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Capitulo X
"El que busca la verdad, corre el riesgo de encontrarla".− Manuel Vicent
Los días pasaron lentamente.
La soledad era su única compañía en aquella pequeña casa, las pocas veces que la frialdad se iba era cuando su hijo y Jingyi lo visitaban durante la hora de la comida, informándole de todo lo sucedido, sus clases, los castigos que el segundo tenía que hacer cuando rompió las reglas, entre otras situaciones que no eran importantes pero le gustaba escuchar.
Algunas cartas por parte de su hermano y sobrino le habían sido entregadas, donde el primero le pedía que se comportara, al menos durante aquellos seis meses, así Xichen tendría más posibilidades de ayudarle a salvarse del castigo por parte de los ancianos mientras su sobrino, le preguntaba si todo estaba bien ya que por alguna razón le fue impedido ir a Gusu a visitarlo aunque, intuía que su visita a Gusu tenía que ver más con su hijo que con él.
Tales cartas solo le indicaban una cosa, que lo sucedido con él y su esposo se había mantenido en secreto, seguramente los ancianos estaban tomando medidas para que la situación no fuera expuesta al público, temerosos del escándalo que provocaría en el mundo de la cultivación si se enteraban que el ex patriarca Yiling, había abandonado a su propio hijo antes de morir en el asedio y, con lo moralmente correctos que eran, no dudaba que hubiesen inventado una "enfermedad" ante su ausencia en las cazas nocturnas de aquella semana y en los próximos meses.
− Como si una enfermedad fuera suficientemente creíble para dejarnos incapacitados – murmuro entre dientes mientras seguía comiendo los alimentos que su hijo le había traído.
− Para ellos es más fácil decir eso, así evitan dar más explicaciones – le aseguro su hijo quien estaba sirviendo un poco de té y se lo ofreció un segundo después.
− Una excusa que no todos se tragaran – tomando un poco de su te, arrugando la cara al hacerlo – en serio, ¿no me dejaran siquiera tomar un sorbo de alcohol?
− Lo siento, Zewu−Jun fue muy específico en ese detalle – sonriéndole ligeramente – el alcohol está prohibido hasta nuevo aviso.
− ¿También él? – Rodando los ojos − ¿qué les pasa a los dos jades? ¿Me quieren volver abstemio?
Su hijo solo se encogió de hombros, riendo por el pequeño berrinche de su padre omega.
− Lo que si me sorprende es que hagan mi comida con carne cuando comúnmente… Ya sabes… Solo son verduras.
− Bueno eso… Padre me pidió que me asegurara de que te alimentaras correctamente por ello le pedí Zewu−Jun permiso de ir al mercado a comprar lo necesario y los cocineros aun cuando al inicio estaban un tanto negativos a hacerlo, aceptaron al final al ser una orden de nuestro líder.
Un cálido sentimiento se instaló en el pecho de Wei Ying, saber que su esposo aun estando en reclusión se preocupaba por él lo reconfortaba un poco, aun cuando era culpa suya que las cosas terminaran así.
− Él… ¿Él está bien? – pregunto con temor.
− Lo está – le respondió su hijo − al menos por las pocas veces que he podido verlo.
El castigo que el líder del clan Lan le había impuesto a su propio hermano, indicaba que nadie salvo él o los discípulos encargados de sus alimentos, podían ingresar al área donde el segundo Jade se encontraba lo cual, en un inicio lo desanimo ya que significaba que durante seis meses no podría verlo al menos, hasta que su tío Zewu−Jun, permitió que al menos dos veces a la semana, seria quien le llevaría los alimentos a la hora de la comida por lo que, durante esos días podía conversar un poco con él mientras los tomaba, siendo Jingyi quien lo relevaba cuando se trataba de los alimentos de Wei Wuxian.
Sabía que aquella decisión molestaba en sobre manera a los ancianos ya que, se suponía que la familia salvo el líder, podría visitarlo pero, Zewu−Jun simplemente había dado como excusa que era un relevo cotidiano, para que los demás discípulos pudieran hacer otras tareas durante esos días.
Tal vez era una leve indulgencia por parte de Zewu−Jun pero, era una que agradecía.
− Pregunta por ti – le aseguro.
− ¿Si?
Su hijo asintió.
− Esta… ¿molesto?
− Bueno, no sabría decirlo ya que padre no suele expresar sus emociones pero, no lo he notado molesto cuando me pregunta… Así que, diría que está más preocupado que enojado.
− Ya veo – dejando los palillos sobre el tazón vacío.
Ambos se sumieron en un breve silencio, en donde el único sonido dentro de la casa eran sus propias respiraciones. Un momento incomodo que, tras mucho pensarlo, Wei Ying decidió romper, cambiando el tema a uno un poco más alegre.
− ¿Y tú? – le pregunto apoyando su brazo sobre la mesa y dejando reposar su mano sobre la palma de su mano.
− ¿He?
− Sobre ti – la aclaro − ¿Cómo has estado?, ¿alguna novedad que quieras compartirle a tu querida madre?
− Pues… − sonrojándose levemente – Nada nuevo – riendo de forma nerviosa.
Wei Ying enarco una ceja y volvió a preguntar.
− ¿Seguro?
Su hijo se removió sobre su lugar, sintiéndose incomodo por la pregunta y la intensa mirada que le dedicaba.
− Si… − contesto bajito.
− Es extraño – le respondió Wei Ying – porque note cierta incomodidad entre tú y Jin Ling cuando estábamos en Torre Koi – le indico sin dejar de mirarle − ¿estas completamente seguro que nada sucedió?
Sizhui trago con fuerza, sintiendo como los nervios comenzaban a recorrer su cuerpo. Nunca creyó posible que su padre omega se diera cuenta de lo que estaba sucediendo, sobre todo cuando tenían tantos problemas por los cuales preocuparse. Bajo la cabeza, viéndose incapaz de siquiera regresar a verle.
− ¿A−Yuan?
