Los personajes no me pertenecen, son de la llama asesina.

Gracias a mi beta por su ayuda en cada capitulo, te mereces el cielo del yaoi XDD.


Desde que Levi había llegado, su mundo había cambiado, sus malas palabras, su actitud de completo desinterés, su fuerza sobre humana y las extensas muestras de cariño con su madre, además que lo había dejado impresionado lo fácil que puede quedar borracho con esa bebida que su padre había traído fuera de las murallas, solo su madre lo había hecho salir de esa depresión en la que se consumió; pero lo que más le gustaba era esa capacidad de hacer actos sin sentir vergüenza.

—¿Pensando en él? – su amigo lo saco de sus pensamientos, aun podía sentir sus brazos sujetándolo el día que lo llevo a ver el mar – Zeke te está buscando con desesperación.

—Que siga haciéndolo, me tiene cansado – dijo con toda la honestidad del mundo – solo quiere que este al lado de ese rey déspota, arrogante y egocéntrico.

—¿Y qué piensas hacer? – se abrazó a su amigo, debía contarle –

—Te cuento, pero júrame que no le dirás a Mikasa, será entre los dos – lo vio asentir, tomo aire y fijo su mirada en los azules – encontré una tienda que vende venenos, me tendrán uno especial para mí y me lo entregaran mañana, si ese infeliz me compra, después de hacer los preparativos para el acto final, me lo tomare.

—Eren eso es demasiado extremo – veía como de esos tímidos ojos salían lagrimas – no puedo perderte, eres mi mejor amigo, llegamos juntos y no quiero vivir sabiendo que no puedo hacer nada por ti, déjame…

—Armin – lo abrazo y sintió como la acción era devuelta – quiero que seas feliz, por ti y por mí, quiero que este esfuerzo que ese hombre está haciendo por ti, lo puedas devolver con ese mismo afecto, yo los cuidare desde otro lugar, porque sé que Mikasa también será feliz con su tía, ella le dará una familia junto con Hanji.

—Te quiero Eren – esas pocas palabras salieron con dificultad – gracias por siempre creer en mis conocimientos, por reír a mi lado, pero orare para que un milagro te haga cambiar de idea.

—A ti gracias – se alejó y limpio esos ojos – por permitirme soñar con el exterior, eres también mi hermano.

Se levantó y salió de su cuarto, sabía que, si dejaba esperando por más tiempo a su adorado hermano, lo golpearía con más fuerza y honestamente no quería volver a sentir esa fuerte mano sobre su piel.


Corrió lo más rápido que sus pies, el lugar y sus incómodos zapatos le permitían, sabía que había hecho una promesa, pero la vida de su amigo estaba corriendo peligro, sabia lo temerario que era, no por nada en la parte baja de su espalda estaba adornada con demasiados azotes que Riko mama le había hecho, por tantos castigos a sus intentos de escape.

Algo que tenía claro era que no debía hablar ni con su guardiana y mucho menos con Mikasa, buscaría a esa persona que le estaba brindando una nueva oportunidad, sabía que estaban en el centro de la ciudad, una visita a un teatro de kabuki.

Las personas lo saludaban con respeto mientras pasaba por sus tiendas, pero su pensamiento estaba en ayudar a su mejor amigo, al llegar, golpeo con delicadeza solo para que la persona que estaba en la puerta escuchara.

—¿Armin, que haces aquí? – el joven lo saludo con preocupación, no era frecuente ir a esos lugares –

—Sé que la legión de Francia está aquí, ¿podrías decirle a Erwin Smith que lo busco? – el solo afirmo y se fue –

Sus nervios estaban a flor de piel, sentía que moriría si no salía rápido, sus manos se movían con insistencia, él no podía permitir que esa decisión tan drástica le tocara a Eren, sabía de antemano que la vida que el llevo no había sido nada fácil, que sacrifico su vida por proteger la de Mikasa y soporto toda clase de atropellos emocionales y físicos, con tal de seguir con vida, ahora no podía llegar a su fin, no de ese modo, el merecía ser feliz y mucho.

—Precioso girasol ¿Qué ocurre? – le encantaba como se refería hacia él, le hacía sentir paz y lo mucho que lo quería – te ves nervioso, ¿te hicieron algo?

—No es eso – respondió, sujetándolo de la blusa que llevaba – es Eren, tenemos que ayudarlo, no me importa perder su amistad por no respetar la promesa, pero no puedo permitir que el muera.

—Oye mocoso llorón – sus ojos se abrieron al escuchar esa fría voz – que ocurre con Eren.

