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Capitulo XXVII –

"Lo que hoy siente tu corazón, mañana lo entenderá tu cabeza".– Anónimo


Sobre la cama se encontraban varios objetos que Li Wang le había traído en su última visita a Gusu Lan.

Cartas de algunos discípulos que aun lo respetaban, dibujos hechos por los niños del orfanato y, que por palabras de Li, podía ver lo mucho que lo extrañaban así como algunos pergaminos con asuntos del clan Jin, estos últimos a pedido de Li Wang quien, aun no se acostumbraba del todo a manejar el clan y como favor, le ayudaba en sus tiempos libres a resolver pequeños asuntos sin que el consejo se enterara.

Quizás ya no era el líder pero, aun se preocupaba por el futuro del clan y los ayudaría en lo que estuviera en sus manos.

– Ese tonto – dijo refiriéndose a Li Wang – tiene que comenzar a manejar el clan él solo, no siempre estaré para ayudarle – aun cuando sabía que terminaría haciendo lo contrario.

Lentamente comenzó a guardar todo en el pequeño cofre que Lan Xichen le había regalado a modo de que pudiera guardar los objetos que considerara de valor personal.

Fue en ese instante que tomo el pequeño tocado que Li Wang le había dado como obsequio en su última visita, un hecho que aun a hoy en día, le hacía sonrojar.


Entonces… ¿Quieres mi ayuda?

Si – afirmo Li Wang – tienes más experiencia que yo y conoces a estas personas por lo que, te agradecería inmensamente tu ayuda para resolver sus problemas… Obviamente, no será gratis…Tengo permitido asistentes y, puedo pagarte por tu aportación.

Jin Ling seguido leyendo los pergaminos que Li había traído consigo desde Lanling, releyendo cada palabra escrita en los mismos. Los problemas que detallaban no eran de mucha dificultad pero, necesitaban ser analizados con cuidado para poder dar una solución satisfactoria.

Una vez termino de leer uno de los pergaminos, volvió a enrollarlo y lo dejo sobre el escritorio.

No hay necesidad de que me pagues.

– …

Sabes que ayudaría al clan Jin en lo que necesite, crecí en él, fui su líder y se los problemas que pueden ocasionar estos disturbios sino se solucionan pronto.

Jin Ling… – los ojos del alfa se ampliaron y lo siguieron una enorme sonrisa – ¡Muchas gracias! – dijo con emoción.

Aquello hizo que el omega se sonrojara al ver la emoción y la alegría en el rostro ajeno, sintiendo como su corazón brincaba por el hecho.

Pero… ¡Pero no creas que arreglare todo! – exclamo con vergüenza – ¡Solo te ayudare en cosas pequeñas, tu eres el nuevo líder así que tu encárgate!

Li Wang asintió sin dejar de sonreír.

¡Es cierto! – exclamo con sorpresa.

¿Qué pasa?

El alfa no contesto y solo comenzó a rebuscar dentro de la bolsa que llevaba consigo, hasta que finalmente encontró lo que buscaba.

Toma – extendiéndole el objeto que había encontrado.

¿Ha?

Es para ti – le aseguro.

– …

Jin Ling tomo el objeto con algo de curiosidad e intriga ya que, nunca espero que el alfa le daría algo como aquello. Una vez lo tuvo entre sus manos, lo observo con curiosidad, el objeto había resultado ser un pequeño tocado de color blanco con pequeños adornos de color ámbar, algo que le recordaba a su clan natal.

Es un presente, para que nunca olvides tu hogar.

El omega regreso a verlo y se sonrojo suavemente.

Yo… Gracias… – desviándole la mirada, mientras apretaba el objeto contra su pecho.

Li Wang solo asintió sin dejar de sonreír.


Una suave sonrisa apareció en el rostro de Jin Ling mientras observaba aquel hermoso tocado, acariciándolo con ternura antes de dejarlo dentro del cofre.

– Ese idiota… Cree que con esa hermosa sonrisa puede convencer a todo mundo – riendo suavemente – Sí tan solo Sizhui fuera así de amable y lindo quizás yo no … – ante aquel pensamiento amplio sus ojos y negó rápidamente con su cabeza – ¿Qué cosas estoy diciendo?

Cerrando de golpe el cofre y dejándolo sobre uno de los muebles.

Se acercó al espejo y arreglo aquello que sintió estaba fuera de lugar sobre su imagen y salió de la habitación, con dirección a la entrada de Gusu, donde los demás ya estaban esperando para su salida a Caiyi.


Caiyi era un lugar que le gustaba admirar cada que arribaba a Gusu. Le encantaba ver a las personas, los puestos y los pequeños restaurante llenos de comensales, de alguna forma le recordaba a su tierra natal, llena de gente, bullicio y buena comida.

Lentamente comenzó a caminar por las calles de aquel bullicioso lugar, siendo escoltado por los discípulos que el consejo termino enviando junto a él, argumentando que por muy líder de clan que fuera, debían protegerle ante cualquier eventualidad que pudiera ocurrir… aun cuando quiso replicar lo dejo estar, si de esa forma dejaban de vigilarlo tanto, se conformaría con que lo acompañaran.

Recorrieron el lugar durante cinco minutos, admirando los alrededores, cuando los ojos del alfa se posaron sobre una pequeña tienda de objetos que estaba lado de una concurrida tienda de flores. Una suave sonrisa apareció en su rostro cuando una fugaz idea paso por su mente.

– Adelántense – les ordenó a sus compañeros – comprare algunas cosas y los alcanzare más tarde.

– Pero líder… Los ancianos dijeron… – replico uno de ellos.

– ¿Acaso no fui claro? – pregunto observándole de reojo.

Los discípulos tragaron con algo de dificultad y asintieron con sus cabezas.

– Muy bien, adelántense.

Todos volvieron asentir, hicieron una reverencia y retomaron el camino a la montaña de Gusu Lan.

Por su parte, Li Wang se giró sobre sus talones y camino hacia el puesto que había captado su atención. Al llegar, pudo notar los objetos que vendían con mayor claridad, pulseras, tocados, cintas y otros adornos, eran los de mayor venta en el lugar algo que, de alguna forma, le hacía pensar en cierta persona y sonrió suavemente.

– ¿Buscas algo en particular?

La voz del dueño, un hombre mayor con cabellos plateados adornando su cabeza, se dejó escuchar antes de salir completamente del local y sonreírle al joven alfa.

– Pues… Estoy buscando un obsequio para alguien pero, aun no me decido sobre que debería comprar.

– ¿Es para algún familiar?

Li no responde, ya que hasta ese momento no está muy seguro en qué posición están ambos respecto a su relación actual.

– ¿O quizás se trata de su persona especial?

Ambos giraron sus cabezas hacia la dueña de aquella voz y se encontraron con una de las jóvenes que atendía la tienda de flores, quien soltó una ligera risa.

– ¡Maylin! – Exclamo su compañera – ¡No debes entrometerte en conversaciones ajenas!

– Akame tiene razón – apoyo la otra compañera.

La chica solo rodo los ojos sin dejar de reír.

– Lo siento joven maestro, mi hermana no conoce el significado de la palabra privacidad – se disculpó Akame, quien al parecer era la mayor de las tres.

Li solo negó con su cabeza.

– No se preocupe, su joven hermana tiene razón… Es para una persona especial pero, también puede considerarse como parte de mi familia – respondió, riendo de forma nerviosa.

