Capitulo XVIII
"Tuvo el mal presagio de que algo había despertado en su conciencia pero no sabía ponerle nombre".- Diane Setterfield
Todos descendieron hacia el poblado indicado y saltaron de sus espadas. El lugar estaba cubierto por un ligera neblina, el olor a sangre, aunque no era fresco seguía en el ambiente haciéndolos arrugar la nariz por el mismo, los lugareños habían sido evacuados hacía varias horas por lo que, el sitio estaba completamente abandonado.
- Eso significa que no tendremos problemas con la caza - aseguro uno de los discípulos del clan Jin.
- Hasta que logremos derrotar al espíritu que está provocando tantos disturbios, los lugareños se mantendrán lejos de aquí - secundo otro.
Los integrantes de ambos equipos continuaron hablando entre ellos, mientras se organizaban para dividirse y comenzar la caza. Por su parte, Jin Ling continuaba dándole vueltas a todo el asunto.
Jamás imagino que los ancianos tuvieran un plan como aquel, uno donde lo arrinconarían a elegir entre casarse o abdicar a su puesto como líder, ¿tanto era su odio hacia los omegas que no les importaba todo lo bueno que había hecho? ¿No les importaba las grandes alianzas que había logrado en aquellos cinco años? Pareciera que lo único que les importaba era el género secundario y nada más.
Por ello debía ganar esa tonta competencia, demostrar que ser omega no importaba, que el segundo género no demostraba su valor ni fuerza, que podía ser un gran líder aun cuando era un omega y no un alfa como lo fue su padre.
Él era el hijo de sus padres, había heredado su fuerza y valor, por lo que sin lugar a dudas lo demostraría a todo el mundo.
- Definitivamente, ganare esta competencia - murmuro para sí mismo mientras apretaba con fuerza la espada de su padre.
Estaba tan metido en sus pensamientos, que no noto cuando Li Wang comenzó a acercarse y solo pudo percatarse de ello cuando su voz lo llamo.
- Jin Ling.
- ¿Qué sucede?
- No, nada, solo quería desearte suerte.
- ¿Crees que es prudente que lo hagas? - pregunto enarcando una ceja - después de todo, soy la competencia.
Li Wang sonrió e hizo un gesto lleno de amabilidad en su rostro.
- Para mí no eres la competencia.
- ¡¿Qué?! – arrugando el ceño ante lo que parecía un insulto.
- Espera, no lo malentiendas - dijo tratando de corregir sus palabras - lo que trato de decir es que, para mí no eres la competencia por qué, gane o pierda tu eres el líder del clan Jin.
- Pero, eres el hijo de mi tío, tienes tanto derecho como yo.
- A mí no me interesa el liderazgo, solo quiero crecer como persona, como cultivador y apoyarte como un discípulo del clan además, ya tienes experiencia y todos confían en ti, así que ¿para qué cambiar?
-…
- Estos tres meses en los que hemos convivido - continuo hablando - he llegado a tener un gran apareció y tenerte mucho cariño como la familia que somos, así que nunca haría nada en tu contra.
Ante tal discurso las mejillas de Jin Ling se sonrojaron furiosamente, desviando la mirada por la vergüenza que las mismas le habían provocado.
- Lo mejor es separarnos y comenzar la competencia.
Li Wang asiente y sin previo aviso, tomo la mano del omega, depositando un suave beso en el dorso de esta, conmocionando a Jin Ling, quien se quedó inmóvil por lo sucedido.
- Buena suerte - repitió Li Wang antes de dedicarle una última sonrisa y alejarse para emprender la cacería.
Jin Ling trago con fuerza una vez salió de su conmoción y, tras maldecir a Li Wang por lo sucedido, se giró sobre sus pies y camino hacia donde se encontraba su grupo.
/
Hizo una mueca de desagrado al escuchar como su hermano, devolvía todo el contenido de su estómago en la pequeña bandeja mientras su alfa frotaba suavemente su espalda para reconfortarlo un poco. Al ver aquella escena un escalofrío recorrió su columna, no muy grato de imaginar verse en esa situación si decidía tener hijos a futuro.
- Te ves horrible – dijo mirándole de reojo sin retirar la mueca de desagrado.
- Ya quisiera verte en mi lugar – respondió volviendo a encorvarse y devolver todo el contenido de su estómago.
Jiang Cheng rodo los ojos ante el débil reclamo de su hermano.
Xichen por su parte solo sonrió ante la escena, sin poder evitar imaginarse como se vería su pareja, si todo salía bien, con el cachorro de ambos en su vientre.
- ¿Te sientes bien? – pregunto Wangji, frotando suavemente la espalda de su omega.
- Sí, estoy bien – respirando profundamente – las náuseas y el vómito es parte del embarazo, y aunque las odie con toda mi alma, por nuestro cachorro las soportare.
Su alfa sonríe suavemente ante la respuesta, ayudándole a levantarse y tomara asiento nuevamente.
- Me pregunto, ¿Cómo le estará yendo a Jin Ling? – pregunto Wei Ying tomando un poco de agua para pasar el sabor amargo en su boca.
- Deja de preocuparte, él está bien – respondió Jiang Cheng.
- ¿No me digas que tu no estas preocupado?
- Lo estoy pero, nada gano comiéndome la cabeza pensando en si algo malo le pasara – le aseguro su hermano – confió en él y que sabrá salir de esta. Además, si algo sucede, nos avisara.
- A-Cheng tiene razón maestro Wei – secundo Xichen – por ahora solo podemos apoyarlo desde aquí y rezar para que todo salga bien.
- Lo sé pero…
- Wei Ying – lo llamo su alfa en voz baja – Jin Ling es un cultivador muy capaz ha ido a innumerables cacerías así que, tiene la experiencia necesaria para lidiar con esto.
- Tienen razón – soltando un largo suspiro – solo que las hormonas me tienen así de sensible… Tratare de tranquilizarme.
- Es lo mejor – murmuro Jiang Cheng.
Wei Wuxian dibujo una suave sonrisa en su rostro, tratando de que la preocupación que sentía se esfumara pero, el mal presentimiento que oprimía su pecho seguía molestándole.
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Flechas, explosiones y el sonido de las hojas al cortar el viento se podían escuchar en los terrenos del poblado. Los discípulos del clan Jin corrían de un lado a otro, eliminando espíritus, colocando trampas, todo con el fin de capturar y eliminar al espíritu causante de tantos problemas en el lugar.
Jin Ling estaba irritado y frustrado por los resultados, aquel ser se las había ingeniado para escabullirse, evitando se exorcizado en numerosas ocasiones. ¿Con que cara podría ver a su familia y amigos sino lograba derrotarlo?
No solo su orgullo estaba en juego sino, su posición como líder en el clan Jin, debía encontrar aquel espíritu, derrotarlo y volver a Torre Koi con buenas noticias. Si llegaba a perder, no sabría cómo enfrentar a los ancianos ni las miradas de lástima que los demás le llegasen a tener.
"Debo concentrarme, aún no he perdido la competencia" pensó para sus adentros.
Uno de sus compañeros se acercó a él y hablo.
- ¿No sería mejor buscar en otra parte?
- …
- Lo digo porque, hemos estado en este lugar algo de tiempo y el espíritu que estamos cazando nos evade constantemente, quizás deberíamos cazarlo en otra parte del poblado.
Jin Ling analizo las palabras que su compañero había sugerido. Había algo de razón en las mismas, el espíritu que buscaban exorcizar, constantemente evadía sus trampas o simplemente no entraba al lugar donde estaban, lo cual podría decirle que el espíritu no quería entrar al poblado y prefería estar en las afueras… Al menos por ahora.
Tras pensarlo mucho, llego a una conclusión.
- Salgamos de aquí.
Todos sus compañeros lo regresaron a ver.
- Buscaremos al espíritu en otra parte.
- ¡Sí! – dijeron al unísono.
Avanzaron por el poblado hasta que salieron de este y se internaron en sus alrededores, la neblina era densa por lo que impedía ver con claridad el camino que estaban siguiendo. Jin Ling regresaba a ver en varias direcciones tratando de encontrar algún indicio o sonido del espíritu que seguían.
Solo el sonido del viento al mover los árboles, el crujir de las ramas al romperse cuando las pisaban o el desenfrenado huir de los pocos animales que aún se encontraban en el lugar era su única compañía, provocándoles un sentimiento de desconcierto e inseguridad al no saber que esperar del ser que cazaban.
- Este lugar me da escalofríos – dijo uno de los discípulos.
- Hemos visto cosas peores y ¿te da miedo la neblina? – pregunto otro.
- ¿Acaso no puedo tener miedo?
