadores que participaron.
− El amigo del maestro Qiren – dijo Wei Ying.
− Así es. Tras culminar la guerra y hacer el recuento de los daños que el clan Wen produjo durante su mandato, las tierras que pertenecieron al clan Guiying fueron devueltas a Guiying Shen y reconstruyo el clan. Actualmente es un clan bastante respetable, no como el clan Lan o el Jiang pero se dice que tiene buenos cultivadores, además de ser uno de los clanes dedicados en su mayoría al comercio.
− Es decir que son acaudalados.
Lan Sizhui simplemente asintió a las palabras del omega.
− Hay algo que aun no entiendo – ganándose la atención de ambos – Sí Guiying Shen es el amigo del maestro Qiren, ¿Por qué esta ella aquí y no él?
− Guiying Lian es su única hija – el omega asintió a lo dicho − hace ocho años su padre dimito al liderazgo del clan y como ninguno de los pretendientes de su hija logro derrotarla en combate como para ser dignos de tomar su mano y tener el liderazgo, se lo entrego a ella.
El omega asintió a las palabras de su hijo, ya que era algo común que los líderes de los clanes se reunieran para discutir temas relacionados a las cazas nocturnas, próximas conferencias o simplemente hicieran visitas de cortesía.
− Y alguna vez fue la prometida Hanguang−Jun – prosiguió Jingyi encogiéndose de hombros.
− Oh, entiendo.
Los tres se cernieron en un cómodo silencio hasta que, los ojos del omega se ampliaron y alzo la voz de golpe.
− ¡¿Su prometida?! – levantándose de su lugar.
Ambos jóvenes llevaron su dedo índice a sus bocas, indicándole con aquel ademan que guardara silencio y lo jalaron de los brazos para que volviera a hincarse.
− ¿Quieres que nos descubran? – pregunto Jingyi algo preocupado.
− Madre – Sizhui solo sonrió por la reacción del omega – tranquilo.
− ¿Cómo quieren que me tranquilice si me sueltan una noticia así? – Cruzándose de brazos mientras regresaba a ver a la mujer − ¿su prometida?, ¿Cómo fue que no me entere de eso?
− Hasta donde sabemos, el compromiso se dio unos meses después de que la guerra terminara pero, como aún estaban recientes los hechos no lo hicieron oficial además, tu relación con padre no era muy buena en aquellos días así que, por mucho que la noticia se hubiese esparcido, lo más probable es que...
− Simplemente lo hubiese ignorado – concluyendo lo que su hijo quería decir – y seguramente usaría esa información para burlarme de él – soltando un largo suspiro al recordar lo denso que había sido en el pasado.
Lan Sizhui no comento nada y simplemente sonrió, aceptando de forma silenciosa las palabras del omega.
− Pero si era su prometida – saliendo de sus recuerdos − ¿Por qué no se casaron? no es que me queje – aclaro – agradezco que no lo hayan hecho pero... ¿Por qué no cumplieron con el mismo?, ¿algo lo impidió?
Sabía que estaba preguntando demás después de todo, era un tema que solo concernía a su esposo así como al líder del clan y lo confirmo al ver como los dos jóvenes se regresaron a ver, hablándose solo con la mirada.
− ¿Y bien? – pregunto de nuevo.
− No estamos muy seguros – dijo Sizhui.
− Pero por lo poco que supimos y claro, no es como si fuera cierto pero... − regresando a ver al omega de pies a cabeza – dicen que durante años Zewu−Jun postergo el compromiso muy a pesar de lo que el maestro Qiren deseara – agrego Jingyi.
− ¿Lo postergo?
Jingyi asintió.
− Siempre lo hizo diciendo que Hanguang−Jun no estaba listo.
− El clan Lan aún estaba reconstruyéndose tras lo sucedido en la guerra – apoyo Sizhui.
− Los aumentos de actividad espiritual y ataques de cadáveres feroces que mantenían a Hanguang−Jun lejos – continúo Jingyi.
− Lo sucedido en los tumultos... − regresando a ver al omega antes de desviar la mirada – y la reclusión de Hanguang−Jun que lo mantuvo lejos durante tres años – concluyo Sizhui.
Wei Ying simplemente bajo la mirada al saber sobre que hablaba su hijo.
− Durante trece años el compromiso fue postergado por infinidad de sucesos que irritaron al maestro Qiren, quien le dio un ultimátum a Zewu−Jun sobre el mismo – siguió Jingyi.
− ¿Ultimátum? – Wuxian alzo la cara, curioso por lo dicho − ¿qué le dijo?
− Pues... − regresando a ver a Sizhui antes de hablar – que ese era el último año que permitiría que lo postergara, quisiera o no Hanguang−Jun se casaría al siguiente año sin importar que sucediera.
Wei Ying callo unos segundos, analizando lo que Jingyi había dicho. Si lo que habían comentado era cierto, el último año en el cual su esposo estuvo comprometido con aquella joven omega era el mismo año en el cual él regreso al mundo de los vivos por lo que, solo había una razón para que el compromiso impuesto por Lan Qiren se rompiera.
− Me están tratando de decir que la razón de la ruptura del compromiso... ¿fui yo?
Ambos asintieron a sus palabras.
− Es decir que si yo no hubiera vuelto, ¿Lan Zhan se hubiese casado con ella?
Nuevamente ambos asintieron.
El omega abrió su boca pero de ella no salió sonido alguno pues seguía sorprendido por la noticia.
"Por una vez en mi vida tengo algo que agradecerle a Nie Huaisang" pensó aun sin salir de su asombro.
Tras recuperar su voz, volvió a hablar.
