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Capitulo VIII
"No hay secreto que el tiempo no revele".– Jean–Baptiste Racine
Los ojos de Lan Xichen se ampliaron completamente cuando diviso la figura de su tío acercarse. Verlo en Torre Koi resultaba una enorme sorpresa, sobre todo porque nunca le indico que arribaría al lugar un día después de la fiesta del líder del clan Jin. Y aunque la sorpresa inicial lo dejo un tanto desconcertado, las razones del por qué había ido no le eran ajenas, sabía perfectamente del porqué de su visita pero, siempre espero que su tío al menos considerara la opción de esperarlos en Gusu para tratar el tema que dejaron sin concluir.
– Xichen – hablo Qiren deteniéndose frente a su sobrino.
– Tío – haciendo una reverencia a modo de saludo – no esperaba su llegada, ¿acaso sucedió algo de lo que no estamos enterados? – pregunto solo por cortesía, ya que sabía perfectamente la razón de su llegada.
– Sabes que mi presencia aquí no significa que allá ocurrido algo en Gusu Lan – le aseguro su tío, quien tomo asiento frente al lugar que ocupaba Xichen antes de levantarse.
– Entiendo – respondió sin ánimos y volvió a tomar asiento, ofreciéndole un poco del té que actualmente estaba tomando a lo que su tío negó con un ademan de su mano.
– Debo suponer que entiendes el por qué estoy aquí.
– Estoy consciente.
– Si es así, debes saber que este tema debe concluirse lo antes posible, el consejo de ancianos de nuestro clan está de acuerdo con ello pero, tu hermano se sigue negando a acatar las reglas.
Xichen suspiro profundamente, llevando su mano hacia su rostro para masajear ligeramente el puente de su nariz, por lo incómodo y estresante que ese problema resultaba para él, sobre todo para su hermano menor.
Estaba consciente de las razones del por qué los ancianos y su tío lo propusieron después de todo, estaba en las reglas, donde indicaba que si después de un periodo de cinco años, el omega enlazado a un maestro de la línea principal del clan Lan no era capaz de engendrar un descendiente, el alfa en cuestión estaba obligado a desposar a un segundo omega, todo con el fin de procrear a un heredero que perpetúe el legado de los Lan.
Pero, eso solo se volvía obligación si el alfa no tuviera más parientes de la familia principal, cuyos hijos podrían ser tomados en cuenta a futuro para que uno de ellos tomara el liderazgo del clan.
Por lo cual, no entendía por qué su tío y los ancianos estaban aferrados a que su hermano desposara a otro omega y tuviera descendencia. Era cierto que después de tantos años como el líder del clan, no había desposado a ningún omega con el cual pudiera concebir a su futuro hijo y heredero pero, actualmente estaba cortejando a Jiang Cheng y esperaba que él fuera la persona con quien pudiera comenzar una familia.
Por lo que, solo había una sola razón para que estuvieran aferrados a ese matrimonio y ese sin duda, era el mismo Wei Wuxian. Conocía perfectamente las opiniones que los ancianos y su tío Qiren le profesaban al omega. Durante años permanecieron en silencio, tragándose sus protestas y reclamos ya que sabían que Lan Wangji nunca repudiaría a su actual pareja pero, al ver que después de tanto tiempo de matrimonio no habían concebido ningún cachorro, encontraron la excusa perfecta para que su hermano desposara a otro omega, usando las reglas de su clan como motor de la solicitud, una a la que hasta ahora su hermano se ha negado rotundamente y cuya opinión compartía.
– Mi hermano ha dejado muy claro que no pretende desposar a otro omega – declaro Xichen tomando un sorbo de si te.
– Debe hacerlo – respondió Qiren – las reglas son claras, han pasado cinco años y ese omega no ha podido darle a Wangji un solo hijo.
– Dudo que sea por falta de… Intentos.
Qiren desvió la mirada un tanto abochornado por la clara insinuación de su sobrino. Sabía perfectamente que la vida personal de su sobrino era muy activa, podía dar fe de ello ya que en muchas ocasiones los ruidos provenientes de su habitación, habían provocado una que otra discusión con su sobrino.
– Es claro que el problema no es Wangji – le aseguro cruzándose de brazos.
– Mi cuñado tampoco – contesto con firmeza – las sanadoras lo han examinado y comentaron que no tiene ningún problema para concebir.
– Si no es un problema físico el que impide que Wangji no tenga hijos es claro que los cielos han castigado a ese omega por tomar el camino de la herejía – levantándose de su asiento y dándole la espalda a su sobrino – Ya tenemos suficiente con que nuestra reputación se haya visto manchada por ese matrimonio como para que también se rumoree que Wangji no tendrá herederos porque hay un problema con él – girándose para enfocar a su sobrino – tu hermano debe desposar a otro omega, solo así la reputación de nuestro clan podrá ser salvada.
Xichen cerró sus ojos y respiro profundamente, calmando las emociones de frustración y enojo que estaba viviendo gracias a las palabras de su tío.
– ¿Es solo la reputación lo que te preocupa o esperan que con este movimiento, mi hermano repudie a Wei Wuxian y sea el omega que ustedes le han elegido quien figure como su único cónyuge?
– No le reprocharía si hace eso, cualquiera persona digna se daría cuenta que Wei Wuxian no es el omega indicado para tu hermano.
– Tío, agradezco tu preocupación pero, tal como lo mencione en nuestra última reunión, no obligare a mi hermano a hacer algo que no desea – respondió lo más calmado posible – si el desea seguir a lado de Wei Wuxian como su único cónyuge, yo le apoyare.
– ¡Xichen!
– Una vez permití que las reglas oprimieran los deseos y la voluntad de mi hermano y no hay día que no me arrepienta de ello, ya que lo vi sufrir cuando pude haber hecho algo para ayudarle.
– ¿Entonces no harás nada? – pregunto con el ceño fruncido.
– Exactamente, apoyare a mi hermano en lo que sea que él decida – levantando su mano para impedir que su tío hablara – Y es mi última palabra.
Tras salir de la vieja habitación de Meng Yao y que Jin Ling se despidiera de ellos para reunirse con los ancianos, Wei Wuxian decidió regresar a sus aposentos ya que la enorme curiosidad que sentía por leer lo que su cuñado había escrito en su viejo diario lo estaba consumiendo, además de que esperaba que dentro del mismo hubiese algún indicio del paradero de su cachorro.
De forma apresurada avanzo por los pasillos que daban a su habitación, abriendo la puerta tan rápido como llego a ella, encontrándose con su esposo, quien estaba por salir de la misma.
– ¡Lan Zhan! – lo llamo con alegría, pasando sus brazos por la cintura de su alfa y abrazándose a él.
– Wei Ying – correspondiendo el abrazo y dejando un beso sobre su cabeza.
– ¿Vas a salir? – pregunto aunque sabía la respuesta.
– Mmm… Tío esta con mi hermano y desea verme.
– ¿Qiren? – Alejándose un poco de su alfa para ver su rostro – ¿a qué vino?, ¿ocurrió algo en Gusu?
– No – respondió rápidamente – desea hablar conmigo de un tema que dejamos… Inconcluso.
Wei Ying noto un ligero cambio en el semblante de su esposo. Aun cuando para todo el mundo su alfa era alguien frio y sin expresiones faciales, la realidad es que si había pequeños cambios que casi nadie notaba, las cuales solo podías percibir tras mucho tiempo de convivencia con el mismo. Por lo que, al percatarse que algo estaba molestando a su esposo, acuno el rostro del mismo entre sus manos y colocando un gesto de preocupación en el suyo, pregunto.
– ¿Está todo bien? – acariciando con el pulgar la mejilla del alfa.
