.
Capitulo VII
Todos observaban al joven líder del clan Jin caminar de un lado a otro, tenía el ceño frunc"Cuando crees que conoces todas las respuestas, llega el Universo y te cambia todas las preguntas".- Albert Espinosa.
ido en un claro gesto de molestia y frustración, apretaba con fuerza sus manos tratando de contener el enojo que le recorría. Nadie podía culparle de ello, enterarse de que su difunto tío tenía un hijo, uno que mantuvo en secreto durante tantos años no era fácil de digerir, mucho menos lo que ese chico representaba para el clan, para los ancianos y para el mismo.
– Jin Ling – lo llamo Jiang Cheng – Cálmate, harás un ello en el suelo si continuas así – le sugirió al verlo tan contrariado.
– ¡¿Cómo quieres que me tranquilice?! – respondió bruscamente sin importarle la forma en como él contestaba a su tío.
– ¡Mide tus palabras! – le respondió alzándole la voz – ¡Soy tu tío!, ¡¿acaso lo olvidas?!
Jin Ling al escucharle gritar bajo la cabeza, apenado por la forma en como le había respondido.
– Yo… Lo siento.
– ¡Tu…!
– A–Cheng – hablo Xichen colocando su mano sobre su hombro – compréndelo, el joven maestro Jin esta contrariado por lo sucedido – tratando de sonar comprensivo – nadie de nosotros imagino que Meng Yao… – soltando un suspiro – que tuviera un hijo.
Jiang Cheng le regreso a ver a de reojo. Aun cuando el rostro del primer Jade mostraba aquella usual sonrisa, podía notar que el alfa se encontraba en la misma situación que su sobrino, aunque las razones de ambos eran distintas. Su sobrino temía sobre su futuro y Xichen aun lidiaba con las culpas que aquel beta dejo sobre sus hombros al morir, descubrir que este último tenía un hijo… Era otra carga más con la que tendría que lidiar.
El omega simplemente chasqueo la lengua ante sus propios pensamientos, sabiendo que el alfa aun cuando le profesaba sus sentimientos, aún tenía en mente a ese beta que le rompió el corazón y el simple hecho de saberlo lo colmaba de sensaciones no muy gratas.
– ¿A–Cheng? – Lo llamo Xichen sacándolo de sus pensamientos – ¿Estas bien? – pregunto al notar un sutil cambio en el aroma del Omega.
– Lo estoy – le respondió secamente sin regresa a verle.
– A–Cheng – susurro notando como el humor del omega había cambiado drásticamente.
Wei ying al notar aquello solo pudo soltar una ligera risa.
– Hermano Mayor no te preocupes, simplemente que alguien está bebiendo de una jarra muy grande de vinagre y no sabe cómo controlarlo – hablo llevando la palma de su mano hacia su boca para reprimir su risa.
– ¡¿Quién carajos esta celoso?! – le grito con clara molestia, haciendo con ello que su hermano se escondiera tras la espalda de su alfa.
– Wow, ¿Entonces lo estás? – Pregunto de forma inocente – Nunca se me paso por la cabeza que lo estuvieras, yo solo mencione que alguien estaba viviendo vinagre pero, me sorprende que lo estés ya que, asumí que era tu usual mal humor y no una escena de celos – dedicándole una sonrisa maliciosa.
– ¡Tu…! – comenzando a temblar por la vergüenza y el enojo – Tal parece que quieres morir, ¿verdad? – Zidian comenzó a brillar en su dedo.
– No gracias, ya lo hice una vez y no fue agradable.
– ¡Te voy a matar!
Ambos comenzaron a discutir.
Jiang Cheng gritándole mientras trataba de zafarse del abrazo de su pareja, quien lo había envuelto entre sus brazos para que evitar se lanzara sobre su hermano mientras que Wei ying, reía sin control alguno escondido tras la espalda de su alfa.
Aquella escena dejo perplejos tanto a Jingyi como a Sizhui quienes solo contemplaban la inusual escena, ya que se suponía que estaban tratando un tema delicado para la secta Jin y que podía afectar el mandato de Jin Ling sobre la misma, pero al parecer se habían olvidado del mismo.
Jin Ling por su parte comenzó a molestarse por la situación, ¿acaso nadie entendía la gravedad del asunto? ¿Lo que ese chico representaba para él? ¿lo que su sola existencia podría ocasionar?
Temblando por la furia, se giró para encarar a sus tíos y levanto la voz.
– ¡¿Que ninguno de los dos entiende lo que sucede?! – ambos omegas callaron al escucharle gritar y regresaron a verle – ¡¿Lo que ese chico puede ocasionar?! – bajo la cabeza tratando de reprimir las inmensas ganas que tenia de llorar – los ancianos… Ellos… Soy un omega y él es un alfa… ¿Acaso no ven el problema?
Todos se mantuvieron en silencio sin saber que hacer o decir al respecto. Ambos omegas se sintieron ligeramente avergonzados, su sobrino sufriendo por lo que sucederá en su clan y ambos discutiendo como si fueran un par de niños, los adultos eran ellos, se suponía que debían poner el ejemplo.
Nadie tuvo la intención de hablar, ya que no sabían que decirle, al menos así fue hasta que la voz de Jingyi rompió el incómodo momento.
– Yo tengo una duda – dijo logrando que todos voltearan a verle – por lo que entendí, el problema no radica en que sea el hijo del difunto Jin Guangyao, ¿verdad?
Todos asintieron a la pregunta.
– Sino, en que él es un alfa.
– Si – respondió Jin Ling con desdén y cruzándose los brazos.
– ¿Pero cuál es el problema de ello?
Jin Ling entrecerró sus ojos y ligero tic apareció sobre su cien.
"¿Acaso es estúpido?" pensó al escuchar la pregunta del otro omega, estaba por responderle cuando la voz de Sizhui se adelantó.
– El clan Jin se ha caracterizado por ser uno de los pocos clanes junto con el extinto clan Wen, que ha sido liderado exclusivamente por alfas o, en algunas excepciones, por betas.
– ¿Nunca lo ha liderado un omega? – Pregunto enarcando una ceja – ¿está prohibido o algo así?
– Pues… – Sizhui se rasco su mejilla con algo de nerviosismo.
– No está prohibido – aseguro Jin Ling bajando la mirada – de hecho, en la historia del clan Jin, hubo un omega que tomo el liderazgo pero, justamente a causa de su mandato, es que los ancianos han preferido a los alfas.
– ¿Por qué? – un tanto curioso ya que notaba cierta incomodidad en los demás.
– Pues… Se dice que un omega del clan Jin tomo el liderazgo del clan hace generaciones, siendo el único hijo del líder anterior, muchos se sorprendieron que fuera omega cuando dentro de la línea principal siempre nacieron alfas pero, nadie objeto eso, ya que era un joven inteligente, justo y un hábil cultivador cuyo segundo género no afectaba en nada a que algún día tomara el liderazgo cuando su padre muriera – suspirando por lo que estaba por decir – nadie pensaba que todo cambiaria cuando lo fuera, se casó con un buen alfa del clan Nie, un cultivador hábil, inteligente y fuerte en combate, todos decían que era la pareja ideal, incluso cuando nació su hijo, creyeron que el clan sería más próspero de lo que en día fue con el líder anterior pero…
– ¿Pero?
– Un día desapareció.
– ¿Qué? – parpadeando por la sorpresa que le causo la respuesta.
– Entonces, ¿los rumores son ciertos? – intervino Wei Ying.
– ¿Rumores? – lo regreso a ver Jingyi.
El omega asintió.
– Al igual que ustedes, cuando éramos discípulos en el clan Jiang, salíamos a cacerías nocturnas y nos encontrábamos con diferentes sectas durante ellas – aseguro Wei ying – tras culminarlas siempre podíamos volver al muelle de Loto o, quedarnos en alguna posada si el lugar donde cazábamos estaba algo retirado del mismo.
– Cuando nos quedábamos en las posadas solíamos… Convivir con los discípulos de otras sectas quienes, en su mayoría eran muy malos bebedores y terminaban ebrios con pocas jarras de alcohol – continuo Jiang Cheng.
– Y cuando sueles convivir con otros discípulos con alcohol de por medio, es natural que comiencen a hablar de muchas cosas, entre ellos rumores de sus propias sectas – Wei Ying sonrió de medio lado.
– Uno de los tantos rumores que aun después de tantas décadas se siguió comentando es justamente de cierto omega que dirigió el clan Jin – le aseguro Jiang Cheng.
– Una noche que nos topamos con sus discípulos y convivimos con ellos, comenzaron a hablar de cómo el único líder omega de su clan – regresando a ver de reojo a su sobrino – había abandonado su posición como líder por escaparse con su amante alfa.
– ¡¿Amante?! – Dijo un sorprendido Jingyi.
– Mmm… Aunque recuerdo que el pavo real se molestó y los mando a callar, lo cual género que comenzáramos a discutir y ahí quedo el tema – encogiéndose de hombros.
– ¿Tu sabias? – le pregunto Jingyi a Sizhui.
– Está prohibido hablar de alguien a sus espaldas – respondió Sizhui – pero si, escuche algo – le aseguro – pero pensé que solo era eso, un rumor sin fundamento.
