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Antes de que continúen con la lectura, debo aclarar que en este capítulo habrá flashbacks referentes al pasado pero, no serán escenas complementarias entre sí, serán relatos que especifiquen ciertos sucesos los cuales pueden diferir en tiempos, años, etc... Ya que solo son recuerdos del personaje en cuestión, salvo algunas escenas que se colocaron solo para información de que hacían otros personajes en ese momento.

Así mismo, el capítulo es algo largo así que, respiren profundamente y, que disfruten de la lectura.


CAPITULO XV

− Especial Flor de Willow (Sause)−

Parte II

"La verdad tiene dos sabores: uno dulce, para el que la dice, y otro amargo, para el que la oye."− Rodríguez Marín


Antes de que continúen con la lectura, debo aclarar que en este capítulo habrá flashbacks referentes al pasado pero, no serán escenas complementarias entre sí, serán relatos que especifiquen ciertos sucesos los cuales pueden diferir en tiempos, años, etc… Ya que solo son recuerdos del personaje en cuestión, salvo algunas escenas que se colocaron solo para información de que hacían otros personajes en ese momento.

Así mismo, el capítulo es algo largo así que, respiren profundamente y, que disfruten de la lectura.

"La verdad tiene dos sabores: uno dulce, para el que la dice, y otro amargo, para el que la oye."− Rodríguez Marín

La tensión en el ambiente era clara.

Lan Qiren no había respondido, simplemente se mantenía en silencio, evitando la pregunta que el omega de su sobrino le había hecho, como si con ello lograría que desistiera y abandonara el recinto pero, conociendo la personalidad de aquel omega, irse era lo último que haría y no dejaría el lugar hasta que obtuviera una respuesta de su parte.

Hablar del pasado era lo que menos deseaba pero, desde que aquel chico había regresado, constantemente pensaba en ello como si se tratara de un karma que no podía alejar de su persona. Recordar lo sucedido hace más de cuatro décadas era abrir una herida que ha tratado de cerrar pero que la llegada de dicho omega le ha impedido hacerlo.

"Si tan solo no la hubiese nombrado durante el juicio" pensó para sus adentros.

− ¿Y bien? – Pregunto Wei Ying al no ver ningún movimiento por parte del viejo Lan − ¿No va a responderme?

− Lo sucedido en el pasado, en el pasado esta – le dijo sin regresar a verle − ¿Por qué quieres remover algo que ya quedo atrás? De todas las personas eres quien más debe entenderlo.

− Es cierto, se lo difícil que es remover el pasado, el mío es uno de los más complicados – respondió el omega – pero, si hablar del pasado me hará comprender la razón del por qué me odia y si esto tiene que ver con mis padres o, más específicamente mi madre, quiero saberlo.

Lan Qiren no respondió.

− Creo que al menos tengo ese derecho después de lo sucedido – le recordó – me lo debe.

El viejo Lan no emitió sonido alguno. Meditando cada pensamiento que estaba pasando por su mente. Tener que rememorar esa vieja herida era lo que menos deseaba pero, la insistente voz del omega solo le hacía preguntarse ¿qué error había cometido en su vida como para ser castigado de esa forma? ¿Tan grande había sido su pecado que al cielo no le bastaba tener que hacerle convivir día y noche con el hijo de quien se suponía era su destino como para que ahora tuviera que decirle lo sucedido?

Cuando había tomado la decisión de anular el matrimonio de su sobrino, tenía la esperanza de que aquel omega al ser exiliado se iría para siempre del clan Lan así, el recuerdo de aquella persona se esfumaría de su mente y presencia pero, tal pareciera que el destino no lo iba a permitir olvidarlo y recordarle seria su castigo hasta el último día de su vida.

Con pesar se giró sobre su asiento, quedando de frente al omega quien trago con fuerza cuando los ojos del viejo Lan se posaron sobre su persona.

− Si tantas ganas tienes de saber el pasado te lo diré pero, no me hago responsable si el mismo hace que cambie la percepción que tienes de tus padres.

− Entonces ¿si tiene que ver con ellos? – Pregunto con preocupación − ¿paso algo entre ustedes?

Lan Qiren solo suspiro y acaricio su enorme barba.

− Te dije que eres idéntico a tu madre o, al menos lo eras en tu anterior vida – le recalco nuevamente – tu apariencia era idéntica a la de ella, salvo el color de tus ojos los cuales, los heredaste de tu padre.

− Lo sé, tío Jiang siempre me lo decía – murmuro por lo bajo.

− Por desgracia no solo heredaste su apariencia – dijo ignorando las palabras del omega − también tomaste su nefasta personalidad.

Wei Ying frunció el ceño por dicho.

− Además del habito de tomar aquello que no es tuyo.

− Es la segunda vez que me lo dice pero, no entiendo por qué lo menciona, ¿qué hicieron mis padres?

− Tu padre no hizo nada – le aclaro Qiren – tu madre, por otro lado…

− …

− ¿Quieres saber el porqué de mi odio? – le pregunto de forma retorica – tu madre me quito aquello que por derecho era mío.

− ¿Qué? – hizo una mueca al no comprender lo dicho.

− Tu madre me arrebato a mi destino, a quien se supone los cielos escogieron para ser mi otra mitad.

− … − la clara insinuación hizo que un leve escalofrío recorriera su columna.

− Wei Changze, no solo era la mano derecha de Jiang Fengmian – dijo apretando con fuerza sus manos – él era mi destinado y mi prometido.

Los ojos del omega se ampliaron ante la declaración del viejo alfa.

− Tu madre me arrebato todo lo que amaba y aun así ¿preguntas el porqué de mi odio?


El primer jade continuaba revisando los reportes de las últimas cacerías que los jóvenes disimulos de su clan habían concluido. Podía notar el cambio en los progresos de la mayoría. Desde que el maestro Wei había dejado de ser su guía en las cacerías nocturnas muchos discípulos bajaron su rendimiento en las mismas, quizás era porque extrañaban las enseñanzas del que fuera el patriarca Yiling quien, aunque no era el maestro con los mejores métodos de enseñanza, lograba sacar lo mejor de ellos, les enseñaba de tal forma que los discípulos se interesaban abiertamente por aprender más allá de la práctica. Lograba con su ingenio volver la teoría en algo divertido y la práctica aún más, definitivamente ponerlo como maestro había sido la mejor decisión, aun cuando los ancianos y tío se negaron abiertamente cuando se los comunico.

− Veo que la ausencia del maestro Wei ha influido en el rendimiento de algunos – comento Xichen.

− Algunos discípulos se decepcionaron cuando se enteraron del estado de mi madre, así que no se esfuerzan mucho en las cacerías – respondió Sizhui.

− Debes hablar con ellos, la ausencia del maestro Wei no debe influir en ellos al contrario, es tiempo que demuestren todo lo que aprendieron de él – le aseguro tomando otro reporte para calificarlo.

− Lo hare Zewu−Jun.

Xichen sonrió al escucharle.

Ambos continuaron con el trabajo de calificar los reportes cuando, de un momento a otro, el pincel que tenía el primer jade dejo de moverse, algo que llamo la atención de Sizhui.

− ¿Sucede algo? – le pregunto con curiosidad.

− Una perturbación.

− …

− Alguien entro al recinto que ocupa mi tío.

− ¿A esta hora de la noche? – Pregunto con sorpresa − ¿había alguien con el permiso de hacerlo?

− No – aseguro Xichen – los únicos que podríamos visitar al tío tan entrada la noche seria mi hermano y yo, fuera de ambos no hay nadie con un permiso para hacerlo.

− ¿Debería ir a investigar?

El primer jade no respondió. Se mantuvo en silencio unos segundos, pensando en quien podría haber entrado al recinto que ocupaba su tío, ya que no había dado el permiso y su hermano se encontraba fuera de Gusu.

"¿Quién pudo ser la persona que ingreso?" se preguntó Xichen "no he dado un permiso especial para ello y Wangji no se encuentra en Gusu" llevando su mano hacia su mentón mientras trataba de pensar con más claridad "La única persona que podría hacerlo… Pero no tiene una pieza de jade para ello, a menos que…"

− ¿Zewu−Jun? – lo volvió llamar Sizhui al ver que no respondía.

− No es necesario – le respondió – me hare cargo personalmente – levantándose de su lugar ante la atenta mirada de Sizhui – sigue con el trabajo, regresare en cuanto me cerciore de lo que ocurrió.

− Como ordene.

El primer jade se despidió de su sobrino y salió del despacho, dirigiéndose a la zona donde estaba su tío, con la vaga idea de quien podría ser la persona que había hecho aquella repentina visita.


No, no era posible.

Lo que el viejo Lan había dicho no podía ser verdad.

Era cierto que no conocía mucho del pasado de sus padres y lo poco que sabía era lo que tío Jiang alguna vez le había comentado, eso sumándole con la mala memoria que tenia de su vida pasada, era posible que algunas cosas referente a ellos se hubiesen borrado pero, si su tío alguna vez hubiese mencionado el compromiso entre su padre y el viejo Lan lo recordaría ¿no?

También estaba el hecho de que su padre había sido un omega y no un alfa como pensó, era una evidente sorpresa que aún no lograba asimilar… Aunque quizás esa parte era culpa suya, ya que nunca le intereso confirmar el segundo genero de sus padres por lo que simplemente intuyo que su madre había sido una omega y su padre un alfa. Lo cual definitivamente había sido un completo error.

"Esto no puede estar pasando" pensó el omega al tratar de asimilar lo que acababa de escuchar "¿mi padre era un omega? Y no uno cualquiera, era el destinado y prometido del maestro Qiren"

Wei Ying seguía sin emitir palabra alguna después de aquella enorme revelación. Su rostro seguía mostrando la clara sorpresa que aquello le había provocado por lo que, al ver la conmoción que sus palabras generaron, el viejo Lan decidió compadecerse del omega.

− Veo que no tenías idea alguna de ello.

−¡Claro que no! – Exclamo con clara indignación − ¡siempre pensé que mi padre fue un alfa!

− ¿Se puede saber por qué creíste eso?

− Pues, no lo sé, solo lo intuí así.

− Eres más idiota de lo que creí.

Wei Ying hizo una mueca por lo dicho pero negó con su cabeza un segundo después, ignorando por completo el insulto anterior.

− Hay algo que no entiendo, sí mi padre era su destinado y… − tragando con fuerza – prometido, ¿Por qué se casó con mi madre?

− ¿Por qué? – Pregunto con ironía – ¡Porque tu madre se le metió por los ojos, lo sedujo hasta que logro que me dejara!

− ¡Eso no es posible! – Exclamo con indignación − ¡Tío Jiang dijo que estaban enamorados y por eso se fueron de Yunmeng, para viajar por el mundo y cazar juntos toda su vida!

− Enamorados, claro… ¡Tu madre lo engatuso, lo sedujo, logrando que me dejara el mismo día de nuestra boda! – Le respondió el alfa − ¡después de eso se escaparon!

Aquellas palabras lentamente estaban calando en su interior, todo lo que alguna vez creyó saber de sus padres se estaba derrumbando. ¿Cómo era posible que su padre dejara al viejo Lan por su madre? ¿Su padre amo al viejo Lan alguna vez y por eso se comprometieron? De solo pensar eso último hizo que un escalofrío recorriera su columna.

− Tu madre destruyo lo que por años creí seguro, desde que era niño imagine me vida a lado de Changze, los muchos hijos que tendríamos… Pero tu madre apareció y destruyo todo – soltó con desprecio.

− ¿Se conocieron de niños? – pregunto un tanto incomodo por la situación.

Lan Qiren se mantuvo en silencio durante unos instantes, meditando en si debe o no responder pero, tras lanzar un largo suspiro de frustración, decide hacerlo, después de todo, ya no tiene nada que perder. Lentamente los recuerdos se amontonan en su mente y comienza a relatar esos momentos dulces y dolorosos que compartió con quien fuera su destinado, antes de que sus caminos se separaran.


Aquel día su padre les había informado que visitarían Yunmeng por cuestiones diplomáticas, ya que su viejo amigo Jiang Qiu –el actual líder del clan Jiang− le había invitado a la fiesta de los faroles en Yunmeng y, como hacía tiempo no se veían más que por conferencias, había aceptado sin objeción alguna.

Para el pequeño Qiren, tener que dejar sus estudios por una visita a otro clan resultaba tediosa ya que prefería quedarse leyendo en el pabellón de la biblioteca que disfrutar de gustos mundanos como lo era un festival pero, su padre había aceptado la invitación y, como digno hijo del líder del clan Lan, sería una falta de respeto no acudir a lado del mismo y de su hermano mayor.

Es por ello que se encontraba ahí, caminando a lado de su padre y hermano, admirando las calles de Yunmeng, las cuales se encontraban iluminadas por miles de faroles mientras las personas iban y venían por las mismas. El aroma de los alimentos siendo cocinados impregnaba el lugar, los fuegos artificiales adornaban el cielo y los niños reían al verlos.

Definitivamente deseaba volver al clan y continuar su entrenamiento como cultivador.

¿Te gusta Qiren? – pregunto su hermano mayor con una sonrisa en su rostro.

Es… Colorido y ruidoso – contesto un tanto incómodo.

Bueno, así son la mayoría de los festivales.

En Gusu los festivales son más armoniosos.

Nuestros festivales son arraigados a nuestras reglas y costumbres por lo que, los festivales procedidos por otros clanes serán diferentes.

− …

Oh, vamos Qiren – le dijo su hermano mayor – intenta divertirte, quien sabe, quizás encuentres algo que te llame la atención.

Lo dudo.

Su hermano suspiro y continuaron su camino.

Qiren seguía sin encontrarle sentido a esa visita, lo único que observaba eran miles de personas corriendo, ruido, estruendo y miles de colores que l estaban produciendo un ligero dolor de cabeza. No entendía por qué no simplemente se habían quedado en los aposentos que el líder Jiang les había ofrecido cuando arribaron a Yunmeng, tener que convivir con tanto ruido no era de su agrado y que su hermano hubiese pedido venir era aún peor.

A−Ren, A−Qiang – los llamo su padre – ¿qué les ha parecido el festival?

Pintoresco – respondió Qiang*

Ruidoso – dijo Qiren entre dientes.

El líder del clan Lan rio bajito y se acercó a sus hijos.

Sé que este festival es distinto a todo lo que nuestras costumbres y reglas dictan pero, podemos disfrutar del mismo.

Pero nuestras reglas dicen que no debemos caer en tentaciones mundanas – agrego Qiren.

Su padre sonrió.

Es cierto pero, nada impide disfrutar de un momento feliz y divertido, somos humanos después de todo, si no fuera por las maravillas que hay en este mundo, nuestro antepasado Lan An no hubiese bajado al mundo y conocido a su destinada.

Qiren hizo una mueca ya que para él no tenía sentido alguno, las reglas fueron creadas para ser respetadas e implementadas, ¿Por qué romperlas?

El líder del clan Jiang pronto nos alcanzara junto con su hijo, ¿Por qué no pasean y observan lo que los puesto ofrecen mientras esperamos? – dijo sacando una pequeña bolsa con dinero y entregándoselo a su hijo mayor – no se alejen mucho.

Lan Qiang asintió y junto con su hermano avanzaron, observaron los puestos que vendían juguetes, comida, entre otras cosas. Nada en ese lugar le parecía interesante.