Lan Wangji se sorprendió al escuchar la pregunta y dibujo una suave sonrisa.
– Sí – tomando las manos que acunaban su rostro para apretarlas suavemente – no tienes que preocuparte.
Al ver que su esposo seguía con aquel gesto de preocupación, lo atrajo para abrazarlo nuevamente.
– No te preocupes – le aseguro, liberando parte de sus feromonas para consolarlo, sintiendo como su omega se relajaba entre sus brazos – si algo sucede, te lo diré de inmediato.
Wei Ying alzo su rostro y sonrió dulcemente.
– Mantén tus palabras.
Su alfa asintió.
– ¿Encontraron algo en la biblioteca? – pregunto cambiando de tema.
Wei Ying dudo en responder. Ciertamente, no habían encontrado nada referente a Meng Yao en la biblioteca pero, no estaba seguro de hablarle acerca del diario de Zixuan. Temía decirle y que, para bien o para mal, dentro del mismo encontraran líneas que hablaran acerca del cachorro que habian tenido, su esposo le haría miles de preguntas y aun no estaba listo para afrontarlas, mucho menos al tener que soportar el dolor que le causaría.
"No le diré nada hasta que este seguro… Si dentro del diario hay algún indicio de donde puede estar nuestro hijo, entonces le contare todo aunque eso signifique que quizás nunca me perdone…" pensó mientras negaba con su cabeza – No, por lo que tuvimos que ir a su antigua habitación y, descubrimos que Li Wang es su hijo – finalmente respondió con una triste sonrisa.
– ¿Cómo lo tomo Jin Ling?
– Tan bien como podría, teme que los ancianos usen esa información para hacerle a un lado y nombrar a ese chico como el nuevo líder del clan Jin.
– Nombrar un nuevo líder requiere de mucho tiempo y análisis, no pueden simplemente reemplazarlo ya que se verían envueltos en muchos problemas, no solo dentro de su mismo clan también, con las alianzas que Jin Rulan ha logrado en estos cinco años – comento su esposo tratando de animarlo.
– Tienes razón – aseguro Wei Ying, recordando brevemente las relaciones y alianzas que su sobrino, gracias a su esfuerzo, había logrado a través de los años y cuyos aliados no estarían muy alegres al ver como lo reemplazaban sin más.
– Estará bien, Jin Ling podría parecer frágil y débil pero, es un joven muy capaz y de una fuerte voluntad – tomando a su omega por lo hombros – sin duda lo heredo de la joven dama Jiang.
Aquellas palabras hicieron sonreír al omega, quien recordaba con cariño a su hermana mayor.
– En eso te doy la razón – respirando profundamente para calmar sus pesares – pero ya no te quito el tiempo, seguramente Qiren debe estar maldiciendo por lo bajo y culpándome de que llegues tarde.
– No sería la primera vez.
– ¡Lan Zhan!, ¡Se supone que debes estar de mi lado! – dándole la espalda – ¿Que hice para merecer a un marido tan malo y cruel?
El alfa sonrió ante el dramatismo de su omega, abrazándolo fuertemente y besando su cabeza.
– Lo mismo me pregunto – le aseguro – ¿que hice para merecer un esposo tan rebelde y mimado? – le susurro.
– ¡Tu…! – girándose para encararlo pero siendo callado por su esposo, quien lo beso suavemente en los labios.
– Tengo que irme – dijo Lan Wangji tras romper el beso.
Wei ying quien seguía algo aturdido por el beso, simplemente se sonrojo y asintió con su cabeza.
– Te veo más tarde.
– Si… – le respondió Wei ying.
Y tras compartir un último beso, Lan Wangji abandono la habitación.
Una vez Wei ying se quedó solo en la habitación, saco de entre sus túnicas el viejo diario de su difunto cuñado, comenzando a hojear página por página, buscando alguna que hablara sobre lo sucedido con su cachorro pero, la mayoría de ellas hablaban de cuando era un adolescente, lo que sintió durante el transcurso de la guerra en contra de los Wen, la opinión que tenía sobre él siendo el patriarca Yiling y un sinfín de situaciones que poco o nada tenían que ver con lo que estaba buscando.
Continuo leyendo cada página del diario, el cual continuaba relatando hechos ya conocidos para él. Lo cual tras ir leyendo, comenzó a pensar que su búsqueda no tenía sentido, ya que su cuñado en ninguno de sus escritos, había mencionado a su hijo o algo relacionado al mismo, por lo que decidió que lo mejor era devolver el diario a la biblioteca del clan Jin pero, cuando estaba por concluir su lectura, una página capto su atención, una que narraba sobre el día que su hermana mayor estaba en labor de parto.
– ¿El día que Jin Ling nació? – Se preguntó releyendo la página – Es cierto, Shijie dijo que su embarazo era de alto riesgo por ello se encontraba en constante reposo – sentándose en la cama y dejando el diario a un lado – si tan solo pudiera…
Regreso a ver el diario que seguía abierto en la misma página, curioso por saber que sucedió exactamente ese día, ya que Zixuan no entraba en detalles, solo mencionaba que su Shijie tuvo problemas a la hora de dar a luz, siendo asaltada por una elevada fiebre que durante horas la había mantenido inconsciente y cuyo estado de salud era tan grave que los médicos pensaban que no sobreviviría.
"Si al menos lograra encontrar un poco de la energía espiritual del pavo real… Quizás…"
Wei Ying cerro sus ojos y dejo su mano por sobre del diario, buscando algún rastro de la energía espiritual de Zixuan. La energía comenzó acumularse en medio de su mano y el diario. Dorado y rojo se volvieron uno solo hasta que esta se volvió totalmente oscura. La respiración del Nigromante se agito, su frente se empapo de sudor por el esfuerzo hecho. Solo cuando la energía que buscaba fue encontrada abrió sus ojos de golpe y la energía oscura se desato, viajando desde la palma de su mano hacia su frente, haciéndole ver lo que las páginas de aquel viejo libro guardaban.
Cuando sus ojos divisaron el lugar en el que se encontraba, rápidamente se dio cuenta que se encontraba dentro de las memorias que Zixuan había dejado en el diario. El lugar no le era familiar del todo pero, le recordaba de cierta forma al despacho que Jin Ling utilizaba como líder del clan.
El lugar se encontraba iluminado por numerosas velas por lo que intuyo que ya era bastante tarde y el sol se había ocultado. Al no escuchar ningún ruido proveniente del lugar, comenzó a caminar hasta que dar con una puerta, la cual se abrió por sí sola, como si la energía de su cuñado le condujera sin pedírselo.
Respiro profundamente y salió del lugar.
Fuera se encontró con un largo pasillo, iluminado por velas al igual que el cuarto anterior. Camino con calma, tratando de ubicar algún sonido o persona dentro de la memoria pero, no fue hasta que escucho un par de pasos corriendo de forma apresurada que capto la figura de una mujer, cuyo rostro denotaba nerviosismo y preocupación.
Movido por su curiosidad siguió el mismo camino de la joven hasta que entro a una nueva habitación, donde finalmente encontró a su cuñado, quien estaba escribiendo sobre lo que debería ser su diario o, al menos lo intentaba ya que la preocupación en su rostro era palpable y cuando vio entrar a la mujer, se levantó de golpe, tirando el pincel y la tinta.
– Kumiko – la llamo en un susurro – ¿Cómo salió todo?, ¿están bien?
La mujer suspiro y contesto.
– Es un varón – menciono a lo cual Wei Ying intuyo que se refería a su sobrino.
Zixuan sonrió ampliamente al escucharle pero, su rostro se contrajo al siguiente segundo.