− Ahora entiendo por qué Lan Qiren estaba tan furioso – comento aun con la sorpresa marcada en su rostro – no era por mi regreso o porque me haya casado con su inmaculado sobrino – comenzando a dramatizar con sus manos – era porque destroce la perfecta vida que le tenía planeada.
Tanto Sizhui y Jingyi regresaron nuevamente a verse, encogiéndose de hombros por la conclusión a la que había llegado el omega.
− ¿Por qué nadie volvió a mencionar lo del compromiso?, entiendo que ahora Lan Zhan y yo estemos casados pero, en los cinco años que llevamos juntos jamás he escuchado nada al respecto.
− Quizás padre creyó que no era importante mencionarlo después de todo, ahora esta con la persona que estuvo esperando todo este tiempo.
Aquella simple declaración hizo que las mejillas del omega se tiñeran de un suave color carmín. Por la breve vergüenza desvió la mirada y su atención se centró en la perfecta imagen de su esposo quien estaba haciendo una ligera reverencia.
Cuando ambos notaron la suave sonrisa en el rostro del omega llegaron a la misma conclusión, la conversación hacia finalizado y no podían estar más felices por ello, ya habían roto la regla de no escuchar a escondidas, no querían ser castigados más adelante por revelar información ajena.
Wei Ying seguía observando el panorama, cuando noto como los dos jades se despedían de la joven omega, quien sonrió dulcemente y le dedico una sutil mirada a su esposo antes de girarse para tomar un camino diferente a lado de Lan Qiren.
"Como si mi Lan Zhan se interesaría en ti" sonrió para sus adentros "es más que feliz conmigo... Todas las días son testigos de ello"
Estaba tan metido en sus pensamientos que no noto cuando los hermosos ojos dorados de su esposo se fijaron justo en el lugar donde estaban escondidos. Aquella situación lo alarmo, ya que su esposo era alguien conocido por descubrir cuando alguien rompía las reglas y ellos ya habían roto dos en menos de media hora. Trago con fuerza ante lo ocurrido y aun cuando su esposo desvió la mirada para continuar su camino a lado de su hermano, la sensación de haber sido descubierto seguía recorriéndole el cuerpo.
Se relamió los labios de forma nerviosa y se giró para encarar a ambos jóvenes.
− Creo que debemos irnos.
Ambos jóvenes alzaron una ceja ante la repentina petición.
− Ahora.
Wei Ying se levantó de su lugar y retomo su camino hacia la salida de la montaña, siendo seguido por un alfa y un omega que no comprendían lo sucedido.
Los tres bajaron con rapidez las enormes escaleras de la montaña de Gusu Lan. Wei Ying continuaba con aquella sensación recorriéndole el cuerpo, aun cuando no estaba confirmado, estaba seguro que su esposo los había descubierto por lo que, no sabía si este simplemente ignoraría el hecho o los enviaría a copiar las reglas del clan Lan más de diez veces.
Cuando por fin estaban por bajar los últimos peldaños, pudieron distinguir las figuras de los dos jades a lado de dos discípulos menores, quienes llevaban consigo dos pequeñas bolsas cada uno. Con temor y el corazón latiéndole con fuerza, el omega respiro profundamente antes de continuar su camino.
Lentamente fue acercándose hasta que quedo a escasos metros de los dos Jades, quienes se giraron al percatarse de su presencia. El jade mayor lo recibió con su habitual sonrisa mientras que, su esposo simplemente lo observo con aquel rostro frio e inexpresivo el cual, aunque no había cambiado nada, sentía como si estuviese juzgándole por las acciones anteriores.
− ¡Zewu−Jun! ¡Hanguang−Jun!
Tanto Sizhui y Jingyi hicieron una pequeña reverencia a modo de saludo, obteniendo un asentimiento por parte de ambos jades.
− ¿Están listos para partir? – pregunto Lan Xichen.
Ambos jóvenes asintieron.
− ¿Lan Zhan? – pregunto el omega con algo de nervios.
Su alfa simplemente lo observo unos segundos, dejando escapar un largo suspiro, algo que llamo la atención del jade mayor quien, por las miradas que compartía la pareja, comprendió que algo había sucedido.
− Un mes... Copiando las reglas en el pabellón de la biblioteca.
Ante tal declaración su hermano mayor enarco una ceja, confundido por no comprender la situación, hasta que su mirada se posó sobre Sizhui y Jingyi quienes solo asintieron a sus palabras.
"Así que rompieron las reglas" pensó Lan Xichen "por eso el joven Wei luce tan nervioso" llevando su mano hacia su rostro, ocultando la ligera risa que estaba por escapársele.
Cuando por fin pudo recuperar la compostura, hablo.
− Si ya no hay nada que impida nuestra partida, debemos irnos – dijo Lan Xichen.
Los discípulos menores le dieron las bolsas a Sizhui y a Jingyi, hicieron una pequeña reverencia y se alejaron, comenzando a subir las escaleras de regreso a Gusu.
Todos montaron sus espadas a excepción de la pareja enlazada, ganándose una mirada del mayor de los jades. Cuando sus ojos se conectaron con los de su hermano menor, comprendió sin que este dijera palabra alguna que los alcanzarían una vez finalizaran lo que fuera que necesitaran hablar. Tras un ligero asentimiento por parte del jade mayor, los tres emprendieron el viaje, perdiéndose en el horizonte.
Cuando la figura de su cuñado ya no era visible, Wei Ying trago con fuerza, sobre todo cuando noto como su esposo desenfundaba a Bichen.
− Lan Zhan – captando la atención de su esposo – Yo... Lamento lo que paso, no es como si quisiera espiarte en serio... Solo pasaba por ahí y... Sé que no hay excusa solo.. –soltando una risa nerviosa.