- Con tantas cosas que hemos visto a lado del ex patriarca Yiling… Debería ser imposible eso.
- ¿Qué significa eso?
El grupo comenzó a discutir en medio del bosque, sus gritos ahuyentaban a las aves del lugar, discusión que termino irritando a un ya de por si molesto Jin Ling.
- ¡Podrían guardar silencio!
Todos callaron cuando la voz de su líder resonó en el lugar.
- ¡No venimos a discutir entre nosotros, tenemos un espíritu que cazar! ¡¿Acaso lo olvidan?!
Bajaron la cabeza por la vergüenza, disculpándose por lo sucedido.
Jin Ling negó con la cabeza, ya tenía muchos problemas como para tener que lidiar con las diferencias entre sus compañeros. Respiro profundamente tratando de controlarse y, tras controlar sus propio temperamento, hablo lo más suave posible.
- No podemos quedarnos aquí, debemos movernos y seguirle el rastro, venimos a cazarlo por lo que debemos cumplir con ello, ¿quedo claro?
-¡Sí!
- Bien.
Avanzaron de forma cautelosa, atentos a cualquier ruido extraño que pudieran escuchar en los alrededores.
Jin Ling al ser el líder se quedó detrás del grupo, con el fin de mantener el orden y proteger a cualquiera de ellos que se quedara atrás así mismo, podría detectar algún peligro antes de que los alcanzara o, al menos el tiempo suficiente para contrarrestarlo.
Siguieron avanzando y, entre la maleza, Jin Ling escucho un extraño ruido, como si algo se hubiese movido rápidamente antes de que pudiera detectarlo. Hecho que le hizo detenerse de golpe.
Sus compañeros se detuvieron un segundo después, intrigados por el repentino silencio de su líder, quien recorría el lugar con la mirada.
- ¿Sucede algo? – le pregunto uno de sus compañeros.
- Escuche un ruido…
Todos se regresaron a ver entre ellos.
- Seguramente es el viento, hay tanta niebla y ventisca que seguramente alguna rama se rompió.
Jin Ling regreso a ver a su grupo y, aun con esa inquietud asintió antes de continuar la cacería.
Caminaron unos minutos más, internándose más en la profundidad del pequeño bosque cercano al poblado, la niebla poco a poco comenzó a difuminarse y la visibilidad regreso. Fue durante esos momentos que Jin Ling escucho nuevamente aquel extraño sonido pero, esta vez, lo escucho demasiado cerca de ellos, algo que lo inquietud en sobremanera.
Se detuvo de golpe, haciendo un ademan para que los demás lo hicieran y, cuando escucho nuevamente aquel ruido, el lugar fue envuelto en humo, uno que les hizo toser fuertemente, llevándose la palma de su mano a su rostro para tratar de mitigar el ardor del mismo.
Todo está cubierto por el denso humo que no logra ver nada de su alrededor, solo logra escuchar gritos, quejidos, el sonido de varias espadas cortar el aire y el olor a sangre fresca.
El corazón comenzó a latirle rápidamente, los nervios a recorrerle el cuerpo, sus pensamientos estaban confusos por la situación actual. No sabía exactamente que estaba sucediendo, un segundo atrás estaban cazando a un espíritu y el siguiente habían caído en una trampa que jamás previo.
Jin Ling trato de moverse y desenvainar su espada pero, la filosa hoja de una daga fue colocada sobre su garganta, podía sentir la hoja de la misma rozar su piel pero sin la intención de cortarla. La respiración de quien la portaba rozo su oído cuando soltó una ligera risa mientras acercaba sus cuerpos con el brazo que tenía libre.
- Yo que tú, no intentaba nada – dijo el hombre que lo tenía cautivo – no queremos que esa bella piel sea cortada ¿o sí?
Jin Ling trago con fuerza al percibir las potentes feromonas del mismo.
"Un maldito alfa…." Pensó mientras trataba de tranquilizarse "si tan solo me hubiese dado cuenta…"
- ¿Quién hubiera dicho que sería tan fácil capturar al líder del clan Jin? – comento otro alfa.
- ¿Que quieren? – pregunto Jin Ling tratando de ver el rostro de ambos hombres.
- ¿Nosotros?, sinceramente no queremos nada de ti pero, nos encomendaron la tarea así que… No te lo tomes personal.
"¿Se lo encomendaron?" se preguntó Jin Ling "¿Les pagaron para hacer esto?, ¿Acaso los ancianos….?"
Trato de zafarse nuevamente pero, al sentir la daga rasgar un poco la piel y el olor de la sangre llego a su nariz, se volvió a quedarse quieto, sintiéndose impotente ante ambos alfas.
- ¿Ya vez lo que ocasionas? – Pregunto el hombre al ver la sangre brotar - quédate quieto, porque no solo tu vida ser la que termine.
- ¿Qué?
El humo lentamente comenzó a difuminarse y la visibilidad regreso. Sus compañeros yacían en el suelo, algunos respirando con dificultad, otros con heridas en rostro, brazos y piernas, otros tenían heridas en sus abdómenes y otro, para su pena, había fallecido por las heridas que ambos alfas habían causado.
- Es mejor irnos, antes de que se den cuenta – sugirió el otro alfa.
Su compañero asintió y bajo la daga, momento que Jin Ling aprovecho para zafarse y golpear al hombre, quien se quejó por el mismo.
Estaba por girarse y enviar la señal pero, el otro alfa se lo impidió, golpeándolo fuertemente en la nuca, haciendo que callera de golpe al suelo.
- Que parte de "No hagas nada" ¿no entendiste?
Jin Ling respiraba con dificultad, su visión lentamente se volvía borrosa por el golpe en la nuca hasta que, su conciencia se perdió por completo.
- Debemos irnos.
Ambos alfas se regresaron a ver, antes de que uno de ellos tomara al inconsciente omega y lo subiera a su espalda, para emprender el camino hacia donde sea que estaba su escondite.
Sin percatarse que, cuando Jin Ling había caído al suelo, cierta campana se desprendió de su cintura, abriéndose por el golpe y dejando que una pequeña mariposa comenzara a emprender su camino devuelta a su dueño original.
/
El olor a comida recién hecha lleno los sentidos de Wei Ying, cada plato en la mesa hacia que se le hiciera agua la boca pero, aun cuando el hambre que tenía era evidente, el extraño presentimiento que había estado sintiendo, seguía oprimiendo su pecho, impidiéndole probar bocado aun cuando lo deseara.
También estaba el hecho de la preocupación que estaba sintiendo por su sobrino –que probablemente era su hijo pero no quería pensar en eso-, habían pasado algunas horas y aun no tenían noticias de él, ningún indicio de que hubiese perdido o ganado la cacería, aquello solo era otra mortificación de la que quería deshacerse.
- ¿No tienes hambre? – pregunto Lan Wangji al ver que su omega no probaba ninguno de los alimentos.
- Sí pero…
- ¿Sigues preocupado?
- ….
Lan Wangji soltó un suave suspiro.
Hacia pocas horas que Jin Ling había salido junto con los demás discípulos por lo que, tras despedirse de su hermano y cuñado, ambos habían regresado a sus aposentos, con el único fin de que el omega descansara un poco mientras ambos equipos regresaban.
Pero aun cuando le pidió que no se preocupara, su omega seguía emanando ese aroma a tristeza y preocupación, uno que odiaba en sobre manera ya que lo único que deseaba era que su esposo fuera feliz, sobre todo en su estado.
- Wei Ying, le hará daño al cachorro.
- Lo sé, pero… No puedo evitarlo – le aseguro con un gesto de angustia en su rostro – han pasado algunas horas y no hay noticias.
- Jin Ling estará bien, sabe cómo manejar una cacería.
- Soy consciente de ello.
- ¿Lo eres? – Llevando su mano hacia la mejilla del omega para acariciarla – entonces, ¿Por qué la angustia?
- Es este mal presentimiento, sigo sintiéndolo desde hace días y, desde que salieron de cacería simplemente se acrecentó.
Lan Wangji observo el rostro cubierto de preocupación de su omega. Conocía aquel sentimiento, uno que siempre tuvo presente desde que Sizhui tuvo la edad y comenzó a salir de caza con los demás Juniors. Tener que esperarlo mientras la angustia crecía en su pecho, no tener certeza de que volvería con bien… Compartía el sentimiento que su omega estaba viviendo por lo que, lo único que podía hacer, era abrazarlo con fuerza y trasmitirle su apoyo.
- Todo saldrá bien – le susurro su esposo.
- Eso espero – respondió Wei Ying, ocultando su rostro en el hombro de su esposo y aspirando el agradable aroma a sándalo que siempre lo reconfortaba.
