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Capitulo XI
"La responsabilidad de mis actos vivirá lo que vivan sus consecuencias".- Álvaro Obregón
Wei ying caminaba de un lado a otro dentro de la habitación, consternado por lo que la memoria de su difunto cuñado le había mostrado minutos atrás. Su mente era un torbellino, sus emociones un descontrol total y su respiración se encontraba agitada por el pánico. Lo mostrado era algo que no podía concebir, tampoco creer del todo ya que, considerar siquiera la posibilidad de que su sobrino en realidad fuera su hijo era imposible, sobre todo cuando la apariencia de este era un mezcla de su Shijie y el pavo real.
Aunque había casos en los que un cachorro recién nacido, cuyo aroma se definía por los aromas de quienes los criaban, tomaba ciertos rasgos faciales de sus padres, fueran estos biológicos o no, por lo que la idea, aunque fuera loca e irracional, no era imposible a niveles teóricos.
Regreso a la cama y tomo el diario de su cuñado, sentándose mientras comenzaba a hojearlo nuevamente, buscando alguna entrada en el mismo que calmara sus nervios y le dijera que sus conjeturas eran erróneas, que su sobrino no era el cachorro que entrego hace muchos años y, que su hijo, vivía con alguna buena familia lejos de todo los problemas que el mundo de la cultivación conllevaba.
- Debe haber un error – se seguía repitiendo mientras hojeaba el diario – Jin Ling no puede ser mi... Zixuan no pudo engañar a mi Shijie así… El no…
Las hojas fueron pasando una por una, buscando en cada letra, en cada frase, algo que negara sus malos pensamientos pero, cuando llego a cierta entrada del mismo, se dio cuenta que no había más escritos respecto a ese día en específico, que tras ello se saltaba a fechas que hablaban de la alegría de su Shijie al sostener a su hijo, de la presentación ante su abuelo, la alegría de Jiang Cheng cuando finalmente lo cargo y un sinfín de entradas que hablaban del crecimiento de su sobrino, hasta la última de ellas, donde indicaba que él había sido invitado a la fiesta de cien días de su sobrino, la cual era la última escrita ya que tras eso… Había ocurrido el fallecimiento de Jin Zixuan a manos de Wen Ning.
Con el corazón lleno de pesar cerro el diario, dejándolo en el mueble junto a la cama, varias lagrimas cayeron por sus mejillas, sintiendo como un nudo se formaba en su pecho ¿Qué se suponía que debía hacer ahora?
- Debe haber una forma de salir de esta duda – dijo tragando con fuerza mientras pensaba en alguna solución hasta que, recordó fugazmente un hecho durante la fiesta de Jin Ling.
− Jin Ling – acercándose al joven omega.
− ¿Qué?
− ¿Que tienes en el cuello?
− ¿Disculpa?
− En tu cuello – señalándolo con una de sus manos.
−... – bajo la cabeza y diviso la cadena que rodeaba su cuello − ¿esto? – tomando la cadena con sus dedos.
Wei ying asintió.
− Pues – haciendo el movimiento de sacarla por completo − esto es...
Instintivamente se llevó la mano al cuello, sujetando con fuerza el dije que pendía del mismo, oculto dentro de su túnica.
"¿Sera posible que Jin Ling tenga la otra mitad?... Shijie me dijo que se lo daría a mi hijo pero…" bajando la mano y respirando con dificultad "Tengo que comprobar si Jin Ling lo tiene"
Se levantó con rapidez y camino hacia la puerta pero, se detuvo tras dar solo unos pasos.
- ¿Cómo se supone que salga? – Se preguntó recordando el aislamiento impuesto por su cuñado – además aunque lograse evadir a los demás discípulos, sin una pieza de jade no poder salir de la montaña.
Internamente comenzó a buscar maneras de escaparse de aquel aislamiento sobre todo de cómo hacerse con una pieza de jade que le permitiera salir de la montaña sin que alertara a Xichen y a los ancianos de que alguien trataba de irse sin permiso.
Su mente trabajo en cada escenario posible hasta que, el sonido de la puerta al ser abierta llamo su atención. Un joven discípulo ingreso al lugar con caja que contenía sus alimentos, lo cual le recordó que ya era la hora de la comida y por sus preocupaciones no se había percatado de ello.
- Maestro Wei – haciendo una pequeña reverencia – he traído sus alimentos.
- Gracias – le respondió sin animo.
El joven discípulo asintió y camino hacia la mesa, donde procedió a colocar los platos que contenían su comida.
"Este chico, es un discípulo mayor por lo que… Usualmente llevan consigo sus piezas de jade" pensó mientras observaba al chico terminar su trabajo "al parecer es mi única opción"
Tras pensarlo, Wei Ying se acercó al joven discípulo colocándose tras él y, tras un movimiento con su mano, el chico se desvaneció, atrapándolo entre sus brazos y dejándolo acostado en el suelo.
- Lo siento – le susurro a sabiendas que no le escuchaba.
Con rapidez comenzó a buscar dentro de sus ropas, buscando de forma minuciosa el objeto que necesitaba, sonriendo ligeramente cuando lo encontró y lo saco para verlo.
"Una pieza de jade" pensó observándolo unos segundos antes de meterlo dentro de su túnica.
Tras hacerlo, acomodo las ropas del discípulo y reunió un poco de energía espiritual en la punta de sus dedos, los cuales poso sobre la frente del chico, la energía desaparecido instantes después al ingresar al cuerpo del mismo.
- Con esto debiera despertar antes del toque de queda – dijo levantándose y caminando hacia la puerta del lugar – momento para el cual ya debo estar de regreso.
Saliendo del lugar y cerrando la puerta tras de él, se dirigió hacia la salida de la montaña con la intención de regresar a Torre Koi y confirmar la dolorosa sospecha que atormentaba su mente.
- Volveré dentro de una semana – dijo Xichen girándose sobre sus talones para dirigir su vista hacia los dos jóvenes discípulos.
Tanto Sizhui y Jingyi asintieron a las palabras de su líder.
- Tengo asuntos que atender en Yunmeng pero, si sucede algo no duden e enviarme un mensaje y regresare tan pronto me sea posible – les indico con una suave sonrisa.