A−Ren – le llamo su hermano – espera aquí, voy a comprar un pastelillo.

Hermano.

Lo sé, no debemos consumir golosinas pero, padre nos dio dinero y creo que por esta vez podemos hacerlo.

Qiren rodo los ojos y su hermano solo sonrió antes de darse la vuelta para caminar hacia el puesto. Durante unos minutos el pequeño Qiren observo el lugar sin ánimo alguno hasta que, sin previo aviso, otro niño de su misma edad choco con él, cayendo sentado al suelo y emitiendo un pequeño quejido de dolor.

Deberías observar por donde vas – dijo Qiren observando al niño que mantenía su cabeza agachada mientras recogía los dulces – "Un omega" – pensó mientras percibía el suave aroma a durazno que este desprendía.

Lo lamento – contesto el niño – me quede comprando dulces y me dijeron que no me retrasara mucho por eso estaba corriendo – explico mientras recogía la bolsa de dulces que se le había caído.

Esa no es excusa – respondió.

El niño alzo su cabeza y le sonrió suavemente.

Nada más conectar su mirada con la del otro niño, el corazón de Qiren comenzó a latir rápidamente, su boca se secó y su respiración se agito. La figura del niño frente suyo se ilumino de pronto, sintiendo un fuerte tirón que le obligaba acercarse al mismo, sus ojos no podían apartar la vista de su rostro y la necesidad de tocarlo comenzaba a recorrerle el cuerpo.

"¿Que me está pasando?" se preguntó Qiren.

A−Ren – su hermano lo llamo una vez llego a su lado – no sabía que habías hecho un nuevo amigo – regresando a ver al niño frente a su hermano.

No… No lo es.

Qiang regreso a ver a su hermano ya que no era común que tartamudeara de esa forma.

A−Ren…

A−Ren, A− Qiang.

La voz de su padre les hizo girarse de pronto.

Padre − dijo Qiang al verle llegar.

Al ver que no regresaban, decidimos venir a buscarlos ¿qué les entretuvo tanto?

Pues…

A−Chan – dijo el líder del clan Jiang quien venía detrás del padre de ambos junto a su hijo.

Amo Qiu – dijo el niño cuando el líder del clan Jiang se acercó a él.

¿Dónde estabas? – Le pregunto buscando alguna herida – tardaste mucho en regresar.

Había mucha gente y cuando venía de regreso, tropecé con él – dirigiendo su vista a la figura de Qiren.

Oh, veo que ya se conocieron – dijo Jiang Qui.

El líder del clan Jiang se colocó tras ambos menores y con una sonrisa hablo.

Jóvenes maestro Lan, les presento a mi primogénito – colocando su mano sobre el hombro de su hijo – Jiang Fengmian – el niño asintió con una sonrisa – y ya conocen a este pequeño.

Soy Wei Changze – dijo con una sonrisa – un gusto – haciendo una pequeña reverencia.

A−Chan sirve junto a sus padres en el clan Jiang – continuo el líder del clan Jiang – él y mi hijo son muy buenos amigos – aseguro – es por ello que lo traje con nosotros, espero no cause ninguna molestia.

Para nada – aseguro el padre de los Lan – estoy seguro que los pequeños se llevaran muy bien – regresando a ver a sus hijos − ¿no es verdad?

Así es padre – respondió Lan Qiang.

Qiren por su parte no menciono palabra alguna, sus ojos no podían apartarse del rostro del joven omega ni de aquella sonrisa que eclipsaba todo lo que estaba a su alrededor.

"Este chico… Es…" pensó llevando su mano hacia su pecho, donde su corazón latía fuertemente por haber encontrado a su destinado.


Los años pasaron raudamente.

Cuando menos pensaron tres años habían pasado volando, próximamente cumplirían quince años por lo que, tras hablar con su padre y decirle lo que deseaba hacer, un solicitud de compromiso matrimonial llego a Yunmeng, la cual tras varias semanas fue respondida.

Por ello tanto su padre, hermano mayor y él habían arribado a muelle de Loto, todo con el fin de hablar con el líder del clan Jiang y llegar a un acuerdo con dicha solicitud.

Dicha decisión no había sido tomada al vapor. Desde el momento que había descubierto que aquel hermoso omega era su destinado, no dudo ni un minuto en hablar con su padre, quien al saberlo había hablado con el líder del clan Jiang, para que tanto su hijo como el pequeño Wei Changze, pudiera convivir de forma frecuente así, si el destino estaba a su favor, quizás un día esa amistad se trasformara en amor y pudieran unirse en matrimonio.

Durante aquellos tres años, la convivencia entre ambos se había dado gradualmente así mismo, Qiren siempre trataba de estar al lado del omega, conocer sus gustos, sus miedos, sus metas y sueños, quería conocer cada detalle de su destinado. Mostrarle cosas nuevas, indicándole con sus pequeños regalos y atenciones que deseaba estar con él, que sus visitas eran más que solo diplomacia, que quería cortejarlo y casarse con él algún día, aunque en ninguno de esos tres años obtuvo una respuesta real por parte de Wei Changze pero, el sonrojo y sonrisa que veía en su rostro cada que se encontraban, le decía que el omega si sentía algo por él o, al menos comenzaba a hacerlo.

Por ello no dudo en decirle a su padre que deseaba que Wei Changze fuera su cónyuge legal, que quería comprometerse con él y formar una familia a futuro.

Hecho que su padre acepto pero, antes de arribar a muelle de loto le hizo prometerle que si el líder del clan Jiang ni el propio Wei Changze aceptaban dicha propuesta, dejaría que el omega continuara su vida ya que, como miembros del clan Lan no podían obligar a un omega a casarse aun cuando fuera su destinado.

Qiren aceptó a regañadientes pero, conocía al joven omega, era dedicado en cuerpo y alma al clan Jiang, un matrimonio con un clan tan prestigioso como era el Lan no podría ser rechazado, sobre todo si eso beneficiaria a ambos clanes… No había forma que Wei Changze se negara, eran destinados y sus clanes se fortalecerían por su unión, no solo era el mejor amigo del hijo del líder del clan Jiang, en esos pocos años se había vuelto el discípulo principal de la secta, por lo que un desaire como un rechazo a una propuesta de matrimonio no solo lo perjudicaría a él sino, también al clan Jiang, todo estaba a su favor.

Aunque la sorpresa en el rostro de Wei Changze no fue lo que esperaba, no dudaba en que su respuesta seria afirmativa.

Cuando enviaste esa solicitud y acepte una reunión, no creí verte tan pronto viejo amigo – dijo el líder del clan Jiang.

Bueno, se trata del futuro de uno de mis hijos, es algo que sin duda debe verse de inmediato ¿no crees?

Por supuesto, como padres siempre velaremos por ellos – dirigiendo su vista hacia el rostro del joven Qiren – Tu padre me indico en la carta que deseas pedir la mano de A−Chan.

Así es.

¿Sabes lo que significa el compromiso matrimonial? – Pregunto sin apartar la vista − ¿la responsabilidad del mismo?

Lo sé pero, desde el momento que conocí a Wei Changze supe que querría tenerlo conmigo el resto de mi vida ciertamente, el afecto que le tengo no se dio de la noche a la mañana, creció conforme conviví con él y no me veo con otra persona que no sea aquella que el destino me envió.

Aquellas palabras impresionaron a los presentes ya que, mostraban una madurez y seriedad muy rara de ver en un chico tan joven como lo era el segundo hijo del líder del clan Lan.

Ya veo – dijo el líder del clan Jiang – has tomado tu decisión y me alegra saber que no tomas a la ligera algo tan importante como lo es un compromiso matrimonial.

Nunca lo haría.

El líder Jiang sonrió y dirigió su vista a Wei Changze.

A−Chang – lo llamo – el joven maestro Lan ha solicitado tu mano en matrimonio. Como líder del clan podría simplemente aceptar y el compromiso se haría oficial pero, deseo escuchar lo que piensas de esto, si estás dispuesto a formalizar la unión y compartir tu vida con él.

Wei Changze no respondió de inmediato, apretando con fuerza sus manos.

¿A−Chang?

Yo… Es que…

No debes sentirte obligado – le aseguro con firmeza – quiero que tomes la decisión por ti mismo, no por el clan ni por nadie más.

El joven omega asintió, bajando la cabeza ante la clara presión que sentía.

El líder Jiang al ver la enorme confusión que su mejor discípulo estaba viviendo, soltó un suave suspiro y dirigió su vista al frente nuevamente.

Creo que lo mejor es dejar que ambos hablen después de todo, es su futuro del que hablamos.

Tienes razón − dijo el líder Lan.

Estaremos en la terraza tomando el té, en cuanto hayan hablado y decidido, háganos saber su respuesta – levantándose de su sitio, acción que el Lan mayor imito.

Ambos líderes salieron del lugar, dejando a los dos jóvenes uno frente al otro.

Changze – lo llamo Qiren una vez estuvieron solos.

El joven Wei alzo la mirada.

¿No estás de acuerdo con el compromiso?

Yo…Qiren…

¿No te agrado?

¿Qué?, ¡Claro que me agradas, pero…!

¿Entonces? – Pregunto levantándose de su lugar y caminando hacia donde estaba el omega − ¿Por qué dudas?

Qiren solo tengo catorce años aun somos muy jóvenes para una responsabilidad así.

Muchos compromisos pactados se han hecho incluso cuando ambos son recién nacidos.

Esos son matrimonios arreglados que nunca han terminado bien – le aclaro el omega – verse obligados a consentir un matrimonio donde el amor no existe… Es…

¿Es así como ves la solicitud de mi clan? ¿Cómo una obligación?

Wei Changze frunció el ceño antes las preguntas del alfa.

¡Claro que no! – le dijo con algo de nervioso – Que tu clan hiciera la oferta es un gran honor para mí pero… Qiren… Soy solo un sirviente, no obtendrás nada casándote conmigo… Yo…

Eres el discípulo principal del clan Jiang.

Al final del día no dejo ser un sirviente – le respondio.

El alfa se sentó a su lado y con delicadeza tomo la mano del omega.

No me importa tu origen o posición social. Me gustas Changze y quiere poder cortejarte adecuadamente, quiero comprometerme contigo y casarnos algún día. Nuestra unión traerá beneficios a ambos clanes, ¿no crees que el líder Jiang estaría feliz con ello?

−… − no respondió y bajo la cabeza.

Somos destinados Changze, mi clan valora mucho ese lazo, jamás se interpondría por algo como el dinero o la posición social.

Lo se…

Si lo sabes, ¿qué impide que formalicemos nuestra unión a futuro?

Yo… Yo no…

Es… ¿Por qué no me amas?

El omega se tensó y trago con fuerza.

Qiren sabes que me agradas y mucho, nunca he mentido respecto a eso.

Pero no me amas como yo lo hago, ¿cierto?

− …

El joven alfa suspiro al ver como su destinado no regresaba a verle.

Dame la oportunidad entonces…

Qiren.

Déjame cortejarte, utilicemos este compromiso como una forma de conocernos más, dame la oportunidad de enamorarte – haciendo sonrojar al omega con sus palabras – de hacer que ese cariño que me tienes se vuelva en un profundo amor a futuro.

Por unos segundos el omega no contesto pero, tras respirar profundamente regreso a ver al alfa y con una suave sonrisa contesto.

Sí no funciona… ¿Romperemos el compromiso?

− …

¿No me obligaras a casarme contigo?

Qiren lo observo fijamente y tras lo que pareció una eternidad para el omega, asintió.

Sí para cuando seamos mayores de edad y tengamos que casarnos no tienes sentimientos románticos por mi persona… Te dejare ir.

¿Lo prometes?

Tras asentir a la pregunta, los brazos del omega rodearon su cintura y lo envolvió en un cálido abrazo.

Entonces… Si, acepto el compromiso.

Qiren sonrió y correspondió el abrazo, prometiéndose así mismo que haría cualquier cosa para conservar a su destinado, ya que dejarlo ir no era una opción para él.


Cuando cumplieron quince años tanto Wei Changze y Jiang Fengmian acudieron a Gusu, para aprender todo lo necesario y volverse mejores cultivadores. Durante todo un año convivieron con los discípulos del clan Lan, aprendiendo reglas, preceptos y técnicas que los Lan enseñaban, volviéndose mejores personas, líderes y cultivadores.

Aunque, durante ese tiempo Wei Changze fue educado de forma un tanto más estricta que los demás discípulos invitados, al ser el prometido de su segundo joven maestro su educación debía ser más concisa. Debía aprender todas las reglas y modales que un cultivador que pertenecía a la familia principal debía conocer.

Por suerte para el omega, dichas clases no solo le eran impartidas por los viejos maestros del clan Lan sino, también, por Qiren, quien le ayudaba por las tardes a comprender mejor las reglas del clan.

Para Qiren era como un sueño poder compartir todas las tardes con su futuro omega, podía ayudarle con los errores, las dudas o problemas que tuviera. Comían, salían a pasear y entrenaban juntos, como una verdadera pareja de cultivo.

Definitivamente su destinado era la persona correcta en su vida y, por las hermosas sonrisas así como ligeros sonrojos que el omega tenia cada que lo alagaba, definitivamente lograr que lo amara no era imposible.

O eso se decía cada día que convivía con él.


Cuando tenían diecisiete años ambos clanes habían salido de casería nocturna, coincidiendo en una posada en un pueblo vecino.

Qiren sonrió al ver a su prometido quien, con el pasar de los años se había vuelto un omega muy hermoso, con un largo cabello negro y ojos color negro platinado, un perfil refinado y una base de cultivo alta para su edad. Definitivamente su omega sería un orgullo para el clan Lan.

La noche hubiese sido perfecta si no fuera por la llegada de cierta persona que lo irrito en sobre manera.

Al entrar a la posada tuvieron que esquivar varias sillas, jarrones rotos y cultivadores que gemían por los golpes que habían recibido, gracias a una joven alfa que sonreía con autosuficiencia mientras se enfrentaba a ellos.

¿No decían que era grandes cultivadores y una mujer no podía ganarles? – dijo la mujer enfundando su espada.

Maldita – dijo entre dientes un alfa tendido en el suelo.

¿Que dijiste? – le pregunto la mujer pero no obtuvo respuesta.

Señorita… mi posada… − hablo con miedo el dueño de la posada.

Tenga – lanzándole una bolsa llena de dinero – eso cubre los daños ¿no?

El posadero tomo la bolsa y asintió rápidamente.

Oh, jóvenes maestros – dijo el posadero al ver a los recién llegados, quienes observaban el lugar – lamento los inconvenientes pero, como pueden ver… − regresando a ver a la joven alfa.

Todos los ojos se dirigieron a la joven mujer que ocultaba su rostro tras un sombrero con velo, lo único que podían apreciar eran sus labios color carmín los cuales, sonreían abiertamente.

¿Que sucedió? – pregunto Qiren, tratando de ignorar a la joven alfa.

Pues…− el posadero regreso a ver a la joven alfa.

Yo te puedo responder – dijo ella, acercándose lentamente.

¿Y tú eres…? – pregunto Qiren con algo de precaución, ya que había algo en aquella mujer que no le causaba confianza.

Oh, claro, que grosería de mi parte − quitándose el sombrero y mostrando su rostro.

Al hacerlo todos contuvieron el aliento. La joven alfa había resultado ser una hermosa mujer, con rasgos finos, largo cabello color ébano y ojos del mismo tono. No llevaba mucho maquillaje, solo el suficiente para resaltar sus rasgos.