- ¿Te sientes mejor?
- Mmm…
- ¿Quieres comer algo?
- Sí, tu hijo y yo tenemos hambre – dedicándole una suave sonrisa.
Lan Wangji sonrió ante el comentario, tomo el plato de costilla de cerdo – antojo de su amado omega- que estaba en la mesa para darle de comer a su omega quien felizmente dejaba que lo alimentaran sin queja alguna.
Cuando el omega termino de comer, Lan Wangji se alejó para acomodar los platos sucios mientras su esposo lanzaba un largo bostezo.
- Tal parece que nuestro cachorro tiene sueño – aseguro con una sonrisa.
- ¿El o tú?
Wei Ying solo rio suavemente y dejo que su alfa se ocupara de levantar la mesa. Por lo que se levantó de su asiento para ir a la cama y recostarse un rato, algo que no logro cuando una pequeña figura entro en la habitación y capto su atención.
- Esta es… - acercándose rápidamente al mueble donde la pequeña mariposa se había posado - ¿Por qué? ¿Qué hace aquí?
- Jiang Cheng tiene razón, cuidado con lo que hacen y trata de llevar contigo la campana que te regale.
- Solo porque tú me lo pides es que la llevare - dijo sonrojándose furiosamente.
Wei Wuxian rio bajito al ver la campana colgando de su cintura.
- Si llegas a tener problemas, esa campana sin duda te ayudara.
- ¿Por qué lo dices? - pregunto enarcando una ceja ante la curiosa afirmación de su tío.
Wei Ying negó con su cabeza y acaricio la cabeza de su sobrino, despeinándolo cariñosamente para molestia del mismo.
El recuerdo de aquella temprana despedida calo en sus pensamientos, ya que si la mariposa había volado desde aquel poblado, solo podía significar una sola cosa y el simple hecho de pensarlo le oprimía el pecho.
- ¿Wei Ying? – lo llamo su alfa al ver la expresión de nerviosismo en su rostro.
- Lan Zhan – girándose lentamente para mostrarle la mariposa que estaba en la palma de su mano.
-…
- ¿Recuerdas la campana que le regale a Jin Ling?
- Mmm…
- Dentro estaba esta mariposa, su función es localizar a una persona perdida a través de su energía espiritual. Solo puede reconocer dos tipos de la misma, de quien le influye por primera vez su energía y la de una segunda persona. Vertí mi poder espiritual en ella para que pudiera localizarme y la segunda persona fue…
- Jin Ling.
- Sí esta mariposa regreso a Torre Koi significa que…
Sin que su omega se lo dijera, se acercó al mueble donde sus espadas se encontraban, tomo bichen y camino hacia la puerta de la habitación para abrirla.
- Debemos hablar con mi hermano y con el líder del clan Jiang.
Wei Ying asintió sin pronunciar palabras.
Ambos salieron de la habitación con rumbo al gran salón nuevamente.
/
Cuando llegaron al gran salón, ambos buscaron con la mirada a ambos líderes, encontrándolos en una de las mesas más alejadas del lugar. Aquello solo podría significar que la pareja había deseado algo de privacidad ante tal ajetreo, lo cual era bastante oportuno, sobre todo por el tema que debían hablar entre los cuatro.
Avanzaron entre el ruido y la multitud bailando sin parar en el lugar. Una vez estuvieron frente a la mesa, el primer jade regreso a verlos al percatarse de su llegada dedicándoles una suave sonrisa mientras Jiang Cheng rodo los ojos ante la interrupción.
- Wangji, maestro Wei – los saludo Xichen - ¿No iban a descansar?, ¿sucedió algo?
- Seguramente a este – señalando a su hermano – le volvió a dar hambre.
- Ja, ja, ja… Muy gracioso Jiang Cheng – le respondió Wei Wuxian.
- Sí no es tu estómago, ¿qué sucede? – pregunto tomando un sorbo de su copa.
El omega regreso a ver a su esposo unos instantes, soltando un largo suspiro antes de regresar la vista al frente e informarles lo sucedido.
- Se trata de Jin Ling.
Ante aquellas palabras Jiang Cheng dejo de beber y bajo la copa nuevamente a la mesa.
- ¿Que sucede con él?
Su hermano saco de entre sus ropas la pequeña mariposa que minutos atrás había ingresado a su habitación y se la mostro.
- ¿Una mariposa?
- Maestro Wei… ¿Esa mariposa es…? – El primer jade regreso a ver a su cuñado con una expresión de sorpresa - ¿Es un Bikōchū?
- ¿Las conoce Zewu-Jun?
- Nunca había visto una personalmente ya que son extremadamente raras y difíciles de obtener pero, en los libros de nuestra familia hay un apartado para ellas, hablan de la habilidad tan única que poseen así como lo valiosas que son para el mundo del cultivo.
- Como siempre, está muy bien informado Zewu-Jun.
- Debo estarlo, sobre todo cuando tengo que dirigir el clan y nuestros discípulos pueden toparse con cualquier tipo de criatura durante las cacerías.
Jiang Cheng rodo los ojos ante la breve conversación.
- Sí muy informativo y todo pero, ¿Me pueden decir que tiene que ver esa mariposa con Jin Ling? – pregunto un tanto exasperado por todo el misterio.
Wei Ying suspiro y hablo.
- Tiene que ver y mucho – le aseguro – esta mariposa posee la peculiaridad de rastrear a las personas a través de su energía espiritual, sin importar lo lejos o cerca que estén. Aunque tienen un límite, solo pueden localizar a dos personas, de cuya energía se haya rodeado.
- ….
- Yo le regale esta mariposa a Jin Ling el día de su cumpleaños.
- ¿Me estás diciendo que esa cosa estaba dentro de la campana que le diste?
Wei Ying asintió con su cabeza.
- Se la di con la esperanza de que, si algo malo llegara a sucederle, esta pequeña pudiera indicarnos el camino e ir en su ayuda.
Jiang Cheng amplio sus ojos al percatarse hacia donde se dirigía la conversación.
- Me estas tratando de decir que…
- Algo le sucedió a Jin Ling durante la competencia y que esta mariposa haya regresado a Torre Koi, lo confirma.
El rostro del líder del clan Jiang pasó de la inquietud a la ira en un segundo. El anillo en su mano comenzó a centellear, el suave aroma a Loto paso a uno más amargo y turbio, demostrando el cambio tan repentino de humor que el omega estaba presentando.
Sin previo aviso se levantó de su asiento y hablo.
- Saldré, lo buscare y le romperé las piernas por ser tan descuido – declaro ante la sorpresa de los jades y su hermano.
- Jiang Cheng, cálmate – le pidió Wei Ying.
- ¿Que me calme? – Dedicándole una fría mirada – mi sobrino puede estar muriéndose ¿y me pides que me calme?
- No malinterpretes, yo también estoy preocupado por él pero, lo que quiero decir es…
- A-Cheng – intervino el primer jade – Lo que el maestro Wei trata de decir, es que debemos tener la cabeza fría. El joven Jin está en una situación precaria, si la situación que estamos imaginando es una falsa alarma e intervenimos, podrían pensar que estaba haciendo trampa.
- ¡Me vale un pimiento sus opiniones! – Exclamo el omega – ¡iré por Jin Ling!
- ¡Jiang Cheng, calmante! – le pidió su hermano.
El omega de Yunmeng ignoro la petición e hizo el movimiento de irse del lugar, solo para ser detenido por la figura del segundo jade, quien se colocó en su camino para frenar su intento de abandonar el lugar.
- Hanguang-Jun – murmuro entre dientes – es mejor que se haga aun lado o no respondo.
Lan Wangji solo regreso a verlo antes de responder.
- Las acciones que haga repercutirán en Jin Ling y todo por lo que ha trabajado en estos años, no valdrán nada ante la decisión del consejo.
- Tu…
- Jiang Cheng – lo llamo Wei Ying, tomándolo del brazo y obligándolo a que regresara a verle – entiendo tu sentir pero, debemos pensar claramente y decidir qué hacer, sobre todo porque lo que hagamos perjudicara a Jin Ling.
Su hermano desvió la mirada. Sus manos estaban convertidas en puños y el anillo centellaba ante sus emociones. Lo vio cerrar sus ojos, respirar profundamente y, cuando la luz que envolvía el anillo se apagó, supo que sus palabras lograron tranquilizarlo.
- ¿Y qué propones? – pregunto.
Wei Ying regreso a ver a los dos jades, como pidiendo su ayuda en aquella situación.
