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CAPITULO IXX
"La verdad duele una sola vez… La mentira, cada vez que se recuerda"
De forma cuidadosa, el líder del consejo leía el misterioso pergamino que le había sido entregado. Su ceño estaba ligeramente fruncido, su rostro mostraba sorpresa con cada palabra escrita y la expectación que causaba su silencio hizo que todos los presentes en aquella pequeña sala lo observaran de forma ansiosa.
Nadie entendía lo que pasaba, su líder había accedido a que aquella extraña joven ingresara y tuviera una reunión con él en la sala que pertenecía al consejo, como si dicha joven tuviera algo de valor o importancia para ellos.
Pero, lo que más les inquietaba, era el pergamino que su líder aún continuaba leyendo y, por los gestos que colocaba cada cierto tiempo, su contenido debía de ser de importancia.
Cuando notaron que el viejo líder suspiro, cerró el pergamino y dirigió su vista hacia la joven, supieron que había terminado de leerlo.
– Solo preguntare una vez y espero contestes con la verdad – menciono el anciano, dejando el pergamino sobre el escritorio – ¿es cierto todo lo que está escrito en este pergamino?
La joven mujer trago con fuerza y respondió.
– Me temo que lo es – dijo de forma insegura – ese pergamino fue escrito por el puño y letra de mi difunta madre.
– ¿Cuándo escribió este pergamino? – levantándolo con su mano.
– Poco antes de morir.
El anciano regreso a ver el pergamino, hizo una mueca y se levantó de su asiento, rodeando el escritorio para caminar hacia la joven mujer.
– ¿Por qué tu madre haría algo así? – le pregunto con los brazos cruzados tras su espalda – ¿Por qué esperar tantos años para hacerlo?
– Mi madre… El remordimiento fue su calvario durante muchos años, sufrió en silencio al tener que guardar dicho secreto, todo por cumplir la promesa hacia su amo.
– Pero su amo murió hace mucho, ¿Por qué no vino personalmente y nos lo dijo? ¿Por qué esperar hasta que estuvo a pocos días de morir para escribirlo?
– Era una mujer de honor, juro callar y guardar el secreto, aun cuando sus amos hubiesen muerto jamás revelaría lo que ella sabía… Pero al final, su determinación flaco y decidió escribir todo en ese pergamino.
– Entiendo – dando la media vuelta para darle la espalda – pero hay algo que no entiendo.
– …
– Ella tardo muchos años en revelar este secreto, siendo solo su lecho de muerte el momento en el cual decidió escribirlo pero, eso no me explica, ¿Por qué tardaste tanto tiempo en darnos ese pergamino? – Regresando a verle de reojo – ¿qué te hizo querer entregarlo? ¿Por qué ahora y no antes?
La joven bajo la mirada y apretó con fuerza la tela de su túnica.
– Mi… Mi madre, me pidió que guardara el pergamino y nunca lo entregara.
– …
– Pero… Me pidió que lo hiciera si creía que era la única forma de proteger a la familia que le dio tanto durante toda su vida.
El viejo líder asintió ante sus palabras.
– Y lo hiciste, acabas de proteger al clan de un infortunio a futuro… Si todo esto se llegase a saber sin que estuviésemos al tanto, no sabemos qué hubiese pasado con todos nosotros.
– …
– No te preocupes, por tu contribución serás muy bien recompensada – le aseguro caminando nuevamente hacia el escritorio para tomar asiento – por ahora, disfruta de la fiesta, en cuanto terminemos de discutir esta información te alcanzaremos. Puedes retirarte.
– Muchas gracias.
La joven hizo una pequeña reverencia, se giró sobre sus talones para caminar hacia la puerta y abandono el recinto.
Una vez que todos los ancianos estuvieron solos, su líder retomo la palabra, informándoles a detalle de lo que aquel viejo pergamino contenía. Más de uno amplio sus ojos por la sorpresa, atónitos por la nueva información que les habían revelado mientras su líder solo podía guardo silencio tras terminar de relatar lo descubierto.
– Esto es grave – menciono uno de ellos – si se enteran, será un escándalo.
– Nuestra imagen aún sigue en boca de todos por culpa de ese Meng Yao y ¿ahora esto? – secundo otro.
– ¿Que haremos ahora? ¿Debemos informarles?
– Sí lo hacemos entraremos en un conflicto político.
– Líder… ¿Que debemos hacer?
Todos los ancianos regresaron a ver a su sabio dirigente quien, al ver la angustia en los rostros de sus compañeros, dibujo una sonrisa de medio lado.
– Comprendo su angustia, incluso yo, cuando leí lo sucedido quede helado por lo descubierto pero… No debemos preocuparnos por ello.
– ¡¿Cómo qué no?! – Exclamo uno de ellos – ¡¿Sabe lo que sucederá si esto sale a la luz?!
– Lo sé, estoy consciente de ello – levantándose de su asiento – es cierto que esta información es algo que nos traerá problemas pero, si la manejamos adecuadamente puede aportarnos mucho.
–¿Qué quieres decir?
El anciano soltó una pequeña risa y respondió.
– Solo que, si el joven Rulan no accede a nuestras demandas… Bueno, digamos que Li Wang tendría vía libre para ser el nuevo líder de nuestro clan.
Todos los ancianos regresaron a verse entre ellos, analizando las palabras de su líder pero, al ver la confianza con la que este hablaba, se dieron cuenta que el viejo consejero, tenía un plan bajo la manga.
El primer jade observaba como su pareja caminaba de un lado a otro mientras los demás invitados seguían festejando sin saber el percance que, el actual líder del clan Jiang, estaba sufriendo.
La angustia de no saber qué estaba pasando con su sobrino le estaba carcomiendo por dentro, pensando en todos los escenarios posibles, uno más terrible que otro. ¿Estará bien? ¿Se habrá lastimado? Eran las constantes que atormentaban su mente y no lograba calmarse con nada.
Aun así, Lan Xichen trataba de calmarlo, dándole palabras de aliento, aunque esto no ayudara a un ya desesperado Jiang Cheng.
– A–Cheng, debes mantener la calma – le sugirió el alfa – Jin Ling estará bien.
– ¿Cómo puedes pedirme que me calme? – Pregunto deteniéndose para enfocar el rostro del jade – mi sobrino puede estar en problemas y mientras yo estoy aquí sin hacer nada.
– Wangji y el maestro Wei se encargaran, estoy seguro que sabrán manejar la situación.
El omega conocía perfectamente de las habilidades como cultivador del segundo jade y, no ponía en duda de su capacidad para resolver cuanto problema se le cruzara –no por nada tenía el eslogan de ir donde el caos existiera– pero, se trataba de su sobrino, el único hijo de su difunta hermana, a quien juro proteger aun cuando tuviera que arriesgar su propia vida y, por ende, estar tranquilo no era fácil para él, sobre todo cuando su hermano se veía inmiscuido.
– No desconfió de tu hermano pero si del mío.
– ¿Crees que el maestro Wei haga algo que perjudique a Jin Ling?
– No, pero en el estado que se encuentra, si algo sale mal, es obvio que él será la prioridad y… – soltando un largo suspiro – simplemente no puedo, yo…
– A–Cheng – levantándose de su asiento y tomando la mano de su pareja – todo estará bien, Wangji sabe manejar estas situaciones además, por ello llevaron a Wen Ning con ellos – le aseguro con calma.
– …
– Sí algo sale mal – le recalco – mi hermano enviara a Sizhui para que nos avise de lo sucedido.
El omega solo lo observo unos segundos e hizo una mueca, la intención de replicar las palabras de su pareja comenzaron a crecer dentro de su pecho pero, cuando estaba por hacerlo, un fuerte sonido proveniente del exterior capto la atención de todos.
Un sonido que les indicaba de la llegada de uno de los grupos competidores.
– A–Ling – murmuro Jiang Cheng.
Ambos se apresuraron hacia la salida del recinto junto a los demás invitados y confirmar quien lideraba el grupo de cultivadores que había ganado la competencia.
Cuando finalmente se encuentran en el exterior, notaron que la luz en el cielo es de un rojo intenso, lo cual le confirmo a ambos líderes que Li Wang había cavado con el espíritu que buscaban y se acercaba a Torre Koi.
– A–Cheng – lo llamo el primer jade, al percibir la angustia en el aroma de su pareja.
El omega apretó con fuerza sus manos ignorando el llamado del primer jade. Todo en lo que podía pensar era en la impotencia que sentía al ver a aquel joven alfa alzarse con la victoria mientras que, en algún lugar, su sobrino podía estar en problemas.
Todos los presentes comenzaron a aplaudir y soltar palabras de alegría cuando el joven alfa atravesó las puertas de Torre Koi, con una enorme sonrisa en su rostro y saludando a los presentes.