- ¡Como ordene Zewu-Jun! – ambos contestaron al unísono.
Xichen se dio la vuelta con intenciones de desenfundar su espada e emprender su viaje a Yunmeng pero, las dudas comienzan a asaltar su mente, haciendo que suelte un largo suspiro por ello.
Acción que no pasó desapercibida por ambos jóvenes.
- Zewu-Jun – Lo llamo Sizhui - ¿Sucede algo?
El primer jade se giró ante la pregunta de su sobrino, dedicándole una mirada que el segundo no pudo descifrar.
- Sizhui, Jingyi – los llamo haciendo que ambos prestaran especial atención – necesito su apoyo.
- Lo que necesite – respondió Jingyi.
- Mmm… - secundo Sizhui.
- Ustedes dos son los más cercanos a mi hermano y al joven Wei.
Ambos asintieron con algo de pena.
- Por lo que necesito que cuiden a Wei Wuxian, lo que sea que llegue a necesitar, proporciónenselo sin restricción alguna – sorprendiendo a ambos jóvenes por sus palabras - y vigilen de forma discreta a mi tío así como a los demás ancianos.
Ambos regresaron a verse por la inusual solicitud.
- ¿Cree que hagan algo durante su ausencia? – pregunto Sizhui.
- No estoy seguro pero, no es un secreto que mi tío al igual que los demás ancianos están inconformes con la decisión que tome referente a los recientes hechos – indico con calma en su voz – por ende, temo que si el joven Wei comete alguna falta o error mientras me encuentro ausente, lo tomen como excusa para arriesgar su bienestar – notando como ambos jóvenes colocaban un gesto de preocupación en sus rostros ante sus palabras – es por ello que les pido que lo cuiden y, si algo llega a ocurrir me avisen sin demora.
- No se preocupe Zewu-Jun – le aseguro Sizhui – cualquier cosa que llegue a suceder, le avisaremos sin duda alguna.
El primer jade asintió con una sonrisa, agradeciéndoles el apoyo brindado. Desenfundo su espada y emprendió su viaje hacia el clan Jiang en Yunmeng.
Una vez el líder del clan Lan se perdió en el horizonte, ambos jóvenes bajaron la cabeza, preocupados por la tensa situación que se vivía dentro de la montaña de Gusu.
- ¿Crees que todo esté bien mientras Zewu-Jun se encuentra en Yunmeng?
- No lo sé – respondió Sizhui – pero, Zewu-Jun tiene razón, los ancianos nunca han favorecido a mi madre y, lo sucedido…
Para ninguno de los dos era un secreto los muchos rumores que se habían extendido dentro del clan que, aunque por sus reglas debían mantenerse en silencio, cuando ninguno de los maestros o ancianos escuchaba, se comentaban dentro de los discípulos y, el que juzgaran a Wei Wuxian sin saber realmente lo que sucedió, provocaba que un sentimiento de tristeza y dolor se apoderara de sus pechos, sobre todo cuando ambos adoraban al mismo.
- Sizhui – lo llamo Jingyi haciendo que girara su cabeza para verle – no te pongas así, estoy seguro que todo saldrá bien – dijo tratando de que sus palabras los animara a ambos.
- …
- Entiendo lo difícil que es la situación pero, hablamos de Hanguang-Jun y el maestro Wei, ambos han sobrevivido a muchas cosas, a una guerra, a malentendidos entre ambos e incluso superaron a la misma muerte y su amor se ha mantenido sin flaquear un solo segundo así que, debemos confiar en ellos.
- Pero… Los ancianos… Ellos podrían separarlos y madre…
Jingyi hace un gesto de molestia y golpea las mejillas del alfa con sus manos, acunando su rostro entre ellas antes la clara sorpresa del mismo.
- Todo saldrá bien – le repitió - ¿no eras tú el que siempre decía que ambos son fuertes e inseparables?
- Yo…Si…
- Entonces, ¿Por qué no confiar en eso? – Soltando el rostro del alfa – además, si algo sale mal, le avisaremos a Zewu-Jun y el hará lo que sea por protegerlos – alzando sus manos convertidas en puños y sonriendo abiertamente – nuestro líder puede ser alguien tranquilo pero siempre ha demostrado ser alguien decidido cuando se trata de ir contra esos viejos.
- Jingyi – lo llamo con una suave risa al escuchar cómo se refería a los ancianos – esos viejos son los venerables ancianos de nuestro clan.
- ¿Y?, no dejan de ser viejos – susurro con una sonrisa.
Ambos rieron por lo dicho.
- Tienes razón – apoyo Sizhui – debemos confiar en mis padres y en nuestro líder.
- Exactamente – sonriendo al ver como el ánimo del alfa había mejorado – bien, tengo que ir a alimentar a los conejos, es mi turno esta semana – girándose sobre sus talones para comenzar a subir las escaleras.
Sizhui sonrió y comenzó a seguir a su compañero.
- Oh, casi lo olvido – menciono Jingyi girándose – hace unos días, recibimos una carta de Ouyang ZiZhen.
- ¿Ouyang ZiZhen? – repito con sorpresa.
El joven era un alfa, hijo del lider del clan Ouyang, aunque esta era algo pequeña pero sus lazos con los cuatro grandes clanes se habían afianzado con el paso de los años. Aunque al principio su padre se negaba a que visitara Gusu por la convivencia que mantendría con Wei Wuxian, después de un tiempo dicha negativa fue mermando, sobre todo cuando se dio cuenta que su hijo mejoraba su cultivo tras las enseñanzas de este además, de volverse alguien más abierto y valiente durante las cazas nocturnas, algo que lo diferenciaba de su padre.
Con el tiempo la amistad entre los tres había crecido, lo cual se veía reflejado en las salidas que tenían en Caiyi cuando ZiZhen visitaba la ciudad por negocios de su familia. Aunque de un tiempo a la fecha, había notado cierta atención del joven alfa hacia Jingyi, lo cual le intrigaba ya que no recordaba que fueran tan cercanos o amigos íntimos… O quizás solo estaba viendo cosas donde no las había.
- ¿Conto algo nuevo? – pregunto alejando sus pensamientos.
