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− CAPITULO XXI−
"No hay secreto mejor guardado que aquel que todos conocen".− George Bernard Shaw
− ¿Crees que este bien?
− Mmm… Padre dijo que solo se desmayó por la impresión.
− ¿Y el cachorro?
− La sanadora lo reviso y dijo que todo estaba en orden.
Ambos jóvenes regresaron a ver al omega inconsciente sobre la cama, preocupados al ver que no reaccionaba desde hacía más de dos horas. No estaban al tanto de lo que había sucedido durante la reunión a la cual fueron convocados junto con Jin Ling y Li Wang, solo sabían que el omega se había desmayado y tuvieron que sacarlo mientras los demás líderes seguían discutiendo.
El segundo jade había depositado a su omega sobre el lecho y les había pedido vigilarlo tras ser examinado por la sanadora en jefe, saliendo de la habitación un segundo después, dejándolos con más dudas que respuesta tras lo sucedido.
− ¿Tardara mucho en despertar? – pregunto Jingyi.
Sizhui se encogió de hombros.
− Madre suele dormir mucho y por todo lo que sucedió… Quizás tarde un poco más de lo habitual.
Jingyi asintió con su cabeza y regreso la vista hacia la cama.
Ambos estaban realmente preocupados, solo esperaba que todo saliera bien.
− … Jin… Ling…
Una débil voz los alerto, haciendo que ambos se levantaran de sus asientos y se apresuraran hacia el omega.
− ¿Madre?
− ¿Maestro Wei?
Ambos lo llamaron al ver los gestos que hacía y la forma tan nerviosa con la que llamaba a su sobrino.
Tras unos segundos y algunos gemidos de angustia, Wei Wuxian comenzó a abrir los ojos. Con esfuerzo logro enfocar su visión, encontrándose con los rostros preocupados de su hijo y Jingyi.
− ¿Sizhui? ¿Jingyi? – levantándose sobre la cama hasta quedar sentado sobre la misma − ¿Que sucedió? – relamiéndose los labios por la sed que tenía.
− Se desmayó durante la reunión – dijo Jingyi caminando hacia la mesa para verter un poco de agua dentro de un vaso y regresando para entregárselo.
− Gracias – tomando el vaso con agua para beber lentamente su contenido, sintiendo como la sed desaparecía tras eso.
− Madre, ¿recuerda lo que sucedió? – pregunto su hijo.
− Pues…
Lentamente los recuerdos comenzaron a inundar su cabeza.
La reunión que los ancianos habían hecho para hablar sobre lo sucedido en la competencia, el cambio de líder que muchos apoyaban y otros declinaban. La forma tan extraña en la que su esposo y él fueron llamados, el giro de acontecimientos que los llevo hacia Tang Mei, el secreto de su difunta madre y….
Contuvo la respiración cuando el recuerdo del por qué se había desmayado volvió a su mente, los nervios comenzaron a recorrerle el cuerpo y el pánico comenzó a oprimir con fuerza su pecho.
− Donde… ¿Dónde está Lan Zhan? – pregunto tratando de que su voz no sonara alterada por los nervios.
− Padre esta con Zewu−Jun y el líder de la secta Jiang – respondió Sizhui – parecer están discutiendo algunos temas que…
− ¿Discutiendo? – Pregunto Jingyi con algo de sarcasmo – más bien gritándose, según una chica de la servidumbre entro a dejarles los aperitivos que Zewu−Jun solicito y… Bueno, estaban gritándose o más bien, el líder Jiang gritaba…
"Jiang Cheng debe estar realmente furioso" pensó ocultando su rostro tras la palma de su mano y negando con su cabeza.
− Todos están vueltos locos – Prosiguió – desde que se enteraron de la procedencia de la joven amante, incluso Zewu−jun no ha podido calmar al líder Jiang.
− ¡Jingyi! – exclamo Sizhui con un tono de advertencia.
− … − dirigiendo su vista hacia Wei Wuxian y bajando la cabeza al percatarse de lo que había dicho – lo siento.
− No, no es tu culpa – le aseguro Wei Ying con una triste sonrisa – tarde o temprano esto saldría a la luz solo que… No esperaba que fuera de este modo.
Ambos jóvenes se regresaron a ver y agacharon sus cabezas al no saber qué contestar.
− Jin Ling – se atrevió finalmente a preguntar − ¿Cómo…?
− La joven… Digo, Jin Ling se encerró en su cuarto y nadie lo ha visto desde entonces.
Aquellas palabras hicieron que el corazón de Wei Ying se oprimiera por la pena.
− ¿En qué habitación están Jiang Cheng y los demás?
− Están en la habitación que actualmente ocupa Zewu−Jun pero… ¿Madre? – pregunto al verle levantarse de la cama.
− Iré a verles – dijo con firmeza.
− No puedes salir – interponiéndose en su camino − la sanadora dijo que debía descansar. Tu presión cayó y eso hizo que perdieras el conocimiento además padre nos pidió cuidarte – tratando de persuadirlo para volver a recostarse.
− Sizhui.
−…
− Tengo que hablar con ellos – soltando un largo suspiro.
− Lo sé pero, con toda la conmoción…
Wei Ying enarco una ceja al ver la indecisión de su hijo sobre decir lo que pensaba y lo alentó a hacerlo.
− ¿Que sucede? ¿Sucedió algo más mientras estaba inconsciente?
− Escuchamos… Cuando perdió el conocimiento, el líder Jiang se puso furioso.
− Hánguāng−jūn trato de reanimarlo pero no lo consiguió – secundo Jingyi.
− Por ello los ancianos concluyeron que, una vez despertara, retomarían la reunión… Para concluir que hacer sobre el liderazgo y con… − bajando la mirada ante el delicado tema.
− Entiendo.
− Es por ello que no debería salir – comento Jingyi – podrían alterarlo y no es bueno para la salud de ambos.
Wei Ying sonrió, enternecido por la preocupación que ambos jóvenes tenían sobre su persona. Alzo sus brazos para atraerlos y abrazarlos fuertemente.
− No se preocupen estaremos bien – rompiendo el cálido abrazo – evitare que me vean, por ahora solo quiero hablar con Zewu−Jun y con mi… −tragando con fuerza al sentir como se le atoraba la palabra en la garganta – los veo más tarde.
Con pasos lentos se alejó de ambos jóvenes y salió de la habitación, con el único fin de enfrentar a un muy furioso Jiang Cheng.
Se detuvo frente a la habitación que ocupaba Zewu−Jun.
Estaba por tocar la puerta cuando noto que esta se encontraba entre abierta y los gritos de su hermano se podían escuchar sin filtro alguno. Su intención nunca fue escucharlos desde afuera pero, sin poder evitarlo, se quedó inmóvil donde estaba, escuchando cada palabra que su hermano, dentro de su enojo y furia, lanzaba a los cuatro vientos.
− ¡¿Cómo es posible que todos crean semejante tontería?! – Grito golpeando con fuerza la mesa con las palmas de sus manos − ¡Jin Ling no puede ser el hijo que tanto están buscando!
− A−Cheng, comprendo tu consternación pero, gritando no resolveremos nada – comento el primer jade, intentando calmar a su pareja aun cuando sabia era imposible.
− ¡¿Y qué quieres que haga?! – le pregunto con enojo − ¡¿qué me calme?! ¡¿Qué me siente a tomar té mientras la vida de mi sobrino ha sido destrozada?!
− No dije eso…
− ¡¿Entonces qué…?! ¡Todo esto es culpa de la idiotez de nuestros hermanos!
− …
− ¡¿Que no aprendieron nada?! ¡Tantos malditos secretos nos han destrozado la jodida vida! – Regresando a ver al segundo jade quien había permanecido en silencio durante todo el tiempo – Sabían todo desde un inicio y prefirieron callar… Jin Ling… Él… Tenemos todos estos problemas encima y no hay forma de demostrar lo contrario – apretando sus manos con fuerza.
− Entiendo tu sentir – hablo el primer jade, colocándose a lado de su pareja – pero culpándoles de una situación que no previeron sería injusto además, no podemos asegurar que las cosas que dijo Tang Mei sean ciertas, solo tenemos como prueba un pergamino que una vieja mujer escribió antes de morir.
− ¡No trates de excusarlos! – Exclamo con enojo – lo que hicieron… ¡Todo esto es culpa suya!... Todo por el complejo de héroe que tiene ese idiota de Wei Wuxian y lo complaciente que es tu hermano, si no lo permitiera hacer lo que quisiera y lo mantuviera a raya…
− ¡Lan Zhan no tiene la culpa!
Los tres regresaron a ver hacia la puerta al escuchar la voz proveniente de la misma. La puerta se abrió dejando pasar la figura del ex patriarca Yiling, quien tenía un gesto de angustia y preocupación en su rostro.
− Si hay alguien a quien debes culpar de todo es a mí – prosiguió – yo fui quien decidió callar no él.
El rostro del líder del clan Jiang se contrajo al escuchar aquellas palabras, moviéndose rápidamente hacia la figura de su hermano con la intención de tomarlo por la túnica y alzarlo pero, la imponente figura del alfa de su hermano se interpuso entre ambos.
− Lo había olvidado – dijo con sarcasmo – el gran Hánguāng−jūn siempre protegerá al patriarca Yiling aun si con eso tenga que ir en contra de todo el mundo.
− …
− Tú omega ha sido la causa de todo esto, le destrozo la vida a Jin Ling, nos dejó a tu hermano y a mí como unos completos imbéciles frente a esos viejos… ¿Y aun así lo defiendes? − dijo entre dientes – ¿Dónde queda toda esa justicia y honorabilidad que tanto pregonas?
− …
− ¡Eres una maldita farsa Hánguāng−jūn! ¡Ese nombre tuyo no…!
− ¡Es suficiente Jiang Cheng! – Grito Wei Ying − ¡No metas a Lan Zhan en esto! – Cansado de las acusaciones que su hermano emitía sobre su esposo − ¡Tu problema es conmigo no con él!
− ¡En eso te equivocas Wei Wuxian!
