Un one shot que tenía meses en el baúl de las ideas.
Les dejo mis comentarios al final. Enjoy it.
Creo que puede ser un poco adecuado por las fechas, que hay que pasar en
Familia
Es el Polo Sur, una de las partes más frías del mundo por definición, pero para mí es uno de los más cálidos donde jamás estaré.
Han pasado seis años largos y cortos al mismo tiempo, desde que Korra derrotó a Kuvira y estuvimos juntas al fin. Al mismo tiempo, y uno de los motivos por lo que los años se han hecho largos es porque también han sido seis años sin mi padre. La única familia que me quedaba y la única que conocí durante mucho tiempo. Él y yo contra el mundo.
Sé que cuento ahora no sólo con el aprecio y amistad de muchas personas, sino con verdadero y puro amor, de muchos distintos tipos de amor. Desde el que siento por mi amada y necia Avatar, el que me da de vuelta, el amor fraterno que Mako y Bolin siempre me han prodigado, incluso el de una familia grande como nunca experimenté al vivir toda la familia San en la mansión. Nunca he encontrado una razón por la que tendrían que haberse ido de casa.
Estamos en casa de los padres de Korra, o debería decir en el Palacio del Sur. ¿Eso vuelve a Korra de la realeza, siempre lo ha sido, dado que su padre era el verdadero heredero al trono? Nunca se lo he preguntado. Estoy divagando. Me encuentro trabajando en el pequeño apartamento que nos han cedido; un estudio, la alcoba, un baño y un cuarto de estar con cocina, este palacio tiene muchos así para las visitas de Estado y las distintas personas y familias que viven y trabajan aquí. A Korra le da mucha nostalgia a veces estar tanto tiempo lejos de sus padres, así que he pensado en abrir aquí una nueva sucursal, junto con Varrick, pues él es que tiene casi el monopolio de los Polos. Es más que nada para tener motivos y una presencia, comercialmente me convence más seguirme expandiendo en el Reino Tierra. Pero eso no es algo que Korra deba saber.
Así que ahora estamos en una larga visita de un mes en lo que trabajo para establecer la oficina, la planta, y un tratado comercial. Durante el día laboral a quien más veo es a Tonrak, pues me está ayudando personalmente con todo lo burocratico. Es tan reconfortante estar con él. Ahora puedo ver de donde Korra ha sacado la mayoría de sus gestos, su risa, su fuerza, y su carisma y talento para ganarse a la gente y sus colaboradores. Su padre cambia de un momento a otro de ser el poderoso Jefe del Sur a ser simplemente un hombre hablando con amigos, igual que Korra intercambia una gran dicción como Avatar y pasar a hacer bromas con Bolin al pobre de Mako.
Cuando dejamos de hablar de asuntos aburridos y el papeleo, Tonrak me acompaña con un té y nos ponemos la día, y me cuenta anécdotas de Korra. Así me he enterado del desastre que armó cuando conoció a Naga. Son tan inseparables y coordinan tanto, que nunca se me había ocurrido que hubo un momento en el que ni siquiera se conocían. Además era tan natural... Quizás tenía unas ideas muy raras de las Tribu Agua, Korra encajaba tanto con eso: fuerte, salvaje, con su capa de piel curtida, sus coletas y encima montada en un gran perro oso polar. Creo que mucha gente se sorprende mucho cuando llegan y encuentran de hecho una gran ciudad pasando el puerto. Sí, es toda de hielo (es increíble como material de construcción pero solo viable aquí) pero no son iglus y un montón de gente cazando y curtiendo. Sólo ahora me doy cuenta de que los perros oso polar no son una mascota usual ni siquiera en esta parte del mundo, se les teme y respeta por su tamaño e inteligencia para cazar en manada.