"Vaya, por un minuto creí que el joven Rulan seria el ganador"
"No era mentira cuando dijeron que Li Wang era un excelente cultivador, está a sido su primera cacería liderando un grupo y lo ha hecho muy bien"
"Un prodigio sin duda"
"Que pena, el joven Rulan es un gran líder, es una lástima que tenga que entregar el mandato a un completo novato"
Cada uno de aquellos comentarios hacia que la rabia que el líder del clan Jiang creciera, sobre todo por las palabras de ciertas personas que apoyaban el cambio y dejaran a su sobrino fuera del camino.
Jin Ling era el legítimo líder del clan Jin, ¿solo porque era un omega y decidió no casarse debía entregarlo?
Definitivamente debía hacer algo para resolver el problema, no permitiría que todo el trabajo que su sobrino había hecho, se viera empañado por la presencia del hijo de Meng Yao ni las malas intenciones del consejo de ancianos.
No, su sobrino seguiría siendo el líder sin importar lo que sucediera.
Aunque por ahora, la única pregunta que su mente trataba de resolver en ese momento era, ¿Dónde estaba Jin Ling?
Cuando los ojos de Sizhui se abrieron nuevamente lo primero que observo fue el rostro de su padre omega, quien acariciaba cariñosamente su cabeza mientras la estrechaba cálidamente entre sus brazos. El latido del corazón del omega lo tranquilizaba y lo reconfortaba, hecho que hizo que se acurrucara mejor sobre el pecho de este para seguir disfrutando de las caricias dadas.
– Madre – susurro Sizhui.
– ¿A–Yuan? – Pregunto Wei Ying al escuchar el pequeño llamado de su hijo – ¿Estas despierto?
– Mmm…
Wei Ying dibujo una cálida sonrisa en su rostro y dejo un suave beso sobre la frente de su hijo.
– ¿Te sientes mejor?
– Sí aunque, me siento algo cansado – contesto con una voz baja y adormilada.
El omega continúo acariciando la cabeza de su hijo, consciente de que todo lo que había sucedido con Jin Ling era la causa de él agotamiento físico por el que estaba pasando.
Muchos jóvenes alfas cuya base de cultivo aún estaba en crecimiento tras un ataque de adrenalina tan fuerte como lo era al verse presos de su alfa interno, terminaban agotados a tal punto que permanecían inconscientes por días o semanas. Que su hijo despertara una hora después del suceso, le indicaba que su cultivo era realmente fuerte, algo que le hacía sentirse orgulloso de ello.
– Es normal – finalmente le respondió – tu alfa interior hizo que todo tu cuerpo se estresara más de lo debido y te agotaste completamente.
Sizhui no respondió, su mente aún era un océano de completa confusión, sus recuerdos estaban algo dispersos y no lograba centrarse del todo.
– ¿Que paso?
– Supongo que estas confundido ¿cierto?
– Mmm…
– ¿Que tanto recuerdas? – pregunto, ya que quería saber que tanto recordaba su hijo antes de relatarle lo sucedido.
– Padre me pidió que los acompañara en busca de Jin Ling ya que… Al parecer estaba en problemas.
– …
– Después de eso, llegamos al lugar donde se supone que era la competencia y… Comenzamos a buscar cuando… Sentí… – los ojos de Sizhui se ampliaron de pronto y se sentó de golpe, dejando el cálido regazo de su madre – ¿Y Jin Ling? ¿Él está bien? Eso alfas… Ellos trataron de…
– Hey, mírame – colocando sus manos sobre los hombros de su hijo para tratar de tranquilizarlo – todo está bien, gracias a ti Jin Ling no salió herido.
– …
– Les diste su merecido a eso alfas – le aseguró – lo que realmente me sorprende fue que te contuvieras de no matarlos, si recordamos que Jin Ling es tu destinado y su lazo fue la razón de que te descontrolaras en primer lugar.
Sizhui bajo la cabeza.
– Por un minuto quise hacerlo pero…Pero parte de mi raciocinio aún estaba ahí así que…
Wei Ying sonrió y acaricio la mejilla del menor.
– Esta bien, no debes disculparte.
Su hijo sonrió tristemente y pregunto.
– Y… ¿Dónde está Jin Ling? ¿Él está bien?
Su padre omega asintió y giro su cabeza hacia otra dirección, una que Sizhui siguió rápidamente con sus ojos, encontrándose a su padre alfa lejos de ahí, sentado al lado de su tío Wen Ning, sujetando entre sus brazos a un inconsciente Jin Ling.
– Iré a ver a Jin Ling, ¿está bien? – hablo Wei Ying.
– Claro.
Wei Ying sonrió y se levantó de su lugar, caminando hacia donde se encontraba con su esposo, intercambio un par de palabras con él antes de que tomara su lugar, acurrucara a Jin Ling entre sus brazos y dejara que su alfa caminara hacia su hijo.
Sizhui al verlo caminara hacia él, se levantó de pronto y se inclinó un poco.
– Padre – lo llamo negándose a levantar la cabeza.
– Sizhui.
– Lamento lo sucedido, jamás quise…
–Sizhui – haciendo callar a su hijo – no tienes por qué disculparte.
– Pero…
Lan Wangji negó con su cabeza y continúo.
– Lo que sucedió con Jin Ling no es culpa tuya, hubo terceros que influyeron en su secuestro, que te hayas descontrolado producto de su lazo es solo una consecuencia de ello.
Sizhui amplio sus ojos y alzo la cabeza al escuchar lo último.
– ¿Madre le dijo sobre…?
Lan Wangji guardo silencio unos segundos antes de responder.
– Entre Wei Ying y yo, no hay secretos.
Aquella corta frase fue la respuesta que Sizhui recibió, comprendiendo que su padre ya sabía todo.
– Lo siento, sé que erre al no decir nada pero…
– Sizhui.
–…
– No te estoy juzgando – le aseguro con calma – no soy quien para juzgar tus actos, sería un acto de hipocresía de mi parte si lo hiciera, sobre todo cuando los errores que cometí en el pasado siguen sobre mis hombros.
– Padre… Yo…
– Cometiste un error, lo cual significa que aprenderás de él y no volverás a cometerlo.
– …
– Lo que sucedió hoy con Jin Ling no fue culpa tuya, su celo llego de forma inoportuna e hizo lo que cualquier omega en peligro haría.
– …
– El llamo a su destinado para que lo protegiera, ya sea de forma consciente o inconsciente te llamo para ayudarlo y tu instinto hizo que respondieras al llamado. Ninguna regla o enseñanza de nuestro clan puede frenar eso… Incluso la defensa más poderosa puede ser derribada y nuestro control no es invulnerable.
– Lo sé, solo que…
– No es tu culpa, al contrario – le recalco apoyando su mano sobre el hombro de su hijo – si no fuera por ti, quizás algo muy grave pudo pasarle a Jin Ling así que, mantén la frente en alto porque no cometiste ningún acto indecoroso.
Sizhui respiro profundamente al escuchar las palabras de su padre alfa y asiente un segundo después.
– Muy bien – retirando su mano del hombro de su hijo.
– ¿Han terminado de hablar? – intervino Wei Ying.
– Mmm…
– Siento haberlos importunado con mi comportamiento – se disculpó Sizhui.
– Ya deja de disculparte – le aclaro su padre omega – o si me enojare contigo por ello.
– Lo sien… Digo, está bien – sonriendo suavemente.
– Bien – dirigiendo su vista hacia su esposo – deberíamos irnos, no sabemos si esos hombres tendrán más cómplices y no creo conveniente que terminemos en una pelea.
– Tienes razón – contesto su alfa.
Los tres emprendieron el camino hacia la salida de la cueva, siendo el segundo jade quien llevo en brazos a un inconsciente Jin Ling mientras que Wen Ning, cargaba a un alfa en cada brazo para llevarlo a Torre Koi e interrogarlos por sus crímenes.
Al salir de la cueva continuaron su camino un par de minutos más, hasta llegar al lugar donde los demás discípulos que acompañaban a Jin Ling se encontraban inconscientes, heridos o muertos.
Con tristeza Wei Ying se acercó a uno de los cuerpos y suspiro.
– ¿Quién podría planear esto? – Pregunto arrodillándose y observar el cuerpo inerte de uno de los discípulos – entiendo que buscaban llevarse a Jin Ling pero, ¿matarlos?
– Una contramedida – menciono Lan Wangji.
– ¿Contramedida?
– Si Jin Ling lograba escapar durante el ataque – respondió Sizhui – podrían indicar que el huyo del enfrentamiento y dejo morir a su grupo por el contrario, si lo rescataban…
– Decir que fue una desafortunada situación y que como líder, debió ser capaz de prever el ataque o mínimo escapar por sus propios medios – culmino Wei Ying al entender hacia donde se dirigía el comentario de su hijo – Eso nos deja un solo sospechoso… No es como si no lo hubiésemos pensado desde un inicio.
– ¿Creen que los ancianos realmente hicieron todo esto?
– Es lo más probable – respondió Wei Ying – lo lamentable es que no tenemos pruebas de ello, incluso alguien podría estar inculpándolos al ser los que más quieren la destitución de Jin Ling – levantándose lentamente – por ahora solo podemos enviar la señal para que vengan, ya después nos ocuparemos del asunto – regresando a ver a los alfas inconscientes.