– No lo es – todos regresaron a ver a Jin Ling – ese omega… Dejo todo por irse con su amante – cruzándose de brazos.
– Pero… ¿Que tiene que ver lo que hizo con que los ancianos prefieran alfas? Además, no es como si tuvieran poder para decidir… ¿o sí?
Jin Ling Suspiro.
– Los ancianos en generaciones anteriores nunca tuvieron poder alguno, solo eran consejeros del líder en turno más sus opiniones nunca eran tomadas como órdenes a cumplir pero… Todo cambio por culpa de ese omega. Tras su huida, se tomó la decisión de que el consejo solo tendría poder para intervenir sobre las decisiones del líder si este resultaba ser un omega. Y si durante su gestión, encontraban a un alfa con la sangre de la familia principal, podrían quitarle el liderazgo si así lo desean… Sumándole que tras lo sucedido con aquel líder, los ancianos siempre han creído que un omega no puede liderar, ya que solo piensan en ellos mismos y no en el bienestar del clan, ya que lo único que hay en nuestras mentes es abrirle las piernas a cualquier alfa que… – callando de pronto y apretando con fuerzas sus manos por el problema que tenía encima gracias a la aparición de ese alfa.
– En pocas palabras, esos viejos creen que por ser omegas, solo pensamos en meternos con cualquier alfa y dejarnos llevar por nuestro celo – respondió Wei ying a la clara pregunta que se dejó en el aire – Como si no estuviéramos capacitados para mandar o ser poderosos cultivadores – sonriendo de medio lado – tal vez debería recordarles el miedo que les infundio el patriarca Yiling aun cuando era un omega.
– Wei Ying – su esposo regreso a verle de reojo.
– Oh, vamos, solo sería un pequeño susto, un pequeño cadáver por aquí y otro por allá.
Su esposo solo lo continúo observando sin decir nada.
– Vale, solo decía – rodando los ojos ante el silencioso regaño de su alfa.
– Entonces, ellos no aceptan que un omega sea líder solo porque el único que lo hizo, los abandono… ¿No es eso algo drástico? – Comento Jingyi – no porque él lo hizo significa que los demás repitan la historia.
– Ellos piensan que si – Soltando un largo suspiro – la única razón por la cual aceptaron que yo me hiciera cargo del clan fue porque no había nadie más – aseguro Jin Ling – aun cuando Jin chan es un alfa, es de la rama secundaria por ende no puede acceder al mando del clan pero, con la llegada de Li Wang…
– Los ancianos pueden decidir darle el liderazgo – continuo Jiang Cheng – lo cual sería totalmente absurdo, aunque ese chico sea un alfa e hijo de… – tragando con fuerza – Jin Guangyao… Sigue siendo hijo de un bastardo.
– Jiang Cheng – hablo Xichen.
– ¿Qué?, lo es… Jin Guangyao era el hijo bastardo de Jin Guangshan – indico un tanto molesto por la muda defensa del alfa hacia el difunto beta – mientras Jin Zixuan era su hijo legitimo ya que fue concebido con su esposa legal – cruzándose de brazos – sería un escándalo que los ancianos prefirieran a un completo extraño solo por ser un alfa al hijo de Jin Zixuan… Claramente la ventaja la tiene Jin Ling al ser nieto del matrimonio legal del líder anterior.
– Pero los ancianos nunca me han favorecido – índico Jin Ling – solo porque soy un omega… Ellos…
– ¡¿Y vas a dejar que te quiten el puesto solo porque eres un omega?! – Le riño Jiang Cheng, haciendo que su sobrino bajara la cabeza – ¡¿Acaso no te enseñe que el género secundario nada tenía que ver con tu fuerza o cultivo?!
Jin Ling no respondió.
– Tu madre era una omega, quizás no tenía fuerza ni una fuerte base de cultivo pero tenía carácter, incluso hizo que tu padre, un alfa altanero y creído se rindiera ante ella, hizo que Jin Zixun se disculpara con Wei Ying cuando lo insulto por sus orígenes – recordando fugazmente a su hermana – Yo soy un omega, un líder de un poderoso clan, el cual reconstruí desde las cenizas sin ayuda de nadie – regresando a ver su hermano – Tu tío Wei Ying es un omega que aún hoy sigue haciendo temblar a muchos con su cultivo – respirando profundamente para tranquilizarse – lo que te quiero decir con esto, es que ser omega no significa ser débil… Significa que puedes hacerlo y ser mejor que aquellos que tratan de humillarte, incluso que cualquier maldito alfa del clan Jin.
Jin Ling se mordió el labio inferior ante las palabras de su tío.
– A–Ling – lo llamo Wei Ying, dejando sus manos sobre los hombros del más joven – todo lo que dijo Jiang Cheng es cierto, no por que seas omega debes sentirte mal. Esos viejos no ven más allá de su nariz y no ven el gran hombre que eres además – regresando a ver a todos los presentes – no estás solo, si algo sucede tanto el clan Jiang y el clan Lan, estarán a tu lado para apoyarte.
Las mejillas de Jin Ling se volvieron de color carmín, avergonzándose por la repentina muestra de afecto y apoyo de los presentes, quienes le sonrieron ligeramente.
– Ya… Ya lo sé, no tienen que repetirlo – aseguro separándose de Wei Ying – pero, si algo sucede se los hare saber… No es como si necesitara su ayuda si los ancianos hacen algo – desviando la mirada con las mejillas encendidas.
Todos sonrieron ante su respuesta, que mostraba lo claramente avergonzado que estaba.
Un par de golpes en la puerta del despacho les hizo regresar a ver la entrada. Jin Ling hablo dejando pasar a quien estuviera fuera, siendo un joven discípulo del clan Jin quien entro segundos después.
– Lamento la interrupción – dijo el discípulo.
– No importa, ¿qué sucede?
– El consejo de ancianos solicita su presencia en el salón ancestral.
– ¿Sabes de que quieren hablarme?
– Me temo que no tengo esa información, lo único que mencionaron fue que desean discutir con usted lo que harán con el joven que llego hace un par de horas.
Jin Ling asintió y despidió al discípulo, quien tras dar una reverencia salió del lugar.
– ¿Crees que llegaron a alguna conclusión? – le pregunto Wei ying.
– No lo sé, pero es mejor ir – le aseguró su sobrino – no quiero hacerlos esperar y darles más motivos para quitarme el puesto.
– Dudo que hagan eso, una decisión tan importante no puede tomarse a la ligera – respondió Wuxian – pero, estaremos aquí si nos necesitas.
Jin Ling asintió y salió del despacho, prometiéndoles volver tan pronto culminara su reunión con los ancianos del clan Jin.
El salón ancestral era el lugar donde el consejo de ancianos de cada clan se reunía para discutir algún tema o problema que se presentara en el mismo. Jin Ling conocía el lugar como la palma de su mano, desde hace cinco años que se presentaba en aquel sitio por cada situación que sucedía, ya fuera la más pequeña tarea debía consultarla con los ancianos, algo que lo irritaba ya que aquel sequito de viejos siempre tenían alguna queja o molestia sobre las decisiones que tomaba.
Aunque esto último era más por ser un omega más que por lo que decía o hacia dentro del clan. En generaciones donde los alfas habían dirigido el clan, los ancianos se limitaban a aconsejar ya que confiaban ciegamente en la visión de su líder pero, cuando el clan se quedaba sin el mismo, los hijos de estos eran menores de edad o, como en su caso el siguiente en la línea del mandato resultaba ser un omega, los ancianos ganaban poder para interferir en las decisiones que afectaban al clan, ya que temían que un joven inexperto o un omega mancharan la imagen que el mismo tenía ante el mundo… No es como si esta no estuviera en boca de todos tras los sucesos de Jin Guangyao.
Respiro profundamente antes de abrir las puertas del lugar e ingresar al mismo.
El sitio era iluminado por varias antorchas, banderas con la peonia de su clan se encontraban colgadas cuyo color era resaltado gracias al color café que adornaba las paredes del lugar, los ancianos no se encontraban en sus asientos habituales por lo que supuso que era el primero en llegar.
Con calma avanzo por todo el pasillo hasta que llego al frente, percatándose de la presencia de Li Wang, quien al verlo sonrió y se acercó hasta él.
– Joven Líder Rulan – le saludo cuando se acercó – es un gusto volver a verte – haciendo una rápida reverencia.
– Mmm… Lo mismo digo – correspondiendo el saludo sin ánimo alguno
– Después de la corta conversación que mantuvimos, llegue a pensar que nos volveríamos a ver hasta mañana – le aseguro sin dejar de sonreír – me alegro que no fuera así, ya que es algo emocionante para mí al fin poder conocer a alguien de mi familia paterna, ¿no cree joven Rulan?
Al escuchar nuevamente su nombre de cortesía no puedo evitar que un pequeño tic apareciera en su cien.
– Jin Ling.
– ¿Disculpe?
– Llámame Jin Ling – indico nuevamente – no es usual que me llamen por mi nombre de cortesía.
– Oh, mis disculpas, olvidaba que no le apetece que te llamen así – cruzándose de brazos – según recuerdo, es porque te lo dio el patriarca Yiling ¿no es así?, al menos eso dijo mi padre cuando me hablo de ti.