− … − apretando las manos cuando escucho su nombre de cortesía pronunciado de esa forma por su hermano.
− ¡Mi problema es con los dos! – grito alejándose un poco solo para girarse y encararlos nuevamente − ¡Todo esto es culpa de ambos! ¡Callaron cuando no debieron y estas son las consecuencias! ¡¿Tanto te costaba decirnos?! ¡¿Tenías tantas ganas de ser nuevamente el héroe que le destrozaste la vida a Jin Ling en el proceso?!
− ¡Claro que no! – Respondió elevando su voz − ¡Las cosas no fueron así!
− ¡¿Que no lo fueron?! ¡Tu…!
Siendo detenido por la mano del primer jade, quien había tomado su brazo para evitar que avanzara nuevamente hacia la pareja.
Jiang Cheng regreso a ver al primer jade con el ceño fruncido con la intención de reclamar su intromisión pero, el semblante frio y serio del mismo lo detuvo.
− Maestro Wei, Wangji – hablo desviando su mirada hacia a la pareja – no apruebo el comportamiento de A−Cheng.
− ¡Tu…!
− Pero… − ignorando la clara protesta del omega – deben comprender sus sentimientos, él no es el único que está sufriendo, el clan Jin, el clan Jiang y el clan Lan acaban de entrar en una clara disputa. El clan Jin quiere que Li Wang sea el nuevo líder por que el actual no posee la sangre de la familia principal pero quieren tenerlo con ellos no solo porque lo criaron sino, por que sería un excelente compañero de cultivo del joven Li – declaro sin apartar la vista de ambos – el clan Jiang por que no acepta lo sucedido y en todo caso tiene derecho a llevarse al joven Rulan porque apoyo en su crianza y nuestro clan… − soltando un largo suspiro – ellos no saben que Wangji es el padre alfa así que – enfocando su vista en la figura del omega de su hermano − al estar casado con mi hermano, automáticamente se vuelve "su" hijo y, por ende, debe venir con nosotros ya que somos su familia "biológica" y política.
Wei Ying bajo la cabeza ante las duras palabras del líder del clan Lan que, aunque no trataban de lastimarlo, lograron inquietarlo por el fuerte problema que tenían sobre ellos.
Al percibir la clara angustia que su omega estaba sufriendo, el segundo jade lo atrajo hacia su cuerpo, para mostrarle con aquella acción que no estaba solo y que estaba a su lado.
− Sé que nunca quisieron que algo así sucediera pero… Una vez más su silencio trajo consecuencias – concluyo Lan Xichen.
− Yo… − hablo Wei Ying – sé que pedir perdón no arreglara nada – dirigiendo su vista hacia su hermano, quien le desvió la mirada en un claro gesto de molestia y frustración – pero… Nunca pretendimos ocultarles nada, cuando encontré el diario de Jin Zixuan en la biblioteca del clan Jin y accedí a sus memorias jamás pensé que…
− ¿Memorias? – Pregunto Jiang Cheng regresándole a ver con un gesto lleno de sorpresa − ¿Cómo que accediste a sus memorias?
Wei Wuxian guardo silencio ante la extraña pregunta y regreso a ver a su esposo. Dedicándole una mirada que claramente le preguntaba "¿no les dijiste?"
− Estaba esperando que despertaras para decírselos – respondió a su muda pregunta.
El omega trago con dificultad y giro su cabeza para enfrentar la furia de su hermano.
− Tu… Creí que solo tenías sospechas porque, estúpidamente pensé que mi hermana alguna vez te menciono algo pero, no que esas sospechas provinieran de las memorias de mi cuñado… ¿Cuándo planeabas decirme que encontraste su diario? ¿Cuándo Jin Ling fuera destituido y pudieras llevártelo?
− ¿Qué? ¡Claro que no!
− Eres… Cuando creía conocerte, terminas sorprendiéndome.
− …
− Cada uno de los problemas que mi familia ha tenido, tú los comienzas o eres parte de ellos.
− …
− Si me hubieras dicho lo que descubriste, hubiésemos encontrado la forma de desmentir o… Confirmar esa maldita sospecha que tenías pero ahora, no solo nos lastimaste a todos sino, también a Jin Ling… ¿te haces una idea de lo que está sintiendo en este momento? ¿Sabes lo difícil que será para el ahora? Tener que ver como toda su vida es una maldita mentira.
− ¡No puedes creer en las palabras que escribió esa mujer!
− ¡¿Y tienes una maldita forma de negarlo?!
Wei Ying hizo el movimiento de hablar pero, ningún sonido salió de su boca al no poder encontrar una respuesta.
− Eso creí – respirando profundamente para contenerse y no lanzársele encima por la furia que estaba sintiendo − esa mujer… ¿Estaba con Jin Zixuan cuando aceptaron hacer ese maldito cambio?
− ¿Qué?
− ¡¿Que si esa mujer estaba en las memorias de ese idiota?! – pregunto con exasperación.
− Sí – respondió con aflicción – pero no estoy seguro de que lo hicieron.
− …
− Lo único que sé es que, Jin Zixuan acepto y le encargo hacerlo pero… Ya no hay más memorias después de ese momento hasta después de que Jin Ling… Ya estaba sano.
Jiang Cheng no articulo palabra tras escucharlo y solo chasqueo la lengua mientras intentaba controlar las lágrimas que poco a poco se acumulaban en sus ojos, productor de la rabia y el enojo que estaba sintiendo hacia su hermano.
Sin más palabras que pudiera dedicarle a su hermano, el líder del clan Jiang avanzo hasta pasar por su lado e intentar irse de la habitación.
− Jiang Cheng… − tomándole del brazo para detenerle – escucha… Yo…
Su hermano apretó los dientes y jalo su brazo para deshacerse del agarre del otro, girando su cabeza para encararlo.
− No me toques – le respondió fríamente – no tengo nada más que hablar contigo.
Wei Ying abrió su boca para responder pero fue interrumpido bruscamente por su hermano.
− Ni se te ocurra buscarme o no me importara que estés en cinta.
La seudo amenaza fue suficiente como para que Lan Wangji pasara su brazo por la cintura de su esposo y lo atrajera para protegerlo.
Aquella acción hizo que el rostro de Jiang Cheng se contrajera nuevamente, quien les dedico una fría y furiosa mirada antes de salir de la habitación, azotando la puerta al salir.
El primer jade, quien se había mantenido al margen, soltó un largo suspiro y se acercó a la pareja.
− No tomen en serio sus palabras – intentando que el aroma de su hermano −el cual había envuelto el cuerpo de su omega para protegerlo− se calmara nuevamente – solo esta…
− ¿Furioso?
− Iba a decir molesto pero, también funciona.
− …
− Wangji, maestro Wei… Sé que todo lo sucedido jamás estuvo en sus planes pero, lastimosamente ocurrió y no podemos hacer nada más al respecto que buscar una pronta solución mientras todo se aclara.
− Hermano – hablo Lan Wangji − ¿qué ocurrirá con Jin Ling?
Su omega alzo su cabeza para enfocarlo, ya que había hecho la pregunta que estaba rondando su mente desde hace varios minutos.
Lan Xichen negó con su cabeza.
− Aun no lo sé. La disputa por su futuro es delicada pero… Hare lo que este en mis manos para que no afecte su vida al menos, en la medida posible.
− ¿Cree que lo entreguen a Gusu Lan o a…?
− No estoy seguro, se discutirá en la próxima reunión con el consejo de ancianos del clan Jin aunque, finalmente quien tiene que decidir qué hacer, será Jin Ling.
− Ya veo – bajando la mirada – Jiang Cheng tiene razón… Todo esto es mi culpa.
− Wei Ying – lo llamo su esposo, tratando de confortarlo.
El omega solo negó con su cabeza.
− Es la verdad… Zewu−Jun, lamento los problemas que le ocasione nuevamente al clan Lan… Yo…
− Maestro Wei, no debe disculparse… No voy a negar que me siento algo decepcionado de que ninguno de los dos me dijera nada pero, comprendo por qué lo hicieron.
− No intentamos ocultarlo – agrego Wangji – teníamos intención de decírtelo una vez regresáramos a Gusu.
− Entiendo sus razones pero, todo hubiese resultado mejor de haber hablado antes.
Ambos guardaron silencio.
Lan Xichen sonrió suavemente y avanzo unos pasos hasta quedar a lado de ambos.
− Intentare hablar con Jiang Cheng para calmarlo un poco.
Wei Ying lo regreso a ver y asintió suavemente.
El primer jade se despidió de la pareja y salió de la habitación.
Cuando finalmente se quedaron solos, Wei Wuxian finalmente dejo salir las lágrimas que estaba reteniendo mientras era sostenido por los brazos de su esposo.
Un par de golpes en la puerta lo alerto.
Levanto la cabeza de la almohada y le grito a quien fuera que estaba tras la misma.
− ¡Déjenme solo! ¡No quiero ver a nadie!
Durante unos segundos no obtuvo respuesta, hasta que una voz suave y calmada finalmente le respondió.
− Soy yo… Li Wang, solo deseo hablar contigo.
Jin Ling dudo en responder.
No tenía ánimos para hablar y mucho menos ver a alguien, sobre todo si este pertenecía al clan Jin. No después de lo sucedido en aquella reunión.
Desde que la noticia de su "origen" salió a la luz, todas las personas en el clan Jin lo miraron con pena y desilusión, comenzaron a hablar en voz baja sobre el supuesto cambio hecho por el difunto Jin Zixuan, de como un omega que no tenía relación con él había sido el líder de su clan pero, la peor parte de todo aquel embrollo habían sido los insultos y burlas que el detestable de Jin Chan le había dedicado tras encontrárselo.
Aquellas palabras habían calado en lo más profundo de su alma, sentir que toda su vida se había arruinado, que todo por lo que había luchado, era una gran mentira… Una que hubiese querido nunca se descubriera.
De ser el hijo del difunto Jin Zuxian y la joven dama Jiang Yanli, ahora era el hijo del infame patriarca Yiling… Cuyo único logro era haber sido quien domino la cultivación demoniaca y ser el actual omega del segundo jade de Gusu.