– ¿Creen que hablen? – pregunto Sizhui.
– Quizás no pero, si algo sabe Jiang Cheng mejor que nadie, es sacarle la información a alguien, por muy difícil que esta sea.
Sizhui solo rio de forma nerviosa al tratar de imaginar qué clase de forma tendrían su tío para hacerles hablar.
Por su parte, el segundo jade saco la bengala que tenían entre sus ropas y se la entregó a su omega quien, la envió al cielo un segundo después, sabiendo que dentro de unos minutos todo el lugar estaría rodeado de disimulos del clan Jin.
Los dedos del líder del clan Jiang tamborileaban sobre la superficie de la mesa, su ceño estaba fruncido, su aroma dejaba notar su mal humor y la copa de vino en su mano hace mucho que se había quedado vacía, algo que no era común, sobre todo cuando todo mundo sabía que el omega solía beber y siempre tenía una copa de alcohol en su mano en reuniones de esa índole.
Pero pocos sabían de la razón detrás de su mal humor, uno que solo su actual pareja podía comprender y mantenerlo a raya porque, si por Jiang Cheng fuera, hace mucho que se hubiese ido de aquella reunión en busca de su sobrino.
"El líder Jiang esta de mal humor ¿no creen?"
"Sera que Zewu–Jun no le cumplió… Ya saben"
"O quizás se siente incómodo, hay muchos rumores de que los Lan son muy apasionados durante la intimidad"
El omega apretó con fuerza sus manos mientras un ligero tic aparecía en su sien. Su humor ya estaba bastante negro como para que las habladurías lo incrementaran.
– A–Cheng.
– No me digas que me calme. Mi paciencia ya está en su límite – regresando a verle de reojo – si escucho otro comentario de esa índole…
El primer jade solo sonrió y negó con su cabeza.
– Todo saldrá bien.
– Tú y yo sabemos que nada saldrá bien. Jin Ling perdió el liderazgo del clan, algo que definitivamente voy a cambiar y el estúpido de mi hermano junto con mi cuñado no dan señales de haberlo encontrado…
– Pronto tendremos noticias.
Jiang Cheng respiro profundamente para controlar su mal humor y poder contestar de buena manera más, cuando estaba por hacerlo, el grito de diferentes discípulos llamo su atención.
"Esa no es… ¿La señal del clan Jin?"
"¿No es la señal que envían cuando necesitan ayuda?"
"¿Pero por qué la lanzaron?"
La pareja regreso a verse, ambos sabían lo que aquello significaba y sin perder tiempo, ambos se levantaron de sus asientos y se apresuraron a la salida del recinto donde, varios discípulos del clan Jin ya se estaban reunión para acudir al lugar de donde provenía dicha señal.
Al momento en que todos aterrizaron en el lugar donde habían visto la señal, el escenario que los recibió no era el esperado.
Muertos, sangre, quejidos de dolor.
Aquel no era un panorama agradable a la vista.
Varios murmullos se escuchaban entre los discípulos preguntándose sobre la razón de aquello, ¿qué sucedió? ¿Por qué varios de sus compañeros estaban muertos o heridos? ¿Qué salió mal? ¿Algún espíritu o aparición fue el causante?
Mismas interrogantes que los líderes del clan Jiang y Gusu Lan se hacían pero, dejaron atrás las mismas cuando se concentraron en su prioridad, encontrar a sus hermanos así como a Jin Ling.
Ambos los encontraron no muy lejos de ahí, sentados frente a un enorme árbol mientras el joven líder del clan Jin – o mejor dicho ex líder, algo que Jiang Cheng no quería pensar realmente– se encontraba inconsciente con su cabeza apoyada en el regazo de Wei Wuxian.
– ¡A–Ling!
Grito el líder del clan Jiang, corriendo hacia el lugar donde estaban con el primer jade pisándole los talones.
Nada más llegar a lado de sus hermanos y sobrinos. Jiang Cheng se arrodillo rápidamente para tocar el rostro del joven omega, buscando con la mirada alguna herida que este pudiera tener, soltando un largo suspiro cuando se cercioro de que estaba en perfecto estado.
– Él está bien – dijo Wei Ying.
– Lo sé – soltando otro suspiro – ¿qué sucedió? – pregunto regresando a ver a su hermano.
Wei Ying negó con su cabeza.
– No creo que sea la hora ni el momento adecuado para ello.
– Pero…
– Jiang Cheng se lo preocupado que estas pero, la situación es muy difícil como para hablar de lo sucedido además, debemos llevar a Jin Ling a Torre Koi y suministrarle un supresor.
– ¿Un supresor? – Frunció el ceño ante la curiosa sugerencia – ¿Por qué debería…? – notando finalmente le ligero olor que provenía de su sobrino – ¿él está en…?
– Sí, es por ello que debemos volver – aclaro – le dimos de tomar la sopa que tomábamos cuando sucedían estos imprevistos así que, debe dormir hasta que regresemos.
– Entiendo – los ojos del omega se ampliaron cuando capto realmente lo dicho – Espera… ¿Le diste a Gusu Lan nuestra receta? – pregunto con indignación.
– Mmm… ¿De nada?
– Eres un…
– A– Cheng – intervino Xichen – creo que la decisión de compartirla fue en beneficio para los omegas de Gusu Lan y, de no haberlo hecho, estoy seguro que Jin Ling tendría serios problemas en estos momentos. Gracias a que los alfas de nuestro clan siempre llevan un poco de la misma cuando salen de cacería con un omega es que pudieron ayudarle.
Jiang Cheng frunció el ceño, no muy contento con que uno de los preciados tesoros de su clan fuera expuesto de esa forma sin notificarle.
– Tú y yo hablaremos más tarde sobre compartir secretos y tesoros de otro clan – le aseguro Jiang Cheng entre dientes.
Algo que hizo tragar al omega del segundo jade, rezando para que a su hermano se le olvidara dicha transgresión.
– Líder Jiang, Líder Lan.
Un joven discípulo del clan Jin se les acerco, haciendo que todos regresaran a verle.
– Perdón la interrupción pero, todo está listo para trasladar a los heridos y fallecidos a Torre Koi.
– Gracias por el aviso – contesto Xichen.
– Hemos preparado un carruaje especial para el joven Jin Ling, si gusta pueden acompañarlo.
– Gracias, enseguida los alcanzamos – secundo Jiang Cheng.
El discípulo asintió y se alejó de todos.
– Es mejor retirarnos, el joven Jin Ling necesita atención médica – menciono Xichen.
– Tienes razón – dijo Jiang Cheng tomando entre sus brazos el cuerpo de su sobrino y acomodándolo entre ellos.
– Sí, no quiero estar en este lugar más tiempo – apoyo Wei Ying, siendo ayudado por su alfa para ponerse en pie – Wen Ning, no olvides a esos alfas.
El general fantasma asintió y tomo a ambos alfas con ambos brazos, levantándolos sin esfuerzo alguno.
– ¿Quiénes son esos tipos? – pregunto su hermano al no reconocer a ninguno de los dos.
– Te contare más tarde, lo único que puedo decirte es que son parte de todo esto y debemos interrogarlos tan pronto lleguemos a Torre Koi.
Jiang Cheng frunció el ceño nuevamente sin dejar de ver la figura de aquel par de alfas, que seguían inconscientes entre los brazos del general fantasma.
Los ojos de todos los presentes se dirigían a la entrada de Torre Koi. Sorprendidos por ver a varios discípulos heridos o muertos pero, lo que más llamo la atención fue ver al joven Jin Ling en los brazos del líder Jiang.
¿Que había pasado?
¿Algún ataque?
¿Algo salió mal en la competencia?
Miles de preguntas era hechas por lo bajo mientras que, otros comentarios más despectivos se dejaban escuchar.
"Ya sabíamos que ese omega no podría liderar un grupo tan pequeño"
"Seguramente se confió, por ello tuvieron bajas"
"Un omega nunca será capaz de ser un líder, es obvio el por qué Li Wang gano la competencia"
Los presentes discutían entre ellos, tratando de encontrar la razón del por qué el grupo de Jin Ling había pasado por tal situación. Pero lo único que hacían era hablar mal del actual líder del clan Jin y el como este no pudo con las expectativas.
Algo que enfureció en sobre manera tanto a Jiang Cheng como a Wei Wuxian.
Entre el ajetreo y habladurías de los presentes.
La figura de Li Wang se hizo presente quien, al ver el estado de sus compañeros sobre todo la de Jin Ling, corrió a su encuentro con un gesto de preocupación en su rostro.
– ¡Jin Ling! – lo llamo una vez estuvo frente al líder del clan Jiang – ¿él está…?
– No – respondió Jiang Cheng de forma seca y sin ánimos.
El joven alfa podía percibir la hostilidad en el aroma del omega, instándole a mantenerse alejado del mismo pero, su preocupación por Jin Ling lo mantuvo en su sitio, dispuesto a quedarse hasta que tuviera una mejor respuesta acerca de su estado de salud.