Jin Ling respiro profundamente cuando escucho aquellas palabras. No era un secreto, al menos entre sus conocidos, que su nombre de cortesía había sido dado por su tío Wei Ying mucho antes de que siquiera existiera por lo que, cuando dijo que no le llamaran de ese modo, muchos aseguraban que no le gustaba por esa misma razón y como nunca lo desmintió, todos lo tomaron como una verdad que no tenía fundamento alguno, ya que la razón de su disgusto hacia dicho nombre, era por que sonaba como el de una niña y no porque su tío Wei se lo diera.
Pero no tenía ánimo ni ganas para contradecir a su supuesto primo por lo que simplemente decidió cambiar de tema.
– ¿Por qué estás aquí? – le pregunto de pronto – ¿los ancianos te llamaron?
Li Wang sonrió al ver que el joven omega no tenía ganas de hablar del tema anterior y decidió responder a sus preguntas.
– Así es, me encontraba en la habitación que me asignaron cuando un discípulo me informo que solicitaban mi presencia y me escolto hasta este lugar.
"Para que esos viejos lo llamaran significa que han tomado una decisión acerca de lo que dijo" pensó para sus adentros.
Su corta conversación se vio interrumpida cuando las puertas se abrieron nuevamente. Los ancianos entraron al lugar vistiendo sus habituales trajes color amarillo y avanzando con calma por el pasillo, siendo seguidos por dos discípulos que en ningún momento alzaron la mirada. Uno a uno se fueron sentando en sus respectivos asientos conforme fueron llegando al frente y cuando el último de ellos se sentó, el mayor de los ancianos tomo la palabra.
– Veo que ambos están aquí, por lo que podemos comenzar – alzo la mano y un discípulo asintió, entregándole un pergamino color rojo, el cual contenía el sello del clan Jin – como todos fueron testigos, el joven Li Wang asegura ser hijo del difunto Jin Guangyao, quien fuera nuestro líder hasta su lamentable fallecimiento durante los hechos del templo de Guanyin – todos asintieron a sus palabras – por ende, ha solicitado tomar su lugar como miembro de nuestro respetable clan, la pregunta que este consejo se hace es ¿Por qué hasta hoy has venido a presentarte?
– Porque mi madre no quería que me relacionara con el clan Jin – respondió con una triste sonrisa.
– ¿Ella se lo prohibió?
– No era una prohibición como tal, durante años vivimos en paz y sin problemas en una lejana provincia, mi padre siempre nos apoyó, cuidando que viviéramos cómodamente y sin problema alguno por lo que mi madre creyó que no había necesidad que yo me mezclara con el clan ni que estuviera involucrado en problemas que mi linaje podría causarme.
– ¿Y su padre? ¿Qué opinaba el líder Guangyao?
– El creía que era una buena idea pero, cuando noto que mi habilidad como cultivador crecía conforme me entrenaban, cambio de parecer. Él dijo que tenía mucho potencial y el clan Jin sin duda explotaría mis habilidades – rememorando los momentos que vivió con su padre – mi madre no estuvo de acuerdo por lo que, llegaron a un arreglo, me entrenarían en casa y, cuando cumpliera la mayoría de edad, si era mi decisión el formar parte del clan Jin, ella lo aceptaría.
– Pero aún es menor de edad, ¿qué cambio?
– Tras la muerte de mi padre, mi madre creyó que no tenía caso acudir al clan Jin ya que muchos no creerían en mis palabras además, solo éramos los dos, si me iba mi madre se quedaría sola y ella no aceptaría venir conmigo a Torre Koi… Al menos así fue hasta que enfermo gravemente – apretando con fuerza la empuñadora de su espada – mi madre cada día enfermaba más, los médicos dijeron que no tenía cura y que le quedaba poco tiempo. Antes de morir mi madre me pidió que viniera, ella no deseaba que me quedara solo y la única familia que me quedaba estaba aquí… Con sus últimas fuerzas me entrego el rollo que tiene en sus manos, como prueba de que mis palabras son ciertas.
El anciano regreso a ver el rollo en sus manos, contemplándolo unos segundos antes de regresar la vista al frente y enfocar al joven Wang.
– Mi único deseo es formar parte del clan Jin – arrodillándose y bajando la cabeza – sé que mi padre cometió errores, los cuales no pueden ser perdonados pero, espero no me juzguen por ello y me den la oportunidad de demostrar que no cometeré los mismos errores que él – dejando que su aroma se filtrara ligeramente, mostrándose sumiso ante su presencia aun cuando era un alfa.
Todas las miradas estaban fijas sobre la figura del joven Wang.
Los ancianos hablaban entre ellos, consideraban cada palabra dicha por el mismo, mientras el anciano mayor solo los escucha sin soltar el rollo.
"¿Con solo un par de palabras los está convenciendo?" pensó Jin Ling quien observaba de reojo a los ancianos "Lo dudo, esto es más por su condición de alfa que por su linaje" cruzándose de brazos.
Los ancianos dejaron de murmurar y regresaron la vista al frente, dejando que el mayor de ellos hablara.
– Li Wang – el joven alfa levanto la cabeza – este rollo que entregaste como prueba, ¿sabes cómo lo obtuvo tu madre?
– Ella comento que se lo entrego mi padre, como prueba en caso de que algo sucediera.
– Este rollo contiene un registro, el cual fue escrito por el propio Jin Guangyao, donde te reconoce como su hijo y donde se le pide al consejo o al nuevo líder en caso de su muerte, se te acepte como parte de este clan.
Los ojos de Jin Ling se ampliaron al escuchar al anciano, sorprendido porque su tío hiciera algo así.
– ¿Eso significa que…? – pregunto Li Wang con una suave sonrisa.
– Honorables Ancianos – hablo Jin Ling Interrumpiéndolo – pido disculpas por mi interrupción pero, así como el rollo menciona a este consejo también habla del líder actual, en ese caso también va dirigido a mí.
– Ciertamente – le respondió el anciano.
– Conocí a mi tío, era un hombre inteligente y meticuloso cuando se trataba de estrategias, afrontaba los problemas incluso antes de que estos aparecieran – recordando lo sucedido en el templo y las verdades descubiertas – por lo que, no dudo de que en caso de que tuviera un hijo se asegurara de protegerlo a futuro, siendo nuestro clan la única familia que tendría en caso de que tanto el como la madre del mismo fallecieran pero…
– ¿Pero?
Ganándose la atención de todos.
– También sabemos que tras su muerte, se descubrieron todos los pecados que cometió en vida, ¿Cómo podemos estar seguros que ese rollo fue escrito por él y no por alguien que busca vengarse del clan a causa de lo que mi tío causo en el pasado?
Los ancianos comenzaron nuevamente a murmurar entre ellos.
– En eso tiene razón – dijo uno de los ancianos – aunque quisiéramos aceptar al joven, el joven Líder Rulan tiene un punto, el anterior líder se hizo de muchos enemigos de los cuales no teníamos conocimiento por lo que, este podría ser el caso.
– Si lo aceptamos y es una trampa, seremos señalados como los causantes de ello, ya que dejamos que un traidor se infiltrara en el clan sin que verificáramos la autenticidad de sus palabras – comento otro.
– Tienen razón – aseguro el anciano mayor – no podemos confiar ciegamente en esta prueba, nuestro deber es proteger al clan. Por ello… – regresando a ver al joven alfa – Li Wang, aunque el rollo que mostraste contiene la letra del anterior líder y el sello del clan, no podemos aceptarte hasta comprobar que el mismo sea autentico por lo que, ¿tienes objeción alguna en que se inicie una investigación para ello?
– Ninguna – dijo levantándose y dedicándoles una suave sonrisa – no tengo nada que ocultar, por lo que aceptare la decisión que este consejo de ancianos crea correcta.
– Muy bien – dirigiendo su vista esta vez hacia Jin Ling – Joven líder Rulan, este consejo acepta tus palabras y como tal, se procederá a averiguar si lo que dice este rollo es cierto – entregándoselo al discípulo nuevamente – como líder del clan Jin, tu deber será averiguarlo.
El discípulo camino hacia el joven omega y le entrego el rollo, el cual Jin Ling tomo sin protestar.
– ¿Tengo un tiempo límite para ello?
– Tienes como máximo un mes para ello, en caso de que no logres encontrar pruebas de que confirme o desmienta lo escrito en ese rollo, este consejo tomara la decisión final por su cuenta.
Jin Ling asintió y guardo el rollo dentro de su túnica.
– La reunión ha culminado, pueden retirarse.
Ambos jóvenes asintieron, hicieron una reverencia y salieron del salón ancestral.
Una vez las puertas del lugar se cerraron tras ellos, Li Wang fue el primero en tomar la palabra.
– Eso fue… Algo incómodo, ¿no crees?
– Ya te acostumbraras – respondió Jin Ling comenzando a caminar.
– ¿Entonces me crees? – pregunto Wang siguiéndolo con una sonrisa en el rostro.
– Sin pruebas no puedo creer ni desmentir lo que se dijo pero, mientras permanezcas en Torre Koi, te encontraras con ellos más veces de las que crees.
– Oh, entiendo.
– Hasta entonces, puedes quedarte aquí junto a tus compañeros.