− Yo… Bueno…
− Sabes que puedes decirme lo que sea.
− …
− ¿Reñiste con Jin Ling?
− No, bueno… No es una riña… Es más bien…
Wei Ying sonrió de forma comprensiva al ver lo difícil que era para su hijo hablar de lo que sea que lo estaba molestando. Con cuidado se acercó a él y acuno su rostro entre sus manos para que regresara a verle.
− ¿Que sucedió?
Con las mejillas encendidas y el corazón latiéndole rápidamente, comenzó a relatarle lo sucedido con Jin Ling, de cómo había guardado durante tantos años el secreto sobre su lazo, de los miedos que lo asaltaban por lo que pudiera provocar entre los tres y del problema que tenía para tomar una decisión referente a ello. Durante su relato Wei Wuxian se mantuvo en silencio, escuchando atentamente a su hijo, mostrando algo de sorpresa cuando escucho lo sucedido con su sobrino y como Jingyi había terminado inmiscuido en ello.
Cuando finalmente termino su relato bajo la cabeza, sintiéndose avergonzado por todo lo dicho y sintiendo temor de la mirada que su padre omega pudiera dedicarle.
Wei Ying al observar su figura y percibir el miedo en las feromonas de su hijo, soltó un largo suspiro y llevo su mano hacia su mejilla para acariciar suavemente.
− A−Yuan – lo llamo pero no levanto la cabeza – A−Yuan, mírame – le ordeno, acto que su hijo hizo lentamente – cometiste un error y lo sabes, ¿verdad?
Su hijo asintió.
− Guardaste un secreto que no solo te lastimo, también le hizo daño a Jin Ling y, por si fuera poco, termino inmiscuyendo a Jingyi.
− Lo sé.
Wei Ying suspiro al ver el rostro abatido de su hijo.
− No soy la mejor persona en cuanto a tomar decisiones por lo que, no puedo juzgar tu proceder ya que yo no he elegido de forma correcta en el pasado.
− Madre eso no…
El omega levanto una mano para que guardara silencio.
− Como alguien que ha errado en innumerables veces no debería juzgarte pero, como tu madre no puedo no decir nada y dejar que continúes de ese modo.
Su hijo bajo la cabeza nuevamente.
− Durante cinco años callaste algo así, un secreto que debiste compartir con tu destinado, entiendo que cuando sucedió no dijiste nada por Jiang Cheng y, conociéndolo, seguramente te hubiera querido romper las piernas.
− …
− Pero, tras ello, tuviste muchos años para hablar con él, decirle lo que sucedía, ¿sabes lo difícil que es encontrar a tu destinado entre tantas personas?
− Jin Ling dijo lo mismo.
− Y tiene razón, para muchos encontrar a esa persona destinada es un sueño que pocos han logrado, aquella alma que te complementa, te conoce mejor que nadie, tu alma gemela, quien estará dispuesta a ir en contra de todo el mundo con tal de protegerte − haciendo que sus propias mejillas se sonrojaran ya que la imagen de su esposo apareció en su mente – Lo cual me hace preguntarte, ¿Por qué no le dijiste nada?
− Es que… Yo…
− …
− Yo no… No quería lastimarlo.
− ¿No te gusta Jin Ling? – Le pregunto confundido por la actitud de su hijo – ciertamente, heredo el mal carácter de su padre pero, sin duda es un omega muy hermoso, no por nada mi Shijie lo era.
Sizhui se sonrojo ligeramente al escucharle.
− No es que no me guste – contesto bajito – Jin Ling es un omega muy hermoso pero…
− ¿Pero?
− Pero mis sentimientos… Yo no…
− ¿No te gusta de forma romántica?
Su hijo no regreso a verlo.
− Bueno, ciertamente, el amor no es algo que se dé así como así, incluso el amor a primera vista necesita tiempo y trabajar en ello, solo así puede volverse real – recordando su propia experiencia con su esposo − durante todos estos años, ¿intentaste que tus sentimientos cambiaran?, ¿verlo de otra forma?
Sizhui levanto la cabeza y asintió.
− Cuando me di cuenta que A−Ling era mi destinado, por un minuto tuve el instinto de ir y decírselo – le aseguro sin apartar la mirada – mi corazón se aceleró, la temperatura de mi cuerpo comenzó a elevarse como si…
− Como si estuvieras por entrar en tu celo.
− Sí – respondió bajito – pero en ese momento estaba el líder del clan Jiang y, tras calmarme me di cuenta que… Comencé a tener conflictos conmigo mismo…
− ¿Por qué?
− Porque… El eres mí destinado, mi alma gemela y por el otro lado estaba…
− ¿La persona que realmente te gusta?
Las mejillas de su hijo se tiñeron de rojo completamente.
− Recuerdo que alguna vez te pregunte si tenías a alguien en mente pero, me dijiste que no había nadie, ¿Por qué lo negaste? – Pregunto con calma − ¿creías que no lo aprobaríamos?
− ¿He? – Parpadeando por las preguntas – No, no es por eso… La persona que me gusta… No corresponde mis sentimientos.
− ¿Le has confesado lo que sientes?, ¿te rechazo?
− No exactamente.
Wei Ying enarco una ceja al no comprender.
− Nunca le he confesado lo que siento pero, solo me ve como un amigo… Su mejor amigo de hecho – diciendo la última frase en un tono de voz muy baja.
"¿Mejor amigo?" Al escuchar las palabras de su hijo lentamente comenzó a pensar a quien se refería, hasta que una sola persona paso por su mente "¿No se referirá a…?"
La boca de Wei Ying se desencajo unos segundos al pensar en aquella posibilidad, sobre todo cuando no había muchas personas a las que su hijo pudiera referirse de ese modo.
− Sizhui – lo llamo aun un tanto asombrado – cuando dices mejor amigo te refieres a…
Su hijo solo le contuvo la mirada y asintió con un movimiento de su cabeza.