– ¡Entonces si es para tu persona amada!

– ¡Maylin! – exclamaron sus hermanas.

– ¿Qué?, se nota que el joven maestro tiene dificultades para escoger un regalo de cortejo, ¿Qué mejor que una voz femenina para ayudarle?

Ambas hermanas suspiraron.

Li Wang soltó una leve risa mientras sus mejillas se tiñeron de carmín.

– No es un... No es nada de eso – aclaro – solo es un obsequio para un familiar pero, la joven dama tiene razón, quizás podrían ayudarme a escoger.

– ¿Y que ganaremos si te ayudamos?

– ¡Maylin! – exclamaron nuevamente sus hermanas, un tanto avergonzadas por la actitud de la misma.

Li solo siguió riendo.

– Sí me ayudan a escoger un objeto adecuado – pensando en que debía ofrecerles – Les comprare el ramo más grande que tengan, ¿Qué les parece?

La joven Maylin asintió con emoción mientras sus dos hermanas solo negaron con su cabeza.

Varios minutos después y tras observar muchas piezas dentro del inventario de la tienda del hombre mayor, Li Wang termino escogiendo una pequeña corona para el cabello, hecha de jade con zafiros incrustados en el centro y en la horquilla.

"Espero que le guste" pensó Li dándosela al dueño de la tienda para que la metiera dentro de un pequeño estuche y poder llevársela.

– Espero le guste a su personal especial – menciono Maylin.

– Yo también lo espero – caminando hacia el puesto de flores – tal como lo prometí, quiero el ramo más grande que tengan disponible.

– ¿Esta seguro joven maestro? – Pregunto Akame – no tiene por qué hacerlo, lo ayudamos con gusto.

– Cierto – apoyo la otra hermana.

Li negó con su cabeza.

– Un trato es un trato – les aseguro.

Akame sonrió y asintió.

Las jóvenes tardaron menos de diez minutos y una vez tuvieron el ramo listo, se lo entregaron.

– ¿Piensa regalárselo a esa persona? – pregunto Akame.

Li no responde de inmediato y observa con detenimiento el enorme ramo de flores que tiene entre sus manos, sonriendo suavemente mientras lo hacía.


La hora de ir a Caiyi finalmente había llegado.

Poco a poco fueron bajando los escalones hasta que llegaron al final de la montaña, donde Zizhen ya los esperaba.

El joven alfa se encontraba recargado en un árbol cercano, jugando con una pequeña e inusual caja, algo que llamo la atención de todos los recién llegados.

– Al parecer tu novio ya está esperándote – menciono Jin Ling con clara insinuación – y con un regalo, según parece.

– Él no es mi novio – respondió Jingyi con el ceño fruncido.

Jin Ling parpadeo con fingida sorpresa y respondió.

– Cierto, corrijo, tu futuro alfa.

Dicho esto y sin darle tiempo al omega para responder, paso de largo y continuo su camino hacia donde su amigo los esperaba. Mientras que Jingyi, por su parte, apretó sus manos con fuerza por la forma en como el otro insinuó aquello.

"¿Qué rayos le pasa?" pensó tratando de tranquilizarse "últimamente se mete demasiado conmigo, como si buscarme pelea fuera su pasatiempo"

– Jingyi, ¿estás bien?

La voz de Sizhui sobresalto al omega, quien se giró para encarar al alfa.

– Yo… Si… ¿acabas de llegar?

Sizhui asintió.

– Entonces… ¿No escuchaste nada?

El alfa enarco una ceja.

– ¿Me perdí de algo?

– No, nada – alzando sus manos, negando rápidamente con ellas – solo la pelea de siempre con la joven amante.

– …

– Tranquilo, no fue nada – volvió a asegurar – nos están esperando.

Sizhui lo contemplo unos segundos, no muy convencido de la respuesta pero, al ver que su compañero estaba bien, al menos por lo que podía percibir, lo dejo pasar. Retomando su camino hacia donde Zizhen y Jin Ling los esperaban.

"¿Por qué no quise decirle lo que sucedió con la joven amante?" pensó Jingyi mientras observaba a Sizhui caminar hacia los demás "¿Por qué no quiero que el piense que Zizhen y yo somos algo?, ¿Qué rayos me sucede?"

Negó rápidamente con su cabeza, tratando de alejar aquellos pensamientos y corrió al lugar donde estaban los demás.

– ¡Al fin llegan! – Exclamo Zizhen – ¿todo listo?

Sizhui asintió.

– Listo para comer todo lo que pueda en Caiyi – menciono Jingyi.

Jin Ling rodo los ojos.

– ¿Qué solo piensas en comer? – le pregunto con fastidio.

– Claro que no, pero tengo hambre – respondió con sinceridad.

Sizhui rio bajito.

– Pronto comeremos en Caiyi – les dijo a ambos, como tratando de apaciguar las cosas – ¿Nos vamos?

– Sí, solo… ¿Por qué no se adelanta? – pregunto Zizhen.

– ¿Ocurre algo? – le pregunto Sizhui.

– No solo que, hay algo que deseo discutir con Jingyi… A solas – menciono con una sonrisa.

Aquello tenso no solo a Sizhui sino, también a Jingyi, quien trago con fuerza ante la petición.

– Solo serán unos minutos, enseguida los alcanzaremos.

Sizhui regreso a ver a Jingyi quien solo le contuvo la mirada, sonrió suavemente y asintió.

– De acuerdo – dijo Sizhui con pesar – los estaremos esperando.

Zizhen asintió con una sonrisa.

Tanto Sizhui como Jin Ling emprendieron el camino hacia Caiyi, dejando solos a ambos jóvenes.

– Y… ¿Sobre qué deseabas hablar? – pregunto Jingyi con algo de nervios.

– Oh, cierto… – dijo sacando de entre sus ropas la cajita que le habían visto minutos atrás – es para ti – extendiéndosela.

– ¿He?

– Es un regalo, pensé en ti cuando lo vi el modelo y… Bueno, espero lo uses.

Jingyi observo la caja con detenimiento, tomándola con algo de cuidado un segundo después.

– No debiste… Yo… – tragando con fuerza mientras abría la pequeña cajita, asombrándose por su contenido – esto… Esto es…

Dentro de la misma se encontraba una hermosa pulsera de color rojo, hecha de hilo cocido y piezas de jade, un objeto que definitivamente no era barato y mucho menos de acceso público. Él no era una persona aficionada a la joyería ya que, siempre pensó que eran objetos demasiado banales y que carecían de sentido pero, conocía del tema y aquella pulsera no era algo que se vendía a todo público, solo eran hechas por pedido y su valor era demasiado alto como para que alguien común pudiera hacerse con una.

Por lo que, sin duda alguna el regalo no era tan simple como Zizhen quería hacerlo ver. Era bien sabido que los alfas siempre solían hacer regalos a los omegas que son de su interés y que la pulsera llevara piezas de jade con colores del clan Ouyang… Definitivamente esa pulsera era un regalo de cortejo.

Algo que sin duda lo puso más nervioso de lo que ya estaba.

– Yo… Gracias – dijo tratando de sonreír.

– ¿Puedo ponértela?

– Yo… Yo… Yo creo que no sería conveniente.

– ¿Por qué?

– Pues… – buscando una excusa para no ponérsela – ya sabes lo descuidado que suelo ser a veces y, probablemente terminaría perdiéndola… Quizás más tardes la use, ya si la pierdo dentro del clan… No corro el riesgo de perderla para siempre.