De vuelta en casa, Tonrak (me ha costado horrores referirme a él tan familiarmente, lo llamaba Jefe Tonrak) va a ocuparse de asuntos personales y yo puedo estar con Korra o con Senna, cocinando y hablando, solo nosotras tres o dos, porque a veces Korra va con su padre a intensas sesiones de ejercicio o a cazar o simplemente a pasear. Es tan tranquilo. Senna y Tonrak también tienen sus propias habitaciones en el Palacio, y es ahí donde solemos estar. Me alegra que nuestro apartamento y el de ellos estén lo suficientemente lejos para que no nos puedan escuchar por las noches... Korra es tan apasionada que no puedo contenerme. Mi hermosa Avatar me hace delirar con su pasión y ternura. Apenas han pasado dos semanas de nuestra visita y la rutina me encanta. Cenamos todos juntos y la verdad es que ya estoy aprendiendo bastante bien no solo a cocinar los platillos favoritos de Korra, sino también a apreciar mejor las sutilezas de la cocina local.
─ Sami, ¿cómo estuvo hoy tu día? ─
─ Bastante ocupado, tengo que contenerme para no quedarme dormida en medio de la junta con el concejo de mercaderes ─ Me estaba quitando la ropa para cambiarme y dormir, mientras Korra hacía ejercicios de respiración para calentarse. Sabía lo mucho que me molestaba el frío y últimamente usa la respiración de fuego para consentirme ─ ¿Qué tal el tuyo? ─
─ Estuve ayudando a construir unas casas nuevas para los damnificados que hubo con la última tormenta glaciar, y Varrick me habló por radiosato ─ Ahora ya se estaba quitando las botas ─ Quiere que mañana le ayude a revisar una de sus plataformas petroleras, parece que hay unos problemas con los ductos ─ Se quedo solo con sus bragas. Es divina ─ No te envidio todas esas juntas jaja, recuerdo cuando Raiko insistía en sus latosas reuniones ─
─ ¿Sabes? Creo que tengo que cambiar ese nombre, no es realmente una radio... Y creo que Varrick y yo deberíamos dejar de ponerle "Sato", "Varrick" y "Zhu Li" a los inventos ─ Me estaba poniendo una pijama completa, a diferencia de Korra y de los conjuntos pequeños que suelo ocupar. Un poco de tela calentita me sienta bastante bien aquí ─ Las juntas son una parte necesaria y aburrida de los negocios. He pensado en contratar a alguien que se encargue de eso para poder dedicarme a los inventos y la administración de la empresa... ¿No crees que sea un poco exagerado de su parte pedirle ayuda al Avatar por problemas con unos ductos? ¿Y cuántas casas construiste? ─
─ Oh, yo solo estaba poniendo los cimientos, haciendo hoyos y demás... El estado avatar ayuda mucho con eso, el maestro constructor me dijo que no había podido encontrar a buenos maestros tierra que lo ayudaran y la maquinaria es lenta porque hay que cuidar las capas inferiores de hielo y permahielo... Creo que avanzamos bastante. Sería genial que pudieras dedicarte solo a lo que te gusta, trabajas mucho, mi amor ─ Muero de felicidad cada vez que ella me dice cosas así. Cada día es un regalo junto a ella ─ Y bueno, estoy segura que Varrick no me habría llamado sino fuera importante... Quizás jaja ─ Se estiró en la cama mientras me esperaba con las mantas abiertas ─ A veces todavía puede exagerar, pero iré a echarle un vistazo. Y oye, a mí gusta "radiosato" y también las "Zhulisiones", es genial poder ver unas pelis en cualquier lugar, aunque sea en pequeño ─
─ Está bien, pero ten mucho cuidado, amor, no quieras sobrepasarte como la última vez... ─ De solo recordarlo me da un escalofrío ─ Espero que pronto todas esas personas puedan disfrutar de sus casas de nuevo. Creo que pensaré en ese nuevo puesto para cuando regresemos a casa, y el asunto de los nombres también. Estoy segura que Zhu Li no quiere escuchar su nombre cada tanto a diario ─ Korra y yo nos reímos mientras recordamos la cara de Zhu Li al saber como había nombrado su esposo su ultimo invento. Pantallas capaces de mostrar imágenes en movimiento de las pelis por ondas de radio con el espectro ampliado ─ ¿A qué hora te irás? ─ Me recosté al fin junto a ella y me envolvió con sus brazos después de acomodar las mantas.