Hecho que hizo que Qiren se molestara aún más ya que su prometido había quedado igual de impresionado que los demás, acto que el segundo noto de inmediato apartando la vista de la joven alfa.

Ella al notar las miradas sonrió y continuo.

Me llamo Cangse Sanren – dijo sin dejar de sonreír – ustedes deben ser del clan Lan y Jiang ¿no?

"Una cultivadora errante" pensó Qiren al escuchar su nombre.

¿Cómo lo sabes? – pregunto Changze, intrigado por la alfa.

Bueno, siempre que llego a un poblado nuevo me gusta preguntar sobre la región y los clanes cercanos – regresando a verle – el Jiang y el Lan lo son, así que al saber sus características y símbolos, lo intuí.

¿No eres de aquí?

Oh, no yo… Vengo de muy lejos.

¿Que tanto? – pregunto esta vez Qiren, notándose su molestia.

Oh, ¿esto es un interrogatorio de mi vida o quieren saber que sucedió aquí?

Qiren respiro pesadamente, sintiéndose muy irritado por la forma tan informal que tenía la alfa al dirigirse a ellos.

Wei Changze al notar la molestia de su prometido se adelantó y hablo nuevamente.

Nos gustaría saber que sucedió.

Bueno, lo típico… Estas alfas bebieron demasiado, quisieron intimidar al posadero para que siguiera dándole bebidas sin pagar por ellas y acosaban a las jóvenes omegas que trabajan aquí. Entre en ese justo momento y… Creo que te das una idea de lo que sucedido.

Wei Changze soltó una suave risa al escuchar el relato de lo sucedido ya que, no era muy común ver a una mujer cultivadora dándole su merecido a varios alfas a la vez.

Qiren irritado se aclaró la garganta para evitar que su prometido siguiera conversando con la alfa.

Supongo que ya estabas por irte, después de todo fue a causa tuya que esto termino así.

¿Me estas corriendo? – pregunto un tanto divertida por la reacción del alfa.

No, pero creo que por moral deberías hacerlo.

Ella hizo una mueca y negó con su cabeza.

Con ese carácter te quedaras soltero toda tu vida – murmuro Cangse.

Tu…

Wei Changze se colocó frente a su prometido al ver que tomaba su espada por la empuñadura de esta, indicándole con la mirada que se tranquilizara.

Creo que todos estamos cansados y un tanto irritados, ¿Por qué no mejor vamos a descansar? – Sonriéndole suavemente – mañana será otro día y estaremos de mejor humor.

Todos asintieron y procedieron a pedir una habitación.

Aun cuando los ánimos se habían aplacado, la intensa mirada de Qiren seguía aun en la joven alfa quien, al igual que su prometido sonreía cada que sus ojos se cruzaban… Un extraño sentimiento comenzó a instalarse en su pecho, uno que no le agradaba para nada.

A la mañana siguiente todos bajaron a desayunar, encontrándose nuevamente Cangse Sanren quien les sonrió suavemente al verlos.

Oh, hola jóvenes maestros – dijo la alfa tomando un poco de su bebida.

¿No es muy temprano para eso? – dijo Wei Changze, sentándose al frente junto con su prometido y Jiang Fengmian.

En algún lugar es la hora feliz así que… − tomando otro sorbo – disculpa pero, anoche no pregunte sus nombres y es un tanto grosero que yo dijera el mío.

El omega sonrió y contesto.

Lamento eso… Mi nombre es Wei Changze, sirvo en el clan Jiang – respondió con suavidad.

También eres el discípulo principal – continuo Fengmian haciéndolo sonrojar – mi nombres es Jiang Fengmian, un gusto conocerla joven Cangse.

Oh, cuando los conocí pensé que eran discípulos del clan Jiang pero no imagine encontrarme con el discípulo principal y el hijo del líder del clan… ¿Por qué lo eres, no?

Así es.

Ya veo – dirigiendo su vista a Qiren − ¿y su amigo el amargado es…?

Tu…

Él es Lan Qiren, el segundo maestro del clan Lan y…

Su prometido – concluyo Qiren.

Ante aquella declaración el omega se sonrojo furiosamente mientras la alfa amplio sus ojos y dejo su bebida en la mesa.

¿Prometido?

Si, ¿algún problema?

Ella se le quedo viendo unos instantes antes de dirigir su vista al omega y alzarse un poco sobre la mesa para hablarle.

¿Es un compromiso arreglado? ¿Te están obligando o algo así?

¿He?

¡Eso no es de tu incumbencia! – exclamo Qiren.

Oh, si no quieres que uno se interese, ¿para que lo mencionaste? – pregunto la alfa, haciendo que Qiren se pusiera rojo por la frustración.

Wei Changze rio bajito.

No, es de mutuo acuerdo.

Oh, ya veo – aseguro – sería una pena que fuera por obligación, esos matrimonios nunca funcionan.

Qiren apretó con fuerza la tela de su túnica.

Porque no pedimos el desayuno – intervino Fengmian al ver la tensión en el ambiente.

Todos asintieron, pidieron el desayuno y, tras recibirlo comenzaron a comer.

Y… ¿Hacia dónde te diriges? – pregunto el omega una vez terminaron de desayunar.

Tenía pensado visitar Muelle de Loto, dicen que en esta temporada es muy hermoso el paisaje además de que tienen un buen vino y comida exquisita – le respondió la alfa – pero lo que más quería ver era el clan Jiang, ya que su característico juego de espadas me llama la atención, es muy diferente al entrenamiento que tuve con mi maestra así que, haciendo caso de mi curiosidad, quería verlo en persona.

¿Tu maestra? – Pregunto Qiren − ¿Quién es tu maestra?

Mi maestra es… − regresando a ver a Fengmian − ¿cree que el líder del clan me permita ver el entrenamiento de sus discípulos?

Qiren enarco una ceja al ver la clara renuencia de la alfa a decir el nombre de su maestra lo cual, solo acrecentaba la desconfianza que le tenía a aquella mujer.

Fengmian que no había dejado de verla sonrió, asintiendo suavemente a su pedido.

Estoy seguro que si hablo con mi padre no se negara.

Ella sonrió suavemente y dirigió nuevamente su vista al omega.

¿Muelle de Loto es tan hermoso y divertido como dicen?

El omega asintió con algo de vergüenza.

Por su parte Qiren no podía evitar ese sentimiento de desconfianza que nació en su corazón, la mirada que la alfa le dedicaba a su prometido no era una amistosa, reconocía ese destello en la mirada de otro alfa cuando se interesaba en un omega.

Pero lo que más le aterraba no era que esa alfa se hubiese interesado en su destinado –muchos lo hicieron en el pasado− era el amargo sentimiento de que su prometido pudiera interesarse en ella.


Varios años después de ese primer encuentro –tres para ser precisos−, varios rumores de que aquella cultivadora errante continuaba visitando Muelle de Loto y que se le veía a acompañada de Jiang Fengmian así como su discípulo principal llegaron a Gusu.

El enojo y frustración que Qiren estaba viviendo era tan palpable que muchos discípulos se alejaban nada más verlo caminar, escondiéndose rápidamente para no ser víctima del mismo ya que, por muy pequeña que fuera la falta a las reglas, ya sea hacer ruido de forma no intencional, el segundo maestro les imponía castigos demasiado exagerados que preferían mantenerse alejados de su persona por su propio bienestar.

A−Ren ¿puedo saber a qué se debe el mal humor que has estado teniendo últimamente? – pregunto su hermano mayor.

No sé a qué te refieres – dijo mientras continuaba escribiendo.

Castigos un poco altos para faltas menores, el miedo que los discípulos últimamente han tenido al vernos pasar por los pasillos, el hecho que prefieren que yo los entrene por las mañanas… ¿Seguro que no sabes de que estoy hablando? – pregunto nuevamente con algo de diversión en su voz.

− …

¿Es por los rumores que nos han llegado de Yunmeng?

Hablar de otros está prohibido.

Cierto pero, hablamos de tu prometido.

Qiren suspiro pesadamente y dejo el pincel.

¿Es por ello?

−…

Hermano, no deberías hacer caso de los mismos – le aseguro – es cierto que la joven es una cultivadora con métodos un tanto… No muy comunes pero, por lo poco que he sabido de ella es que no tiene malas intenciones y, que de hecho, se volvió una buena amiga de Jiang Fengmian así como de A−Chang. Incluso ha sido de mucha ayuda en las cacerías a las que ha ido con el líder Jiang y sus discípulos.

Esa mujer es muy mala influencia para quien practica el camino recto.

Solo porque su manera de cultivación no es idéntica a la nuestra, no significa que su camino no sea recto.

−…

¿Por qué no le das una oportunidad?, conócela mejor y, quien sabe, quizás se vuelvan buenos amigos.

Lo dudo.

Solo inténtalo, A−Chang se pondrá feliz si su prometido y amiga se llevan bien.

Tras aquella platica, Qiren medito mucho respecto a la situación. Es cierto que no conocía a la mujer y solo se dejó llevar por la primera impresión. Quizás su hermano mayor tenía razón y solo debía darle la oportunidad para comprenderse mutuamente, quizás sus caminos no eran muy distintos y, si Changze eres feliz con ello, valía intentarlo.


Si Qiren llego a pensar que podía llevarse bien con aquella alfa… Definitivamente erro, uno que le había costado muy caro para su mala suerte y motivo por el cual deseaba que esa mujer desapareciera para siempre.

Durante una competencia de caza nocturna que se realizó entre los cinco clanes más importantes de toda la región, Jiang Fengmian había resultado herido durante el primer día de la misma, siendo auxiliado por los compañeros de su clan así como los del clan Lan, teniendo que abandonar la cacería por las heridas que obtuvo, aunque no fueron de gravedad decidieron llevarlo a un lugar seguro donde pudiera descansar.

En aquellos momentos, Qiren había adoptado una postura algo fría y estricta, reprochándole de una forma algo dura al actual líder del clan Jiang –ya que su padre había fallecido inesperadamente un año atrás− lo descuidado que había sido durante la cacería, el peligro en el que había puesto a sus subordinados y su prometido por lo mismo, esperando que fuera más sensato en las próximas cacerías, ya que no solo su vida se ponía en juego sino, la de aquellos que le acompañaban y, que si no era capaz de dirigirlos y ver por sus vidas, debería replantearse si aquella era la forma que un buen líder debería comportarse.

Con aquella actitud, era natural que los discípulos del clan Jiang se molestaran con el segundo maestro de Gusu, ya que estaba poniendo entre dicho la dirección del clan Jiang y la forma en como Fengmian la dirigía. Todos llevaron sus manos hacia las fundas de sus espadas, dispuestos a pelear si era necesario con el clan Lan para hacer que Lan Qiren se disculpara, siendo detenidos solo por Wei Changze quien, haciendo uso de todo su control, convenció a los demás de que una lucha no beneficiaría a nadie y que estaba seguro que Fengmian sería más cuidadoso.

Aun molestos aceptaron no pelear y se dispersaron mientras otros se aseguraban que su líder fuera atendido.

No tenías que decir eso – dijo el omega – Fengmian solo se descuidó.

Un descuido que les pudo costar la vida – le respondió el alfa− no solo su vida hubiese terminado, la tuya y la de los demás discípulos también.

Lo sé, pero no sucedió y Fengmian está arrepentido, estoy seguro que no volverá a pasar.

El segundo maestro de Gusu solo desvió la mirada.

Qiren… Te pido no vuelvas a cuestionar a Fengmian de esa forma – le pidió el omega – se trata de otro clan, ajeno al de Gusu… Tu no…

Mientras tú seas parte del clan Jiang – dijo Qiren interrumpiéndole – no permitiré que te lastimes, así eso signifique que tenga que intervenir.

Dando la media vuelta para alejarse junto a los demás discípulos del clan Lan y continuar la cacería. Sin percatarse que cierta alfa los había observado.


A la mañana siguiente, todo transcurrió con normalidad, aunque los discípulos del clan Jiang seguían algo molestos con él, simplemente tomaron la decisión de ignorarlo para no causarle problemas a su líder aunque, las miradas algo atónitas que lo seguían conforme avanzaba por el lugar lo llenaban de intriga y solo supo la razón de las mismas hasta que su hermano mayor lo indico:

¡Le habían rapado la barba que comenzaba a crecerle!

Haciendo que con ello, su enojo creciera a niveles que nunca imagino llegar a sentir.

Si no fuera por su hermano mayor que le ayudo a controlar su molestia, recordándole las reglas de su clan y meditando unas horas en soledad, seguramente hubiese salido en busca de la persona que lo había hecho y estaba muy seguro de quien era la persona responsable.

Solo había una persona ajena a los clanes capaz de ello, alguien que había sido invitada de último minuto y que le genero irritación, molestia y celos por su culpa. Pero que por dignidad tendría que dejar sin castigo si quería mantener la buena imagen de su clan.

"¡Maldita Sanren!" pensó Qiren mientras continuaba su camino a lado de los demás discípulos de su clan, para culminar el segundo y último día de la competencia.


Los clanes habían tomado caminos diferentes, el objetivo era sencillo, debían eliminar entes entre los dos días de cacería y quienes eliminaran la mayor cantidad de ellos, resultaría el ganador de la competencia. Algo fácil para algunos pero, eso no evito que Qiren se preocupara por su prometido es por ello que comenzó a cazar a los mismos mientras lo buscaba dentro de la zona elegida.

Para su alegría lo hizo pero, la forma en como lo logro no fue de su completo agrado, haciendo que los celos regresaran nuevamente.

Su prometido estaba sosteniendo en brazos a aquella alfa mientras ella rodeaba con sus brazos el cuello del mismo. Ambos se regresaban a ver con una sonrisa en sus rostros, olvidándose por completo de lo que sucedía a su alrededor.

Cuando los ojos de su destinado lo divisaron, una suave sonrisa apareció en su rostro mientras que la alfa, sonreía de medio lado, pagándose más al cuerpo de este último.

Oh, te cortaste la barba – menciono el omega – no sabía que lo pensabas hacer.

Wow, ¿Quién diría que detrás de ese rostro tan amargado se encontraba un alfa tan guapo? – pregunto con algo de malicia la alfa.

¡Te atreves a reírte después de que tu provocaste esto!

¿Tu lo hiciste? – le pregunto el omega.

Quizás… Además las barbas son cosa del pasado, no sé cómo a Lan Qiren le pueden gustar – señalo con diversión – además, soy partidaria de que toda acción tiene una reacción – refiriéndose a lo sucedido con Fengmian y Qiren.

Qiren apretó con fuerza la empuñadura de su espada, con el deseo de desquitar su furia en aquella mujer pero, cada segundo se repetía que debía seguir las reglas, que no debía dejarse llevar por las emociones. Pero ver a su omega con aquella mujer…

¿Y no vas a explicar?

¿Qué cosa? – pregunto el omega.

La posición en la que están – le dijo a modo de reclamo.

Tanto Wei Changze y Cangse Sanren se regresaron a ver, dándose cuenta de que el primero la seguía cargando. El omega se sonrojo y la bajo, escuchando un suave "gracias" por parte de ella.

¿Y bien?

Bueno… Cangse estaba siguiendo un ghoul y lo deshizo en el aire, se posó sobre la rama del árbol pero esta se rompió.