− Oh, eso explica algunas cosas – aseguro con incredulidad – entonces… Por un lado esta Jin Ling quien resulto ser tu destinado lo cual, debo añadir, no me sorprende, incluso debo decir que lo intuía por la forma de actuar de mi sobrino y por el otro… Esta la persona que te gusta.
− Mmm…
− Veo el problema pero no la razón del por qué guardaste en secreto algo tan importante.
− Bueno… En parte porque no quería perder a ninguno.
− …
− Porque aun cuando descubrí quien era mi destinado, mis sentimientos por esa persona nunca cambiaron incluso creí que conforme pasara el tiempo esos sentimientos cambiarían y me enamoraría de mi alma gemela pero… No fue así. No podía engañarme a mí mismo ni darle falsas esperanzas a alguien cuando sabía que no le iba a amar de la manera que esperaba y, si le decía a esa persona que me gusta lo que siento… Ya sé que no me ama de esa forma, pero…
− Sizhui.
− Iba ser un tanto doloroso estar a su lado cuando rechace mis sentimientos…
− Entonces… Guardaste el secreto por que, no querías darle falsas esperanzas a Jin Ling y por qué, la persona que te gusta no te corresponde lo cual podría hacer que ambos se alejen de ti… Uno por que no le correspondiste y el otro por que no te correspondió.
Su hijo asintió.
− Al menos quiero conservar su amistad y que sea feliz a lado de quien ame en el futuro.
− Entiendo pero… La decisión de alejarse o corresponderte es de esa persona y lo mismo pasa con Jin Ling, seria él quien corra el riesgo si la relación que llegase a tener contigo no funciona.
− No quiero lastimarlo.
− ¿Seguro que es el único motivo?
Su hijo trago con fuerza y negó con su cabeza.
− No solo es porque no correspondo sus sentimientos es… Por mi pasado.
− ¿Te refieres a tus orígenes?
− Sí, es cierto que nadie salvo el clan Lan y algunas personas conocen de donde provengo pero… − sintiéndose un poco incómodo con el tema – Muchos saben lo que los Wen hicieron en el pasado y aun hoy en día sigue siendo un nombre que muchos cultivadores odian, si hubiese decidido darme una oportunidad con Jin Ling aun cuando no sentía nada más que amistad por él, le hubiese causado muchos problemas, sobre todo porque los ancianos ya están sobre de él por ser un omega, ¿y si descubrían que su destinado es el último Wen? Estoy seguro que harían lo que fuera para herirlo o… Buscar la manera de quitarle el liderazgo al poseer un lazo con alguien de esa familia.
"Además está el hecho de que A−Yuan es uno de los discípulos del clan Lan que los ancianos tienen como posible candidato al liderazgo tras Xichen si este no tiene hijos a futuro y si se casara con Jin Ling, los ancianos lo tomarían como una forma de quitar a mi sobrino del camino y dejar a ese alfa hijo de Meng Yao como el nuevo líder… ¡En los problemas que se meten estos tres!" pensó Wei Ying.
− ¿Madre?
Wei Ying negó con su cabeza alejando esos pensamientos de la misma.
− Escucha… Entiendo tus motivos pero, no estoy de acuerdo con ellos espero lo entiendas.
Su hijo bajo la cabeza.
− Sé que no tuviste la intención de lastimar a nadie, hiciste lo que creíste correcto tanto para ti, Jin Ling y Jingyi pero, en vez de ser una solución a la encrucijada en la que estas ahora, solo aplazaste un problema que se volvió más grande de lo que pudo ser en su momento.
Sizhui no respondió.
− Lamentablemente no podemos retroceder el tiempo, solo podemos afrontar las consecuencias de nuestros actos – le aseguro con una triste mirada – A−Yuan, sé que es difícil y escoger el camino a seguir a veces resulta confuso pero, debes tomar una decisión, aunque esta pueda terminar hiriendo no solo a ti mismo sino, a quienes te rodean.
− Lo sé.
− A− Yuan… Te diré esto porque, aunque no soy quien te trajo a este mundo te amo como si fueras mi hijo – le aseguro colocando sus manos sobre sus hombros – todo eso que has dicho, no es más que una excusa para no afrontar los problemas.
− Yo…
− Aunque no puedo culparte, en parte siento que es mi culpa.
− ¿Qué?, No, claro que no es culpa suya.
− Siento que es así, debí poner más atención a lo que sentías y darme cuenta de todas esas inseguridades que tenías guardadas… Lamento ser una pésima madre.
− No… No digas eso – sintiendo como las lágrimas comenzaban a acumularse en sus ojos – tú no tienes la culpa de que tenga tantas inseguridades y miedos. Hanguang−Jun y tú han sido los mejores padres que alguien podría pedir. Me cuidaste cuando mis padres biológicos murieron, me protegiste cuando toda mi familia murió. Padre cuido de mi cuando ya no quedaba nadie de mi familia para cuidarme, me enseño todo lo que sabía y me dio un nuevo clan al cual pertenecer… Soy yo quien no ha sabido ser el hijo que esperaban que fuera.
Las lágrimas caían lentamente por las mejillas de su hijo, sintiendo como su corazón se oprimida al ver a su hijo tan afligido por los errores cometidos. Se acercó a él y lo envolvió en un cálido abrazo, dejando que sus feromonas comenzaran a inundar la habitación, en un intento de calmar las emociones que su hijo estaba experimentando.
− A−Yuan… En este mundo nadie es perfecto. Cometer errores es parte de la vida, aprender de ellos es la única forma con la cual los mortales aprendemos a ser mejores, no digo que los mismos no duelan por que lo hace y mucho pero, solo así podemos aprender a no volver a caer en ellos… Y te lo dice alguien que ha errado en gran parte de su vida.
Su hijo no comento nada y correspondió el cálido abrazo.
− Todas esas inseguridades que tienes son parte de los humanos. Amor, dolor, tristeza, rencor, orgullo…. Son sentimientos que poseemos pero que nos recuerdan la fragilidad con la cual nacemos.