─ Después de desayunar. Y no te preocupes, no volveré a subestimar una estampida otra vez. No quiero que te preocupes ─ Me besa dulcemente en la frente ─ Y de verdad muchas gracias por haber mandado todas esas casas temporales y el donativo, lo apreció mucho. Entonces, todavía podemos relajarnos unos días más aquí... Gracias por todo, Sami, se que lo haces para que pueda pasar más tiempo con mis padres ─ Me encanta acurrucarme en su pecho ─ Cualquier cosa que necesites, también te ayudaré, incluso si hay que ir a juntas aburridas ─
─ Aprecio muchísimo su sacrificio, mi honorable avatar ─ Ella se ríe y disfruto tanto de la risa como del movimiento de sus senos. Esto se puede calentar, pero sé que esta cansada ─ No me preocupo, Korra, si lo hiciera, siendo tu novia, ya me habrían salido canas ─ Es mentira, no puedo evitar hacerlo. A veces odio que sea el avatar y deba proteger el mundo, pero se ríe más ─ No me cuesta nada ayudar un poco, no lo agradezcas... Y no menciones lo de tus padres, yo también disfruto venir a verlos ─ Me estrecha una vez más entre sus fuertes brazos.
─ Pero si no lo digo solo por mí, Naga adora toda la nieve ─ Ahora me besa en los labios entre sonrisas. No puede haber momento más perfecto ─ Mañana me apresuraré para estar a tiempo, mi amor ─ Oh... eso.
─ No quiero que por querer hacer las cosas rápido, algo salga mal. No pienses en eso ─ Mañana es una fecha... complicada.
─ Todo saldrá bien y yo estaré junto a ti ─ Me da más besos suaves y gentiles ─ Dime, o prefieres que le diga a Varrick que lo hagamos pasado mañana ─
─ No, mañana está bien. Tienes que ir ─ Yo acaricio su rostro.
─ Está bien, Asami. Iré y regresaré para estar junto a ti ─
─ Descansa ya entonces, oh todapoderosa avatar ─ Vuelve a reirse y me volteo y ella me abraza y siento como aspira el olor de mi cabello y se acomoda.
─ Descanse también, oh hermosa y genial Señorita Sato ─
Por la mañana nos alistamos mientras platicamos más cosas que parecen sin sentido y vamos a desayunar con sus padres. Estoy usando ropas propias de la Tribu Agua, pero a la moda más contemporánea de Ciudad República. Amo los abrigos y la moda de invierno que se puede ocupar aquí todo el año.
─ Buenos días, niñas ¿quieren un poco de pan con mantequilla? ─
─ Buenos días, mamá, y yo me apunto para el pan ─
─ Buenos días, Senna, yo solo uno, por favor ─ Le digo mientras la ayudo con el té y Korra se sienta con su padre a la mesa, no sin antes poner las tazas y platos. Tonrak juega con Naga, que le intenta quitar una cuerda anudada de las manos.
─ Buenos días, chicas ¿qué planes tienen para hoy? ─
─ Tenemos hoy otra junta con los mercaderes, para terminar de firmar ─ Llevo el té a la mesa y un platón lleno de pan caliente con mantequilla y Senna trae otro con huevos de gallina artica y tocino de ballena lobo ─ Después... la tarde la tengo libre ─ Korra nota mi titubeo pero no dice nada. Me sonríe.
─ Está bien. De verdad espero que sea la última ─ Dice el padre de Korra mientras deja que Naga se lleve al fin el juguete y se empieza a servir de las fuentes en su plato. Todas lo imitamos.
─ Yo iré a ver una plataforma de Varrick y regresaré para pasar la tarde con Asami ─
─ Eso es genial. Casi no han tenido tiempo de estar juntas estos días... ¿No eran unas vacaciones de Ciudad República? ─ Senna siempre tan dulce.
─ Pues vaya que sí hemos descansado de la ciudad ─ Korra se ríe con ganas ─ Aquí hay muchas otras cosas que hacer ─
─ Korra tiene razón, es refrescante estar en otro lugar, pero el plan principal era poder abrir y gestionar esta nueva oficina ─
─ No deberías trabajar tanto, Asami, descansar también es necesario ─
─ Ojalá te escuche a ti, mamá, yo se lo digo todas las semanas pero parece que le dijera a Naga que deje de morder su pelota ─ Todos nos reímos con gusto mientras seguimos degustando este desayuno tan sencillo y delicioso. Se siente tan... normal. Todo fluye y es simple. Naga nos mira al escuchar su nombre con una cara de pregunta y más nos reímos.