Y él me atrapo entre sus brazos – concluyo la alfa – es todo.

¿Siguiendo? − dijo con sorpresa − ¿esta mujer estaba cazándolos?

Sí.

¿Y con el permiso de quién? – Pregunto de pronto – ella no pertenece a ninguno de los clanes que están participando. No tiene derecho de estar aquí. Se suponía que solo venia acompañando al clan Jiang, no que cazaría ghouls en su nombre.

Oh, ¿no te informaron? – Le respondió ella – obtuve el permiso de los clanes.

No me hagas reír, eso es imposible.

¿Y por qué no? – Le pregunto – después de saber quién era mi maestra, no pusieron queja alguna para que participara a lado del clan Jiang.

¿Qué?

Dudo que alguien se oponga a que una cultivadora, entrenada por la misma Baoshan Sanren, participe en una competencia como esta.

Dijiste… ¿Baoshan Sanren?

Varios murmullos por parte de los discípulos que venían con Qiren se dejaron escuchar, calando de pronto cuando su joven maestro los regreso a ver.

Mientes.

¿Por qué lo haría?

Nadie sabe dónde vive esa cultivadora y por lo que se sabe, no permite que sus alumnos abandonen su lugar de entrenamiento.

Es por ello que no volví… Lo tengo prohibido, una vez abandonas la montaña donde nos entrenó, no se puede regresar.

Las miradas de ambos se encontraron.

Las feromonas de ambos alfas comenzaron a impregnar el lugar, haciendo que por la presión en el aire algunos comenzaran a toser por falta de aire.

El omega al percatarse de lo que estaba sucediendo y la forma en que ambos se observaban –tratando de dominar al otro− decidió ponerse en medio para calmarlo.

Es suficiente – dijo haciendo que ambos regresaran a verlo – la competencia no ha terminado y ambos clanes deben volver.

A−Chang – lo llamo Qiren.

Cangse – regresando a ver a la alfa – ¿por qué no te adelantas y buscas a Fengmian?, debo hablar con mi prometido.

Pero…

Te alcanzare en unos momentos – dibujando una suave sonrisa.

La alfa dudo en irse ya que no le agradaba nada dejar al omega con aquel alfa pero, la suave sonrisa que Changze le dedicaba le conmovió y asintió a su pedido, antes de dar la vuelta y continuar su el camino.

Qiren lo imito y los demás discípulos del clan Lan continuaron su camino, dejando solo a la pareja.

¿Que fue todo eso? – Le pregunto el omega – nunca te habías portado así, tan brusco con alguien más.

¿Y cómo querías que me comportara?, encontré a mi prometido con una alfa.

¿Y qué? – le pregunto con confusión – he convivido con miles de alfas desde mi niñez, incluso tú lo sabes.

Eso es distinto, ninguno de esos alfas ha tenido otras intenciones contigo como ella lo hace.

¿Intenciones? – Enarcando una ceja – espera, ¿este celoso de Cangse? ¿Es en serio?

¿Celoso? – Qiren soltó una risa por lo ridículo que sonaba aquello – me preocupo por ti, ¿sabes lo que pensaran los demás si te encontraban con ella? ¿Lo que dirán de mi persona? ¿De nuestros clanes?

No tienen nada que decir por qué no estaba haciendo nada malo, jamás he dado motivos para que hablen de "nuestra" relación mucho menos para mancha el honor de nuestros clanes.

Lo sé, pero deberías dedicarte a honrar nuestro compromiso y alejarte de esa alfa cuya reputación es cuestionable.

No voy a dejar a mis amigos por habladurías mal infundadas.

A− Chang, entiende – tomándolo de los brazos y acercándolo – eres mi prometido, mi futuro omega, no puedes estar al lado de esa mujer… Somos destinados, nos pertenecemos… Como omega debes consagrarte a tu alfa y nada más – tratando de acariciar su mejilla antes de que el omega frunciera el ceño y se alejara unos pasos de él.

Es cierto, eres mi prometido y nunca lo he negado.

Entonces…

Pero no eres mi dueño tampoco mi alfa legal, no tienes derecho a prohibirme nada, yo soy dueño de mi vida y veré a quien yo quiera.

¡Pero lo seré y…!

Tu mismo lo has dicho, lo serás… Pero aún no.

− …

Además, sí te tranquiliza saberlo, Fengmian está interesado en ella y está planeando pedirle se case con él así que, por mucho que hubiese "algo" entre nosotros. Es obvio a quien escogería ¿no?

El silencio se extendió entre ambos. El omega solo le dedico una mirada antes de hacer una reverencia y alejarse del alfa, quien observo el sendero que tomo su prometido hasta perderlo de vista.

Qiren apretó con fuerza sus manos por la impotencia que sentía, ya que aquella había sido la primera pelea que ambos tenían desde que se conocieron.


Los meses pasaron y las peleas comenzaron a ser algo muy cotidiano en ellos, siempre que se veían y la alfa salía a flote en la conversación ambos terminaban discutiendo por el mismo tema. Aun cuando Wei Changze le recordaba una y otra vez que no había nada entre ambos, Qiren no le creía, quien le pedía constantemente se alejara de esa mujer ya que los rumores comenzaban a circular y eso estaba afectando su reputación.

Al no poder llegar a un acuerdo, el omega termino pidiéndole que no le visitara más y que le diera espacio, ya que ambos no controlaban sus temperamentos y los celos del alfa lo estaban frustrando.

El segundo maestro de Gusu aceptó a regañadientes, pero no se fue de Yunmeng sin pedirle que no se acercara a esa mujer, que si volvía a escuchar rumores regresaría y pediría adelantar la boda.

Wei Changze no tuvo de otra que aceptar.


Finalmente, lo que Qiren tanto temió se hizo realidad.

Un pequeño poblado pidió ayuda a los clanes Jiang y Gusu Lan, ya que eran los más cercanos al lugar y lo que sucedía en el lugar era demasiado para que uno solo pudiera sobrellevarlo.

Una criatura oscura estaba secuestrando a los niños del poblado y el líder de la misma pensaba que se trataba un espíritu antiguo que se había liberado cuando algunos niños por descuido retiraron el sello de la cueva donde, hace más de cinco décadas había sido encerrado.

Se trataba de un Jiangshi antiguo quien fue derrotado por un antiguo cultivador, quien uso toda su energía espiritual y vital para sellarlo ya que su energía resentida era demasiado grande para purificarla del todo. Antes de morir le pidió a los pocos pobladores que quedaron tras los sucedido que jamás retiraran el sello ya que, conforme pasara el tiempo, aquella criatura se volvaria más violenta y poderosa.

Ambos clanes buscaron a la criatura, arrinconándola cerca de un acantilado. Muchos cultivadores resultaron heridos durante el enfrentamiento, siendo solo Qiren, Fengmian, Wei Changze y Cangse Sanren los que al final quedaron en pie.

Fue en ese enfrentamiento que Qiren comprendió que aquella alfa no mentía cuando dijo ser la alumna de Baoshan Sanren, siendo la única capaz de purificar al espíritu y descubriendo la verdad detrás de su odio para con la aldea.

La Jiangshi había sido una joven mujer omega que había sido casada a la fuerza con un alfa muy rico que vivía en el lugar, su familia recibió una gran dote por ello. El alfa ya era mayor y nunca tuvo hijos –los cuales deseaba para perpetuar su linaje− ya que nunca encontró un omega digno de ser su cónyuge hasta que la conoció a ella, el trato de cortejarla pero ella se negó rotundamente por lo que, sabiendo que el padre de la misma era un hombre que gustaba del dinero, le ofreció mucho oro a cambio de la mano de su hija, lo cual acepto.

Tras el matrimonio, el hombre abuso de ella constantemente, con la esperanza de cumplir su deseo de tener los hijos que el tanto deseaba. De dicho abuso la joven dio a luz a su primogénito de quien le prosiguieron catorce hijos más, siendo el último quien la termino matando al darlo a luz.

El espíritu de la mujer guardaba enorme odio y resentimientos hacia aquel hombre, a sus propios hijos por verse obligada a tenerlos, a sus padre por amar más el dinero que a ella y al poblado por no ayudarla aun cuando sabían cuánto sufría. Volviéndose un espíritu vengativo que casi arrasa con el poblado de no ser por aquel viejo cultivador que vivía en ese lugar.

Pobre mujer – dijo Cangse una vez todo termino – ser obligada a tal bajeza.

En aquellos tiempos era usual que los padres aceptaran este tipo de compromiso, sobre todo si eran muy pobres – respondió Changze.

¿Pero vender a tu hija por dinero? Vaya padres…

Lastimosamente aún se sigue dando aunque no con tanta habitualidad – dijo Fengmian – por suerte hoy en día en muchos lugares está prohibido, así que muchas mujeres y hombres están libres de ello.

Por suerte.

Es mejor irnos – hablo Qiren con muy mal animo – debemos ocuparnos de los heridos.

Él tiene razón – secundo Fengmian – nuestros cultivadores nos necesitan.

Todos asintieron, comenzando a caminar hacia el poblado cuando, el suelo bajo sus pies se comenzó a desmoronar. Todo paso en cámara lenta y cuando menos lo supieron, tanto Cangse y Changze habían caído por el acantilado.

Durante algunas horas Qiren junto a Fengmian los buscaron.

Siendo Fengmian quien se separó de Qiren para buscar ayuda mientras el segundo seguía buscándolos. Lo cual fue uno de las peores decisiones que ambos tomaron ya que tras media hora, el segundo maestro de Gusu encontró al par pero, detuvo sus pasos cuando se dio cuenta que ambos estaban conversando, decidiendo detenerse y escuchar mejor la conversación, aun cuando aquello iba en contra de las reglas de su clan.

¡Auch!

Lo siento – dijo el omega mientras continuaba revisando la pierna de la alfa − ¿te duele mucho?

Tranquilo, no es nada – le aseguro con una sonrisa – estoy acostumbrada al dolor, dentro de un día estaré mejor – guiñándole un ojo.

El omega se sonrojo por el hecho y dejo la pierna de la alfa en el suelo, antes de alejarse y sentarse a su lado.

¿Está bien tu brazo? – pregunto ella.

Sí, solo es un golpe y algunos rasguños pero estaré bien.

Ella sonrió suavemente y recostó su cabeza en el hombro del omega.

¿Crees que nos estén buscando?

Sin duda alguna.

¿Cómo estas tan seguro?

Conozco a los dos, no estarán quietos hasta que nos hayan encontrado.

De Fengmian lo creo pero de ese alfa…

Qiren no es tan malo, solo tiene un humor algo especial.

Es un gruñón – respondió – debería divertirse más a este paso envejecerá muy rápido – riendo suavemente.

El omega secundo la pequeña risa.

Gracias… Por salvarme, no tenías porque – dijo regresando a verlo – puedo cuidarme sola.

No dudo de eso pero, no podía dejarte caer – conteniendo la mirada de la alfa – pudiste resultar con heridas aún más graves.

Sin duda eres alguien muy amable y dulce.

−… − el omega se sonrojo ligeramente pero no desvió la mirada.

Nunca conocí un omega tan valiente, fuerte y con una gran base de cultivo como la tuya. Además de tener un carácter suave y no te enojas con facilidad, comprendes todo sin necesidad de muchas explicaciones y tiendes la mano a aquel que lo necesita sin importar su pasado.

Yo…

Me gusta mucho eso de ti… Para serte sincera – cerrando sus ojos un momento y respirando el suave aroma del omega – Sí no estuvieras comprometido con ese mal humorado de Lan Qiren, te robaría en este momento.

El omega contuvo el aliento, sintiendo como su corazón comenzaba a palpitar fuertemente. Trago con dificultad y, tras respirar profundamente, tomo la mano de la alfa haciendo que esta abriera los ojos y regresara a verle.

A mí también – le dijo sin dudas en su voz – a mí también me gusta tu forma de ser, eres muy diferente a todo lo que he conocido, me divierto mucho con tus ocurrencias, me haces cuestionarme cada aspecto de lo que soy y no me tratas como una pieza de cristal todo por ser un omega.

No lo eres, que seas un omega no cambia en nada quien eres.

Lo sé, por eso… Por eso me…

La alfa no le dio tiempo de terminar de hablar ya que sello sus labios con los suyos, dejando que sus bocas dijeran sin más palabras lo que sentían en realidad.

Qiren se quedó de piedra al ver la escena, su destinado estaba besándose con aquella alfa, regalándole el privilegio de probar sus labios por primera vez, algo que ni él mismo había logrado hacer desde que se conocieron.

Sin evitarlo sus feromonas comenzaron a impregnar el aire, la presión de las mismas hizo que ambos se separaron de golpe y ampliando sus ojos al verlo parado a pocos metros de donde estaban sentados.

Qiren – dijo el omega al verlo, sorprendido de que los hubiera encontrado en aquella situación.

El segundo maestro de Gusu camino con paso firme hacia ambos y tomo al omega del brazo, jalándolo del mismo para alejarlo de aquella alfa y colocarlo a su lado.

Aléjate de él – dijo Qiren con el ceño fruncido y sin soltar al omega – ¿que no entendiste que es mi prometido y mi destinado? ¿Que no puedes encontrar a tu propio omega y tratas de robar el de alguien más?

¡Qiren!

Habla muy seguro de eso, Maestro Lan – respondió la alfa – Es cierto que es tu prometido e incluso tu destinado pero, el todavía no es tuyo legalmente así que, tiene la posibilidad de retractarse.

Aléjate de él, él ya tiene dueño – dijo Qiren con molestia – alguien como tú no tiene posibilidad alguna.

¿Eso crees?

El omega continuaba escuchando la discusión de ambos alfas, tensándose cuando su propio prometido lo trato como si fuera un objeto, apretó con fuerza los dientes y jalo su brazo, deshaciéndose del agarre que Qiren mantenía sobre su mano.

¡Ya es suficiente! – levanto la voz el omega.

Ambos regresaron a verle con confusión por el grito.

A−Chang… Ella es una mala influencia, date cuenta.

El que debería darse cuenta de algo eres tú Qiren.

Ambos comenzaron nuevamente a discutir, deteniéndose solo cuando sus respectivos clanes los encontraron en el lugar, siendo rodeados por los discípulos de los mismos.

Esto no se ha terminado – murmuro Qiren dedicándoles un última mirada tanto a su prometido como a la alfa.

Fengmian al notar el extraño ambiente se acercó a sus amigos y con una suave sonrisa pregunto.

¿Todo está bien?

Tanto Wei Changze como Cangse Sanren no respondieron.


Un mes después, el segundo maestro de Gusu Lan arribo a muelle de Loto en compañía de su padre y hermano mayor, con la firme intención de discutir un tema de gran relevancia para ambos clanes, cuyo tema principal era Cangse Sanren y los rumores que seguía circulando en toda la región.

Líder del clan Lan es un honor volverle a ver – dijo Fengmian haciendo una reverencia.

Lo mismo digo líder Jiang – imitando el gesto al igual que sus hijos.

Debo decir que me sorprendió el mensaje que me envió – dijo indicándoles con una mano que tomaran asiento – en el me indicaba que era urgente vernos pero, no exponían el tema que debíamos discutir.

Creo que era mejor hablarlo en persona – respondió el líder Lan.

Comprendo – dedicándole una suave sonrisa – ¿y cuál es el tema que quieren discutir?