Sus ojos se ampliaron cuando noto como su esposo levanto su mano a la altura de su rostro, un gesto que le indicaba que debía tomarla. Mordiéndose el labio inferior se acercó y tomo la mano que le era ofrecida, solo para ser impulsado hacia adelante, quedando atrapado entre el pecho de su alfa y su brazo.
− ¿Lan Zhan? – Lo llamo cuando sintió como se elevaban en el aire – Yo... Lo siento.
− No tienes por qué...
− Lo sé, no hay necesidad de gracias ni lo siento entre nosotros, ¿no?
− Mmm...
− ¿Estas molesto?
El abrazo que lo sostenía se volvió un poco más fuerte y el agradable aroma a sándalo lentamente comenzó a reconfortarlo, indicándole que su alfa no estaba enojado con él.
− Lan Zhan... No culpes a Sizhui y a Jingyi, es normal tener curiosidad además incluso los mejores cultivadores han roto alguna regla – sonriendo sutilmente.
− Por eso solo copiaran las reglas durante un mes – dijo seriamente.
Aquello hizo reír al omega.
− Sin duda eres el mejor, ¿lo sabes?
Tras eso no hubo más palabras y emprendieron el viaje hacia las tierras del clan Lanling Jin.
Cuando finalmente arribaron a su destino, fueron recibidos por un discípulo quien con una suave sonrisa los encamino hacia el salón principal, donde un malhumorado Jin Ling los estaba esperando.
− Finalmente llegas – dijo Jin Ling con el ceño fruncido.
− Hola Jin Ling, ¿Cómo estás?, yo bien ¿y tú? – comenzó a decir Wei Ying, burlándose del ceño de su sobrino.
− Deja las bromas, la fiesta está por comenzar.
− Tranquilo – dijo con una sonrisa – lo importante es que ya estamos aquí, ¿no?
− Tu... - apretando los dientes.
− Siento mucho la demora líder Jin – hablo esta vez Lan Xichen – tuvimos una visita inesperada que no pudimos dejar sin atender por lo que, nuestra llegada se vio algo atrasada, le pido disculpas si eso afecta su fiesta – haciendo una pequeña reverencia.
− No tiene que disculparse – dijo Jin Ling imitando el gesto – comprendo que tuvieron algo que hacer – regresando a ver a su tío – aunque no me sorprendería que la causa fuera tío Wei.
− ¡Oye! – Exclamo con indignación el omega – no siempre soy la razón de ello.
− Pero si la mayoría de las veces – refuto su sobrino cruzándose de brazos.
− Eso no es verdad – dirigiendo su vista hacia el rostro de su alfa – Lan Zhan, dile que no cierto.
− No siempre es su intención – contesto su alfa.
− ¡Lan Zhan!
− Admítelo, tu fama te precede.
Los presentes callaron de pronto al escuchar una cuarta voz en el lugar, girándose para encontrarse con el líder de la secta Jiang, quien estaba entrando al salón.
− ¡Tío!
− Jiang Cheng, ¿de parte de quien estas? – Pregunto aun con indignación – soy tu hermano, deberías defenderme no hundirme.
− ¿Defenderte? – Pregunto cuando estuvo al lado de su sobrino – no tengo la culpa de que todos los aquí presentes conozcan tu impuntualidad.
Nadie pudo evitar soltar una pequeña risa, para molestia del omega quien inflo sus mejillas en un claro puchero.
− Líder Jiang es un gusto volver a verle – dijo Xichen haciendo una reverencia.
− El sentimiento es mutuo Zewu−Jun, Hanguang−Jun – Imitando el gesto y saludando a ambos jades.
Un silencio un tanto incomodo se extendió en el lugar. Nadie parecía tener intenciones de hablar. Las miradas de Jiang Cheng y Lan Xichen se mantuvieron conectadas durante todo esos instantes, incomodando un poco a los demás por las sutiles feromonas que comenzaron inundar el lugar, para diversión de cierto omega que no evito reír un poco por lo sucedido.
"Y decían que yo soy el descarado" pensó para su adentros.
Dicha situación término por irritar a cierto omega que no estaba acostumbrado a que su tío se comportara de esa forma.
− ¿Vas cambiarte? – pregunto de pronto Jin Ling.
Todos voltearon a verle.
− ¿Qué? – pregunto Wei Ying.
− Tus ropas – señalándole.
− ¿Que con ellas?
− ¿Vas a vestir así en la fiesta?
El omega parpadeo con confusión.
− Es una fiesta formal, ni pienses que vas a ir vestido así.
− Yo no veo nada de malo – colgándose del brazo de su alfa – a Lan Zhan no le importa cómo me visto ¿verdad? – regresando a verle con una sonrisa.
− Wei Ying se ve bien con cualquier cosa.
− ¡Lan Zhan no sueltes cosas así que mi corazón no las soporta! – pegándose más al cuerpo de su esposo.
− Ustedes... − comenzando a temblar por la frustración, no solo su tío Jiang Cheng había soltado sus feromonas sin cuidado, también su tío Wei se comportaba de manera descarada.
− Jin Ling tiene razón – secundo Jiang Cheng, tratando de apoyarlo tras la incómoda situación – a la fiesta acudirán muchos cultivadores, entre ellos líderes de secta, sería inapropiado que el omega de Hanguang−Jun vista de forma incorrecta. No solo le harás perder cara al clan Lan, también al clan Jiang que fue el que te crio – cruzándose de brazos.
− ¿Ahora se unen para cambiarme de ropa? – pregunto con diversión al ver a ambos omegas frunciendo el ceño. "Se nota que son familia" pensó.
− Sí eso evita que nos hagas perder cara – respondió Jiang Cheng.
