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CAPITULO XIV
- Especial Flor de Willow (Sause)-
Parte I
"Si eres orgulloso conviene que ames la soledad; los orgullosos siempre se quedan solos".- Amado Nervo.
Lentamente comenzó a abrir sus ojos.
Los rayos del sol se filtraban por la ventana del Jingshi, haciéndole arrugar el rostro cuando noto la calidez de los mismos en su cara. Con cuidado se fue levantando hasta quedar sentado sobre el amplio lecho, estirándose solo un poco y lanzando un largo bostezo.
El aroma de los alimentos recién hechos hizo que su estómago emitiera un breve sonido, indicándole que tanto él como el pequeño cachorro que crecía cálidamente en su interior necesitaban desayunar.
Tomo su túnica y se la coloco sobre sus hombros, caminando lentamente hacia el lugar de donde provenía el aroma, encontrándose con su amado alfa, quien al verlo le sonrió y dejo de lado el libro que estaba leyendo para levantarse, envolviendo en un suave abrazo a su amado omega.
- Buenos días – dijo Wei Ying, disfrutando de la calidez de los brazos de su alfa.
- Buenos días – le respondió Lan Zhan con una sonrisa - ¿dormiste bien?
- Sí, aunque… - separándose un poco para enfocar el rostro de su esposo – este pequeñín con tanto movimiento ha logrado despertarme en la madrugada.
El segundo jade sonrió ante lo dicho. Con la palma de su mano acaricio con cariño el lugar donde su hijo se refugiaba. El vientre de su omega había crecido en esos tres largos meses, maravillado de como el cuerpo de su esposo cambiaba día con día gracias al hijo de ambos, quien gracias a los cuidados impuestos por la sanadora, seguía creciendo sin problema alguno.
Aún recordaba las semanas llenas de preocupación que tanto él como su omega habían vivido. Miedos que no había externado para no preocupar al otro pero que estaban ahí sin decirlo. Guardando cada ápice de esperanza dentro de sus corazones, de que su hijo crecería sano y sin problema alguno.
Pero ahí estaba, moviéndose dentro del vientre del omega, indicándoles que seguía con ellos y que seguiría ahí, hasta el día que pudiera llegar al mundo y conocerlos.
- La ropa está dejando de quedarme – susurro el omega haciendo un puchero – y me veo gordo.
- No lo estás – respondió su esposo – nuestro hijo está creciendo, es natural que conforme pasen los meses cambie la ropa que usas.
- ¿Es por eso que la nueva ropa es blanca con nubes? – pregunto con una suave sonrisa.
Su alfa no respondió y desvió la mirada mientras sus orejas se teñían de carmín.
Wei Ying lo había notado desde hace unos días. La ropa lentamente le estaba dejando de quedar, por lo que era natural que poco a poco fuera cambiándola, ajustándola a su nueva figura conforme su bebe creciera por lo que, no le sorprendió que le confeccionaran ropa para omegas en cinta, lo curioso era el color y figuras de la mismas. Ya que estas eran blancas con nubes, muy diferentes de sus colores oscuros y rojos que usualmente portaba.
Aquello le resultaba gracioso, sabía que su esposo tenia cierto deseo de verle portar la ropa del clan Lan, deseo que solo le cumplía cuando acudían a eventos formales donde ambos aparecía como los compañeros de cultivo que eran pero, con su actual condición, le había dado la excusa perfecta al mismo para vestirlo con la ropa de su clan sin que pudiera objetar.
No es como si le fuera a negar el pedido, al menos no por ahora, ya cuando su cachorro naciera, definitivamente toda esa ropa blanca y pulcra se iría a lo más profundo del guardarropa.
- Lan Zhan, Lan Zhan… ¿Acaso quieres decirle a todo el mundo de la cultivación que soy tuyo? – le volvió a preguntar, usando un tono de voz suave y juguetón – creo que con solo ver mi vientre y percibir tu aroma en mi piel, cualquiera sabría que no soy un omega libre.
- Solo lo dejo claro – murmuro el segundo jade, haciendo que su omega riera por la clara posesividad de su alfa.
- Que hare contigo – alzándose un poco para besar los labios de su alfa – Soy tuyo así como tú eres mío.
- Lo soy – pegando su frente con la de su omega mientras ambos sonreían, separándose un segundo después cuando un sonido proveniente del vientre del omega los alerto.
- Tu hijo tiene hambre – declaro el omega sin perder su sonrisa.
- ¿Solo él? – pregunto con un poco de diversión.
- Bueno… Ambos, pero definitivamente el glotón es él.
Lan Wangji sonrió y lo guio hacia la mesa, donde el desayuno del omega ya se encontraba servido, a la espera de que este procediera a tomarlo.
Lentamente el omega comenzó a tomar el desayuno, el cual consistía en jugos, alimentos bajos en grasas y elaborados con verduras, frutas picadas y un poco de leche. Aun cuando extrañaba las carnes y los condimentos, no podía quejarse, la sanadora había sido muy estricta con su dieta, nada de carnes rojas, condimentos ni alcohol, este último cada que recordaba la sonrisa del emperador, el deseo de probarla nuevamente se apoderaba de él pero, recordaba por quien no podía tomarla e inmediatamente mandaba ese deseo al fondo de su mente.
El desayuno era el típico de Gusu Lan y aun cuando el odiaba esos alimentos por lo blando y desabridos, por alguna razón a su hijo le encantaban, resultándole dulces y agradables a la hora que los consumía, pero estaba seguro que cuando diera a luz esos alimentos dejarían de saberle de esa forma y regresaría a sus hábitos de antaño, carnes, chile y alcohol estarían en su menú diario.
Por ahora, comería lo que le indicaran todo con tal de que su hijo se fortaleciera y creciera adecuadamente dentro de su vientre.
- No sé cómo puede gustarle estas cosas – dijo mientras tomaba el ultimo sorbo de su jugo verde – digno hijo de Hanguang-Jun tenía que ser – mirando de reojo a su alfa y sonriendo de medio lado.
- La sanadora está esperándonos – indico su esposo comenzando a recoger los platos.
El omega sonrió cuando noto el color carmín sobre las orejas de su esposo.
"Querido bollo, tienes un padre fácil de avergonzar" pensó el omega con diversión, acariciando con calma su pequeño vientre.
Tras recoger los platos. El segundo jade le preparo el baño a su amado Omega, quien lo tomo sin queja alguna ya que hoy era la revisión semanal con la sanadora y no quería llegar tarde. Decir que estaba nervioso era poco, ya que después de muchos cuidados y dieta, finalmente se había cumplido el plazo para saber si su cachorro ya no corría peligro alguno y podría continuar con el embarazo sin problema alguno.
No se quejaba de los cuidados y mimos de su querido alfa pero, extrañaba salir de los recesos de la nube, quería bajar la montaña, visitar Caiyi, visitar a su hermano y sobrino, sentir la libertad que antes poseía… Realmente esperaba buenas noticias de parte de la sanadora.
Una vez termino su baño y se arregló adecuadamente –ayudado en su mayoría por su alfa-, ambos salieron del Jingshi, con dirección al área de los sanadores.
Soltó un largo suspiro mientras bajaba los escalones.
Alimentar a los conejos nunca le pareció tan cansado como aquel día, tener que dar de comer a cientos de bolas blancas y negras debería resultar algo fácil de realizar, considerando lo pequeñas y dóciles que estos eran pero, cuando una sola persona lo hacía y una montaña de aquellas criaturas se abalanzaba sobre ti, el trabajo pasaba de fácil a uno más complicado.
Anteriormente compartía la carga con su mejor amigo pero, desde que Sizhui obtuvo la mayoría de edad, las tareas que le asignaron ya no le dejaban tiempo para apoyarlo con la tarea y los demás discípulos tenían diferentes actividades, dejándolo prácticamente solo con la difícil tarea de alimentar a los conejos del segundo jade, aunque la misma no siempre la realizaba él, cuando lo hacía terminaba agotado y con ganas de regresar a su habitación para dormir lo que restaba del día.
- Definitivamente, le voy a reclamar a Sizhui la próxima vez por dejarme solo con esto – dijo mientras continuaba bajando por el sendero.
- ¡Jingyi!
Se detuvo cuando escucho su nombre, girándose para ubicar al dueño de aquella estridente voz, encontrándose con el segundo jade y su omega.