– Muchas gracias – dijo con una sonrisa – estoy seguro que mi estancia será agradable.
– Lo será.
– Solo espero que cuando confirmen que soy el hijo de mi padre, todos sean tan amables como el joven líder.
– Si no tienes nada que esconder y resultas ser el hijo de mi tío… Nadie tendrá por que hacerte menos.
Dedicándole una última mirada, Jin Ling le dio la espalda y se alejó del alfa, quien solo sonrió de medio lado mientras se cruzaba de brazos.
Las miradas de todos recayeron en la figura del omega una vez cruzo el umbral del despacho. Jin Ling suspiro y camino hacia ellos dejándose caer sobre el asiento tras el escritorio.
– ¿Y cómo fue? – Pregunto Wei ying al ver el rostro cansado de su sobrino – ¿Que te dijeron esos ancianos?
– Déjalo tomar un respiro – hablo Jiang Cheng – hablar con esos viejos no es cosa fácil.
– ¿No me digas que no tienes curiosidad?
– La tengo pero no por eso lo lleno de preguntas nada más llegar – entrecerrando los ojos.
Su hermano solo le saco la lengua de forma infantil.
Ambos omegas comienzan nuevamente a discutir, para diversión y vergüenza de todos los presentes.
– Joven Líder Jin – lo llamo Xichen – ¿podemos saber la razón del llamado de los ancianos?
Jin Ling lo regreso a ver, suspiro y asintió.
– Como supuse, los ancianos me llamaron para hablar sobre Li Wang y lo que se haría a partir de ahora.
Todos guardaron silencio mientras Jin Ling continuaba hablando.
– Como prueba de sus palabras, entrego un rollo escrito por mi tío, donde le reconoce como su hijo – sacando el rollo de entre sus ropas y dejándolo sobre el escritorio.
– ¿Puedo verlo? – pregunto Xichen.
– Claro.
El primer jade tomo el rollo y lo abrió con cuidado, comenzando a leerlo sin levantar la voz y soltando un largo suspiro cuando termino de hacerlo.
– Es la letra de Meng Yao – aseguro.
– Lo mismo dijeron los ancianos – respondió Jin Ling.
– Entonces… ¿Lo reconocieron como el hijo de ese enano? – pregunto Jiang Cheng, ganándose una mirada de advertencia por parte del primera Jade, la cual ignoro, desviándole la mirada.
– Aun no – aseguro Jin Ling – al menos logre que no lo hicieran, por ahora.
– ¿Lo lograste? – Pregunto Wei Ying – ¿estaban por hacerlo? ¿Así sin más?
– Esos viejos no les importaba mucho si ese rollo es legítimo o no, Li Wang es un alfa y están tan desesperados por tener un alfa de la línea principal que estaban por aceptarlo en el clan como hijo de mi tío, sin ponerse a pensar siquiera en que esto podría ser una trampa.
– En eso tienes razón, Jin Guangyao ocasiono muchos estragos, producto de sus ansias de poder y reconocimiento. Es natural que alguien que se vio afectado busque vengarse de él o, en este caso del clan que una vez dirigió – aseguro Wei Ying.
– Exactamente – secundo Jin Ling – ese fue el argumento que utilice para que cambiaran su decisión, por lo que Li Wang permanecerá en Torre Koi mientras investigo la autenticidad de ese rollo.
– ¿Y cómo piensa comprobar o negar lo que dice este rollo? – Le pregunto Xichen sin apartar la vista del mismo – Puede que Meng Yao cometiera actos horribles pero, si algo puedo confirmarle, es que esta letra es de él.
– Agradezco sus palabras Líder Lan pero, aunque la letra sea de mi tío, no puedo permitir que un completo extraño entre al clan sin investigarlo, es mi deber proteger a quienes pertenecen al mismo.
– Comprendo sus palabras y las comparto – señalo Xichen entregándole nuevamente el rollo – pero debe tener cuidado, sobre todo en este asunto, cualquier paso en falso podría provocar que en vez de un aliado tenga a un enemigo dentro de su propio clan si se confirma que es hijo de Meng Yao.
– Lo sé, es por eso que me asegurare que Li Wang sea atendido correctamente.
Xichen le dedico una sonrisa comprensiva, dirigiendo su vista hacia el rostro de su pareja, quien simplemente le desvió la mirada en clara molestia, lo cual le hizo suspirar.
"Sigue bebiendo vinagre" pensó Wei Ying al percatarse de las miradas entre su hermano y cuñado.
– ¿Y por donde planeas comenzar? – pregunto Wei Ying tratando de romper la tensión no tan clara del ambiente.
– Mi tío era muy meticuloso con sus registros, si Li Wang es su hijo, debió dejar algún escrito, una carta o incluso un diario donde lo mencione por lo que, mañana buscare dentro de la biblioteca del clan, en caso de que no haya nada ahí, entrare a la que era su habitación.
– La habitación secreta – indico Wuxian.
Jin Ling asintió.
– La biblioteca del clan Jin es inmensa – señalo Xichen – si pretende buscar en ese lugar, me temo que sin ayuda le tomaría más de un mes hacerlo.
Jin Ling chasqueo la lengua tras escucharlo.
– Solo tengo un mes y no hay muchas personas en las que pueda confiar para ayudarme en ello.
– ¿Y para que estamos nosotros? – Dijo Wei Ying acercándose a Sizhui y Jingyi – te ayudaremos a investigar en la biblioteca – dejando sus manos sobre los hombros de ambos – cuatro cabezas piensan mejor que una.
– Wei Ying – lo llamo su esposo – si pretendes cargar esos libros... – hablo con algo de preocupación.
– Claro que no lo hare, tengo fuerza pero no tanta como ustedes – señalando a los dos jades – por eso estos lindos jovencitos – abrazando a Sizhui y Jingyi – nos ayudaran con ello, los discípulos del clan Lan son conocidos por la monstruosa fuerza en sus brazos.
– No sé si sentirme alagado o insultado – menciono Jingyi.
Sizhui solo sonrió y regreso a ver a Jin Ling, quien le contuvo la mirada por unos momentos antes de desviarla, sintiéndose un tanto tenso al recordar la acalorada discusión que habían tenido y el resultado final de la misma.
– ¿Que dices Jin Ling?, ¿aceptas nuestra ayuda?
– Ya que la ofreces de ese modo – cruzándose de brazos – comenzamos mañana a las nueve de la mañana – observando a su tío – supongo que a esa hora ya despertaste.
Wei ying entrecerró sus ojos, haciendo que los demás rieran por lo bajo.
– En vista de que todo está resuelto, creo que lo mejor es irnos a descansar – sugirió Xichen.
– Sera lo mejor – levantándose del asiento y caminando a lado de los demás hacia la puerta del despacho, apagando las llamas de las velas con un movimiento de su mano.
Uno a uno comenzó a despedirse hasta que solo quedaron Jin Ling, Jiang Cheng y Xichen.
– Agradezco su apoyo – menciono Jin Ling – lamento los inconvenientes.
– No se preocupe Joven Líder Jin, para eso estamos los amigos y la familia.
– Así es, aun con todos tus berrinches… Lo hiciste bien – aseguró Jiang Cheng.
Las mejillas del joven omega se tiñeron de carmín, sintiendo un agradable calor que se extendía por todo su cuerpo, uno que provenía del afecto que su tío y amigos le profesaban.
La habitación se encontraba ligeramente iluminada gracias a las velas cerca de la cama. El suave aroma a sándalo inundaba el lugar, aroma que de forma sutil, arrullaba a Wei Wuxian, quien tenía abrazada una almohada mientras esperaba a su esposo sobre el amplio lecho. Ambos habían decidido tomar un baño nada más ingresar a la habitación, siendo el omega quien lo tomo primero mientras su alfa terminaba de alistar las ropas que usarían para dormir.
Tras unos minutos más de espera, el aroma de su alfa impregno el lugar, alejando el sándalo proveniente del incienso, para dejar el suyo en la habitación, un acto que el alfa siempre hacia para mantener seguro a su omega dentro de su territorio. Wei Ying se sentó sobre el lecho al percibir su aroma, encontrándose con la figura de su esposo recién salido del baño, con el cabello húmedo, con gotas recorriendo su cuerpo y parte de su rostro, una visión que resultaba muy sugestiva para el omega, cuyas feromonas comenzaron a escaparse de su cuerpo sin poder controlarlas del todo.
No era como si tuviera que hacerlo, cuando el aroma de su alfa lo envolvía se sentía protegido y amado, lo cual actuaba como un afrodisiaco que calentaba su cuerpo, pidiendo inconscientemente que este lo ventara a la cama, lo follara hasta hacerle perder la cordura y lo dejara inconsciente por las oleadas de placer que le brindaba cuando se volvían uno solo.
Negó con su cabeza tratando de alejar aquellas ideas, era cierto que deseaba a su esposo y aun cuando su cuerpo se calentaba exigiendo su atención, el sueño también estaba haciendo mella en el mismo, por lo que, por una vez prefería dormir que tener sexo con su esposo… Lo cual era bastante extraño, con lo mucho que amaba montarlo durante horas.
– Wei Ying – la voz de su alfa lo llamo a la cual respondió de inmediato.