– ¿Y Yanli?, ¿Cómo esta ella?
– Ella… Esta inconsciente, el esfuerzo del parto provoco que la fiebre le subiera, los médicos tratan de que su temperatura se regule.
– ¿Y él bebe?
La mujer trago con fuerza, negándose a responder.
– Kumiko… ¿Cómo está? – tomándola por los brazos.
La mujer, cuyos rasgos ahora eran más claro para Wei Ying, denotaba el paso del tiempo así como la preocupación que estaba viviendo, remarcando las arrugas en su piel.
– No te mentiré – contesto – él bebe no está bien.
–…
– Tiene dificultades para respirar, los sanadores no creen…– callo de pronto y desvió la mirada.
– No creen, ¿qué? – buscando la mirada de la mujer mayor – Kumiko habla… ¿Que dicen los sanadores?
– Creen que no sobreviva.
Zixuan bajo sus manos y contuvo el aliento, sorprendido por la noticia que le fue dada.
– No… Eso no… – sentándose en su asiento nuevamente – ¿Que le diré a Yanli? – Pregunto mientras las lágrimas se acumulaban en sus ojos – ella no lo soportara.
La mujer mayor lo contemplo unos segundos antes de acercarse y colocar su mano sobre su hombro, acto que hizo que el joven alfa la regresara a ver.
– Quizás… No tenga que saberlo.
Zixuan no respondió y frunció el ceño.
Lo último que pudo distinguir antes de que el panorama se oscureciera, fue a su cuñado mover los labios pero de este no salió ningún sonido.
Cuando sus ojos se abrieron nuevamente se percató que la energía residual de su cuñado se había debilitado, por lo que el recuerdo se esfumo y salió de golpe del mismo. Aun no salía del asombro de lo recién descubierto, su sobrino había nacido con problemas pero, actualmente estaba totalmente sano, ¿qué sucedió ese día como para que su salud mejorara?
Tomo con cuidado el diario entre sus manos y releyó la misma página, intentando encontrar una respuesta a las preguntas que se formulaban en su mente pero, los escritos eran realmente vagos y la energía de su cuñado era muy débil como para tratar de volver a ver las memorias por su cuenta.
– Necesito el quemador de incienso – aseguro cerrando el diario – cuando vuelva a Gusu lo intentare de nuevo.
Tras decir esto, un sonido en la puerta lo alerto y sin más convoco a Subían, la cual se clavó en el marco de la misma. Con rapidez se levantó y se acercó al lugar pero, lo único que encontró fue la puerta abierta sin que hubiese nadie en el pasillo.
– Quizás la puerta quedo abierta cuando Lan Zhan se fue – dijo saliendo de la habitación y buscando con la mirada – al parecer solo fue mi imaginación – tomando a subían del marco de la puerta y metiéndola nuevamente en la funda.
Camino hacia la pequeña mesita del centro y dejo a Subían encima de esta, mientras metía el diario dentro de sus túnicas, ya que no estaba muy confiado de dejarlo en la habitación.
– Necesito despejarme – aseguro y salió de la habitación.
Conforme avanzaba hacia el exterior del edificio, alzo sus brazos para estirarse un poco, ya que el uso de aquella técnica lo había dejado un poco cansado, algo que le resultaba un tanto inusual ya que siempre había usado la misma en ocasiones parecidas y jamás tuvo alguna baja en su energía espiritual. Por lo que simplemente lo asocio al constante estrés que estaba viviendo al tratar mantener guardado el secreto de su esposo.
Algo que definitivamente no debería hacer pero, hasta que no estuviera seguro de que podía manejarlo, no hablaría, por el bien de ambos.
– ¡Tío Wei!
La voz de su sobrino capto su atención, girándose un poco para enfocar la figura del más joven, quien estaba acompañado de su hermano.
– Jin Ling… Jiang Cheng – pronuncio sus nombres acercándose rápidamente a ellos – ¿qué hacen aquí? – les pregunto, regresando a ver a su sobrino – ¿salió todo bien con los ancianos?
Jin Ling suspiro.
– Dijeron que analizarían la información que encontré pero, con ello ya no tienen dudas respecto al linaje de Li Wang – cruzándose de brazos.
– ¿Sabes lo que harán?
– Por ahora solo hablaran con él y organizaran una pequeña ceremonia para presentarlo ante todo el clan – bajando la mirada – respecto a lo otro… Por ahora desconozco si harán algo.
Wei Ying le dedico una mirada comprensiva, notaba a simple vista los nervios que su sobrino estaba viviendo y lamentablemente no podía hacer nada más que apoyarlo por lo que, se acero a él, abrazándolo fuertemente haciendo con eso que el joven omega se sonrojara furiosamente por la repentina muestra de cariño.
– ¿Pero qué…?
– Todo saldrá bien – dijo liberando un poco sus feromonas para consolarlo – pase lo que pase, estaremos contigo.
Jin Ling guardo silencio al escuchar las palabras y simplemente asintió, correspondiendo el cálido abrazo que su tío le regalaba.
– Si esos ancianos se les ocurre querer reemplazarte, estoy seguro que Zidian les hará recapacitar – menciono Jiang Cheng con una sonrisa algo oscura.
"Y decían que yo era el único que amenazaba de esa forma" pensó Wei Ying.
"No quiero saber que les haría a los ancianos si eso llega a pasar" pensó Jin Ling separando de su tío.
– Cambiando de tema – hablo Wei Ying con su habitual sonrisa – ¿Que hacen aquí?, ¿se dirigen hacia algún lugar?
– Mmm… El día de hoy tengo que visitar el orfanato del clan Jin y verificar que los niños están siendo cuidados de forma adecuada.
– ¿El Orfanato? – pregunto en susurro casi inaudible.
Fue en ese momento que lo recordó.
Hace tres años aproximadamente y tras muchas discusiones, su sobrino había logrado que parte de los fondos del clan fueran utilizados para crear un edificio dentro de las tierras del clan Jin que sirviera como orfanato para todos esos pequeños que se habían quedado sin padres o parientes cercanos que pudieran ocuparse de ellos y, si así lo deseaban cuando tuvieran la edad suficiente, pudieran convertirse en discípulos del clan… O Volverse trabajadores en el mismo cuando crecieran.
Al principio los ancianos se negaron, ya que no veían ganancia en un proyecto de esa índole, sobre todo cuando tendrían que sustentar los materiales de la construcción, mano de obra, trabajadores que cuidaran a los pequeños, alimentos, vestido, calzado y un sinfín de elementos que no estaban dispuestos de cubrir pero, tras mucho esfuerzo y dedicación su sobrino logro hacerles ver las ventajas del mismo.
Los niños serian cuidados excepcionalmente, se les impartiría la mejor educación posible y, a futuro servirían al clan, ya sea como discípulos o trabajadores comunes… Una ganancia que, cuando los ancianos la analizaron con cuidado, aceptaron sin problemas, siempre y cuando fuera el mismo Jin Ling quien supervisara todo.
Un trabajo que le costó muchas noches de desvelo pero que, al final, había valido la pena, todo por ver felices a esos niños que como él, se quedaron sin afecto familiar.
– Oh, es el proyecto en el que trabajaste en estos tres años – comento Wei Ying.
–Así es, cada semana superviso a los niños y los trabajadores, así estoy seguro que están viviendo adecuadamente.
"Definitivamente heredaste ese lado humano y caritativo de mi Shijie" pensó Wei Ying mientras imaginaba las sonrisas de esos pequeños.
–¿Quieres acompañarnos? –le pregunto su hermano.
– ¿Tú también iras?
– Si, ¿hay algún problema con ello?
– No, ninguno solo que…
– ¿Qué?