Aun cuando eso no le importaba ya que Wei Wuxian era un genio en todo ámbito, este le había mentido de la manera más descarada posible, él sabía que era su hijo y nunca le dijo nada… Le tenía tan rencor ahora, mucho más que cuando creyó que el mato a sus supuestos padres… No sabía cómo lidiar con eso.
− ¿Jin Ling?
La voz de Li Wang lo saco de sus pensamientos.
Recordándose que aquel alfa no tenía la culpa después de todo, él solo había terminado inmiscuido en todo lo sucedido y fue el único que no lo ridiculizo ni trato diferente cuando todo salió a la luz.
Sin ánimos se sentó sobre la cama y le permitió entrar.
− Entra.
La puerta se abrió lentamente hasta que la figura del alfa ingreso al lugar.
Los ojos del alfa recorriendo la habitación.
Todo estaba hecho un desastre.
Sillas rotas, jarrones hechos añicos, cojines deshechos y cuadros destrozados, sin mencionar la apariencia tan desaliñada del omega quien, tenía el cabello suelto y portaba solo la túnica interior mientras que la túnica perteneciente al clan Jin estaba destrozada.
Li Wang comprendió en ese momento lo mal que se encontraba el omega y lo que menos necesitaba en estos momentos era que lo criticara por todo lo ocurrido en el lugar.
Por ello sonrió suavemente, cerró la puerta y se acercó con lentitud, hasta sentarse a lado del omega.
− ¿Qué quieres? – pregunto con brusquedad.
− Ya te lo dije… Hablar.
− No veo sobre que podemos hablar – le respondió fríamente sin regresar a verle – si es por tu próximo nombramiento – regresando a verle – felicidades.
El joven alfa se sorprendió por lo último, no esperaba una reacción como esa por parte del omega aunque, con todo lo sucedido respecto a su vida, era algo que podía comprender.
No dejándose llevar por el mal sabor que aquello le provocaba, no dejo de sonreír y contesto con una voz calmada, tratando de romper aquel ambiente tan tenso que los rodeaba.
− Tu cara es un desastre – dijo Li Wang inclinándose un poco para ver el rostro del omega.
− ¡Si viniste a burlarte, puedes largarte! – exclamo regresándolo a ver.
− Lo siento – levantando sus manos en señal de rendición ante el enojo del otro – esa no era mi intensión – acercándose un poco más al otro.
Jin Ling al percatarse de la cercanía se alejó un poco, sentándose cerca del respaldo de la cama y atrayendo sus rodillas para abrazarlas con fuerza.
El alfa al notar aquello se detuvo de su avance y hablo nuevamente.
− ¿Cómo estás? − pregunto con algo de cuidado – me refiero a después de…
− ¿Cómo quieres que este? – frunciendo el ceño − mi vida es un completo caos – intentando que no se le quebrara la voz – ayer era el líder del clan Jin, seguía siendo el hijo de Jin Zixuan y Jiang Yanli, era el sobrino del líder del clan Jiang, la mayoría me respetaba por todo lo que había logrado en estos años y ahora… No soy nadie – murmuro ocultando su rostro sobre sus rodillas.
Li Wang amplio sus ojos al escucharle hablar de aquella forma, sintiéndose un tanto impotente al ver al omega tan indefenso y vulnerable.
− Eso no es cierto – respondió con suavidad – sigues siendo Jin Rulan.
Jin Ling no le respondió.
− Si algo he aprendido en estos meses es que, nuestros orígenes no nos hacen ser alguien. Yo soy el vivo ejemplo ¿no crees?, mi padre resulto ser un cruel villano que engaño a todo el mundo de la cultivación pero, no por eso significa que sea igual que él.
−…
− Lo que trato de decir es que, que tengas o no la sangre del clan Jin, no te vuelve menos que los demás – soltando un largo suspiro al ver que el omega simplemente no le respondía – te puedo asegurar que, nunca busque esto, jamás quise ser el líder del clan Jin.
− Pero lo eres – finalmente le respondió.
− Pero esto no es lo mío, yo solo quería conocer a mi familia paterna y me alegro haberlo hecho. Quería conocer todo lo que el mundo puede ofrecerme es por eso que me fui de casa cuando mi madre murió… Ser el líder no era una de las cosas que estaba en mis planes.
Jin Ling levanto la cabeza y solo se le quedo viendo fijamente.
− Sí por mi fuera – prosiguió al tener la atención del omega − renunciaría en este momento y te regresaría el título de líder.
− …
− Hablo en serio.
− Sí, claro – susurro desviando la mirada.
− Lo digo en serio – recalco nuevamente – si pudiera, renunciaría en este momento pero si lo hago, ¿Quién continuaría con tu trabajo? ¿Quién seguiría esos ideales que buscabas lograr?
Jin Ling frunció el ceño ante aquellas palabras, regresándolo a ver con una mirada que demostraba su confusión.
− ¿A qué te refieres?
− Lo que quiero decir, si renuncio… No sabemos quién tomaría tu lugar.
− …
− Sobre todo no sabemos si buscaría hacer prosperar el clan como tú lo has hecho en todos estos años y, llevar a cabo todos esos proyectos que tenías en mente.
− …
− Por eso… Lo que trato de decir es que, por ahora tomare el cargo y seguiré tu trabajo, cumpliendo con todas esas metas que te propusiste así, tus sueños y los de aquellos que esperaban ver el clan Jin nuevamente en la cima, se haga realidad.
Aquellas palabras hicieron que el corazón de Jin Ling comenzara a latir con fuerza y sus mejillas se tornaron de color carmín. Nunca espero que aquel alfa hablara de ese modo, ni que le prometiera seguir sus sueños. Siempre pensó que Li Wang de algún modo quería el liderato después de todo, era el hijo de un líder por lo que tenía derecho.
Pero, el que quisiera continuar de donde el dejo las cosas, lo emocionaba y confundía de una forma que no podía explicar.
Desviando la mirada para evitar que notara la confusión que le embargaba, respiro profundamente y respondió.
− Eres un tonto – murmuro – Haz lo que quieras.
− Puede que lo sea pero… Puedo asegurarte que, no hay nadie mejor para el título que tú.
Jin Ling abrió su boca pero ningún sonido provino de la misma en cambio, una lagrima cayo por su mejilla al escucharle decir aquello.
Li Wang sonrió sutilmente y, a sabiendas de que quizás el omega lo golpeara por el atrevimiento, llevo su mano hacia la mejilla del mismo, limpiando la lágrima que había caído.
− No deberías llorar – le sugirió – un rostro tan hermoso como el que posees, no merece verse empañado por las lágrimas.
Jin Ling se sonrojo furiosamente por aquel atrevimiento y alejo su rostro−
− Gra… Gracias – intentando no tener contacto visual con el alfa.
Li Wang sonríe por la reacción y asiente con su cabeza.
− ¿Y qué harás ahora?
− No lo sé.
− …
− Todo mundo me señala – murmuro con tristeza – me mira con desdén o se burlan de lo sucedido… Yo no sé si sobreviviré a toda esa humillación.
El alfa bajo la mirada, sintiendo un pinchazo de impotencia por la situación que su compañero estaba viviendo.
− Y sí… − comento al pasarle una extraña idea por la cabeza.
− ¿Qué cosa?
− No sé si sea buena idea.
− Solo dila, no es como si la fuera a seguir de todas formas.
− En eso tienes razón – mordiéndose el labio inferior – quizás podrías ir a Gusu Lan y vivir una temporada en ese lugar.
− ¿Qué?
− No lo tomes a mal, lo que quise decir es que, quizás necesitas un tiempo fuera de Torre Koi. Lo suficiente como para que todo se calme.
− ¡¿Quieres que me vaya?!
− No es lo que piensas. Lo decía porque, de esa forma podría encontrar una forma de regresarte el liderazgo del clan. Sin ti en el clan Jin, el consejo no estaría detrás de mí todo el tiempo ni prestando atención a lo que hago.
− …
− Además, podrías aprovechar ese tiempo para conocer Gusu Lan completamente y poder convivir con el maestro Wei, después de todo él es tu…
− ¡Ni se te ocurra terminar esa frase! – Exclamo Jin Ling con furia en su voz − ¡Tampoco menciones su nombre!
Li Wang callo de golpe al escuchar la frustración del omega.
− Esa persona y yo, no tenemos nada que ver.
El alfa soltó un suave suspiro al notar que el omega no cambiaría de idea respecto a ello.
− Pero… − haciendo que el alfa lo regresara a ver − pensare en lo que dijiste.
Li Wang sonrió, haciendo con ello que Jin Ling se sonroja suavemente, mientras su corazón palpitaba con fuerza.
Cuando la puerta se abrió nuevamente, el primer jade noto el rostro de su pareja se encontraba cubierto de lágrimas. Entendía la razón detrás de las mismas. La frustración, el enojo y la furia habían calado en lo más profundo de su alma, rompiéndole el corazón nuevamente por los secretos que su hermano le había ocultado nuevamente, una sensación que compartía aunque no a ese nivel de angustia.
Le dolía ver a su pareja en aquel estado pero, sabía que aunque tratara de consolarlo, el dolor de la decepción no se iría y tendría que lidiar con ello hasta que lograra sanar nuevamente.
− A−Cheng.
Cuando su pareja escucho su voz, se limpió rápidamente el rostro, intentando en vano eliminar todo rastro de aquel estado que lo hacía ver tan vulnerable.
− ¿Cómo te sientes? – pregunto cerrando la puerta tras de él.
− Creo que es bastante obvio como estoy, ¿no crees?
− Tienes razón, me disculpo por ello – avanzando lentamente hacia el omega.
− No, no te disculpes – soltando un suspiro al percatarse de la forma con la que había respondido − no debería hablarte de esa forma, tú no tienes la culpa de ello.
El primer jade solo lo envolvió entre sus brazos y lo atrajo hacia su cuerpo, intentando transmitirle su sentir.