− Pero el clan Lan…
− El clan Lan enseña a controlar las emociones pero… Incluso tu padre aprendió que controlar las emociones a la larga hace mucho daño, solo recuerda cuanto sufrió por reprimir sus sentimientos y mantenerse ajeno a muchas cosas. Tener inseguridades no es malo pero si lo es el dejarse llevar por ellas y dejar que controlen tu vida… Tu pasado no define quien eres – rompiendo el abrazo y alzando el rostro de su hijo – tú eres Lan Sizhui, Lan Yuan… El hijo de Hanguang−Jun y el patriarca Yiling… El hijo del que siempre estaremos orgullosos pase lo que pase.
− Madre.
− No tengas miedo a lo que suceda… Siempre estaremos aquí para apoyarte.
Su hijo limpio sus lágrimas y asintió con su cabeza.
− No soy quien para decirte que hacer pero, si quieres mi consejo, lo mejor que puedes hacer ahora es hablar con Jin Ling y decirle cómo te sientes.
− Pero…
− Sé que no quieres lastimarlo pero, lo lastimas más con esa indecisión. Puede que grite, se moleste hasta te llegue a insultar pero, lo mejor es ser sincero con él y dejarle claro cómo te sientes… Si de verdad te quiere aceptara tu decisión aunque sea dolorosa. Cuando amas a alguien con todo el corazón, tu único deseo es que sea feliz.
− …
− Y sobre Jingyi… Bueno, eso solo tú puedes decidirlo pero, recuerda lo que vivió tu padre, durante años reprimió sus sentimientos y durante trece años se arrepintió de no decírmelos, tuvimos suerte de que el cielo nos diera una segunda oportunidad, no esperes a que eso te ocurra… Es mejor decir lo que sientes y tener una respuesta a callar y arrepentirte por ello durante toda tu vida. Quizás el sienta lo mismo que tú y no lo sabes… Solo arriesgándote lo sabrás.
Su hijo se mantuvo en silencio, pensando en cada palabra que su padre omega le había dicho, tratando de tomar una decisión acerca de su actual dilema.
− Además, dudo que quieras que ambos se enfrenten por culpa de tu indecisión, ¿o sí?
− Eso es lo que menos deseo.
− ¿Entonces?
− Yo… Pensare adecuadamente sobre que hare y, hablare con ambos cuando tome una decisión.
Wei Ying asintió con su cabeza y le dedico una suave sonrisa.
− Siempre sigue a tu corazón y asegúrate que ambos omegas comprendan la decisión que tomes, que la misma la tomaste por que sientes que es lo mejor para los tres.
− De acuerdo.
− Y sí decides tomar a uno de los dos como tú futuro omega, no olvides traerlo aquí para que podamos hablar con él… Ya sabes tú madre quiere evaluar a su futura nuera.
− ¡Madre!
Ambos rieron y se fundieron en un cálido abrazo, esperando que los problemas que ambos tenían pronto se solucionaran.
Jiang Cheng observaba con detenimiento el rostro de su sobrino, analizando cada palabra que este le había dicho referente a lo sucedido con el hijo de Meng Yao, de la situación actual de los ancianos sobre del mismo y la tensión que se estaba viviendo en el clan gracias a la llegada del chico, sobre todo porque este era un alfa.
Sabía perfectamente que la situación se volvería incomoda pero no al punto de que habría tantos rumores y murmullos sobre el futuro del liderazgo del clan Jin, definitivamente aquello era cosa de los viejos del clan, quienes buscaban la manera de quitar a su sobrino del puesto del líder y dárselo a ese joven que ni siquiera tenía formación para ello cuya única excusa para hacerlo era por el mismo era un alfa.
− Entonces… ¿Los ancianos te han mencionado algo al respecto?
− No, al menos no directamente – le respondió sin regresar a verle.
− ¿Qué significa eso?
− Los ancianos no eran muy dados a ir a los entrenamientos pero, desde que Wang llego, constantemente entran al área donde entrenamos y no hay día que no falte un cumplido de ellos donde alagan sus grandes habilidades como cultivador y que sería un gran líder si se le diera la oportunidad…. Y tras ello me regresan a ver.
El sonido de un vaso al romperse capto la atención de Jin Ling, quien al alzar la vista noto que la mano de su tío estaba totalmente empapada y los trozos de su taza estaban sobre la mesa, lo cual le indico que esta se había roto al verse presa de la fuerza del mismo.
"Esos malditos viejos, están tratando que los demás miembros del clan noten al hijo de ese bastardo y comiesen a dudar de Jin Ling" pensó Jiang Cheng.
− ¿Tío? – lo llamo con precaución al notar como las feromonas de su tío comenzaban a inundar el lugar, volviendo el ambiente algo pesado.
− Escucha Jin Ling, más te vale no dejarte ganar por ese mocoso ¿entendiste?
− Si pero… Él es…
− ¿Un alfa? – Le pregunto haciendo que su sobrino se hundiera en su asiento − ¿y que si lo es?, no deja de ser el hijo Jin Guangyao quien no era más que un bastardo como muchos otros que, aunque fue reconocido por Jin Guangshan no deja de ser un hijo nacido fuera de su matrimonio.
− Pero…
− Pero nada, tú tienes más peso por ser el hijo de Jin Zixuan – dijo respirando profundamente tratando de tranquilizarse – además, si algo llega a ocurrir por culpa de esos viejos recuerda que tienes a Yunmeng, Gusu Lan y al clan Nie de tu lado. Solo algo muy grave podría quitarte de ese puesto ¿te quedo claro?
− Sí.
− ¿No te escuche?
− ¡Que sí!
− Bien.
Con ademan de su mano llamo a una de sus sirvientas, quien le acerco un nuevo vaso para servirle un poco más de su bebida y dejarlo en la mesa.
− Tío.
− ¿Qué? – tomando un sorbo de su vaso.
− ¿Has tenido noticias de Gusu Lan?
Jiang Cheng frunció el ceño regreso a verlo.