– ¿Qué fue…?
Jiang Cheng lo regreso a ver con el ceño fruncido y un aroma aún más agresivo, ya que lo que menos quería era que aquel alfa se le acercara a su sobrino.
El primer jade al notar el mudo encuentro entre ambos, decidió intervenir.
– El joven Jin Ling está bien, solo inconsciente, su celo lo golpeo de improviso así que debemos llevarlo a sus habitaciones y pedir que la sanadora lo vigile.
– Tiene razón – respondió Li Wang con algo de angustia – le avisare a la sanadora para que vaya a la habitación de Jin Ling.
– Se lo agradeceríamos mucho.
Li Wang asintió, dedicándole una última mirada al omega inconsciente en brazos del líder del clan Jiang, antes de girarse y correr hacia el interior del recinto.
– Ese chico sigue sin gustarme.
– Solo se preocupa por Jin Ling.
– …
El primer jade sonrió suavemente.
– Debemos llevar a Jin Ling a su habitación para que descanse.
– Lo sé – respondió Jiang Cheng.
Ambos estaban por dirigirse a los aposentos del omega más joven, cuando la voz de los ancianos los detuvo.
– ¿Alguien puede informarnos acerca de lo sucedido? – pregunto el líder del consejo, siendo seguido por los demás integrantes del mismo.
Nadie respondió.
La mayoría seguía ayudando a los heridos y llevando los cuerpos de los fallecidos, para que sus familias pudieran reclamarlos y llevar a cabo las ceremonias pertinentes.
Por lo que, cuando los ojos del líder del consejo se posó en ambos líderes de clan, se acercó a ellos y le dedico una mirada llena de altivez al joven omega, quien seguía dormido en brazos de su tío.
– Líder Jiang.
– …
– ¿Usted puede informarme de lo sucedido? ¿El por qué hay tantos muertos y heridos de nuestro clan?
Jiang Cheng frunció el ceño ante las pregunto del hombre mayor. Podía notar la forma tan despectiva con la que hablaba además de la furtiva mirada llena de desprecio que le había dedicado a su joven sobrino. Fueron estas acciones tan obvias que hicieron que su humor se engreirá, su aroma cambiara a uno más pesado y el anillo en su mano comenzara a centellear.
Xichen al notar el cambio tan brusco en el ambiente y, tratando de impedir una situación que complicara más las cosas para Jin Ling intervino, colocándose frente a su pareja y dibujando una sonrisa en su rostro.
– Líder del consejo… Ninguno de los presentes esta en condiciones de poder hablar y decirnos correctamente lo sucedido – aseguro el primer jade – Creo que nuestra principal prioridad por ahora es atender a los heridos e iniciar la ceremonia para despedir a los cayeron en esta cacería.
– Estimado Zewu–jun, agradezco sus sabias palabras, las cuales siempre ayudan a estos honorables ancianos en momentos críticos – haciendo una reverencia – tiene razón en ello, debemos concentrarnos en la situación actual más adelantes averiguaremos todos los detalles de esta… Imprevista situación.
– Saben que cuentan con nuestro apoyo en todo lo que necesiten.
– Le agradecemos.
– Una vez la situación sea controlada, estoy seguro que mi hermano y cuñado no tendrán problemas en compartir la información que tienen respecto a lo sucedido.
– ¿Hánguāng–jūn y el patriarca Yiling? – Pregunto con sorpresa el anciano – ¿ellos saben lo sucedido?
– Me temo que si – respondió con calma – recibimos una notificación de que algo le había sucedido a Jin Ling y a todo su grupo por lo que, ambos acudieron para investigar la situación.
– …
– Lamento no informarles pero, creímos prudente que solo ellos fueran para no generar pánico entre los invitados.
– No se disculpe, si usted lo creyó prudente entonces fue la mejor decisión – aseguro el anciano – por ahora nos dedicaremos a brindar ayuda médica nuestros discípulos y darle sepultura a los caídos.
–…
– Espero contar con una reunión con Hánguāng–jūn y el patriarca Yiling para aclarar toda esta situación.
– Se los hare saber.
– Muy bien. Si me disculpa – dijo haciendo asintiendo con su cabeza y alejándose de la pareja.
Cuando el anciano y el consejo se alejaron de su vista, ambos retomaron la conversación.
– No confió en ninguno de esos viejos – aseguro Jiang Cheng, quien se había mantenido al margen para no causar un problema aún más grande del que ya tenían encima – y estoy seguro que ellos planearon todo esto.
– Probablemente pero, por ahora debemos llevar a Jin Ling a su habitación para que descanse y reciba los cuidados de la sanadora.
– Mmm…
Ambos emprendieron el camino a los aposentos de Jin Ling mientras que los demás discípulos eran atendidos por los sanadores del clan.
Finalmente la noche había dado paso al día y el sol se encontraba en lo más alto.
Muchos no habían podido dormir por lo sucedido, los sanadores seguían ejerciendo su labor, curando sus heridas, vigilando que su respiración se normalizara, que sus signos vitales siguieran estables. Sin duda la noche anterior había sido crítica para muchos de ellos ya que la vida de varios discípulos estaba en sus manos y, para suerte de ellos, no habían perdido a ninguno de los mismos.
Jin Ling había sido atendido directamente en sus aposentos, suministrándole el supresor correspondiente para que su celo fuera menos intenso de lo previsto por lo que, el joven omega había dormido la mayor parte de la noche y, por la situación actual, dudaban que despertara pronto, sobre todo por lo que había vivido en aquella cueva.
Situación que actualmente Jiang Cheng y los demás, discutían en los aposentos del primero que, gracias a que su sobrino siempre le dio los más alejados de todos –por petición del mismo líder– nadie podía escuchar las maldiciones y frustraciones del líder del clan Jiang, quien despotricaba en contra de aquellos alfas.
– ¡¿Cómo se atrevieron esos malnacidos?! – Grito el omega, estampando las palmas de sus manos sobre la superficie de la mesa – ¡Voy a matar a esos hijos de…!
– A–Cheng, tranquilízate – lo tomo del brazo el primer jade.
– ¡¿Cómo me pides eso?! – Regresando a verle con un gesto de enojo – Esos tipos casi…
– Pero no lo lograron – respondió Wei Ying, quien estaba sentado cerca de la mesa junto a su esposo e hijo.
El omega del primer jade había acudido a lado de su esposo e hijo a la habitación de su hermano, donde comenzó a relatarle lo sucedido con Jin Ling, omitiendo el hecho de que fue su hijo y no su esposo quien se hizo cargo de aquellos alfas.
No es como si tratara de mantenerlo en secreto pero, creyó prudente no mencionar lo que realmente sucedió en aquella cueva, sobre todo porque ambos jóvenes no habían tenido tiempo de aclarar sus diferencias ni de resolver el tema de su lazo por lo que, hasta que lo hicieran, se mantendría callado respecto a eso.
Sobre todo con su hermano, odiaba mentirle pero, si con solo decirlo acerca de lo que esos alfas estaban por hacerle a Jin Ling se enfureció, no quería saber que haría si supiera que su hijo es el destinado de su sobrino y que lo rechazo por otra persona.
No, definitivamente no iba a ser la causa de que Zidian azotara a su hijo por ello.
– Lan Zhan y Sizhui se encargaron de ellos antes de que tocaran a Jin Ling – continuo hablando – así que enojarse por lo que no lograron es innecesario.
– ¿Cómo puedes decir eso? Tu…
Lan Xichen suspiro.
– Creo que el maestro Wei trata de decir que, no debemos centrarnos en lo que no hicieron sino, en el por qué secuestraron a Jin Ling y quien lo ordeno.
– Exactamente – agrego Wei Ying – tan perspicaz como siempre Zewu–Jun –guiñándole un ojo a su cuñado, acto que hizo que su alfa apretara su muslo y emitirá un quejido por el mismo.
– …
– Lan Zhan tu… – regresando a verle – "¿es en serio? ¿Estas bebiendo vinagre? ¡Se trata de tu hermano!"
El primer jade solo pudo reprimir una pequeña risa por la divertida situación antes de centrar su atención en su pareja.
– Lo más prudente es centrarnos en el problema principal, mantener nuestra vista en algo que no hicieron solo hará que gastemos energía de forma innecesaria.
Jiang Cheng maldijo por lo bajo y desvió la mirada.
– Zewu–Jun tiene razón – apoyo Wei Ying – mientras Jin Ling siga inconsciente, debemos centrarnos en lo sucedido y en la información que tenemos.
– Bien – dijo entre dientes el omega de Yunmeng – ¿que sabemos de esos tipos?
– Son bandidos – Comento Lan Wangji.
– ¿Cómo estás seguro de eso?
– Porque padre nos envió a Jingyi a mí a investigar con las personas de poblados cercanos – continúo Sizhui – en los últimos años ha habido secuestros, asaltos y asesinatos.