− Soy un idiota.
− No, no lo eres.
− Lo soy – afirmo – ya debería haber aprendido. Mi hermano nuevamente me oculto algo y, para variar, como siempre es secreto nos explotó en la cara.
Xichen suspira y los encamina hacia la cama, donde ambos se sentaron.
− Tristemente, entiendo tu sentir. Wangji tampoco me menciono nada al respecto.
Jiang Cheng negó con su cabeza.
− Parece que dejarnos de lado, es el pasatiempo favorito de nuestros hermanos.
El primer jade sonrío tristemente.
− No creo que ocultárnoslo fuera su intención.
Su pareja no respondió.
− En este caso, creo que pensaron que lo mejor era estar seguros de la sospecha y contarnos cuando creyeran conveniente.
− ¿Realmente crees eso? – pregunto, regresándolo a ver con algo de incredulidad.
El alfa asintió con su cabeza.
− Aunque no niego que me siento un tanto herido por su silencio.
− Wei Wuxian siempre ha sido así – retomo la palabra, apoyándose sobre el cuerpo de su pareja − cree que puede con todo y al final, todo le sale mal – soltando un suspiro de frustración − de nada sirven los miles de problemas por los que ha pasado, ese maldito complejo de héroe lo seguirá metiendo en problemas y nosotros tendremos que limpiar su desastre.
− …
− No sé cómo sentirme al respecto. Enojado por no saber lo que pasaba, triste porque quizás, no me queda ni un miembro de mi familia biológica, furioso por lo que hicieron esos detestables ancianos o impotente por el dolor que está viviendo Jin Ling… No sé si algún día podre perdonarles – llevando sus manos hacia su cabeza y jalando ligeramente sus cabellos.
− A−Cheng. Comprendo el sentimiento pero – tomándolo por los hombros para que alzara la cabeza y lo regresara a ver – vivir con ese rencor no nos dejara nada bueno, mi tío es la viva imagen de ello.
El omega desvió la mirada, recordando vagamente lo que su pareja le había contado. De cómo Lan Qiren había sido el destinado del padre de Wei Wuxian y este, el día de su boda, le dejo para irse con la persona que amaba.
Aunque, después de saber las razones de aquella decisión, podía entender el por qué lo dejaron.
No apoyaba en absoluto la postura del viejo. Trasladar tu odio y frustración hacia el hijo de quien se supone era el amor de tu vida, no era algo que pudiera aplaudir, sobre todo cuando lo vivió en persona con su propia madre…Por ello, entendía hacia donde quería llegar el alfa y aun así, no estaba del todo convencido de poder lograr dejar pasar lo sucedido.
− No sé cuánto me durara el rencor que estoy sintiendo pero… Por ahora no deseo ni quiero verlos.
− Entiendo – pasando su brazo por la cintura del omega y atrayéndolo hacia su cuerpo para intentar reconfortarlo con su aroma − ¿qué piensas hacer ahora?
− ¿Con que?
− Me refiero a Jin Ling – dijo con algo de cuidado para no alterar al omega – ahora que ha dejado de ser el líder del clan Jin y con toda lo que eso conllevo.
Jiang Cheng chasqueo la lengua.
− Esos viejo obtuvieron lo que quisieron – comenzando a jugar con el anillo en su mano – nunca aceptaran a Jin Ling, usaran lo sucedido para humillarlo… Esos viejos se harán los desatendidos y no lo defenderán de las burlas.
El primer jade guardo silencio, pensando un poco en la situación y en lo dicho por el omega, lo cual hizo que una idea le cruzara por la cabeza, aunque no estaba muy convencido de que su pareja la aceptase.
− ¿Y sí el joven Jin Ling abandona un tiempo el clan Jin?
Jiang Cheng lo regreso a ver con una ceja enarcada.
− Quiero decir, por ahora todo apunta a que es hijo de Wangji y el maestro Wei por lo que, vivir una temporada en Gusu Lan podría hacerle bien, al menos mientras todo se tranquiliza.
− …
− Podría relacionarse mejor con nuestro clan, comenzar a convivir con ambos y reconciliarse con todo lo sucedido.
El omega frunció el ceño al percatarse hacia donde quería llegar el alfa.
− Aunque claro, es solo una sugerencia – se apresuró a aclarar la situación – otra opción es llevártelo a Yunmeng, de esta forma ambos estarán más tranquilos.
El omega cerró sus ojos y suspiro, tratando de controlar su molestia.
− No, tienes razón en lo que dices, mientras no haya nada que desmienta lo que se dijo en esa reunión, Jin Ling es el hijo de… − tragando con fuerza al verse incapaz de completar la oración – Aunque la decisión final es de él. Sí Jin Ling decide irse conmigo y no con ustedes, no lo voy a detener – aclaro rápidamente – ni siquiera esos dos, por muy supuestos padres que sean.
Xichen solo pudo asentir a las palabras de su pareja.
Después de unas horas en las que Lan Xichen consoló suavemente a su pareja. Ambos abandonaron los aposentos que ocupaba el segundo y se dirigieron a las afueras del recinto, para tomar un poco de aire fresco y despejar la mente.
Aun cuando Jiang Cheng seguía algo irritado y molesto por todo lo sucedido con su sobrino, al menos por ahora estaba más calmado que horas atrás, algo que alegraba un poco al primer jade y esperaba que eso continuara así.
Ambos continuaron avanzando por el pasillo, envueltos en un silencio cómodo para los dos hasta que, al doblar una esquina, se encontraron a Jin Ling a lado de Li Wang, algo que no agrado mucho al líder del clan Jiang y cuyo aroma lo demostró.
− Zewu−Jun – inclinándose al verlo llegar y evitando la mirada del líder del clan Jiang.
− Zewu−Jun, Sandu Shengshou – imitando el saludo del omega hacia los líderes.
Lan Xichen sonrío por cortesía, observando de reojo a su pareja, quien tenía el ceño fruncido y su aroma demostraba la molestia que le genero ver al joven alfa.
− Es un gusto verlos a ambos – hablo Xichen para romper la tensión en el ambiente − ¿se dirigían hacia algún lugar en concreto?
− No, yo solo…
− Nos encontramos en el camino y decidí acompañarlo para que tome un poco de aire fresco – respondió Li Wang al ver el nerviosismo que el joven omega estaba sintiendo.
− Entiendo.
El silencio nuevamente se apodero del ambiente.
Ninguno de los presentes encontraba algún tema o palabras que pudieran romper el grueso hielo que se había formado entre los cuatro. El nerviosismo era palpable, sobre todo en el aroma de Jin Ling, quien tenía la cabeza agachada y apretaba con fuerza la tela de su túnica, algo que en cierta forma irritaba al líder del clan Jiang.
Jiang Cheng al notar que su sobrino no hablaría ni regresaría a verlo por la vergüenza que sentía, dirigió su vista hacia su pareja, pidiéndole sin palabras lo que necesitaba.
Xichen sonrío y regreso la vista hacia la figura del joven alfa.
− Joven Li Wang.
− ¿Sí?
− Hay algunos puntos que deseo tratar con usted, espero pueda regalarme unos minutos de su tiempo para ello.
− Pues… − enarcando una ceja al no comprender la solicitud del alfa ya que, al menos por ahora, no tenía alguna reunión pendiente con el primer jade, al menos hasta que lo anunciaran como el nuevo líder del clan Jin.
Al percatarse de la confusión en el rostro del alfa más joven, Xichen dirigió su mirada sutilmente hacia su pareja y sobrino de este, acto que Li Wang noto de inmediato, dándole a entender las verdaderas intenciones del líder del clan Lan.
− Por supuesto Zewu−Jun, si gusta podemos ir a mis aposentos y tomar un poco de té.
− Le tomó la palabra – enfocando nuevamente el rostro de su pareja – nos retiramos por el momento, líder Jiang, joven Rulan – inclinándose sutilmente antes de avanzar por el pasillo.
− También debo despedirme – haciendo una pequeña reverencia – te veo más tarde – le susurro a Jin Ling.
A lo cual este solo asintió débilmente, para disgusto de su tío.
Una vez ambos ambas figuras desaparecieron de su vista, el silencio nuevamente se formó entre tío y sobrino, uno que rápidamente el mayor rompió.
− ¿No piensas levantar la cabeza? – le pregunto con molestia.
− …
− Mírame cuando te estoy hablando, ¡¿acaso olvidaste que debes responder cuando se te pregunta algo?!
Jin Ling cerró sus ojos con fuerza al escuchar la molestia del omega mayor.
− ¡Jin Rulan, responde cuando te pregunto algo! – Siguió levantando la voz − ¡¿acaso quieres que te rompa las piernas?! – le pregunto con enojo al ver que este no respondía − ¡Jin Ling!
− ¡Deja de llamarme así, ya no tengo derecho a portar ese apellido! – exclamo mientras trataba de controlar las lágrimas que amenazaban con escapar de sus ojos.
− ¡¿Que carajos estas diciendo?!
− ¡Lo que oíste! ¡Yo ya no tengo derecho a él! ¡Nunca lo tuve!
− …
− ¡Yo no soy el hijo de Jin Zixuan ni de tu hermana! – Siguió gritando mientras comenzaba a derramar lágrimas sin levantar la cabeza − ¡No pertenezco a este clan ni a tu familia! – mordiéndose el labio inferior por la vergüenza que sentía – Yo… Yo no soy nadie.
Aquello sorprendió a Jiang Cheng, ya que no esperaba esa reacción por parte de su sobrino, mucho menos que comenzara a llorar tras gritarle de ese modo.
− Todos se burlan de mí, hablan a mis espaldas, comentan que no debería estar aquí, que soy un niño no deseado y que por eso mi padre me abandono a mi suerte… Que yo…
Sus palabras fueron interrumpidas por el repentino abrazo que el líder del clan Jiang le estaba dando. Podía percibir el aroma a loto de este, envolviéndolo suavemente, tratando de confortar la tristeza que le recorría, diciéndole sin palabras que estaba ahí, a su lado y que dejara de pensar de ese modo.