− ¿Por qué me haces esa pregunta?
− Bueno… Es que hace unos días envié una carta, donde indicaba que deseaba ver al tío Wei pero, Zewu−Jun respondió que no era posible, ¿sabes el motivo de ello?
No respondió de inmediato, tomando de un trago todo el contenido de su bebida. Mentiría si dijera que no sabía sobre lo que sucedida en Gusu Lan pero, no era quien para sacar el tema sobre todo cuando la razón de la prohibición era un problema muy grave donde su hermano tenía que ver, por lo que opto en negarlo todo hasta que el mismo Lan Xichen autorizara las visitas.
− No lo sé.
− ¡¿Cómo es posible que no sepas?! – se levantó de su asiento − ¡¿Que no es tu alfa?!
− ¡¿Quién te dio permiso de levantarme la voz?! – levanto el tono de su voz, haciendo que su sobrino se sentará de nuevo − ¡Y él no es mi alfa! – le indico con frustración – Simplemente acepte su cortejo es todo… Y no, no tengo idea de lo que sucede en Gusu Lan y deja de preguntarme.
Jin Ling bajo la cabeza y chasqueo la lengua.
− Yo creo que si paso algo.
− ¿Por qué lo dices? – entrecerrando los ojos.
− Porque antes de irse se notaban muy tensos, incluso mi tío Wei y Hanguang−Jun se comportaban raro, no estaban pegados el uno al otro como siempre lo hacían… Por eso pienso que algo muy grave paso como para que estuvieran así y que en Gusu Lan prohíban las visitas lo confirma – regresando a verle − ¿seguro que no sabes nada?
− ¡Ya te dije que no! – Respondió con frustración − ¡Y si algo sucedió es cosa de ellos, no debemos meternos en los problemas de otro clan!
− Pero se trata del tío Wei.
− ¿Y qué?, concéntrate en tu propio clan que ya tienes muchos problemas por culpa de esos viejos como para que te inmiscuyas en otros.
Su sobrino se tragó su reclamo y solo tomo su vaso para tomar su bebida.
Jiang Cheng sabía que estaba siendo duro con él pero, no podía hacer nada más que concentrarse en sus propios problemas y dejar que Xichen se ocupara de lo sucedido en Gusu Lan, rezando internamente para que su hermano saliera bien librado de los problemas que tenía actualmente.
− Los ancianos siguen inconformes con tu decisión – dijo Qiren tomando un sorbo de su te.
− Lo sé, he notado su incomodidad – respondió su sobrino, imitando a su tío y tomando de su te.
− Sí lo sabes, ¿Por qué impediste que Wei Wuxian fuera enjuiciado? – le pregunto directamente – incluso castigaste a tu hermano por un crimen cuya responsabilidad es totalmente de ese omega.
Xichen contemplo el contenido de su taza, buscando las palabras adecuadas para responderle a su tío, solando un largo suspiro antes de hablar.
− No puedo castigar a alguien sin tener todos los hechos, las únicas voces que escuche en esa reunión fueron las del consejo de ancianos así como las de Wangji, quien se culpó así mismo por lo sucedido – dijo sin regresar a verle – Si castigaba a Wei Wuxian sin conocer su versión, iría en contra de nuestras propias reglas, donde nos indica que debemos ser justo e imparciales – levantando la vista para enfocar el rostro de su tío – es por ello que tome la decisión de castigar a mi hermano, ya que el rompió las reglas y, cuando salga de su reclusión, llevare a cabo el juicio en contra de mi cuñado, en donde escucharemos sus razones, momento en el que podre dar un veredicto, basándome en las reglas que rigen nuestro clan.
Qiren solo negó con su cabeza, al no poder congeniar con el pensamiento de su sobrino.
− Se muy bien que en parte lo haces para no lastimar a tu hermano – le indico sin dudas – entiendo que quieras escuchar sus razones pero, el saberlas no justifican lo que hizo y lo sabes, los ancianos quieren que sea expulsado del clan y repudiado por Wangji.
− Opinión que el tío comparte, ¿no es así?
− Para nadie es un secreto que nunca considere a Wei Wuxian como un omega apto para ser la pareja de Wangji y lo que hizo me dio la razón. Es por ello que Wangji debe tomar otro omega como cónyuge y repudiarlo.
− ¿Y si las razones que motivaron a mi cuñado a hacer lo que hizo son justificables?, ¿no han pesado en ello?
− Aun cuando las razones detrás de sus actos sean justificables, nada nos garantiza que no lo vuelva a hacer. ¿No te has puesto a pensar que no le ha dado hijos a tu hermano por que no los desea?, ¿Que la única razón detrás de su matrimonio fue para asegurar tener un clan que los respaldara y protegiera de los demás?
− Con todo respeto tío, te pido que dichos pensamientos los guardes para ti mismo, ya que podrían lastimar a Wangji si los llega a conocer además, dudo que Wei Wuxian sean tan cruel como para fingir un amor que no siente.
− De ese omega podría esperar todo Xichen – dijo levantándose de su sitio y dándole la espalda – Debes tener todo preparado, ya que es más seguro que ese omega sea hallado culpable al final de estos seis meses y sea exiliado del clan.
− Aunque eso sucediera, el exilio sería imposible.
− ¿Por qué estás tan seguro de que no será exiliado? – girándose para enfocar el rostro de su sobrino – si es encontrado culpable, el exilio es el castigo más apropiado para él.
− Sin duda alguna pero, aunque los ancianos protesten y quieran que eso ocurra, me temo que hay algo que impedirá que eso suceda – levantándose de su sitio para quedar frente a frente a su tío – estaríamos yendo en contra de una de las reglas más sagradas de nuestro clan.
Qiren frunció ligeramente el ceño, confundido por las palabras de su sobrino.
− ¿A qué te refieres?
− No soy el más indicado para decirlo pero, cuando mi hermano cumpla con su castigo, él explicara la razón por la que no podemos exiliar a mi cuñado. Por muy culpable que sea.