- Creo que lo más conveniente es que alguien de nosotros acuda al lugar de la cacería e investigue lo sucedido – sugirió Xichen.
- En ese caso…
- Alguien que no sea un líder de secta – agrego Xichen, interrumpiendo las palabras de su pareja.
- ¡¿Qué?! ¡¿Que tiene que ver eso?!
- Jiang Cheng, piénsalo – hablo Wuxian – Sí te vas de pronto, sin dar excusa alguna, todos sospecharan… Sobre todo si te ven llegar con él – cruzándose de brazos – en el hipotético caso de que si este en problemas.
- La situación también se aplica a mi persona A-Cheng – apoyo Xichen – al ser líderes de secta y cercanos al joven Jin Ling, muchos sospecharían… Lo mejor que podemos hacer es que Wangji sea quien vaya, si llegan a preguntar, podemos decir que esta con el maestro Wei en sus aposentos.
- Llevare conmigo a Sizhui – sugirió el segundo Jade - si la situación se agrava, lo enviare de vuelta a Torre Koi para informar lo sucedido.
- Buena idea.
- ¡Yo también iré! – Declaro Wei Ying.
Todos regresaron a verle tras escuchar sus palabras.
- No.
- Usted no puede ir Maestro Wei.
- ¡¿Que no piensas en mi sobrino, pedazo de animal?!
El omega hizo una mueca ante la negativa de todo mundo y se cruzó de brazos.
- Voy a ir quieran o no.
- Wei Ying – lo llamo su alfa – no puedes ir, en tu condición es imposible que vayas una cacería.
- ¿Quién dice que voy a ir a una cacería? – Pregunto – solo iré a investigar contigo, si algo sale mal simplemente me apartare mientras Sizhui y tú se encargan del resto.
- ¡¿Pero qué estás diciendo?! – Le riño Jiang Cheng - ¡¿Acaso quieres matar a mi sobrino?!
- ¡Claro que no!
- ¡Entonces quédate donde estas y deja que nosotros lo resolvamos!
- ¡Estoy embarazado no incapacitado!
Al ver que ambos omegas no iban a dejar de discutir, el primer jade regreso a ver a su hermano menor antes de intervenir.
- Maestro Wei – levantándose de su asiento y captando la atención de ambos omegas – sabemos lo capaz e inteligente que es pero, por ahora su prioridad debe ser la salud del cachorro. Nosotros resolveremos esto.
- Pero…
- Escúchalo y no hagas reclamos – apoyo Jiang Cheng – a menos que quieras que te encerremos para evitar que hagas una locura.
Wei Ying al ver la negativa de todos frunció el ceño y apretó sus manos antes de responder.
- Voy a ir quieran o no – les aseguro con una voz grave y oscura, una que les hizo rememorar los tiempos en los que el omega era el patriarca Yiling -¿quieren encerrarme? adelante, saben que soy muy bueno para escaparme.
Todos regresaron a verse entre ellos. Nadie pudo responder ya que el omega tenía razón en sus palabras, si había escapado de Gusu estando encerrado bajo una fuerte barrera ¿de qué otra cosa no sería capaz?
- Maestro Wei – intento hablar el segundo jade.
- De acuerdo – le interrumpió Lan Wangji.
- ¡Wangji!
- ¡Hanguang-Jun!
- ¡Lan Zhan! – dibujando una enorme sonrisa en su rostro y lanzándose a los brazos de su alfa.
Lan Wangji era consciente de la conmoción de ambos líderes. Su esposo en el estado que se encontraba, no debía ir a ningún sitio que pusiera su vida en riesgo sobre todo la del pequeño cachorro que crecía en su interior pero, si algo había aprendido durante todos esos años de conocer a su omega, era que nadie podía controlarlo ni cortarle las alas, ya que siempre lograba lo que se proponía aun si eso significase arriesgar su propio bienestar.
Así que opto por la única opción en la que podía vigilarlo y mantenerlo seguro.
- Wen Ning vendrá con nosotros – le dijo en un susurro.
Su omega asintió levantando la cabeza y sonriéndole dulcemente.
- Wangji.
El segundo jade giro su cabeza para enfocar el rostro de su hermano mayor, esperando que comprendiera su decisión sin necesidad de palabras entre ellos. Al ver como el primer jade soltó un largo suspiro, intuyo de inmediato que su hermano había comprendido la situación.
- Cuídense.
- ¡A-Huan! – Exclamo Jiang Cheng.
El líder del clan Lan ignoro a su pareja y simplemente le sonrió a su hermano.
- Estaremos esperando con ansias su pronto regreso.
Lan Wangji asintió.
Tanto él como su omega se despidieron de ambos líderes y tras una reverencia, dieron la media vuelta para prepararse e irse en busca de Jin Ling.
Cuando la pareja se perdió entre la multitud, el primer jade regreso a ver a Jiang Cheng, quien tenía el ceño fruncido y con los brazos cruzados.
- ¡¿En serio los dejaras ir?! – exclamo finalmente el omega.
- Me temo que no tenemos muchas opciones.
- ¡Claro que si teníamos, podíamos encerrarlo!
- Tu y yo conocemos perfectamente al maestro Wei – dijo con algo de preocupación – hubiese encontrado la forma de irse sin que nos percatarnos de ello. Correría más riesgo si se va solo a que vaya con Wangji.
- …
- Mi hermano sabe lo que hace, por ello comento que llevarían a Wen Ning con ellos.
- Pero…
- Si algo se sale de control durante su búsqueda, Wangji le pedirá sin duda alguna a Wen Ning que saque al maestro Wei de donde sea que estén y lo traiga de vuelta a Torre Koi.
Jiang Cheng enarco una ceja y comento.
- ¿En serio comprendiste todo eso sin hablar con tu hermano?
- Lo conozco desde niño y comprendo lo que piensa… Aunque a veces no me gustaría hacerlo.
- …
- Puedo asegurarte que Wangji no toma ninguna decisión sin pensar detenidamente en las opciones… Sí tomo la decisión de llevar al maestro Wei es porque cree que es lo mejor.
- Sí tú lo dices. – respondió no muy convencido y tomando nuevamente su asiento.
- Por ahora solo podemos esperar a que regresen con buenas noticias.
Jiang Cheng no respondió y tomo todo el contenido de su copa para tratar de mantenerse tranquilo ante lo sucedido con su sobrino.
"Solo espero que se trate de una falsa alarma"
Pensó mientras le rogaba a su difunta hermana que cuidara de Jin Ling.
/
- Debo admitirlo, el clan Jin tiene hermosos paisajes – menciono Jingyi mientras observaba el horizonte – aunque sus fiestas son demasiado ruidosas, ¿Cómo pueden hablar siquiera con todo ese ruido?
Sizhui sonrió por lo dicho.
Ambos solo habían estado apenas unos minutos dentro del salón, tomaron un poco de té, probaron algunos bocadillos y salieron del mismo. Como parte del clan Lan, estaban acostumbrados a fiestas más sencillas y sin tanto ruido, aun cuando gracias a su padre omega solían tener festejos algo ajetreados cuando viajaban, nunca se compararía a ver a demasiadas personas gritando, riendo, discutiendo y con música algo estruendosa de fondo.
Por lo que optaron por tomar sus alimentos y salir a la terraza donde, aunque aún podían escuchar el ruido dentro del salón, al menos podían conversar y escuchar al otro.
- Sus costumbres – respondió Sizhui.
- Compadezco a la joven amante, vivir en un sitio así – negando con su cabeza y mordiendo parte de su pan relleno.
- Jingyi.
El omega sonrió y desvió la mirada, ignorando el tono de advertencia que su mejor amigo había usado.
Sizhui negó con su cabeza.
- Sabes que a Jin Ling no le agrada ese apodo.
- Entonces que deje de comportarse como una amante caprichosa y lo dejare de usar.
El alfa enarco una ceja.
- No lo niegues, es la verdad, se comporta como una amante caprichosa que hace berrinche cuando no obtiene lo que quiere.
Sizhui abrió la boca para responder pero, de esta no salió sonido alguno, dándole la razón al omega.
- ¡Lo ves! – Señalo con diversión – yo gano.
- Y tú te comportas como un niño, haciéndolo cada broma para hacerlo enfurecer.
- Pero así me quieres.
Aquella simple oración hizo que el corazón del joven alfa saltara. Sabía que esas palabras solo estaban referidas a un amor fraternal, pero sus propios sentimientos estaban lejos de ser solo amistosos.
Sabía que debía hablar con él y decirlo lo que sentía, sobre todo cuando Jingyi tenía potenciales propuestas de matrimonio, lo cual podría apartarlo para siempre de su lado.