– Lan Zhan – endulzando su voz para atraerlo – rápido, ven a la cama – le dijo con algo de urgencia.
Lan Zhan podía percibir el deseo en aquella dulce voz pero, también noto el cansancio en el rostro del omega y como los parpados del mismo luchaban para no cerrarse. Indicándole el esfuerzo que estaba haciendo su bello esposo para no dormirse, aun cuando sabía que ninguno de los dos podía dormir del todo sin el otro a lado.
Con cuidado dejo la toalla y su bata sobre el biombo, girándose sobre sus pies para caminar hacia la cama, metiéndose segundos después a la misma. Su omega sonrió dulcemente una vez se acostó a su lado, acurrucándose junto a el y dejando su cabeza reposar sobre su hombro.
– Lan Zhan – susurro Wuxian, aspirando el agradable aroma a sándalo de su alfa.
Lan Wangji sonrió ligeramente y se acostó de lado para que ambos se vieran directamente a los ojos.
Una sonrisa apareció en el rostro de Wuxian, quien se acurruco, escondiendo su rostro en el pecho de su alfa, quien lo estrecho suavemente entre sus brazos.
– ¿Sabes? – Pregunto un tanto adormilado – por alguna razón me siento muy cansado y no hice mucho el día de hoy – soltando un largo bostezo y cerrando sus ojos.
– Eso es normal – le indico arropándolos ambos con la sabana – en tu estado el cansancio es un síntoma de ello.
– ¿Estado?, ¿qué estado?
Lan Wangji soltó un largo suspiro.
– Es normal que un omega en cinta se sienta cansado.
Durante unos segundos no recibió respuesta por parte de si esposo, lo único que logro percibir era la suave respiración de este sobre su pecho, indicándole que su omega se había dormido, por lo que no logro escuchar lo último que le había dicho.
– No tienes remedio – susurro dejando un suave beso sobre la cabeza del omega – no importa, mañana te lo diré.
Con una suave sonrisa marcada en su rostro, estrecho con un poco de fuerza la figura de su esposo entre sus brazos.
– Wei Ying – lo llamo a sabiendas que este no lo escuchaba – pronto seremos padres.
Cerrando sus ojos para acompañar a su omega a los brazos de Morfeo.
Se sentó sobre la superficie de la cama mientras secaba su cabello con la toalla. La habitación olía a jazmines que de alguna forma le recordaban el sutil aroma que su madre desprendía cuando se encontraba feliz, un sentimiento que lo reconfortaba en sobre manera y le hacía sentirse en casa. Cuando su cabello estuvo lo suficientemente seco bajo la toalla y contemplo la figura de su compañero de habitación.
Jingyi se encontraba acostado boca bajo sobre la cama, leyendo una copia del libro de la virtud impuesto por su padre mientras mordía un bollo caliente.
– Está prohibido comer después de la cena – indico Sizhui con una sonrisa.
– No estamos en los recesos de la nube – aseguro mientras seguía comiendo.
"Madre… Has mal influenciado a Jingyi" soltando una ligera risa.
Aun cuando trataba de corregir algunas actitudes que su compañero poseía, no podía evitar pensar que era un tanto adorable cuando las hacía, por alguna extraña razón le recordaban a su madre, haciéndole reír de forma divertida cuando sin querer los comparaba.
Esas eran una de las tantas razones por las que apreciaba al joven omega, era la única persona que lo hacía reír de esa forma, algo que sucedía desde que eran niños, desde que Zewu–Jun lo llevo con los demás niños para comenzar sus estudios como cultivador, quienes al inicio no se acercaban ya que no le conocían, sobre todo cuando escucharon que Lan Wangji lo había traído, el miedo a hacerle algo indebido y recibir un regaño los mantuvo distantes, todos a excepción de Jingyi, quien simplemente se acercó con una sonrisa, tomo su mano y desde entonces nunca la había soltado.
Por eso cuando hablaban mal de él o hablaban sin saber por qué lo apreciaba tanto, se molestaba al punto de casi perder la paciencia, Jingyi era alguien muy especial para él, no solo lo protegía por ser un omega de su mismo clan, también porque era su mejor amigo y por qué… Al menos, eso intentaba.
Después de todo, no estaba seguro de que era lo que Jingyi pensaba de él realmente y temía saberlo.
– ¿Sizhui?
Estaba tan metido en sus pensamientos que no escucho al omega hablarle, quien se sentó a su lado y, solo cuando toco su mejilla se percató de ello.
– ¿Qué? – Regresando a verle – ¿qué dijiste?
– No me estabas escuchando ¿verdad?
– Lo siento, estaba pensando algunas cosas – respondió con su usual sonrisa – ¿qué sucede?, ¿te sientes mal?
Jingyi rodo los ojos y negó con su cabeza.
– Podrías relajarte un momento, estoy bien – le aseguro – no te hablaba de mi salud.
– ¿Entonces?
– Solo te decía que…
Un par de golpes en la puerta de la habitación interrumpió sus palabras. Jingyi se levantó de la cama para ir hacia la misma y abrirla, encontrándose con una joven de la servidumbre del clan Jin, quien sostenía una bandeja con dos vasos de leche caliente cuyo olor indicaba que contenía un poco de miel dentro de la misma.
– Muchas gracias – dijo Jingyi tomando la bandeja.
– Jingyi – hablo Sizhui – sabes que no podemos…
– El maestro Wei dijo que un vaso de leche caliente con miel es muy bueno a la hora de ir a dormir, si preguntan diremos que él fue quien nos mal influencio – encogiéndose de hombros y dejando la bandeja en el mueble de lado.
– Eso no es…
Sizhui regreso a hacia la puerta de la habitación, donde la joven seguía parada. Sintiendo algo de curiosidad por la forma tan inusual con la que la misma los observaba ambos.
– ¿Necesitas algo? – pregunto Sizhui con una sonrisa.
La joven se sonrojo furiosamente, negó con su cabeza y se alejó de la habitación apresuradamente, dejando a ambos jóvenes un tanto confundidos por lo sucedido.
– ¿Que le sucedía? – pregunto Jingyi cerrando la puerta.
Sizhui no respondió de inmediato, tratando de encontrar una razón al comportamiento de la joven.
– Supongo… Que no es usual que un alfa y un omega duerman en la misma habitación sin estar… – sonrojándose ligeramente – ya sabes… Enlazados.
Jingyi se le quedo viendo unos momentos y enarco una ceja.
– ¿Solo por eso? – pregunto tomando ambos vasos para caminar hacia la cama, entregándole uno a su compañero y tomando un sorbo del suyo.
– Es lo que creo que sucedió – observando su vaso antes de encogerse de hombros y tomar un poco de su contenido.
– Yo no le veo lo extraño, hemos dormido en la misma habitación desde que éramos niños.
– No siempre – le corrigió haciendo que su Jingyi rodara los ojos.
Su situación referente a ese detalle era un tanto… Inusual.
No era habitual que un alfa y un omega durmieran en la misma habitación, algo que incluso en Gusu Lan se mantenía como regla primordial entre los mismos pero, el caso de ambos era algo especial.
Cuando eran niños y tras a verse conocido, era usual verlos juntos ya sea para comer, estudiar en clases, llevar a cabos los castigos cuando rompían las reglas o para simplemente pasar tiempo con los conejos de Hanguang–Jun por lo que, cuando Jingyi le pidió a su madre poder dormir con él, nadie se los negó después de todo eran niños y A–Yuan aún estaba acostumbrándose a las reglas del clan, por lo que convivir más tiempo con alguien que nació dentro del mismo podría beneficiarle, sobre todo cuando seguía teniendo pesadillas de su vida anterior que solo se calmaban cuando dormía a lado de su recién mejor amigo o cuando Hanguang–Jun lo llevaba con él.
Conforme paso el tiempo dichas pesadillas fueron menguando pero, cuando regresaban, se les permitía dormir juntos hasta que las mismas volvían a calmarse, hasta el día en que ambos presentaron sus segundos géneros. Lo que ocasiono que se les prohibiera dormir juntos nuevamente, ya que no querían que algo ocurriera, como un celo imprevisto por parte de ambos y un apareamiento indebido.
Aquello les valió un montón de problemas, sobre todo por parte de Jingyi quien siempre se quejaba de ello, ya que impedirles dormir juntos como cuando niños significaba que no confiaban en ambos, mucho menos en su autocontrol y regulación. Durante años esa fue la situación, ambos continuaban pasando tiempo juntos pero, jamás se les permitió volver a dormir en la misma habitación.
Al menos así fue hasta que Wei Wuxian regreso a la vida.
Durante una cacería nocturna donde tuvieron que quedarse en una posada cercana por el mal tiempo, les toco dormir en la misma habitación que el omega de Hanguang–Jun. Fue ahí donde Jingyi había comentado que hacía mucho que no dormían de esa forma, lo cual provoco una serie de preguntas por parte del ex patriarca Yiling.
– Espera… ¿Mes estas diciendo que no pueden dormir en la misma habitación? – pregunto Wei Ying sorprendido por lo que acababa de escuchar.
– Si, los alfas y omegas dormimos en diferentes edificios – aseguro Sizhui – es para evitar cualquier accidente durante el celo de alguno.