Sentía como la temperatura de su cuerpo subía rápidamente, la cabeza comenzaba a darle vueltas, sus mejillas se habían tornado color carmín y sus piernas le temblaban impidiéndole dar un paso más allá del lugar donde se encontraba. Lentamente sus feromonas comenzaban a escaparse de su cuerpo, endulzando el ambiente con un agradable aroma a jazmines.
Sabía que su mente pronto se perdería en la bruma del calor, por ello había decidido irse tan pronto como noto que su celo estaba acercándose pero, no contó con que su cuerpo se viera preso de los síntomas tan pronto, cayendo de rodillas al suelo y llevándose sus manos hacia su vientre, donde el calor se concentraba.
− Maldición… ¿Por qué ahora?
Apretó con fuerza sus dientes, intentando nuevamente levantarse pero sus piernas no le respondían, ¿qué se supone que debiera hacer?, ahora se arrepentía de no escuchar a Wen Qing cuando le dijo que su debía quedarse ya que su celo estaba por llegar y estar tan cerca de alfas podría adelantarlo… Grave error de su parte.
Debía volver a los túmulos pero, ¿Cómo lo iba a hacer si su cuerpo estaba demasiado caliente y su mente hecha un caos por el mismo? Si al menos Wen Ning estuviera ahí, tendría una posibilidad de irse pero, sin ayuda estaba a merced de cualquier alfa que se cruzara en su camino… Y lo que menos deseaba era aparearse con un alfa y no recordar nada después de lo sucedido.
Un ruido tras de él lo alerto, girándose bruscamente para ver al dueño del mismo , sorprendiéndose ampliamente cuando sus ojos enfocaron al segundo jade de Gusu Lan, totalmente rígido y tapando su nariz con la tela de su túnica.
− Lan… ¿Lan Zhan?
− Wei Ying… Tu…
− Deberías alejarte… A menos que quieras que los demás comiencen a decir que el patriarca Yiling se aprovechó del segundo maestro para satisfacer su celo – dibujando una sonrisa de medio lado, tratando de parecer seguro.
Lan Wangji bajo su mano y soltó un suspiro, avanzando suavemente por el lugar, sorprendiendo a un alterado Wei Ying, que con cada paso que daba el alfa sus ojos se iban ampliando, mostrando la obvia sorpresa que estaba sintiendo.
Por instinto trato de alejarse del alfa pero, el suave aroma que este desprendía comenzó a adormecerlo, llenando cada uno de sus sentidos.
"¿Desde cuándo me agrada tanto su aroma?" se preguntó con la respiración cada vez más agitada.
− Wei Ying – lo llamo estando a solo dos pasos de él, hincándose para ver mejor el rostro del omega – Tu celo… ¿Tienes tus supresores?
El omega soltó una suave risa.
− Te preocupa si tengo como controlar mi celo y no el que mi aroma te haga perder la razón… A veces olvido el famoso autocontrol de tu secta.
Lan Wangji desvió la mirada un tanto avergonzado por la situación aun así, cerró los ojos y se concentró en respirar profundamente, concentrándose en mantener el control de sus emociones e instintos, para no dejarse llevar por ellos.
− Wei Ying… Debemos sacarte de aquí.
− ¿Debemos? – Le pregunto con algo de molestia – no recuerdo haber pedido tu ayuda – le contesto con algo de brusquedad − "Aléjate… Tu aroma me está volviendo loco" pensó para sus adentros tratando de levantarse y alejarse del alfa.
− Sé… − tragando con dificultad – Sé que no lo hiciste pero, no puedo dejarte aquí y menos en ese estado.
− No tienes que preocuparte, puedo cuidarme solo – levantándose con dificultad, apoyándose sobre la roca que estaba tras él – deberías irte, no querrás que piensen cosas indebidas.
Dio un paso al frente pero sus piernas fallaron, lo cual hace que casi cayera al suelo sino fuera porque los fuertes brazos del segundo jade lo sostuvieron a tiempo, quedando envuelto entre los mismos y cubierto por su fuerte aroma.
− Lan... Zhan – lo llamo girando su cabeza para encontrarse cara a cara con el segundo maestro de Gusu.
− Wei Ying… Yo… − Trago con fuerza al tener tan cerca al omega – Debemos llevarte lejos… Tu aroma… − intentando alejarse del cuerpo del otro, el cual se encontraba caliente al tacto.
− No…− susurro Wei Ying, tomando al alfa de los brazos y acercándose a su cuerpo − No… Te vayas…
− Wei Ying… Es mejor que… − sintiendo como las feromonas del otro comenzaban a hacer mella en su control.
− Por favor… Yo… No se… La cabeza me da vueltas – soltando los brazos del alfa para pegarse a él y abrazarlo por la cintura – Tu aroma…Yo…
Aquello alarmo a Lan Wangji. Sabía lo que un celo podía provocar en un omega que no estaba enlazado, volviéndolos irracionales durante esa faceta, perdiéndose completamente en ellos al punto de suplicarle al primer alfa que se encontrara en su camino, sino hacia algo Wei Ying se perdería por completo y no estaba seguro de verse capaz de resistirse, sobre todo cuando el aroma a jazmines que este tenia se volvía cada vez más intenso conforme pasaban los minutos.
− Wei Ying – tratando nuevamente de alejarse – Es tu celo… Yo… Debemos buscar al líder de la secta Jiang… Él…
− Lan Zhan – apretándose más al cuerpo del alfa – me gustas…
Definitivamente aquello estaba mal… Wei Ying nunca diría eso…
− Wei Ying – haciendo que el omega regresara a verle – es tu celo hablando… Nosotros…− sus palabras fueron cortadas de golpe cuando los labios del omega se encontraron con los suyos.
Oleadas de feromonas a olor jazmín inundaron el lugar, haciendo que su propio pulso comenzara subir, el calor en su cuerpo provoco que sus propias feromonas se filtraran sin poder contenerlas, envolviendo el cuerpo del omega de forma instintiva, impidiendo que cualquier otro alfa se acercara al lugar.