Siempre pensó en buscar un momento adecuado para expresar sus sentimientos y, quizás, ese momento había llegado.
- Sí, te quiero – le dijo con suavidad.
- …
- Jingyi… Yo…
Sus miradas se conectaron en ese momento.
Ambos corazón comenzaron a latir con fuerza.
Las mejillas del omega se sonrojaron mientras que la mirada del joven alfa tenía un brillo que el primero nunca había visto.
- Sizhui…
- Jingyi – tomando con cuidado la muñeca ajena – hay… Hay algo que siempre he querido decirte… Algo importante…
- ¿Qué cosa? – pregunto de forma nerviosa.
- Yo… Fuiste el primero en hablarme y tomar mi mano cuando mi padre me llevo con él a Gusu. Nunca te agradecí por ser mi amigo en aquel entonces.
- Bueno… Eras demasiado callado y me daba curiosidad verte, además de que pensé que te verías bien con una sonrisa.
- Una que siempre me provocas con tus ocurrencias.
- Pero las disfrutas.
- Siempre lo hago – le aseguro con una sonrisa – lo que quiero decir es que, siempre hemos estado juntos, apoyándonos mutuamente, sin importar los problemas o los obstáculos…
- Sizhui…
- Hace mucho que yo…Lo que te quiero decir es que yo te…
- Sizhui.
Una voz profunda tras ellos interrumpió sus palabras.
Ambos voltearon para ver al dueño de dicha voz, encontrándose con el segundo jade y su esposo.
- Padre, Madre – haciendo una reverencia.
- Hanguang-Jun, Maestro Wei – imitando las acciones de su compañero.
- ¿Interrumpimos algo? – pregunto Wei Wuxian, sobre todo al notar las mejillas sonrojadas de ambos jóvenes.
- Este…
- ¡No! – Respondió bruscamente Jingyi – solo estábamos hablando de los festejos del clan Jin ¿verdad? – regresando a ver a Sizhui.
- Pues… - observando fijamente el rostro del omega y soltando un largo suspiro – Sí, solo hablábamos de eso.
- ¿Seguros? – insistió Wei Wuxian, ya que intuía que el tema de conversación era personal y no referente a Torre Koi.
- ¡Sí! – dijeron al unísono.
Wei Ying se encogió de hombros.
- Sizhui.
- ¿Sí padre?
- Ve por tu espada.
- ¿Sucedió algo? – pregunto con inquietud, ya que no era típico que su padre le pidiera usar su espada cuando acudían a algún evento como el de Torre Koi.
- Te explicaremos en el camino – le respondió – apresúrate, te estaremos esperando en la entrada.
El joven alfa asintió, observando a la pareja alejando y volviendo a dejarlos solos.
- Jingyi… Yo… - regresando a verlo.
- Apresúrate, ambos te están esperando.
- Pero…
Jingyi sonrió suavemente.
- Ya hablaremos más tarde ¿sí?
-…
- Sí es tan importante – tomándolo del brazo – hablaremos cuando regreses.
Sizhui suspiro y asintió.
Le dedico una última sonrisa antes de salir del lugar.
Jingyi soltó un largo suspiro y se llevó una mano hacia donde estaba su corazón, notando como este latía rápidamente.
"¿Por qué el corazón me late de esta forma?" se preguntó, buscando la razón de aquel extraño cumulo de sentimientos que está teniendo por su mejor amigo.
/
Cuando Jin Ling recupero el conocimiento, noto que se encontraba en una cueva profunda, iluminada por varias antorchas, una mesa estaba a pocos metros de donde se encontraba acostado y cuyas sillas eran ocupadas por los alfas que lo habían atacado durante la competencia.
Los aromas de sus captores se encontraba por todo el lugar, impregnado cada pared, roca u objeto del mismo, una situación que le hacía revolver el estómago y cuyas ganas de devolver su contenido se acrecentaba conforme los percibía.
"Sus aromas hacen que me de vuelta la cabeza" pensó tragando con fuerza para evitar vomitar.
Ambos alfas comenzaron a olfatear el ambiente, como si hubiesen detectado algo que él no y, cuando los ojos de los mismos lo regresaron a ver, un escalofrío recorrió su columna.
- Oh, miren, la pequeña princesita acaba de despertar – hablo uno de ellos.
- Espero nuestros aposentos sean cómodos, joven amo Jin – apoyo el otro.
Jin Ling arrugo el ceño, intentando en vano romper las cuerdas que mantenían amarradas sus manos tras su espalda.
- Ni lo intentes, esas cuerdas están hechas de energía espiritual, no podrás romperlas tan fácil.
- …
Jin Ling dejo de forcejear y levanto la cabeza, encontrándose con las miradas de sus captores. Mordiéndose el labio inferior y tras respirar profundamente, pregunto.
- ¿Por qué?
- ¿Qué cosa?
- ¿Por qué hicieron esto?, ¿Quién les pago?, ¿Que quieren de mí?, Acaso… ¿fueron los ancianos los que ordenaron esta traición?
Ambos alfas se regresaron a ver entre ellos, enarcando una ceja cada uno por la última pregunta.
- Esperen… ¿No fueron ellos?
Uno de los alfas sonrió y respondió.
- Y si fueron ellos ¿qué? , no cambia nada el hecho de que nos pagaron por mantenerte aquí… Al menos durante un tiempo.
- …
Aquellas palabras no respondían las dudas que el omega tenia. No encontraba motivos para que alguien externo al clan Jin quisiera dañarlo.
¿Personas que querían vengarse por lo que su difunto tío hizo?
De eso hace más de cinco años y, él no era un familiar tan directo como Li Wang por lo que, vengarse directamente de él con un secuestro no tenía sentido, en todo caso habrían atacado al clan completo o, en el peor de los casos al primer jade, ya que él fue quien lo mato al final.
¿Vengarse de tu Tío Wei Ying?
Eso tenía menos sentido, ya que después de lo sucedido en el templo de la diosa, la reputación de su tío se había limpiado o, al menos las personas ya no lo tenían en un concepto de villano o un cultivador que tenía intenciones de vengarse de todo mundo. Además, el solo era su sobrino, cuya relación aunque era cercana no era suficiente como para atacarlo de este modo, al final con quien podrían tomar represalias para vengarse de su tío seria Sizhui o alguien del clan Lan que le importase.
¿Su tío Jiang Cheng?
Este último probablemente, su tío había causado disgusto con muchas personas por su forma de hablar y de ser pero, no al punto de llegar a esto.
Definitivamente tenían que ser lo ancianos, ¿Quién más podría planear algo así, todo con el único fin de favorecer a Li Wang y conseguir el título de líder para él sin levantar sospechas?
"Esos bastardos, ¿Cómo pudieron hacerme esto? ¿Tanto me odian por ser un omega que usarían cualquier método para quitarme el titulo?" pensó antes de encorvarse cuando un extraño dolor proveniente de su vientre bajo lo ataco.
El dolor lentamente se estaba extendiendo a todo su cuerpo, impidiendo que pensara con claridad, su respiración se volvía cada vez más agitada y errática. Sentía como su cuerpo ardía por dentro al grado que debió apretar los dientes en un intento de sopórtalo.
"Esta sensación… No… No es posible"
Sus mejillas estaban enrojecidas, su aliento era caliente y su respiración agitada, su visión estaba borrosa, sus pensamientos se estaban volviendo confusos conforme pasaban los segundos… Síntomas nada buenos para él.
- Ese olor… - menciono uno de los alfas, comenzando a olfatear, buscando la causa del mismo.
- Vaya, vaya – dijo el otro – tal parece que a nuestro pequeño omega le llego el celo – comenzando a sonreír mientras se relamía los labios.
Ante aquella declaración el rostro del omega palideció y el corazón comenzó a latirle rápidamente.
Sabia por terceras personas que el celo de un omega provocaba a los alfas, los volvía locos al punto de luchar entre ellos por quedarse con el mismo y aparearse con él hasta que estuvieran satisfechos. Como miembro de la rama principal del clan Jin, jamás tuvo problemas de ese tipo, ya que siempre llevaba el control de sus celos, tomaba los supresores y tés que los sanadores le daban para aminorar sus efectos además de que sus aposentos siempre eran vigilados por omegas entrenados, con el único fin de protegerlo mientras pasaba por ese ciclo.
Pero ahora, no estaba en su clan, estaba a merced de dos alfas cuyos contratistas eran desconocidos –aunque sospechaba de los ancianos- y su celo se había presentado sin previo aviso, algo que nunca le había ocurrido.
- Nos dijeron que lo mantuviéramos oculto hasta que terminara la competencia ¿no? – pregunto uno de los alfas con una amplia sonrisa – y que no sufriera alguna herida.