– Pensé que estarías con Zewu–Jun… Ya sabes… Conociéndose mejor y pasando el tiempo como futura pareja que eran – dijo recordándole el actual cortejo que estaba viviendo.
– ¿Pareja? – Jin Ling lo regreso a ver con el ceño fruncido – Tú y Zewu–Jun son…
– ¡Cállate! – levanto la voz haciendo que su sobrino desviara la mirada.
"Es cierto… Jin Ling no sabe nada" riendo para sus adentros.
– Y tú – regresando a ver a su hermano – no me menciones a ese alfa, que sigo molesto con él.
"¿Sigue molesto por lo que sucedió en el despacho?" enarcando una ceja y cruzándose de brazos – Hermano, beber vinagre no es muy recomendable, sobre todo cuando se trata de un beta que lleva muerto cinco años.
El rostro de Jiang Cheng se endureció por el enojo y desvió la mirada.
– ¿No me digas que nunca has sentido celos por Hanguang−Jun?
– Sinceramente… No, al menos no aun… – encogiéndose de hombros – Lan Zhan me ama demasiado como para serme infiel y confió en ello, si me pusiera celoso por cuanto beta u omega se siente atraído por mi esposo sería un cuento de nunca acabar, además… – dibujando una sonrisa de medio lado – ambos somos muy territoriales y nuestros aromas siempre están sobre el otro, así todo mundo sabrá a quien pertenecemos.
Jiang Cheng chasqueo la lengua por lo molesto que le resultaba la respuesta. Sabía que estaba siendo algo infantil con sus celos, sobre todo por que la persona en cuestión llevaba mucho tiempo muerta, tiempo que su actual pareja estuvo en reclusión, viviendo el luto por la perdida y las verdades descubiertas. No tenía sentido vivir con esas emociones pero, cada que alguien hablaba de esa persona y Xichen interrumpía para defenderle, un enorme hueco se formaba en su pecho, como si se sintiera desplazado por la memoria de ese viejo amor, como si el no fuera lo suficiente importante para su pareja.
Sabía que sonaba realmente tonto su sentir, era un líder de secta, un poderoso cultivador, no tenía por qué sentirse de ese modo pero… Definitivamente el amor lo estaba volviendo un idiota como su hermano.
– Entonces…
– ¿Entonces qué?
– ¿No vas a ir con Zewu–jun?
– Claro que no, si alguien debe venir a verme es él…
Ambos omegas comenzaron a discutir, mientras Jin Ling solo regresaba a ver a ambos sin comprender bien la situación, sobre todo porque aún no salía del asombro que le causo saber que su tío, un cultivador que siempre se mostró un tanto ajeno al amor, se encontraba en una relación con el líder del clan Lan.
Negando con su cabeza, despejo esos pensamientos, no era el momento para hablar de ello, tenía un tarea que realizar y sus tíos lo estaban demorando.
– ¿Ya terminaron? – les pregunto Jin Ling.
Ambos omegas regresaron a verlo.
– Si quieren quedarse a discutir sus problemas maritales por mí no hay problema pero, yo tengo que seguir con mis obligaciones – cruzándose de brazos mientras su tío Jiang Cheng fruncía el ceño y Wei Ying solo sonría de forma divertida.
– ¡¿Tu mocoso quien te enseño a hablarle así a tus mayores?! – le reprendió Jiang Cheng.
– ¿Y todavía preguntas? – Comento Wei Ying – es obvio de quien lo aprendió.
– ¡Tú no te metas!
Wei Ying negó con su cabeza sin dejar de sonreír.
– Vamos Jin Ling, dejemos que Jiang Cheng siga maldiciendo a tu futuro tío – dándole unos golpecitos en su hombro para que avanzara.
– Esta bien – sintiéndose un tanto avergonzado por la forma en la que hablo del mayor de los jades.
– Tu… ¿Adónde creen que van? – Les grito Jiang Cheng – aún no he terminado.
Comenzando a seguirlos a base de gritos mientras su hermano reía por la situación.
Ver las sonrisas de aquellos niños llenaba el pecho de Jin Ling de un sentimiento que no podía explicar. Conocía el sentimiento de sentirse solo y desplazado, aun cuando creció con los cuidados, atenciones y cariño de su tío Jiang Cheng, en este último rubro su tío era muy ajeno al mismo, ya que nunca fue alguien que daba palabras de aliento o abrazos cuando se sentía mal y lloraba por ello.
Darse cuenta que gracias a su ayuda esos pequeños ahora sonreían, estudiaban y vivían en un ambiente cálido, le hacía sentirse realizado, al menos como líder de su clan. Al menos esperaba que con acciones como esas, sus padres, donde sea que ahora se encontraran, estuviesen orgullosos de él.
– Ling gege – lo llamo un niño con una enorme sonrisa.
– ¿Qué pasa? – poniéndose en cuclillas para quedar a su altura.
– ¿Viniste a jugar con nosotros? – le pregunto con timidez – lo prometiste.
– Lo siento, sé que les hice una promesa pero, tengo obligaciones que atender.
Tanto el pequeño que estaba a su lado como los demás infantes que lo rodeaban, coloraron un gesto de tristeza.
– Pero les prometo que la próxima vez que venga me quedare con ustedes todo el día.
– ¿Lo prometes?
– Lo prometo… Sera un día exclusivo para ustedes.
Las risas y gritos de los pequeños inundo el lugar, sintiéndose felices por la promesa hecha por el líder del clan Jin.
Toda la escena era observada por Jiang Cheng y Wei Ying, quienes tenían una suave sonrisa en sus rostros al ver como aquellos pequeños apreciaban tanto a su sobrino.
– Lo quieren mucho – aseguro Wei Ying.
– Sí, lo hacen – respondió su hermano – todos los días preguntan por él y siempre que viene a visitarlos se alegran mucho.
– Nunca imagine que Jin Ling sería tan bueno con los niños, sobre todo porque cuando lo conocí no era alguien muy paciente.
– Es normal, ha pasado mucho tiempo y volverse el líder tan joven le hizo madurar en cierta forma, aunque aún le falta mucho.
– Supongo que tienes razón.
Ambos continuaron observando la interacción de Jin Ling con los niños, quien tras despedirse de ellos y verlos entrar en el edificio junto a sus cuidadores para continuar sus estudios, se acercó a ambos.
– ¿Todo en orden? – le pregunto Wei Ying.
Su sobrino asintió con su cabeza.
– Las finanzas se han mantenido estables, los recursos han sido invertidos correctamente y los niños se encuentran sanos además de que la educación que les hemos dado ha rendido frutos.
– Me alegro por ellos, es difícil perder a tus padres a tan corta edad y tener que seguir adelante – rememorando los difíciles momentos que vivió en las calles antes de que el tío Jiang lo rescatara – al menos tendrán el apoyo del clan Jin y se volverán hombres de bien.
– Lo serán.
– No todos son huérfanos – aseguro Jiang Cheng con un aire triste.
– ¿Qué quieres decir? – su hermano lo regreso a ver.
– Tío tiene razón – le respondió Jin Ling – es cierto que la mayoría son huérfanos, sus padres murieron en cacerías nocturnas, en algunos asaltos por bandidos o cometieron crímenes cuya sentencia fue… No hay nadie más que los cuide.
– ¿Pero? – temiendo que las palabras de su sobrino fueran las que pensaba.
– Algunos de ellos fueron abandonados por sus padres.
Las palabras de su sobrino resonaron en su cabeza, trago con fuerza cuando un súbito mareo lo golpeo de pronto. Llevándose su mano hacia su boca y la otra a su estómago y encovándose ligeramente por las náuseas que aparecieron sin previo aviso. Aquel acto llamo la atención de su hermano y sobrino, quienes se acercaron a él con un gesto de preocupación en sus rostros.