- ¡Gritar está prohibido! – le recordó.
- Tu también estas gritando – le recalco Wei Ying – así que no soy el único que rompió la regla.
- ¡¿Ha?! – Haciendo una mueca por lo dicho - ¡Tú gritaste primero!
- Pero tú respondiste – dijo con diversión.
- Una hora parado de manos en el pabellón por gritar – indico el segundo jade.
- Pero… ¡Hanguang-Jun!
- No reclames Jingyi, acepta tu castigo – sugirió Wei Ying con un poco de diversión.
"¿Por qué siempre que me cruzo con el maestro Wei termino castigado?" se preguntó con pena el omega.
Wei Ying rio bajito al ver la mueca en el rostro del omega más joven y decidió hablar para aligerar lo sucedido.
- ¿Vienes de alimentar a los conejos?
Jingyi lo regreso a ver con un puchero que resulto tierno a ojos del omega mayor.
- Sí – respondió Jingyi con algo de molestia por el castigo dado.
- ¿Por qué te noto tan decaído?, pensé que te gustaba hacerlo – pregunto curioso por el ánimo del otro.
- Me gusta alimentarlos pero…
- …
- No es lo mismo hacerlo solo, son cientos de ellos y es agotador – cruzándose de brazos – cuando estaba Sizhui me divertía haciéndolo, hablábamos de muchas cosas mientras les dábamos de comer, ahora se siente… Raro.
Wei Ying sonrió suavemente.
Su amado hijo ahora era considerado un discípulo mayor y las tareas que ahora tenía eran de mayor responsabilidad a cuando era un simple discípulo del clan Lan. Con alegría y orgullo recordaba la ceremonia como si fuera ayer.
Su hijo se había colocado las nuevas túnicas que portaría, luciendo orgulloso la cinta del clan Lan así como la nueva corona que su padre, el honorable Hanguang-Jun le había colocado como símbolo de mayoría de edad.
El solo rememorar ese día, hacía que sus ojos se llenaran de lágrimas, nunca en su vida se había sentido tan orgulloso y feliz como ese día, donde pudo ver a ese dulce niño que se colgaba de su pierna convertirse en un adulto.
Respirando profundamente se limpió las lágrimas que amenazaban con caer por sus mejillas y hablo.
- Es natural que Sizhui ya no tenga el tiempo del que disponía antes, ahora es un discípulo mayor y tiene que realizar las tareas que Zewu-Jun le encarga. Como dirigir cazas nocturnas, enseñar a los nuevos discípulos, viajar a diferentes sectas como representante del clan Lan.
- Lo sé - dijo Jingyi - solo es… Extraño no tenerlo a mi lado como antes, siempre estábamos juntos y podíamos conversar de todo.
- No creo que te falten amigos para ello, hasta donde recuerdo te llevas bien con los demás discípulos.
- Lo hago pero…
- ¿No me digas que lo extrañas? – pregunto con algo de burla, haciendo que el omega se sonrojara.
- Pues… Claro que lo extraño – sonrojándose por la respuesta dada- Sizhui es mi mejor amigo, es normal que extrañe pasar tiempo con él – desviándole la mirada por la vergüenza – Además, Sizhui es de los pocos alfas que no tratan a los omegas como si fueran piezas de cristal y nos ve como un igual – cruzándose de brazos.
- Pero los alfas del clan Lan son criados para tratar a los omegas como un igual, ¿no? – regresando a ver a su esposo, no comprendiendo la molestia del omega más joven.
Su esposo asintió.
- Nuestro clan enseña que los omegas son importantes y deben ser respetados. Los alfas jamás deben imponer sus deseos y ordenes sobre un omega que no es su cónyuge. Como alfas nuestro deber es protegerlos ya que gracias ellos el milagro de la vida es posible.
Aquellas palabras hicieron que las mejillas de Wei Ying se tiñeran de carmín, sintiéndose un tanto avergonzado por la sinceridad de su esposo pero feliz por sentirse tan especial y amado por el mismo.
Tras la breve conmoción, Wei Ying regreso a ver al joven omega, aun sin comprender cuál era la molestia del mismo.
- Bien, ahí lo tienes… ¿acaso algún alfa te falto al respeto?
- Claro que no.
- ¿Entonces cuál es el problema?
- Pues… Sizhui me trata como igual, no hay diferencia entre nosotros, no me ven como algo "especial" ni buscan mi atención, mucho menos ahora que… - comenzando a sentirse muy nervioso por la intensa mirada de ambos y sintiendo vergüenza hacia donde estaba llevando la conversación – ¡olvide que aún tengo cosas que hacer! – Haciendo una reverencia - ¡Con su permiso!
Y salió corriendo de ahí, ignorando la voz de Wei Ying quien le indicaba que estaba prohibido correr.
- Eso fue extraño – indico Wei Ying - Jingyi actuaba muy raro, más de lo normal – llevando su mano hacia su vientre y acariciándolo ligeramente - ¿tienes idea de que le sucede?
Su esposo no respondió de inmediato pero, tras unos instantes soltó un breve suspiro.
- Cortejo – respondió.
- ¿Qué? – pregunto, regresando a ver a su esposo, para verificar si había escuchado bien.
- Hemos recibido cartas de diferentes clanes, pidiendo permiso para que sus hijos y discípulos alfas puedan relacionarse con los omegas de nuestro clan – le aseguro regresando a verle – algunos jóvenes alfas están interesados en Jingyi.
Los ojos de Wei Ying se ampliaron al comprender el por qué Jingyi estaba así.
Era de conocimiento público que muchos clanes y sectas solían enviar cartas pidiendo la autorización de los clanes donde hubiese omegas en edades adecuadas para buscar futuros enlaces matrimoniales, así podrían unir las familias ya sea entre los hijos de los lideres o discípulos de ambas casas.
Situación que le recordaba las miles de discusiones que el tío Jiang había tenido con Madame Yu por ese motivo. Nunca supo cuántas propuestas habían recibido pidiendo cortejarlo, jamás le intereso casarse ni enlazarse con un alfa pero, por lo poco que había escuchado era que algunos clanes con buen estatus habían pedido la autorización para ello pero, su tío sabiendo el alma libre que él era, siempre las declino.
Lo cual le hacía preguntarse. Sí Madame Yu conseguía comprometerle con un alfa durante aquella época, ¿Quién hubiese sido el alfa elegido para desposarlo? De solo pensarse casado con otro alfa que no fuera su esposo, le revolvía el estómago.
Por ello, ahora comprendía un poco la actitud de Jingyi, no era fácil verse atrapado en esa situación, donde el destino de tu vida estaba en manos del líder del clan al que pertenecía pero, conocía a Zewu-Jun y no tomaría ninguna decisión sin tomar en cuenta el sentir de los jóvenes omegas de su clan.
- Supongo que Jingyi no está muy de acuerdo, ¿no?
- Hermano dice que ha sentido cierta… Inquietud en él, lo que le ha hecho pensar que aún no está listo para el matrimonio pero, Jingyi no le ha externado su negativa hacia el mismo.
- Dudo que lo haga, se trata del líder de su clan y negarse a un compromiso que beneficiaría a su secta es inaceptable para él, por mucho que el líder sea su primo.
- Puede ser.
- ¿Puedo saber quiénes son los alfas interesados en nuestro dulce Jingyi? – pregunto con curiosidad, ya que no podía imaginarse que tipo de alfa se interesarían en un omega como lo era Jingyi, aparte de su amado hijo.
- Algunos son alfas de su misma generación que pertenecen a diferentes sectas.
- ¿Alguno conocido?
- Solo uno… Ouyang Zichen – contesto retomando su camino hacia el área de sanadores.
Aquellas palabras dejaron perplejo a Wei Ying, quien parpadeo un par de veces antes de regresar a la realidad.
"Eso si no me lo esperaba" pensó Wei Ying antes de caminar y alcanzar a su esposo - ¿Que opina Sizhui al respecto? – pregunto una vez estuvo a su lado – después de todo, hablamos de su mejor amigo.
- No lo sé, no hemos tocado el tema pero, hermano comento que ha sentido a Sizhui un tanto… Distraído.
"Bueno, si el omega que te gusta será cortejado por otros alfas, es normal sentirse de ese modo" pensó sintiendo algo de pena por su hijo "tendré que volver a hablar con él, si no resuelve las cosas no podrá hacerlo nunca y el omega que ama se ira con otro"
- Wei Ying – lo llamo, al notar el repentino silencio de su omega.