Los labios de Jin Ling temblaron, las lágrimas cayeron con mayor fuerza y oculto su rostro en el pecho del omega mayor, dejando salir la frustración, el miedo y el dolor que cargaba en su pecho.
Jiang Cheng solo puedo abrazar con más fuerza el cuerpo de su sobrino, reprimiendo su propio enojo y tristeza para consolarlo.
Varios minutos pasaron en los cuales los sollozos de Jin Ling era el único sonido en el pasillo. Lentamente este fue menguando hasta que despareció por completo y los brazos del omega de Yunmeng finalmente lo liberaron de su refugio.
− ¿Ya estas mejor? – pregunto.
Jin Ling solo asintió con su cabeza
− Sé que no es fácil lo que estás viviendo – explico con calma – el dolor y la incertidumbre siempre será una constante difícil de sobrellevar pero, no puedes derrumbarte ¿entiendes?, si te ven débil ellos lo usaran contra ti.
− Pero…
− No hay peros, sin importar lo que digan, las miles de habladurías que puedan decir a tus espaldas, debes mantenerte firme y fuerte ante ellas, no les dé la posibilidad de lastimarte.
− …
Jiang Cheng supero y coloco sus manos sobre los hombros del más joven.
− Escucha, no importa lo que los demás piensen. Tu eres y seguirás siendo el hijo de mi hermana mayor, mi sobrino, a quien crie desde que era casi un recién nacido... Y eso, ni siquiera un estúpido pergamino escrito por esa vieja senil podrá cambiarlo ¿entiendes?
Jin Ling Sollozo y asintió con su cabeza.
− Muy bien – retirando sus manos de los hombros ajenos – ahora que te has calmado, hay algo de lo que debo hablar contigo.
− ¿Qué cosa? – limpiándose los rastros de lágrimas caídas.
− No tengo que decirte que los próximos meses serán muy difíciles para ti.
− Lo sé.
− Vivir en el clan Jin no es una opción, al menos no por ahora.
− …
− Es por eso que, después de meditarlo he pensado que lo mejor es que te vayas del clan.
− Espera… ¿Qué? – Lo observo con sorpresa – no puedo irme… Yo…
− Solo será por un tiempo – aclaro – lo suficiente como para que todo se calme y puedas volver.
− Oh…
− Tienes dos opciones… Puedes venir conmigo a Yunmeng – le sugirió – conoces el muelle de Loto desde que aprendiste a caminar por lo que no te será difícil adaptarte a él.
− ¿Y la otra opción?
Jiang Cheng suspiro.
− La otra opción la sugirió Lan Xichen – dijo con algo de resistencia – puedes ir con él y vivir un tiempo en Gusu Lan, después de todo ellos son… − callando al no poder continuar.
− Mi familia – concluyo Jin Ling – al menos de forma política ya que Wei… − tragando con fuerza al no poder decir ese nombre – está casado con Hanguang−Jun por consiguiente eso me vuelve parte de su familia.
El líder del clan Jiang frunció ligeramente el ceño al comprender que su sobrino no estaba al tanto de quien era su supuesto padre alfa, por ello pensaba que el segundo maestro era su padrastro por matrimonio.
− Jin Ling… Acerca de Hanguang−Jun… El es…
− ¿Son las únicas opciones que tengo? – interrumpiendo las palabras del otro.
El omega mayor respiro profundamente, tomando la decisión de dejar el tema para otra ocasión, una donde no estuvieran tan alterados por los recientes hechos. Además, estaba seguro que una vez estando en Gusu Lan o en Muelle de Loto, surgiría la ocasión para aclarar ese punto en particular.
− Me temo que sí, solo tienes esas dos opciones – le confirmo – a menos que quieras quedarte aquí.
− …
− ¿Qué piensas? ¿Qué quieres hacer?
Jin Ling lo contemplo unos segundos, pensando en las posibilidades que tenía antes de responder.
Con calma el primer jade sirvió él te que una joven de la servidumbre les había traído, mientras el joven Li Wang se encontraba con la mirada en el suelo y la mandíbula algo tensa.
No culpaba al pobre muchacho después de todo, hablar con él nunca fue una de sus ideas al menos no por ahora, ya que tenían mucho más urgentes que atender.
− Zewu−Jun.
− ¿Dime? – terminando de servir él te y deslizando la taza que le correspondía al más joven.
− ¿Realmente quería hablar conmigo o, era una excusa para dejar que Jin Ling hablara con su tío? – Pregunto con algo de dudas – no estoy reclamando ni nada parecido – aclaro rápidamente – lo que digo es que… Yo también tenía la misma idea ya que Jin Ling se encontraba realmente triste así que…
Lan Xichen sonrió suavemente al ver lo nervioso que estaba el joven alfa así como la forma tan dulce con la que hablaba de Jin Ling.
− Ciertamente, hablar contigo no estaba en mis planes, al menos no por ahora. Ya que han pasado muchas cosas de las cuales debemos atender antes de ello.
− Oh, entiendo.
− Pero, podemos aprovechar este momento para conversar un poco, si estás de acuerdo.
Li Wang asintió con una sonrisa, relajándose un poco y dejando que los nervios se fueran esfumando poco a poco, mientras tomaba su taza y bebía un poco de te.
− ¿Qué piensas acerca de tu nueva posición como líder del clan Jin? – Pregunto con calma − ¿deseabas serlo?
Li Wang trago con calma y dejo la taza nuevamente sobre la mesa.
− No, realmente nunca lo quise – respondió regresándolo a ver – la única razón por la que vine a Torre Koi, fue conocer a mi familia y poder ver el clan del cual mi padre fue líder alguna vez.
−¿Crees poder llevar el cargo?
El joven alfa negó lentamente.
− No estoy seguro, jamás se me entreno para ello además, creo firmemente que no hay mejor líder que Jin Ling, él ha hecho grandes cambios que han hecho resurgir el clan. No me creo capaz de seguir con su trabajo.
− Veo que tiene una gran impresión del joven Jin Ling.
− Bueno… − bajando la mirada y sonriendo suavemente.
− ¿Qué piensas de él?
− Que es un omega muy hermoso.
El rostro de Li Wang se tornó de color rojo cuando se dio cuenta de lo que había dicho, comenzando a sentir los nervios recorrerle todo el cuerpo.
El primer jade, apiadándose del pobre chico, sonrió y hablo.
− Ciertamente, el joven Jin Ling posee una belleza que cualquier persona es capaz de reconocer, además de ser un cultivador diestro, inteligente y meticuloso... ¿No cree?
Li Wang aun con el rostro teñido de carmín respondió.
− Mmm… Lo es. Siempre piensa en los demás, en su protección y futuro, es leal, sincero y muy directo al hablar. Además de enfadarse rápidamente cuando hace algo muy tierno y alguien se lo recalca – riendo suavemente al pensar en lo último.
Lan Xichen se sorprendió por la fuerte impresión que el joven alfa tenía sobre Jin Ling.
− ¡Pero no se lo vaya a decir! – Exclamo rápidamente – si Jin Ling se entera que dije todo eso, seguro se enfadara conmigo.
− No se preocupe, su secreto esta resguardado conmigo – le aseguro, haciendo que el joven alfa soltara un suspiro de alivio − ¿Qué piensas de su condición de omega? ¿Crees que por serlo no debería tener un puesto de alto rango?
− Para nada – respondió rápidamente – ser omega u alfa no cambia en nada lo que es una persona. El género secundario no dicta lo inteligente o perezosa que será un persona. Si algo he aprendido en toda mi corta vida es que, las acciones y principios son los que miden a una persona.
−…
− Jin Ling… Yo no veo a un omega, veo a una gran persona, alguien a quien podría seguir sin pensarlo siquiera por que se, que todo lo que hace, lo hace pensando en los demás. Ser un alfa u omega nunca le importo, solo quiere ver feliz a su clan… Por qué el clan Jin lo sigue siendo, tenga o no la sangre de la familia principal… Sea mi familia o no, Jin Rulan es sin duda el único capaz de dirigir esta secta.
− Ya veo – respondió sorprendido por las palabras tan maduras del joven alfa, algo que le recordó de algún modo a Meng Yao al menos, al joven beta que conoció al principio − ¿Y qué piensas hacer ahora?
− Supongo que, no tengo otra alternativa que aceptar el puesto.
− ¿Aun cuando no lo deseas?
− Mmm… Seguiré la corriente y tratare de mantener a flote al clan, al menos…
− ¿Al menos?
− Al menos hasta que logre encontrar una forma de devolverle el puesto a Jin Ling, muchos confían en él y no quiero ser la razón de que todo por lo que lucho, se venga abajo.
Finalmente la conversación con su tío había terminado con un "lo pensare" pero, realmente no había pensado claramente en lo que debía hacer. Tenía dos opciones, las cuales podían ser un punto de partida para él ya que, al sentirse tan presionado por lo sucedido, las habladurías, los ancianos, su… Ni siquiera tenía ganas de pensar en ello.
El simple hecho de pensar en Wei Wuxian como su padre omega era algo que nunca cruzo su cabeza. ¿Cómo era posible eso? Toda su vida se creyó hijo de Jin Zuxian y de la noche a la mañana ahora era el hijo del patriarca Yiling.
Definitivamente toda su vida estaba jodida.
El rechazo de su destinado.
El hostigamiento de los ancianos hasta que lograron la forma de destituirlo.
Las habladurías de su mal liderazgo.
Los chismes acerca de su origen.
Wei Wuxian y sus mentiras.
Definitivamente necesitaba distancia pero… ¿Por dónde comenzar cuando todo está de cabeza?
− ¿Que se supone que haga ahora? − se preguntó abriendo la puerta del pequeño recinto, donde unos suaves quejidos lo recibieron.
Su cara lleno de preocupación se suavizo y una sutil sonrisa floreció en su rostro.
Lentamente se acercó al lugar de donde provenían los quejidos y se arrodillo para acariciar la cabeza de su fiel mascota mientras, los pequeños cachorros recién nacidos se quejaban, buscando con ansia a su madre para alimentarse de ella.