Zizhen coloco un gesto lleno de desilusión en su rostro pero, asintió a las palabras del omega ya que, conocía al omega y en algunas ocasiones había sido testigo de la forma tan descuidada que tenia de ser.

Ambos continuaron conversando un poco más entre ellos, sin percatarse de la mirada de sus dos amigos, quienes solo mantuvieron su distancia pero sin llegar a escuchar la conversación como tal.

Aunque, no era necesario escuchar lo dicho para saber que sucedía y la forma tan tensa en la que se encontraba Sizhui, le demostró a Jin Ling lo afectado que estaba por la situación… Algo que no le agrado en absoluto.

– Hacen una buena pareja, ¿no crees? – pregunto Jin Ling.

– …

– Zizhen es un alfa muy amable y de buena familia – continuo hablando, aun cuando sabía que aquello estaba lastimando al alfa – sin duda, es el único alfa que podría mantener controlado a un omega tan desvergonzado como lo es Lan Jingyi.

Tras decir aquello comenzó a percibir el cambio en el aroma de Sizhui, el cual ya no solo delataba la tensión que estaba sintiendo sino, la frustración y la impotencia que lo recorrían.

Jin Ling frunció el ceño y apretó sus manos con fuerza.

"¿Aun no lo entiendes?" pensó "Ese omega no te conviene y no te corresponde, la prueba clara está en que no niega la petición de cortejo por parte de Zizhen… ¿Acaso no puedes regresar la mirada y ver que tu destinado está aquí?"

Al ver que el alfa no reacciona a sus palabras, decidió seguir presionándolo pero, no conto con que Sizhui lo regresara a ver fijamente y su aroma cambiara totalmente, dejando de lado los malos sentimientos que lo estaban recorriendo, para dejar pasó a uno lleno de tristeza y dolor.

– Jin Ling – lo llamo, haciendo que el omega se tensara un poco por aquella voz – Para ti… ¿Qué es el amor exactamente?

El omega hizo un gesto de confusión ante la extraña pregunta y respondió.

– ¿Por qué me preguntas eso?

– Solo respóndeme, ¿Qué es el amor?, ¿Qué crees que significa esa persona amada para alguien?

– …

– Dijiste… Que esperabas que Zizhen controlara a Jingyi.

– Obviamente… ¿Acaso olvidas su forma de ser? – cruzándose de brazos – todo mundo sabe que es un desvergonzado, se olvida de la etiqueta, no mide sus palabras y, para ser un Lan deja mucho que desear. Definitivamente Zizhen tiene mucho trabajo que hacer con él, si desea que un día sea el omega que liderara con él al clan Ouyang, tendrá que controlarlo y mantener a raya esa forma de ser.

Sizhui sonrió suavemente y baja la cabeza.

– ¿Para ti eso es el amor?

– …

– ¿Mantener controlado a alguien?, ¿tratar de cambiarlo?

– …

– Nadie tiene el derecho de controlar la vida ni la forma de ser de alguien más. Cuando amas a alguien, amas todo lo que esa persona es, incluso sus malos hábitos o su carácter despreocupado – recordando fugazmente a sus padres adoptivos – Es cierto que puedes ayudarle a mejorar como persona pero nunca puedes imponerle tus deseos o preceptos, ya que eso solo le traería dolor y desgracia – le aseguro alzando la cabeza y encarando al omega – El amor es aceptación mutua y el deseo de querer construir una vida juntos sin importar los obstáculos que puedan interponerse en el camino – soltando un largo suspiro – no el deseo egoísta de uno.

Jin Ling no pudo emitir palabra alguna ya que, nunca espero que Sizhui reaccionara de aquella forma respecto a la situación de Zizhen y Jingyi, mucho menos a todas las palabras que le había dicho.

Un silencio incomodo cayó sobre ambos mientras contenían la mirada del otro, siendo Sizhui quien rompería el contacto visual cuando la voz del otro alfa los llamo.

– ¿Esperaron mucho? – Pregunto Zizhen – ¿Sucedió algo? – pregunto de nuevo al percatarse de la extraña tensión entre ambos.

Jin Ling no respondió y solo desvió la mirada.

– No – respondió finalmente Sizhui, respirando hondo para recuperar la compostura – ¿terminaron de hablar?

Zizhen se les quedo viendo no muy convencido de la respuesta pero, negó con su cabeza y sonrío.

– Sí, ya quedo todo arreglado, ¿nos vamos?

Todos asintieron y emprendieron el viaje a Caiyi, olvidándose por ese momento de la situación antes suscitada.


– Veo que Caiyi no ha cambiado nada desde mi última visita – menciono Zizhen una vez cruzaron la entrada del pequeño pueblo.

– ¿Qué podría cambiar? – Pregunto Jingyi – este lugar sigue igual que siempre.

– Bueno, el maestro Wei esta embarazado – respondió – eso si es un enorme cambio.

Jingyi resoplo al escuchar el nombre del omega del segundo jade.

– No cambio tanto, solo se volvió más desvergonzado, voluminoso y dramático – rodo los ojos mientras recordaba alguna de sus recientes escenas por culpa de una taza de chocolate.

Sizhui rio por lo bajo por el comentario.

– Es mejor que padre no escuche eso o te volverá a castigar – recalco Sizhui con algo de diversión en su voz.

– ¿Castigar? – pregunto Zizhen al no comprender lo dicho por el otro alfa.

Jingyi rodo los ojos.

– El maestro Wei dramatiza mucho las cosas – contesto sin ánimos – Hanguang–Jun al ser su alfa le complace lo que quiere y si haces que llore por cualquier detalle que no se le concedió… – soltando un largo suspiro – ya perdí la cuenta de las veces que copie las reglas por culpa de ello.

Zizhen le dedico una mirada comprensiva y hablo.

– Los omegas tienden a ser algo exigentes durante la gestación del cachorro o, al menos eso he notado en los omegas de mi clan.

Un escalofrío recorrió la columna de Jingyi al escuchar aquella declaración y trago con fuerza al pensar en ello.

Los tres continuaron hablando un poco, cambiando el tema de conversación, sobre todo cuando Jingyi comenzó a sentirse un tanto incomodo respecto al mismo. Sin percatarse que Jin Ling se había quedado algunos metros atrás de ellos.

"¿Por qué no puedo dejar de pensar en esas palabras?" pensó el omega mientras detenía sus pasos y observaba a sus compañeros alejarse poco a poco.

Las palabras de Sizhui flotaban en su cabeza, llenándole de sentimientos un tanto incomodos, sacándolo de su balance y haciendo que se replanteara sus propios sentimientos.

"No entiendo, ¿Por qué sus palabras me descolocaron de esta forma?" Cruzándose de brazos mientras seguía dándole vueltas a esas últimas palabras "Aceptación… Un futuro juntos…"

Sin proponérselo la imagen del segundo jade y su omega apareció en su mente. Recordaba la forma en como ambos se movían en perfecta sincronía, en como sus personalidades aunque diferentes, se complementaban entre ellas, la luz que irradiaban sus ojos cuando se posaban sobre la figura del otro y el agradable aroma que se formaba cuando estaban juntos, transmitiendo esa paz y calor en cualquier lugar que se encontraban.