Negó con su cabeza y sonrió.
- No te preocupes, seguro es por todas las nuevas responsabilidades que tiene – desviando el tema con una sonrisa.
Su alfa asintió, finalizando la conversación y continuaron su camino.
Las cálidas manos de la sanadora pasaban por el vientre de Wei Ying, usando su energía espiritual para comprobar que el flujo de energía del omega como el del bebe se encontraban estables así mismo, se aseguraba que el pequeño no tuviera alguna anomalía en su crecimiento lo cual, era lo que trataban de evitar desde que su padre omega había recibido aquellos latigazos en su espalda y casi provocan su perdida.
Decir que Wei Ying estaba nervioso era decir poco. Le sudaban las manos, respiraba profundamente cada tres minutos y el nudo en su garganta no se iba aun cuando trataba de controlarse. El miedo de que su cachorro siguiera corriendo peligro lo atormentaba, aun cuando sonreía y trataba de lucir bien delante de su alfa, el temor de perder a su hijo seguía ahí, ya había perdido uno cuando lo entrego, sí perdía al pequeño que crecía en su interior, no estaba seguro de poder soportar la perdida nuevamente.
Cuando la sanadora se alejó y comenzó a escribir en los papeles que estaban en su escritorio, varios escenarios donde perdía a su hijo se formaron en su mente, sobre todo cuando la sanadora arrugaba cada cierto tiempo el ceño, lo cual le provocaba más nervios de los que ya tenía.
- Pequeño bollo – llamo a su pequeño mientras acariciaba su pequeña barriga – no te preocupes, sé que todo estará bien – dijo, aunque esas palabras eran más para sí mismo que para su hijo.
- Madre.
Una voz conocida le hizo girar la cabeza, encontrándose con la figura de A-Yuan. Quien entro al área de sanadores, acercándose lentamente mientras le sonreía suavemente.
- ¡A-Yuan! – Dijo alegremente al ver a su hijo – finalmente decidiste visitar a tu querida madre – comento con un pequeño puchero.
- Lamento eso – respondió Sizhui, sonriendo algo divertido por la mueca en el rostro de su padre omega.
Desde que Sizhui se había vuelto oficialmente un discípulo mayor, sus responsabilidades habían cambiado y el tiempo que tenía para sí mismo era muy poco, por lo que las visitas al Jingshi habían disminuido al punto de que Wei Ying lo había visto solo cinco veces en aquellos tres largos meses. Lo extrañaba, era su adorado hijo, aun cuando no compartían sangre y el no poder verlo ni abrazarlo le provocaba un sentimiento de tristeza además de pérdida… Definitivamente el embarazo lo estaba volviendo un completo blandengue.
- ¿Zewu-Jun te relevo de tus actividades?
- No… Padre me pidió venir a verte, ya que tiene cosas importantes de las que hablar con Zewu-Jun y como no quería dejarte solo…
- Así que solo viniste porque Lan Zhan te lo pidió – desviando la mirada mientras sus ojos se llenaban de agua – claro, como ya eres un adulto, no necesitas que tu madre te cuide o este tras de ti.
Unas cuantas lágrimas comenzaron a caer por las mejillas del omega, haciendo que un sentimiento de culpa comenzara a invadir al joven alfa, quien se apresuró a responder.
- ¡No, no es así! – dijo alzando sus manos y negando con ellas – no importa la edad que tenga siempre te necesitare – le aseguro tratando de calmarle – sé que mis responsabilidades me han impedido estar contigo como antes pero, prometo hacer todo lo posible para cambiar eso.
Wei Ying lo regreso a ver con un pequeño puchero y se limpió las lágrimas.
- ¿En serio?
- Sí.
- ¿Pasaras más tiempo conmigo?
- Sí – respondido un tanto nervioso por los cambios de humor que su padre omega estaba teniendo.
- ¿Me acompañaras a comprar las cosas de tu hermanito? – Le pregunto con un poco emoción – quiero que vengas con nosotros y nos ayudes a escoger las cosas, estoy seguro que al pequeño bollo también le gustara que vengas.
Sizhui sonrió suavemente al escuchar la última petición, sintiéndose feliz de que su padre omega quisiera compartir esos momentos con él.
- Hablare con Zewu-Jun, para que me permita pasar unas cuantas horas en el Jinshi y así poder ayudarte con todo lo que necesites.
Una enorme sonrisa apareció en el rostro del omega.
- ¡Así podrás estar conmigo cuando tu hermano nazca!
Sizhui solo asintió.
Ambos se sonrieron suavemente, siendo interrumpidos por la presencia de la jefa de los sanadores. Wei Ying al verla nuevamente a su lado, sintió como los nervios regresaban.
- ¿Y? – Pregunto Wei Ying con algo de temor - ¿todo está bien con mi cachorro?
El rostro de la sanadora permaneció sin emoción alguna, sus ojos viajaban del rostro de Wei Ying al de Sizhui, sin emitir palabra alguna. Aquel silencio hacia que los nervios que el omega estaba viviendo se acrecentaban, tomando inconscientemente la mano de su hijo, quien solo regreso a verle, notando la mirada llena de preocupación del mismo.
- ¿Está todo bien con mi hermanito? – pregunto Sizhui.
La sanadora regreso a ver al joven alfa y, tras unos instantes que parecieron eternos tanto para padre e hijo, esta sonrió suavemente.
- ¿Por qué ponen esas caras? – Pregunto regresándolos a ver con una sonrisa - pareciera que alguien acaba de morir.
- Nosotros lo haremos por la angustia – susurro Wei Ying.
Sizhui solo pudo sonreír por las palabras de su padre omega.
- Deja de preocuparte, si algo estuviera mal ya te lo habría informado ¿no crees?
- ¿Entonces…? ¿Mi cachorro esta…?
La sanadora coloco su mano sobre la barriga del omega y la acaricio suavemente.
- El pequeño está en perfectas condiciones, un poco inquieto pero es normal, sobre todo si su madre no deja de tener emociones cada dos por tres – le aseguro.
- ¿Eso significa…? – sonriendo con alegría.
- La amenaza de aborto ha pasado, él bebe ya no corre ningún peligro, aunque tu embarazo sigue siendo de riesgo por lo que sucedió pero, mientras sigas los cuidados que te indicare, no debe suceder ningún percance hasta su nacimiento.
El rostro del omega se ilumino de pronto, las lágrimas comenzaron a acumularse nuevamente en sus ojos y sus manos se posaron sobre su pequeña barriga.
- Mi pequeño ¿lo escuchaste?, ya no corres ningún peligro y dentro de unos meses finalmente podremos conocerte.
Tanto la sanadora como Sizhui sonrieron al ver la expresión del omega, enterneciéndose por la felicidad que este sentía al saber que su cachorro ya no corría peligro alguno.
- Debo recordarte nuevamente que, aunque la amenaza ha pasado no significa que puedas llevar la vida que tenías antes, al menos no por ahora – aseguro la sanadora – nada de picantes, nada de alcohol y nada de estrés, el desarrollo de tu cachorro es lo que te debe importar en estos momentos.
- Claro, lo que usted diga – respondió con la felicidad marcada en su rostro - ¿esto significa que puedo salir de Gusu?
- Pues…
- ¡Por favor! – le pidió juntando su manos – llevo tres meses encerrado, no sabe lo agobiante que fue vivir entre tanta tranquilidad, me la pase en el Jingshi todo el tiempo, las únicas veces que pude salir fue para ver a los conejos de Lan Zhan y aun así me la pasaba sentado mientras comía frutas – haciendo un ligero puchero al recordar aquellos días demasiado tranquilos.
- ¿Tan malo fue ser atendido las veinticuatro horas como todo un príncipe? – pregunto la sanadora con algo de diversión.
- ¡Claro que no! – Respondido rápidamente – me gusta que Lan Zhan me de masajes en la espada y los pies, que me consienta los antojos que tengo aunque sean en la madrugada y que estén al pendiente de lo que sea que me suceda…
- ¿Entonces? – se rio la sanadora - ¿no veo el problema?