– ¿No lo sabias maestro Wei? – Pregunto Jingyi – si no mal recuerdo, tu estudiaste en Gusu ¿no te percataste de ello?
– Solo estuve tres meses ya que me expulsaron – les recordó mientras tomaba un poco de su bebida – además que en aquel tiempo me la pasaba rompiendo reglas y molestando a Lan Zhan… Aunque ahora que lo mencionan, eso explica por qué nunca vi a algunos alfas en el edificio donde estábamos alojados.
Jingyi suspiro por su respuesta.
– ¿Es en enserio?
– ¿Qué?, siempre pensé que era porque yo me levantaba tarde y regresaba a altas horas de la noche que no los veía – encogiéndose de hombros.
El omega más joven simplemente negó con su cabeza.
– Pero si me preguntan es una regla muy tonta – tomando el ultimo sorbo de su bebida.
– ¿En Yunmeng no hacían lo mismo?
– Bueno… En mi caso yo compartía cuarto con Jiang Cheng, al menos hasta que cumplimos doce años. Pero si, los alfas y omegas estaban separados.
– ¡Ya vez!
– Si, pero eso no evitaba que durmiéramos juntos cuando salíamos a cacerías nocturnas o cuando decidíamos hacer una pijamada y nos quedábamos en el mismo lugar dentro del clan.
– ¿No temían que ocurriese un accidente si a algún alfa u omega se le presentaba el celo? – pregunto Sizhui con curiosidad.
– Claro que no, por eso siempre llevábamos los supresores si eso ocurría, pero nos cerciorábamos antes de hacerlo que nadie presentara síntomas de precalentamiento.
– ¿Y si sucedía mientras se alojaban en alguna posada? – pegunto esta vez Jingyi.
– Si no llevábamos los supresores, podíamos cocinar una sopa especial que servía para ello – sonriendo cuando vio el rostro lleno de curiosidad de ambos jóvenes al mencionar la sopa – en Yunmeng teníamos un receta de sopa de arroz picante aunque puede hacerse sin este último – adelantándose a las miradas algo asustadas de ambos haciéndoles suspirar segundos después – esta sopa hace que el omega que entra en celo caiga en un profundo sueño durante al menos veinticuatro horas, disminuye el olor y temperatura del mismo… Por lo que los alfas no se vuelven locos si llegan a percibirlo – sonriéndoles tras finalizar su explicación.
– Wow no sabía que Yunmeng tenía algo así – respondió Sizhui.
– Increíble, ¿cierto?
Ambos asintieron.
– Es una lástima que en Gusu no tengamos eso – menciono Jingyi – nos prohíben dormir en la misma habitación que un alfa y solo hacerlo hasta que nos cacemos… No es como si buscáramos aparearnos con ellos solo que, somos jóvenes y nos gustaría poder convivir como otros jóvenes de nuestra edad.
– Pero no pueden prohibírselo cuando salen de cacería nocturna, ¿no?
– ¿En que está pensando maestro Wei?
– Hablar con Lan Zhan, ¿qué más?
– No creo que sea conveniente, Hanguang–Jun podría molestarse si rompemos de esa forma las reglas – comento Sizhui.
Wuxian rodo los ojos.
– Escucha, si hay alguien a quien Lan Zhan no le puede negar nada es a mí – indico con una sonrisa – además, solo será durante las salidas y cazas nocturnas, estoy seguro que hay muchas cosas que quisieran contarse pero que no pueden porque siempre están rodeados de maestros y otros discípulos en Gusu, ¿o no?
Ambos bajaron la cabeza.
– Entonces está decidido, hablare con Lan Zhan de esto para conseguir el permiso.
– Dudo que lo den – aseguro Jingyi – el maestro Qiren preferiría tomar alcohol antes de hacerlo.
– Por eso le hablare de la receta, estoy seguro que teniendo esa clase de supresor dentro de la familia Lan, no tendrán que preocuparse tanto por un accidente.
Y para su sorpresa, lo había logrado.
Naturalmente hacerlo no fue nada sencillo, sobre todo cuando los ancianos se negaron rotundamente. Aunque no contaron con que su querida madre hablara con Zewu–Jun y le mostrara los efectos positivos de la receta, además abogo por ambos, diciendo que si siempre están pensando que un accidente sucedería, es porque no estaban seguros del autocontrol que enseñaban desde que eran niños.
Esto último calo en el orgullo del maestro Qiren y los ancianos, quienes responsabilizaban a Wei Wuxian de todo si algo sucedía. Por suerte para todos, hasta el momento todo había transcurrido sin problemas, cuidando siempre de tener los supresores e ingredientes de la receta en caso de necesidad.
Es por esa razón que hoy en día cuando salían con Hanguang–Jun o con el ex patriarca Yiling, que podían dormir juntos en la misma habitación y romper el toque de queda, ya que siempre terminaban hablando hasta tarde.
– Supongo que fue un shock para la pobre – terminando su vaso de leche.
– Debió serlo – Le respondió Sizhui levantándose y tomando ambos vasos vacíos para dejarlo en el mueble a lado de la puerta.
Jingyi por su parte solo le dedicaba una mirada llena de aburrimiento, antes de tomar nuevamente el libro y continuar con su lectura, una que realmente no le agradaba ya que no había hecho nada malo como para tener que hacerla, todo porque Wei Wuxian dijo que lo había llamado gordo y feo, ¡que mentira! Él nunca había dicho algo así, pero tuvo que callar para no tener más castigo del ya impuesto.
Su mente se mantuvo ocupada por unos minutos mientras repetía la lectura del código de la virtud, cuando un largo suspiro por parte de Sizhui lo interrumpió y se giró para enfocar su figura.
– ¿Qué sucede? – le pregunto.
– Nada, ¿Por qué preguntas?
Jingyi volvió a cerrar el libro y se levantó de su cama para sentarse a lado de su compañero.
– Desde la fiesta que te siento… decaído… No, esa no es la palabra, más bien… Inquieto – le aseguro – ¿sucedió algo?
– Nada – dedicándole una sonrisa.
Jingyi entrecerró los ojos y se cruzó de brazos, indicándole que no le creía.
– No es nada de lo que debas preocuparte.
– Sabes que si me dices que "no me preocupe" – enfatizando las palabras con sus dedos – lo hare, así que… dime, ¿Qué sucede?
Por unos minutos no hubo respuesta por parte de Sizhui, quien se debatía mentalmente en si debía decirle lo que había sucedido con Jin Ling o simplemente callarlo. Sabía que no debía mantener lo ocurrido en secreto, sobre todo cuando todo involucraba a su mejor amigo, uno que su destinado veía como rival en cuanto a su afecto.
¿Qué debía hacer?
Temía que si le contaba, las cosas empeoraran pero si callaba, Jin Ling lo estaría confrontando cada que se vieran y si Jingyi no tenía conocimiento del porqué del ataque, seguramente terminarían peleando más allá de un simple encuentro de palabras.
Su mejor amigo y su destinado… Y solo uno tenía su corazón pero cuando decidiera hablar y cortejar al dueño del mismo, seguramente perdería la amistad del otro para siempre.
"¿Qué debería hacer?" se preguntó Sizhui.
Giro su cabeza y dirigió su vista el rostro de su compañero, quien hizo una mueca cuando sus ojos se encontraron, indicándole con ello que seguía esperando su respuesta.
"No, tengo que pensarlo detenidamente" pensó mientras observaba a Jingyi "lo mantendré en secreto hasta que logre encontrar una respuesta"
Sizhui sonrió y negó con su cabeza.
– Son solo cosas de alfa… Ya sabes…
– …
– Intimas – dijo entre dientes.
Jingyi se sonrojo y asintió rápidamente.
– No es como si me molestaran esos temas pero… Supongo que solo otro alfa lo entendería – respondió Jingyi.
– Exactamente – riendo por la expresión algo avergonzada de su compañero – Jingyi…
– ¿Qué?
– ¿Qué piensas de los destinados?
– ¿Ha?
– Ya sabes…
– Bueno… Yo…
– …
– Pues… Se lo que todo mundo, que es la persona que el destino preparo para ser tu otra mitad, tu alma gemela, tu complemento… Quien te comprende totalmente – dijo lo último en un débil susurro – aunque no es usual encontrarla y los que lo han logrado a veces ni se casan con ellas.
– Cierto, no todas los destinados han terminado juntos.
– Mmm… Pero… ¿Por qué me preguntaste tan de repente? Acaso, ¿encontraste a tu destinado? – pregunto bajando la mirada y apretando un poco la tela de su pantalón.
– Yo… – dudo unos segundos pero negó con su cabeza – No… No lo he… Encontrado – le aseguro sintiendo un vacío en su pecho por mentirle – pero, si lo llego a encontrar… No me quedaría con él solo porque el destino así lo marco – regresando a verlo – si lo hago es porque mis sentimientos son reales y no productos del lazo que nos une. Por algo tenemos libre albedrio y está en nosotros seguirlo o escribir nuestra propia historia – deslizando su mano por la superficie de la cama y rozando ligeramente los dedos del omega – Uno no decide de quien enamorarse, el destino solo te dice que hay una opción pero… Seré yo quien decida cuando llegue el momento.