− Lo siento Hada, he tenido tantas cosas que hacer que no había tenido tiempo para venir a verte.
Su fiel mascota lanzo un suave ladrido y restregó su cabeza sobre el brazo de su dueño.
Desde que Hada había quedado en cinta, la resguardo en un lugar tranquilo y libre de energías negativas. Le proporciono personas capacitadas para cuidarla y alimentarla mientras duraba la gestación de los cachorros así, no se preocuparía mientras lidiaba con otras cuestiones dentro del clan.
Aunque la lejanía le había entristecido después de todo, Hada no solo era su mascota, era su mejor amiga, era su compañera de aventuras y no tenerla cerca había significado un gran dolor para él.
Pero verla sana y feliz a lado de sus cachorros, alegraba un poco su turbulenta vida.
− No sé qué hacer Hada, tengo tantos problemas y ahora, debo decidir a donde irme… Siento como si me obligaran a escapar – comenzando a acariciar la cabeza de su fiel mascota – y quizás es así.
Hada solo soltó un quejido al percibir la tristeza de su amo.
− Reconciliarme ¿he? – susurro al recordar la breve conversación que tuvo con el hijo de Meng Yao – quizás… No sería tan mala idea, aunque reconciliarme con esa persona no es algo que deseo.
Hada solo inclino su cabeza.
− Hada, me temo que durante un tiempo no nos veremos pero, Li Wang me aseguro que te cuidaría a ti y a los cachorros como si yo estuviera aquí… Así que pórtate bien ¿sí?
Hada soltó un ladrido como afirmando la petición.
Jin Ling sonrió suavemente antes de colocar un gesto de seriedad en su rostro mientras tomaba la decisión de donde debía irse.
Finalmente, el día en el cual el consejo anuncio a Li Wang como el nuevo líder llego. Muchos festejaron el hecho ya que, nunca aceptaron que un omega los dirigiera sobre todo cuando este les impuso reglas y lineamientos que los limitaron, ya sea como discípulos del clan Jin o como aliados.
Esperaban que ahora que un alfa dirigía el clan, las cosas cambiaran y los privilegios que tenían antes por tener ese segundo género regresaran.
Otros, por el contrario, seguían negándose a aceptar dicho cambio ya que, Jin Rulan había sido el único líder que había visto por todos, no por ser alfas u omegas sino, por el simple hecho de ser personas. Querían que sus vidas siguieran prosperando, que las alianzas siguieran tan fuertes como siempre, que los más desvalidos tuvieran en quien apoyarse pero, ahora con este cambio, no sabían que sucedería con el clan Jin ni con quienes dependían de ellos.
Una vez se finalizó el festejo, las felicitaciones fueron dadas y el futuro del clan Jin fue asegurado –donde se dejó claro que nada cambiaria− cada líder de clan junto a sus acompañantes fueron abandonando Torre Koi, siendo los últimos el clan Jiang y el clan Lan, ya que eran quienes se vieron más afectados cuando la verdad del origen del anterior líder Jin, salió a la luz.
− No entiendo a esos viejos, ya destituyeron a Jin Ling ¿Por qué quieren seguir manteniéndolo con ellos? ¿No dejaron muy claro que no tiene la sangre de su apreciable familia principal? – pregunto con molestia el líder del clan Jiang, al recordar la forma en como recalcaban que su sobrino no era el supuesto hijo de su hermana – por un instante creí que lo expulsarían del clan.
− El joven Jin Ling es un cultivador muy hábil, es normal que el consejo, aun cuando logro su cometido, no dejaría ir a un discípulo con tan grandioso cultivo, sobre todo si le sirve para aumentar su poder – respondió el primer jade – por lo que la expulsión no era un decisión viable.
− Esos malditos – dijo entre dientes – le quitaron todo y aun así no lo quieren soltar. Mi sobrino no es una marioneta.
− No lo es pero, ellos lo están viendo por el lado estratégico.
− Y porque al ser un omega con gran cultivo, es probable que su descendencia herede esas cualidades. Esos bastardos… − apretando con fuerza sus manos.
− A−Cheng – tomando la mano del omega – tranquilo, no dejaremos que se aprovechen de Jin Ling.
− ¡Es obvio que no! – Pregunto un tanto inseguro – si por mí fuera, me lo llevaría sin importarme lo que digan, tengo tanto derecho como ellos ya que también ayude a criarlo…. Pero él no quiere abandonar el clan Jin, ama este lugar…
− Como cualquier discípulo, el clan donde crece es parte de él, es natural que el joven Jin Ling no desee abandonarlo, además quiere seguir ayudando a que prospere y, por lo poco que converse con el joven Wang, buscara maneras de que recupere el título.
− ¿Y le creíste? – enarcando una ceja.
− Le di el beneficio de la duda.
− …
El primer jade sonrió suavemente al ver la duda en el rostro de su pareja, comprendiendo que aun cuando había pasado algunos meses desde su llegada, seguía sin confiar en el joven Li y dudaba que eso pasara algún día.
− Aun así – prosiguió – en dado caso de que la integridad del joven Jin Ling se vea afectada y el consejo se niegue a escucharte por… Por la evidencia de que no es tu sobrino biológico – haciendo que el omega hiciera una mueca – el clan Lan intervendrá al ser la familia sanguínea y buscara lo mejor para él.
− …
− A−Cheng – llamando con suavidad – sé que la situación no es de tu agrado pero, por el momento y por cómo están las cosas, es lo único que podemos hacer.
− Odio cuando tienes razón – susurro el omega – aun así, no voy a cambiar de opinión, hare todo lo que este en mis manos para no dejar que esos viejos manejen a mi sobrino.
− Lo sé.
Un cómodo silencio se instaló sobre ambos, disfrutando la compañía que ambos se brindaban. No necesitaban más palabras, ambos sabían que harían lo que fueran para proteger a quienes consideraban su familia, sobre todo si la persona que amaban se veía implicada.
− A−Cheng… No nos veremos durante un tiempo, ¿estarás bien?
− ¿Que pregunta es esa?, ¿acaso me ves como un omega débil que no puede protegerse?
− Sabes que no lo dije por eso.
Jiang Cheng suspiro profundamente.
− Lo estaré – respondió sin regresar a verle – "aunque te extrañare… Demasiado para mi gusto" – pensó para sus adentros.
− ¿Me extrañaras?
El omega se sonrojo sutilmente.
− Yo si te extrañare… Todos los días.
Jiang Cheng regreso a verle y estaba por responder cuando, el sonido de unos pasos que se acercaban a ambos, interrumpió cualquier respuesta que pudiera dar.
Ambos giraron sus cabezas hacia el lugar de donde provenían los pasos, encontrándose con el segundo jade, su omega, Sizhui y Jingyi.
El líder del clan Jiang hizo una mueca al enfocar la figura de su hermano y regreso a ver a su pareja.
− Tienes que irte – tratando de ignorar la presencia de los demás.
− Temo que sí, estuvimos demasiados días en Torre Koi, hay trabajo por hacer en Gusu y el maestro Wei debe volver para que la sanadora lo revise.
Su pareja desvió la mirada al escuchar el nombre de su hermano.
− Sé que no debería inmiscuirme, ya que comprendo el rencor que le guardas al maestro Wei pero… Si me permites, quisiera darte un consejo.
− De todas formas lo harás aunque te diga que no.
Lan Xichen sonrió y continúo.
− No dejes que el rencor te domine – le dijo tomándolo por los brazos – durante trece años dejaste que ese sentimiento te embargara y no te dejo nada bueno, solo dolor y miseria.
− …
− A veces, por amor se cometen los más grandes pecados y, dudo que lastimarte a ti o al joven Jin Ling fuera su intención, simplemente las cosas se le salieron de las manos.
− Como siempre – rodando los ojos.
− Solo prométeme que lo pensaras.
El omega chasqueo la lengua y asintió con su cabeza.
− Lo pensare, pero no te prometo nada.
El primer jade sonrió y se inclinó para dejar un suave beso sobre los labios de su pareja. Una vez se separaron, ambos se encaminaron hacia el lugar donde los demás los esperaban. Siendo el líder del clan Jiang quien mantuvo su distancia, ya que no tenía ninguna intención de intercambiar palabra alguna con su hermano y cuñado.
− ¿Está todo listo? – pregunto Xichen.
−¡Todo listo Zewu−Jun! – respondieron Sizhui y Jingyi al unísono.
− La barca nos está esperando en el muelle – agrego Wangji.
− Ya les dije que pueden adelantarse – menciono Wei Ying – no es necesario que recorran todo el camino por mi culpa.
− Somos familia maestro Wei – respondido Xichen – además, es agradable poder contemplar el paisaje.
− Pero… − regresando a ver fugazmente el rostro de su hermano, quien le desvió la mirada e hizo una mueca, algo que le entristeció un poco – pero si se aburren, no me culpen por ello.
Lan Xichen solo sonrió.
− Entonces, debemos irnos.
Asintieron a sus palabras y, cuando estaban por encaminarse hacia el muelle, cuando una voz los detuvo de golpe.
−¡Zewu−Jun!
Todos se giraron sobre sus talones para ver al dueño de la misma, encontrándose con la figura de Jin Ling, quien se aproximaba rápidamente hacia ellos.
− Joven Jin Ling – lo saludo Xichen − ¿Sucede algo?
− Pues…
Los ojos de Jin Ling se desviaron hacia el rostro de Wei Wuxian a quien contemplo unos segundos antes de fruncir el ceño y desviar la mirada.
− Es… Sobre lo que dijo mí… − observando de reojo al líder del clan Jiang – mi tío – concluyo con dificultad.
Lan Xichen regreso a ver a su pareja unos segundos antes de regresar la mirada sobre la figura del omega más joven.
− Sobre… ir a…
− ¡Oh! – Comprendiendo a que se refería − ¿es acerca de las ideas que sugerí? −– pregunto esperando le fuera más fácil hablar al otro − ¿ha tomado alguna decisión?