¿podría el joven Wei Changze acompañarnos? – Le pregunto – después de todo, el tema a tratar también le concierne a él.

Fengmian lo contemplo unos segundos y tras un asentimiento llamo a una joven de la servidumbre, quien salió del lugar segundos después.

Tras unos breves minutos, Wei Changze ingreso al lugar, confundido por la repentina llegada de los miembros del clan Lan.

A−Chang – lo llamo Fengmian – siéntate.

El omega asintió e hizo lo solicitado.

¿Sucede algo malo?

Eso dependerá de su respuesta maestro Wei – dijo el líder Lan.

−…

Hay ciertos rumores que han comenzado a circular y han llegado a nuestros oídos aun cuando no lo deseáramos.

¿Qué tipo de rumores? – pregunto Fengmian.

Acerca de la relación del maestro Wei y la joven llamada Cangse Sanren – haciendo que el cuerpo del omega se tensara por ello – la cual al parecer, va más allá de la fraternidad.

Los ojos de ambos se ampliaron al escuchar la obvia implicación.

Líder Lan, lo que dice es muy grave – hablo Fengmian – A−Chang está comprometido con su hijo, Lan Qiren – señalo dirigiendo su mirada hacia el alfa – Él jamás haría algo que vaya en contra de ese compromiso.

Lo sabemos pero, queremos cerciorarnos de que la reputación de ambos se mantenga libre de rumores y prejuicios.

"Acaso… ¿A−Ren no les dijo nada de lo sucedido?" se preguntó dirigiendo su vista hacia su prometido.

¿Y qué propone para que esos rumores sean eliminados?

Una boda – indico el líder Lan.

¿Qué? – contestaron al unísono Fengmian y Changze.

Tal como mencione, lo único que podemos hacer en contra de los rumores es celebrar la boda entre mi hijo y el joven Changze.

¿No cree que es muy precipitado? – Hablo Fengmian – no ha pasado mucho desde que ambos cumplieron la mayoría de edad.

Al contrario – replico el líder Lan – ambos ya son aptos para el matrimonio y en vista de que los rumores siguen acrecentándose, ¿qué mejor que una boda para callar los mismos? Así todo mundo sabrá que el maestro Wei no tiene nada que ver la joven Cangse.

Todos regresaron a ver al omega quien apretó con fuerza sus manos ante la petición hecha por los Lan.

Maestro Wei, ¿qué opina de lo dicho?

− …

¿Está de acuerdo en celebrar la boda?

Changze no respondió de inmediato. Desde que acepto aquel compromiso supo que algún día debía decidir si seguía adelante y casarse o, en caso de sus sentimientos no cambiaran, declinar el compromiso y cancelar la boda pero, en esos momentos no solo su nombre estaba implicado sino, el de su actual prometido, el de la alfa que había ganado parte de su corazón y la amistad que tenía con Fengmian.

Con todas las miradas sobre su persona, el omega suspiro y tras contener sus emociones lo mejor posible, hablo.

No creo que celebrar la boda sea lo mejor.

Todos se sorprendieron por lo dicho.

¿Acaso quieres romper el compromiso por esa…?

Yo no dije eso – regresando a ver a su prometido – simplemente creo que casarnos solo levantara más rumores de los que el acto pueda callar.

¿Qué quieres decir con eso A−Chang? – pregunto Fengmian.

Sí celebramos la boda, muchos pensaran que lo hicimos solo para cubrir alguna infidelidad o algo parecido y, por ello se llevó acabo, para mantener limpio nuestros nombres.

En eso tiene razón – secundo Fengmian – debe haber otra forma de sobre llevar los rumores.

Solo una forma – indico Qiren.

¿Que propones A−Ren? – pregunto su padre.

Cangse Sanren debe irse inmediatamente de Muelle de Loto y mantenerse alejada de Changze.

Aquella propuesta hizo que el omega se hundiera por completo, ya que aquello significaba despedirse de la alfa que amaba.

Fengmian respiro profundamente pero, aun cuando quisiera no aceptarlo, aquella era la única solución a largo plazo que tenían, al menos hasta que la boda se celebrara.

De acuerdo.

¡Fengmian! – lo llamo el omega.

No tenemos de otra – regresando a ver al líder Lan – hablare con ella esta misma noche.

El líder Lan asintió a las palabras de Fengmian.

Se levantó junto con sus hijos y tras una reverencia, los tres salieron del lugar.


Lan Qiren detuvo su camino cuando la joven alfa que había sido la causa de todo aquel problema se encontraba a pocos metros de él. Su padre y hermano se detuvieron a su lado, confusos por la forma en como el segundo maestro de Gusu se había detenido. Cuando los ojos de ambos se dirigieron hacia la figura de la alfa, su padre hablo.

A−Ren, recuerda donde estamos.

Lo sé.

Hijo…

Solo hablare con ella, no hace nada que manche nuestro apellido o el compromiso con A−Chang.

Su padre asintió y continuo su camino junto a su hijo mayor, mientras Lan Qiren se acercaba lentamente a la alfa.

Veo que sigues tratando a Wei Changze como un objeto y no como el compañero de vida que se supone será para ti.

La relación entre ambos es algo en lo que no deberías meterte – le respondió con desde – él es mi destinado, por obvias razones me pertenece.

¿Te pertenece? – le pregunto con curiosidad − ¿acaso Wei Changze es un objeto que puedes usar a tu antojo como para que digas eso? ¿Al menos le has preguntado qué es lo que quiere? – Le reclamo en cada pregunta hecha − ¿alguna vez te pusiste a pensar en lo que siente? ¿si desea realmente este matrimonio?

Sí no lo deseara… Ya lo habría dicho – le dijo con seguridad.

Claro, como no hay ninguna presión sobre sus hombros – murmuro sin apartar la vista del alfa – Siempre me dijeron que los Lan eran el ejemplo de la rectitud y la perfección pero, me doy cuenta que son simples mortales como cualquier otro… El egoísmo también puede aparecer entre ellos aunque lo traten de ocultar.

Qiren frunció el ceño ligeramente, apretando las manos para evitar que la frustración y el enojo se apoderaran de él.

Di lo que quieras – dijo finalmente Qiren – no cambiare mi manera de pensar y Changze tampoco, ambos sabemos todo lo que está en juego, no solo nuestra reputación sino, el prestigio de nuestros clanes.

"¿Y aun te preguntas por que no te dice nada?" pensó la alfa.

Somos destinados – continuo Qiren – él es mi omega y tengo más derechos sobre el mismo que tú, una alfa sin familia ni prestigio alguno así que… − acercándose a ella para susurrarle – vete haciendo a la idea de que, una vez estemos casados jamás volverás a verle.

Cangse Sanren frunció el ceño y respondió.

No tientes a la suerte – le aseguro − las personas tienen un límite Qiren y, todos tus actos ya están sobrepasando el de Wei Changze.

El segundo maestro de Gusu Lan solo le dedico una mirada llena de frialdad y, haciendo caso omiso a sus palabras, paso por el lado de la alfa para continuar su camino hacia los botes y alcanzar a su familia, dejando sola a la alfa quien solo lo regresaba a ver con molestia y decepción.


Esa misma noche, Fengmian solicito hablar con la joven alfa y, por el gesto en su rostro, la conversación no había sido nada agradable.

¿Me estas pidiendo que me vaya para complacer a Lan Qiren?

Cangse entiende, la situación es complicada y la única forma de callar los rumores es que te alejes de muelle de Lot, al menos un tiempo – dijo Fengmian, tratando de hacerle comprender las razones de su solicitud.

No, lo único que comprendo es que te importa más la "reputación" de ese tipo a nuestra amistad.

No es así y lo sabes – respondió soltando un largo suspiro – el compromiso de A−Chang puede verse afectado y han esperado esto por años, si esto continua el mismo se verá afectado así como la relación entre ambos clanes.

La alfa le desvió la mirada y se cruzó de brazos.

Fengmian suspiro y se levantó de su asiento, caminando lentamente hasta llegar a lado de la joven alfa.

Cangse – llamo tomando su mano – sé que no estás de acuerdo pero… Es lo mejor y lo sabes.

− …

No te pediría irte de no ser así – continuo hablando – otra opción es si tu…

Ya hablamos de eso Fengmian – le respondió Cangse – y mi respuesta sigue siendo la misma. Mi corazón ya pertenece a alguien más.

Lo sé – dijo con pesar – aun hoy me pregunto quién es el hombre que capturo tu corazón.

Ella no respondió y solo sonrió tristemente.

Es un hombre maravilloso y con muchas cualidades.

Debe serlo si conquisto a una mujer tan independiente – acariciando suavemente su mano.

La alfa sintiendo un nudo en su garganta por ocultarle la verdad a uno de sus mejores amigos, alejo su mano del toque ajeno y se distancio del mismo, haciendo una pequeña reverencia a modo de despedida.

Me iré al amanecer – le indico con una triste sonrisa – espero poder verle en otro momento líder del clan Jiang.

Cangse.

Despídeme de A−Chang – le pidió – si nos ven juntos seguramente le traerá más problemas.

Y sin más palabras que decir, la alfa salió del despacho del líder del clan Jiang, con la firme intención de mantenerse alejada de muelle de Loto aun cuando su corazón estuviese sufriendo por ello.


Dos años pasaron con dolor y lentitud.

Dos años en los que Wei Changze y Cangse Sanren no mantuvieron contacto por el bien de ambos clanes.

Dos años en los que las discusiones entre el omega y su prometido cesaron pero, el abismo entre ambos se hacía cada vez más amplio, teniendo contacto solo en las visitas que el segundo maestro hacia a Gusu o en alguna conferencia.

Lan Qiren esperaba que en aquellos dos años, los sentimientos que el omega hubiese desarrollado por Cangse Sanren se hubiesen desvanecido y, con las fugaces sonrisas que el omega le ofrecía de vez en cuando así como el modo tan complaciente con el cual lo trataba en cada visita, creyó que había sucedido finalmente.

Por ello, la boda fue un tema que pospusieron por aquel tiempo, todo con el fin de que el omega la aceptara y propusiera por su propio pie pero, cuando ciertos rumores de que se había visto a aquella alfa deshonesta en poblados cercanos a Yunmeng, la celebración de la misma volvió a ser propuesta y esta vez, no hubo nada que Fengmian pudiera hacer para posponerla.

¿Estás seguro de esto? – le pregunto Fengmian a su mejor amigo.

El líder del clan Lan tiene razón – contesto – hemos pospuesto la boda por muchos años.

Cierto pero, no debes obligarte a ello si no estás listo.

Nunca estaré listo – le aseguro – pero no puedo seguir dándole largas al tema, A−Ren a esperado mucho tiempo para que el compromiso se cumpla y…

Puedes negarte.

No podría poner entre dicho la reputación del clan Jiang – le sonrió suavemente.

A−Chang.

No te preocupes por mí – colocando su mano sobre el hombro de su mejor amigo – porque no me cuentas como van esas propuestas de matrimonio, escuche que la secta Meishan Yu está pensando en hacer una proposición formal.

Fengmian solo suspiro al notar el cambio tan brusco en la conversación.


Lentamente pasaron los días y los preparativos para la boda comenzaron tan pronto como el clan Lan lo había solicitado.

El clan Jiang comenzó a vestirse de rojo, colocando adornos, manteles, lazos y otras decoraciones de aquel color, todo para que el discípulo principal de su secta uniera su vida con el segundo maestro de Gusu Lan quien, complaciendo al omega, acepto que la boda fuera en muelle de Loto, a modo de despedida ya que tras la misma, el omega dejaría de ser parte de la secta Jiang y formaría a ser parte de la línea principal del clan Lan.

Un día antes de la boda. Qiren había salido a dar un paseo por muelle de Loto, tratando de relajarse por los ligeros nervios que estaba sintiendo, encontrándose con su futuro omega en el camino.

A−Chang – lo llamo Qiren, acercándose y sentándose al lado del omega.

Son más de las nueve ¿no deberías estar descansando? – pregunto sin regresar a verle.

Cierto, pero mañana es nuestra boda así que, puedo permitirme un poco de libertad en mi horario para tratar de calmar mis pensamientos.

Ya veo.

El silencio se extendió entre ambos.

Para el segundo maestro de Gusu, el silencio que inundaba su ambiente nunca se sintió tan pesado ni frio. Antes podían estar sin decir palabra alguna y sentirse reconfortado con la presencia del omega, porque sabía que los pensamientos de este solo rondaban entre su fura boda y próxima vida juntos pero ahora, tras la llegada de aquella alfa a sus vidas, ya no sabía que pensamientos ocupaban la mente del mismo.

Qiren.

− …

¿Puedo hacerte una pregunta?

Adelante.

¿Qué esperas de nuestra vida juntos?

Lan Qiren enarco una ceja ante la inesperada pregunta.

¿Esperas que como omega permanezca a tu lado, obedeciendo todas las reglas, sin opinión propia y quedándome a cuidar a nuestros hijos mientras tu sales a cacerías?

Es lo natural – respondió Qiren sin vacilación – un omega se debe a su alfa, deseo que permanezcas a lado de nuestros futuros cachorros, no tendrás necesidad alguna de salir a cacerías nocturnas, todo lo que necesites te lo proporcionare – declaro regresando a verle – tendrás un vida cómoda, con lujos, sin preocupaciones. No tendrás que recibir órdenes, tú las darás, tendrás sirvientes que te atenderán.

A cambio de mi libertad ¿no?

A−Chang.

En tu clan protegen a los omegas e incluso salen a cacerías nocturnas – levantándose de su asiento − ¿Por qué deseas que yo no?

Porque toda tu vida recibiste ordenes, teniendo que ir de cacería en cacería para servir a tu clan – imitando al omega y levantándose – quiero que tengas una vida cómoda, sin preocupaciones… Solo tienes que dejarme todo a mí y…

Más bien quieres manejarme a tu antojo – dando un paso atrás – no soy un objeto Qiren, tengo una vida propia.

Lan Qiren frunció el ceño ante las palabras del omega, las cuales eran muy parecidas a las de aquella alfa, dándose cuenta que los pensamientos de la misma ahora se habían apropiado de la mente de su futuro esposo.

Esos pensamientos que tienes ahora son solo producto de la intervención de esa mujer.

¿Qué? ¿Qué tiene que ver Cangse en esto?

¿Aun lo preguntas?, esa mujer te ha metido esas ideas que ahora rondan tu cabeza, nunca en todos los años que hemos convivido jamás objetaste nada de lo que decía y ahora…

¡Ella no hizo nada! – Levanto la voz haciendo que Qiren se sorprendiera aún más – solo me mostro que había más cosas en esta vida, que no siempre debo quedarme callado ante algo que no me parece y…

Y también te enseño que debes levantarle la voz a tu futuro alfa, a darle la espalda a los principios y la moral.

− …

Escúchame atentamente Changze, en el momento que tú y yo estemos unidos legalmente, esa mujer jamás volverá a verte ¿entendiste?

¿Piensas prohibirme verla?

Ella no tiene permitido entrar a los recesos de la nube – le indico – así que no podrá verte.

Quizás no la vea en Gusu Lan, pero si me la encuentro cuando este fuera no…

Esa mujer no se te acercara.

¿Piensas mantenerme como si fuera un prisionero?

Yo no dije eso, simplemente que esa mujer es una mala influencia y en el momento que formes parte del clan Lan, las ideologías de esa mujer irán en contra de nuestras reglas, por lo cual el mismo consejo te pedirá que rompas lazos con esa alfa.