Wei Ying comenzó a reír por las caras de sus familiares, teniendo su esposo que colocar su esposo tras su espalda para que se apoyara y no cayera hacia atrás.
− ¡Deja de reírte! – exclamo Jin Ling
− Lo siento... Es que... ustedes...
− ¡¿Se puede saber que tanto te divierte?! – pregunto su hermano algo irritado.
− Sus caras – fue su respuesta sin dejar de reír – lo siento es que son... Tan divertidas.
− ¡Llamare a Fairy si no dejas de reírte! – dijo Jin Ling algo avergonzado.
Con solo escuchar el nombre de la mascota de su sobrino, su risa se detuvo y su rostro se puso pálido, saltando a los brazos de su marido por el miedo de solo imaginarse frente aquella bestia.
− ¡Lan Zhan, abrázame!
− Te estoy abrazando.
− ¡Más fuerte!
− Te estoy abrazando fuerte.
Tanto tío como sobrino solo negaron con sus cabezas. Sin importar la situación el omega los terminaba avergonzando ya sea por su ruidosa forma de reír o por la forma tan pegajosa con la que solía pegársele a su esposo en público.
− ¿Y bien? – Pregunto Jin Ling − ¿vas a cambiarte?
Wei Ying alzo su cabeza para encarar a su sobrino y hablo.
− Obviamente ¿de verdad creíste que me vestiría así?, estoy representando a mi clan – sacándole la lengua a modo de puchero.
− ¿Acaso tienes dos años? – pregunto esta vez su hermano.
− A−Xian tiene tres años – dijo sin pensar.
Aquella broma no era muy conocida, solo Jiang Cheng y Lan Wangji sabían el origen de la misma. Cuando era más joven, siendo un discípulo del clan Jiang, su querida hermana mayor cocinaba para ellos, los mimaba y cuidaba como si se tratara de una verdadera madre. Fue en momentos así, donde su querida Shijie lo cuidaba que ella solía preguntar cuántos años tenía y esa era siempre su respuesta, ganándose una suave caricia en su cabeza.
Solo se percató de lo que había dicho cuando el abrazo de su esposo se volvió un poco más apretado y el ambiente se puso algo tenso. Quizás el dolor del pasado ya no era tan vivido, tanto el cómo su hermano se habían perdonado pero, el recuerdo de su hermana seguía presente y aunque pasaran décadas, el dolor que dejo tras su partida seguiría en sus corazones. Aunque ahora era más soportable después de todo, tenían a su sobrino, el hijo de aquella preciada hermana y por el cual debían seguir.
− Si estuviera aquí te diría que te fueras a cambiar – aseguro Jiang Cheng saliendo de sus recuerdos.
− ¿De qué hablan? – pregunto un confundido Jin Ling.
− De tu querida madre – le respondió Wei Ying – y tienes razón – aseguro – ella me diría que me fuera a cambiar.
− Y sin duda renegarías de ello, yo tendría que reñirte para que lo hicieras, pelearíamos sin sentido y terminaríamos en el suelo llenos de lodo, teniendo que ir a bañarnos de nuevo.
− Solo así lograrías hacer que me bañe y me cambie de ropa – continuo con una sonrisa.
Jin Ling continuaba observando a sus tíos, notando como sus voces se suavizaban cuando recordaban un pasado en conjunto, uno donde rememoraban viejas historias donde su querida madre estaba con ellos. Nunca fue un chico que hiciera preguntas de su pasado, no es como si lo necesitara, todos y cada uno de los que conocieron a sus padres se encargaron de relatarle algunas vivencias que tuvieron a lado de ellos por lo que, aunque no los conoció, pudo hacerse una imagen de como solían ser... Aunque en esos momentos, donde sus familiares más cercanos hablaban de ellos, un sentimiento de infelicidad se apoderaba de él, teniendo el silencioso deseo de haberlos tenido en su vida.
− Las habitaciones ya están lista – hablo interrumpiendo la conversación – en el momento que deseen pueden utilizarlas.
− Muchas gracias joven líder Jin – contesto Lan Xichen, quien sonreía algo divertido por las últimas situaciones.
− Ya que las ofreces, creo que lo mejor es instalarnos – hablo Wei Ying – debo cambiarme después de todo – regresando a ver a su alfa quien solo asintió.
− Por mi parte aún hay algunos temas que debo hablar con el líder Jiang – dijo el mayor de los Jades − ¿me acompaña?
Jiang Cheng regreso a verle y asintió con algo de nervios. Se despidió de los presentes y siguió al líder del clan Lan, hasta que se perdieron de la vista de todos.
"Temas de qué hablar... Claro..." Wei Ying sonrió internamente al imaginarse de que temas eran los que hablarían.
− Líder Jin nosotros también nos despedimos – dijo Lan Zhan.
− Cierto, nos vemos más tarde Jin Ling.
− ¿Y yo mientras que hago? – Preguntó al ver como todos lo estaban dejando solo – la fiesta aun no comienza.
− Podrías convivir un poco más con los discípulos de los otros clanes, hace mucho que no sales de cacería por los deberes que tienes como líder de la secta Jin... Hay chicos que seguramente querrán volver a verte después de tanto tiempo.
− No tengo muchas ganas de hacer eso, la mayoría son alfas que creen que por que nacieron con algunas características o privilegios se creen mejores que otros.
− A−Yuan está con ellos, estoy seguro que él no se comporta de esa manera... ¿O sí?
El omega pudo notar como cierto brillo comenzaba aparecer en los ojos de su sobrino con tan solo nombrar a su hijo, un hecho que le indicaba que definitivamente su corazonada respecto a los sentimientos del mismo para con su hijo no eran tan errados.