Jin Ling asintió suavemente.
− Lo consulte con el consejo y…
− ¡¿Por qué rayos lo hablaste con ellos?! – pregunto Jiang Cheng con molestia.
− Es que… − Tragando con fuerza al sentir la intimidante mirada del líder Jiang sobre de él.
− El Joven Jin Ling ya no posee el título de líder del clan Jin – menciono aun cuando sabia lo doloroso que aquello resultaba para el joven omega – por ende, ya no puede ir y venir a donde le plazca, para ello debe hablar con el consejo o el líder del clan para que le otorguen el permiso.
Jiang Cheng resoplo ante la respuesta.
− ¿Y bien?, ¿qué dijeron esos viejos?
− Al principio se negaron – respondido con algo de tristeza – argumentaron que debía céntrame en mi entrenamiento y en ayudar al nuevo líder –cruzándose de brazos – que no tenía tiempo para ir a divertirme a otros lados.
− Esos tipos…
− Pero… − guardando silencio unos segundos antes de continuar – Li Wang estuvo de acuerdo.
− ¿Concedió el permiso? – pregunto Xichen.
− Mmm… Dijo que con todo lo que ha sucedido, debía tomarme un tiempo para pensar y reconciliarme con todo. Que no estaba dispuesto a imponerme reglas ni autoridades cuando sabe lo difícil que está siendo todo para mí por lo que, como líder podía autorizar mi salida y volver cuando crea necesario.
− Ciertamente, Li Wang es un alfa por lo que, la autoridad del consejo se limita solo a dar sugerencias por lo que lo que él decida debe llevarse a cabo, estén de acuerdo o no – menciono el primer jade.
− Por eso… − bajando la mirada.
− ¿Ya tomaste una decisión? – pregunto Jiang Cheng colocándose a su lado.
Su sobrino asintió.
− Al principio, creí que lo mejor sería irme contigo – regresándolo a ver – como dijiste, conozco muelle de Loto por lo que podría vivir ahí sin preocuparme por nada.
− Obviamente, sabes que Muelle de Loto es tu segundo hogar.
− Lo sé pero… Los ancianos dijeron algo que me dejo pensando.
− ¿Y ahora que dijeron?
− Al ser el hijo de… − regresando a ver a Wei Wuxian por unos segundos antes de desviarle la mirada − tengo que ir con mi familia biológica o, con la familia con quien mi… − apretando las manos al no poder concluir la frase – con quien se casó… De esta forma, si el clan Lan quiere reclamarme, ya estaré acostumbrado a sus reglas y principios.
"Dudo que esos viejos quieren dejarte ir, son capaces de proponer algo o encontrar una estúpida regla arcaica antes de que pase eso" pensó Jiang Cheng.
− Las puertas del clan Lan siempre estarán abiertas para ti – aseguro Xichen – si es tu deseo vivir una temporada en Gusu Lan, estaremos encantados en recibirte y, quizás a futuro, puedas verlo como tu hogar.
− Pero el clan Jin…
− Jamás te obligaríamos a que abandones el lugar donde creciste – contesto esperando calmar las dudas que el joven omega tenía.
− ¿Qué quieres hacer? – Pregunto Jiang Cheng − ¿quieres venir conmigo a Muelle de Loto o prefieres irte con Zewu−jun y vivir un tiempo en Gusu Lan?
Jin Ling se relamió los labios y respiro profundamente, tratando de despejar todas las dudas que tenía respecto a donde debería ir.
Al inicio considero irse con su tío Jiang Cheng, ya que Muelle de Loto era un lugar conocido por lo que no tendría problemas para vivir ahí pero, tras pensarlo mucho y escuchar la suave voz del primer Jade asegurándole que nada cambiaria respecto a su clan de origen, tomo la decisión.
− Iré a Gusu Lan – dijo con firmeza – lamento si eso te molesta – regresando a ver a su tío – sé que quieres que vaya contigo pero…
− Olvida eso, lo que me interesa es tu bienestar, si crees que estarás mejor en el clan Lan a lado de Zewu−Jun, es suficiente para mí – dirigiendo su vista hacia el primer jade – más te vale cuidarlo ¿entendiste?
Xichen sonrió ante la genuina preocupación de su pareja.
− No debes preocuparte por ello, la seguridad de Jin Ling será una de las cosas de las que me asegurare personalmente.
Jiang Cheng asintió y regreso a ver el rostro de su sobrino.
− Más te vale comportarte, el clan Lan no se maneja como el clan Jin, deberás seguir todas sus reglas.
− Lo sé. ¿Acaso olvidas que estudie un año en ese lugar?
− Como olvidarlo, si rompiste varias reglas en compañía de ciertos Juniors – regresando a ver de reojo a Sizhui y a Jingyi, quienes desviaron la mirada algo avergonzados – solo trata de portarte bien ¿quieres?
− Lo hare.
− Ir a visitarte cada que me sea posible.
− Mmm…
− ¿Desea partir a nuestro lado o prefiere que un discípulo de nuestro clan venga por ti dentro de unos días? – pregunto Xichen.
− No, me iré con ustedes – sacando una pequeña bolsita de entre sus túnicas – ya empaque todo lo que necesito.
− De acuerdo.
− Solo… Hay una cosa.
− …
− ¿Puedo utilizar mi espada?
− …
− Escuche que irán en una barca pero, prefiero montar mi espada, sino es mucha molestia – observando de reojo a Wei Wuxian.
El primer jade al comprender el porqué de aquella repentina petición, asintió con su cabeza.
− Por supuesto – girando su cabeza para dirigir su vista hacia su hermano y los demás – yo acompañare al joven Jin Ling para asegurarme que llegue sin inconvenientes y los esperaremos en Gusu.
Todos asintieron.
− Entonces, te veo después – le comento Jin Ling a su tío.
− Mmm… Cuídate.
Jin Ling se despidió y se encamino para adelantarse.
Pasando sin regresar a ver al segundo jade y a su pareja, siendo esta última quien lo llamo.
− Jin Ling… Espera…
El nombrado detuvo sus pasos al escuchar su nombre.
− Se de antemano que estas molesto pero… Quiero explicarte… Lo que esa mujer escribió… Tu… − respirando profundamente, intentando encontrar las palabras adecuadas.
− No, no lo sabes. No tienes idea de cómo me siento.
− Jin Ling…
− De una vez te lo aclaro – girándose para encararlo – que vaya a Gusu Lan no significa que lo haga por que quiera pasar tiempo contigo.
− …
− Lo hago porque necesito irme – dedicándole una fría mirada – en lo que a mí respecta, nada de lo que me digas o hagas hará que cambie lo que hiciste… Lo que me hiciste…
− …
− No cambia el hecho de que me abandonaste – susurro antes de girarse y continuar su camino, sin importarle los llamados del omega.
Jin Ling desenfundo su espada –una que le recordaba que no era hijo de su dueño anterior y que, solo la mantenía porque Li Wang le convenció de que era lo mejor− y tras montarla, se elevó rápidamente para no tener que seguir en el mismo lugar que Wei Wuxian.
Wei Ying al notar la actitud de otro omega, bajo la cabeza sintiendo como su corazón nuevamente se apretaba por la situación.
− No se preocupe maestro Wei – hablo Xichen pasando por su lado – tendrán mucho tiempo en Gusu Lan para hablar de todo lo sucedido solo, dele algo de tiempo, lo necesita.
El omega asintió.
El primer jade se despidió con una sonrisa y monto su espada, siendo seguido por Jin Ling, hasta que ambos desaparecieron de la vista de todos.
− No esperes que Jin Ling te perdone – la voz de Jiang Cheng hizo que todos lo regresaran a ver.
− Jiang Cheng – lo nombro Wei Ying.
− Porque yo dudo poder hacerlo.
Wei Ying abrió la boca con intención de responderle pero, su hermano no le dio tiempo. Este se giró sobre sus talones y avanzo hacia el interior del recinto, cortado cualquier forma de conversación entre ambos.
− ¿Cómo fue que todo termino de este modo? – pregunto en un susurro.
− Wei Ying – su esposo lo atrajo para consolarlo – encontraremos la forma de arreglar esto.
− ¿De verdad crees que lo haremos? – Alzando su cabeza para verle – así como están las cosas dudo lograrlo.
− Lo que esa mujer escribió… No podemos asegurar que fuera cierto – agrego su esposo – por ahora debemos seguir el curso de las cosas, cuando lleguemos a casa pensaremos en algo.
− Mmm… Tienes razón. No podemos estar seguros del todo, Jin Ling puede o no ser nuestro hijo… Quizás haya algo en el diario de Jin Zixuan que pase por alto – murmuro – volveré a revisarlo cuando volvamos al Jinshi.
Su esposo asintió.
Y continuaron su camino hacia el muelle.
Cuando llegaron al muelle, se encontraron a Wen Ning, quien ya los esperaba a lado de la barca que los llevaría de vuelta a Gusu Lan.
− Wen Ning.
− Maestro Wei – le saludo con una sonrisa.
− ¿Todo esta listo?
− Sí, cuando quiera podemos irnos.
Todos comenzaron a ingresar a la barca, colocando algunas cajas que contenían aperitivos y dulces que algunos líderes de clan les habían regalado por el estado del omega –algo que Wei Wuxian agradeció−.
Wei Ying estaba por subir a la misma cuando, pudo notar a lo lejos una figura que llamo su atención. Cerciorándose de que su esposo estuviera lo suficientemente ocupado para no notar su ausencia, se alejó de todos y camino hacia la figura conocida.
− Nie Huaisang.
El alfa se sobresaltó cuando escucho su nombre, girándose lentamente hasta quedar frente a frente al omega.
− Wei−Xiong – lo saludo de forma nerviosa − ¿puedo ayudarte en algo?
− No lo sé, depende de tu respuesta.
El rostro del menor de los Nie palideció un poco pero le dedico una sonrisa.
− ¿Que necesitas?
− ¿Por qué no ayudaste a Jin Ling? – Pregunto directamente − si no mal recuerdo, fueron tus preguntas lo que ocasionaron todo esto.