- ¡Es que no soy alguien que se queda quieto! – Argumento con dramatismo – necesito salir, caminar, comer en los restaurantes de Caiyi, visitar a mi hermano y molestar a mi sobrino…
- Madre siempre ha sido alguien que gusta de divertirse y recorrer el mundo – intervino Sizhui - estar tanto tiempo en un mismo sitio sin que haga prácticamente nada, hace que toda esa energía se acumule y…
- ¿Se desquite con el primero que vea?
- Algo así – dijo Sizhui recordando de forma divertida el día que su padre comento como madre se molestó con él por no dejarlo salir y hasta le dijo que no volvería a dormir con él si no lo llevaba a Caiyi.
- ¿Entonces? ¿Me dejaran salir?
- Mmm… Está bien, puedes salir de Gusu – el omega levanto sus brazos en señal de alegría – pero no te sobre esfuerces, nada de peleas ni uso de tu energía… Debes estar calmado por el bien del bebe.
- ¿No dijo que él estaba bien? – pregunto algo confundido.
- Lo está, pero su salud depende de la tuya, si te sobresaltas, te estresas o comes cosas indebidas, repercutirán en su desarrollo. Aunque el peligro de un aborto ya no existe no significa que no debas cuidarte.
- ¿Tengo que seguir tomando esos brebajes? – haciendo una mueca.
- Me temo que sí, pero disminuiré la dosis… Solo lo tomaras en el almuerzo.
El omega suspiro, aliviado de ya no tener que tomar esos amargos brebajes en todas las comidas.
- Entonces, si ambos estamos bien y ya puedo salir… Le diré a Lan Zhan que me lleve a Caiyi, hay una tienda de dulces que quiero probar y quiero pasear en bote, hace mucho que no lo hago y… - continuo hablando de lo que haría una vez estuviera fuera de Gusu, haciendo que tanto su hijo como la sanadora en jefe se regresaran a ver entre ellos.
- Encárgate de que obedezca y no se altere – le dijo al joven alfa.
- Mmm… Lo comentare con mi padre.
- ¡Oigan, los escuche! – Les reclamo el omega - ¡Me hacen ver como si nunca siguiera indicaciones ni me preocupara por mi salud!
- Si recordamos el enorme historial que tienes para meterte en problemas y ponerte en peligro… - le respondido la sanadora.
- ¡Eso no es verdad, se cuidarme! – Exclamo con indignación - ¡Son los problemas los que me buscan!
La sanadora junto con Sizhui se regresaron a ver entre ellos.
- Asegúrate que siga mis indicaciones – volvió a indicar la sanadora, ignorando las palabras del omega.
- Lo hare, no se preocupe – respondió Sizhui.
- ¡Oigan!
Tras una breve conversación entre los tres, donde el omega les reclamo la falta de confianza que le tenían en cuanto a cuidarse solo. Wei Ying junto con su hijo se despidieron de la sanadora y emprendieron el camino de regreso al Jingshi. Durante la breve caminata, el omega aprovecho el momento para hablar con su hijo respecto al tema que hace algunos meses habían discutido.
- A- Yuan – llamo a su hijo quien regreso a verle - ¿Cómo van las cosas con Jin Ling?
Su hijo se tensó, deteniéndose de golpe mientras él omega lo imito unos pasos más adelante.
- Sobre eso…
- …
- No hemos podido hablar, al menos no en persona.
- ¿No le has dicho nada sobre tus sentimientos?
Su hijo negó con su cabeza.
- Que voy a hacer contigo – dijo el omega soltando un suspiro – definitivamente tomaste el habito de tu padre.
- Lo siento – contesto apenado.
Wei Ying negó con su cabeza y se acercó a su hijo.
- ¿Le has comentado algo acerca de que quieres hablar con él?
Su hijo asintió.
- No hemos podido vernos por nuestras ocupaciones. Él tiene actividades que como líder de secta debe atender y de mi parte, las nuevas ocupaciones que tengo como discípulo mayor me han impedido ir Torre Koi.
- Ya veo.
- Pero en la última carta que le envié, le comente que deseaba verlo para hablar acerca de… Nuestro lazo y que debíamos aclarar las cosas correctamente.
-¿Te contesto?
- Si, la próxima vez que Gusu vaya a Torre Koi por algún tema diplomático, aprovecharemos para hablar del tema.
Sonrió suavemente. Podía notar los nervios que su hijo estaba sintiendo ya que, no era fácil hablar con alguien acerca de cómo se sentía, sobre todo cuando esos sentimientos terminarían por romperle el corazón a ese alguien. Deseaba tanto poder ayudarles pero, lamentablemente no podía intervenir más de lo que ya lo había hecho, solo esperaba que fuera cual fuera el resultado, ambos terminaran en buenos términos.
- Y… ¿Jingyi? – pregunto con algo de cuidado.
El rostro de su hijo palideció un poco.
- No he hablado con él – le dijo de pronto.
- ¿Por qué? – Pregunto con curiosidad – la última vez que hablamos, me diste a entender que lo harías.
- Lo intente pero, siempre que lo hacía algo sucedía.
- …
- Nos interrumpían, lo castigaban por romper las reglas o tenía que salir por una visita a un clan vecino… No he tenido suerte – comento sin animo – y ahora con lo del… - callando de pronto.
- ¿Lo del cortejo?
Los ojos de Sizhui se ampliaron un poco.
- Lo sé todo, Lan Zhan me comento lo que estaba pasando.
Sizhui desvió la mirada, sintiéndose un tanto incomodo por la situación.
- Si sigues dándole vueltas al asunto, Zewu-Jun terminara comprometiendo a Jingyi con un alfa que crea conveniente para él y, por lo poco que me comento Lan Zhan, hay un alfa bastante interesando cuya posición podría ayudarle para ser el elegido.
Tras decir aquellas palabras, Wei Ying noto como el aroma de su hijo cambiaba ligeramente, mostrándole la clara molestia que este comenzaba a sentir.
- ¿Qué piensas hacer? – pregunto Wei Ying.
- No lo sé.
- ¿Otra vez la inseguridad?
- Esta vez no se trata de eso – le aseguro.
- ¿Entonces?
- Justamente se trata del cortejo.
- No comprendo, dudo mucho que si le pides a Zewu-Jun la oportunidad de cortejar a Jingyi, él no se negaría, después de todo, eres uno de los mejores cultivadores de tu generación.
- Lo se… Pero, aunque Zewu-Jun aceptara y por consiguiente Jingyi, ¿qué ganancias le traería al clan nuestra unión?
- …
Sizhui trago con fuerza al ver el semblante lleno de confusión de su padre omega.
- Sí me caso con Jingyi, claro eso en el inesperado caso que él me acepte – aclarando rápidamente el punto – la sensación de que evite que el clan ganara un unión con otro clan, que refuerce sus lazos me perseguirá toda mi vida, sobre todo porque él alfa que está interesado en Jingyi es un amigo muy apreciado para mí y no solo eso, es el hijo del líder de un clan – soltando un largo suspiro - no podría vivir sintiendo que los decepcione de algún modo pero…
- ¿Pero?
- El deseo de evitar que Jingyi se comprometa con alguien más me puede y mucho.
- No deseas que alguien más este con él, ¿no? – riendo ligeramente.
- Pues… No – admitió con algo de vergüenza – No sé qué hacer.
- Sí hace algunos años, me hubiesen dicho que algún día te vería envuelto en problemas amorosos, definitivamente no le hubiese creído.
- Madre no te burles – le pidió con las mejillas encendidas.
- Lo siento es solo que, es algo gracioso… Definitivamente tomaste muchos hábitos de la personalidad de tu padre – le aseguro – Eres valiente, inteligente, dedicado y un caballero que emplea las reglas para ayudar a los demás – acariciando cariñosamente la mejilla de su hijo – pero también hiciste tuyo ese habito de callarte todo, guardar tus sentimientos y pensar que la persona amada merece todo aunque tú no ganes nada.
Sizhui bajo la cabeza.
- Escucha, te diré esto solo una vez y espero tomes en cuenta mi consejo, que no suelo darlo seguido – le indico con firmeza – tomaste decisiones y ahora las consecuencias te están golpeando en la cara, por que debo recordarte que todo este embrollo fue a causa de tu silencio.
- Lo sé.