"¿Se supone que el amor es así?" se preguntó nuevamente "¿aceptar al otro y no obligarlo a nada?" bajando la mirada ante esa pregunta "¿eso significa que yo no…?" Amplio rápidamente sus ojos ante la breve insinuación y negó con su cabeza "No, no es así, mis sentimientos son tan validos como los de cualquier persona… Aunque no se asemejen a los que tienen ese par… No son diferentes"

Respiro profundamente y aclaro sus pensamientos.

No tenía tiempo ni ganas de pensar en ello, él estaba seguro de lo que sentía por su destinado y unas cuantas palabras como esas no le quitarían valor a esos sentimientos.

Una vez se tranquilizo tuvo la intención de retomar su camino al restaurante pero, antes de que pudiera dar un paso, una figura conocida capto su atención. Camino un poco para cerciorarse de la persona, ampliando sus ojos cuando confirmo de quien se trataba.

Li Wang se encontraba hablando alegremente con unas hermosas jovencitas frente a un local de flores. Entre sus manos llevaba un enorme ramo de flores – seguramente comprado en ese sitio– y sus labios se movían mientras hablaba, haciendo que las jovencitas rieran suavemente por lo que sea que les estaba diciendo.

En eso, se sorprendió al ver como el alfa volvió a hablar y las jovencitas parpadearon de forma inocente, llevándose sus manos a su pecho en señal de sorpresa. Lentamente comenzó a tomar las flores del ramo que llevaba consigo y las repartió entras las tres jóvenes, haciéndoles sonrojar suavemente y recibiendo una sonrisa de su parte.

Al ver aquella escena, lentamente la sorpresa inicial por verlo en Caiyi se convirtió en un sentimiento de enojo y furia inexplicables. No entendía que le pasaba pero, ver a aquel alfa regalándoles flores y sonriéndoles como idiota lo estaba molestando.

Li Wang era actualmente el líder del clan Jin, ¿acaso no pensaba en su imagen?, ¿en que pensaran los demás si lo vieran coqueteando con las jovencitas sin intenciones honestas?

El omega apretó sus manos con fuerza y su mandíbula se tensó.

"Tenía que parecerse a nuestro abuelo*" pensó Jin Ling, sin percatarse que sus feromonas estaban inundando el lugar.

Solo pudo darse cuenta de ello cuando el joven alfa dejo de sonreír, comenzando a olfatear el ambiente, hasta que se giró sobre sus talones y sus miradas finalmente se encontraron.

– ¿Jin Ling? – pregunto Li Wang, levando su voz para que el omega lo escuchara.

El omega al saberse descubierto, solo pudo dar media vuelta para alejarse del lugar lo más rápido que pudiera.

– ¡Hey! – lo llamo el alfa.

Li Wang se despidió de las tres jóvenes, no sin antes volver a agradecer su ayuda, ellas solo asintieron y le sonrieron, antes de que saliera corriendo tras la figura del omega.

– ¡Jin Ling! – Le grito unos metros atrás – ¡Oye, detente!

– …

– ¡Oye!

– …

– ¡A–Ling!

El omega cansado de los gritos se detuvo, momento que el alfa aprovecho para alcanzarlo, colocándose frente al primero y sonriéndole suavemente.

Jin Ling solo se cruzó de brazos cuando el alfa se colocó frente a él.

– ¿Qué haces en Caiyi? – le pregunto sin dejar de sonreír – no esperaba verte aquí.

– Lo mismo debería decir – indico con molestia – no sabía que tenías "amigas" tan cercanas en este lugar – indicando la palabra con un tono muy insinuante.

El alfa parpadeo por la obvia insinuación y enarco una ceja.

– Ellas no son mis amigas, apenas las conocí hoy.

Aquello hizo que el omega frunciera el ceño.

– Oh, ¿entonces tienes la costumbre de regalarles flores a cuanta mujer conoces por el camino?

Li Wang abrió la boca pero de ella no salió sonido alguno, sintiéndose un poco consternado por el mal humor del omega y lo que este estaba insinuando con aquellas palabras.

– Espera… ¿Estas molesto por eso? – soltando una pequeña risa por la situación.

El omega no respondió.

– ¿No me digas que estas celoso? – pregunto con algo de diversión.

El rostro del omega enrojeció por la vergüenza y respondió.

– ¡¿Quién carajos esta celoso?! – Le reclamo – Solo me molesta que no te fijes en lo que haces, ¿acaso olvidas que eres el líder del clan Jin? ¿No piensas en tu imagen? – Pregunto con las mejillas teñidas de rojo – pensaran que eres un mujeriego como nuestro abuelo.

El alfa solo pudo reír por las palabras del omega.

– ¡¿De qué te ríes?!

– Lo siento – dejando de reír – no soy un mujeriego – le aseguro – así que no te preocupes por mi imagen, sigue igual de pura como cuando me conociste.

– Tu…

– Pero para tu tranquilidad… Yo solo les devolvía un favor que me hicieron, nada más.

Jin Ling frunció el ceño.

– ¿Qué favor pudieron hacerte como para que les regales flores?

– Estaba buscando algo y ellas ofrecieron su amable ayuda para que pudiera conseguirlo. Ellas trabajan en la pequeña tienda de flores que estaba a lado de donde me encontraba – señalando el local – como agradecimiento les compre el ramo más grande que tenían y, como no tenía a quien dárselo, se las termine dando a ellas – encogiéndose de hombros.

– ¿Compraste un ramo de flores para terminar dándoselos? – Pregunto con confusión – no tiene sentido alguno.

– Pensé en recompensarles con algo de dinero pero, creí que lo mejor era comprarles algo de su tienda – volvió a asegurar – simplemente regrese el gesto que tuvieron conmigo, se las regale en vez de tirar las flores donde sea.

Ante tal declaración, el rostro de Jin Ling se tornó aún más rojo por la vergüenza y el enorme malentendido que había causado por no saber todos los detalles de la escena que presencio.

– Aun así… Eso no explica el por qué estás en Caiyi – menciono cambiando bruscamente el tema de conversación.

Li Wang solo sonrió al ver como el omega cambio el tema por la obvia vergüenza pero, solo negó con su cabeza y decidió seguirle la corriente.

– Hay algunas cosas que debo hablar con Xichen, es por ello de mi presencia.

– ¿Se trata de los ataques durante las cacerías nocturnas?

El alfa enarco una ceja pero decidió no preguntar el como Jin Ling conocía del tema.

– Así es, últimamente han ocurrido extraños ataques durante las cacerías que el clan Jin ha organizado – comenzó a explicar – no sabemos que o quien los está provocando, es por eso que decidí hablarlo con el líder del clan Lan, quizás él pueda ayudarme.

– ¿Sospechas de algo o alguien?

– Pues… Tengo ciertas sospechas pero, no puedo decir nada hasta estar seguro.

– ¿Por qué?

– Porque de hacerlo, podría meterme en problemas con el patriarca Yiling.

Jin Ling frunció el ceño y pregunto.

– ¿Qué significa eso?

El alfa duda en responder pero, gracias a que la voz de Zizhen los interrumpió, no tuvo que hacerlo.

– Con que aquí estabas – menciono Zizhen, llegando a lado de ambos junto con Sizhui y Jingyi – te estábamos buscando – dirigiéndose a Jin Ling – Oh, no esperaba verle en este lugar – enfocando al joven alfa y haciendo una pequeña reverencia – Líder Jin.

– No hay necesidad de tanta formalidad – le respondió Li – puedes llamarme por mi nombre después de todo, tenemos casi la misma edad.