- Menciono que el próximo fin de semana vendrá con su padre a Caiyi por unos asuntos y como será solo por ese día, nos pidió vernos para convivir un rato mientras su padre termina sus asuntos.
- Oh, eso es genial, hace mucho que no lo vemos – aseguro con una sonrisa - ¿Zewu-Jun lo sabe?
- Mmm… Hablamos con él y nos concedió el permiso, mientras regresemos antes del toque de queda no deberíamos tener problemas.
- Seguro será un buen fin de semana y hay muchas cosas que contar, espero se diviertan.
- ¿No piensas venir con nosotros? – pregunto con algo de decepción.
- Me temo que me será imposible, tengo que realizar algunas actividades que el maestro Qiren me impuso. Se acerca la ceremonia de mayoría de edad así que…
- Entiendo – respondió Jingyi con poco ánimo.
Sizhui sonrió y acaricio suavemente la cabeza del omega.
- No te preocupes por mí, tú y los demás diviértanse – le aseguró – después me contaras como estuvo su reunión.
El omega se sonrojo por la caricia, sonrió ampliamente y asintió con su cabeza.
- Solo recuerda que nuestro clan no soporta muy bien el alcohol – le dijo comenzando a caminar – así que, lo mejor es no recurrir a él.
- Lo sé – le respondió comenzando a seguirlo – aunque eso no se aplica tanto a mi persona.
- Que soportes un poco más el alcohol que los demás nos significa que tienes permitido beber.
-¿Ha?, ¿ni siquiera un trago? – le pregunto con sorpresa.
- Aun eres menor de edad.
- ¡El maestro Wei bebe desde los quince!
- Él fue criado en otro clan.
- ¡Pero actualmente es el cónyuge de Hanguang-Jun y lo dejan beber!
- Él es un caso especial.
-¡Sizhui!
Los dos continuaron discutiendo mientras subían las enormes escaleras, hasta que, un extraño ruido capto la atención del omega.
- ¿Escuchaste eso?
- ¿Qué cosa? – pregunto Sizhui deteniéndose unos pasos más delante de su compañero.
- Pues… Creo escuche un ruido pero…- dirigiendo sus vista hacia unos arbustos cercanos, el cual comenzó a moverse – Eso.
La mirada de Sizhui se posó sobre el mismo arbusto y, movidos por su curiosidad comenzaron a acercarse a él, buscando la razón de aquel movimiento pero, cuando estaban por apartar las ramas, un pequeño conejo salto de entre ellas.
- ¿Un conejo? – Jingyi parpadeo por la sorpresa.
- Seguramente se perdió y no supo cómo regresar – dijo tomando al pequeño conejo entre sus manos – algunas veces se salen del área y siguen caminando sin saber a dónde ir.
- Vaya con su mala orientación – riéndose del pobre animalito.
- Las personas también se pierden – le aseguro entregándoselo – es mejor regresarlo con los demás.
Jingyi asintió y lo tomo entre sus brazos, antes de que ambos continuaran su camino, sin percatarse de la verdadera figura tras el arbusto quien, una vez ambos se perdieron de su vista y se aseguró que ya no había nadie en el área, salió de entre los mismos.
- Eso estuvo cerca – dijo Wei Wuxian soltando un suspiro.
Retomando su camino hacia la salida de la montaña.
- ¿Seguro que no te molesto? – Pregunto Li Wang – los ancianos dijeron que te acompañara pero, si te causa conflicto.
- No, está bien – le aseguro – tienen razón, quien mejor que el líder para ayudarte a conocer todo lo que nuestras tierras poseen – tratando de sonreír – "aunque la intenciones de los ancianos difieren de simples recorridos" pensó para sus adentros.
Desde que Li Wang había sido presentado ante todo el clan como el hijo del difunto Jin Guangyao, los ancianos habían procurado que el joven estuviera a su lado desde el amanecer al anochecer. A donde quiera que Jin Ling debía ir como líder de la secta Jin, Li Wang debía acompañarlo poniendo como excusa que el mismo no conocía las tierras del clan y, como líder que era debía guiarlo, enseñarle y presentarle conforme hacia sus actividades.
Sabía perfectamente que todo mundo se había tragado aquel cuento pero, dentro de sí sabía que los ancianos hacían aquello no por ser amables con el joven cuyo padre murió hace cinco años, la verdadera razón detrás de esas "consideraciones" para con el alfa, era que aprendiera todo, desde tratar con las personas más humildes hasta las más adineradas dentro de sus tierras, las conexiones que tenían con otros clanes, la forma en cómo debía hablar ante la secta… Todo lo que Jin Ling hacia dentro el clan como el actual líder que era, Li Wang debía aprenderlo, todo con el único fin de sustituirle una vez consideraran que el joven estaba listo para ello.
Aun cuando deseaba negarse a su petición y dejar a Li Wang, conocía las consecuencias de hacerlo, los ancianos ya estaban sobre de él, buscando cualquier falla para usarla en su contra por lo que, por el momento solo podía seguir las órdenes de aquellos viejos y buscar una manera de mantener su posición como líder.
- ¿Y a donde vamos hoy? - pregunto con una sonrisa.
- Pues…
Jin Ling callo de pronto cuando sus ojos divisaron a una figura vestida de negro, la cual subía lentamente las enormes escaleras y cuya coleta era ondeada por las brisa.
-¿Tío Wei? – pregunto con sorpresa al ver al omega subir las escaleras.
Wei Ying alzo la cabeza al escuchar su nombre y una suave sonrisa apareció en su rostro al ver a su sobrino.
- ¡Jin Ling! – lo llamo con alegría y subió los escalones que faltaban para acercarse.
Tanto Jin Ling como Li Wang estaban sorprendidos por la repentina llegada del cónyuge del segundo maestro de Gusu, sobre todo porque no había sido enviada alguna carta o aviso informando dicha visita. Motivo por el que un mal presentimiento se instaló en el pecho del omega más joven.
- Tío… ¿Qué haces aquí? – volvió a preguntar.
- Deje un asunto sin concluir es por eso que vine tan pronto pude – dijo a sabiendas que en parte era una mentira.