Los ojos de ambos se encontraron en ese momento, ambos corazones comenzaron a latir con fuerza dentro de sus pechos y sus respiraciones se agitaron. Se relamieron inconscientemente sus labios mientras sus rostros se fueron acercando lentamente deteniéndose a centímetros de tocarse. Ninguno hizo movimiento alguno de moverse sintiendo como si el tiempo se detuviera en ese momento.
Sus bocas se abrieron varias veces pero ningún sonido provino de las mismas hasta que, Sizhui llevo su mano hacia el rostro del omega quien se sonrojo furiosamente.
– Sizhui…
Sizhui le sonrió dulcemente y acaricio con su pulgar la piel debajo de su labio inferior.
– Tenias leche – dijo haciendo parpadear al omega por lo dicho.
– Ha… Gra–Gracias…
Jingyi se levantó rápidamente de la cama y sonrió con nerviosismo.
– Ya son las nueve… Tenemos que dormir.
– Si, tienes razón.
Jingyi se metió en su cama y se arropo completamente.
Sizhui solo contemplo la figura del omega debajo de la sabana y suspiro. Con un movimiento de su mano apago las llamas de las velas, dejando el cuarto completamente a oscuras. Se metió en la cama y se cubrió con la sabana, girándose para darle la espalda a su compañero.
Ambos permanecieron despiertos unos minutos más mientras los corazones de ambos latían de forma frenética por lo sucedido.
Tal como lo habían planeado, a las nueve en punto se reunieron en el lugar acordado, con la firme intención de buscar las pruebas que el consejo necesitaba, sorprendiéndose por el enorme edificio que era utilizada para guardar el conocimiento reunido por generaciones anteriores del clan Jin.
La biblioteca del clan Jin era enorme y basta, cientos y cientos de libros se encontraban apilados en diferentes estantes, viejos pergaminos enrollados se encontraban fuertemente protegidos cuyo papel hacia mucho que había perdido su inmaculado color blanco siendo este ahora de color amarillento y con pequeñas grietas en los bordes. El polvo se podía ver en algunos lugares y solo aquellos que eran usados con bastante regularidad se encontraban sin el mismo.
Con cuidado los libros fueron tomados desde los estantes, siendo dejados en el escritorio del centro de la biblioteca, Jin Ling ojeaba cada uno de ellos, buscando algún indicio o pista que su difunto tío hubiese dejado en ellos. Los pergaminos eran analizados por Jingyi y Sizhui quienes buscaban lo mismo pero, después de tres horas sin resultado alguno, se preguntaban si realmente había algo en esa biblioteca que pudiese servir para descubrir si lo que ese pergamino dado por Li Wang era cierto.
– Esto no tiene sentido – dijo Jin Ling cerrando el libro para dejarlo de lado y tomar otro – no hay nada, ni un indicio de que sea su hijo.
– Bueno, se supone que por eso estamos buscando ¿no? – Le respondió Jingyi – para confirmarlo, no me digas que esperabas que al primer libro que tomaras encontrarías la respuesta, ¿o sí?
– ¡Claro que no! – Exclamo Jin Ling – ¡sé muy bien como era mi tío!
– Entonces, ¿de qué te quejas?
Ambos omegas comenzaron a discutir entre ellos por lo que Sizhui tuvo que intervenir para calmarlos.
– Es cierto que es frustrante no encontrar lo que uno busca – dándole la razón a Jin Ling para molestia de Jingyi quien hizo una mueca – pero, justamente estamos aquí, para encontrar las respuestas que el consejo de ancianos del clan Jin espera.
Ambos omegas solo chasquearon y continuaron su lectura.
Sizhui suspiro un tanto tenso por el ambiente tan incómodo que estaba viviendo.
Los tres continuaron buscando entre pilas de libros y pergaminos, soltando largos suspiros conforme avanzaban sin encontrar nada.
– Esto me recuerda a todas esas veces que el maestro Qiren nos impuso leer los códigos y reglas del clan – murmuro Jingyi.
– Más bien… Cundo te impuso hacerlo – le respondió Sizhui por lo bajo – yo solo vigilaba que cumplieras el castigo.
Jingyi lo regreso a ver, entrecerró sus los ojos y le saco la lengua, haciendo reír a su compañero.
– ¿Me pasas ese libro? – señalando una pila de libros a su lado.
Sizhui asintió y le paso el libro que había señalado, haciendo que sus dedos se rozaran durante el intercambio, lo cual provoco que evocaran lo sucedido la noche anterior y se sonrojaran ligeramente. Ambos desviaron la mirada rápidamente.
– Gra–Gracias.
– De nada – respondió Sizhui.
Suceso que no paso desapercibido por Jin Ling quien apretó los dientes y las manos se volvieron un puño, sintiendo como sus celos comenzaban a invadirlo por la interacción de ambos.
–Mmm… Hay algo que no me queda claro –hablo Jingyi para salir del incomodo momento – Si ese chico resulta ser hijo de Jin Guangyao, ¿Por qué nunca menciono que tenía uno?, ¿Por qué ocultarlo?
– Quien sabe – respondió Jin Ling con el ceño fruncido y dirigiendo su vista hacia Sizhui – las personas suelen guardar secretos importantes de la familia o amigos, sin importar si estos los afecta de forma indirecta.
Sizhui trago con fuerza ante la atenta mirada de Jin Ling y desvió la propia al no poder confrontarlo.
Toda la situación estaba siendo observada por Wei Wuxian, quien se encontraba en el segundo piso de la biblioteca, hojeando algunos viejos libros de la estantería del mismo. Por alguna razón la situación entre los tres jóvenes le resulto curiosa.
Por un lado estaba su hijo y su mejor amigo, cuya aura parecía… Extraña, no había cambiado nada su usual interacción pero, notaba que algo pasaba, fugaces miradas, sonrojos que antes no existían ahora aparecían de la nada y pequeños tartamudeos eran la situación que actualmente los perseguía.
Mientras que con Jin Ling… La situación era totalmente distinta, había notado que su sobrino estaba más irritado de lo normal, se disgustaba con Jingyi mucho más rápido que antes y las miradas que mantenía con Sizhui eran muy intensas, como si buscara que este último hiciera algo pero su hijo simplemente le rehuía la mirada de forma incomoda.
Definitivamente algo cambio pero… Solo había una razón para ello y no sabía si sentir pena por la situación que ahora vivía su hijo o reír por ver su actual dilema. Como su familia solo podía apoyarlo en silencio y solo cuando su hijo lo buscara para pedir su consejo referente al amor él con gusto lo ayudaría pero, solo hasta entonces, por ahora simplemente lo observaría de lejos y rezaría para que todo saliera bien para los tres.
Sonriendo por la situación contemplada, se alejó del lugar y continuo buscando entre los libros de las estanterías, hojeando cada uno que se le hacía interesante o extraño, hasta que noto algo entre los viejos pergaminos que estaban apilados en una esquina. Con cuidado fue bajando uno a uno pero no contaba con que al quitar uno que estaba en la base de la pila todos los demás perdieran el equilibrio, lo cual hizo todos los pergaminos cayeran al suelo.
– Definitivamente no voy a ordenar esto – dijo al ver todos los pergaminos regados por el suelo.
Mientras observaba todos los pergaminos en el suelo, su vista se percató de un pequeño libro color café sobre la estantería donde antes estaban los pergaminos. Movido por su curiosidad, se acercó a la estantería para tomarlo. El libro estaba forrado de piel, con acabados color dorados y el símbolo del clan Jin dibujado en el centro.
"No hay letras" pensó al no encontrar ninguna tanto en la portada como en la contraportada del mismo por lo que lo abrió para hojearlo un poco "Parece un diario" al notar como las paginas tenían marcadas diferentes fechas en las esquinas. Hasta que una página en particular capto su atención, ya que en la misma estaba escrito el nombre de su hermana mayor "¿Shijie?" con calma comenzó a leer la página.
"Finalmente ha llegado el día donde desposare a la mujer que robo mi corazón sin que me diera cuenta. Durante todos estos años nunca me percate de la asombrosa mujer que era Jiang Yanli, de lo fuerte y decidida que es, la belleza que posee no solo en su físico sino, también en su alma, una que siempre está dispuesta a ayudar a quienes lo necesitan… Definitivamente Wei Wuxian tenía razón sobre mi actitud y merecido tenía el golpe que me dio cuando estudiamos en Gusu"
Los ojos de Wei Ying se ampliaron conforme fue leyendo las páginas de ese libro, solo para percatarse a quien pertenecía la letra del mismo.
"No puede ser, este es… El diario de Jin Zixuan"
Estaba tan sorprendido por el descubrimiento que no noto los apresurados pasos que resonaban en el lugar, hasta que las voces de su hijo, sobrino y alumno lo devolvieron a la realidad.
– ¡Maestro Wei!
– ¡Madre!
– ¡Tío Wei!
Parpadeo por la sorpresa, cerrando el libro y ocultándolo dentro de su túnica.
– Este…
– ¿Qué sucedió? – pregunto Jin Ling al ver todos los pergaminos en el suelo.
– Pues… Sin querer los tire – riendo de forma nerviosa.
Su sobrino rodo los ojos.
– Maestro Wei, deberías tener más cuidado – le reprocho Jingyi.
– ¿Estas bien? – pregunto Sizhui.