– Pero eres un líder de secta y mi padre…

– Respeto la opinión del líder del clan Ouyang pero, prefiero que mis amigos me llamen por mi nombre.

– Mmm… De acuerdo – sonrió Zizhen – ¿y qué haces en Caiyi?

– Antes de eso – intervino Jin Ling – ¿se conocen? – señalándolos a ambos.

Ambos asintieron.

– Nos hemos visto en algunas reuniones entre clanes – aseguro Li – la última vez que nos vimos, fue justamente en la reunión que se llevó a cabo con el cultivador en jefe.

– Últimamente mi padre me obliga a ir a esas aburridas reuniones – apoyo Zizhen – no entiendo el por qué, de todas formas no me deja hablar ni opinar en las mismas.

– Es común que los líderes de clan lleven a sus hijos a las conferencias una vez cumplen cierta edad, de esa forma obtienen experiencia, comienzan a relacionarse con los demás líderes y sus herederos, con el único fin de fortalecer alianzas, ganar importantes amistades para el futuro y con ello, ayudar al fortalecimiento del clan mismo – explico Sizhui al ver la confusión en el rostro de su amigo.

– El joven maestro Lan tiene razón, comúnmente ese es el caso – apoyo Li.

– ¿Y cómo se supone que haga todo eso si mi padre no me deja relacionarme con nadie? – haciendo una divertida mueca – en eso tú tienes mejor suerte que yo – dirigiendo su vista hacia el rostro de Sizhui.

– ¿Por qué lo dices? – pregunto al no comprender a que se refería el otro alfa.

– ¿Acaso no es obvio?, tanto Zewu–Jun como Hanguang–Jun te tienen en alta estima y confían lo suficiente como para dejarte dirigir el clan mientras ambos están lejos en dichas conferencias. Algo que mi padre no hace conmigo.

– Bueno, en mi caso es porque soy el discípulo principal y es normal que tenga ciertas responsabilidades cuando ambos no están, sobre todo cuando por el momento no existe heredero alguno que tome dicho puesto – explico Sizhui.

– ¿No eres el heredero del clan Lan? – pregunto con confusión.

– No lo soy, ¿Por qué piensas de esa forma?

– Bueno, los motivos son los que antes plantee y por qué, eres el hijo mayor de Hanguang–Jun y, hasta donde tengo entendido, es el único jade que tiene un hijo por lo que… Solo lo supuse – aseguro – además no soy el único que lo piensa, muchos cultivadores, incluyendo a líderes de clan, rumoran que pronto harán el anuncio de forma oficial – encogiéndose de hombros.

– Me temo que debo negar dichos rumores – agachando la cabeza y dibujando una triste sonrisa – además, no me considero digno de tomar ese puesto. Es cierto que soy el hijo adoptivo de Hanguang–Jun y mi nombre figura en el libro de la familia Lan pero, no llevo su sangre por ende, no tengo derecho alguno al puesto de líder del clan en todo caso… Ese lugar seria de… – observando de reojo a Jin Ling por unos instantes y desviando la mirada un segundo después.

Al notar la obvia incomodidad de Sizhui sobre dicho tema, su mejor amigo intervino para aligerar el ambiente.

– Sí realmente Sizhui tuviera ese puesto, ¿no crees que Zewu–Jun lo llevaría con él a dichas reuniones? – pregunto cruzándose de brazos.

Zizhen abrió la boca pero la cerro un segundo después al no poder encontrar respuesta a dicha pregunta.

El omega soltó un suspiro al ver el silencio de todos.

– En vez de pensar en esas cosas tan aburridas, deberíamos irnos – dijo a modo de reclamo – no se ustedes pero yo si tengo hambre, ¿o ya olvidaron la verdadera razón del porque venimos a Caiyi?

Todos se regresan a ver entre ellos.

Jingyi puso los ojos en blanco al ver como todos se habían metido tan de lleno en la conversación que habían olvidado por completo el motivo por el cual estaban ahí en primer lugar.

– ¿Iban a comer? – pregunto Li un tanto divertido por la situación.

– Si – respondió Zizhen – ¿nos acompañas?

– Sí no les incomoda mi presencia, sería un honor acompañarlos.

– ¿No se suponía que tenías una reunión con Zewu–Jun? – agrego Jin Ling.

– Estoy seguro que Zewu–Jun comprenderá la situación y nuestra reunión puede aplazarse un par de horas más.

Jin Ling solo rodo los ojos y comenzó a caminar con dirección al restaurante, siendo seguido por Zizhen y Li Wang, quienes continuaron conversando entre ellos.

Por su parte Jingyi y Sizhui se quedaron unos momentos más en aquel lugar.

– Gracias por la ayuda – dijo Sizhui con una enorme sonrisa en su rostro – siempre sabes cuándo la necesito.

Jingyi se sonrojo ligeramente y solo pudo sonreírle suavemente, antes de que ambos retomaran su camino detrás de sus compañeros.

Ninguno se percató de como Zizhen los regreso a ver de reojo y un gesto algo serio apareció en su rostro.


Observaba su reflejo mientras cepillaba su largo cabello.

Quedarse en Gusu nunca fue su intención, solo había planeado hablar con su hermano y, si llegaban a un mutuo acuerdo, regresaría a Yummeng para por fin acabar con todos los pendientes que tenía pero, nunca conto con la insistencia de su pareja para quedarse al menos ese día, el cual se convirtieron en dos… Por lo que había decidido partir al día siguiente aunque Xichen lo tratara de persuadir.

Estaba terminando de cepillar su cabello cuando el primer jade ingreso a la habitación, con una bandeja con dulces y dos tazas de té.

– ¿Cómo está el viejo maestro? – pregunto Jiang Cheng – ¿intransigente como siempre?

El primer jade sonrió, dejando la bandeja en la pequeña mesa del centro y sentándose un segundo después.

– Su presencia sigue imponiendo como siempre – aseguro – pero… he notado sutiles cambios en él.

– ¿Es así? – Levantándose de su lugar para caminar hacia su pareja y sentarse a su lado – ¿sigue odiando al idiota de mi hermano?

– No estoy seguro si dicho odio siga existiendo – menciono tomando un sorbo de su taza de té – pero, estoy consciente que estos meses en reclusión, le han ayudado a reflexionar sobre sus actos y, ha sido más accesible que tiempo atrás.

Jiang Cheng solo tarareo en señal de aceptación y tomo su te.

– Incluso me atrevería a decir que tiene intención de cambiar la visión que tiene del joven Wei.

– …

– Es cierto que se equivocó al llevar el odio y rencor que le tenía cansen sanren al joven Wei pero, creo que este tiempo en confinamiento le ayudaron a comprender su error y que el hijo de la mujer cuyo odio consumió su vida, no tenía la culpa de nada.

– ¿Cómo puedes asegurarlo?, incluso podría seguir odiándolo y no por ser el hijo de Cansen Sanren.

Lan Xichen sonrió.

– Constantemente pregunta por él, por el estado del cachorro y si sigue las instrucciones de la sanadora al pie de la letra.

– Creo que eso es obvio – rodando los ojos – lleva en su vientre un pequeño maestro Lan por no decir que se trata de su sobrino nieto, es obvio que se preocupe por su bienestar.