Su mente comenzó a dar vueltas, su juicio lentamente se estaba desvaneciendo.
− Wei Ying… − susurro su nombre cuando el omega rompió el contacto entre sus labios. Los ojos del mismo se encontraban totalmente oscuros, indicándole que el celo finalmente lo había vencido, siendo su instinto quien ahora lo controlaba por completo.
− Alfa… Alfa… −restregando su rostro en el hombro del contrario – te necesito…
Lan Wangji trago con fuerza cuando la fuerza en sus piernas se esfumo por completo, cayendo ambos de rodillas al suelo.
"No… Mi celo… Como es que…" se preguntó Wangji "se suponía que… Aun no…" sintiendo como las manos del omega comenzaban a colarse dentro de su túnica, intentando quitarlas de forma desesperada.
− Alfa…
− Wei… Ying…
− Lan Zhan… ¿No me quieres? – Le pregunto alzando su mirada para encontrarse con la del otro − ¿no te gusto?
− Yo…
Wei Ying no le dio tiempo de responder, sus labios volvieron a ser demandados por los del omega, quien en esta ocasión coló su lengua en dentro de su boca, buscando que el beso fuera más profundo y caliente.
La mente de Wangji finalmente cedió ante las feromonas de ambos, perdiéndose por completo en el calor de sus cuerpos, llevando sus manos hacia la cintura del otro para pegarlo más al suyo, haciendo con ello que ambos cayeran al suelo, siendo Wei Ying quien quedara recostado en el suelo con él encima.
− Lan Zhan… Lan Zhan…
− Wei Ying… Mío… Mío… – le susurro llevando sus labios hacia el cuello del omega y comenzando a retirar la túnica de este.
− Tuyo… Tuyo… − abriendo sus piernas para acomodar mejor al alfa en medio de las mismas, sintiendo como la dureza del miembro del mismo rozaba la propia, haciéndolo soltar un gemido de placer por la caricia.
Sus ojos se abrieron y se sentó del golpe en la cama.
Su cuerpo estaba bañado en sudor y su corazón latía como loco por el sueño vivido. Nunca espero rememorar aquel momento, donde ambos habían compartido un calor mutuo y, por ende, habían concebido a su cachorro. Aquella experiencia no la recordaba del todo, ya que el celo le había nublado por completo la razón, dejando solo pequeños momentos de placer y éxtasis que le daba un poco de pena recordar, sobre todo cuando aquella había sido su primera experiencia en el ámbito sexual, con alguien que se suponía lo odiaba.
− Vaya momento para recordar eso – dijo sintiendo la boca reseca por el recuerdo.
Se levantó de la cama, sintiendo como sus piernas aun temblaban por el sueño anterior, teniendo que sentarse nuevamente al no poder mantener el equilibrio.
− Lan Zhan… Incluso un recuerdo de ti puede dejarme en este estado – soltando una pequeña risa por el hecho.
Dejo pasar unos minutos y volvió a intentar levantarse, sintiendo que sus piernas ya no temblaban como antes, camino hacia la mesa para servirse un poco de agua y aliviar la sed que tenía. Una vez sacio la sed que lo asaltaba, sus ojos se desviaron hacia el diaria y el quemador de incienso, recordando lo sucedido en torre Koi cuando vio brevemente los recuerdos de su difunto cuñado.
− El diario del pavo real – tomándolo entre sus manos – pasaron tantas cosas en esta semana que me olvide por completo del tema – apretándolo con fuerza y mordiéndose el labio inferior – quizás debiera seguir revisando sus memorias de todas formas no tengo nada mejor que hacer.
Con decisión tomo el quemador de incienso y regreso a la cama, dejándolo sobre el mueble cercano a la misma, colocando un palillo de incienso sobre de este y prendiéndolo un segundo después, dejando que el suave aroma a sándalo comenzara a inundar la habitación.
Se sentó en posición de loto en medio de la cama, con el diario enfrente de él, abierto en la página cuya memoria deseaba consultar, esperando que la energía residual de su cuñado fuera lo suficientemente fuerte para ello.
Cerró sus ojos y respiro profundamente, dejando que su energía combinada con la de su cuñado y la del quemador se fusionaran, envolviéndolo hasta que su mente fue llevada a ese día en específico.
Cuando sus ojos volvieron a abrirse, se encontró en la misma habitación del recuerdo anterior, encontrándose con la figura de su cuñado y la de la joven cuyo nombre recordaba era Kumiko, enfrascados en lo que parecía una discusión.
− ¿Que estas tratando de insinuarme? – Le pregunto Jin Zixuan con el ceño fruncido − ¿No estarás pensando en…?
− No es ninguna insinuación – le aclaro sin ningún titubeo en su voz – Joven amo, debe comprender, la joven dama Jiang se encuentra en un estado muy delicado, si él bebe llega a…
− ¡No lo digas!
Ella bajo la cabeza y continuo hablando.
− No soportara la noticia, incluso puede morir por la misma.
− Yanli no me lo perdonaría… Si hacemos eso… Ella se dará cuenta…
− Usted y yo sabemos que es casi imposible que lo note, él bebe aún no tiene aroma propio además, ella no conoce al bebe… Sería fácil hacer él…
− ¡No lo hare! – Levanto la voz golpeando el escritorio con ambas manos − ¡¿Sabes lo que me estas pidiendo?! no solo le estaría mintiendo a mi esposa… − respirando profundamente – hicimos una promesa, juramos encontrarle una buena familia… Esto es… es…
− Y estarían cumpliéndola – le aseguro levantando la cabeza – prometieron encontrarle una buena familia que pudiese darle un mejor futuro – acercándose un poco al alfa − ¿qué mejor futuro que el pertenecer a nuestro clan?, tendría unos padres amorosos, un clan en el cual crecer y volverse un poderoso cultivador, ser probablemente el líder del mismo en un futuro no muy lejano… Un mejor futuro que ese no veo que pueda encontrar.