No sabía qué hacer, en sus planes no estaba contemplado decirle nada al capitán Levi.

—Oye Rivaille deberías regresar, tu madre quiere pasar este tiempo a tu lado – le dijo mientras golpeaba su espalda – si algo malo está pasando te informare.

La mirada que les dio no fue agradable, sabía que él se preocupaba por su amigo, pero si se enteraba podía llegar a armar un escándalo o golpearlo por su insensatez.

—Erwin – él lo miro con tranquilidad y acaricio su rostro, dándole permiso de hablar – no podemos dejar que el rey consiga a Eren.

—Pero según Riko, él es que más dinero está dispuesto a ofrecer – afirmo aun acariciándolo – explícame bien que pasa.

Le conto todo lo que hablo con Eren, en su mente podía verlo en su cama, con un lindo peinado y su piel aun con ese hermoso tono caramelo, pero ya no estaba caliente, lentamente se estaba colocando fría.

—Necesito que me ayudes – lloraba con desesperación – él es muy importante para mí, no quiero que Mikasa se entere porque sé que enloquecerá.

—Tranquilízate, veré que puedo hacer – le dejo un beso en su cabeza y lo abrazo – ahora regresa.

El solo asintió, recibiendo otro beso en su mejilla y después de eso empezó a alejarse.


Estaba cansado de esa mierda, la verdad el odia estar en sitios tan oscuros, le desesperaban, así que diciendo que saldría a tomar aire, después de ver entrar al cejotas, salió.

En su mente estaban las palabras de su madre, de tratar de ser más abierto con lo que sentía, pero si era honesto, el jamás había sentido nada por nadie y no se imaginaba en una relación, era una persona fría y bastante duro que los demás, pero ese mocoso de mierda con solo una sonrisa o si hermosa mirada, estaba dispuesto a bajarle la luna como fuera.

—Mierda – se sentó en una de las bancas que se encontraban en la calle, trataba de aclarar su pensamiento – ¿Qué mierda se supone que debo hacer?

Masajeaba con insistencia el puente de su nariz, no sabía que dedición darle a eso que Eren le hacia sentía; al levantar la vista vio a ese mocoso de mierda que lo tenía tan desesperado, pero su expresión denotaba angustia y afán, así que sin esperar un segundo más, empezó a seguirlo.

En ese instante agradecía su entrenamiento militar, podía seguirlo sin ser notado, llegaron a un callejón bastante oscuro y ahí vio a un tipo bastante extraño.

—¿Lo tienes? – la hermosa voz del castaño hizo presencia –

—Mira niño, estás hablando con un profesional – la voz contraria era carrasposa y desagradable – ahora presta atención, guárdalo bien, no dejes que nadie más lo consuma pues su efecto es en menos de 5 minutos.

—De acuerdo – lo vio tomar un pequeño tarro y eso no le dio una buena corazonada - ¿dolerá?

—No – la respuesta fue contundente – solo empezaras aquedarte dormido y jamás despertaras, así que solo acuéstate con buenos pensamientos, dame mi dinero.

Lo vio sacar una bolsita y se la entrego, el tipo empezó a contar y al ver que estaba completo, salió del lugar, esas manos temblaban alrededor de la pequeña botella, lo observaba con dolor, empezó a salir de su escondite y lo sujeto con fuerza, evitando que lo escondiera.

—¿Que pretender hacer mocoso de mierda? – esos ojos se posaron en su ser, lleno de sorpresa – no seas idiota y responde con la verdad, odio las putas mentiras.

—Capitán – la voz le salía suave, tenía miedo – no es nada importante.

—Escúchame muy bien mocoso – lo sujeto con fuerza de los cachetes – he pasado por demasiadas cosas en mi vida, para que un idiota como tu quiera verme la cara de imbécil, todo aquel que lo intento salió en una bolsa negra y directo al cementerio, ahora bien, ¿de verdad piensas mentirme?

—No – soltó sus mejillas y le permitió hablar – no pienso ser vendido, y tomado por ese rey y menos por mi hermano.

—Solo una persona te tendrá, fue lo que dijo Riko – lo vio negar con desesperación – explícate.

—Mi hermano fue el que me presento ante el rey, es su mano derecha y ese anciano le permite hacer lo que desea – no apartaba su mirada de sus manos – lo más probable es que esa noche ambos quieran tenerme.

—Es tu hermano – la ira estaba empezando a hacer estragos en su mente – no debería pensar en tomarte.