– ¿Que no se supone que eso había disminuido?
– Lo hizo, durante el mandato de Jin Guangyao ese tipo de incidentes disminuyo, ya que gracias a sus reformas y estrategias, hizo que los bandidos se alejaran de las tierras de Lanling pero…
– El cambio de poder, las discusiones y demás problemas a los que el clan Jin se enfrentó tras su muerte, causo que los incidentes volvieran – agrego Wei Ying.
– Así es. Las constantes negaciones de los ancianos para con las decisiones de Jin Ling han impedido que muchos problemas se resuelvan – culmino Sizhui.
– Bien, estamos de acuerdo que esos viejos son la causa de muchos problemas en Torre Koi pero, ¿qué tiene que ver con esos alfas? – pregunto con irritación Jiang Cheng.
– Son parte de una banda de bandidos que han asaltado dichos poblados o, al menos las características que los pobladores nos dieron de ellos indican que lo son.
– Lo cual podría decirnos que alguien los contrato para secuestrar a Jin Ling – Menciono Wei Ying – algo que ya sospechábamos, de hecho.
– ¿Pero quién los contrato? ¿Qué propósito tenían? – le pregunto Jiang Cheng.
– Dudo que lo secuestraran para abusar de él – agrego Wei Ying al ver el obvio pensamiento de su hermano – creo que su celo fue el detonante de esa lamentable situación y la verdadera razón de sus actos fue retenerlo el tiempo suficiente para que perdiera la competencia.
– …
– Y dejar que Li Wang tomara el lugar de líder – culmino su alfa.
– Definitivamente esto fue obra de esos viejos – indico Jiang Cheng – ¿Quién más estaba interesado en que ese alfa tomara el cargo de líder?
– Es lo que pensamos – respondió Wei Ying.
– ¿Ya interrogaron a esos malditos?
– Lo hicimos pero, no pudimos sacarles nada – encogiéndose de hombros.
– Solo dijeron que una persona encapuchada llego a su guarida, les dio una bolsa repleta de dinero y les dio la orden de secuestrar a Jin Ling – menciono Lan Wangji.
– ¡Es obvio que mienten! – Exclamo Jiang Cheng – ¡Seguro están encubriendo a esos viejos!
– No tiene sentido encubrirlos. Esos tipos saben que el clan Jin los torturara hasta la muerte para sacarles la verdad además, no sentí ninguna energía resentida proveniente de ellos así que, lo más seguro es que tomaron el trabajo pensando que era dinero fácil.
Su hermano solo se enfurece más ante sus palabras.
– Jiang Cheng, entiendo lo que sientes pero lamentablemente no tenemos pruebas, quizás si fueron ellos pero, puede ser que enviaran a alguien más para contratarlos y es por eso que ellos no tienen ni idea de quien los contacto en primer lugar.
– Además el consejo no es el único que quiere quitar a Jin Ling como líder – intervino Sizhui – durante el anuncio del compromiso, muchos apoyaron la idea de que el joven Li tomara el cargo solo por ser alfa así que…
– Puede que los ancianos no sean los únicos interesados en quitar del medio al joven Rulan – anuncio Xichen.
– Uno de esos podría ser Li Wang – aseguro Jiang Cheng – no me trago esa falsa preocupación por mi sobrino.
– Dudo que lo sea – respondió Xichen – en los últimos meses ha estado apoyando a Jin Ling en todo lo que a podido.
– Eso no significa que no sea sospechoso – desviando la mirada.
– Lamentablemente Jiang Cheng tiene razón, hasta que no sepamos quien orquesto dicha emboscada, cualquier persona que apoyo la destitución de Jin Ling… Es sospechoso – agrego Wei Ying – por ahora solo podemos esperar a que despierte y nos cuente lo que sucedió.
A regañadientes el líder del clan Jiang junto a los demás, apoyaron la idea del ex patriarca, acordando seguir con la investigación una vez Jin Ling despertara.
Dos largos días pasaron desde aquel suceso.
Wei Ying y Jiang Cheng se mantuvieron a lado de Jin Ling, vigilando su sueño, procurando de avisar a la sanadora si algo malo sucedía ya que, aun cuando le administraron el supresor y la sopa había hecho que durmiera profundamente, no estaban seguros si su celo sería fácil de sobrellevar o si se complicaría al punto que deberían mantenerlo dormido para ayudarlo hasta que el mismo pasara.
Por su parte, ambos jades mantuvieron reuniones con el consejo del clan Jin, con el único propósito de agilizar las investigaciones respecto a lo sucedido con Jin Ling y su grupo, postergando cualquier intento de proclamar a Li Wang como el nuevo líder hasta que todo se aclarara y no hubiese ninguna sospecha que la competencia estaba arreglada.
– ¿Sigue sin despertar? – pregunto Jiang Cheng entrando a la habitación de su sobrino.
– Mmm… Sin cambios – respondió Wei Ying.
Su hermano suspiro, sentándose a su lado mientras ambos observaban el rostro de su sobrino.
– ¿Alguna noticia sobre la investigación?
– Ninguna – declaro Jiang Cheng – esos viejos siguen insistiendo que Li Wang debe tomar el puesto de líder y comenzar a investigar, ya que si un líder el clan se encuentra vulnerable.
Wei Ying chasqueo la lengua.
– Esos viejos están desesperados por hacer el anuncio – susurro – ¿los demás líderes?
– Todos los clanes enviaron a sus discípulos e invitados de regreso a sus tierras, solo los líderes de cada uno de ellos se quedó en Torre Koi, ya que se trata del posible cambio de poder.
– Solo esperemos poder averiguar quién orquesto todo esto antes de que esos viejos consigan lo que quieren.
– Lo mismo pienso – respondió Jiang Cheng – A–Ling ya paso por demasiado como para que pierda también el título de líder – tomando la mano del omega más joven y acariciándola suavemente.
"Y también con el rechazo de su destinado" pensó Wei Ying con una mueca en su rostro.
– Pero dejemos de lado un momento eso, que me causa migraña al hacerlo – comento Jiang Cheng – ¿Cómo va tu embarazo?
Wei Ying parpadeo un par de veces ante la pregunta hecha.
– ¿Qué?
– Nada es solo que… Es muy tierno de tu parte preocuparte por mí – dijo con emoción.
– ¿Quién dijo que me preocupo por ti? – Respondió con indignación – me preocupo por MI sobrino.
– No finjas sé que te preocupas por que me amas.
– Claro, te amo lo suficiente como para azotarte con Zidian y encerrarte con una camada de cachorros ¿qué te parece lo mucho que te quiero?
– Eso no tiene gracia – dijo haciendo una meuca y desviando la mirada.
Jiang Cheng rodo los ojos.
– Pero en serio, ¿Cómo están?
– Estamos bien – dibujando una suave sonrisa y colocando su mano sobre su abultado vientre – la sanadora dijo que está creciendo correctamente y ya no corre peligro, aunque aún debo cuidarme para evitar alguna secuela.
Jiang Cheng sonrió por lo dicho.
Aun cuando trataba de ocultar su preocupación, era cierto que se mantenía al pendiente de la salud de ambos – aunque más por la del cachorro que la de su hermano– y se alegraba en sobremanera que ahora estuviera bien. Sobre todo por los largos meses en los que su hermano tuvo que recluirse para evitar una recaída que pusiera en riesgo la vida de ese pequeño pero, eso nunca se lo diría en voz alta.
– ¿Quieres sentirlo?
– ¿Que?
– ¿No quieres?
El líder del clan Jiang se sonrojo ligeramente por la pregunta y contesto bruscamente.
– ¡Claro que no! ¿Por qué querría hacer eso?
Wei Ying sonrió de medio lado al ver el nerviosismo de su hermano.
– Aiya, deja el dramatismo – dijo tomando la mano de su hermano.
– ¿Qué haces?
El nigromante dejo la mano de su hermano sobre su estómago por unos segundos, sintiendo un pequeño movimiento por parte del cachorro que crecía en su interior. Movimiento que hizo que el rostro del líder del clan Jiang se iluminara.
– Se movió – dijo en un murmullo.
– Mmm… No se mueve siempre pero, ha comenzado a hacerlo.
El omega de Yunmeng sonrió suavemente al sentir aquel movimiento, enarcando ligeramente una de sus cejas al percatarse de algo que, una vez volvió a ver a su hermano, olvido comentarle.
– ¿Qué pasa?
– No crees que estas muy… – retirando su mano y tratando de encontrar la palabra que buscaba – ¿Grande?
El rostro del nigromante palideció.
– ¿Me estas llamando gordo?
Jiang Cheng hizo una mueca que decía "¿En serio?"
– Estar "Gordo" es parte del embarazo, ¿lo olvidas?
Su hermano estaba por reclamar cuando se apresuró a continuar.
– Lo decía porque tu tiempo de gestación no corresponde al tamaño.
– …
– ¿No lo habías notado?
– Bueno, quizás sea por que como mucho y el cachorro será un poco más grande.