– Tío Wei – lo llamo su sobrino.
– ¿Estas bien? – pregunto su hermano.
Wei Ying levanto su mano para detenerlos cuando capto que querían tocarlo, respiro profundamente y hablo.
– ¿Los abandonaron? – pregunto tratando de calmar su estómago.
– Sí – respondió Jin Ling un tanto preocupado.
Aquello provoco que sus emociones se descontrolaran, las lágrimas cayeron por sus mejillas sin poder evitarlo y un breve recuerdo golpeo su mente.
− A−Xian – lo llamo nuevamente − ¿Qué quieres hacer?
Su hermano solo la contemplo sin darle respuesta.
− ¿Quieres tenerlo?
El omega desvió la mirada y llevo sus manos hacia su vientre, como si con esa acción pudiera encontrar la respuesta que aún no lograba obtener.
– Lo siento – dijo en un susurro casi inaudible.
Ambos omegas regresaron a verse al escuchar la inexplicable disculpa por parte del otro.
– Tío… ¿Estas bien?
Wei Ying solo negó con su cabeza sin dejar de llorar y haciendo un movimiento de querer vomitar, hecho que provoco que tanto su hermano y sobrino lo sujetaran por los brazos.
– ¿Por qué estas llorando? – Pregunto Jiang Cheng.
Su hermano no respondió simplemente continuo llorando.
– Llévatelo – le dijo a su cuñado tras haber salido de sus pensamientos.
– ¿Estás seguro? – Pregunto, cerciorándose si su cuñado estaba completamente decidido – Sí me lo llevo, jamás volverlas a verle.
Apretó con fuerza la tela de la sabana que lo cubría y asintió con pesar.
Aquel recuerdo lo paralizo por completo, su corazón comenzó a latir de forma frenética, su cuerpo comenzó a despedir energía oscura, una que sorprendió a Jiang Cheng y a Jin Ling, quienes no comprendían que le sucedía al omega.
– Pero que… – su sobrino lo soltó, alejándose de la energía resentida que estaba comenzando a despedir su tío.
"¿Por qué se está descontrolando de este modo?" pensó Jiang Cheng, quien no dudo en tomar a su hermano por los dos brazos y comenzó a llamarlo por su nombre en un intento de traerlo de vuelta.
Aun cuando trataba de sacarlo de aquel estado su hermano solo repetía una y otra vez la misma oración, una disculpa que no tenía ningún sentido para él pero, que definitivamente tenía que ver con lo extraño que se había estado comportando últimamente… Al menos de eso estaba seguro.
– ¡Wei Wuxian, despiértate! – le grito con frustración.
– Lo siento… Lo siento… – siguió disculpándose mientras su cuerpo seguía expulsando aquella energía oscura.
– ¡Wei Ying!
– No… No… – llevándose sus manos a su cabeza y apretándola con fuerza – Lo siento… No tenía otra opción… Yo… ¡No!
La energía resentida fue liberada de golpe, lanzando a Jiang Cheng unos cuantos metros hacia atrás, cayendo de rodillas al suelo y regresando a ver a su hermano con un gesto de incredulidad.
– ¡Tío! – Jin Ling se acercó a él y se arrodillo a su lado – ¿estás bien?
– Lo estoy – le respondió sin dejar de ver a su hermano y levantándose.
Wei Ying una vez recupero la compostura y se dio cuenta de lo que había hecho, dio un paso atrás sin evitar que las lágrimas cayeran por sus mejillas.
– Yo… – sin apartar la vista de Jiang Cheng – Yo… Lo siento.
Dando la media vuelta para comenzar a correr y alejarse de ambos omegas.
– ¡Wei Wuxian!
– ¡Tío Wei!
Pero el nombrado no se detuvo ni regreso a verlos.
– ¿Por qué actuó así? – le pregunto a su tío.
– No lo sé – le respondió – pero lo voy a averiguar – regresando a verlo – tu continua con tus actividades, yo iré por él.
– Pero…
– ¡No me contradigas y has lo que te digo!
Jin Ling bajo la mirada y asintió.
Jiang Cheng aparto la vista de su sobrino y regreso a ver el camino por donde su hermano se había ido.
"Definitivamente averiguare lo que te pasa"
Las puertas de la habitación se abrieron de golpe.
Wei Ying entro apresurado a la misma, sosteniéndose sobre la superficie de la mesa para no perder el equilibrio por los mareos que lo estaban asaltando. Las lágrimas no dejaban de caer por sus mejillas, su rostro estaba contraído en un gesto lleno de dolor y apretaba con fuerza la tela de su túnica, justo sobre el lugar donde estaba su corazón.
– Lo siento – repetía una y otra vez sin dejar de llorar – nunca debí tomar esa decisión… Shijie tenía razón – ocultando su rostro con la palma de su mano – debí haber vuelto a Gusu y decirle a Lan Zhan lo que sucedía – mordiendo con fuerza su labio inferior.
– ¿Decirle que?
Al escuchar la voz de su hermano tras de él, no pudo evitar sentir un escalofrío recorrer su cuerpo. Respiro profundamente y se limpió las lágrimas, tratando de recuperar la compostura pero no se dio la vuelta, viéndose imposibilitado de encararlo tras lo sucedido.
– Preguntare de nuevo – le escucho decir – ¿Qué es lo que no puedes decirle a Hanguang−Jun?
Nuevamente no obtuvo respuesta por parte de su hermano, silencio que le molesto en sobre manera, ya que lo sucedido le confirmo que algo estaba mal con él y este simplemente prefería callar como siempre, ¿Dónde había quedado la promesa de no ocultarse nada?
Con decisión se acercó a su hermano y lo tomo del brazo, haciéndole girar para que sus ojos se encontraran. El rostro de su hermano aún seguía húmedo por las lágrimas caídas y sus ojos estaban rojos por la misma situación pero, aun cuando verle en ese estado hacia que su corazón se agitara no se doblego y volvió a preguntar.
– Dímelo… ¿Que no puedes decirle?
– No es nada que te interese – respondió en un débil susurro y desvió la mirada.
– ¿Nada?, ¿es en serio? – Apretando el agarre sobre el brazo ajeno – ¿de verdad piensas que simplemente me hare a un lado cuando noto que algo te ocurre?
– Jiang Cheng.
– ¡Eres mi hermano! – Le recordó – No esperes que me quede de brazos cruzados cuando te veo en este estado tan deplorable… ¡Así que dímelo!, ¡¿qué carajos te tiene así?!
– ¡No es nada! – le respondió con el mismo tono de voz – ¡Esto no es asunto tuyo! – Le aseguro tratando de soltarse del agarre de su hermano – ¡suéltame!
– ¡No lo hare hasta que me digas que te sucede!
Jiang Cheng sabía que estaba mal al presionar de ese modo a su hermano, que quizás se estaba metiendo en un asunto que no le concernía, uno que solo Wei ying y su alfa debían aclarar pero, no podía dejarlo así. Su hermano estaba escondiéndole algo, que nada tenía que ver con su estado y lo sucedido minutos atrás era la confirmación.
Cerro sus ojos y respiro profundamente para calmar sus emociones, si seguían gritándose no iban a llegar a nada y seguramente alguien los escucharía por consecuente, ese alguien le avisaría a Hanguang−Jun y no estaba de ánimos como para soportar una lucha con el segundo maestro de Gusu.
– ¿Discutiste con Hanguang−Jun?
– No, no discutí con él y por favor vete, no quiero ver a nadie por ahora – jalando con fuerza su brazo, soltándose del agarre que su hermano tenía sobre del mismo.