- Aclara todo con Jin Ling y dile lo que sientes a Jingyi – dijo con firmeza - es cierto, puede que no te corresponda o puede que sí pero si te quedas callado, cierto alfa te lo robara y el sentimiento de pérdida te seguirá toda tu vida… Él hubiera no existe…
- …
- Sé que te importa el clan Lan, después de todo te dio una nueva familia y te ha cuidado desde entonces pero, no puedes entregarles todo ti pensando que no mereces nada más… No cometas los mismos errores que tanto tu padre como yo cometimos en el pasado. Es cierto que hay elecciones de las cuales no nos arrepentimos pero hay otras que de haber pensado mejor y tomar otras decisiones, el final quizás hubiese sido diferente pero, no se puede y aquí estamos… trece años de dolor y pena para tu padre y una resurrección que nunca espere.
Tras finalizar de hablar noto aun cierta inseguridad en su hijo y continúo hablando.
- Ya decidiste respecto a Jin Ling, aunque me duele aceptar que lo rechazaste porque, ¿Quién rechazaría a un omega tan hermoso como lo es mi… – callando de pronto al percatarse de la palabra que iba a usar – mi adorado sobrino?
Wei Ying trago con fuerza.
Aquel tema era uno que aún no discutían con nadie más. Solo su esposo y él tenían conocimiento de lo que habían descubierto en el diario de su difunto cuñado así como la existencia del dije que rodeaba el cuello de Jin Ling. Muchas veces discutieron sobre si debían o no hablarlo con Zewu-Jun pero, con todas las cosas que habían sucedido en aquellos tres meses, la oportunidad de hacerlo nunca se presentó.
La llegada de Li Wang, el cortejo entre su hermano y su cuñado, el problema amoroso entre A-Yuan, Jingyi y Jin Ling que seguía dándole un poco de dolor de cabeza y la amenaza de aborto que lo había mantenido prácticamente en reclusión de forma obligatoria en Gusu, los habían impedido de hablar pero, ahora que las cosas estaban marchando bien –al menos dentro de la medida posible- quizás era tiempo de hacerlo, externarle su descubrimiento a su cuñado y, encontrar una manera de abordar la situación, ya que no querían que la vida de Jin Ling cambiara por una sospecha, porque con todas esas pruebas, para él seguía siendo eso y nada más.
Con dificultad, respiro profundamente, alejando aquellos pensamientos y concentrándose en la situación presente.
- Siento haberlo hecho pero…
- No debes disculparte, nadie elige a quien amar, el corazón lo hace antes de que nosotros nos demos cuenta y solo nos percatamos de ello cuando comenzamos a sufrir por esa persona – recordando brevemente los momentos que su propio alfa vivió por amarle en el pasado – por ello, te pido que no dejes ir la oportunidad de hablar con Jingyi, si respetas los sentimientos de Jin Ling lo harás, ya que lo estás rechazando justamente por él, no sería justo que te quedes callado y no hagas nada.
- …
- A menos claro que quieras que Ouyang ZiZhen te lo quite – dijo con un poco de diversión en su voz.
Su hijo no contesto pero, la irritación en su aroma le respondió por él.
- Solo no te quedes sin hacer nada – fue lo último que dijo antes de dar media vuelta y continuar su camino al Jingshi.
Su hijo suspiro pesadamente y siguió a su padre omega, a sabiendas que tenía razón y que debía ponerle punto final a aquel embrollo que él mismo comenzó.
Una vez estuvieron a pocos pasos de las puertas del Jingshi, Sizhui se despidió de su padre omega, argumentando que debía continuar con sus tareas. Wei Ying asintió aun cuando se entristeció de ver partir a su amado hijo pero, crecer era parte de la vida y Sizhui ahora era un adulto por lo que comenzar su propio camino era natural… Definitivamente el embarazo lo ponía demasiado sensible.
Cuando perdió de vista la figura de su hijo, se giró sobre sus talones y camino hacia la puerta del Jingshi pero, antes de que siquiera lograra abrirla, un par de voces que provenían del interior lo detuvieron.
- Wangji… Todo saldrá bien.
- Mmm…
"¿Zewu-Jun?" pensó al escuchar a ambos jades hablar "¿qué hace aquí? ¿y por qué ambos están en el Jingshi?"
- Retomando el tema, ¿has pensado en lo que discutimos?
- Mmm…
- Sé que tienes dudas pero, los discípulos más jóvenes esperan con ansias poder salir de cacería nocturna y que el segundo maestro de nuestro clan sea su guía.
- Lo se… Solo que…
Durante unos segundos el silencio volvió a apoderarse del ambiente, algo que tomo como la señal perfecta para finalmente ingresar al lugar. Respiro profundamente, dibujo una sonrisa y abrió las puertas del Jingshi, encontrándose con las miradas ambos jades una vez lo hizo.
- ¡Lan Zhan, volví! – hablo con alegría, haciendo que ambos jades regresaran a verlo.
- Wei Ying – su alfa sonrió ligeramente al verlo.
- Maestro Wei, me alegra verle – dijo Xichen.
- Zewu-Jun – haciendo una pequeña reverencia antes de caminar los pasos que lo separaban de su esposo y sentarse a su lado – no sabía que ambos estarían aquí, ¿no tenían una reunión?
- Ciertamente – respondió su cuñado – solo que, Wangji estaba algo distraído por su visita a la sanadora, por lo que decidimos venir al Jingshi y hablar mientras usted regresaba – dedicándole una sonrisa - ¿Sizhui lo escolto como le solicite?
- Lo hizo y le agradezco por ello – dijo correspondiendo la sonrisa y regresando a ver a su alfa - Bueno… Ya no tendrás que preocuparte tanto – dijo llevando su mano hacia su abultado vientre, acariciando suavemente el mismo.
- ¿Todo salió bien con la salud de mi sobrino?
- Mmm… La sanadora lo confirmo, este pequeño se encuentra fuera de peligro, por lo tanto me dio autorización para salir de Gusu.
Wangji paso su brazo por la cintura de su omega, atrayéndolo para abrazarlo suavemente, feliz por la noticia recibida. Acto que no pasó desapercibido por su hermano mayor quien sonrió suavemente al notar como el aroma de su hermano menor cambiaba a uno más suave y agradable.
- Esas son buenas noticias – hablo Xichen – A-Cheng se alegrara de escucharlo, ya que ha estado preocupado por la salud de ambos desde lo sucedido.
Wei Ying bajo la mirada y sonrió suavemente.
Aun recordaba como su hermano, nada más enterarse de lo sucedido, había acudido a Gusu, gritando fuertemente que quería ver a Lan Qiren y todos los ancianos del clan Lan, con la firme intención de usar a Zidian en su contra. El primer jade tuvo que aprisionarlo entre sus brazos para impedir que hiciera tal acto y tranquilizarlo tras enterarse que cada uno de los responsables ya habían sido castigados debidamente.
Su hermano freno su enojo pero, la amenaza de azotarlos y romperles las piernas seguía vigente, algo que según palabras de su cuñado, era dulce y tierno ya que eso demostraba lo mucho que amaba a su hermano, por su parte solo le causo gracia ver la escena en vivo y a todo color.
Obviamente el enojo no solo fue dirigido a los ancianos sino, también a su propia persona, teniendo que soportar los sermones de su hermano, quien no paro de decirle lo irresponsable que era, el busca problemas que seguía siendo y que no se le ocurriese no cumplir con las indicaciones de la sanadora en jefe o él mismo se encargaría de que lo cumpliera, si eso significaba tener que quedarse durante todo su embarazo en Gusu para mantenerlo quieto.
Sobra decir que no lo hizo pero, cada semana recibe una carta preguntando por su salud, acompañado con cientos de especias, frutas, verduras y brebajes que un omega con un embarazo de alto riesgo debe tomar para cuidar del cachorro que crecía en su vientre.
Definitivamente no podía pedir un mejor hermano.
- Jiang Cheng exagera – respondió tras regresar de sus pensamientos – pero me alegra saber que se preocupa por su sobrino.
- No solo por él, también se preocupa por usted joven Wei.
- Claro, por ello quiere romperme las piernas cada que nos vemos – dijo soltando una pequeña risa, la cual fue secundada por su cuñado – Hablando de Jiang Cheng – girando su cabeza para ver el rostro de su alfa – Lan Zhan…
- Mmm…
- Ahora que nuestro cachorro esta fuera de peligro y puedo volver a salir de Gusu, debemos visitar Yunmeng – pidió con una suave sonrisa – nuestro hijo tiene antojo de semillas de loto.