El desayuno se termina y todos nos despedimos pues un día más debe comenzar y nos reclama. Creo que Senna va a ayudar con los damnificados que menciona Korra. No hay una gran amenaza en el mundo desde hace años, pero siempre hay problemas que requieren la atención del Avatar. Algún miembro de la familia real de alguna nación secuestrado, pequeños remanentes del Loto Rojo que el Loto Blanco sigue encontrando, un desastre natural que el avatar no puede parar ni prever, pero que con su presencia la gente se calma y siente esperanza y ella ayuda con su poder en todo lo que puede. Yo me dirijo junto a Tonrak a la cámara de mercaderes para acabar con los últimos ajustes del contrato para que al fin pueda empezar a producir y trabajar en estas tierras. Mi novia se va en el lomo del Naga hacia su destino.
─ Por fin, todo está listo ─ Tonrak se oye tan aliviado como yo. Apenas es mediodía y todo salió a pedir de boca.
─ Ahora solo queda afinar detalles internos ─ Acomodo los papeles dentro de mi bolso.
─ De verdad eres detallista, Asami ─ Sonrío un poco tímida.
─ Me gusta estar preparada y que todo este en orden ─
─ Mi hija tuvo mucha suerte de encontrarte, claro, y que no decidieras quedarte con Mako ─ Se ríe escandalosamente y yo me averguenzo un poco ─ Por cierto, ¿cómo está ese hombre, y su hermano? ─ Me alegra no tener que responder a lo primero, estoy segura que la afortunada soy yo de poder estar con Korra.
─ Ellos están muy bien. Mako ahora es el jefe del departamento de detectives de Ciudad Republica y Bolin trabaja con la presidente Zhu Li con programas de ayuda social ─
─ Me alegra que ellos también hayan encontrado su camino ─ Vamos caminando hasta mi satomovil, versión polo sur, aquí todos los vehículos deben de contar con llantas antiderrapantes. Mi próximo proyecto es desarrollar un material que pueda trabajar en cualquier terreno y no tener que depender de derivados del petroleo. La competencia con Varrick es amistosa... pero no deja de ser competencia ─ ¿Por fin tiene novia... ? ─
─ La verdad es que no hemos hablado de eso últimamente... Parece que sí, pero nada oficial ─ Es cierto, le preguntaré en cuanto lo vea.
Llegamos a casa y aunque es temprano, esperaba encontrar a Korra por aquí ya. Almuerzo con sus padres y me dirijo a nuestro apartamento, donde me entretengo con unos documentos y planos nuevos para matar el tiempo. Veo pasar el tiempo... Me estoy inquietando. Si fuera algo malo, ya nos habrían avisado, ¿verdad? Pero ella prometió que volvería pronto. Debí acompañarla. Seguramente habría podido ayudarla mejor que nadie. Estoy haciendo una llamarada de un chispazo. Pasa más el tiempo, no me decido... debería empezar ya. Ella entenderá. Preparo las velas, las flores y el incienso, traigo a la barra de la cocina el cuadro con la fotografía de mi madre que he traído desde Ciudad República.
Empiezo a orar por ella. Por mi padre. Porque se hayan encontrado y estén juntos. Hoy mi madre cumple 20 años de fallecida, y cada día la he extrañado. Cada uno. Y cada uno me ha hecho falta. Cada día quisiera contarle algo que ha pasado. Bueno o malo. Simplemente contárselo. Y abrazarla. Mamá, cómo me has hecho falta. Dejo que la añoranza me invada en oleadas y lloro en silencio. Una parte de mi agradece que Korra no esté. Mamá, estoy segura que Korra te habría encantado. ¿Verdad que es magnífica? Es valiente y cálida, tierna y dulce conmigo, es divertida y me recuerda que tengo que salir de la oficina, también es atolondrada pero eso solo nos trae más risas. ¿Mamá, verdad que la apruebas y estás feliz por mi? Mamá, te extraño tanto.