− Bueno... Quizás pueda ir y hablar con ellos – dijo tartamudeando un poco.
− ¿Ves? - sonriéndole ampliamente – incluso Jingyi quien es un omega se encuentra conviviendo con ellos – le aseguro – además, si algo sucede solo tienes que patearles el trasero y demostrarles que no por ser un omega te pueden hacer menos.
Su sobrino asintió a sus palabras pero, cuando percibió un fuerte pero sutil aroma a narcisos proveniente del mismo, se percató que algo en sus palabras no le había gustado al mismo, aunque no estaba seguro del que.
"¿Serán celos?" pensó al seguir percibiendo el aroma.
- Iré a verles... - dijo su sobrino de pronto - Los preparativos no están completos y necesitamos ayuda... Con permiso.
Solo atino a parpadear al ver como el hijo de su querida Shijie comenzaba a correr en dirección al exterior del lugar.
"Querida Shijie... Sin duda tu hijo se parece al pavo real" pensó antes de continuar su camino a lado de su alfa en dirección a la habitación que su sobrino les había preparado.
− ¿Seguro que no quieres entrar a la tina conmigo?
La pregunta del omega no obtuvo respuesta. Su esposo continuo sentado en aquel lugar, leyendo cuidadosamente un viejo pergamino que su tío le había entregado la noche anterior. La ceremonia de mayoría de edad de los discípulos estaba cerca por lo que debían tener todo listo para cuando el día llegara, algo que desanimo al omega ya que tenía la clara intención de tener un agradable baño con su esposo y, si era posible, quizás algo de diversión en la tina.
Al ver que su alfa simplemente lo ignoraba decidió tomar otras medidas. Se quitó rápidamente todo rastro de prenda que cubría su cuerpo, dejando solo la túnica interior, no llevaba puesto los pantalones y se había soltado el cabello dejando que este cayera libre por su espalda.
Con cuidado se fue acercando, dejando que su aroma lentamente comenzara a inundar la habitación. Cuando estuvo tras su esposo, rodeo su cuello con sus brazos, llevando su nariz hasta la curvatura del mismo, donde aspiro el dulce aroma a sándalo que poseía, notando como este comenzaba a volverse más fuerte y picante, indicándole que su plan estaba funcionando.
Si algo agradecía por ser omega, era la facilidad con la que podía provocar a su esposo, aunque aquello no siempre funcionaba ya que su alfa tenía un gran poder de auto control.
− Lan Er Gege – lo llamo con dulzura − ¿no vienes? –llevando su mano hacia el pecho del alfa, tratando de abrir sus túnicas y tocar la piel bajo de esta.
Escucho como su alfa respiraba con dificultad y un ligero gruñido comenzaba a escucharse desde su garganta.
− Lan Zhan...
Su esposo cerró sus ojos, respiro profundamente antes de apartar los brazos del menor y levantarse de su lugar. Al inicio el omega creyó que su plan había tenido éxito, ya que su alfa lo observo unos momentos antes de tomarlo en sus brazos y encaminarse hacia el baño pero, una vez su esposo lo metió dentro de la tina se dio cuenta que no era así.
− ¿Lan Zhan?
− Limpia tu cuerpo y alístate, la fiesta comenzara dentro de poco.
Con aquellas palabras su alfa salió del baño, dejándolo aturdido y decepcionado.
Cuando termino de colocar su túnica, regreso a verse en el espejo para poder peinarse. Tenía la clara intención de usar su usual peinado pero, al ser una fiesta donde miles de cultivadores asistirían, opto por hacer un cambio en su cabello. De la bolsa que habían traído, saco una pequeña cajita, de donde saco una hermosa cinta que pocas veces había usado, no porque no le gustara sino, por que el peso de la misma aun le era nuevo y le asustaba el hecho de perderla en algún lugar después de que la secta Lan lo aceptara como omega de Hanguang−Jun.
Con cuidado comenzó a peinar su cabello, tomando solo la mitad del mismo para hacer una media coleta, tal como la había usado en su vida anterior cuando era el patriarca Yiling, la amarro con una pequeña cinta de color blanco para sostenerla. Después procedió a colocarse la cinta en la frente, amarrando los tirantes sobre la media coleta y ajustándola lo suficiente como para que no se desprendiera. Finalmente tomo el hermoso tocado que su esposo le había regalado en su primer aniversario.
Estaba hecho de jade blanco, con una hermosa figura de loto en medio, algo que en cierta forma le recordaba a Yunmeng. La coloco sobre la media coleta y la fijo con fuerza. Admiro su reflejo en el espejo, sonriendo ampliamente al ver su trabajo terminado.
− Bien... Es hora de ir – dijo y se encamino hacia el lugar donde su amado alfa estaba sentado.
Su esposo seguía en el mismo sitio, con la mirada fija sobre el pergamino que tenía entre las manos por lo que, respiro profundamente antes de hablar.
− Lan Zhan, estoy listo.
El alfa dejo el pergamino sobre la mesa y se giró para ver a su pareja, ampliando sus ojos cuando su vista se posó sobre la figura del mismo.
− ¿Y bien? – Dijo dando una vuelta – ¿Cómo me veo?
Su esposo no emitió palabra alguna. Los ojos del alfa recorrían con lentitud el cuerpo de su omega, sintiendo una silenciosa satisfacción al ver a su pareja vestida con las túnicas de su clan así como a cinta de la misma en su frente. Era como si estuviera viendo a una hermosa deidad que había bajado de los cielos solo para que su belleza fuera admirada.
− ¿Lan Zhan? – lo llamo nuevamente al ver que este no respondía, comenzando a ponerse nervioso al notar como su esposo lo estaba observado − ¿me veo mal? – pregunto inseguro.