El segundo maestro sonrió, ya que estaba completamente seguro que ese antojo era de su omega y no tanto de su cachorro.
- Mmm… Iremos.
El rostro de Wei Ying se ilumino al escuchar su respuesta y rodeo con sus brazos el cuello de su esposo, dejando pequeños besos en su rostro a modo de agradecimiento.
- ¡Te amo tanto! – dijo con emoción.
Fue en ese momento que Lan Xichen se aclaró la garganta, recordándoles que no estaban del todo solos en su hogar. Las mejillas de Wei Ying se tornaron color carmín mientras su esposo solo desvió la mirada.
- Lo siento Zewu-Jun – se disculpó con algo de pena.
- No te preocupes, es natural después de todo están en su hogar – sonriendo ligeramente.
- Cierto… Antes de que entrara, ¿hablaban de una cacería nocturna? – dijo tratando de cambiar el tema por la incomodidad que sentía.
- Muchos de los discípulos más jóvenes están por salir a su primera caza y desean que mi hermano sea quien los guie en la misma.
- Eso es genial. Lan Zhan es uno de los mejores cultivadores que hay, es natural que muchos discípulos deseen que sea él quien los guie – dijo con alegría.
- Lo sé pero… Mi hermano ha estado indeciso respecto a eso.
- ¿Por qué? – regresando a ver a su alfa.
- El cachorro – fue la única respuesta que obtuvo del mismo.
Wei Ying se le quedo viendo unos segundos antes de comprender las razones.
- Lan Zhan, Lan Zhan… - negando con su cabeza – no debes preocuparte tanto, ambos estamos bien – tomando la mano de su esposo – además, si algo ocurre estoy seguro que Zewu-Jun y Sizhui estarán ahí para mí.
- …
- No seas terco – apretando un poco el agarre sobre la mano de su esposo – esos discípulos te necesitan, si queremos que sean grandes cultivadores y personas rectas, deben ser guiados correctamente… Así que ve con ellos.
Wangji soltó un suspiro al ver la mirada tan decidida que su omega le dedicaba, sabiendo que no podría hacerle cambiar de opinión. Giro su cabeza y enfoco el rostro de su hermano.
- Iré.
Su hermano sonrió por la respuesta.
- Estoy seguro que nuestros discípulos se alegraran de saberlo.
- Claro que lo harán después de todo, ¿Quién mejor que el gran Hanguang-Jun para enseñarles? – secundo Wei Ying.
Ese mismo día, cuando la noche estaba por caer, Wei Ying junto con su cuñado despedían a su alfa y a los discípulos que saldrían de cacería. Decir que todos ellos estaban emocionados era poco, sus rostros se encontraban iluminados al saber que Hanguang-Jun, el segundo maestro de su clan, seria quien los guiara en la próxima cacería.
Wei Ying comprendía el sentimiento. Su alfa era un cultivador fuerte, dedicado, metódico, con un alto sentido de la justicia y las reglas –aunque solía romperlas cuando se trataba de él-, además de ser un maestro claro y conciso a la hora de enseñar. Definitivamente se había casado con un gran hombre y no podía ser más feliz por ello.
- Asegúrense de seguir todas las indicaciones que mi hermano les dé – solicito Xichen a sus discípulos.
- ¡Lo haremos Zewu-Jun! – respondieron al unísono.
- Y no se les ocurra tratar se hacerse los héroes, en esta primera cacería deben asegurarse de aprender – les sugirió Wei Ying.
- Pero maestro Wei, todos sabemos que eres tú el que siempre hace eso – le respondió un joven discípulo que había escuchado hablar del ex patriarca Yiling.
El omega entrecerró sus ojos al escuchar aquella respuesta, viéndose incapaz de rebatir la misma, mientras los demás discípulos se llevaban el dorso de su mano hacia sus rostros, intentando no reír por la situación.
- Es hora de que partan, asegúrense de regresar sanos y salvos.
- ¡Sí!
Xichen regreso a ver a su hermano menor.
- Wangji, espero que todo salga bien en la cacería.
- Mmm…
Los ojos del segundo jade se desplazaron hacia el rostro de su omega.
- Wei Ying.
- Lo sé – respondió a sabiendas de lo que su esposo le pediría – me comportare, lo prometo.
- …
- No te preocupes tanto – acercándose y abrazando a su alfa por la cintura – ambos estaremos bien. Si algo ocurre, Zewu-Jun te avisara de inmediato.
Su alfa solo lo contemplo unos segundos, acariciando suavemente su mejilla ante de dejar un beso en su frente.
- Cuídense – le susurro.
- Tú también – le respondió – te estaremos esperando.
- Mmm…
Tras aquella breve despedida, el segundo maestro de Gusu junto con los discípulos del clan Lan, abandonaron los recesos de la nube.
Wei Ying percatándose de la oportunidad que tenía para hablar con su cuñado sin la presencia de su alfa, aprovecho para preguntarle lo que desde algunos días rondaba por su cabeza.
- Y… ¿Cómo va todo con mi hermano? – pregunto de pronto.
Xichen soltó una suave risa por la pregunta.
- Nunca pierde el tiempo, maestro Wei.
- Ese soy yo – dedicándole una enorme sonrisa - ¿y bien?, ¿va todo bien entre ustedes?
- Eso creo… No estamos seguros de sí llegaremos a formalizar.
- ¿Desea hacerlo?
Xichen no respondió de inmediato pero, por la suave sonrisa que adorno su rostro, Wei Ying confirmo sin palabras que ese era el deseo del primer jade.
- Mi hermano no es alguien que exprese muy bien sus deseos, es bastante orgulloso y aunque desee algo con todas sus fuerzas, se retiene porque cree que lo hará ver débil – le aseguro sin regresar a verle – solo debes tenerle paciencia y mostrarle con hechos que deseas estar a su lado ahora, mañana y todos los días que están por venir… Obviamente no te lo dirá de frente y saldrá con alguna tontería como "Mas te vale o te juro que romperte las piernas será lo último que hare"
- Lo conoce muy bien.
- Crecí con él – respondió – pero si algo puedo confirmarle sin error a equivocarme, es que mi hermano guarda el mismo deseo pero, por su carácter tan… Especial, nunca se lo dirá, al menos no de forma civilizada.
Xichen rio por lo bajo y continuaron subiendo la montaña. Y cumpliendo con el pedido de su hermano, acompaño a su cuñado durante todo el camino de regreso al Jingshi, aunque no pudo evitar ser cuestionado en cuanto a su relación con Jiang Cheng.
- Hace poco me entere por parte de Jiang Cheng, de algo que me impresiono un poco – comento cuando estaban a pocos pasos del Jingshi.
- Oh mejor dicho, le saco la información a base de juegos – riendo ligeramente.
- Soy culpable – dijo con una sonrisa – Pero volviendo al tema, escuche que compartieron… Un momento muy personal – regresando a verle de reojo y con una sonrisa de medio lado.
Xichen no regreso a verle, ya que estaba consciente a qué momento se refería.
- No es lo que cree, es cierto que estuve a su lado durante su celo pero… Jamás me aprovecharía de A-Cheng.
- Lo sé, fue lo mismo que dijo aunque él lo hizo con su espada apuntando mi cuello – recordando el día que su hermano lo visito y cuya conversación termino con un Jiang Cheng muy molesto por no poder golpearle – pero, en definitiva mi hermano tiene a su lado a un alfa mejor controlado.
- ¿Por qué lo dice? – pregunto con curiosidad.
- Porque si fuera igual que su hermano estoy seguro que el mío hubiese dejado su "pureza" esa misma noche – le dijo sin pudor – no como Lan Zhan, no paso ni un día de habernos confesado y no tuvo reparos en que intimáramos en medio de la nada – callando de pronto al percatarse de lo que había dicho – Demasiada información… Supongo – riendo por los nervios – no era mi intención decirlo.
- No se preocupe, aunque no lo crea era algo que intuí nada más ver a mi hermano cuando volvieron de su viaje.
"Creo que la palabra Fuga queda mejor en esa oración" pensó Wei Ying - ¿Él se lo dijo?
- No, pero conozco a mi hermano y sí de algo estoy orgulloso es de poder interpretar muy bien lo que suele pensar aunque a veces preferiría no hacerlo, como en este caso.