─ Asami... ¿Asami? ─ Oh, no, justo hoy Senna decide venir a visitarme. Estoy hecha un mar de lágrimas cuando volteo a verla. Un sollozo se me escapa ─ ¿Asami, querida, qué tienes? ¿Qué pasa? No te preocupes por Korra, me acaba de llamar y me pidió que te diga que lo siente mucho por retrasarse pero que ya viene para acá. Está bien ─ Otro sollozo se me escapa, porque también estaba preocupada por ella. El alivio y la añoranza, y puro dolor, se mezclan en mi interior en unos segundos y vuelvo a sollozar y a llorar con más ganas. Me dejo caer de rodillas, sobrepasada. ─ Asami, por favor, ¿qué pasa? ─ Ahora Senna se escucha muy preocupada. Oh, no. No era mi intención preocupar a estar mujer tan dulce conmigo. Se arrodilla junto a mí y me toma una mano, no está segura de qué hacer. Pues claro, si solo venía a avisarme que Korra está bien.
─ No... No.. Estoy bien.. Gra-gracias por avisarme... Es solo..solo ─ Un nuevo sollozo. Me toma ambas manos y las frota entre las de ella.
─ Por favor, querida, dime cómo te puedo ayudar ─ Parece que está a punto de llorar también ¿por qué? Solo necesitaba unos minutos a solas para recordar a mi madre.
─ Hoy...Mi.. madre... Mi mamá hoy... ─ Por Raava, no puedo hablar, los sollozos me destrozan la garganta al intentar contenerlos y es peor. Con la mano señalo la fotografía, donde aparezco yo con mi madre hace muchos años. Y Senna abre los ojos desmesuradamente.
─ Yo...Mi niña... No tenía idea de que era hoy... Tú y Korra nunca nos han dicho y yo no quería preguntar... Mi hija... ─ Supongo que se refiere a Korra pero no acaba la oración. Me abraza fuertemente y las lágrimas se detienen por el pasmo. Es un abrazo tan fuerte, firme, y al mismo tiempo lleno de compasión, de compresión, de calor y de amor. Un amor que no había sentido en años... dos décadas para ser precisos ─ Asami, hija... No tienes que estar sola hoy, aunque Korra no esté, nos tenías a nosotros ─ Se refería a mí. A mí me dice hija. Mamá... ¿no te molesta que la abrace como a ti, verdad?
Y de pronto tengo 6 años de nuevo, y estoy abrazando a mi madre. El llanto vuelve con nuevas fuerzas y ya no tiene ni caso que intente detener los sollozos. Senna me sostiene y yo me aferró a ella como si la vida me fuera en ello. Nunca he llorado así la muerte de mamá desde que era una niña. Termino llorando como nunca en su regazo y ella me abraza, me mece tiernamente, me dice palabras llenas de dulzura que no alcanzo a comprender, me acaricia el cabello.
─ ¿Amor... estás aquí? ¿Que te dijo Asami... quiere cenar con nosotros en lo que Korra...? ─ No puede ser... ¿Ahora Tonrak también? No tengo fuerzas para esto, me encojó más sobre el regazo de Senna para esconderme. Soy una mujer adulta que mantiene su propia compañía sin necesidad de un concejo directivo, con presencia en dos continentes, soy la novia del Avatar y parte del Equipo Avatar... Y estoy llorando en el regazo de la mamá de mi novia como si toda la esperanza del mundo se hubiera acabado. Y ahora mi suegro también está aquí. ─ ¿Qué paso? ¡¿Korra está bien... ?! ─ Por supuesto que verme llorar así podría significar lo peor para su hija.
─ Sssshhh... Korra está bien ─ Su esposa lo tranquiliza. Ya no estoy llorando tan fuerte pero los sollozos y las lágrimas no se quieren terminar. De pronto siento un nuevo par de brazos rodeándonos y el corpachón de Tonrak nos envuelve.