Pero…

¿Acaso serias capaz de avergonzar a tu clan natal y al clan que te está recibiendo solo por una alfa deshonesta?

El omega no dijo nada y bajo la cabeza ya que, en parte tenía razón, él le debía todo al clan Jiang, gracias a que era el discípulo principal y el destinado de Lan Qiren es que ambos clanes habían aceptado aquel compromiso, uno que le traería beneficios a los mismos. Aquellos sentimientos solo pondrían en peligro la relación de los dos clanes y no quería que eso sucediera.

Ya es tarde, mañana es la boda, es mejor que vayas a dormir – dijo dedicándole una última mirada antes de dar la media vuelta para retirarse – buenas noches.

Buenas noches – le respondió el omega con tristeza, sintiendo como la impotencia comenzaba a recorrerle el cuerpo.


Cuando finalmente el día de la boda llego, las sirvientas ayudaron al omega a prepararse para la boda, dejando el traje ceremonial que el clan Lan había enviado exclusivamente para él. Un traje rojo con hermosos bordados de nubes y lotos cocidos con hilo de oro.

Las jóvenes doncellas encargadas de prepararlo sonreían y suspiraban al verlo vestido de aquella forma, comentando lo hermoso que lucía y lo afortunado que era el segundo maestro al contraer nupcias con él, siendo que muchos omegas habían querido conquistarle desde hace años pero Lan Qiren nunca volteo a verlos.

Aquellas palabras solo hacían que la ansiedad del omega aumentara, quien tenía la intención de escapar de aquel lugar y cancelar la boda pero, el peso de la reputación del clan Jiang y el Lan caía sobre sus hombros ¿Cómo podía tener aquellos pensamientos?

Lan Qiren se había fijado en él, en su destinado, importándole poco que fuera un sirviente de otro clan, por muy disimulo principal que fuera, su estatus para el segundo maestro nunca importo, ¿Cómo podía pedirle que cancelara la boda?

Además estaba su mejor amigo y líder del clan Jiang. Fengmian siempre lo trato con cariño, nunca lo hizo menos, siempre trato de que fuera como los demás sin importar su rol dentro de la secta. También tenía que pensar en los sentimientos que este le profesaba a la misma alfa que él amaba, ¿Cómo podía pensar siquiera en cancelar dicha boda?

Qiren y Fengmian serían heridos en múltiples formas si escapaba… Debía quedarse y cumplir con aquella boda aunque le rompiera el corazón.

Vaya, te ves muy hermoso.

La voz de su mejor amigo le hizo girarse y sonreírle suavemente.

Solo es ropa y… Joyas – respondió con algo de nervios.

Puede ser, pero eso no evita que te veas increíble con ellas.

El omega solo sonrió y bajo la mirada.

Fengmian al notarlo enarco una ceja y hablo.

¿Sucede algo?

No, nada, ¿qué podría pasar? – Contesto con algo de vacilación – solo son nervios por la boda.

¿Estás seguro? – Pregunto con inseguridad – si sientes que es demasiado, sabes que puedes decírmelo y cancelamos la boda.

¡No! – Levanto la voz con algo de pánico – No tienes que hacerlo, ¿qué dirán los demás?

A−Chang – tomando las manos del omega – sabes que la opinión pública no me interesa, siempre he hecho lo correcto y si en este momento me dices que no quieres continuar con esta boda, iré con el Líder del clan Lan y romperemos el compromiso. No debes sentirte obligado.

Changze observo con sorpresa a su mejor amigo, sintiendo unas inmensas ganas de llorar por las palabras dichas ya que, de alguna forma, había esperado tanto por las mismas, buscando una vía para escapar de aquella boda que le estaba rompiendo el alma.

Yo… − sintiendo como las palabas se atoraban en su garganta – Fengmian…

¿Si?

Yo… No… − mordiéndose el labio inferior – Yo… No… No creo necesario eso – dijo finalmente con resignación – solo es la ansiedad, es mi boda y no sé qué esperar es todo.

¿Seguro?

Sí – sonriéndole suavemente.

Fengmian lo observo fijamente unos segundos antes de desviar la mirada y soltar un suspiro.

Muy bien – devolviendo la sonrisa – solo vine para cerciorarme que todo estaba bien y si no necesitabas algo más.

No te preocupes, ya has hecho lo suficiente.

De acuerdo – soltando las manos del omega – te veré en el salón.

El omega asintió y, una vez su mejor amigo salió del cuarto dejo que una solitaria lagrima callera por su mejilla.


Lentamente camino por el pasillo que le lavaba al salón donde se llevaría a cabo la boda. Cada paso que daba era como una daga que atravesaba su corazón, ya que sus sentimientos y pensamiento no recaían en el alfa que lo esperaba en el altar sino, en una joven cuyo bello rostro aún seguía firmemente plasmado en su mente.

"Cangse… Sí tan solo fueras tu" pensó mientras era escoltado por cuatro jóvenes doncellas.

Estaba tan metido en sus pensamientos que no se percató de la persona que estaba a unos cuantos metros delante de ellos, deteniéndose de golpe cuando las doncellas se lo indicaron.

¿Que sucede? – pregunto al notar como se habían detenido.

Pues… − dijo una de las doncellas.

Los ojos del omega se ampliaron al percatarse de quien se trataba, sintiendo como su corazón comenzaba a latir rápidamente por ello.

Tu…

Hola – saludo la joven alfa − ¿me extrañaste?

El omega estaba sin palabras ya que nunca pensó volver a ver a la joven alfa, al menos no el mismo día de su boda.

¿Qué haces aquí? – pregunto sin salir del asombro.

Bueno… En ocasiones tienes que tomar ciertas decisiones, es por eso que vine.

Yo… − el omega trago con fuerza − ¿podrían darnos unos minutos?

Pero maestro Wei… El maestro Lan esta…

Solo, unos minutos por favor – dijo con algo de ansiedad.

Las doncellas se regresaron a ver entre ellas, asintiendo unos segundos después antes de dejar solos a ambos en el pasillo.

Cangse… ¿Por qué volviste?

Porque no podía permitir que la persona que amo cometa el más grande error de su vida.

El omega amplio sus ojos por la firme declaración antes de bajar la mirada.

A−Chang, sé que este compromiso significa mucho, no quieres que ambos clanes terminen odiándose porque desprecies a su segundo maestro.

Yo…

Y también se, que no quieres herir a Fengmian ya que él me ama.

Changze se mordió el labio inferior, ya que cada palabra dicha por la alfa era cierta.

Cangse…

No pretendo obligarte – dijo con una suave sonrisa mientras tomaba las manos del omega – finalmente es tu decisión si decides continuar con esto o no pero… El amor no es así, nadie puede obligar a una persona a casarse cuando sabe que no es correspondido.

Yo….

Changze… ¿Amas a Qiren?

− …

¿Quieres continuar con esta boda?

− …

¿Me amas? – hizo esta pregunta con algo de duda en su voz ya que no estaba segura si había leído bien los sentimientos del omega.

Yo… Yo…

Changze – lo interrumpió – si en este momento me dices que no sientes nada por mí y que amas a ese estirado de Qiren, prometo irme para siempre y no volveré a molestarte.

Cangse… − sintiendo como sus mejillas comenzaban a arder por la vergüenza que sentía al escuchar la declaración de la alfa.

Pero si es todo lo contrario, si sientes lo mismo que yo por ti, no me importaría ir en contra de ambos clanes con tal de tenerte a mi lado por el resto de mi vida.

El omega sintió como su corazón salto de alegría al escuchar esas palabras y las lágrimas comenzaron a acumularse en sus ojos.

Cangse… Yo… Realmente te…

Cangse Sanren

Una voz grave los sobresalto de pronto, haciendo que ambos se giraran para encarar al dueño de la misma, encontrándose con el segundo maestro de Gusu a pocos metros de los dos, con gesto en su rostro que demostraba lo molesto que se encontraba

Qiren ¿qué haces aquí?

¿En serio lo preguntas? – dijo regresando a ver a la alfa – en cuanto las doncellas te dejaron con esta mujer, se apresuraron a informarme de su reunión.

Oh, ahora incluso entrenas a la servidumbre para que vigile los pasos de Changze, cada día me sorprende más tu obsesión por él – respondió la alfa con ironía y molestia.

Tu…

Lan Qiren no perdió tiempo y avanzo los metros que lo distanciaba de ambos para tomar al omega del brazo, jalándolo hacia él y alejarlo de la alfa.

¡Qiren! – Exclamo el omega cuando el alfa lo jalo − ¡¿Qué haces?! – Tratando de soltarse del agarre − ¡Suéltame!

Se te pidió que te alejaras y parece que no entiendes – dijo Qiren ignorando las protestas del omega – intentas robar lo que no es tuyo, ¿acaso no entiendes? Él es mío, el destino ya decidió por los dos, debemos estar juntos, somos destinados… Y una alfa deshonesta y sin familia no puede separar lo que ya está escrito.

No puedes obligar a Changze a casarse contigo solo porque tú lo deseas, que sean destinados no lo obliga a ello, solo es una opción que los cielos nos marca pero no hay regla ni precepto que obligue a seguirlo… ¿Olvidas lo que es el libre albedrio o esas tres mil reglas te atrofiaron el cerebro? – acercándose a alfa y quedando frente a frente del mismo.

Él es mío desde que nació y tú ni nadie me quitaran lo que me pertenece.

Un fuerte tirón proveniente de su brazo hizo que volteara, encontrándose con un muy molesto Changze, quien se había soltado de su agarre y tenía sus manos convertidas en puños.

¿Lo que te pertenece? – Le pregunto el omega − ¡¿soy para ti un objeto que puedes manejar a tu antojo?!

A− Chang.

No – dando un paso atrás – No soy un objeto y tú no eres mi dueño ni nada por el estilo como para tener derecho a decir que te pertenezco.

Estamos por casarnos, después de eso lo serás.

Tu mismo lo has dicho… Pero aun no y aun cuando fueras mi esposo, eso no te da el derecho de verme como un objeto.

.− A−Chang eso no es lo que…

¿No? ¿Entonces qué es lo que quisiste decir?, ¿acaso mal interprete tus palabras?

Soy tu alfa – le dijo ignorando las preguntas del omega – tu obligación como omega es mantenerte al margen de esta discusión.

No, no me mantendré al margen de esto, sobre todo cuando el alfa que se supone era mi destino me quiere manejar a su antojo.

Changze…

Aun no somos nada Qiren y está en mi decidir si eso continua así o no.

Te recuerdo que fuiste tú quien acepto este compromiso y tu deber con ambos clanes es cumplirlo.

Es cierto lo que dices, en un principio pensaba cumplirlo, ya que mis sentimientos por ti aun no eran claros pero pensé que con el tiempo podrían cambiar y lograría enamorarme de aquel cuyo destino los cielos unieron con el mío pero… Con cada pelea que teníamos esos sentimientos se fueron borrando, todo el cariño que te tuve comenzó a volverse indiferencia, ya nada quedaba del Qiren que conocí cuando niños, al que tenía a mi lado era un alfa frio, altivo y orgulloso, que anteponía las reglas a los sentimientos, un alfa que me veía como mero trofeo y no como la persona con la que compartiría su vida.

¡Eso no es verdad! – Exclamo Qiren − ¡Siempre te he amado y protegido!

¿Protegerme? – pregunto el omega con ironía − ¿queriendo encerrarme y no dejar que vea el mundo?

¡No es así! – Repitió – ¡todo es culpa de esta mujer! – regresando a ver a la alfa – ¡es ella la que te ha estado metiendo estas ridículas ideas!

¿Ridículas? – Soltando una pequeña risa – Te equivocas, Cangse jamás influyo en mis ideas, solo me abrió los ojos, enseñándome que hay más de la vida allá afuera de lo que un clan puede darme… Es por esa forma de ser tan alegre, vivaz, libre y sin miedo a expresar sus ideas que yo… − Respirando profundamente antes de quitarse el velo que cubría su rostro − ya no voy a negar lo que siento – alzando la cabeza y conteniendo la mirada de su destinado – La amo – declaro con firmeza – como nunca pensé amar a nadie por lo que, no puedo continuar con esto… No me casare contigo Qiren.

El segundo maestro al escuchar las palabras del omega se quedó paralizado unos segundos antes de que su rostro pasara de la sorpresa al enojo, girándose sobre sus talones para encarar a la alfa que había provocado todo lo que estaba sucediendo.

¡Tu causaste esto! – le reclamo con furia en su voz.

Cangse salió del asombro que las palabras que el omega había dicho, dirigiendo su vista hacia el rostro de Qiren.

¿Qué? – Pregunto indignada − ¡Yo no cause nada!, ¡por que no aceptas que todo esto fue a causa tuya! ¡Tus ideas y reglas causaron que alejaras a tu destinado no yo!

Eres… − dejando fluir la energía espiritual por todo su cuerpo − ¡¿Aun después de lo que hiciste quieres acusarme de ser el causante?! – llamando a su espada con la que intento atacar a la alfa, siendo interceptado por la hoja de la espada del omega, la cual había convocado sin que ambos alfas s dieran cuenta.

¡¿No te das cuenta que haciendo esto me das la razón?! – Le recalco el omega cuando ambas espadas regresaron a sus fundas – Lo siento Qiren… Siento tanto que lo nuestro terminara así.

Tras decirlo el omega se giró y tomo la mano de la alfa, para jalar de ella suavemente, indicándole con aquel gesto que debían irse, alejándose lentamente del alfa de Gusu Lan.

Por su parte, Lan Qiren aun molesto por verse dejado por su destinado, saco nuevamente su espada de su funda, reuniendo rápidamente una considerable cantidad de energía espiritual en la hoja de la misma, lanzándola con fuerza hacia la figura de ambos con la firme intención de cobrar tal humillación pero, el ataque fue disuelto cuando la espada de Cangse Sanren se interpuso en el camino.

Nunca pensé que fueras tan mal perdedor – dijo la alfa sin alejarse del omega – deberías replantearte todos esos principio que tiene tu clan, ya que no los estas aplicando – le sugirió envolviendo su brazo alrededor del omega – Si realmente amaras a Changze, aceptarías que él no te ama y me eligió.

Lan Qiren estaba por objetar pero la voz del omega lo impidió.

¿Acaso olvidaste tu promesa?

− …

Que si no estaba de acuerdo… Me dejarías ir – le recordó.

Qiren apretó con fuerza los dientes, ya que no había palabras para replicar lo dicho por el omega por lo que, solo puedo observar como ambos se dieron la media vuelta y se alejaban sin detenerse.


− Tras eso, nunca lo volví a ver – dijo finalizando el relato – supe que se casó con tu madre por comentarios que llegue a escuchar.

− Eso…

Wei Ying seguía sin salir del asombro que dicho relato le había causado. Jamás imagino que la historia de sus padres fuera esa mucho menos que estuviese relacionada con Lan Qiren. Ahora entendía un poco el por qué el viejo maestro era así, su padre le había dejado el mismo día que se suponía iban a casarse.

− Hay algo que no comprendo del todo.

− ¿Qué cosa?

− Sí mi padre lo dejo… − relamiéndose los labios ante la palabra y el pequeño tic que la misma causo en la cien del alfa – digo… Se fue con mi madre… ¿Cómo es posible que no haya rumores de ese hecho? – Enarcando una ceja – digo, era la boda entre dos clanes muy importantes y…

Lan Qiren suspiro profundamente antes de responder.