– Es cierto que el cachorro que está gestando es un Lan y deben cuidar de su bienestar pero, creo que mi tío está tratando de cambiar – aseguro nuevamente – ahora pregunta constantemente por el joven Wei, si no ha tenido algún problema, incluso…

Jiang Cheng enarco una ceja ante el repentino silencio de su pareja.

– ¿Incluso…?

– Incluso pidió tomar él te con Wangji.

– …

– Nuestro tío se equivocó y probablemente las heridas que provoco nunca sanen del todo pero, creo firmemente que pueden reconciliarse y tener un mejor futuro – explico tomando la mano del omega, como si buscara algo de fuerza mientras hablaba – uno donde la familia sea más importante que el pasado.

Jiang Cheng bajo la mirada y observo su reflejo en él te, viéndose incapaz de responder a las palabras del alfa, sobre todo cuando de todas las personas era quien menos podía juzgar cuando se trataba de rencores pasados.

Solo atino a devolver el gesto y apretar la mano del alfa con la suya.

– Si el viejo Lan quiere cambiar y volver con su familia – finalmente hablo – se deberá esforzar y mucho, porque convivir con Wei Wuxian diariamente, no es fácil – riendo suavemente.

El primer jade correspondió el gesto, soltando una ligera risa.

– Pero cambiando de tema, ¿ya regreso Jin Ling? – pregunto soltando la mano del alfa para tomar uno de los dulces – escuche que salió a cenar a Caiyi, en compañía de Lan Sizhui y otros jóvenes.

– Lo hizo – respondió Xichen – el toque de queda está por llegar, así que ya deben estar por volver.

El omega no respondió y solo se quedó observando el dulce que sostenía con una de sus manos.

– A–Cheng, ¿Qué te inquieta?

– ¿Por qué preguntas? – metiendo el dulce en su boca.

– Te noto algo inquiero y tu aroma me lo está confirmando.

Jiang Cheng trago el dulce y maldijo mentalmente, por lo poco que podía controlarse cuando estaba a lado del alfa.

– ¿Tiene algo que ver con Jin Ling?

– Algo así.

– …

– Puede que sean imaginaciones mías pero, siento que algo no anda bien con él – dijo finalmente – y que no tiene nada que ver con lo que le sucede con Wei Wuxian – aclaro rápidamente.

– ¿Por qué crees que es así? – volvió a preguntar.

– No se trata de algo grave si eso estás pensando o, al menos no es algo que necesite que intervenga – explico apoyándose sobre la pequeña mesa – pero, siento que algo le pasa, lo noto ansioso, como si hubiese descubierto algo y trata de arreglarlo por su cuenta… Lo cual me hace sentir desplazado.

Xichen le dedico una mirada comprensiva y acaricio la espalda del omega con su mano.

– Jin Ling ya no es aquel niño que necesitaba tu ayuda cada vez que algo ocurría – indico Xichen – habrá cosas que el querrá solucionar por su cuenta y, si no te ha pedido ayuda, es porque no lo ve necesario o siente que no es algo grave.

Jiang Cheng solo resoplo.

– Oh, posiblemente encontró a su destinado y quiere conocerlo por su cuenta.

Aquellas palabras sobresaltaron al omega, quien lo regreso a ver con los ojos muy abiertos y su aroma a lotos algo irritado por la insinuación.

– ¿Realmente crees que lo encontró?

– Es una… Posibilidad – encogiéndose de hombros y tomando los últimos vestigios de su te.

El omega desvió la mirada y un gesto serio se colocó en su rostro.

– ¿De quién se tratara?

Lan Xichen enarco una ceja y rio por lo bajo.

– A– Cheng, solo es una posibilidad, no podemos afirmar que lo haya encontrado por el comportamiento que has notado.

– Aun así – levantando un poco el roño de su voz – debo asegurarme que dicho alfa sea alguien digno de mi sobrino – cruzándose de brazos – no puedo permitir que cualquier tipejo quiera meterse con él y aprovecharse de su posición… Por muy destinado que sea, si no es alguien con buen estatus no permitiré tal unión.

– No deberías preocuparte por ello – comento con algo de diversión en su voz – seguramente el alfa destinado de Jin Ling será alguien de buena familia – tratando de calmar un poco al omega – además, cualquier alfa, aun cuando no sea su destinado, será feliz de estar con él.

El omega regreso a verlo.

– ¿Tienes a alguien en mente? – entrecerrando sus ojos.

– En caso de que la razón de su comportamiento sea el hallazgo de su alfa destino, podría tratarse de alguno de su misma generación. Podría ser Ouyang Zizhen o incluso… el propio Sizhui – desviando la mirada al decir aquel nombre y tomando uno de los dulces, para meterlo en su boca.

– En eso tienes razón – apoyando las palabras de su pareja – no importa quien resulte ser su destinado, si se atreven a lastimar y romperle el corazón… Estoy seguro que Zidian estará gustoso de golpearle las espaldas y hacerlos sangrar hasta dejarlos inmóviles por una larga temporada.

Lan Xichen comenzó a toser de forma inesperada, haciendo que el omega le entregara su propia taza de té aun sin terminar para que la bebería.

– ¿Estas bien?

El primer jade asintió.

– Si, solo no trague de forma adecuada el dulce.

–…

– Pero, retomando el tema… Creo que no deberías preocuparte tanto, si Jin Ling necesita ayuda, estoy seguro que te buscara.

– Sí tú lo dices.

Lan Xichen sonrió y se levantando de su asiento, extendiéndole su mano para ayudarlo a hacerlo mismo.

– Ya es tarde y mañana partirás al amanecer – sonriéndole suavemente – es mejor irnos a dormir.

Su pareja solo asintió.


Después de pasar un rato agradable en Caiyi y disfrutando la comida de aquel restaurante. Todos decidieron emprender el viaje de regreso a Gusu Lan y, para su suerte, lo hicieron con tiempo de sobra antes de que el toque de queda llegara.

– Hacia tiempo que no me divertía tanto – menciono Zizhen mientras subían las enormes escaleras de Gusu Lan.

– ¿Lo dices por tu padre? – pregunto Li Wang.

– Sí, me mantiene en esas reuniones tan tediosas y las únicas veces que tengo algún momento para mí, es cuando entreno o duermo – riendo suavemente.

– No siempre podrás divertirte – intervino Jin Ling al ver la forma tan despreocupada con la que habla Zizhen –como líder de clan tendrás muchas responsabilidades y a veces dejar de lado la diversión se volverá una necesidad.

Zizhen hizo un pequeño puchero y respondió.

– Me haces ver como un desobligado.

– ¿No has sido siempre así? – pregunto Jingyi.

El alfa lo regreso a ver y sonrió suavemente.

– Si es por ti, cambiaria eso.

El omega se sonrojo por la respuesta dada, haciendo que el ambiente de la conversación se volviera algo incómodo para los presentes.

– El toque de queda está por llegar, lo mejor es volver a nuestras habitaciones – hablo Sizhui, tratando de ocultar la irritación que aquella palabras le habían provocado – Yo los acompañare para que no tengan problemas en caso de encontrarse con alguno de los discípulos que estén patrullando.

Todos asienten y continúan su camino.

Conforme avanzaron, uno a uno fue ingresando a sus aposentos, siendo Ouyang Zizhen y Li Wang los primeros en despedirse, antes de que Sizhui acompañara a Jin Ling y Jingyi al área de los omegas.

– Buenas noches – indico Jin Ling sin regresar a verles e ingresando a su habitación.