—No sería la primera vez que lo haga – lo vio tomar aire y calmar su corazón – ahora, es seguro que él me comprara, según Riko mama es el mejor postor y antes que puedas dañarme de nuevo moriré.

Le mostro la botella y ahí entendió, ese mocoso había comprado un veneno, le aplaudía sus agallas, pero lo si pudiera lo golpearía por no buscar una solución más adecuada.

—No hay otra solución – se sorprendió ante sus palabras – no nací libre, pero pienso morir con mi orgullo intacto, si me disculpa debo regresar, antes que ellos se den cuenta que no estoy.

Lo vio alejarse y sentía más rabia de la que llevaba sintiendo por años, como es posible que adultos desgraciados, lleven a niños hasta el límite solo por su maldita avaricia y orgullo; no sabía cuánto tiempo había estado perdido en sus pensamientos, pues su celular empezó a sonar, mensajes de -¨ ¿Dónde estás?, estamos de regreso¨- y regreso a la triste realidad, de ver a ese lindo joven perder su vida.

Empezó a correr, debía tomar cartas sobre el asunto, pero su entusiasmo se fue, y empezó a convertirse en odio total, cuando el rey, su viejo y ese estúpido hermano, lo tenían rodeado, sujetando su delicada cintura y Eren solo sonreía.

—¿Dónde estabas cariño? – la tierna voz de su madre, lo tranquilizo – estaba preocupada.

—Madre, ¿sabes cuánto va a apostar ese viejo? – su madre de inmediato entendió y vio su hermosa pose de estar pensando –

—Según lo que escuche – empezó a decir, con total calma – seria nuestra casa principal en Francia y uno de nuestros autos, está seguro que nadie más, ofertara por Eren.

La tomó de la mano y fue al despacho de Riko, aun no podía ponerle un nombre a lo que estaba sintiendo, pero no permitiría que ese hermoso joven, con sueños tan lindos como conocer el mar, se perdiera en una decisión sin retorno. Golpeo dos veces y sin esperar respuesta entro.

—Quiero ofertar por Eren – dijo de inmediato, sacando los ojos de la mujer de sus papales, para posarlos en el – estoy dispuesto a vender mi casa y carro, más los ahorros de mi trabajo en el ejército.

—Capitán Ackerman, por favor tranquilícese – la voz de esa mujer sonaba tan tranquilo, que lo estaba exasperando – estas decisiones no deben tomarse a la ligera.

—¿Me ve con cara de tomarlo a la ligera? – ella negó y continuo – ¿cree que eso sirva?

—Necesitare ver los papeles para confirmar el valor de lo mencionado – dijo tratando de tranquilizarse – igual esta noche todas las personas que se les entrego el regalo deben estar presentes, Eren dará una hermosa presentación en agradecimiento.

—Deme una hora y tendrá todos los documentos necesarios – afirmo y salió del lugar –

Llamo a su contadora en Francia, ella le aseguro enviar de inmediato los documentos solicitados, veía como los interesados en el castaño, empezaban a llegar, si por el fuera destruiría todo ese lugar, con tal de ver a ese mocoso sonreír genuinamente.

—Hijo – los brazos de su madre lo rodearon - ¿Qué pasa?

—Sigo sin entender esto que estoy sintiendo – dijo honestamente, ella era la única que podía sacar ese lado – pero cuando lo vi rodeado de esos bastardos, quería cortarles más manos y sacarles los ojos.

—Se llaman celos amor – ella soltó una suave risa – no te preocupes si aún no logras entender lo que sientes, pero espero que todo lo que estás haciendo lo hagas de corazón.

—Lo hago – el sonido de un mensaje los sacó de la conversación – los documentos han llegado, nos vemos en un rato.

Corrió de regreso al despacho principal, le paso todo lo que había recibido y Riko miraba sorprendida los valores que estaban ahí plasmados.

—¿Está seguro de toda esta cantidad? – el solo afirmo con su cabeza – entonces, capitán Ackerman creo que tenemos un trato.

—Que nadie se entere – pidió tranquilamente – solo quiero que él lo sepa.

—Creo que tengo la forma adecuada para darle la noticia – el agradeció – sabe que esto se dará a conocer hasta dentro de una semana ¿verdad?

—No tengo afán – salió del lugar y se dirigió al salón –


Bueno lamento la demora, se que es el 25 que debo actualizar pero las fechas se me pasan jajaja, espero que les gustara, si es así háganmelo saber.

Gracias por su apoyo incondicional en cada historia y cada capítulo.

Sin más Ame, las ama.