− No puedo – susurro Zixuan bajando la cabeza – no puedo mentirle a Yanli… Ella no merece eso…
− Mi señor…Entienda… él…
La puerta del despacho se abrió de golpe, ambos regresaron a verla, encontrándose a una de las jóvenes que acompañaban a la esposa de Zixuan, quien tenía el rostro pálido y lleno de miedo.
− ¿Lixue? – Pregunto Kumiko − ¿qué sucede?
La joven dama trago con fuerza y se apresuró a acercarse.
− Joven amo Jin… Los sanadores… Ellos…
− ¿Que sucede con ellos? − se acercó Zixuan, con el rostro asustado − ¿Esta bien Yanli?
− Ella está bien… Se encuentra estable pero... Él bebe…
− ¿Qué pasa con él?
− Cada vez… Cada vez respira menos… Los sanadores están haciendo lo posible pero no está respondiendo… Dicen… Dicen…
− ¡Habla de una vez! – le pidió Zixuan con desesperación.
− Dicen que sus pulmones no pueden respirar bien, que hay líquido en ellos, que quizás es producto del parto… Que probablemente mientras la joven dama estaba en labor él bebe consumió parte del líquido que lo mantenía dentro de ella…
− ¿No pueden hacer algo?
Ella negó con su cabeza.
− Pueden intentar realizar una operación para extraer el líquido pero… Es muy pequeño y temen que no sobreviva.
− Pero sin la operación mi hijo…
− Con o sin operación él bebe morirá – concluyo Kumiko quien se había mantenido callada.
Zixuan apretó con fuerza sus manos, viéndose impotente ante la situación.
− Además… − hablo Lixue – la joven dama… Quiere ver al bebe.
Kumiko regreso a ver a Zixuan quien estaba sumido en la desesperación, por lo que opto por despedir a la doncella, quien tras un poco de duda asintió y salió del despacho.
− ¿Qué hará? – Le pregunto – La joven dama quiere ver a su hijo pero, el pequeño está en un muy mal estado… Si muere en sus brazos…
− Lo sé – regresando a verla – Kumiko… Eres una de las pocas personas en las que confió, has sido dama de compañía de mi madre, fuiste mi nana, quien velo por mi cuando mi madre estaba indispuesta… ¿Qué harías en mi lugar?
− Haría lo que es necesario para mantener la vida de mi esposa y la descendencia del clan, aunque eso signifique callar para siempre un secreto como este.
− …
− ¿Qué quieres que haga? – le pregunto la mujer.
Zixuan se dio la vuelta para caminar hacia su asiento, sentándose de golpe mientras llevaba su mano hacia su rostro y lo ocultaba tras ella.
− Has… Has lo que tengas que hacer pero, asegúrate que nadie se dé cuenta.
Kumiko asintió y salió del despacho.
Zixuan por su parte comenzó a derramar un par de lágrimas por la decisión tomada.
− Lo lamento tanto Yanli…
Apoyo sus manos sobre la cama, tratando de recuperarse de lo que había visto dentro de la memoria de su cuñado. Su vista enfoco el diario, ya que había sido expulsado de la misma de forma abrupta, dándose cuenta que la energía residual de su cuñado se había debilitado por la extracción de la misma.
Con dificultad tomo el diario entre sus manos, las cuales temblaban por la noticia recién descubierta.
"Espero Yanli y Wei Wuxian me perdonen"
Era la línea que estaba al final de la página. Las lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas sin poder controlarlas. Era imposible que su cuñado hubiese hecho aquella elección, la sola idea de que intercambiaran a ambos bebes era inconcebible, sobre todo por lo que la misma significaba para todos.
Su sobrino había nacido con problemas en los pulmones y actualmente estaba sano, sin secuelas del mismo por lo que… La única explicación era aquella que no quería y se negaba a aceptar.
El diario callo de sus manos y se abrazó así mismo mientras las lágrimas caían por su rostro.
"Jin Zixuan… ¿Qué hiciste?"
つづく/ Continuara...
¡Hay nanita, que descubrimiento! O.O
¿En serio el pavo real fue capaz de hacer algo así?
No sé, ¿ustedes que opinan?
Pero en fin, nuevamente les traigo este capítulo que, capaz no fue muy emocionante ya que es más como que un paso más del camino pero, una que otra cosita nos dio.
Vimos como Wei Ying regaño o sermoneo a Sizhui sobre su comportamiento respecto Jin Ling Y Jingyi, lo cual era obvio sucedería ya que Wei Ying no esperaba que su hijo errara de esa forma. También descubrimos que Sizhui no quiere a Jin Ling de forma romántica, que intento que esos sentimientos fueran diferentes en esos cinco años en los que han convivido pero, no fue posible, también que su amor no es correspondido o al menos eso siente y tomo esa decisión de callar para no herir a nadie… Pero gracias al consejo de Wei Ying, finalmente decidirá hacer lo correcto pero, eso lo veremos más adelante.
Por otra parte tenemos a Qiren y los ancianos que siguen buscando la forma de expulsar a Wei bebe y que Wangji se case con otro omega, pinches viejos ¬¬ y como Xichen intenta proteger a su familia en contra de ellos.
Y por último vimos que Jin Ling comienza a tener problemas con los ancianos pero, esperemos que no se deje y siga siendo el líder del clan Jin.
Pero con esto llegamos al final de otro capítulo y quedaron preguntas:
¿Qué hará Wei Ying con ese descubrimiento?
¿Qué camino tomara Sizhui, decidirá darse una oportunidad con Jin Ling y tratar nuevamente que sus sentimientos cambien o le dirá a Jingyi la verdad, arriesgándose a que lo bateen y su amistad se rompa?
¿Xichen lograra proteger al Wangxian?
¿Qué harán esos viejos en contra de Wei bebe?
¿Dejare de hacer estas preguntas?, no creo jajaja
Nos vemos mis queridos lectores y disculpen el mal drama.
Los quiero 3