- ¿Qué asunto es tan importante como para que vinieras sin previo aviso? – le pregunto enarcando una ceja.
- Lo suficiente como para que no recibieras aviso del mismo – esquivando la pregunta hecha.
Aquello intrigo a Jin Ling. Ya que no era propio de la secta Gusu Lan no enviar alguna carta avisando de la llegada de algún integrante del mismo porque, aun cuando su tío no tenía buena relación con los ancianos y con el viejo maestro Qiren, pertenecía al clan Lan y por ende, lo correcto y formal era avisar… Y el hecho de que Sizhui le dijera que por el momento no podían recibir a nadie externo le genero más incertidumbre.
Algo ocurría en Gusu y que su tío simplemente apareciera sin aviso, se lo confirmaba.
- Estas evadiendo la pregunta – le aseguro Jin Ling - ¿Qué ocurre?
Wei Ying guardo silencio, no queriendo responder ya que no era un tema fácil de decir, sobre todo cuando la vida de su sobrino podría cambiar de un momento a otro.
- Pues…- buscando una forma de desviar el tema hasta que se percató de la presencia del joven alfa – Oh, joven Wang no lo salude, que descortesía de mi parte.
Jin Ling frunció el ceño al ver que su tío le ignoraba a propósito.
- No se preocupe maestro Wei – haciendo una reverencia – Después de todo el joven Rulan es el líder del clan, es obvio que deba saludarlo antes que a nadie.
Wei Ying sonrió levemente.
- Pero, al igual que el joven Jin Ling, me sorprendió verle – dijo con calma – después de la forma en como partieron, pensé que volveríamos a verle después de algún tiempo.
- Sí… Son problemas que todos los clanes tienen, ya sabes.
- Entiendo.
- Pero dejemos eso, ¿Se ha portado bien mi sobrino?, ¿te ha ayudado a incorporarte?
-¡Oye! ¡¿qué significa eso?! – levanto la voz Jin Ling.
Wang rio por lo bajo.
- El joven Jin Ling ha sido muy amable conmigo y me ha brindado su apoyo para que me acostumbre al clan, incluso los ancianos han sido muy considerados conmigo.
"Obviamente que lo son" pensó Jin Ling cruzándose de brazos.
- Veo que finalmente portas los colores del clan Jin – comento observando al joven alfa – Me recuerdas un poco a tu padre.
- Muchos me han dicho lo mismo – respondió bajando la mirada y dibujando una sonrisa.
- Espero… No sigas sus pasos – le dijo con una expresión seria – Meng Yao fue…
- Lo sé, me asegurare de ser mejor que él y no cometer los mismos errores.
Wei Ying asintió, esperando que aquellas palabras fueran dichas referentes a un camino correcto y no lo contrario.
- Bien, si ya terminaron – hablo Jin Ling – Ahora si puedes decirme… ¿Estas bien? – pregunto al ver como su tío comenzó a sudar y a respirar de forma agitada.
- ¿He? – Wei Ying respiro profundamente y respondió – Sí, solo que no estoy acostumbrado a usar a Subían ya sabes, siempre es Lan Zhan quien me lleva a todas partes.
Jin Ling rodo los ojos.
- Deberías comenzar con viajes cortos, Gusu Lan y Torre Koi están demasiado lejos… Aunque ahora tienes un núcleo de oro, si no te acostumbras adecuadamente te agotaras muy rápido – le reclamo con cierta preocupación.
- Wow, ¿fue preocupación lo que escuche en tu voz?
- ¡¿Qué?! ¡Claro que no, yo solo…!
- Es normal que se preocupe – intervino Li Wang – después de todo, usted es su tío y preocuparse por la familia es lo más normal.
- ¡Tú no te metas! – le riño Jin Ling - ¡Y tu deja de reírte! – regresando a ver a su tío.
- Lo siento, solo que cuando te comportas así me recuerdas a Jiang Cheng.
- Pues… Claro, es mi tío, obviamente algunas cosas son de familia – dijo entre dientes.
- Debe ser genial tener familia con la cual discutir.
- ¿No tienes más familia por parte de tu madre? – pregunto Jin Ling.
- Me temo que no, mi madre era huérfana así que no hay más familia por parte de ella pero, me alegro saber que al menos por parte de mi padre tengo primos y tíos en la rama secundaria.
Jin Ling bufo.
- Yo no me alegraría tanto, la mayoría son unos idiotas.
- ¿Por qué lo dices?
- Pues…
Ambos jóvenes comenzaron a discutir entre ellos, siendo observados por Wei Ying, quien solo los regresaba a ver con una sonrisa en su rostro. Mientras lo hacía, su mirada se posó sobre su sobrino, comenzando a escudriñar cada detalle en el rostro del mismo, la forma de sus ojos, la nariz, los pómulos, buscando algún rasgo que le dijera que lo que aquel diario le mostro estaba mal, que simplemente fue una mala decisión del momento y al final su cuñado se arrepintió.
Los rasgos que su sobrino poseía eran los propios de su Shijie, era imposible que no fuera su hijo pero, aquello podía ser producto de los aromas de la misma y el pavo real. Definitivamente necesitaba respuestas y la incertidumbre le estaba matando.
"Jin Ling… Definitivamente… Tú no puedes ser…"
De un momento a otro sintió como todo comenzaba a darle vueltas, la respiración se volvía cada vez más pesada y las náuseas volvieron a asaltarlo.
- Créeme, es mejor que no… - regresando a ver a su tío - ¿Tío Wei?
- … - no le respondió y se llevó una mano hacia su boca, intentando con todas sus fuerzas no vomitar.
- ¿Maestro Wei? – Li Wang dio un paso al frente al ver la palidez en el rostro del omega mayor.
En ese momento, el mundo pareció ir más despacio.
En un instante paso de estar frente ambos jóvenes a ser sujetado por los mismos, quienes impidieron que cayera de golpe al suelo.
- ¡Tío Wei! – Lo llamo Jin Ling con preocupación - ¡¿Estas bien?!
- ¿Nos escucha? – secundo Li Wang.
Poco a poco su mundo se fue oscureciendo, siendo la cara de ambos jóvenes lo último que vio antes de perderse en la inconciencia.