– ¿Estás seguro que es solo uno?
– Tanto como seguro no pero, en la familia Lan no es habitual tener gemelos, además mi primer cachorro fue uno solo así que… – guardando silencio al recordar su pasado.
Jiang Cheng hizo una mueca, ya que él no estaba tan seguro de aquella afirmación. Tener gemelos no era algo muy habitual entre los clanes, pocas veces se habían visto a dos hermanos idénticos como dos gotas de agua – los jades de Gusu eran la excepción a la regla– ya que era muy difícil que un omega llegara a culminar el embarazo por los riesgos que este conllevaba por lo que, las sanadoras siempre estaban al pendiente para verificar si era un embarazo común o tendrían que vigilar constantemente al omega que llevaba a dos cachorros en su vientre.
Por lo que, si el historial del clan Lan y la sanadora no se equivocaban, quizás su hermano no estaba del todo errado pero, algo en su interior le decía que quizás en esta ocasión, los genes del clan Lan podrían equivocarse.
– En vez de suponer deberías confirmarlo con la sanadora, sabes lo riesgoso que es tener gemelos.
– Lo sé, pero estoy seguro que es un solo cachorro.
– Aun así, tú deberías…
Un par de golpes en la puerta les hizo interrumpir la conversación. Encontrándose con Sizhui y Jingyi cuando giraron sus cabezas para enfocar la razón de aquel sonido.
– Madre, Líder Jiang – saludo Sizhui.
– Maestro Wei, líder Jiang – imito Jingyi.
– ¡A–Yuan! ¡Jingyi! – exclamo con alegría el omega embarazado.
– ¿Necesitan algo? – pregunto Jiang Cheng.
– Mmm… Padre y Zewu–Jun nos enviaron – respondió Sizhui – el almuerzo está servido y esperan que ambos bajen para poder tomarlo.
– ¿Ya es tan tarde? – Pregunto Wei Ying percibiendo un pequeño sonido proveniente de su estómago – parece que el cachorro tiene hambre.
Jiang Cheng suspiro y regreso a ver a su sobrino.
– Podemos cuidarlo mientras ambos almuerzan – sugirió Sizhui al ver la preocupación en el rostro del líder Jiang.
Jiang Cheng regreso a ver al joven alfa con algo de molestia, ya que su sobrino aun cuando estaba dormido seguía estando en su periodo de celo y temía que si lo dejaban, algo malo pudiera ocurrirle.
– A–Cheng, no lo mires de esa forma – lo llamo su hermano – Sizhui jamás le haría algo a Jin Ling.
– Es un alfa – dijo entre dientes.
– Uno que fue entrenado por el clan Lan para controlarse ante las feromonas de un omega y, en caso necesario, se noqueara así mismo antes de que su propio instinto lo domine.
– Además yo estoy con el – intervino Jingyi – si algo ocurre, yo me ocupare de él.
El líder Jiang solo regreso a verlos antes de asentir, aun no muy conforme con la situación.
– Bien, Sizhui, Jingyi – los llamo Wuxian levantándose – dejamos el cuidado de Jin Ling en sus manos, si despierta deben avisarle inmediatamente a la sanadora.
– ¡Así lo haremos! – contestaron al unisonó.
Wei Ying asintió con una sonrisa.
– Jiang Cheng – tomando a su hermano por el brazo – vamos, tu sobrino y yo tenemos hambre.
El omega rodo los ojos y hablo antes de salir de la habitación.
– Si algo le pasa – dirigiendo su vista a Sizhui – Zidian estará golpeándote la espalda hasta dejarte inconsciente.
– ¡Oye, no amenaces a mi hijo! – dijo jalándolo por el brazo.
– Es un alfa y debo cuidar a Jin Ling – respondió su hermano.
– Se trata de tu sobrino, ¿qué crees que le haría?
Ambos omegas siguieron discutiendo y, solo cuando la puerta de la habitación se cerró, fue que dejaron de escuchar sus voces.
– El líder Jiang desconfía mucho ¿no crees?
– Es natural, Jin Ling es su sobrino, lo ha cuidado desde que era un bebe por lo que, si nota que algún alfa se le acerca con malas intenciones, se encargara de él – respondió Sizhui tomando asiento cerca de la cama.
– Lo sé pero, nos conoce desde hace años, ¿qué daño podríamos hacerle a Jin Ling?
"Tú no pero… Yo le rompí el corazón y lo sigo haciendo al rechazarlo" pensó al ver al omega inconsciente sobre la cama.
– Además, el entrenamiento en nuestro clan está diseñado para que los alfas se mantengan en control cerca de un omega en celo – continuo hablando mientras se cruzaba de brazos. – yo puedo dar fe de ello, ya que me has cuidado cuando mi celo ha llegado de improviso y no has hecho nada inmoral.
Sizhui sonrió suavemente.
– Aun así, el líder Jiang solo trata de protegerle. Han pasado demasiadas cosas que han puesto a Jin Ling en una posición difícil y lo que sucedió hoy en la competencia, solo acrecentó esa necesidad de mantenerlo a salvo.
– Puede que tengas razón – dijo haciendo una mueca – debe ser difícil para la joven amante, tener que cumplir con tantas expectativas y estar en constante vigilancia.
– Ser líder de secta no es fácil. Tuvo que tomar las riendas de un clan en mal estado tras la muerte del líder anterior, tuvo que estar un paso adelante del consejo que solo busca la manera de destituirlo del cargo y…
– …
"También tiene que lidiar con el rechazo de su destinado… Con mi rechazo" pensó para sus adentros.
– ¿Sizhui?
El joven alfa negó con su cabeza y sonrió.
– Jin Ling ha soportado y sobrepuesto a demasiado a tan corta edad que, es comprensible su forma de ser, ¿no crees?
– Sí, supongo… Pasar por todo eso es admirable, por ello siempre me ha sorprendido lo bien que lleva todo esto, el manejar un clan tan grande como lo es el Jin. Definitivamente es alguien cuyo ejemplo debería seguirse – encogiéndose de hombros.
Sizhui amplio sus ojos ante el comentario y guardo silencio.
– ¿Qué?
– Es la primera vez que escucho que lo elogias de esa forma, siempre se están peleando así que, llegue a pensar que…
– ¿Lo odiaba?
– Odiar no creo que se la palabra correcta más bien, no te caía muy bien.
Jingyi soltó un suspiro.
– La joven amante no me cae mal – aclaro – es divertido burlarse de él que es diferente, si no me cayera bien no soportaría ni tenerle cerca.
– ¿Entonces? – pregunto confundido.
– Pues… Lo admiro – menciono sonrojándose ligeramente – ha hecho tanto con tan poca edad que… Además me divierto molestándole así que…
– …
– ¡No se lo vayas a decir! – Exclamo con vergüenza – ¿Entendiste?
– Sí… Pero… ¿Por qué no quieres que lo sepa? Quizás se llevarían mejor.
– ¡Claro que no!, si lo haces ese orgullo que tiene se le inflara como un pavo real en primavera y no me lo quitare nunca de encima.
Sizhui soltó una suave risa.
– En pocas palabras, quieres seguir molestándolo y no que te moleste él a ti.
– Exactamente, tengo una dignidad que proteger – haciendo un puchero.
"Madre, definitivamente a Jingyi se le pego tu desvergüenza" pensó sin dejar de sonreír.
El omega se sonrojo por la vergüenza y por la risa que el alfa estaba dejando escapar por lo que, para dejar de lado lo sucedido decisión cambiar de tema.
– Ahora que recuerdo – comento Jingyi – ¿qué era lo que querías decirme antes de que salieras con Hánguāng–jūn?
– ¿He?
Aquella pregunta fue como un balde de agua fría.
Sizhui callo de pronto y trago con fuerza, sintiendo como la vergüenza comenzaba a recorrerle el cuerpo.
– ¿Sizhui?
– Pues… Yo…
– …
– Veras…
Sizhui comenzó a tener problemas con sus pensamientos.
No estaba seguro si era el momento adecuado para confesarle sus sentimientos, sobre todo cuando Jin Ling, su destinado, el omega que rechazo por seguir sus sentimientos, estaba inconsciente a pocos centímetros de ambos.
"¿Debería decirle?"
Aquel pensamiento inundo sus pensamientos haciendo que regresara a ver a Jin Ling, quien continuaba inconsciente, ajeno a lo que sucedía a su alrededor. Fue el simple hecho de observarlo que, recordó que había otra cosa que nunca le dijo a Jingyi, aparte de sus sentimientos y era que, Jin Ling era su destinado.
Un tema igual de profundo que su interés romántico por el otro omega.
– ¿Hola? la tierra llamando a Sizhui.
– Yo… Lo siento… Me perdí unos momentos.
– …
– Preguntaste que era lo que iba a decirte, ¿no?
El omega asintió.
– Pues… Eso te lo diré después ¿te parece? – Pregunto sin esperar respuesta del otro – pero hay otra que quiero decirte.
– ¿Qué cosa?