– No lo hare – le aseguro – no saldré de esta habitación hasta que me digas que te sucede.
– Jiang Cheng… Por favor…
– Puedes guardar silencio si quieres, no me moveré de aquí – jalando la silla para sentarse en ella – tengo todo el día.
– …
– Lo mejor que puedes hacer es decirme que sucede o, estoy seguro que cuando Hanguang−Jun llegue se preguntara que hago aquí… Y dudo que el acepte tu silencio tan bien como yo.
Su hermano le dio la espalda, lo cual hizo que soltara un largo suspiro por la terquedad del mismo.
– ¿Te peleaste con tu esposo? – pregunto de nuevo.
– Ya te dije que no.
– ¿Hanguang−Jun tiene que ver?
Su hermano no respondió pero noto que apretaba con fuerza sus manos y un ligero temblor aparecía en todo su cuerpo.
"Eso es" pensó Jiang Cheng.
Tomo unos momentos para serenarse antes de levantarse y acercarse nuevamente hacia su hermano, quedando a dos pasos tras de él.
– Wei Ying… ¿Que sucede?
– No es nada…
– Tú y yo sabemos que mientes.
– ¡Yo no…!
– Entonces por qué no me das la cara y me lo dices.
Bajo la mirada hacia las manos de su hermano y noto que estas seguían apretadas fuertemente.
– Sé que mientes – le aseguro con una voz calmada – y por alguna razón no quieres hablar de ello.
– Jiang Cheng… Te lo ruego… No me hagas hablar.
– ¿Olvidaste el juramento que hicimos?, prometimos no volver a escondernos nada sin importar lo doloroso que fuera – pasando por su lado para colocarse al frente de su hermano y tomarlo por los hombros – Hicimos ese juramento por la memoria de nuestra hermana… ¿acaso lo haz olvidado?
Wei Ying suelta un ligero gemido, intentando no volver a llorar.
– No puedo – le respondió en un susurro – el secreto que guardo es… Es muy grave…
– Soy tu hermano – llevando sus manos hacia el rostro del otro, acunándolo entre ellas para hacerle levantar la mirada – no importa de que se trate ese secreto que tratas de esconder, no volveré a dejarte.
– Yo… – dudando unos segundos si debería decirle – Yo… Cometí un pecado demasiado grande… Yo solo…
– Después de lo sucedido con Yanli y Zixuan, las muertes en la ciudad sin noche… ¿Qué otra cosa podría ser tan grave como para que te cierres de esa forma? – bajando sus manos del rostro contrario.
– Es… Mucho más grave y estoy seguro que ni siquiera tú me perdonarías.
Jiang Cheng lo contemplo unos segundos y coloco un gesto lleno de seriedad en su rostro.
– Compruebalo.
Y Wei Wuxian lo hizo.
– No entiendo tu terquedad – aseguro Qiren, caminando de un lado a otro – sabes que debes hacerlo e insistes en seguir atado a ese omega que no ha podido darte un hijo.
– Con todo respeto tío, creo que deje muy clara mi decisión la última vez – respondió con voz profunda y seria.
– ¡Una decisión que solo traerá desgracia a nuestro clan!, ¡desde que Wei Wuxian llego a nuestras vidas, ha sido un sinfín de tropiezos y errores continuos!, ¡Incluso te corrompió e hizo que te enlazaras a él, sabiendo que con eso ninguna secta iría tras él!
– Wei Ying no hizo nada – regresando a verle – fui yo quien lo eligió.
– Tu…
– Tío – la voz de Xichen intervino en la discusión – mi hermano tomo su decisión, tomo a Wei Wuxian como su omega y cónyuge, están casados y enlazados, ir en contra de esas dos uniones seria romper la regla que el mismo fundador creo…
– …
– Proteger y respetar a tu pareja destinada.
– ¿Pareja destinada? – Qiren soltó una ligera risa y negó con su cabeza – definitivamente la línea principal de nuestro clan esta maldita, la mayoría de los alfas han escogido omegas indignos de llevar el apellido.
– Wei Ying no es indigno – respondió Lan Wangji.
– ¿No? – Su tío lo regreso a ver de reojo – ¿quieres que te recuerde los miles de pecados que cometió?, ¿la forma en cómo murió no te recuerda el torcido camino que eligió?
Lan Wangji apretó los dientes y las manos hasta volverlas un puño, no encontrando ninguna forma de rebatir lo dicho por su tío.
– Es cierto que Wei Wuxian cometió muchos errores en su vida anterior pero, no lo hizo con mala intención, lo hizo para proteger a quienes amaba – comento Xichen viendo la angustia que su hermano estaba viviendo.
– Y mira como termino.
– Tío…
– Eres igual que tu padre – dijo sorprendiendo a ambos hermanos por lo dicho – escogiste a una persona que no merece formar parte de nuestra familia. Rompiste las reglas, lastimaste a 33 personas en tu afán de protegerle, te aislaste cuando murió… ¿Y esperas que después de eso crea que fue una sabia elección? – le reprochó a su sobrino sin medir sus palabras – al menos tu hermano a recapacitado y está cortejando al líder Jiang, quien en mi opinión no es alguien digno de mi devoción pero al menos es mejor que ese Wei Wuxian.
– ¡Tío, es suficiente! –Xichen se levantó de su asiento por la indignación que le causaban las palabras del mayor, sobre todo por la clara comparación entre ambos omegas – ¡Es injusto lo que estás diciendo!, ¡mi hermano ya pago por sus errores y con creces!, ¡¿y aun así lo seguirás juzgando?!
– Esos errores siempre lo perseguirán y lo sabe – regresando a ver a su sobrino que en ningún momento le dirigió la mirada – la única forma de redimirse es cumplir con las reglas.
– ¿Casándose con un omega elegido por ti y los ancianos?
– Exactamente.
Xichen apretó con fuerza sus manos, intentando comprender la decisión de su tío. Sabía que no soportaba a Wei Ying y que el pasado que este cargaba era demasiado oscuro como para solo dejarlo de lado pero, era la persona escogida por su hermano, su destinado, por quien guardo luto durante trece años y por quien estuvo convertido en una sombra andante hasta que regreso a la vida.
Nunca podría perdonar del todo a su cuñado, hizo sufrir a su hermano pero, durante aquellos cinco años estuvo a lado del mismo, cuidándolo, amándole y siguiéndole a donde fuera que su hermano iba, lo hacía feliz y eso era suficiente para él como para considerarlo su familia.
¿Acaso no era lo que realmente importante?, ¿Por qué su tío y los ancianos no podían verlo?, ¿acaso querían volver a ver a su hermano como una sombra sin vida?
– Wangji conoce perfectamente las reglas y sabe que debe acatarlas.
– Una regla que no es su obligación cumplir cuando el líder del clan soy yo.
– Tu hermano no ha podido tener hijos, aun cuando no es obligatorio ya que tú eres el líder del clan, es importante que los tenga, para perpetuar la línea principal de nuestra familia… Wei Wuxian no ha podido concebir un solo cachorro en estos cinco años, por ende Wangji debe desposar otro omega y cumplir con ese deber.
– Eso no…
– No lo hare – les respondió Wangji, sorprendiendo a ambos alfas.
Levantándose de su asiento y encarnado a su tío.
– Sé que nuestra línea de sangre debe mantenerse pero, no dejare a mi omega solo por ello, amo a Wei Ying – declaro sin emoción alguna en su rostro – es la persona que el destino me entrego para enlazarme.
– ¡Wangji!
– Además, si se trata de tener hijos… Wei Ying ya…
¡Wei Wuxian, detente!