Con calma analizaba los últimos reportes hechos por los discípulos de su clan, colocando anotaciones y calificaciones correspondientes a las mismas. Reconociendo los logros y puntualizando las fallas, sobre todo de aquellos alumnos que pertenecían a la rama principal del clan Lan, los cuales tenían un deber moral con el mismo, ser el ejemplo de los demás discípulos para que mejoraran su cultivo y se esforzaran en su crecimiento como cultivadores.
Estaba orgulloso de sus años como maestro, su historial contaba con miles de cultivadores honorables y con una fuerte base de cultivo, por lo que no era una sorpresa que muchos líderes de secta desearan que sus hijos fueran educados en Gusu Lan, para que se formaran como cultivadores. Algo que le hacía sentirse orgulloso, sino fuera por la única mancha en su vida y que a día de hoy seguía recordándoselo.
Recordar su fracaso siempre le hacía estresarse y tener que recordarse miles de veces que no era su culpa que Wei Wuxian terminara como lo hizo, si bien el chico era un prodigio como cultivador, sus malos hábitos y su despreocupada personalidad hacia las reglas fueron la principal causa de ello… Esa experiencia le hizo reforzar sus creencias y ser más estricto con sus alumnos, imponerles las reglas, educarlos con dedicación y no flaquear en ello, solo así evitaría que otro cultivador como aquel omega apareciera en el mundo.
Es por ello que de todos los discípulos, Sizhui y Jingyi tenían su atención, eran los mejores de cultivadores de su generación y los últimos en ser evaluados ese día.
El primero, aunque no era un Lan por sangre, había crecido con sus creencias y reglas, siendo un alumno ejemplar, destacando en las cazas nocturnas, en los estudios y en la forma de comportarse hacia los demás, un chico que sin duda podría ser tomado en cuenta a futuro como heredero de su sobrino Xichen, siempre y cuando tanto él como Wangji no llegasen a tener hijos sanguíneos a futuro, lo cual esperaba arreglar pronto.
En cuanto a Jingyi… El chico era un caso especial.
No negaba sus habilidades ni su base de cultivo, siempre sobre salía a lado de Sizhui pero, su personalidad tan parecida a Wei Wuxian salvo que él si trataba de seguir las reglas aunque fallaba miserablemente, le hacía preguntarse a diario que había hecho mal durante toda su vida y educación, para que su sobrino terminara siendo parecido en cuanto a personalidad a ese omega descarriado que tenía como sobrino político.
- Sizhui – bajando el reporte dado por el mismo – excelente como siempre, sin duda alguna pones en práctica todo lo que nuestro clan te ha enseñado – tocando su barba y sonriendo con orgullo.
- Le agradezco sus palabras Maestro – haciendo una pequeña reverencia.
Qiren asintió y tomo el siguiente reporte.
- Jingyi – regresando a ver al omega y soltando un suspiro – Sigues cometiendo las mismas fallas, tu reporte tiene errores ortográficos, usas demasiadas palabras, no eres conciso ni detallas correctamente los hechos – Negando con su cabeza – ni hablar de las reglas que has roto esta semana.
- ¡Pero maestro!
- ¡No se permiten los ruidos fuertes! – le riño Qiren.
Jingyi bajo la cabeza.
- Eres un excelente cultivador en las cazas nocturnas, tienes una intuición muy aguda y trazas planes poco ortodoxos durante las mismas pero funcionales, pero fallas en todo lo demás.
- …
- Vuelve a escribir el reporte y corrige las fallas, además copiaras las reglas del clan y los códigos de las cazas nocturnas durante una hora por una semana en la biblioteca – le ordeno a lo cual Jingyi asintió.
- Pueden retirarse.
Ambos asintieron y, cuando estaban por salir del despacho un discípulo llego corriendo, con la respiración agitada y un gesto de preocupación en el rostro. Qiren frunció el ceño al ver la forma en como llego el discípulo, remidiéndole sobre correr cundo estaba prohibido hacerlo.
- Lo siento maestro – se disculpó el discípulo – pero, tenía que venir enseguida e informarle.
- Habla – le dijo con molestia.
- Maestro Qiren… El maestro Wei…
- ¿Que con él? – Pregunto con algo de enojo - ¿Ahora que quiere?
El discípulo trago con dificultad, temiendo informar lo sucedido.
- ¡Habla!
- El maestro Wei… Se fue.
- ¡¿Qué?! – levantándose de golpe.
Tanto Sizhui como Jingyi no emitieron palabra alguna, sorprendidos por lo que acababan de escuchar.
- ¡¿Cómo sucedió?! – Pregunto acercándose al discípulo - ¡Él se encontraba aislado y sin forma de salir de la montaña!
- Pues, cuando notamos que el discípulo encargado de llevar sus alimentos no regreso de su tarea, fuimos a cerciorarnos de que todo estuviera bien pero, cuando llegamos… El maestro Wei lo dejo inconsciente y robo su pieza de jade.
- Ese omega… - murmuro entre dientes - ¡Reúne a unos cuantos discípulos y rastréenlo, cuando lo encuentren avísenme, iré personalmente por él!
- ¡Como ordene! – dijo el discípulo haciendo una reverencia y saliendo del despacho.
Qiren se giró para enfocar a Sizhui y a Jingyi.
- Sizhui.
- Sí.
- Estarás a cargo hasta que regrese.
- Como ordene maestro.
Qiren les dedico una última mirada antes de dar media vuelta y salir del lugar.
Una vez se quedaron solos regresaron a verse.
- ¿Tu sabias algo de eso? - le pregunto Jingyi.
- No tenía idea, la última vez que estuve con él fue ayer durante la cena pero, no note indicios de que planeara algo así.
- ¿Crees que realmente huyo?
- No lo creo, madre no haría algo que perjudicara a padre… Además dijo que cumpliría el castigo para que pudiera verlo.
- ¿Entonces?
- Siento que algo ocurrió, madre no se iría si no tuviera una razón para ello.
- ¿Y qué haremos?
- Por ahora solo podemos hacer una cosa…
- …
- Le avisare a Zewu-Jun.
- Pero acaba de irse…
- Lo sé pero, no tenemos de otra.