─ Asami, lo siento mucho, querida ─ También siento su calidez, su compasión y su amor, no vi ni escuche nada, pero Senna debe haberle hecho saber lo que pasa, tal vez para que no se preocupara más por Korra ─ Aquí estamos nosotros para ti, cariño ─ Su amor... El amor de un padre. Más sollozos, más lágrimas, es demasiado para mi. Es tan doloroso y vivificante sentir todo este amor de nuevo para mí, al mismo tiempo, en estos momentos. Y una partecita de mí está apenada. Que los padres de Korra me vieran así nunca estuvo en mis planes, y que ellos me consolaran mucho menos. Ahora tengo 20 años y veo cómo mi única familia muere ante mis ojos. Y también tengo 6 años y mi padre me está cargando y abrazando mientras intentó comprender que nunca más veré, ni hablaré ni abrazaré a mi mamá. ¡Mamá! ¡Papá!
Alguien acarició mi cabello y mi espalda hasta que me pude calmar, que no se cuánto tiempo fue. Estoy tan cansada. Por unos momentos no me queda nada que sentir. También estoy seca de lágrimas. Por fin me atrevo a levantarme y Senna y Tonrak tienen los ojos llorosos y de nuevo me vuelvo a apenar. Más lágrimas quieren salir pero ya fueron demasiadas y no puedo derramarlas. El incienso se ha consumido por completo.
─ Senna... Tonrak... ─ Un suspiro profundo me interrumpe ─ Yo... Estoy muy apenada, por favor, discúlpenme ─ Senna me vuelve a abrazar mientras siento sus lágrimas en mi mejilla.
─ Hija, no tienes que disculparte por nada. Sabemos que eres fuerte y reservada, por eso jamás preguntamos cuándo ni cómo... ─ Se separa de mí y ya no está llorando ─ Estamos aquí para ti siempre que lo necesites ─ No, por favor, va hacerme llorar de nuevo ─ Cuando quieras, Asami, hija... ─
─ Asami... Sabemos que has pasado por muchas cosas difíciles, y estamos orgullosos e impresionados de tu fuerza y tu temple para seguir sonriendo y lograr todo lo que logras. Nosotros siempre estaremos para ti ─ Me abracé a mi misma. Y ellos volvieron a abrazarme. No estaba lista para recibir todo este amor, el autentico amor de unos padres que no son los míos y el que no he recibido desde que ellos se fueron. Me sueltan y Senna se dirige a la cocinita.
─ Yo... No sé qué decir... Gracias ─ Suena tan poco, a comparación de lo que me han dado ─ Gracias ─
─ No tienes nada que agradecer... Te queremos ─ Tonrak se ve apenado también. Se incorpora y me ayuda a mí también.
─ Te preparé un té. Es una receta del mismísimo Iroh, que le enseñó a Katara ─ Escucho mientras prepara las cosas.
El Jefe Tonrak camina hasta la barra donde improvise mi altar y se detiene a analizarlo. Hay lilis de fuego, que mande a traer desde la Nación del Fuego y unos dulces amargos de Ciudad Republica que eran los favoritos de mi mamá, y míos. Hace una reverencia y un saludo de la Nación del Fuego. Mi madre nació allí y allí se conocieron ella y mi padre.
─ Señora Yasuko, le aseguró que su hija está en buenas manos con nosotros y mi hija. Puede estar tranquila ─ Lloro más al escuchar su nombre y las palabras dichas ─ Hizo un gran trabajo ─
Senna se pone a su lado y se inclina también, con más lágrimas en sus ojos, silenciosas.
─ Es una mujer maravillosa ─ Se limita a decir.
¿Por favor, puedo dejar de llorar ya? Creo que nunca lo he hecho tanto y con tanta fuerza. Mamá, te extraño tanto... pero no estoy sola.
Por fin, nos sentamos a la mesa, cada uno a un lado de mí, y el té está delicioso. Es fuerte y templado, ligeramente amargo. Los dulces sientan perfectamente con el. Poco a poco, la platica se vuelve ligera y fluida. Me encuentro platicando tantas cosas que tenía años que no hablaba con nadie, sobre mi madre y lo que hacíamos, lo que le gustaba, lo que hacíamos juntas. Pasan los minutos y otra taza de té sustituye a la primera. La añoranza ya no duele, es un sentimiento tranquilo, dulce y melancólico. Reímos al recordar mis últimas vacaciones en la Nación del Fuego y la primera vez que me caí de una bicicleta y el disgusto de mi mamá porque eché a perder su vestido preferido.