- En efecto – respondió el otro alfa quien, ya comenzaba a desatar su túnica mientras se relamía los labios.
- No recuerdo que dijeran que no nos divirtiéramos con él ¿o sí? – imitando a su compañero y dejando caer la parte superior de su túnica al suelo.
Ambos alfas comenzaron a acercarse lentamente al joven omega, riendo malévolamente mientras lo hacían.
Por su parte, el pánico comenzó a invadir a Jin Ling, quien al verlos acercarse con la única intención de aprovecharse de su celo, hizo la única cosa que pudo… Gritar.
/
- ¿Es aquí? – pregunto Wei Ying, recorriendo el lugar con la mirada.
- Mmm… Este es lugar donde ambos grupos comenzarían la cacería – respondió su alfa.
No hacía mucho habían llegado al viejo poblado. La neblina era densa e imposibilitaba ver más allá de tres metros, el aire se sentía frio y húmedo, el olor a sangre seguía en el aire y el mal presentimiento que había sentido desde hace días simplemente seguía en su pecho, taladrándolo con fuerza y haciéndole difícil respirar a cada momento.
El miedo a que algo le pasara a su sobrino seguir en su corazón, recorriéndole el cuerpo y quemándole desde adentro. ¿Y si estaba gravemente herido? ¿Y si cayó por algún acantilado? ¿Y si aquel espíritu había resultado más peligroso de lo que imaginaron?
Eran tanto su ansia, que no se percató que su propio aroma estaba filtrándose y solo lo pudo notar cuando el brazo de su alfa lo envolvió.
- Wei Ying, lo encontraremos.
- Lo sé, solo me preocupo.
- Todo estará bien.
Wei Ying solo asintió con una triste sonrisa en su rostro.
Ambos estaban metidos en su propio mundo hasta que el sonido de una espada y alguien cayendo al suelo, capto su atención.
- Sizhui – lo llamo el segundo jade al verlo nuevamente.
- ¿Viste algo?
- Me temo que no, la niebla es demasiado densa y no permite ver nada desde el cielo.
Wei Wuxian bajo la cabeza ante la respuesta y apretó sus manos con fuerza.
"Jin Ling, ¿Dónde estás?" pensó para sus adentros antes de que un sonido entre los arboles los alertara.
Los tres voltearon a ver hacia la dirección de donde provenían los ruidos, tanto Sizhui y Lan Wangji se colocaron enfrente de Wei Wuxian con la intención de protegerlos mientras ambos llevaron sus manos hacia la empuñadura de sus espadas y las apretaron con fuerza.
El sonido se hacía cada vez más fuerte y se acercaba rápidamente hacia donde se encontraban hasta que, de entre los árboles, la figura del general fantasma emergió.
- Tío Ning – susurro Sizhui soltando un suave suspiro.
- Wen Ning – murmuro Wei Ying - ¿sabes el susto que nos diste?
- Lo lamento Maestro Wei – dijo apresurándose hacia donde los tres se encontraban – no fue mi intención.
- No importa – dijo el omega moviendo su mano para restarle importancia - ¿Y bien?, ¿encontraste algo?
Wei Ning negó con su cabeza.
- No encontré rastro alguno de que hubiese alguna batalla, al menos no en las cercanías del poblado.
Wei Ying chasqueo la lengua.
- Significa que se internaron en el bosque y se alejaron del poblado – apoyo Lan Wangji.
- ¿Pero que tanto pudieron alejarse? - pregunto Wei Ying – el informe decía que el espíritu que buscan estaba cerca del poblado.
- Los espíritus suelen ocultarse lejos del lugar donde habitan cuando sienten amenazas y, como los lugareños fueron evacuados – mencionó Sizhui – al ver a tantos cultivadores cerca seguramente se alejó de aquí.
- ¿Quiere que vuelva a revisar el perímetro, maestro Wei? – pregunto Wen Ning.
- No – le respondió – creí que podríamos rastrearlo sin necesidad de usarla pero, esta niebla nos impedirá hacerlo.
Metió su mano dentro de su túnica para rebuscar dentro de la misma, cuando logró encontrar lo que buscaba, saco su mano y en ella una pequeña campana proveniente del clan Jiang.
- ¿Una campana? – pregunto su hijo con curiosidad.
- No es una simple campana – menciono tomándola entre sus manos y abriéndola – lo importante es lo que guarda dentro.
La pequeña mariposa se encontraba acurrada dentro de la campana y, al ver como la misma era abierta, desplego sus alas y salió de ella, posándose en la palma de la mano del omega.
- ¿Una mariposa?
- No es cualquier mariposa, ella nos ayudara a buscar a Jin Ling.
Sizhui y Wen Ning se regresaron a ver entre ellos, no comprendiendo exactamente como una pequeña mariposa ayudaría en la búsqueda.
- Solo observen.
Wei Ying envolvió con ambas manos el cuerpo de la mariposa, influyéndole parte de su energía espiritual, haciendo que la pequeña cambiara de color y, en vez de ser color amarillo pasara a un suave color carmín.
- Busca a la otra persona cuya energía espiritual tienes asimilada – Le susurro suavemente.
La pequeña mariposa aleteo ligeramente y se elevó por los aires, emprendiendo su camino, dejando un leve rastro de luces brillantes conforme avanzo.
- ¿Y qué hacemos ahora? – pregunto Sizhui.
- Seguirla.
Los cuatro avanzaron por el camino, siguiendo la leve estela de luz que la mariposa había dejado.
/
- ¿Quién crees que hizo todo esto? – le pregunto Wei Ying a su alfa.
- Los ancianos son los más sospechosos en estos momentos pero, lamentablemente no hay pruebas para demostrarlo.
- Mmm… Además, podría haberlo hecho alguien más, alguien que busca vengarse del clan Jin o alguna afrenta en contra del difunto Meng Yao.
- Es posible.
Los cuatro continuaron avanzando por el bosque, siguiendo la luminosa estela que la mariposa había dejado mientras viajaba en busca de su segundo dueño.
Conforme el tiempo pasaba el mal presentimiento que el omega había tenido acrecentaba, como si le estuviera diciendo que debía darse prisa o algo muy grave le sucedería a Jin Ling.
"Espero que lo encontremos antes de que algo malo le suceda" pensó para sus adentros.
- ¡Padre!
- ¡Maestro Wei!
La voz de Sizhui junto con la de Wen Ning capto su atención, ambos se habían adelantado un poco para seguir más de cerca el rastro de la mariposa, y el hecho de que los llamaran con ese de tono de voz algo alarmante, no podía ser nada bueno.
Ambos apresuraron el paso y el escenario que los recibió, no era nada agradable.
En el suelo estaban tendidos los cuerpos de todos los cultivadores que habían acompañado a Jin Ling durante la cacería, sus túnicas estaban cubiertas de sangre, sus rostros manos y piernas tenían heridas profundas… Sin duda aquel no era el escenario que esperaba encontrar.
- ¿Están…?
- Algunos, otros están inconscientes o respiran con dificultad – le respondió su hijo.
- ¿Y Jin Ling?
- No está entre ellos – respondió Wen Ning.
Aquella noticia de alguna forma le reconfortaba ya que su sobrino podía seguir con vida pero, el hecho de que haya sido tomado prisionero por quien fuera que hizo aquella emboscada, no mejoraba su sentir.
- Que no esté aquí indica que se lo llevaron – agrego Lan Wangji recorriendo el lugar con su mirada.
- Pero… ¿Por qué se lo llevarían? – Pregunto Sizhui - ¿piensan pedir rescate por él?
- No lo creo, en vista de lo sucedido, lo más probable es que todo esto fue planeado por los ancianos aunque, no entiendo lo del secuestro.- respondió Wei Wuxian - si ellos querían que Li Wang ganara la competencia, solo bastaba con indicarle al mismo donde esta específicamente el espíritu para que lo elimine.
Los cuatro se sumieron en un frio silencio, tratando de encontrar las razones de aquella situación pero, todas apuntaban hacia los ancianos del consejo del clan Jin, aunque la forma de conseguir lo que querían era demasiado obvia como para que cometieran ese error.
Wei Ying negó con su cabeza, tratando de despejarla al no poder encontrar los motivos reales.
- Lo único que podemos hacer es seguir el rastro de la mariposa – sugirió Wei Ying – una vez encontremos a Jin Ling y lo llevemos a Torre Koi, podremos seguir averiguando lo que sucedió.
Todos asintieron y continuaron su búsqueda.