-….
- Jingyi… Necesito que vayas con el maestro Qiren y ayudes a buscar a mi madre.
- ¡¿Qué?! – Sorprendido por la petición – dudo que el maestro Qiren me permita ir, sabe lo cercanos que somos.
- Y justamente por eso te lo pido, tú y yo lo conocemos, probablemente fue a algún lugar conocido.
Jingyi lo regreso a ver con dudas pero, al notar la mirada llena de preocupación del otro, dejo escapar un suspiro y asintió.
- Iré – respuesta que hizo sonreír al joven alfa – ayudare a buscarlo y, si el maestro Qiren hace algo, al menos me tendrán como testigo.
- Gracias Jingyi.
El agradecimiento acompañado por aquella sonrisa le hizo sonrojar ligeramente, teniendo que negar con su cabeza y girarse un poco con la intención de irse.
- Iré con el maestro Qiren – dijo con una sonrisa nerviosa.
- Mmm… Yo le avisare a Zewu-Jun de lo ocurrido.
Jingyi asintió y tras despedirse salió del despacho dejando a su mejor amigo con la ansiedad de no saber qué sucedería con su padre omega.
Lentamente sus ojos se fueron abriendo, parpadeando un par de veces para que estos se acostumbraran al lugar. El aroma a incienso inundaba el lugar, el color amarillo lo envolvió de golpe y el suave llamado de una persona capto su atención. Giro su cabeza para enfocar al dueño de aquella voz, encontrándose con el rostro un tanto preocupado de su sobrino, quien se encontraba sentado a su lado.
- Tío Wei – le llamo nuevamente - ¿Cómo te sientes?
- Como si me hubiesen golpeado todo el cuerpo – le respondió emitiendo un leve quejido.
- Eso es normal, viajaste desde Gusu y con tu nivel de energía espiritual tan bajo, era obvio que te desmallarías.
Wei Ying simplemente ignoro el seudo regaño y comenzó a incorporarse sobre la cama.
- ¿Que te tiene tan estresado como para que tu energía espiritual se debilitara y se volviera un caos? – pregunto con molestia.
- Cosas de adultos – respondió.
- Puedes decirme, soy un adulto también – haciendo un pequeño puchero.
Wei Ying rio ante el gesto.
- Son asuntos que pertenecen al clan Lan por lo que no puedo decírtelo.
Su sobrino chasqueo la lengua y desvió la mirada.
Al ver la molestia en su sobrino solo pudo sonreír y moverse hasta quedar sentado en la orilla de la cama.
- ¿Cómo siguen las cosas?, con la llegada de Li Wang seguramente las cosas se habrán puesto algo tensas.
Jin Ling se levanta de su lugar para sentarse a su lado en la cama.
- Es soportable – indico sin regresar a verle – siempre y cuando los ancianos no se metan.
- ¿Han hecho algo?
- Susurran constantemente, cuando están con los demás discípulos y me ven pasar, ellos comienzan a hablar de cómo los alfas del clan Jin siempre han sido honorables, fuertes y grandes líderes, que una muestra de ello es el gran cultivo de Li Wang, que para no haber tenido mucho entrenamiento era sin lugar a dudas un prodigio y seguramente sería un gran líder algún día si se le da la oportunidad - apretando las manos mientras terminaba de hablar.
Wei Ying extiende su brazo para atraer el cuerpo de su sobrino y abrazarlo suavemente.
- No te dejes amedrentar por ellos, es justamente lo que esos viejos buscan, simplemente sigue lo que tu corazón te dicta y esfuérzate diariamente para que tu clan siga creciendo.
Jin Ling no responde y solo asiente con su cabeza.
Wei Ying sonríe, le da un pequeño apretón en su brazo y se levanta de la cama, acercándose a la pequeña mesa que está en la habitación y poder servirse un poco de agua.
- Ahora que lo pienso – girándose para ver a su sobrino - ¿qué hora es?
- Son las siete.
- Oh, no es tan tarde – dijo con calma y tomo un sorbo del vaso con agua.
- De la mañana.
Al escuchar aquellas palabras, escupió el agua que trataba de beber por la sorpresa que le produjo, regresando a ver nuevamente a su sobrino mientras su rostro palidecía.
- ¿Pase toda la noche aquí?
- Sí, tu energía espiritual estaba demasiado baja y tu cuerpo necesito todo ese tiempo para recuperarse – le aseguro Jin Ling cruzándose de brazos - ¿Por qué preguntas?
"No es posible… A esta hora Qiren ya sabe que no estoy en Gusu y seguro están buscándome" pensó con algo de miedo "Esto sin duda no me traerá nada bueno"
Tratando de tranquilizar sus nervios, dejo el vaso ya vacío sobre la mesa y se giró con la intención de despedirse de su sobrino pero, antes de que pudiera articular alguna palabra, sus ojos notaron la misma cadena que había visto en la fiesta rodeando el cuello del mismo.
- Jin Ling… Desde tu cumpleaños, hay algo que me tiene intrigado.
- ¿Qué cosa?
- Lo que rodea tu cuello… Nunca lo había visto - señalando la cadena.
El joven omega baja la mirada para ver lo que su tío señala, alzando la cadena con su dedo anular para mostrárselo.
- ¿Esto?
- Sí…
Jin Ling pasa sus manos por su cuello y saca la cadena del mismo, para alzarla y dejarla frente a su tío.
- Es un recuerdo que mis padres me dejaron.
Los ojos de Wei Ying se ampliaron al observar por completo la cadena, su respiración se agita y un súbito mareo lo asalta, teniendo que apoyarse en el mueble más cercano mientras las lágrimas comienzan a caer por sus mejillas.
- ¿Tío? – Levantándose de la cama - ¿qué sucede?
Wei Ying niega con su cabeza y se limpia las lágrimas antes de responder.
- No es nada…Solo me sorprendiste.
- …
Ante la mirada confundida de su sobrino, Wei ying pasa sus manos por su cuello y saca la cadena que se mantenía oculta entre sus ropas para muéstrasela. Jin Ling se sorprende al verle y regresa a ver su propia cadena.
- Ese es…
- La otra mitad de ese dije.