− No los hay debido a que todo mundo cree que se canceló por mutuo acuerdo.

− ¿Qué?

− Fue lo que dije… Que la boda se canceló porque ambos lo decidimos, que tras años de compromiso nos dimos cuenta que no teníamos sentimientos más allá de la hermandad y que no queríamos tomar un matrimonio que nos haría infelices.

− Usted… ¿mintió? – Pregunto con sorpresa − ¿No hay una regla que dice que está prohibido mentir?

− Fue la única y la última vez que mentí en mi vida – le aseguro Qiren con frustración – Estaba furioso por lo sucedido pero, jamás haría algo que le causara daño a Changze así que… La boda se canceló y cada quien hizo su vida.

− Lo siento, debió ser muy duro para usted ver como su destinado se iba con alguien más.

− ¿Lo sientes? – Pregunto con ironía − ¿puedes imaginarte lo que he sentido durante todos estos años? – respirando profundamente para calmar las emociones que estaba sintiendo – tu madre destruyo mi vida… Me robo al omega que amaba, me humillo el día de mi boda, me hizo mentirle a mi familia y a todo el mundo para que Changze no pagara las consecuencias de lo que provoco.

Wei Ying no pudo objetar ya que, de cierta forma el viejo maestro tenia razones para odiar a su madre después de todo, que te arrebaten el futuro que habías planeado es la peor humillación que una persona podría vivir.

− Le advertí a tu padre que se alejara de tu madre pero nunca escucho, prefirió dejar todo e irse con ella, volviéndose un cultivador deshonesto, lo que provoco que lo mataran en una cacería a la que nunca debió ir solo, cazar ese tipo de bestias sin un clan que te respalde solo puede llevarte a un camino – apretando con fuerza la tela de sus túnicas.

− ¿Usted sabe cómo murieron?

− No del todo – respondió algo más calmado – solo se lo poco que pude averiguar.

− …

− Al parecer estaban casando una especie de bestia cuya energía resentida era demasiado alta para los dos y sabes lo que sucede cuando se subestima el poder de criaturas de esa índole.

Wei Ying bajo la cabeza.

− Tu madre se creía invencible… ¿Y mira lo que causo? – Tomando su taza de té a medio terminar y tomando lo último sorbo – esa noche tu perdiste a tu padre, yo a mi destinado.

Wei Ying solo se mantuvo en silencio al no saber que responder ante aquellas frías palabras.

−Durante años reflexione sobre mis actos – continuo hablando el alfa – reconociendo que tuve algo que ver con que Changze me dejara pero, si no fuera por la mala influencia que era tu madre, nada de esto hubiese sucedido. Tu padre estaría vivo y…

− Y yo no existiría por ende, Lan Zhan no hubiese cometido tantos errores ¿no?

Lan Qiren desvió la mirada, indicándole al omega que había acertado.

− ¿Me odia por lo que mi madre causo? – le pregunto sin rodeos – todo el resentimiento que guarda, ¿es porque se enamoraron y al hacerlo eso llevo a la muerte a mi padre?

El alfa no respondió y solo lo regreso a ver.

− ¿Es por eso?

Qiren se mantuvo en silencio y respondió tras unos breves instantes.

− Eres idéntico a ella – dijo de pronto – tienes su misma personalidad y si hablamos de la apariencia – recorriéndole con la mirada – tu cuerpo anterior era su viva imagen.

− …

− ¿Sabes lo que sentí al ver que el hijo de esa mujer estaba en Gusu? – Pregunto con molestia – ¿saber que eras un omega y que era su viva imagen? – Continuo preguntando – temía que rompieras con la paz y armonía de nuestro clan, que engatusaras a uno de mis sobrinos como tu madre lo hizo con mi destinado pero, al ver que Xichen solo te trataba con cortesía y a Wangji no parecías agradarle deseche la idea… grave error de mi parte… Terminaste corrompiendo a mi mejor discípulo, un cultivador que estaba destinado a la grandeza y por si fuera poco, ¡estaba comprometido con alguien más!

− ¡Eso es injusto! – Exclamo Wei Ying − ¡yo no hice nada para que Lan Zhan se fijara en mí!, en todo caso él fue quien me sedujo… − dijo esto último en un débil susurro.

Lan Qiren ignoro el último comentario y continúo hablando.

− Seguiste los pasos de tu madre… Eso es lo único que importa.

Wei Ying trago con fuerza ya que, en parte tenía un poco de razón. Muchas personas que conocieron a su madre, en especial su tío Jiang le habían dicho que era su viva imagen. Su sonrisa, personalidad, su talento para la cultivación y el meterse en problemas constantemente lo había heredado de ella mientras que, de su padre, había heredado sus ojos y ese corazón tan bondadoso y puro que poseía.

Y sobre su esposo… Quizás había causado que no alcanzara todo el potencial que sabe de antemano hubiese tenido de no haberse recluido esos tres años ni mantenerse lejos de su clan para acudir donde el caos apareciera, había interferido en el entrenamiento de su esposo, ya que la finalidad de un cultivador al aumentar su poder, es buscar llegar a la inmortalidad y el hecho de que su esposo decidiera dejar de lado todo eso con tal de esperarlo o esperar el fin de sus días para alcanzarlo en el más allá, a veces le hacía sentirse impotente ante todo el sufrimiento que le causo.

Aun cuando su camino por la cultivación no estaba del todo vedado, juntos se cultivaban y entrenaban así que, la inmortalidad no era algo imposible, quizás difícil para la edad que ya poseían pero, no era algo que les preocupara, si no podían alcanzarla al menos tenían la intención de vivir sus vidas sin arrepentimientos.

Es por ello que entendía el enojo, la impotencia y la frustración del viejo Lan. Ser dejado por alguien más, saber que es persona amada murió y ver como su sobrino dejaba de lado todo lo que aprendió por un omega como él, le había causado esos sentimientos tan negativos, unos que en su mayoría no eran propiamente culpa suya pero que, habían terminado dirigidos hacia su persona solo por los errores del pasado.

− Parte del odio que me tiene puedo comprenderlo, puede que haya sido la causa de todo el sufrimiento de Lan Zhan y no sé cuántas vidas tendré que vivir para poder compensárselo pero… − frunciendo el ceño – si algo comprendí tras escucharlo es que, la mayoría del mismo no iba dirigido a mí sino, a mi madre… Solo está dirigiendo todo ese enojo, rencor y frustración a mí, haciéndose a la falsa idea de que con eso les hace pagar por lo que hicieron en el pasado.

El viejo maestro no respondido y solo desvió la mirada.

− Nunca lo entenderías…

− Cierto, jamás poder entenderlo del todo ya que, jamás odiaría de esa forma al hijo de la persona que supuestamente ame.

Lan Qiren no respondió y se mantuvo en silencio.

− ¿Acaso olvida que no solo soy hijo de Cangse Sanren? – Le pregunto tratando de que sus miradas se encontraran – también soy hijo de Wei Changze, el omega que fue su destinado, la persona que amo y con quien pensó casarse… ¿Qué pensaría si supiera que el alfa que supuestamente le amaba y era su destinado, está tratando de una forma cruel e injusta a su único hijo?

Nuevamente no obtuvo respuesta del viejo alfa pero, algo en su aroma le indicaba que sus palabras lo habían descolocado ya que este había pasado de ser algo agresivo a uno más ligero.

Al percatarse que no obtendría más respuestas ni palabras por parte del alfa, Wei Ying soltó un largo suspiro y opto por levantarse de su lugar, ya no tenía nada ningún asunto que tratar en aquel lugar por lo que, dándole una última mirada hizo una pequeña reverencia y se giró sobre sus talones para comenzar a salir del recinto.

− ¿Sabe? – Pregunto deteniéndose a unos pasos de la salida – por alguna razón, aun después de todo lo que me ha hecho… No le guardo rencor.

Sintiendo una leve perturbación en el aroma del viejo alfa.

− No niego que quise hacerlo, la forma en como me ha tratado desde que volví de entre los muertos y me case con Lan Zhan han provocado que muchos malos sentimientos nazcan… Sobre todo después de lo sucedido en el juicio y que gracias a ustedes casi pierdo al cachorro que crece en mi vientre – llevando sus manos hacia la pequeña protuberancia de su estómago – pero aun con ello… No puedo odiarle – le aseguro con un largo suspiro – Estoy enojado y algo frustrado con ustedes pero, mi madre me enseño que uno debe ver solo lo bueno de las personas y no guardar malos sentimientos porque eso solo te hace miserable e infeliz – acariciando suavemente su barriga – Usted ha hecho cosas buenas, crio a sus sobrinos como si se trataran de sus propios hijos, llevo a cuestas un clan cuando su hermano se recluyo, ayudo a Xichen cuando se volvió el líder siendo un adolescente…

−… − solo pudo escuchar un largo suspiro por parte del alfa.

− Es por eso que… Le perdono – dijo con suavidad – y espero de todo corazón que use el tiempo que estará recluido en este lugar para reflexionar, para perdonarse así mismo los errores que cometió y para perdonar a mis padres por el daño que le causaron… Porque estoy seguro que ellos le perdonaron antes de morir.

− …

− Buenas noches, maestro Qiren – retomando nuevamente sus pasos hacia la salida del lugar.

− Wei Wuxian – lo llamo el viejo alfa.

−… − deteniéndose brevemente ante el llamado.

− Cuida a ese cachorro.

Wei Ying sonrió levemente y respondió.

− Lo hare.

Y salió del recinto, dejando a Lan Qiren solo con sus recuerdos y remordimientos.


Cuando las enormes puertas del recinto se cerraron tras de él, sintió como una gran peso se levantó de sus hombros. Finalmente sabía el porqué del odio de Lan Qiren y la razón detrás de toda esa amargura.

Descubrir que sus padres fueron la causa le había dejado un enorme vacío, haciendo que el odio que le tenía por lo sucedido se esfumara por completo. En su vida solo hubo un momento en el que el odio domino su corazón y fue cuando la campaña para derribar al sol comenzó, cuando el resentimiento contra Wen Chado y su padre se arraigaron en su corazón, uno que no se vio diezmado hasta que todos ellos cayeron en la batalla… Es por ello que si comparaba los sentimientos, era imposible que llegara a odiar de esa forma al hombre que había criado a ambos jades.

Era cierto que sus motivos no eran excusa de todos sus actos pero, si algo conocía perfectamente es que a veces por amor cometemos los más grandes errores y en esta ocasión, el amor junto con el rencor, habían sido la causa de todo lo sucedido.

Además, si de algo podía estar completamente seguro es que sus padres no querrían que guardara esos malos sentimientos hacia ese viejo alfa después de todo, ahora eran familia, ya el tiempo se encargaría de hacerle pagar todos sus errores.

− Definitivamente eso no era lo que esperaba – susurro soltando un largo suspiro – lo mejor es volver al Jingshi y descansar – acariciando su barriga.

Pero antes de que pudiera dar un paso, sus ojos enfocaron la figura de una persona que no esperaba ver, mucho menos a esas horas de la noche.

− Zewu−Jun.

El primer jade levanto la vista al escuchar su título, dedicándole una suave sonrisa al omega, despidiendo a los discípulos que estaban de guardia para que pudiera caminar y acercarse a su cuñado.

− Buenas noches, maestro Wei – le saludo al llegar a su lado – espero que la discusión con mi tío haya sido satisfactoria ¿pudo resolver las dudas que tenía?

− ¿Cómo fue…? – ignorando las preguntas hechas por el asombro de verle en aquel sitio.

Lan Xichen sonrió y respondió.

− La barrera que protege este sitio fue creada por mí – dijo sin vacilación – solo se tiene permitido el acceso con mi permiso y el único que tiene un jade con el acceso a este lugar sin requerirlo, es mi hermano.

−… − sintiendo como las mejillas comenzaban a enrojecer por la vergüenza.

− Cuando sentí una perturbación en la barrera, intuí que se trataba de usted – dedicándole su usual sonrisa.

− Yo... Lo siento – se disculpó un tanto abochornado por ser descubierto – temía que si le pedía el jade a Lan Zhan…

− ¿Se negara?

− No es un secreto que Lan Zhan sigue enojado por lo sucedido y creí… No quería ser motivo de discusiones… Nuevamente.

− Mi hermano solo está decepcionado con nuestro tío después de todo, atentaron contra su vida y la de su hijo – regresando a ver la pequeña protuberancia del omega – pero él jamás se negaría a permitirle ver al tío sobre todo si necesita hablar con él.

− Puede ser…

− ¿Pudo resolver las inquietudes que tenía con el tío?− volvió a preguntar.

− Lo hice pero, no sé cómo sentirme al respecto.

− Sí gusta puede contarme mientras lo acompaño de regreso al Jingshi – sugirió el primer jade – a veces una segunda opinión puede aclarar nuestros pensamientos.

Wei Ying se sorprendió por la sugerencia pero, tras meditarlo un segundo sonrió y asintió al ofrecimiento, comenzando a caminar a lado de su cuñado de regreso al Jingshi.


Habían pasado tres días desde aquella reunión, donde el pasado en conjunto de sus padres con Lan Qiren le había dejado un nudo en la garganta que por el momento seguía oprimiéndole la respiración y le causaba un poco de gracia al imaginar escenarios un tanto improbables.

− ¿Te imaginas? – dijo acariciando su pequeña pancita y dándole una mordida a la manzana que estaba comiendo – Si mi padre se hubiese casado con el maestro Qiren, probablemente yo terminaría siendo su hijo. Sí los ancianos me odiaban por todo lo que hice, imagínate si Lan Zhan y yo nos hubiésemos enamorado siendo primos… − comenzando a reír ligeramente.

Aquel escenario era algo ridículo y un tanto lúgubre, uno donde su padre aun con su madre presente elegía casarse con el viejo Lan y él terminaba siendo el hijo de ambos lo cual, por consecuencia, haría que fuera el primo de su esposo… Definitivamente agradecía que su madre interviniera así no tendría que arrepentirse de una relación prohibida e incestuosa… Como si eso los hubiese detenido en primer lugar.

− No, definitivamente debo alejar esos pensamientos – se dijo a sí mismo alejando aquellos pensamientos – aunque es divertido imaginar los dolores de cabeza que les hubiésemos provocado – riendo suavemente antes de sentir un pequeño movimiento por parte de su cachorro − ¿qué sucede? ¿Tienes sueño? –Acariciando su pancita − ¿quieres que toque para ti?

Su hijo solo volvió removerse suavemente dentro de su vientre, como si con ello respondiera la pregunta hecha.

Con una sonrisa en su rostro tomo su flauta y tras unos segundos, una hermosa tonada comenzaba a resonar en el Jingshi. Acordes de una canción de amor que en su momento, no lograron llegar a la persona para quien fue escrita pero que, tras mucho dolor, una inesperada resurrección y mutuo entendimiento, ahora era como una declaración diaria del amor que ambos amantes se profesaban.

Ahora esa misma tonada era tocada para su hijo nonato y que, en los últimos días, se había vuelto en su nana favorita.

− Parece que te gusta la canción que tu padre compuso ¿he? – dijo tras dejar de tocar la melodía – seguro que cuando Lan Zhan lo sepa se pondrá muy feliz.