− ...
− Debí ponerme otra cosa − dijo dejando escapar un suspiro – me iré a cambiar...
Estaba por girarse dispuesto a cambiar su atuendo cuando los fuertes brazos de su alfa lo rodearon, estrechándolo con fuerza pero a la vez con cariño.
− Lan Zhan...
− Te ves hermoso – dijo de pronto haciendo sonrojar al omega.
− ¿Te gusta? – pregunto a un cuando sabia la respuesta.
− Mmm... Mucho – dejando que su nariz rozara el cuello de su omega, el lugar donde se encontraban sus glándulas aromáticas, deleitándose con el suave aroma que comenzaba a desprender.
− Lan Er Gege − susurro disfrutando de la cercanía – debemos irnos, la fiesta − sintiendo como el abrazo se estrechaba con un más fuerza "últimamente me abraza de esta forma" pensó para su adentros.
Aunque amaba sentirse envuelto entre los brazos de su alfa ya que le brindaban una sensación de calidez y protección, lo cierto es que desde hace uno días, más específicamente desde el día que fue por el regalo de su sobrino, su alfa había actuado algo extraño para con él. No es como si se hubiese vuelto diferente su convivencia no, el cambio era realmente algo sutil y en ciertas cosas.
Su alfa lo abrazaba cada que podía, estrechándolo con fuerza entre sus brazos, como si quisiera protegerlo de algo. Dejaba reposar su nariz sobre su cuello, no es como si antes no lo hiciera pero, ahora era como si su esposo se hubiese vuelto adicto a su aroma y el hecho de que le dijera que su aroma ahora olía a una esencia de combinación entre jazmines y lotos, lo volvía más extraño aun pero, aquello simplemente lo atribuía quizás el cuerpo de Mo seguía sin ajustarse correctamente a su aroma y este seguía debatiéndose entre el que tenía el difunto hijo de Jin Guangshan y el nuevo que poseía.
− Lan Zhan – girándose dentro del abrazo – debemos irnos... Nos esperan.
Su esposo no respondió, su única respuesta fue un ligero gruñido por parte de este y cuando los labios de su esposo se apoderaron de los suyos, supo que llegarían tarde a la fiesta, sobre todo cuando su espalda choco sobre la superficie de la cama y su alfa se posó sobre de él.
Cuando finalmente bajaron al salón principal, el sol ya se encontraba en lo más alto, todos dejaron de hacer lo que hacían para dirigir sus miradas hacia la pareja que ingresaba al lugar. Algunas personas comenzaron a murmurar por la bajo, ya sea por lo tarde que la pareja había llegado o por la forma en que el omega iba vestido.
Esto último causo algo de gracia en Wei Ying, no era usual que vistiera las túnicas del clan Lan de hecho, casi nunca lo hacía poniendo como excusa su forma de ser, la cual haría que las prístinas telas de dichas túnicas terminara sucias y cubiertas de lodo por lo que optaba por vestir siempre colores oscuros, algo que hacía a juego con su alfa, mientras él era puro y sofisticado como un jade, él era malicioso y aventurero como la noche.
Pero en casos oficiales en los que debía presentarse y caminar del brazo de su esposo, donde ambos representaban a todo su clan, vestía las blancas túnicas del mismo, para pesar de Qiren y satisfacción de su alfa.
Por ello los susurros y habladurías de los demás cultivadores no le interesaban, la única opinión que le importaba era la de su esposo y la de nadie más.
− Wow... Te ves diferente – dijo Jin Ling al verlo llegar – incluso por ello puedo pasar por alto que llegaras tarde – cruzándose de brazos.
− Teníamos cosas que hacer, ¿Verdad? – regresando a ver a su alfa quien no respondió simplemente asintió mientras sus orejas se tornaban rojas.
"No quiero saber qué tipo de cosas" pensó Jin Ling mientras temblaba por un escalofrío que cruzo su columna.
– Si no estuviera seguro de que eres tú, pensaría que Hanguang−Jun tomo como concubina a otro omega ya que su esposo principal le hace perder cara – hablo Jiang Cheng a modo de broma mientras se acercaba a ellos.
− Yo también te quiero hermano – sacándole la lengua.
− Te sientan bien las túnicas de nuestro clan, Joven Wei – comento Lan Xichen.
− Gracias Zewu−Jun.
Todos comenzaron a hablar amenamente disfrutando del ambiente. Fue durante esos momentos que Wei Ying aprovecho que tanto su alfa, cuñado y sobrino se internaron en una discusión acerca de la próxima caza nocturna dirigida por el clan Lanling Jin que tomo del brazo a su hermano, llevándoselo a un rincón del salón para hablar con él a solas.
− ¿Para qué me trajiste hasta aquí? – pregunto con mal humor.
− Oh vamos, están discutiendo sobre la próxima cacería y temas por demás aburridos – dijo comenzando a voltear a ambos lados como si buscara algo.
− Para ti lo serán pero se tratan de temas que competen a un líder – dijo tratando de regresar con los demás.
− ¡Oye! – Alzando su brazo para detenerlo – esas reuniones siempre estarán presentes, en estos momentos estás conmigo, tu hermano... ¿acaso importan más esas reuniones que yo?
El omega de Yunmeng se le quedo viendo unos instantes antes de volver a intentar irse.
− ¿Es en serio?
− Tú preguntaste – respondió.
Wei Ying vio cómo su hermano se alejaba lentamente, cuando una idea cruzo su cabeza.
− ¿Por qué no lo aceptas?, lo que quieres es ir y estar cerca de Zewu−Jun para que ningún omega se le acerque...
− ¿Qué? – girándose para verle con molestia.