- No entiendo… ¿Por qué?
- Este dije originalmente perteneció a mis padres pero, como sabes, ellos murieron durante una cacería nocturna cuando era pequeño.
- Sí, alguna vez el tío Jiang Cheng lo comento.
- Mi madre me dejo la mitad para que lo cuidara mientras que la otra se perdió cuando ambos murieron. Hasta hace poco encontré la otra mitad en Caiyi y Jiang Cheng lo compro para mí.
- Pero… Si este dije es tuyo, ¿Por qué mis padres lo tenían?
Wei Ying se relamió los labios y respondió.
- Hace años, antes de que nacieras se lo di a tu madre para que lo cuidara ya que, con los problemas que tenía era probable que lo perdiera y, si hubiese estado conmigo cuando fallecí en el asedio, sin duda algún se hubiese perdido para siempre.
- Eso significa… Que este dije es tuyo – dijo con algo de tristeza y extendiéndoselo para que lo tomara.
- No – tomando la mano de su sobrino para que envolviera el dije con la misma – este dije es tuyo, yo se lo di a mi Shijie después de todo – sonriéndole dulcemente.
- ¿Estás seguro?
- Sí además, ya tengo la otra mitad y estoy seguro que mi Shijie querría que lo tuvieras.
Las mejillas de Jin Ling omega se tornaron de color carmín mientras asentía con una pequeña sonrisa en su rostro.
− Muy bien − tomando la cajita entre sus manos − yo guardare el dije hasta que mi sobrino nazca, estoy segura que amara este objeto tanto como tú lo haces.
Ella sonrió dulcemente mientras su querido hermano solo apretaba con fuerza sus manos.
El breve recuerdo de su hermana logro humedecer nuevamente sus ojos, comenzando a llorar sin poder evitarlo.
"Shijie… Al final, cumpliste tu promesa" pensó sin dejar de llorar.
- ¿Por qué lloras? – Pregunto Jin Ling al verle nuevamente en ese estado - ¿Te sientes mal?
Su tío no contesto y simplemente lo envolvió entre sus brazos, sorprendiéndolo grandemente por la repentina muestra de afecto.
- ¿Pero qué…?
Jin Ling trato de romper el abrazo pero, al notar un ligero temblor por parte de su tío ceso el intento y, aun con algo de vergüenza, correspondió el abrazo, percibiendo como el suave aroma a jazmín proveniente de las feromonas de su tío comenzaba a envolverlo, llenándole de un cálido sentimiento que le hacía sentirse feliz.
No supieron cuánto tiempo estuvieron envueltos en ese cálido abrazo pero, solo se separaron cuando, el sonido de alguien tocando la puerta capto su atención.
- ¡Pase! – indico Jin Ling, alejándose de su tío.
La puerta se abrió y una joven de la servidumbre entro al lugar, haciendo una pequeña reverencia al estar frente a ambos.
- Jóvenes maestros.
- ¿Que sucede?
- Perdonen la interrupción pero, hay invitados quienes requieren su presencia.
- ¿Invitados?, no tengo programada ninguna reunión el día de hoy – cruzándose de brazos - ¿de quién se trata?
- Son representantes del clan Lan.
El cuerpo de Wei Ying se tensó al escuchar aquellas palabras.
- ¿Gusu Lan? – pregunto con curiosidad y regresando a ver a su tío, quien tenía el rostro algo pálido - ¿mencionaron el motivo de su visita?
La joven asintió.
- Demandan que el maestro Wei regrese de inmediato a Gusu con ellos.
"¿Cómo fue que supieron que estaba aquí?" se preguntó, sintiendo como sus nervios aumentaban y las náuseas amenazaban con asaltarlo.
Jin Ling regreso a ver a su tío y suspiro.
- ¿Quiénes son los que están esperando?
- Me temo que no reconocí a la mayoría de los visitantes pero, el joven maestro Lan Jingyi y el honorable maestro Qiren estaban entre ellos.
Wei Ying trago con fuerza.
- Comunícales que en unos momentos estamos con ellos.
La joven asintió y tras despedirse de ellos, salió de la habitación.
- ¿Puedo saber por qué el maestro Qiren vino personalmente por ti? – le pregunto al intuir que algo había sucedido y su tío estaba inmiscuido.
Wei Ying suspiro.
- Que venga por mí, significa que estoy en problemas – murmuro entre dientes
Ambos detuvieron sus pasos cuando estaban a menos de siete metros de los representantes de Gusu Lan y, tal como la joven sirvienta lo había mencionado, Lan Qiren se encontraba entre los mismos, dando indicaciones a los discípulos que habían acudido junto con él, con la firme intención de llevarle de regreso a los recesos de la nube y, para su mala suerte, quizás para enfrentar un juicio en su contra.
Ninguno de ellos se había percatado de su llegada, salvo Lan Jingyi quien al verlos y dar una rápida mirada a los demás, se alejó y corrió a su encuentro, con la preocupación marcando su rostro.
- Maestro Wei – dijo el omega al llegar a su lado.
- ¿Cómo fue que me encontraron? – pregunto directo y sin rodeos.
- El maestro Qiren dijo que lo más probable es que vinieras con las personas que consideraras familia así que, envió a algunos discípulos a Yunmeng a investigar y al no encontrar nada, acudieron a este lugar.
- ¿Jiang Cheng sabe que…?
- No, fueron muy precavidos, ya sabe… El maestro Qiren no quiere que se sepa.
- Ya veo.
Jingyi se mordió el labio inferior, acto que no pasó desapercibido por Wei Wuxian.
- ¿Que sucede?
- Maestro Wei, ¿Por qué escapo? – Pregunto con pena – el maestro Qiren y los ancianos están furiosos.
Wei Ying suspiro.
- No escape – contesto – tenía un asunto que resolver en Torre Koi por eso vine.
- ¿Qué es eso de que los ancianos Lan están furiosos y que escapaste?
Ambos se giraron y observaron a Jin Ling, quien se había mantenido al margen de la conversación la cual, le había resultado extraña e inusual, sobre todo cuando mencionaron el supuesto escape de su tío Wei.
- No es nada de lo que debes preocuparte.