Wei Ying rio por los nervios, ya que hablar de eso con su cuñado nunca había sido su intención.
- Bueno, al menos Lan Qiren no escupirá sangre en cuanto a su relación con mi hermano.
El ambiente se puso algo tenso tras aquellas palabras, ya que el tema del tío de los jades así como los ancianos del Lan, era uno que aún no habían hablado de forma abierta, sobre todo por lo doloroso que resultaba para los tres. Por lo que caminaron en silencio hasta que llegaron a su lugar de destino.
- Me despido entonces Maestro Wei, dentro de unos minutos uno de nuestros discípulos le traerá la cena – dijo una vez estuvieron frente al Jingshi.
- Gracias Zewu-Jun.
El primer jade asintió y se giró sobre sus pies, dispuesto a regresar a sus propios aposentos.
- Zewu-Jun – el alfa detuvo sus pasos y se giró nuevamente para verle – sé que no debería preguntar pero… ¿Cómo esta Lan Qiren? – pregunto finalmente, ya que tras mencionarlo minutos atrás, la curiosidad le gano.
El alfa suspiro y se acercó nuevamente a su cuñado.
- En cuanto a su salud, se encuentra bien – dijo sin un ápice de ánimo en su voz – aunque no le ha dirigido la palabra a nadie desde lo sucedido, las pocas veces que lo hace es cuando solicita algo para su persona.
- ¿Ni siquiera se atreve a hablar con sus propios sobrinos?
- Wangji pocas veces lo ha visitado y no suele decir mucho así que… En cuanto a mí, lo visito regularmente pero hasta ahora no me ha dirigido ni una sola palabra desde lo sucedido.
Wei Ying bajo la cabeza ante las palabras del alfa.
- Lo siento – dijo sin levantar la cabeza – esto es culpa mía, sí no me hubiese ido ese día…
Xichen negó con su cabeza.
- No debe culparse por las elecciones de otras personas – le aseguro – lo que sucedido solo fueron las consecuencias de las decisiones que tanto mi tío y los ancianos tomaron, usted no tiene por qué cargar con el peso de las mismas.
Wei Ying sonrío tristemente.
Él sabía que no debía culparse, al menos no por todo lo que sucedió pero, el sentimiento estaba ahí, vibrando dentro de su pecho, recordándole una y otra vez lo errores que cometió.
Lan Qiren solo hizo lo que creyó justo, desde su propia perspectiva, una que los ancianos lamentablemente compartieron, por lo que el castigo que ahora enfrentaban solo era el resultado de ello. Pero el hecho de que fuera recluido por tres años y algunos ancianos fueron destituidos de su cargo, le hacía sentirse como la causa de que todo en el clan Lan estuviera de aquel modo.
- Aun así, lamento lo que está ocurriendo.
- No te preocupes, todo cae por su propio peso y lamentablemente las creencias de mi tío lo llevaron a esto, solo espero que estos tres años que estará en reclusión obligatoria le ayuden a comprender así como enmendar sus errores.
-¿Ya saben que harán con los puestos del consejo que quedaron vacíos?
- Aun no he decidido nada pero, mi hermano me ayudo a escoger cultivadores de nuestro clan que podrían ser candidatos para ello pero, más adelante veremos ese punto. Por ahora, es mejor que solo piense en su salud y en la de mi sobrino.
- Lo hare.
- Entonces, paso a retirarme – le dijo con una sonrisa en su rostro – buenas noches, maestro Wei.
- Buenas noches.
Y su cuñado emprendió su camino de regreso a sus aposentos mientras el entraba nuevamente al Jinshi.
Dejo los palillos sobre el pequeño cuenco y tomando el vaso de jugo para tomar un sorbo del mismo. El silencio en el Jingshi le resultaba un tanto extraño, ya que estaba acostumbrado a tener a su esposo la mayoría del tiempo, sobre todo por las noches, donde su alfa lo abrazaba con fuerza, confortándolo con ese agradable aroma a sándalo que tanto amaba y que tranquilizaba sus sentidos.
El estar solo en su hogar, le recordaba de algún modo los pocos días que había vivido en la cabaña que alguna vez perteneció a Madame Lan. Admitía que el lugar era hermoso pero fríamente silencioso y aunque lo atendieron adecuadamente nada se comparaba a las atenciones de su alfa ni a sus amorosos cuidados.
Hacia menos de dos hora que se había ido y ya lo extrañaba.
- Definitivamente tu padre nos tiene muy consentidos – dijo acariciando su barriga – a veces me pregunto ¿Cómo es posible que tanto tu padre y tío no crecieran con las mismas creencias que Lan Qiren? Sobre todo si recordamos que fue él quien los crio.
Sus pensamientos regresaron hacia su tío político, todo gracias a la última plática sostenida con su cuñado.
Aun cuando en los tres meses que estuvo en reposo sus pensamientos jamás giraron alrededor del viejo Lan, el saber que durante ese mismo tiempo este se había negado a hablar con sus propios sobrinos le dejaba un muy mal sabor de boca. Sobre todo porque, aun cuando Zewu-Jun le había asegurado que no era culpa suya, sentía que lo era.
- Aun en reclusión ese viejo sigue igual de orgulloso y terco… Aunque ahora entiendo que eso viene de familia – dijo mientras seguía acariciando su pequeña barriga – solo espero que no lo heredes, ya somos demasiadas personas con ese defecto.
A modo de respuesta su cachorro se removió en su interior.
- De acuerdo, puedes ser tan terco como quieras – le respondió – solo espero que seas como tu padre y no como yo, de ser así todos en Gusu escupirán sangre por tener a un segundo mini Wei Ying… Aunque estoy seguro que si mis padres, tío Jiang o Shijie estuvieran aquí, te amarían aunque fueras un causa problemas como yo.
Al pensar en sus seres queridos no pudo evitar pensar en sus padres biológicos, en cuantos años habían pasado desde la última vez que pensó en ellos –aunque trece de ellos estuvo muerto, por lo que no contaban- y como en momentos así, deseaba tenerlos cerca, acompañándolo, sobre todo a su madre, para pedirle consejo respecto en cómo ser una buena figura paterna para su cachorro.
"Si tan solo estuvieran aquí…" pensó.
En ese momento recordó algo en lo que no había pensado tras lo sucedido hace tres meses. En ciertas palabras que Lan Qiren había dicho y que tenían que ver con su madre.
Qiren solo lo contemplo antes de hablar.
- Eres idéntico a tu madre… Robando lo que por derecho era de alguien más.
"¿Qué significa eso?" pensó Wei Ying desconcertado por las palabras del mayor.
- Pero que se puede esperar del hijo de esa mujer – dijo con desdén.
- Lan Qiren… ¿Que se supone que significa eso? – le pregunto con inquietud - ¿Por qué hablas de esa forma de mi madre?
El viejo maestro no respondió.
Ahora que pensaba con detenimiento en esa breve conversación entre su tío político y él, la curiosidad por saber que quiso decir lo estaba carcomiendo. No tenía mucho conocimiento acerca del pasado de sus padres ni las personas que conocieron durante sus años de juventud, lo poco que llego a saber fue gracias a tío Jiang pero, incluso él no sabía mucho del pasado de su madre más allá de que fue alumna de Baoshan Sanren y que vivió en una montaña oculta.
Gracias a esos pocos datos, supo que su madre durante su juventud conoció a los jóvenes Lan de esa época –siendo Lan Qiren y su hermano dichos jóvenes- y que convivio con ellos, siendo su tío político quien nunca acepto la forma de ser de su madre -la cual era idéntica a la suya según su difunto tío Jiang-.
Por lo que, si el viejo Lan había dicho eso, era porque algo sucedió en el pasado entre ellos y, por la mirada llena de rencor que le regalo durante el juicio, no termino nada bien.
Dejando de lado sus pensamientos, Wei Ying termino de cenar y acomodo los platos para que el discípulo que viniera más tarde los recogiera. Se levantó de su lugar y camino hacia el mueble donde guardaban sus ropas, sacando de entre las que eran suyas una pequeña pieza de jade, la cual contemplo unos segundos antes de meterla dentro de su túnica.
- Pequeño bollo – acariciando levemente su barriga – es momento de hacerle una visita a tu tío abuelo – dijo ganándose un pequeño movimiento por parte de su cachorro antes de girarse sobre sus talones y salir del Jingshi.