− Los Lan son muy fieles y devotos − Cruzándose de brazos – no deberías sentirte inseguro, soy la prueba de ello... Lan Zhan me espero durante trece años estoy seguro que el cuñado esperara lo que sea para que finalmente le des el sí.
− ¡Yo no...!
− Pobre de Zewu−Jun... Estar interesado en un omega tan testarudo y mal humorado, espero que sus hijos no hereden tu carácter porque definitivamente el maestro Qiren se nos morirá de un ataque – fingiendo tristeza.
− ¡Tu...! – Volteando a ambos lados antes de acercarse y tomarle del brazo − ¿qué carajos te dijo Xichen?, ¿les conto?
Las últimas preguntas desconcertaron al omega, ya que su intención solo era molestar a su hermano para que se quedara con él unos momentos pero, aquellas extrañas preguntas captaron su atención.
"¿Acaso paso algo entre ellos?" Se preguntó enarcando una ceja "Sera que..." una sonrisa maliciosa apareció en su rostro.
− ¿De qué te ríes? – Pregunto al verle sonreír de aquella manera − ¿te dijo algo?
− Pues... Quizás – dijo siguiéndole el juego – sabes que mi alfa es el hermano menor de Zewu−Jun y ambos no se tienen secretos de ningún tipo así que... − mordiéndose el labio inferior.
El rostro de Jiang Cheng palideció.
− Entonces... lo sabes...
− ¿Tu qué crees? – fingió con una sonrisa.
− Le deje claro a Xichen que quería que se mantuviera en secreto al menos hasta que estuviéramos completamente seguros de que el cortejo funcionaria para ambos – dijo con indignación.
Su hermano parpadeo ante la declaración, sonriendo ampliamente.
− ¿Entonces si están juntos? – pregunto con emoción.
− ¿No dijiste que ya lo sabias?
− Pues... − cerrando su boca y desviando la mirada.
Aquella muda respuesta le indico la verdad, su hermano no sabía nada del tema y el, por caer como siempre en sus tontos juegos había revelado el secreto. Se llevó una mano hacia su rostro, ocultándolo por la vergüenza de haberse dejado manipular por el otro omega.
"Por qué siempre caigo en sus estúpidos juegos" pensó sin retirar su mano.
Wei Ying compadeciéndose de su hermano se acercó y hablo.
− Tranquilo no diré nada – aseguro haciendo con ello que su hermano bajara su mano y enfocara su rostro – pero, lo mejor sería que hicieran publico el cortejo al menos así evitaran malos entendidos.
− ...
− Me alegro por ti, estoy seguro que Zewu−Jun es el alfa que te hará feliz.
Jiang Cheng desvió la mirada.
− Más le vale... O le romperé las piernas por hacerme perder el tiempo.
Continuaron hablando unos minutos o más bien, Wei ying hablo durante la mayoría de la conversación, sacándole información acerca de su reciente relación, para pesar de Jiang Cheng que con cada palabra que decía más se avergonzaba y las ganas de golpear al otro incrementaban.
− ¿Que buscas? − pregunto al ver como su hermano regresaba a ver a todas direcciones, como si buscara algo con la mirada.
− Alcohol.
− ¿Ha?
− ¡Ahí esta!
Con un ademan llamo a la joven beta que estaba sirviendo el vino en la fiesta. La chica se acercó a ellos con una sonrisa, ofreciéndoles uno de los pequeños vasos que tenía sobre la bandeja. Los ojos de Wei Ying se iluminaron nada más tomar el vaso y oler su aroma.
− Al fin.
− Ves el alcohol como si te tratara de la última copa en tu vida.
− Literalmente puede serlo – dijo mirándole de reojo.
− ¿De qué hablas?
− Esta es la primera bebida que he tomado en esta semana.
− No mientas, tú bebes como si no tuvieras fondo y tu alfa te compra jarras enteras como para un mes.
− Compraba – dijo tomando un pequeño sorbo.
Su hermano enarco una ceja al no comprender.
− Desde hace una semana que Lan Zhan... − Acercándose a su hermano para susurrarle – no me deja tomar alcohol.
− ¿Qué?, ¿hablas en serio? – pregunto con sorpresa, ya que para nadie era un secreto que el segundo jade complacía a su omega con cualquier cosa, por mínima que esta fuera.
− Si – dijo en un susurro – no sé qué le pasa pero, cada que me ve tratando de tomar algo que tenga alcohol me lo quita, incluso tiro las jarras que traje el otro día ¿sabes lo que significó para mí ver como tiraban mi sonrisa del emperador? Que desperdicio...
− Mejor, así dejas de embriagarte y no avergüenzas a la secta Lan.
− Jiang Cheng esto es serio, algo le pasa y no sé qué es.
− Claro que sí, se dio cuenta que el omega que escogió no era el indicado y trata de corregirlo.
Wei ying golpeo el hombro de su hermano al escucharlo hablar de ese modo.
− No es broma –observando el vaso a medio terminar – incluso me abraza más que antes y no olvidemos la exagerada sobreprotección, incluso ayer casi me caigo de boca por culpa de un par de conejos cuando los fui a ver y recibí un sermón de su parte diciendo que debía cuidarme mas.
− Sabe que eres un idiota y sueles buscar problemas, ¿Quién no buscaría vigilarte?
El omega entrecerró los ojos con molestia.
− No es gracioso.
− Para mí lo es.
Wei Ying inflo sus mejillas y desvió la mirada.
Jiang Cheng rio por lo bajo, negó con su cabeza al ver el comportamiento de su hermano y hablo.
− ¿Y? – Captando su atención − ¿es todo?, por lo que cuentas se comporta como siempre.