- Pero…
- Ya tienes suficientes problemas como para sumarle los míos – le aseguro con una sonrisa.
Jin Ling no se convenció con aquella respuesta pero, por el ambiente algo tenso que lograba percibir en el ambiente, supuso que era algo grabe y que su tío no quería involucrarle, por lo que simplemente asintió con frustración.
- Jingyi – llamando al mejor amigo de su hijo - ¿Dónde está A-Yuan? – pregunto al no ver al joven alfa entre los demás discípulos.
- Sizhui se quedó en Gusu a cargo de todo mientras el maestro Qiren no está además…
- ¿…?
- Zewu-Jun – fue lo único que dijo.
En ese momento comprendió el por qué la ausencia de su hijo. Gracias a uno de los discípulos que había entregado su desayuno, supo que su cuñado había dejado Gusu Lan por asuntos que debía atender en Yunmeng, lo cual le indico que el primer Jade acudió a su antiguo hogar con el único propósito de reconciliarse con su hermano, algo que le hacía un poco de gracia ya que Xichen no había hecho nada malo como para que tuvieran una "pelea" como tal, siendo su querido hermano y sus celos infundados los verdaderos motivos.
Suspiro. Solo esperaba que su hermano tuviera un mejor final que él, ya que si hablaban de problemas, los suyos no eran fáciles de arreglar como una riña marital.
- A-Yuan espera que Zewu-Jun regrese para ayudarme – dijo con algo de vergüenza.
Jingyi asintió.
"Dudo que el mismo Zewu-Jun pueda ayudarme esta vez" pensó para sus adentros.
Wei Ying levanto la vista y se encontró con la mirada de Lan Qiren, quien lo regresaba a ver con una furia que nunca le había visto antes al viejo maestro.
"Está realmente furioso" pensó.
Respiro profundamente y tomando un poco de todo esa valor que siempre tenía cuando enfrentaba los problemas, comenzó a caminar los metros que lo alejaban de los demás miembros del clan Lan, siendo seguido por un inquiero Jingyi y un molesto Jin Ling.
Tanto Jin Ling como Wei Ying hicieron una reverencia a modo de saludo cuando estuvieron frente al viejo maestro de los Lan.
- Bienvenido nuevamente Maestro Qiren – saludo Jin Ling – me temo que no estaba al tanto de su pronta llegada ya que no recibimos previa notificación de la misma.
- Ofrezco mis disculpas por nuestra abrupta llegada pero, era indispensable nuestra presencia.
- ¿Puedo saber los motivos?
- El maestro Wei abandono los recesos de la nube sin permiso alguno y tuvimos que venir por él.
Jin Ling enarco una ceja al escuchar la palabra "permiso" en la explicación del viejo maestro Lan.
- ¿Desde cuándo mi tío requiere permiso para visitar el clan Jin? – pregunto un tanto intrigado por la situación ya que las palabras del alfa lo hacía sonar como si su tío fuera su prisionero y no su familiar político – Hace tiempo le asegure a Zewu-Jun que las puertas de nuestro clan siempre estarán abiertas para mi tío Wei y, si él lo desea, puede visitarnos en el momento que él lo requiera sin necesidad de previo aviso.
Aquellas palabras sorprendieron a los presentes, sobre todo a Wei Wuxian quien lo regreso a ver con sorpresa, sintiéndose un tanto conmovido por la forma en como su sobrino –al menos a su manera- trataba de protegerle de lo que fuera que estuviera causándole problemas.
El rostro del viejo Qiren se contrajo pero, se recuperó de inmediato, evitando caer en la sutil pero clara amenaza que el joven líder Jin le había enviado.
- Joven líder Jin…
- Jin Ling – intervino Wei Ying, interrumpiendo las palabras del viejo Qiren y evitando que ambos se internaran en una discusión por su causa – Me temo que mi visita se terminó y debo volver a Gusu a resolver algunas situaciones que se presentaron pero, prometo volver otro día y seguir molestándote – dedicándole una suave sonrisa.
- Tío Wei…
- No te preocupes, te veré después ¿de acuerdo?
Jin Ling le contuvo la mirada para asentir unos instantes después.
Wei Ying por su parte, tras pensarlo mucho atrajo al joven omega y lo envolvió entre sus brazos, abrazando fuertemente el cuerpo más pequeño, como si quisiera tenerlo ahí y no soltarlo nunca.
- Cuídate – le pidió aun con la vergüenza corriéndole por el cuerpo pero un tanto feliz por el afecto que le era dado – si necesitas ayuda…
- Lo se – le respondió, dejando un beso sobre su cabeza y soltándolo finamente.
Tras dedicarle una última mirada, Wei Ying se alejó y paso por el lado de Lan Qiren, siendo rodeado segundos después por Jingyi y los demás discípulos del clan Lan.
Qiren se despide tras hacer una reverencia y dio la media vuelta para seguir a los demás.
Por su parte, Jin Ling no podía dejar de pensar que la forma en como su tío era escoltado, le recordaba más a un criminal que estaba por enfrentar un juicio por los crímenes cometidos que a un familiar de un prestigioso clan.
つづく/ Continuara...
Entonces… ¿Jin Ling es el hijo perdido?
¿Jin Zixuan que hiciste? ;-;
Bueno, no fue un capitulo dramático pero, espero les haya gustado.
Sabemos que Wei Wuxian no debió irse de Gusu digo, bien pudo hablar con su cuñado y decirle lo descubierto pero… Hablamos de Wei Wuxian el iría a la guerra sin ningún arma y regresaría vivo jajaja
Pero en fin, ¿qué opinan?
Aún hay muchas cosas sin resolver, sobre todo ahora que Wei Ying va de regreso a Gusu y tendrá que enfrentar no solo a Lan Qiren sino, a los viejos y Xichen no está ;-;
¿Qué le espera en Gusu?
¿Zewu-Jun regresara a tiempo?
¿Y Lan Wangji? ¿Sabrá de lo sucedido?
¿Tendremos respuestas algún día?
Espero que si…
Mientras tanto, cuídense y nos vemos en la próxima actualización.
PD: Nunca les pregunte pero, ¿Que piensan de la nueva portada del fic?