Un grito proveniente del exterior los interrumpió de golpe, haciendo que se regresaran a ver entre ellos y se acercaran a la ventana del lugar, solo para observar como Wei Ying corría con el rostro empapado en lágrimas mientras Jiang Cheng lo perseguía.
– Wei Ying – menciono el nombre de su omega con preocupación.
– ¿Que habrá sucedido? – Pregunto Xichen – tal parece que algo inquieto en sobre manera a mi cuñado como para que corriera de esa forma.
– … – su hermano no respondió.
– Seguramente hizo algo indebido y por el líder Jiang lo está persiguiendo.
– Tío – lo llamo Xichen con un tono de advertencia en su voz.
– Tengo que ir a verlo – hablo Wangji.
– Iré contigo – menciono Xichen – me preocupa A–Cheng, no es normal lo que sucedió.
Su hermano asintió y ambos procedieron a encaminarse a la salida.
– Iré también – dijo Qiren caminando en la misma dirección.
– Tío, no creo que…
– Aun no hemos terminado de hablar – le aseguro – debemos concluir este asunto y no me iré hasta que eso ocurra – regresando a ver a ambos – ¿entendieron?
Ambos hermano se regresaron a ver y asintieron a las palabras de su tío. Retomando el camino de vuelta a los aposentos del segundo jade.
El rostro del líder del clan Jiang denotaba sorpresa y estupefacción. Su mente aun no lograba comprender del todo las palabras de su hermano, el secreto que había estado guardando era uno que nunca se imaginó, siempre pensó que se trataba de algo relacionado a los hechos de la ciudad sin noche, algún problema acontecido en el clan Lan o alguna tontería que no había podido despejar desde hace mucho pero, ¡¿eso?!
– Déjame ver si entendí… Tuviste un hijo con Lan Wangji, producto de un celo compartido y, ¿nunca dijiste nada?
– Si – bajando la mirada.
– No puedo creer esto – comenzando a caminar por la habitación, producto de la sorpresa – ¿Cómo pudiste ocultarme algo así?
– Lo siento, es por eso que no quería decirte nada.
Jiang Cheng resoplo.
– Ahora entiendo ese estúpido rumor que decía que el patriarca Yiling se había aislado de todo el mundo para seguir su "exhaustiva" investigación de su cultivo – regresándole a ver de reojo.
– Fue lo único que se nos ocurrio en ese momento para que nadie me buscara.
Su hermano negó con su cabeza.
– ¿Quién más lo sabía?
– ….
– ¡Wei Ying!
– Aiya… Solo Shijie y el pavo real.
– Espera… ¿Mi hermana lo sabía?, ¿incluso mi cuñado? – pregunto perplejo por la respuesta.
– No es como si hubiese querido decirle al pavo real, se enteró por una conversación que tenía con Shijie y él llego, pero debo decir que aun con todas las diferencias que teníamos… Ayudo mucho.
– ¿Y esta casa? – pregunto al ver la pequeña casa que estaba en unas tierras lejanas del clan Jin.
– Es mía – dijo Zixuan a su lado con los brazos cruzados – fue un regalo de bodas por parte de mi madre.
– Ya… ¿Y qué hacemos aquí?
– Este será el lugar donde vivirás hasta que mi sobrino nazca – dijo Yanli con una suave sonrisa.
– ¿Qué? – Observando a su hermana con sorpresa – ¿Yo?, ¿aquí?, Shijie no creo que…
– A–Xian – tomando sus manos – en el estado que estas, debes cuidarte y comer adecuadamente, no solo es tu vida la que debe preocuparte sino, también la del cachorro que crece en tu vientre.
El omega suspiro por lo bajo, llevando la palma de su mano hacia su vientre, el cual ahora, aunque no era muy perceptible a la vista, lucía una pequeña protuberancia producto del bebe que lentamente crecía en su interior.
– Shijie… Lo sé, solo que… No puedo irme y dejar a los demás solos, ¿y si algo sucede mientras no estoy?
Su hermana negó con su cabeza sin dejar de sonreír.
– No te preocupes, nos encargaremos de eso.
– ¿Nos encargaremos? – regresando a ver al pavo real.
– Es importante para Yanli – encogiéndose de hombros.
– Le pedí a Wen Qing que se encargara de ello – respondió su hermana.
– ¿Cómo?
– Digamos que el patriarca Yiling se aislara de todos dentro de sus tierras, para investigar los usos de su actual cultivo y hacer realidad las locas ideas que tiene… Al menos lo intentara.
Wei Ying entrecerró los ojos y regresos a ver a su cuñado.
– ¿Ideas locas?
Zixuan simplemente desvió la mirada y no respondió.
– ¿Entonces? – Su hermana capto su atención – ¿te quedaras en este lugar, cuidando de mi sobrino mientras nosotros nos encargamos del resto?
El omega se mordió el labio inferior. No estaba acostumbrado a que otras personas hicieran las cosas por él, siempre fue alguien que apoyaba y protegía a otros no al revés, así que un sentimiento de incomodidad y vergüenza se apodero de su ser.
– ¿Estas segura que puedo quedarme aquí? – le pregunto con algo de pena – ¿no tendrán problemas por ello?
– Nadie viene aquí – le aseguro Zixuan – como dije, esta casa es mía por consiguiente de Yanli, a menos que yo lo ordene nadie tiene permiso de entrar en estas tierras. Aunque fuera mi padre el que diera la orden, si yo no lo autorizo no lo harán.
– ¿Cómo puedes estar tan seguro?
– Porque estas tierras me las dio mi madre y mi padre nunca ha podido ir en contra de ella.
– ¿Lo ves? – Dijo Yanli – no hay nada por lo que debas preocuparte más que de cuidarte. Todos los sirvientes dentro de la casa fueron instruidos para que te atiendan en todo lo que necesites.
– Pero…
– No hay peros – acariciando la mejilla del omega – deja que esta vez sea yo la que cuide de ti.
– Nuestra hermana me cuido durante todo ese tiempo, aunque casi no podía verla por su embarazo.
– Eres Imposible… – comenzando a maldecir por lo bajo.
– ¿Que?
– Entiendo que confiaras en nuestra hermana y en su esposo, ya sabemos que ese pavo real hubiese hecho lo imposible por complacerla pero… ¿Cómo pudiste dejarme al margen? – Dijo en un susurro – ¿en dónde quede yo?, ¿Qué no soy tu hermano también?
– Por si no lo recuerdas tu y yo no estábamos en buenos términos además, todas las sectas creían que habíamos cortado todo lazo… ¿Que iban a pensar si nos seguían viendo juntos?
– Yo… te concedo eso – callando la maldición que iba a decir ya que su hermano tenía razón, en aquellos momentos su relación no era la mejor y sumándole que habían expulsado a su hermano como discípulo del clan Jiang, era lógico que no confiara en él.
Ambos guardaron silencio durante unos instantes, no sabiendo que decirle al otro tras aquella revelación. Jiang Cheng suspiro largamente y volvió a tomar asiento.
– ¿Y qué paso? – pregunto después de calmarse.
– ¿Sobre qué?
– ¿Cómo que sobre qué?, ¡hablo del cachorro! – Tratando de controlarse – ¿qué paso con él?
–…
– ¿Acaso murió durante el asedio?
Wei Ying bajo la mirada, tratando con gran dificultad de decirle acerca del destino del cachorro que había tenido.
– ¡Wei Ying!
– No… No murió o, al menos eso creo.
– ¿Crees?
– Mi cachorro no estaba conmigo cuando paso eso, de hecho… Él… Dejo de estar a mi lado al poco tiempo de haber nacido.
– ¿Qué?, ¿qué quieres decir con eso? – Pregunto, sintiendo un ligero escalofrío por lo que su hermano le estaba insinuando – No me digas que tu… No fuiste capaz de…
– Lo entregue.