– ¿Qué le sucede a la joven amante? – Pregunto Jingyi al notar su extraño comportamiento – desde que fuimos a Caiyi esta… No se… Como ansioso y metido en sus pensamientos.

Sizhui solo dirigió su vista a la habitación de Jin Ling y soltó un suspiro bajo.

"Quizás me excedí con mis palabras" pensó, sintiendo mal por los sucedido entre ambos.

– ¿Sizhui?

– No te preocupes – le aseguro – ha pasado por muchas cosas y tiene mucho en que pensar.

– Supongo que tienes razón.

– Bueno… Tengo que irme, duerme bien – girándose sobre sus talones para dar la media vuelta e irse.

– ¿Te toca patrullar esta noche? – le pregunto.

– Mmm… – regresándolo a ver – así que no se te ocurra salir o tendré que castigarte – le dijo con una suave risa.

– Como si tuviera una razón para salir – haciendo una mueca y sacándole la lengua.

– Descansa.

Jingyi asintió.

Sizhui comenzó a caminar lejos del área de los omegas pero, se detuvo a pocos pasos antes de volver a girarse y dejar su vista fija en la figura del omega.

– ¿Qué pasa? – pregunto Jingyi.

El alfa dudo un poco sobre lo que debía hacer a continuación pero, finalmente decidió arriesgarse y regreso sobre sus pasos, deteniéndose frente al omega.

– ¿Sizhui?

– Jingyi… Yo… Acerca de lo sucedido con Zizhen…

– ¡Oh, eso! – Exclamo el omega – No te agradecí por ayudarme en ese momento… Incomodo – sonrojándose suavemente.

– Sabes que no tienes que agradecerme, siempre te ayudare y si está en mis manos, te protegeré de lo que sea.

– Lo sé, sabes que es lo mismo para mí – dedicándole una sonrisa – yo también te ayudare y te protegeré si es necesario.

Ambos se sumieron en un como silencio por unos segundos, antes de que este fuera interrumpido por el alfa.

– Jingyi… Tú… ¿Tú realmente quieres casarte con Zizhen? – pregunto finalmente.

Aquello sorprendió al omega, lo cual fue demostrado al ampliar sus ojos por la pregunta.

– Bueno… Eso… Esa es decisión de Zewu–Jun – contesto desviando la mirada.

– ¿Pero tú lo deseas? – volvió a preguntar.

El omega no respondió de inmediato pero, cuando tuvo intención de hacerlo la llegada de sus demás compañeros omegas los interrumpió.

– ¡Maestro Sizhui! – hablaron al unísono e hicieron una reverencia.

Sizhui solo asintió al saludo.

– Bueno, ya es tarde – dijo Jingyi tomando aquella oportunidad para irse antes de decir algo que no debía – Buenas noches, Sizhui.

– …

El alfa no tuvo tiempo de responderle ya que, su compañero se giró sobre sus talones e ingreso a las habitaciones tan rápido como le fue posible, dejando a Sizhui sin ninguna respuesta a su anterior pregunta.

Tras eso, Sizhui solo suspira y se despide de los demás discípulos, recordándoles que ya había pasado el toque de queda y debían ir a dormir. Los jóvenes omegas asintieron e ingresaron al área un segundo después.

Una vez se quedó solo, Sizhui observo el edificio un poco más antes de girarse y continuar con su tarea.


Lan Sizhui continúo con su trabajo, patrullando por todo el clan en busca de algún intruso o discípulo fuera de su habitación. Nunca espero que, tras dar una vuelta, se encontraría con Ouyang Zizhen, apoyado sobre uno de los árboles del área.

Aquello intrigo al alfa, ¿Qué podía estar haciendo Zizhen fuera? ¿Buscaba algo? O, ¿esperaba a alguien en específico?

Fuera lo que lo motivo a salir de sus habitaciones, debía informarle que debía volver a menos que deseara recibir un castigo por romper el toque de queda impuesto.

– Zizhen – lo llamo acercándose lentamente al otro alfa – ¿Puedo saber el motivo que te llevo a romper el toque de queda?

Ouyang Zizhen lo regreso a ver tras escuchar la pregunta, se alejó del árbol en el que estaba apoyado y respondió.

– Sé que estoy rompiendo las reglas – aclaro – pero necesitaba hablar contigo… A solas.

Sizhui frunció levemente el ceño, ya que no recordaba tener algún tema pendiente con el alfa pero, al notar las pesadas feromonas que estaba emitiendo, sea cual sea el tema que desea tratar, le indicaron que este era sumamente serio.

– ¿No podía esperar a que amanecería?

– Me temo que esto es algo que debemos tratar a la brevedad posible.

Al escucharlo, Sizhui trago con fuerza y asintió.

– De acuerdo, ¿de que deseas que hablemos?

Zizhen sonrió y camino un poco, llevándose ambas manos tras su espalda y dejando que su mirada se perdiera en el cielo.

– ¿Eres consciente del pedido de cortejo que mi clan solicito al líder del clan Lan?

Sizhui se sorprendió por lo directo de la pregunta pero, tras respirar profundamente, respondió.

– Lo soy.

– Si es así, ¿estarás consciente quien es el omega al cual deseo cortejar?

– …

– ¿Y bien?

– Lo sé – respondió con algo de incomodidad, intuyendo hacia donde se dirigía la conversación.

Zizhen baja la mirada y se giró para encarar a su compañero.

– Sizhui… No soy ciego respecto a lo que sucede.

– No comprendo.

– Entonces, lo diré sin rodeos – colocando un gesto serio en su rostro – estoy al tanto de tus sentimientos por Jingyi de hecho, he estado consciente de ello desde hace algunos años.

Aquellas palabras descolocaron a Sizhui, ya que siempre fue muy cuidadoso respecto a lo que sentía por el omega.

– No debería sorprenderte – le aseguro al ver la inquietud en el rostro de su compañero – quizás para los demás nunca fue obvio pero, alguien con muy buen ojo se habría dado cuenta de ello.

Sizhui trago con fuerza.

– ¿Desde cuándo lo sabes?

– No lo supe de inmediato – aclaro – me fui dando cuenta conforme los fui conociendo y nuestra amistad se volvía más cercana es que note el sutil cambio que tenías acerca de Jingyi con respecto a los demás omegas.

Sizhui no sabe que responder ya que, aunque trate de negar las palabras del otro alfa, muy en el fondo sabe que tiene algo de razón y que su comportamiento respecto a Jingyi difiere mucho con el de los demás omegas.

– Sí lo sabias porque… – trato de decir pero la sorpresa aun lo tenía algo descolocado.

– ¿Por qué nunca dije nada?

– …

– Cuando me di cuenta que uno de mis mejores amigos amaba al mismo omega que me interesaba, decidí quedarme al margen ya que, no quería interferir de algún modo en una relación que probablemente funcionaria a futuro pero… – aclaro con una triste mirada – conforme paso el tiempo, note que no hacías ningún movimiento, lo cual me lleva a preguntarte, ¿Lan Jingyi sigue siendo de tu interés o solo es un juego para ti mientras encuentras a tu destinado?

Las feromonas de Sizhui comenzaron a emanar de su cuerpo al escuchar las palabras del otro alfa, demostrando lo molesto que estaba por las mismas.