– Si, no fue nada – encogiéndose de hombros – ¿encontraron algo? – Cambiando el tema rápidamente – Yo estuve buscando pero no logre encontrar nada.
– No eres el único – le secundo su sobrino – tal parece que en la biblioteca no hay nada ni siquiera un pergamino oculto.
Wei Wuxian se cruzó de brazos e hizo un gesto que indicaba que estaba pensando en algo.
– Al parecer solo nos queda un solo lugar en el que podemos buscar.
– Eso parece – comento Jin Ling soltando un suspiro – tendremos que buscar en la habitación que perteneció a mi tío.
Cuando entraron a la habitación que una vez perteneció a Meng Yao pudieron sentir un escalofrío recorrerles el cuerpo. No sabían el porqué de ello, quizás era solo la sensación ya que en ese lugar alguna vez estuvo oculta la cabeza del anterior líder del clan Nie y rememorar eso, aunque no estuvieron ahí para verlo en persona, les hacía sentirse de ese modo.
Con pasos lentos avanzaron hasta un viejo espejo que estaba en la pared del fondo y tras dibujar unos símbolos en el aire, el sello del mismo se desvaneció.
Los cuatro ingresaron a la habitación oculta tras aquel espejo y Wei Wuxian se sorprendió que el cuarto en cuestión, siguiera tal y como recordaba de la única vez que estuvo en el mismo.
– Vaya me sorprende que siga todo tal y como lo recuerdo.
– Se decidió dejar las cosas como están, no querían que algo se perdiera mientras las transportaban a la biblioteca – le respondió Jin Ling.
– Eso tiene sentido – comento con seguridad – ¿Quién más puede entrar aquí?
– Solo yo y el líder del consejo de ancianos – regresando a ver a su tío – ¿Por qué?
– Por nada, solo es curiosidad. Pero es mejor que solo ustedes dos puedan hacerlo, entre menos personas tengan acceso hay menos posibilidades que los secretos que guardo Meng Yao se revelen.
– ¿Eso sería un problema?
– No del todo pero, siempre es mejor tener los secretos bajo llave y solo revelarlos cuando sea el momento adecuado. Ya sabes, tener un as bajo la manga puede garantizar la victoria o la derrota cuando se trata de vencer a tu enemigo – guiñándole un ojo.
Jin Ling se encogió de hombros y procedieron a buscar entre los diferentes libros que había dentro de la habitación, situación que se extendió a más de dos horas, hasta que Wei Wuxian abrió uno de los compartimientos de un viejo mueble, de donde extrajo varios papeles, cuyo contenido hizo que frunciera el ceño.
– Jin Ling.
– ¿Qué? – dejando de hojear el libro que tenía en las manos.
– Creo que deberías ver esto – dejando los papeles sobre el escritorio.
Todos se acercaron al omega y leyeron los documentos que este había dejado sobre el escritorio.
– Son… ¿Títulos de propiedad? – pregunto Sizhui.
– Si, todos están a nombre de Jin Guangyao – le respondió Wuxian – pero, estas tierras no están en ninguna región dentro de los cuatro grandes clanes.
– Este lugar – señalo Jingyi en el documento – Liaoning… ¿No es esa la provincia de donde viene Li Wang?
– Lo es – aseguro Jin Ling sintiendo como su pulso aumentaba por los nervios.
Continuaron revisando los documentos hallados y, conforme lo hacían un mal presentimiento se instalaba en el pecho de Jin Ling.
– ¿Traspaso de propiedad? – Pregunto Wuxian en un susurro – parece que Meng Yao hizo la transferencia de sus propiedades antes de morir.
– ¿Qué? – tomando el documento que su tío mencionaba – al parecer se lo cedió a una chica llamada Li Yeni.
– ¿Li Yeni? – llevándose su mano hasta su barbilla mientras pensaba en algo.
– Madre, ¿la conocías? – le pregunto Sizhui.
– Se me hace familiar… Creo que era una de las damas de compañía de Madame Jin, de hecho era la más joven, solo la vi unas cuantas veces antes de que me hiciera cargo de los Wen – susurrando el nombre de aquellas personas que alguna vez considero su familia – ¿sabes si madame Jin la menciono alguna vez? – regresando a ver a su sobrino.
– Mmm… Creo, una vez escuche a mi abuela hablando de una joven dama que le sirvió pero, un día simplemente se fue sin decirle nada, supongo que se trataba de ella.
– ¿Por qué Jin Guangyao le cedería estas tierras a esa joven? – Pregunto Jingyi – no tiene sentido.
– Lo tendría si esa joven fuera… – murmuro Wuxian – Jin Ling, ¿Li Wang menciono como se llamaba su madre?
Su sobrino negó con su cabeza.
Wei Wuxian chasqueo la lengua y continuo leyendo el documento, intrigado del por qué Meng Yao le cedería a una joven como Li Yeni, los derechos de sus propiedades, unas que según mencionaban los papeles, eran enormes en sus dimensiones y cuyo valor en el mercado era muy alto. Trato de buscar una conexión mientras continuaba su lectura, hasta que se dio cuenta que a los papeles les faltaba una hoja.
– Falta una hoja.
– ¿Cómo que falta una hoja? – le pregunto Jin Ling.
– Le falta – rebuscando entre todos los papeles – A–Yuan, verifica si no hay más documentos en el mismo mueble.
Su hijo asintió y regreso a inspeccionar el mueble, hasta que noto que la hoja que faltaba se había quedado atorada en el fondo.
– ¡La encontré!
Wei Ying alzo su mano para que se la diera, tomándola con cuidado una vez la tuvo con él.
– Veamos – susurro comenzando a leerla – las propiedades pasaran a nombre de Li Yeni, en caso de que ella llegase a morir dichas propiedades y todo lo que haya en ellas quedaran a manos de… – abriendo sus ojos por la clara sorpresa que se marcó en su rostro.
– ¿A manos de quién? – pregunto Jin Ling.
– ¿Madre?
– Creo, que debes leerlo – pasándoselo a su sobrino quien, con duda tomo la hoja.
– Dichas propiedades y todo lo que haya en ellas quedaran a manos de… – plasmando el mismo gesto que su tío.
– ¿Jin Ling? – lo llamo Jingyi.
Jin Ling trago con fuerza y dejo la hoja sobre el escritorio, respirando profundamente para poder recuperar la compostura.
– A manos de Li Wang, como su único hijo y heredero.
Tanto Jingyi y Sizhui se regresaron a ver con mismo gesto de sorpresa en sus rostros.
– Seguramente Meng Yao hizo el cambio y pensaba llevárselos a la madre de Li Wang pero, murió antes de poder hacerlo, por eso los documentos se quedaron aquí – indico Wei Ying.
Jin Ling cerró sus ojos y apretó con fuerza sus manos, temblando ligeramente por lo recién descubierto.
– Eso lo confirma, Li Wang es hijo de mi tío – dijo en un débil susurro – no hay nada que impida que se le reconozca como tal y por ende, su petición para formar parte del clan Jin será aprobada por el consejo.
Todos los demás lo regresaron a ver con tristeza, porque sabían lo que significaba la llegada de Li Wang para Jin Ling y para el consejo de ancianos.
つづく/ Continuara...
¡Y resulto que si era hijo del enano!
Jajaja Hola lectores, espero hayan estado esperando este capítulo, trate de darle sus momentos a Jin Ling quien, aunque es muy temperamental también ha crecido y es muy maduro referente a su clan claro, comete errores todo proveniente de su juventud pero, ira mejorando.
Sé que querían escenas melosas pero, no todo es amor, besos y sexo, hay momentos tensos, dramáticos y dolorosos, las cuales harán que esas escenas dulces sean mejor cuando lleguen.
Pero fuera de eso, ¿qué les pareció?
Jin Ling tiene muchos problemas, el ser omega, el tener a esos ancianos encima de él y si, como dijo una lectora en uno de sus comentarios, los ancianos solo son consejeros, finalmente el líder elije valiéndole sus opiniones pero… Con el clan Jin es diferente, gracias a ese omega, a los ancianos se les confirió el poder de decidir si el líder terminaba siendo un omega, ¿y quién decidió? Pues entre los integrantes del clan de aquella generación y quedo asentado dentro de sus reglas. La llegada de Li Wang, la no concluida problemática con Sizhui que no se tocó aquí porque no tienen tiempo para ello ahora.
La densidad de Wei Ying jajaja
Los celos de Jiang Cheng, infundados porque Xichen lo quieren pero, ya saben, inseguridad del pobre pikashu morado.
Pero en fin, muchas cosas que procesar.
Ahora, momento de las preguntas:
¿Jin Ling tendrá problemas con Li Wang?
¿Que contendrá el diario de Zixuan?
¿Cuándo se enterara Wei Ying del cachorro que crece en su vientre?
¿Ese momento entre Sizhui y Jingyi tendrá consecuencias a futuro o solo fue cosa de la situación y tema que hablaban?
¿Sizhui elegirá el destino o preferirá tomar las cosas con calma y que su corazón decida?
¿El consejo tratara de quitarle la posición de líder a Jin Ling?
Preguntas que quizás se respondan a futuro.
Espero verles pronto.
¡Nos vemos!