− Así... ¿Y qué me dices de la manía que ha adoptado de pegarse a mí y olfatearme el cuello?
− ¿Te olfatea el cuello? – pregunto intrigado.
El omega asintió.
− Cada que me abraza entierra su nariz en mi cuello y respira mi aroma, demasiado profundo diría yo.
− ...
− Aunque lo más raro es lo que me dijo sobre mi olor.
− ¿Tu olor?
− Mmm... Dice que aparte de mi aroma natural, esta combinado con otro... Como si fuera una extraña mezcla entre jazmines y lotos, algo que no corresponde mucho con el olor a lirios del difunto Mo.
Jiang Cheng frunció el ceño ante lo dicho. Era de conocimiento público que el aroma de un omega era constante, nacían con un aroma fijo que durante el celo se desbocaba y provocaba al alfa más próximo, indicándoles que estaban listos para aparearse. Por ello que su hermano le dijera eso le causaba curiosidad, solo había ciertas condiciones en las que un omega cambiaba de olor, cuando se apareaba con un alfa, se vinculaba con uno o...
Los ojos del omega se ampliaron en su totalidad. Si lo que su hermano le comentaba era cierto, las acciones del segundo jade ahora tenían sentido pero, había una cuestión que no encajaba del todo.
− Wei Ying.
− Mmm...
− ¿Tu celo no fue hace una semana?
− Si, de hecho termino el día que nos vimos en Caiyi, ¿Por qué?
− Es que... Solo habría un motivo por el cual tu alfa se comportara así pero, si tuviste tu celo es imposible que estés...
− Que este... ¿Qué?
− ¿No te das una idea?
− ¿Sobre qué? – Frunciendo el ceño.
− Definitivamente eres un despistado.
− ¡¿A qué te refieres?!
Jiang Cheng suspiro, frustrado por lo denso que su hermano podía ser a veces.
− Es obvio porque tu alfa esta así, hasta un idiota como tú debería saberlo o al menos sospecharlo.
− ¡Si lo supiera no te estaría preguntando!
− Es porque...
− Wei ying.
Una voz tras ellos les hizo dar un brinco de susto, ambos omegas se giraron lentamente para encontrarse con el segundo jade, quien los observaba con su usual semblante inexpresivo.
− Lan... Lan Zhan – ocultando el vaso tras su espalda.
Su esposo no hablo solo lo recorrió con la mirada antes de alzar su mano y dejarla frente a él.
− ¿Qué?
No obtuvo respuesta.
Lo cual le hizo suspirar profundamente antes de sacar el vaso que ocultaba y entregárselo.
− ¿Tomaste?
− Un poco.
Los ojos del segundo jade se ampliaron ante la respuesta.
− ¿Que tanto?
− ¿He?
− Wei Ying... ¿Que tanto bebiste? – pregunto con preocupación.
− Solo un sorbo – respondió un tanto extrañado por la reacción de su esposo – Lan Zhan... Tranquilo solo fue eso, si te preocupas que me ponga ebrio no lo hare.
Su alfa frunció el ceño algo que lo desconcertó.
− Wei Ying... ¿no te has dado cuenta?
− ¿De qué?
− Que tu...
Su esposo estaba por decir algo cuando las puertas del salón se abrieron de golpe. Un discípulo del clan Jin entro con premura al lugar, sin importarle con cuanto invitado chocaba en su carrera. Dejándose caer al suelo una vez llego ante su líder, quien tenía el ceño fruncido por la acción de su subordinado.
− Espero tengas una explicación para esta interrupción – dijo Jin Ling con clara molestia.
− Me disculpo mi señor es que... hace unos momentos...
− ¡Respira antes de hablar, no entiendo si tartamudeas! – exclamo con fastidio.
El discípulo asintió y respiro profundamente.
− Hay un hombre herido en las puertas del clan.
− ¿Qué?
− Dice que su señor venia hacia nuestras tierras por asuntos personales cuando unos bandidos los interceptaron en el camino... De milagro pudo escapar para poder venir y pedir ayudar.
− ...
− Mi señor, ¿qué hacemos?
Jin Ling contuvo el aliento cuando las miradas de todos los presentes recayeron sobre de él.
つづく/ Continuara...
Hola lectores espero se las hayan pasado bonito, sobre todo después del BOOM que nos dieron con el estreno de la segunda temporada del Donghua y el final del drama.
Fueron muchas emociones que dudo nos dejen ir en muchos días.
Pero fuera de eso, finalmente les traje otro capítulo, trate de hacer lo mejor posible, confieso que me costó porque no me quedaba como mi santa mente lo imaginaba pero, al final me decidí por como quedo y en compensación el capítulo fue más largo de lo usual.
A partir de aquí la trama comienza a moverse y espero que no muy lento jajaja
Sé que les corte el momento Hot del Wangxian pero, no esperen muchas escenas así, es cierto lo hacen como conejos en celo pero no aquí, aquí la trama es lo que se moverá, su vida sexual lo dejare a su imaginación, salvo una que otra vez.
Sobre Xicheng, sé que a muchas les gusta la pareja pero, como dice el resumen del fic, solo habrá pequeños momentos de la pareja ya que la central es Wangxian.
Sobre los Juniors... Aun no sé si hare parejas o no, aún estoy pensando, tengo tramas posibles pero ninguna me convence jajaja
Ahora lo que seguramente todos se preguntan:
¿La mujer que vimos al inicio tendrá peso en la historia?
¿Wei ying estará o no estará?
¿Quiénes son las personas que están siendo atacadas?
¿Todo esto y más se responderá?
Quién sabe.
Déjenme sus comentarios y nos vemos en el próximo capítulo.
¡Nos vemos!