Sizhui se relamió los labios y tomo las manos del otro, haciendo que este se sonrojara.
– Tú y yo nunca hemos tenido secretos entre nosotros, de ningún tipo.
– Mmm… – respondió con una sonrisa.
– Y sabemos que si mantenemos algo sin contarle al otro es porque, a veces lo necesitamos. Solo lo contamos cuando creemos que es momento de hacerlo.
– Mmm…
– Lo que estoy a punto de revelarte, es algo que nunca te dije – menciono con algo de nervios – no por falta de confianza – aclaro rápidamente – simplemente que, no supe que hacer en el momento que lo descubrí y preferí callar.
Jingyi enarco una ceja por la extraña declaración del otro.
– Lo que trato de decir es que… Si no te lo dije fue porque… Yo…
– Sizhui, me estas asustando, ¿tan grave es?
– ¿He?, no, no es nada grave, al menos eso creo.
– ¿Entonces? ¿Te paso algo? ¿Le sucedió algo al maestro Wei y al bebe?
– No, no tiene que ver con mis padres.
– …
– Es algo que me involucra junto con Jin Ling – dijo en un susurro, lo suficientemente alto como para que el omega lo escuchara.
– …
– Es que… Él y yo….
– Espera… No estas intentando decirme que…
–… – conteniendo la respiración tan solo con pensar que el omega había captado lo que quería decir.
– ¿Rompieron una regla muy antigua y temen al castigo?
Sizhui resoplo por lo denso que podía ser a veces el omega.
– No, no rompimos ninguna regla.
– ¿Entonces? No estoy entendiendo.
– Lo que trato de decirte es que… Jin Ling es…
– …
– Jin Ling es mí…
Un sonido proveniente de la cama les hizo soltarse de las manos y soltar un ligero grito por el susto.
Jin Ling comenzaba a quejarse y arrugar el ceño, removiéndose de forma incomoda sobre la cama, lo que les indicaba que pronto despertaría.
– Jingyi, ve por la sanadora – le indico acercándose al omega sobre la cama – yo me quedare para cuidarlo.
– De acuerdo.
El joven omega se levantó de su asiento, dirigiéndose a la puerta de la habitación para abrirla y salir por ella un segundo después.
– Jin Ling – lo llamo suavemente, sentándose en la cama – ¿puedes escucharme?
El omega lentamente abrió sus ojos, tratando de enfocar mejor su alrededor, no respondió de inmediato ya que aún se sentía confundido por los colores en el lugar pero, una vez su vista mejoro y su mirada se posó sobre el rostro del alfa, respondió.
– Mmm… Siento que todo me da vueltas, el cuerpo lo siento demasiado entumido y tengo algo de calor.
– Eso es normal, el supresor está haciendo su trabajo.
– ¿Supresor? ¿Por qué…?
Sizhui comprendió que el omega aún estaba algo confundido.
– Sí… ¿Que tanto recuerdas?
– Yo…
La mente de Jin Ling comenzó a trabajar dentro de la bruma en la que esta se encontraba. Con esfuerzo los recuerdos de días pasados golpearon su cabeza. La fiesta, el anuncio de su seudo compromiso, los chismes que los inventados comenzaron a divulga, la hipocresía de los ancianos, la competencia y….
Sus ojos se ampliaron enormemente cuando recordó lo sucedido en la competencia. La emboscada, sus compañeros, las amenazas, la llegada de su celo y aquellos alfas que trataron de…
– Esos alfas… – el cuerpo de Jin Ling comenzó a temblar – ellos trataron de… Trataron…
Sizhui comprendió el shock que estaba viviendo el omega por lo que lo tomo por los hombros para que sus miradas se encontraran.
– Tranquilo, no te hicieron nada, estas a salvo.
– Sizhui – los ojos del omega se humedecieron por la impotencia. Las ganas de llorar se acumulaban en su pecho pero, su propio orgullo se lo estaba impidiendo.
– Jin Ling… Está bien si quieres llorar.
– Yo…
– Todo está bien.
Jin Ling al no poder soportar la impotencia que lo invadía, se arrojó a los brazos del alfa, dejando escapar las lágrimas que había tratado de retener por orgullo.
– Jin Ling – envolviendo el cuerpo del omega entre sus brazos – no te culpes, lo que sucedido no fue algo por lo que debas reprocharte.
– Eso tipos… Comenzaron a tocarme y… Tenía tanto miedo – ocultando su rostro en el pecho del alfa.
– Lo sé.
– Temía que…
– Pero no lo hicieron – dijo con firmeza.
Jin Ling respiro profundamente y alzo su cabeza para enfocar el rostro ajeno.
– Tú… – recordando algo más de lo sucedido en aquella cueva – Tú… ¿me salvaste?
–…
– ¿Fuiste por mí?
– Pues… Estabas en peligro y… Presentí que… Supe dónde estabas por…
Los ojos del omega se iluminaron sutilmente.
Sabia de lo que Sizhui hablaba.
El lazo que los unía fue la razón por la que supo dónde estaba, presintió que estaba en peligro y había ido por él. Su destinado estaba en riesgo y esa unión lo motivo a buscarlo, protegerlo de aquello que consideraba un peligro para el mismo… Aquella era la prueba de que debían estar juntos, que se atraían aun cuando el alfa se negaba a aceptarlo.
Algo que no dejaría pasar.
– Sizhui… – alzando sus brazos para rodear el cuello del alfa.
– Jin Ling… ¿Qué?
No pudo decir nada más porque los labios del omega se posaron sobre los suyos. Haciendo que por el impulso del primero cayeran sobre la cama, con el cuerpo de Jin Ling sobre el suyo, impidiéndole poder moverse libremente.
– Sizhui – lo llamo nuevamente cuando separo sus labios.
– Jin Ling… ¿Qué haces?
– ¿Aun no lo entiendes?
– …
– Fuiste por mí, nuestro lazo… ¿No lo sientes? – tomando la mano del alfa para llevarla a su pecho, para que sintiera los agitados latidos de su corazón.
– Jin Ling…
– ¿Lo sientes? – Le volvió a preguntar con las mejillas encendidas – Late por ti.
– Yo no…
Sus palabras fueron calladas por los labios del omega.
Los labios de Jin Ling eran suaves y cálidos, enviándole sensaciones que nunca había sentido, era un sentimiento que poco a poco le estaba nublando la mente y los sentidos.
"¿Que me está pasando? Mi cabeza…"
Fue en ese momento que lo percibió, un olor muy dulce y embriagador, el cual estaba comenzando a inundar toda la habitación. Las feromonas del omega estaban por todas partes, tratando de atraerlo con fuerza y hacerle caer bajo el instinto que poco a poco se estaba despertando en su interior.
"No puede ser… Pero su celo... Se supone que está por terminar" – sintiendo totalmente mareado – "Mi cabeza… ¿esto se refería el maestro Qiren cuando dijo que el celo del destinado era la única cosa que podría romper nuestro control?
Aun recordaba vagamente aquella lección que les dieron cuando su segundo género había sido presentado. Tenía entre nueve o diez años. Lan Qiren les había impartido una lección sobre lo que un alfa del clan Lan debía hacer, lo que se esperaba de ellos, las reglas que tenían aparte de las ya impuestas en el muro de la disciplina, el cómo su deber era proteger a los omegas y considerarlos algo preciado.
Así mismo, les instruyo sobre el entrenamiento que próximamente tendría, uno donde dominarían el arte del control, la regulación y la calma. De esa forma podrían mantenerse serenos aun cuando un omega entrara en celo justo frente suyo.
Pero, si algo les había recalcado con mucho detenimiento, era que su control no era invulnerable y que, la única razón por la que pudieran descontrolarse, era que su destinado entrara en celo y las feromonas de este los golpeara de pronto. No era algo que sucedía siempre pero, existía la posibilidad que sus alfas internos se despertaran y su instinto por aparearse con su pareja fuera más fuerte que su razón.
Incluso podrían acelerar su propio celo… Pero aquella era una remota posibilidad que casi nunca o es que jamás, se había presentado.
Y ahora, con Jin Ling encima de él, besándolo de una forma poco decente y sus feromonas inundando todo el lugar, su raciocinio se estaba perdiendo completamente.
– Sizhui… – el omega se separó solo unos centímetros y acaricio el rostro ajeno – te quiero.
En ese momento, el instinto del alfa despertó y atrajo al omega nuevamente, besándolo sin pudor alguno. Con un movimiento invirtieron posiciones, quedando ahora Sizhui encima de Jin Ling. Las manos de ambos comenzaron a pasearse por el cuerpo del otro, tratando de deshacerse de la ropa que los cubría, sintiendo la inmensa necesidad de tocar y marcar la piel que se ocultaba bajo de ellas.
El alfa dejo los labios del omega, comenzando a besar el cuello del otro, escuchando los suaves gemidos que su destinado estaba dejando escapar, disfrutando de las sensaciones que aquellos sonidos provocaban en su propio cuerpo.