La puerta, que Tonrak dejara entreabierta, se abre intempestivamente.
─ ¡Asami! ¡Lo siento mucho, cariño...! No pude safarme antes, de verdad... lo siento ─ Korra nos ve a los tres y ya no sabe qué decir. ¿Tendré los ojos muy hinchados? Seguramente, siento la cara tres veces más grande. ─ ¿Mamá, papá? ─
─ No pasa nada, cariño, ¿quieres té del tío Iroh? ─
─ Me encantaría... ¿Asami...? ─
─ Todo está bien, amor... ¿por qué tardaste tanto? ─Me alegra tanto que no tuviera que verme como hace un rato.
─ El problema con los ductos resultaron ser unos piratas que estaban desviando el petroleo, y los ductos se rompieron... Me tarde más tratando de limpiar ese desastre que en capturar a los piratas ─ Korra se sentó en la última silla, frente a mí, mientras su mamá le traía el té ─ Papá, mañana tienes que enjuiciarlos y agregarles cargos por contaminación ambiental. Los espíritus no estaban nada contentos cuando se derramó el petroleo. Dijeron que no iban a ser tan pasivos si volvía a derramarse ─ Lucía cansada y todavía traía algunas manchas negras todavía ─ Te llame en cuanto pude, porque me alejé de la plataforma mientras limpiaba y los capturaba ─
─ Me alegró que todo haya salido bien al final ─
─ Sí, Korra. No te preocupes, mañana serán encerrados y ya veré qué hacer con todos los cargos ─
─ Mamá, éste té está delicioso ─ Korra vio el altar en la barra y me dirigió una mirada de pregunta pero no dijo nada.
─ Gracias, mi amor ─ Seguimos platicando todos de varias cosas un rato más, y cuando Tonrak y Senna se despidieron, Korra casi ni espero a que salieran para correr a abrazarme.
─ ¿Estás bien de verdad? No quería dejarte sola y esos estúpidos piratas hicieron explotar el ducto para intentar distraerme... ─ ¿Una explosión? ─ No, no, yo estoy bien, la explosión fue mar adentro y nosotros estábamos sobre la plataforma.
─ Ahora que estás aquí todo esta bien, Korra ─ La abrace tan fuerte como ella a mí. Todo un mundo de amor me envolvió de nuevo. ¿Cuánto amor hay para dar en esta familia?
─ Siempre regresaré a tus brazos, Asami ─ Me beso en los labios y nos fuimos a acostar, mientras me seguía platicando de su día, la pelea y todo. Tal vez mañana le platicaría... o después. Por hoy ya habían sido muchas lágrimas. Solo quería dormir en sus brazos de nuevo.
─ Te amo, Korra ─ Le dí un último beso mientras me acomodaba sobre su pecho para dormir. Ella me tenía bien abrazada, su piel dulcemente fresca y tibia al mismo tiempo después de haberse duchado.
─ Y yo a ti, te amo, mi amor ─ Me besó la cabeza ─ Descansa ─
Tuve una pérdida reciente y muchos sentimientos han salido con este escrito. La escritura es terapia para mí, y aquí comparto con ustedes un poco de mi sentir.
Ojalá no necesitaran tantos pañuelos como yo para la escena donde aparece Senna. No fue mi mamá la pérdida, pero algo parecido. Hablando de algo menos denso... No pensaba hacer su platica de antes de dormir tan larga, pero me hizo recordar las que yo misma llegue a tener alguna vez, y hablar de tantas cosas al mismo tiempo y no perder el hilo... Siento que quedo fluida a pesar de todo, espero no haberlos revuelto en las preguntas y respuestas. Esa parte me gusto mucho.
Por favor, cuidense, cuiden a su familia. Abracen a su familia y a todas esas personas que sean valiosas, porque en algún momento ya no podremos. Esa es la única certeza, nunca sabemos cuándo será la última vez. La última risa, el último abrazo, el último beso, la última visita.
Un abrazo, un beso y fuerza para todos aquellos que la necesiten en estos momentos.
Namaste.