– Tu… ¡Fuiste capaz de abandonar a tu propio hijo! – levantándose de golpe y juzgando a su hermano con la mirada.
– ¡No tenía otra opción!
– ¡¿Que no la tenías?! ¡¿No pensaste siquiera en tu familia para ello?!
– ¡¿Y qué crees que hice?!
–…
– Mi cachorro… Se lo entregue a Shijie, para que le buscara una familia que pudiera cuidarlo, una que lo alejara por completo de mí, para que toda la sangre y muerte que me rodeaba no lo alcanzara – apretando sus manos por la agonía que estaba viviendo – si hubiese estado conmigo… Él no iba a sobrevivir, con esfuerzo y A–Yuan lo hizo, ¿crees que un cachorro de pocos meses iba a lograrlo?
– No puedo creerlo – dijo Jiang Cheng – aun no puedo hacerme a la idea que tuvieras un hijo y tomaras esa decisión.
Wei Ying no respondió.
– Sobre todo que Lan Wangji se hiciera el desatendido de lo que hizo, se apareo con un omega sin ser su cónyuge y después simplemente se olvidó del asunto, ahora entiendo por qué no quieres decirle después de todo, ha de ser difícil y doloroso tener que recordar el error que cometió al no responsabilizarse de su primogénito.
Al no escuchar respuesta de su hermano regreso a verlo y este simplemente volteo la cabeza para no mirarlo de frente.
– El sabía lo del cachorro, ¿no?
– …
– ¡¿No se lo dijiste?!
– ¿Olvidas como era mi relación con él en ese tiempo?, sin mencionar que los ancianos del clan Lan seguramente vomitarían sangre de saber que su adorado Jade se apareo con omega y no cualquiera sino, con el mismísimo Patriarca Yiling.
– No puedo creerlo, le ocultaste a todo el mundo el hecho de que tuviste un hijo y no solo eso, también se lo ocultaste al alfa con el que te apareaste.
Jiang Cheng se levantó de su asiento, comenzando a caminar de un lado a otro mientras se cruzaba de brazos, no sabiendo que hacer con toda la información que había obtenido. Por un lado comprendía que su hermano hizo lo que creyó correcto, no todos deciden entregar a su hijo a otra familia con la esperanza de que sea feliz, comúnmente los abandonan en algún lugar, dejándolos a su suerte pero, tampoco podía dejar de pensar que debió hablarlo con el segundo maestro de Gusu después de todo, también era su hijo.
– Jiang Cheng, compréndeme… Era la única forma.
– Claro que no la era y lo sabes.
– Lo dices como si hubiese sido fácil.
Jiang Cheng se giró sobre sus talones para dirigir su vista hacia la figura de su hermano, con un gesto de molestia y preocupación en el rostro.
– Sé que no fue fácil, pero simplemente tomaste el camino que tenías a la mano sin pensar en otras posibilidades.
–…
– Lan Wangji merecía saberlo… Y merece saberlo.
– ¿Qué?
– Debes decírselo, era su hijo después de todo.
– ¡¿Estás loco?! – Levantándose de golpe – ¡No puedo decírselo!
– ¿Por qué no?
– ¡¿Sabes lo que me harán si los ancianos o Lan Qiren se enteran?! – Caminando hacia su hermano con un gesto de pánico en su rostro – Puede que me aíslen, me repudien o peor… Me condenen a muerte – pasando por su lado para alejarse de él.
– Hanguang−Jun te ama demasiado como para permitir que esos viejos hagan algo en tu contra.
– Se nota que no comprendes la gravedad del asunto.
– ¿Tanto desconfías de tu alfa?
– No desconfió de Lan Zhan, sé que me ama y que haría lo que fuera para protegerme.
– ¿Entonces?
– ¡Desconfió de toda esa bola de viejos cuyas reglas siempre han predominado por sobre los deseos de los integrantes de su clan!
Jiang Cheng negó con su cabeza y suspiro.
– Al menos deberías decírselo a Lan Wangji, antes de que alguien más lo haga.
– ¿Y quién se lo va a decir?, los únicos que podrían decirle aparte de nosotros dos están muertos.
– Deja de buscar excusas y díselo ¿quieres?, ese pánico tuyo me está estresando, ¿Qué es lo peor que podría pasar si él se entera?
– ¿Qué es lo peor? – Soltando una ligera risa – claro, como no eres tu quien se enfrenta a una muerte segura, quieres que vaya y le diga a mi esposo "Lan Zhan, ¿recuerdas el único celo que compartimos juntos antes de que muriera?, ¿Qué crees? Me dejaste en cinta y tuvimos un cachorro, uno que entregue y cuyo paradero desconozco"
Su hermano rodo los ojos y negó con la cabeza al escuchar las palabras llenas de sarcasmo por parte del otro, ampliándolos grandemente cuando se percató de algo que estaba tras su hermano adoptivo.
– Wei Ying.
– ¿Qué?
– Creo… Que Hanguang−Jun ya no necesita saberlo.
– Es lo que te estado diciendo desde que iniciamos esta discusión.
Jiang Cheng bajo la cabeza y rozo su nariz con sus dedos.
– Y tienes razón, ya no lo necesita – logrando que su hermano alzara una ceja confundido por sus palabras – porque… Ya lo sabe – levantando su dedo anular para señalar algo tras de él.
– …
Con los nervios recorriéndole todo el cuerpo, lentamente comenzó a girarse para dirigir su vista hacia el punto que su hermano estaba señalando, sintiendo como el pánico se apoderaba de él cuando sus ojos se posaron sobre las personas que estaban en la entrada de la habitación.
– Wei Ying – lo llamo su alfa con la sorpresa marcada en su rostro.
Solo pudo contener el aliento, cuando los ojos de los dos jades de Gusu y los de Lan Qiren, lo regresaron a ver.
つづく/ Continuara...
¡Chan, chan, chan!
¡Finalmente lo sabe!
Seguramente se imaginaron una escena súper melosa donde Wei ying se confiesa en un ataque de pánico y miedo pero no, mi mente dijo que Jiang Cheng tenía que meter cuchara y sacar la sopa.
No solo Lan Zhan y su hermano lo saben, ¡También Lan Qiren!
Ese viejo no está contento con Wei Ying y ahora que tiene razones, menos.
¿Qué pensaron del orfanato de Jin Ling? Quise que tuviera alguna obra donde pudiera ayudar a otros que han sufrido la pérdida de padres y el abandono de estos, para que vean que mi niño no ha estado jugando en esos cinco años.
También descubrimos que el pavo real fue quien "presto" la casa donde Wei ying estuvo durante su embarazo, al cuidado de personas muy confiables.
¿Qué piensan de lo que Qiren y los ancianos quiere hacer? Creo que desde el primer capítulo como que se daba a entender (¿) como mencione, no es obligatorio ya que Xichen es el líder pero los ancianos y Qiren quieren librarse de Wei bebe de un modo u otro pero Wangji se niega a dejar a su esposo.
Pero en fin, hora de las preguntas:
¿Qué harán ahora que se descubrió lo del cachorro?
¿Qué sucederá con Wei Ying y Lan Zhan?
¿Qué pensara Sizhui cuando sepa que su "madre" tuvo un bebe y lo entrego a alguien más?
¿Qué otros secretos guardara el diario del pavo real? Recordemos que Wei Ying dijo que usaría el quemador de incienso para poder acceder a esos recuerdos.
¿Habrá más respuestas que preguntas en el próximo capítulo?
Quien sabe jajaj
Por lo pronto, espero les haya gustado y nos vemos 3