El lugar donde el viejo Lan se encontraba recluido, era la zona más alejada del clan. Comprendía de cierto modo por que el viejo Qiren escogió aquel sitio, de esa forma nadie se acercaría ni trataría de hablar con él, después de todo, si no hablaba con sus propio sobrinos mucho menos lo haría con terceros.
La zona estaba resguardada por dos jóvenes discípulos, a quienes había guiado en diferentes cacerías nocturnas por lo que, conocía perfectamente las habilidades de estos. En otras circunstancias simplemente hubiese hecho uso de sus propias habilidades para dejarlos inconscientes pero, en el estado en el que se encontraba era algo imposible así que, para evitar un enfrentamiento opto por algo más práctico.
Imprimiendo un poco de su energía espiritual, dos pequeñas hojas cobraron vida y, tras hacerlo, estas salieron volando a diferentes direcciones, comenzando a hacer movimientos y ruidos en los arbustos cercanos.
- ¿Escuchaste eso? – dijo uno de los discípulos.
- Sí.
Ambos giraron sus cabezas en varias direcciones, percatándose que provenían de lados opuestos por lo que, tras regresarse a ver, ambos se alejaron y se dirigieron hacia el lugar de donde provenían los mismos, momento que el omega aprovecho para salir de su escondite, caminando rápidamente hacia las enormes puertas del recinto frente a él.
- Se supone que estas puertas solo pueden ser abiertas por dentro, tengas el permiso del líder del clan o, tengas una pieza de jade especial que te permita entrar – metiendo su mano dentro de su túnica y sacando la pieza de jade – solo espero que Lan Zhan no se dé cuenta que la saque de entre sus cosas – se dijo así mismo antes de acercarse a la puerta y mostrar la pieza.
Al instante la energía que impedía el paso fue desapareciendo y las enormes puertas comenzaron a abrirse dejándole el paso libre, cerrándose nuevamente una vez ingreso al lugar.
Mientras caminaba por el lugar metió la pieza de jade dentro de su túnica, deteniendo sus pasos una vez diviso la figura del viejo Lan, quien se encontraba sentado y de espaldas a él, meditando frente a un pequeño santuario cubierto de blancas velas que se encontraban encendidas.
"¿Meditando a esta hora?" se preguntó, avanzando unos cuantos pasos más.
- ¿Como entraste a este lugar?
La voz de Lan Qiren lo detuvo de golpe.
- Buenas noches, maestro Qiren – le saludo haciendo una leve reverencia – Ya debería estar consiente que soy hábil para escabullirme.
El viejo Lan suspiro sin darse la vuelta.
- Uno pensaría que en el estado que estas, te mantendrías quieto pero, es obvio que ni la espera de ese cachorro te mantendría en un solo sitio.
Wei Ying frunció el ceño, no muy conforme con el tono de voz usado por el alfa al referirse a su hijo.
- Le recuerdo honorable maestro que el cachorro que crece en mi vientre es el hijo del segundo maestro de Gusu Lan por ende, su sobrino.
- ¿A qué has venido? – pregunto, cambiando el tema de forma brusca.
El omega rodo los ojos ante el claro fastidio del viejo Lan, se acercó un poco más y se sentó, aun cuando el primero continuaba dándole la espalda.
- Mi presencia en este sitio es porque usted y yo aún tenemos asuntos que resolver.
- No tenemos nada de qué hablar – contesto con molestia – todo quedo muy claro ese día.
Soltó un largo suspiro al notar que no sería nada fácil hablar con el tío de su alfa, así que decidió dejar la sutileza y hablar de forma directa.
- Durante mucho tiempo me llene la cabeza con miles de ideas, pensando el porqué de todo ese odio que usted me profesa – dijo con firmeza – al principio creí que era por todo lo que sucedió en el pasado, por mi comportamiento cuando fui alumno invitado en Gusu Lan, el dolor que le provoque a su sobrino por amarme como lo hace o los crímenes que cometí cuando era el patriarca Yiling – tragando con fuerza pero sin apartar la vista de la figura del alfa – al menos esos eran mis pensamientos hasta hace unos meses pero, los mismos cambiaron por un detalle ocurrido durante el juicio.
Al escucharlo, Lan Qiren se giró solo un poco, lo suficiente como para poder ver de reojo la figura del omega.
- Usted menciono a mi madre, que me parecía demasiado y que, al igual que ella, robe aquello que le pertenecía a alguien más.
El viejo Lan no respondió y solo continuo observándole de reojo pero, la tensión que estaba sintiendo era evidente por la perturbación en su aroma.
- Maestro Qiren, solo lo preguntare una vez y espero me responda – dijo sin apartar la vista y frunciendo levemente el ceño – ¿la razón detrás de todo ese odio que me profesa, tiene que ver con mis padres? – soltó de golpe – o mejor dicho… ¿Tiene que ver específicamente con mi madre?
つづく/ Continuara...
¡Hola, mis queridos Lectores!
Como prometí, aquí tienen la primera de dos partes del especial dedicado a Lan Qiren, en donde descubriremos por que odia tanto a Wei Wuxian y, dirán que es muy cliché cuando sepan la razón pero, después de mucho pensar, barajear ideas e imaginar miles de escenarios decidí usar este porque lo creo más viable y creíble ya que incluso en la vida real sucede.
Ahora, referente al nombre creo que debo explicarles un poquito de donde proviene.
El nombre Willow (Sause) proviene de Las Flores de Bach, que son una serie de esencias naturales utilizadas para tratar diversas situaciones emocionales, como miedos, soledad, desesperación, estrés, depresión y obsesiones. Y fueron descubiertas por Edward Bach entre los años 1926 y 1934.
Hay una larga lista de estas esencias (flores) y después de leerlas cuidadosamente junto con su significado me decidí por Willow, el cual se usa en las siguientes personas:
Willow (Sauce): La persona se siente víctima del destino. Resentimientos Acumulados.
Justamente por ese significado fue que la use, ya que se trata de Lan Qiren, del resentimiento que tiene así como la frustración que vive día con día hacia su propia vida.
Debo añadir que este especial nunca tuvo cabida, de hecho nunca pensé en darle historia al odio de Qiren ya que simplemente lo dejaría como un odio profundo hacia el destrozo que fue Wei Ying en la vida de su clan, sus costumbres, etc… Pero, gracias a sus comentarios me di cuenta que una persona no puede odiar tanto sin razón aparente, los ancianos simplemente lo odian por ser como es y por qué ya son unos vejetes, pero Lan Qiren es familiar directo de los jades, tenía que haber más razones detrás y así nació este especial.
En serio, espero les agrade y que les guste la resolución, ya que no veremos mucho a este personaje después de esto, hasta mucho más adelante…
Fuera de eso, hora de las preguntas:
¿Ustedes cual creen que sea la razón del odio de Lan Qiren hacia Wei Ying? Aunque muchos ya dejaron sus teorías capítulos atrás jajaja
¿Cómo vieron a A-Yuan?
En estos momentos él está 100% decidido a hablar con Jin Ling pero las obligaciones de ambos se lo han impedido, por lo que aprovecharan cundo sus clanes se vean en algún evento político. Por ese lado ya decidió pero sobre Jingyi, está molesto por lo del cortejo ya que no quiere que Jingyi este con alguien más pero, le pesa por lo de la unión política… Así que debe decidir bien que hará sobre eso… Así que ténganle paciencia, no es fácil. Ya que aunque figura como el hijo de Lan Wangji, solo es adoptado por lo que, si buscan una unión que beneficie lo más lógico es unirse a otro clan ya que Sizhui no es un Lan por sangre aunque sea muy poderoso para su edad… Ya saben, cosas políticas… Pero ya veremos como las manejan.
Sobre Qiren bueno, no lo podían sacar del consejo, es un Lan por sangre, es decir la línea principal así que, ahí no hay forma, a los demás ancianos si los botaron sin pensarlo… Esperemos que esos tres años le ayuden, en serio.
Aclarare esto porque seguro muchos se confundieron: Wei Ying tenía un mes de embarazo cuando finalizo el juicio por ende, después de eso estuvo tres meses en reposo obligatorio por lo que, ahora cuenta con cuatro meses de embarazo.
Después de esto, déjenme sus comentarios y nos vemos en el próximo capítulo que es el final de este especial.
Bye, Bye.