− ¿Lo fueron? – Alzando su abanico y abriéndolo rápidamente – es cierto que fueron mis palabras las que hicieron que los ancianos revelaran más de lo debido pero, los secretos que guardabas… ¿No fueron el verdadero problema?
Wei Ying frunció el ceño, ya que su ex amigo tenía razón en ello, el haber ocultado todo lo que habían descubierto, había sido la razón del por qué su familia se vio en vuelta en todo aquel problema para empezar.
− Tienes un punto – reconoció – pero eso no cambia el hecho que no apoyaste a Jin Ling… ¿Que de todas las personas no eras quien menos deseaba que Li Wang fuera el líder del clan Jin?
Nie Huaisang desvió la mirada y apretó con fuerza su abanico.
"Ahí esta…" pensó el omega.
− Puede que el joven Wang no sea de mi agrado – respondió con un tono de voz bajo – pero eso no significa que lo odie al punto de obstaculizar el funcionamiento de todo un clan.
Wei Ying rio por lo bajo.
− Huaisang… Dejémonos de máscaras – le sugirió – Conozco como eres en realidad así que deja de fingir debilidad, sabemos que físicamente eres débil pero… Si hablamos de astucia… Ya sabemos cómo termino Meng Yao o, ¿debo recordártelo?
El líder del clan Nie lo contemplo fijamente unos segundos, soltando un largo suspiro tras ello.
− Es cierto… El joven Li Wang no es de mi gracia, sobre todo porque sabemos quién es su padre pero, si hay algo de verdad es que no lo odio – aseguro sin apartar la vista del omega – sería algo estúpido de mi parte odiarlo por sus orígenes, ¿Por qué hacerlo? ¿Solo por ser el hijo de ese hombre? No puedo culparlo por crímenes que no cometió.
− ¿Y por qué no lo apoyaste desde un inicio? – pregunto al no comprender las razones de los actos del alfa – escuchándote hablar, pareciera que no te importaría hacerlo.
− No confió en él – respondió rápidamente – por ende no puedo permitirme bajar la guardia, no sabemos que piensa o qué planes tiene. Es por ello que no lo apoye cuando el consejo lo sugirió como nuevo líder… No sabemos si es alguien igual o peor que su padre.
− Si no confías y temes que a futuro pueda hacer algo… ¿Por qué no hiciste que Jin Ling continuara siendo el líder? Siendo el cultivador en jefe, podías interceder y hacer que el consejo no lo destituyera.
− No podía hacer eso, como cultivador en jefe debo ser parcial y no tener preferencias.
"¿Desde cuándo ser parcial a impedido que manipules a tu antojo?" pensó Wei Wuxian.
− Por ello opte por ayudarlo de forma en la cual el pudiera defender su título pero – encogiéndose de hombros – no lo logro además, lo sucedido después de eso es algo que se escapaba de mis manos.
− …
− Si tan solo el joven Jin Ling fuera el hijo del difunto Jin Zixuan – ocultando su boca tras su abanico y desviando la mirada – podría hacer que la destitución se aplazara hasta averiguar que sucedió realmente en la competencia pero… Como increíblemente resulto ser su hijo Wei−Xiong, me temo que me es imposible ayudarle.
− Eso no está confirmado, solo se basaron en las palabras que escribió una mujer moribunda.
− ¿Tiene forma de desmentirlo?
Wei Ying abrió y cerró su boca, incapaz de poder responder a la pregunta hecha.
− Eso creí – girándose sobre sus talones y dándole la espalda – mientras no haya pruebas para ello, me temo que no hay nadie que puedo ayudar al joven Rulan para recuperar el liderazgo.
Wei Wuxian apretó sus manos, sintiéndose impotente ante la situación actual.
− Pero… Si encuentran las pruebas – girándose un poco para ver de reojo al omega – personalmente me encargare de que Jin Rulan recupere el puesto de líder… Después de todo, ser omega u alfa no debe ser motivo suficiente para destituir a nadie.
Aquellas palabras sorprendieron al omega, ya que no esperaba que su ex amigo tomara la iniciativa y le extendiera su ayuda. Aunque, un segundo después frunció el ceño, ya que nadie ofrece su ayuda sin esperar algo a cambio.
− ¿Qué quieres?
− …
− Por ayudar a Jin Ling.
Nie Huaisang bajo la cabeza y dibujo una triste sonrisa.
− Nada – susurro.
− …
− No quiero nada – elevando su voz para que el omega lo escuchara – te lo debo.
Wei Ying amplio sus ojos.
− Velo como… Una forma de pago por… Lo sucedido hace cinco años.
− ¿Por traerme de vuelta a la fuerza y sacrificar a tu destinado?
El menor de los Nie no respondió pero, aquel silencio fue suficiente respuesta para el omega.
− Debo retirarme, aún tengo asuntos pendientes y mi tiempo es algo escaso – dijo el alfa un instante después.
El omega no respondió y solo observo como el líder del clan Nie comenzaba a alejarse.
− Oh, cierto… Wei−Xiong – deteniéndose unos pasos más adelante – hay algo que olvide mencionarte.
Wei Ying enarco una ceja.
− Oh, más bien, una sugerencia…
− ¿Sobre qué?
− Nunca olvides que hay marcas o cicatrices que nunca podrán ser sanadas. Que están grabadas tan profundamente en nuestras pieles que, si ponemos atención, seremos capaces de poder verlas, no solo en nosotros mismos sino, también, en la de los demás.
− …
− Y, si no somos cuidadosos… Pueden manipularnos y hacer que hagamos cosas sin que nos demos cuenta de ello – ocultando parte de su rostro tras su abanico.
− ¿Ha? – haciendo una ligera mueca − ¿que se supone que significa eso? – pregunto al no comprender que trataba de decirle con aquellas palabras.
El menor de los Nie no respondió y solo le sonrió.
− Fue un gusto conversar con usted Wei−Xiong, nos vemos en una próxima reunión.
Reanudando sus pasos y dejando al omega con más preguntas de las que había tenido al iniciar aquella inusual conversación.
− Definitivamente, nunca comprenderé del todo como piensa.
− Wei Ying.
El omega pego un pequeño salto por el susto y se giró para encontrarse con la figura de su esposo.
− ¡Lan Zhan, no me asustes así! – le reclamo haciendo un puchero.
− …
− ¿Te preocupaste al ver que no estaba?
− Mmm…
− ¿Escuchaste todo?
Su esposo asintió.
− ¿No crees que es extraño que se ofreciera a ayudar a Jin Ling? − pregunto llevando sus manos hacia su vientre.
− Solo quiere expiar parte de su propia culpa.
− Dudo que lo logre.
− Mmm… Pero no podemos descartar sus palabras.
− Cierto, si logramos confirmar que Jin Ling no es nuestro hijo, Huaisang puede intervenir y ayudarle a recuperar el título de líder pero…
− Hermano comento que Li Wang buscara la forma de regresarle el título, sea que tenga la sangre de los Jin o no.
− ¿Crees que lo haga?
− No lo sé pero, por ahora solo podemos centrarnos en buscar la forma de confirmar o desmentir lo sucedido.
− Tienes razón.
− ¿Estás listo para ir a casa? – le pregunto su alfa.
Wei Ying asintió, pasando sus manos por la cintura de su alfa y abrazándose a su cuerpo.
Lan Wangji beso su frente antes de separarse y retomar el camino hacia la barca que los llevaría de nuevo a Gusu, lugar donde esperaba no hubiesen más problemas de los que ya tenían.
つづく/ Continuara...
¡Hola mis amados lectores!
Finalmente llegamos al final de la segunda parte, donde vimos mucho drama, llanto, sufrimiento y ganas de pegarme…Ok, esto último espero que no.
¿Qué les pareció el capítulo?
Debo decir que me costó mucho porque no estaba segura de sí plasmaba bien lo sucedido, el dolor de Jin Ling, la impotencia de Jiang Cheng y Wei Ying al no poder ayudarle.
¿Que pensaron respecto a la reacción de Jiang Cheng?
Digo, lo entiendo, su hermano le volvió a mentir.
¿Las acciones de Li Wang?
Por ahora la pulguita se está comportando y es un buen niño, esperemos que continúe así.
¿Lan Xichen el mediador?
Bueno, alguien debe ser el razonable ¿no creen?
¿Por qué Nie Huaisang le dijo eso a Wei Ying?
Debo añadir que el Sócrates no volverá a aparecer, o al menos eso tengo planeado hasta mucho después, incluso puede ser en los capítulos finales del fic… Pero lo que menciono es raro.
¿Extrañaron al Wangxian?
Sé que casi no salieron pero, recuerden que el capítulo estaba centrado en Jin Ling y Jiang Cheng, ya que fueron los más afectados.
¿Sobre Hada?
Sinceramente… Se me olvido jajaja
Así que tuve que ingeniármelas para incluirla y, no recuerdo si era macho o hembra, así que… Aquí es Hembra y tuvo cachorros, aunque al ser un perro espiritual… No sé si tenga hijos pero aquí los tuvo (¿) de todas formas no volver a salir… dentro de mucho tiempo jaja
Fuera de eso, espero realmente que les haya gustado.
Con esto se termina la segunda parte y confirmo, la siguiente es la fase final, la cual como mencione hace muchos capítulos atrás, se desarrollara mayormente en Gusu, veremos la conclusión de la caótica relación de los Juniors, confirmaremos si Jin Ling es como dice ese pergamino el baby Wangxian o no, confirmaremos si Li Wang es buen niño o da un giro muy grande, etc…
Adelanto, Qiren volverá pero, no puedo decir de qué forma ya que aún está en desarrollo su intervención por lo que al final puede que lo elimine, no sé.
Así mismo, hay un personaje que quiero meter pero no estoy segura de hacerlo ya que, no sé si sería conveniente por los sucesos de la novela… Pero veré si sale como quiero.
Con esto me despido, agradeciéndoles su paciencia y sigan esta caótica historia.
Los amo.
¡Bye,bye!