– Sizhui… Sizhui…
Cuando escucho su nombre escapando de los labios del omega, algo en su cabeza se desmorono, haciendo que la nebulosa que se había apoderado de ella se comenzara a despejar y se diera cuenta de lo que estaba pasando.
Aquella no era la voz que deseaba escuchar durante ese momento, no era la persona por la que su corazón palpitaba con fuerza cuando sus ojos se encontraban… No era la persona que realmente amaba, con la que deseaba enlazarse y pasar el resto de su vida.
Como si el cuerpo del omega estuviese en llamas, Sizhui lo soltó de golpe, alejándose rápidamente de él y tratando de regular su respiración.
– ¿Sizhui? – pregunto recuperando algo de la razón que por culpa de los últimos vestigios de su celo se había perdido.
– Yo no… Esto no… Tengo que irme.
– ¿Qué? ¿Por qué?
– No está bien lo que… No debíamos…
– ¿Por qué? – Pregunto con molestia el omega – Tú me correspondiente, tu… ¡También lo deseabas! – levantándose de la cama con clara indignación en su rostro.
– Eso no fue deseo, solo fue instinto… Eres mi destinado y tu celo me… – Respirando profundamente – tengo que irme – dando la vuelta con la intención de irse.
– ¿Es en serio? – Apresurándose para tomar del brazo al alfa y detener su avance – ¿es todo lo que dirás? ¿Que no debíamos? ¿Tanto te desagrado? – Sintiendo como su cuerpo comenzaba a arder nuevamente por el celo – ¿no me deseas?
– Jin Ling – tragando con fuerza – por favor, no podemos hablar mientras tu celo se interponga, tus feromonas claramente nos está afectando… – tratando de zafarse del agarre del omega.
– ¿Por qué te niegas a aceptar que te gusto, que mi aroma te agrada?
– Me gusta tu aroma – declaro Sizhui – ya que eres una persona importante para mí pero, lo que sucedió no fue algo a causa de nuestros sentimientos sino, porque nuestro instinto, nuestro lazo como destinados nos cegó.
– Pero…
– ¿Esto es lo que realmente quieres? ¿Que estemos juntos producto de un celo?
– …
– Si hubiese llegado a pasar – girándose para encararlo – para restaurar tu honor como omega, tendría que casarme contigo.
– …
– ¿Eso es lo que realmente quieres?
– ¿Tan malo hubiese sido casarse conmigo?
– No dije eso, pero nuestra unión hubiese sido solo por instinto y no por amor mutuo. Jamás nos enlazaríamos y lo sabes.
– ¡Eso no puedes saberlo! – Exclamo Jin Ling – ¡¿Cómo puedes asegurar que nunca nos enlazaríamos?! ¡¿Cómo puedes estar seguro de que nunca podrías amarme si no lo intentas?!
– ¿Crees que no lo intente? – Respondió tratando de sonar calmado – trate de que mis sentimientos cambiaran, de verte de otra forma, incluso persuadí a Jingyi muchas veces para quedarse en Gusu cuando salíamos de cacería o teníamos algún evento en el cual vendríamos a Torre Koi para pasar tiempo contigo pero… No pude.
– En pocas palabras, amas tanto a ese omega que no tiene vergüenza o modales – dijo sarcásticamente– ¿que no pudiste fijarte en mí?
– …
– Siempre dices que entre nosotros solo existe el instinto, un lazo que nos mantiene unidos pero por el cual no hay sentimientos románticos.
– Jin Ling.
– Pero, ¿no te has puesto a pensar que quizás es lo mismo con Jingyi?
– …
– Ese gran amor que le tienes, ¿no será solo costumbre? ¿Familiaridad?
– Eso no…
– Quizás la única razón por la cual lo eliges es porque ya lo conoces, sabes que esperar y conmigo no tienes esa opción, nunca te diste a la tarea de conocerme completamente, no sabes que esperar de eso y prefieres elegir lo fácil.
Sizhui frunció el ceño, claramente molesto por las palabras que el omega estaba diciendo acerca de sus sentimientos hacia Jingyi.
– ¿Y tú no has pensado que quizás sea lo mismo para ti? – pregunto claramente molesto.
– ¿Qué?
– Dices que me amas pero, ¿realmente lo haces?
– Yo…
– Dices que mis sentimientos son solo costumbre pero, los tuyos claramente podrían ser solo instinto.
– ¡Eso no es verdad! – Exclamo – yo siempre…
– ¿Lo es?, ¿de verdad me amabas mucho antes de saber que éramos destinados? – le pregunto con impaciencia – en el pasado nunca fuiste así de insistente, jamás me diste una señal de que sentías algo más… ¿Estás seguro que es amor o solo el instinto hablando? – Siguió hablando sin apartar la mirada del rostro ajeno - ¿estás seguro que no estas usando nuestro lazo como excusa y tratar de llenar algún vacío en tu vida?
El rostro del omega se contrajo al escuchar las últimas preguntas, frunciendo el ceño y apretando las manos por el claro enojo que estaba comenzando a recorrerlo.
– ¡No tienes derecho a cuestionar mis sentimientos!
– ¡¿Y tú si tienes el derecho de cuestionar los míos?!
Ambos se quedaron mirando fijamente.
Molestos por lo que ambos habían dicho y hecho.
– Lárgate – dijo Jin Ling entre dientes.
– Jin Ling, escucha…
– ¡Solo lárgate! ¡Déjame solo!
Sizhui abrió la boca para responder pero, sonido de alguien tocando la puerta los alerto, girando sus cabezas hacia la misma, para encontrarse con la jefa de los sanadores del clan Jin junto a Jingyi.
– ¿Interrumpo algo? – pregunto la jefa de los sanadores.
– No – respondió Jin Ling de forma seca – No interrumpe nada. El discípulo principal del clan Lan estaba por retirarse.
El alfa lo observo fijamente y soltó un largo suspiro.
– El joven Rulan tiene razón – apoyo Sizhui – estaba por irme – haciendo una reverencia a modo de despedida – Líder Jin.
– Lan Sizhui.
Sizhui le dedico una última mirada antes de darle la espalda y avanzar hacia la salida, donde se despidió de la sanadora y abandono la habitación a lado de Jingyi.
Mientras que Jin Ling, por su parte, tuvo que reprimir las ganas que tenia de ponerse a llorar, por la frustración que la pelea con su destinado le había causado.
つづく/ Continuara...
¡Hola queridos lectores!
Espero les haya gustado este nuevo capítulo, uno donde obtuvimos un poquito de información pero que, genero más incógnitas de las que ya había.
¿Qué información tenía ese pergamino que le entregaron a los ancianos?
¿Quién es esa mujer?
¿Creen que Lan Zhan debió regañar a Sizhui por lo sucedido?
En mi opinión, creo que Lan Zhan entiende y pues, él también fue joven y cometió muchos errores así que, siento que él lo aconsejaría más que regañarlo.
¿Qué piensan de la preocupación de Li Wang por Jin Ling?
¿Sera que la pulga Jr siente algo o solo es parte de algún plan malvado?
¿Habrá sido buena idea que Wei Ying le ocultara a su hermano sobre lo sucedido con Sizhui? ¿Debió decirle qué es el destinado de Jin Ling?
¿Sera que Wei Ying espera gemelos o su vientre es solo porque él bebe será algo grande? Algo que suele pasar.
¿Qué piensan de Jiang Cheng protegiendo a Jin Ling?
¿Sobre los ancianos?
Esos tipos aun cuando Jin Ling esta inconsciente quieren destituirlo, pero que hipócritas (/_–)
¿Que sintieron cuando Sizhui y Jin Ling casi se dejan llevar por el celo del segundo?
Aclaro, era el último día de su celo y el supresor estaba funcionando pero, son destinados así que el lazo que los une, los cegó de momento más a Sizhui, cuyo control se vio roto por el aroma del omega en celo.
Recuerden que algo parecido le sucedió a Lan Zhan con Wei Ying. Cuando lo encontró con indicios de precalentamiento y, al ser su destinado se descontrolo su alfa, lo que provoco que sus celos se dispararan.
Por suerte Sizhui recobro su conciencia antes de que algo más pasara.
¿Qué piensan de su pelea?
Espero a futuro lleguen a un mutuo acuerdo porque, con todo lo que está pasando, dudo que lo hagan pronto.
Solo les pido que no odien a mi A–Yuan bebe ;–; él no es malo, simplemente que cometió un error y trata de corregirlo pero, nada sale bien.
Y bueno, seria todo, solo me queda agradecerles por leer el fic.
¿Saben que este es el fic que he actualizado mas seguido?
Lo es, he escrito 22 capítulos de corrido en menos 7 meses (si ya tengo los demás pero están sin edición), ya ni mi fic llamado entronado de Yuri on ice (el cual escribo cual tortuga y lleva casi 3 años, sin terminarse aun) se ha escrito en tan poco tiempo. Se nota mi amor por MDZS jajaja.
Con esto me despido y nos vemos en el próximo capítulo.
¡Los amo!