La melodía siguió escuchándose en el lugar durante un par de minutos más, siendo solo interrumpida por la presencia de una segunda persona, cuyo aroma hizo que el omega se sintiera feliz y reconfortado por lo que no tuvo que girarse para saber de quien se trataba.

− Wei Ying.

El omega bajo su flauta y se giró un poco sobre su asiento, sonriendo dulcemente cuando sus ojos enfocaron el hermoso rostro de su alfa.

− ¡Lan Zhan, volviste!

El alfa sonrió suavemente y recorrió los últimos pasos que lo separaban de su amado omega. Wei Ying se levantó con calma de su lugar antes de sentir como los brazos de su esposo lo envolvían en un acogedor abrazos, envolviéndolo en aquel agradable aroma a sándalo que lo arrullaba con cariño.

− ¿Cómo estuvo la cacería nocturna? – Pregunto con curiosidad al separarse − ¿los chicos se portaron bien?

− Mmm… − tomando asiento e instando a su omega a hacer lo mismo – para ser su primera caza nocturna lo hicieron correctamente.

− ¡Me hubiese gustado estar ahí! – Respondió el omega aunque un movimiento en su vientre le hizo sonreír suavemente – Lo se pequeño bollo, no iré a ninguna cacería hasta que seas un poco mayor – acariciando su barriga – Lan Zhan, ¿sabías que a nuestro bebe le gusta la canción que me compusiste?

Su esposo enarco una ceja al no comprender la pregunta.

− Últimamente ha estado moviéndose y cuando toco la melodía vuelve a calmarse. Supongo que lo romántico viene de familia, por eso a nuestro pequeño bollo le encanta que toque Wangxian* − diciendo el nombre de la canción con algo de malicia.

Lan Wangji solo desvió la mirada, sintiendo un poco de alegría y vergüenza por la declaración, ya que le alegraba saber que su hijo no nato amara la canción que le compuso a su padre omega pero no podía evitar sentir vergüenza por la forma tan sugestiva con la que su esposo decía el nombre de la misma.

− ¿Tuviste algún problema cuando hablaste con el tío? – pregunto tratando de cambiar el tema y al ver la expresión de sorpresa en el rostro de su esposo, supo que lo había logrado.

− ¿Cómo…? – Pregunto con sorpresa − ¿Zewu−Jun…?

Su esposo negó con su cabeza.

− La pieza de jade no estaba en su lugar por lo que intuí que la usarías para visitar al tío y aclarar cuál sea que sean las dudas que tienes con él.

Wei Ying sonrió ligeramente.

− Nunca puedo engañarte – respondió con suavidad – la visita fue bien, supongo.

− …

− Considerando todo lo sucedido en estos meses, que tuviéramos una conversación "civilizada" – enfatizando la palabra con sus dedos – y sin gritos de por medio, es más de lo que hubiese esperado.

− ¿Aclaraste tus dudas?

− Podría decirse que si e incluso me entere de otras cosas que nunca espere conocer.

Su esposo no emitió palabra alguna lo cual le indico que podía seguir.

− Lan Zhan.

− ¿Mmm?

− Tu… ¿Tu sabias que Lan Qiren estuvo comprometido?

Aquellas pregunta había tomado por sorpresa al segundo jade, ya que aquel tema, si bien no era un secreto, muy pocas veces se había plateado en alguna conversación, sobre todo porque se trataba del pasado de su tío.

− ¿Él te lo dijo? – pregunto aun sorprendido por el tema.

− Sí.

− …

− ¿Lo sabias?

Su esposo suspiro y respondió.

− No es un tema que se suela tratar – aseguro – en alguna ocasión cuando era pequeño, escuche a mi tío y otro anciano hablar del compromiso de un discípulo de la secta. Durante la conversación se habló brevemente del compromiso de mi tío con un joven de otro clan pero, se había cancelado en plena boda porque ambos lo decidieron.

− ¿Nunca supiste quien era su prometido?

Negó con su cabeza.

− Era un tema que mi tío no solía tratar así que nunca me atreví a preguntar.

− Además no estabas interesado en un compromiso a futuro ¿no? – concluyo el omega con diversión.

Su alfa no respondió a la insinuación.

− Su prometido… − continuo hablando, siguiendo el verdadero hilo de la conversación – era mi padre.

Los ojos del segundo jade lo regresaron a ver, sorprendidos por lo dicho.

− Mi padre era un omega y su destinado.

− …

− ¿Puedes creerlo? – Pregunto con ironía – mí padre estuvo a punto de casarse con tu tío, de no ser por mi madre… Ellos…

− Wei Ying – atrayendo el cuerpo de su omega para tratar de confortarlo.

− Tu tío le guardo un gran resentimiento a ambos y por ende, ese sentimiento lo canalizo en mí, es por ello que me odiaba… Por ser el hijo de las dos personas que le destruyeron la vida.

− No tienes la culpa de las decisiones que tus padres hicieron.

− Lo sé pero, no dejo de darle vueltas al asunto. La llegada de mi madre a sus vidas cambio todo… De no ser por ella, quizás todo lo que sucedió no hubiese pasado y…

− Y yo no te tendría – hablo su alfa, estrechando un poco más el abrazo.

Haciendo sonrojar al omega por la respuesta.

− No los tendría – repitió colocando su mano sobre la barriga del omega – no excuso los actos de mi tío pero, un corazón roto puede provocar que una persona tome el camino equivocado.

− ¿No hay una regla que dice que no deben guardar rencor o resentimiento?

− Existe pero, las emociones humanas son difíciles de comprender.

− En eso tienes razón – le respondió cerrando sus ojos y dejando que el aroma de su alfa lo envolviera − ¿sigues enojado con tu tío?

Lan Wangji se mantuvo en silencio unos cuantos segundos antes de responder.

− Lo estoy.

− Lan Zhan…

− No le guardo rencor tampoco lo odio, solo…

− ¿Decepción?

Su alfa asintió.

− Comprendo sus motivos y ahora que sé que origino todo ese resentimiento, entiendo por qué todo sucedió de esta manera.

− El no deseaba ver a su sobrino caer en las redes de alguien como mi madre, pero al final no pudo lograrlo.

− ¿Y tú? – Regresando a verle − ¿le odias?

Wei Ying hizo una mueca ante la pregunta.

− No voy a mentirte. Al principio quise hacerlo – bajando la cabeza ante sus palabras – todo lo que paso, lo que nos hicieron y como casi perdemos a nuestro cachorro – abrazando con cariño su barriga – me generaron muchos malos sentimientos hacia tu tío y los demás ancianos – recibiendo una suave caricia en su hombro – pero, tras pensarlo mucho, me di cuenta que no sabía exactamente el porqué de su odio – alzando la mirada y regresando a ver a su esposo – es cierto que cometí muchos errores y que fue gracias a ellos que hice sufrir a miles de personas.

− Wei Ying.

− Te hice sufrir y eso es algo que nunca podre compensarte de todo.

− No tienes por qué… Fueron mis decisiones no tuyas las que causaron todo lo que viví.

− Lo sé pero, comprendo por qué Qiren me odia… Al menos en cuanto a nosotros.

Su esposo solo beso su frente y dejo que continuara.

− Así que, cuando te fuiste con los juniors, tome la oportunidad para ir a verle y descubrir por qué me odiaba tanto, ya que ese sentimiento no podía provenir solo del pasado entre ambos.

− …

− Ahora que sé que ese resentimiento provenía de mis padres… Todos los malos sentimientos se transformaron en pena y tristeza. El maestro Qiren solo estaba perdido en sus viejos rencores, los cuales provocaron todas esas malas decisiones en cuanto a nuestra familia – apoyándose en el pecho de su alfa y aspirando su aroma – además, mi madre siempre me dijo que debía ver las cosas buenas de una persona y dejar las malas, ya que los malos sentimientos solo te volverán miserable, no dejándote avanzar hacia el futuro.

− Es un buen consejo – respondió su alfa.

− Lo único que puedo cuestionarles a mis padres de todo esto, porque tienen culpa también, es que mi padre pudo hablar con Lan Qiren sobre cómo se sentía, estoy seguro que tu tío hubiese comprendido y nada de esto hubiese ocurrido… Al menos la mayoría.

− A veces callamos por amor y eso nos hace tomar decisiones erradas. Estoy seguro que tu padre no lo hizo con mala intención.

− Quizás pero, mira lo que causo – haciendo un puchero – aunque no soy quien para juzgarlos – soltando una pequeña risa − ¿crees que algún día tu tío olvide el pasado y podamos comenzar de nuevo?

− Todo es posible – le respondió − ¿deseas hacerlo? – pregunto, ya que su omega era quien se había visto más afectado de toda aquella situación.

− No lo sé, no miento cuando digo que no le odio – mordiéndose el labio inferior – aún estoy enojado con ellos pero… El viejo Qiren es familia… No deberíamos estar enfrentados entre nosotros. Quizás en algún momento del futuro podamos intentar volver a empezar.

Su esposo le sonrió suavemente.

− Además, estoy seguro que este pequeño querrá conocerle y no me gustaría que viviera en un ambiente lleno de resentimiento.

− Entonces no debes preocuparte. Ahora que sabemos lo que sucedió en el pasado y el impacto que tuvo en nuestras vidas, estoy seguro que podremos superarlo. Puede que al tío le resulte difícil perdonar el pasado y perdonarse así mismo por sus fallas pero, el tiempo es sabio y quizás, algún día, podamos volver a llamarnos familia.

Wei Ying asintió feliz a las palabras de su esposo, acercándose para capturar sus labios y perderse un poco en ellos.

− Espero que los cielos lo permitan.

Ambos sonríen y volvieron a besarse, separándose nuevamente cuando el sonido de alguien tocando la puerta del Jingshi los alerto.

− ¿Cuándo dejaran de interrumpirnos? – pregunto Wei Ying con diversión.

Su esposo solo sonrío levemente, dejando un beso en su frente antes de levantarse y abrir la puerta del Jingshi, encontrándose con la figura de su hijo.

− ¡Madre, Padre! – haciendo una reverencia a modo de saludo.

− ¡A−Yuan! – exclamo el omega acercándose a su hijo y envolviéndole entre sus brazos − ¡Finalmente vienes a ver a tu querida madre! – Alejándose un poco para verle de frente – Me has tenido muy abandonado.

− Lo lamento, con la baja de varios ancianos del consejo el trabajo se multiplico.

Wei Ying desvió la mirada con algo de vergüenza, ya que la baja de varios ancianos del consejo había sido producto del juicio en su contra, uno que no hubiese tenido lugar de no haber partido a Torre Koi de eso modo.

− ¿Sucedió algo? – pregunto Wangji al percatarse de la incomodidad de su omega.

− Cierto – metiendo su mano dentro de sus túnicas y sacando un sobre cuyo sello del clan Jin alerto a la pareja – acaba de llegar y está dirigido a ambos – entregándoselo a su padre alfa – Zewu−Jun me pidió que se los hiciera llagar tan pronto fuera posible.

− ¿Ocurrió algo en Torre Koi? – Pregunto Wei Ying intrigado por la carta − ¿Le sucedió algo a Jin Ling?

Sizhui soltó un suave suspiro.

− No estoy seguro pero… - dudando un poco en si debía hablar del tema, aunque al ver el rostro lleno de preocupación de su padre omega volvió a suspirar y decidió comentarlo - en las ultimas cacerías a las que acudí se difundieron ciertos rumores del clan Jin y…

− ¿Que rumores? – pregunto angustiado el omega.

− Decían que probablemente el clan Jin este por cambiar de Líder ya que, el nombre de Li Wang últimamente está llamando mucho la atención.

− Seguramente eso es producto de los ancianos.

− Posiblemente – contesto Sizhui.

Wei Ying regreso a ver a su esposo y tras una mirada, el alfa procedió a abrir el pergamino, comenzando a leerlo en silencio.

− ¿Qué dice? – le pregunto Wei Ying.

− El aniversario del clan Jin se acerca – comento pasándole el pergamino – están invitando al clan Lan a la celebración, la cual se llevara a cabo dentro de dos semanas.

− ¿Una fiesta? – Frunciendo el ceño al no comprender − ¿qué tiene que ver eso con los rumores? – Regresando a ver ambos alfas − ¿crees que los ancianos harán algo ese día?

− Es posible – le contesto su alfa – aunque no deja de ser solo una probabilidad.

− Pero, si los ancianos quieren quitarle el puesto a Jin Ling… ¿No deberían consultarlo con los demás clanes? – Pregunto algo inseguro – sé que es algo interno y que solo les concierne pero, Jin Ling tiene demasiadas conexiones con ellas, ¿no temen a una posible ruptura política de hacerlo?

− Por respeto a esas relaciones deberían tomarles en cuenta pero, si los ancianos encuentran motivos importantes para el cambio y que no ponga en peligro las relaciones políticas con los demás clanes, pueden hacerlo – le aseguro Lan Wangji.

Wei Ying apretó con fuerza el pergamino y trago con fuerza.

− Entonces, solo basta con mostrarles que no deben hacer ningún cambio y que nuestro… − respirando pesadamente – sobrino es los suficientemente capaz de hacerlo – dijo mientras sentía como un mal presentimiento comenzaba a instalarse en su pecho.

つづく/ Continuara...


¡Y se terminó!

Finalmente concluí el especial de Qiren.

¿Que sintieron?

¿Creen que el viejo Lan merece el perdón o lo siguen odiando?

Desde mi punto de vista Qiren se dejó llevar por su amargura, dolor y resentimiento. Trato de guardarse todo eso pero al final lo alcanzo y termino lastimando a sus seres queridos. La redención es posible pero no siempre llega, lamentablemente.

¿Qué piensan de la relación de los padres de Wwx?

Trate de apegarme a lo que dijeron, que el papa de Wwx tenía un parecido en cuanto a carácter a Lwj, ya que la mamá era idéntica a wwx y su padre era muy calmado… Aunque no sé cómo me salió jajaja

¿Les gusto que el pequeño bollo duerma con Wangxian de nana?

No pude evitar hacerlo (/-\)

¿Qué sucederá de Torre Koi?

Sabemos que los ancianos aun quieren que Jin Ling deje de ser el líder.

Debo aclarar algo, y son los tiempos, en la novela no recuerdo que especifiquen en que año se conocieron Lan Qiren y los demás, eso incluye a los padres de Wwx por lo que me invente todo jajaja Así mismo, LQ y WZ se iban a casar a los 22, misma edad en la que se va con la madre de Wwx por lo que entre los 23 y 27 nace Lan Xichen y toda la generación que conocemos.

Sobre el liderazgo del clan Lan, el padre de Lwj se vuelve el líder, al menos en mi fic un año antes de la boda, por lo que se casa con Madame Lan al año siguiente más o menos.

Lo aclaro para que no sientan confusión jajaja

¡Les quiero!

¡Nos vemos!


Términos:

Jiangshi: El Jiangshi o cadáver rígido, es identificado como el zombie chino, ya que son muertes vivientes en estado de descomposición. Según la mitología china, existen varias razones por las cuales un muerto se convierte en un Jiangshi, ya sea por tener una muerte violenta como un asesinato o un suicidio, o porque el difunto no fue enterrado adecuadamente.

Aunque yo le modifique como regreso a la vida el personaje del fic xD

Wangxian: Por si no lo sabían, es el nombre de la canción que Lwj le compuso a Wwx.