– ¡Eso no es así! – Aclaro elevando un poco su voz – Jingyi no es…

– ¿Entonces? – Usando el mismo tono que el otro alfa – ¡¿Por qué nunca hiciste nada?! ¡¿Por qué esperaste hasta que yo hice algún movimiento con él?!

Sizhui abrió su boca pero de ella no emano ninguna palabra.

Zizhen niega con su cabeza.

– Sí no piensas hacer nada y tus intenciones hacia Jingyi no son serias, entonces deja de interferir – le pidió con un tono calmado – permite que otro alfa lo corteje.

– ¿Qué deje de interferir? – dijo algo confundido.

– ¿Nunca lo has notado? – Pregunto con algo de ironía – quizás lo haces de forma inconsciente pero, cada que te es posible tratas de marcar a Jingyi con tu aroma.

– …

– Siempre que necesita ayuda tiendes a intervenir y no dejas que se relacione con los demás, al menos no de forma completa – cruzándose de brazos – Jingyi necesita darse cuenta que hay más personas en el mundo y, si tu no piensas cortejarlo como es debido – dando un paso al frente y enfrentando la mirada del otro alfa – entonces deja que yo lo haga, porque al menos, yo si estoy completamente interesado en él y hare lo que sea para que se case conmigo.

– ¿Piensas obligarlo? – Pregunto al notar la insinuación escondida detrás de las palabras de su amigo – ¿Lo obligaras a aceptar el cortejo?

– ¿Y si así fuera?

Sizhui amplio sus ojos al darse cuenta que su amigo hablaba enserio.

– Soy el heredero del clan Ouyang, alguna día seré el líder del mismo, soy un alfa con buen cultivo, mi posición es lo suficientemente alfa como para que pueda brindarle un buen futuro como mi omega… Además, estoy seguro que Zewu–Jun no se negara si se lo pido, ya que nuestra boda favorecería a ambos clanes y nuestra alianza se fortalecerá.

Sizhui frunció el ceño y apretó los dientes, tratando de contener sus feromonas al verse preso del enojo.

– Jingyi no es ningún objeto – le aclaro sin apartar la vista – no por ser el hijo de un líder de clan puedes obligarlo a casarse contigo… No dejare que hagas eso.

Zizhen suelta una pequeña risa ante las palabras dichas.

– ¿Y qué piensas hacer?

– Hablar con Zewu–Jun.

– …

– Le pediré autorización para cortejar a Jingyi – dijo con firmeza en su voz – mis sentimientos por el nunca han cambiado por ello, no dejare que nadie lo trate como un objeto.

El alfa del clan Ouyang se le quedo viendo durante unos segundos, sorprendido por la firmeza con la que su amigo le había plantado cara, algo que le hizo sonreír.

– Finalmente lo admitiste.

– …

– Yo también lo amo y casarme con él es lo que más deseo – aclaro – nunca lo he visto como un objeto y tampoco pretendo obligarlo a ello usando mi posición.

– No entiendo, si es así… ¿Por qué?

– No veía justo seguir adelante con esto del cortejo sin dejar todas las cartas sobre la mesa… Podría obtener el permiso de Zewu–Jun pero, eso traería como consecuencia que peleáramos y seguramente Jingyi se sentiría presionado al no poder elegir.

– …

– Por eso quiero que luchemos por su corazón de forma justa.

Sizhui no supo que responder ya que su amigo lo había dejado sin palabras.

– Sí el corazón de Jingyi te escoge, lo aceptare sin ningún tipo de resentimiento y le pediré a mi padre que retire la petición de cortejo.

– ¿Eso no te traerá problemas?

– Quizás mi padre se enoje al no poder casarme con un omega de la familia principal del clan Lan pero, es mi vida finalmente así que…

– Ya veo – sonriendo suavemente.

– Pero… Si Jingyi me escoge y decide casarse conmigo, espero lo mismo de tu parte. Lo que menos quiero es perderte tu amistad – extendiéndole la mano – ¿tenemos un trato?

Sizhui observa la mano ofrecía y la toma mientras ambos sonríen.

– Ahora que hemos aclarado todo – soltando la mano del otro alfa – creo que debería volver a mi habitación, antes de que me castiguen por romper el toque de queda.

– No te preocupes por ello, yo me encargo de disculpar tu comportamiento.

– Entonces, te lo encargo.

Zizhen sonrió y se giró sobre sus talones para encaminarse a su habitación, comenzando a alejarse lentamente hasta perderse de la vista de su amigo.

Sizhui por su parte, solo pudo sonreír por lo ocurrido antes de seguir con su tarea de patrullar.

つづく/ Continuara...


¡Hola hermosos lectores!

Seguro no esperaban una actualización tan pronto después de todo, no tiene mucho que actualice el capítulo anterior pero, después de recibir todos esos hermosos comentarios de apoyo y solidaridad en la publicación anterior no puede evitar pensar "les voy a regalar el siguiente capítulo" por lo que, aquí lo tienen.

Saben que sin ustedes esto no sería posible, gracias a su apoyo es que continúo esta historia que, ya falta menos para que finalice.

Pero, dejando de aun lado sus bellas palabras, pasemos a lo sucedido en el capitulo.

Sé que no salió Wangxian pero, es un capítulo más de los juniors para ir cerrando su arco.

¿Qué les pareció la actitud de Zizhen?

Es un alfa linda y está interesado en Jingyi.

¿Les gusto la llegada de Li?

Las molestia de Jin Ling me parece tierna 3

¿Qué les pareció la plática de Xichen con Jiang Cheng?

Qiren está cambiando, según el primer jade y la forma en como A–Cheng reacción al posible destinado de su sobrino ajaja

¿Qué piensan de Jingyi?

El pobre no sabe ni que siente.

¿Cómo sintieron el encuentro de Sizhui con Zizhen?

Digo, tenían que dejar todo claro Xd

Bueno, hasta aquí las preguntas, sé que no respondió casi nada pero, la trama avanza lentamente hacia su final.

Antes de finalizar quiero dejar clara dos cositas:

1.- Jin Ling le dijo abuelo a Jin Guangshan porque, pues lo sigue considerando así.

2.- Había una duda de por qué Jin Ling no sabía que Lan Wangji era el alfa con quien Wei Wuxian lo tuvo. Asumi que los lectores entenderían sin aclaración pero vi que no fue asi, la respuesta es super sencilla, es como una verdad a medias dentro del clan: Cuando sucedió lo del juicio este se mantuvo en secreto por asi decirlo, saben que lo enjuiciaron pero no saben que sucedió realmente ahí dentro… Solo que Lan Qiren se recluyo y el consejo "cambio" por cuestiones políticas y mejorías en el clan… El clan fue informado del cachorro perdido y que lo estaban buscando, hasta ahí.

Cuando presentan a Jin Ling como dicho cachorro, todo el clan asumió que era el hijo de Lan Wangji, por lo que no tenía necesidad de estar diciéndolo, ya lo sabían pero para el primero, él era solo el hijastro porque pensaba que era hijo de Lan Wangji por matrimonio nada más.

Entonces es como una verdad a medias. El clan lo sabe pero como hay una regla de "no hablar de otros a sus espaldas" o "se prohíbe el chisme" pro así decirlo, no van a hablar de ello porque ya se asumió y como Jin Ling no quiere saber del tema tampoco pregunta…. Espero que despeje esa confusión Xd

Como ya aclare esto, solo me queda despedirme y agradecerles su apoyo.

Sin más que decir, nos vemos en el próximo capítulo.

¡Nos vemos!