Caminaron por un par de minutos más, internándose en aquel espeso bosque. Durante el trayecto, Wei Ying comenzó a notar algo inusual en su hijo quien, cada tanto hacia una extraña mueca, como si algo le estuviera provocando dolor.
- A-Yuan, ¿te sientes bien? – pregunto acercándose a su hijo.
- Sí, no se preocupe.
- ¿Seguro?
- …
- Sizhui – lo llamo el segundo jade quien también se había percatado de ello.
El joven alfa suspiro y contesto.
- Me encuentro bien, al menos de salud lo estoy – les aseguro sin dejar de caminar – pero, desde hace unos minutos he tenido esta sensación que…
- ¿Qué sensación?
- No lo sé, es como un extraño tirón, como si estuvieran tratando de llegar a mí. El corazón me pesa, es una sensación de que alguien estuviera estrujándolo y provocándome dolor…. Es como un ataque de pánico que estoy por tener pero yo no sufro de eso.
- ¿Un tirón? – el omega regreso a ver a su esposo con una ceja levantada.
Wei Ying comenzó a analizar las palabras de su hijo, no conocía la sensación de primera mano pero, si tenía conocimiento de episodios parecidos. Algunos omegas tendían a pedir ayuda a su alfa cuando sentían que estaban en un peligro inminente, no era algo consiente, a veces sucedida sin pensarlo, era algo instintivo y natural que el omega no se daba cuenta hasta que su alfa llegaba para protegerle.
Obviamente él nunca experimento eso ya que era lo suficientemente fuerte como para defenderse solo sin necesidad de un alfa, aunque estaba seguro que si hubiese ocurrido en su vida pasada, sin duda alguna su esposo seria quien fuera en su ayuda… Algo que seguro no hubiese entendido y lo tomaría como mera casualidad.
Que su hijo hablara de esa sensación solo podía significar una cosa.
"Si Sizhui está experimentando esa sensación, significaría que su destinado lo está llamando de forma inconsciente pero, si eso resulta ser así… Jin Ling esta…"
Todos sus pensamientos fueron interrumpidos por un fuerte grito que resonó no muy lejos de ahí.
- ¿Que fue eso? – pregunto Wei Ying.
- …
- ¿A- Yuan? – lo llamo al ver el repentino silencio de su hijo - ¿Que sucede?
Lan Sizhui no respondió.
Su cuerpo se tensó por completo, la respiración se le volvió pesada, el corazón comenzó a latirle rápidamente y su mente se puso completamente en blanco.
- Yo…- en su mente la figura de su destinado apareció repentinamente, lo cual termino por alterarlo – Jin… Ling…
- ¿Qué?
Sin darles tiempo a responder, Lan Sizhui salió corriendo del lugar, ignorando por completo los gritos de sus padres y tío Wen Ning.
- ¿Que fue eso? – regreso a ver a su esposo.
Lan Wangji no respondió y frunció el ceño ligeramente.
- Debemos seguirlo.
Su omega asintió y siguieron el mismo sendero que su hijo había tomado.
/
No tardaron mucho en alcanzar a su hijo.
La cueva en la que lo habían visto entrar era algo profunda, húmeda y olía horriblemente. El sonido de pequeñas gotas caer resonaba en el lugar, enviando una sensación de escalofríos por toda la columna del omega, algo que atribuyo a su actual estado.
"Definitivamente estar embarazado me pone demasiado sensible, es solo una simple cueva maloliente y con fluctuaciones de agua…" pensó el omega tragando con fuerza "pequeño bollo, no es el momento para que me pongas así"
Dejando atrás sus propios pensamientos, continuaron avanzando hacia el interior de la cueva, percibiendo un aroma picoso y dulzón en el aire, uno que conforme seguían avanzando se volvía cada vez más fuerte.
- ¿Este aroma es de…?
- Un omega en celo – le respondió su esposo.
- ¿Eso significa que…?
Sin siquiera decirlo en voz alta, los tres se apresuraron por el camino hasta llegar al final del mismo, encontrando que todos los objetos que estaban en el interior de la cueva, había sido destrozado, algunas piedras estaban partidas en dos y dos alfas yacían en el suelo inconscientes con heridas en sus cuerpos.
- Wen Ning.
El general fantasma asintió y se acercó a los alfas, tomando su pulso para comprobar si seguían con vida.
- Solo están inconscientes.
Ante aquellas palabras, Wei Ying soltó un suspiro de alivio, aunque tuvo que arrugar ligeramente la nariz por las potentes feromonas que el omega en celo estaba emitiendo.
Aunque dicho aroma estaba comenzando a ser cubierto por otro, uno que conocía perfectamente.
- Es el aroma de Sizhui – susurro Wei Ying.
- Mmm…
- Eso significa que el otro es de… - regresando a ver a su esposo.
Ambos recorrieron el lugar y encontraron el origen de ambos aromas.
En el fondo de la cueva esta su hijo, abrazando de forma posesiva a Jin Ling – cuyo cuerpo estaba cubierto con la túnica exterior del clan Lan-. Tenía el ceño fruncido, las pupilas dilatadas y su mandíbula estaba tensa por estar mordiendo con fuerza -un gesto que le recordaba a un lobo enseñando los colmillos -.
- Sizhui…
Trato de moverse pero su alfa se lo impidió al levantar uno de sus brazos.
- Lan Zhan.
- Sizhui está siendo dominado por su lado alfa, cualquiera que entre a su territorio será visto como un enemigo y lo atacara sin más.
- Pero…
Lan Wangji frunció el ceño nuevamente.
Dio un paso al frente con la intención de acercarse pero, su hijo lo recibió con un fuerte gruñido y liberando nuevamente sus feromonas con la intención de alejarlo.
- …
- Sizhui es un alfa – hablo Wen Ning – si otro alfa se acerca lo atacara sin más ya que…
- Pero Lan Zhan es su padre….
- Aun cuando considera al segundo maestro como su padre, en estos momentos Lan Wangji es un potencial alfa que lo está retando por el omega que tiene en brazos.
- Wen Ning tiene razón – apoyo Wangji – la situación es delicada, estando en ese estado será difícil razonar con él.
- ¿Y qué hacemos? – Pregunto Wei Ying con algo de preocupación – No podemos dejarlos así, Sizhui en ese estado podría…
"Aparearse"
Fue la palabra que floto en la cabeza de los tres.
Aun cuando conocían la gran fuerza de voluntad de los Lan en cuanto al celo de un omega, no estaban convencidos que Sizhui ni Jin Ling se controlaran, sobre todo el primero que, tras escuchar el pedido de ayuda de su desinado se había perdido entre los instintos de su alfa interior y, dejarlo solo con el omega, podría hacer que recuperara la conciencia o, en el peor de los casos…
"Tenemos que hacer algo" pensó Wei Ying "Confió en A-Yuan pero, en ese estado de adrenalina pura, donde solo trata de proteger a su destinado… No creo que pueda controlarse"
La cabeza del omega estaba pensando en mil formas de ayudar a su hijo, de evitar que su lado alfa lo dominara e hiciera algo de lo que después se arrepintiera.
Fue en eso que un pequeño recuerdo de su niñez apareció en su mente.
- Ahí está – dijo una pequeña Yanli y dibujando una suave sonrisa – a lado de tus hermanos.
- Hermana, baja – hablo Jiang Cheng un tanto preocupado porque su hermana mayor se cayera del árbol.
- Tranquilo A-Cheng, ahora bajo – le respondió comenzando a bajar del mismo.
- A-Cheng no te preocupes – comento Wei Ying – Mi Shijie es súper grandiosa, dudo que se caiga.
Yanli sonrió suavemente una vez bajo del árbol y se acercó a sus dos pequeños hermanos.
- ¿Crees que el pajarito deje de llorar ahora que está en su nido? – pregunto Jiang Cheng.
- ¡Claro que sí, ahora que está en casa no debería llorar!
- Pero, sigue llorando.
Los tres regresaron a ver a una de las ramas donde estaba el nido, recordando como los lamentos de aquel pequeño polluelo los había atraído cerca del lugar.
Aquel día, como siempre, tanto Jiang Cheng como Wei Ying se habían levantado temprano para comenzar su entrenamiento diario, uno donde el primero era reñido por su madre para que se esforzara más mientras el segundo, era reprendido por holgazanear durante el entrenamiento, valiéndole una hora arrodillado en la sala ancestral del clan Jiang por responderle a Madame Yu durante la misma.
Tras aquel regaño, cumplir sus castigos y entrenamiento, fueron recompensados por unos cuantos dulces, los cuales les fueron llevados por la pequeña Yanli, quien les sonreía suavemente y los consentía como siempre.
Fue en ese instante que, tras acabar sus dulces, que Wei Ying propuso ir recoger semillas de Loto para comerlas en la cena, algo que, aun cuando Jiang Cheng se negó al inicio, termino aceptando ya que él también quería comerlas.
Por eso habían salido del clan Jiang con dirección al lago de Lotos cercanos, cuando durante su trayecto, habían escuchado el pequeño piar de un polluelo, quien había caído tras una noche de lluvia en el lugar.
Proponiéndose regresarlo a su nido para que pudiera volver con su familia pero, aun cuando el pequeño ya estaba en su nido, seguía llorando, para desconcierto de ambos niños.
- Shijie – la llamo Wei Ying - ¿Por qué no deja de llorar?
- Algunas veces, aun cuando regresamos a nuestros hogares, hay una figura a la cual extrañamos con todo nuestro corazón ya que, es su afecto el que nos cobija cuando nos sentimos perdidos o enfermos.
Ambos niños inclinaron sus cabezas al no comprender lo que su hermana mayor les decía.
- Esperen un momento y lo verán.
Los tres se mantuvieron en su lugar un par de minutos más, hasta que, sin preverlo, un ave mayor se acercó al nido, haciendo que el pequeño dejara de llorar y envolviéndolo con sus enormes alas.
- Lo ven.
- ¡Oh!
- Una madre siempre será la figura que un hijo extrañe, por quien se pregunte constantemente, por quien necesite sentir su cariño para seguir adelante.
- Oh, comprendo, ¡Las mamás pueden lograrlo todo! – Exclamo Wei Ying – pueden calmar a sus hijos y consentirlos.
Yanli soltó una suave risa.
- No siempre los consiente, también los reprenden cuando se portan mal.
- Entonces… ¡Shijie es como una mamá para mí! – dijo abrazándola fuertemente.
- ¡Oye! –Grito Jiang Cheng inflando sus mejillas – ¡Hermana mayor no es solo tuya!
- Tú tienes a Madame Yu, ¡Shijie es mía!
- ¡Claro que no, ella también es mía! – abrazando a su hermana mayor.
Ambos comenzaron a pelearse entre ellos por quien se quedaría con su hermana mayor mientras que, la pequeña Yanli reía suavemente por la pequeña pelea de sus hermanos.
Así como había llegado, el recuerdo se esfumo de sus pensamientos, haciendo que sonriera suavemente al recordar a su querida hermana mayor.
"Una madre puede hacer lo que sea, incluso lo imposible por sus hijos… ¿No, Shijie?"
Respiro profundamente y dio un paso al frente.
- Wei Ying – su esposo lo detuvo cuando noto sus intenciones.
- Confía en mí, él no me hará daño.
Lan Wangji lo contemplo unos segundos, sopesando la petición de su omega antes de regresar la mirada hacia la figura de su hijo.
- Lan Zhan.
Lan Wangji suspiro y se apartó de su camino, confiando en lo que sea que estaba tramando su omega.
Wei Ying sonrió y acaricio la mejilla de su esposo, asegurándolo que todo estaría bien.
Camino lentamente hacia el lugar donde su hijo se encontraba, dejando que su propio aroma a omega se filtrara y comenzara a inundar el lugar, con la única intención de que calmar los instintos del mismo.
Sizhui al notar como el omega se acercaba, apretó nuevamente los dientes y soltó un gruñido, lanzándole una advertencia para que no se acercara.
- Que niño tan grosero, gruñéndole a su propia madre – hablo Wen Ying deteniéndose a pocos pasos de llegar a su hijo.
Solo recibió un gruñido.
- Sizhui… Sé que te sientes acorralado, que lo único que quieres es proteger a Jin Ling.
Otro Gruñido.
- Pero, somos nosotros, tu familia, nadie aquí te hará daño – dando lentamente los pasos que los separaban - ¿no me reconoces?
Sizhui bajo la mirada y soltó un gruñido.
- Soy yo, Xian ge ge – le dijo con suavidad - soy tu querida madre… ¿lo olvidas? – Liberando nuevamente parte de su aroma para calmarlo – nunca te haría daño, ¿no confías en mí?
- …
- Nunca te haría daño, solo quiero protegerte – llevando su mano con calma hacia el rostro de su hijo – eres mi muy adorado hijo.
Cuando la cálida mano de Wei Wuxian toco el rostro de su hijo, este soltó un suspiro, su cuerpo lentamente comenzaba a dejar atrás la tensión que estaba viviendo para, cerro sus ojos lentamente y disfruto de la caricia.
- Xian… ge ge… - murmuro Sizhui.
- Mmm… Aquí estoy, Aquí estoy.
- Yo…
- Lo hiciste bien, derrotaste a esos tipos y protegiste a Jin Ling. Eres el digno hijo de Hanguang-Jun, sin duda alguna.
Sizhui bajo la mirada.
- Jin Ling necesita tomar su medicina – le menciono – tu padre la tiene dentro de su túnica pero, necesita cargarlo y llevarlo a otro sitio para ello… ¿Se lo confiarías?
Sizhui asintió lentamente, calmándose lentamente por el aroma de su padre omega.
Wei Ying sonrió y con un movimiento de su cabeza, su alfa se acercó, tomando a Jin Ling entre sus brazos para alejarse, dejando que su hijo se apoyara en el pecho de su padre omega.
- Lo siento… Yo…
- Shhh… Todo está bien, hiciste lo que tu instinto te ordeno, proteger a tu destinado – murmuro para que solo su hijo escuchara.
- Madre, perdóname.
- No tengo nada que perdonarte, no fue tu culpa – abrazando con fuerza el cuerpo de su hijo, mientras este se acomodaba entre los mismos – ahora solo debes descansar, todo estar bien cuando despiertes.
Sizhui asintió, comenzando a dormirse al ser arrullado por el aroma de su padre omega.
- Eso es, descansa – depositando un beso en la frente de su hijo.
Unos segundos después, Sizhui estaba completamente dormido sobre su regazo.
- Maestro Wei… ¿Cómo está?
- Necesita descansar, se agotó completamente – acariciando la cabeza de su hijo - ¿Y Jin Ling?
- Hanguang-Jun está dándole de beber el supresor.
Wei Ying soltó un largo suspiro, aliviado por que todo saliera bien, al menos dentro de lo que cabía.
- Wen Ning, regresa al lugar donde están los discípulos heridos y reúnelos en un solo sitio, una vez Sizhui se recupere te alcanzaremos para lanzar la bengala y pedir ayuda al clan Jin.
- Como diga maestro Wei.
Tras ver como Wen Ning se alejó y desapareció por el camino que llevaba a la cueva, Wei Ying regreso a ver a su hijo, pensando que, aun cuando todo se había solucionado, aquel mal presentimiento que había sentido, seguía apretándole el pecho.
つづく/ Continuara...
¡Hola amados suscriptores!
¿Qué les pareció este capítulo?
¿Les gusto? ¿Lo odiaron?
No sé pero, trate de hacer lo mejor que pude :V
Debo decir que tuve problemas referentes a la escena de Jin Ling, su celo y los alfas. Sobre todo porque Wattpad se pone como nena y luego anda eliminando historia donde hay contenido "dañino" o "escenas muy obscenas" que muestre alguna escena de agravio otra persona.
La escena original, era de Jin Ling siendo "tocado" por esos alfas, no tanto no se espanten y en ese momento llegaría Sizhui a salvarlo pero, con todo lo que hace Wattpad lo deje así bien Light y les dejo a la imaginación lo sucedido.
Fuera de la explicación, continuemos con las preguntas:
¿Qué les pareció Li Wang? ¿Sentirá algo por Jin Ling?
¿Qué les pareció el secuestro? ¿Tendrán que ver los ancianos?
¿Qué les pareció la declaración fallida de Sizhui?
¿Creen que Lan Wangji hizo bien en llevar a Wei Ying durante su búsqueda?
Recordemos que Xichen y Jiang Cheng trataron de detenerlo.
Al fin apareció la mariposa, ¿qué les pareció? ¿Fue útil el regalo?
Wen Ning apareció más pero, no hizo mucho jajaja
¿Qué les pareció la reacción de Sizhui? ¿Les pareció adecuado como Wei Ying lo controlo?
Me base en una frase de Kotoko (Protagonista de Itazurana Kiss) ella dijo "Las mamás son increíbles y pueden hacer lo que sea por sus hijos" y, ta daa…
¿El recuerdo de Yanli?
Siempre quise hacer una escena donde los tres fueran niños, así que aproveche.
En fin, espero les haya gustado y nos vemos en una próxima actualización.
¡Los quiero!
