Bueno y hasta aqui mi participación en el 5to. Aniversario de Dictadura Riren, espero que la historia fuera de su agrado.

Se le agradece a la llama asesina por crear personajes increíbles y de nuevo Feliz cumpleaños Levi.

Denle las gracias a Xochilt por su ayuda como beta.


Levi lo llevó de luna miel a una de las zonas permitidas de Italia, parte donde la guerra no había dejado tantos estragos, era hermoso aprendió diferentes cosas del país, estaba maravillado con todas las infraestructuras que tenían, sobre todo le gustó como sonaba el italiano.

—Hanji sigue insistiendo que te lleve al médico – le dijo su amado esposo, mientras regresaban al hotel – afirma que es importante.

—Pero ya me siento mejor – le sonrió, viendo esos ojos que tanto le gustaban – puedo asegurar que era por la angustia y nervios de la boda.

—Igual cuando lleguemos a casa, irás – le dijo muy seriamente, se veía que estaba preocupado – no puedo acompañarte, pero iras con mi madre.

—¿Qué ocurre? – sabía que, si Levi no estaba a su lado en momentos como estos, era porque algo más delicado estaba pasando – sabes que puedes confiar en mí.

—Lo se amor mío – amaba que le dijera asi, le hacía sentir muchas mariposas en el estómago – es culpa del viejo, sigue sin querer irse de la casa y está dispuesto a hacer lo que sea para que mi madre regrese a la casa.

—Es bastante persistente – él no le agradaba, era un hombre que había lastimado a su familia – espero que puedas ayudar a Kuchel san.

—El infeliz alega que siguen casados – él le abrió la puerta de la habitación – pero tengo en mis documentos el que confirma que no es asi, creo que él nunca los recibió porque no estaba en el país.

—¿Pero él los firmó? – lo vio asentir con la cabeza, lo abrazó fuertemente – no te preocupes, sé que todo saldrá bien.

—Gracias – se besaron, ¿alguien podía volverse adicto a los besos?, pues él si – pero ahora pensemos en nosotros, ¿quieres ir a otro sitio?

—La verdad no – respondió, mientras era llevado a la cama, en medio de caricias – escuché algo de acampar, ¿me enseñarías que es?

—Lo haré – sintió el peso del mayor sobre el suyo, asi que se dedicó a acariciar su cabeza – buscaré el mejor lugar, luego iremos a comprar lo necesario.

—Gracias Levi – había escuchado que no era del agrado de Levi, por las experiencias pasadas, pero se emocionaba al saber que le mostraría – Mikasa dice que está en Hawái y que el clima es delicioso.

—Tambien podemos ir – ya se escuchaba apagado, se estaba quedando dormido – madre dice lo mismo, la envié hace muchos años y quedó … encanta …

Ahí supo que su lindo azabache había quedado profundamente dormido, se dedicó a detallar con sus dedos el rostro, su cabello, cuello y espalda, cada detalle de Levi le gustaba, desde esas cicatrices, hasta la leve sonrisa que le regalaba.

El regreso fue algo triste, quería pasar más tiempo en tan bello lugar, pero extrañaba su casa, a su familia y Levi debía solucionar su problema con su padre, si era honesto le gustaban más los barcos y botes que el avión, pero era agradable ver todo desde esa altura.

Y asi fue al llegar estaba Armin esperándolo, su vientre empezaba a verse un poco más abultado, su sonrisa era increíble, lo abrazó con fuerza, luego acarició al bebé, su suegra estaba en el auto que los llevó a la casa.

—Madre mañana necesito que lleves a Eren con Moblit – ella solo afirmó, tomó su mano – yo iré con el abogado y solucionaremos esto lo más rapido posible.

—Gracias hijo – la voz de Kuchel era suave y amable, le agradaba – ¿es verdad que vas a irte a vivir a otra casa?

—Queremos estar más cerca de ti, por pedido de Eren – él le sonrió, porque era verdad, sería lindo poder ir caminando a verla – pero primero debo vender la casa actual.

—Bueno pueden quedarse en la pequeña casa detrás de la mía – ella inició, se veía cada vez más feliz – donde solías quedarte, así puedes ir desocupando para mostrar el lugar.

—Es una buena idea – respondió de inmediato – asi Kuchel san no estará sola tanto tiempo.

—Bien – lo vio sonreí suavemente – lo pensaré.

Su corazón latía cada vez que él sonaba amable, luego algo frio y distante, lo hacía ver más apuesto, lo que más le gustaba era que convivir con la mujer era muy agradable, ella le enseñaba a tejer, a pintar, ayudándole con ese trabajo y ganar dinero.

Levi los dejó en la casa, salió con rumbo al lugar de encuentro con el abogado, se dedicaron a desempacar la ropa, pero cuando estaba dejando un par de getas en el armario, sintió unas nauseas horribles que lo hicieron correr al baño de dejar su estómago desocupado.

Su amigo y suegra se veían bastantes preocupados, pero afirmó diciendo que era por el viaje, al otro día irían a que lo revisaran, pidió que no le dijeran nada al azabache, afirmando que no quería que saliera corriendo al médico.

Y asi fue al otro día, Moblit los estaba esperando él era el segundo medico a cargo cuando Hanji san no estaba, se hacía cargo de todos los miembros del ejército y sus respectivas familias, no iba a negar que estaba algo preocupado, no queria recibir malas noticias, problema actual, estaba muriendo de hambre.

—¿Hace cuánto no lo revisa un médico? – esa pregunta lo descolocó, la verdad no sabía – bueno, ¿lo han revisado por algo?

—Bueno si, cuando me castigaban, llevaban a alguien que revisaba las heridas y colocaba un ungüento – debía ser honesto, la verdad ni sabía si él era médico – pero que yo sepa nunca fui a un doctor.

—Bueno, ya que viene en ayunas realizaremos todos los exámenes requeridos – lo vio escribir y anotar en otro lado lo que él le había dicho – de igual manera en estos exámenes de sangre pediremos el de embarazo, ya que es un pedido especial de la señora Hanji.

—Bien gracias doctor – afirmó Kuchel con una amplia sonrisa – ¿después de los exámenes puedo llevarlo a desayunar?

—Asi es – el hombre era muy tranquilo y amable – eso dará paso a la siguiente toma y comprobar que sus niveles de glucosa estan bien.

Él los llevo hasta la zona, se sorprendió de ver esa aguja y sobre todo cuando supo que entraría en su brazo, no dejaba de temblar y juraba que se desmayaría, pero Kuchel san lo abrazó y suavemente acariciaba su cabeza, lo cual hizo que no prestara atención al momento final.

—Ya está cariño, eres muy valiente – al levantar su cabeza, ver su brazo, se percató que solo tenía una vendita – ahora vamos a comer algo delicioso, ¿quieres algo en especial?

—Un croissant de chocolate y café – le sonrió, ella solo lo tomó de la mano – tenía bastante miedo.

—Bueno ahora esperemos que todo salga muy bien – él afirmó se dejó guiar a la cafetería – Levi llegará más tarde.

—Eso me dijo – tomaron asiento, realizaron su pedido – anoche me contó que las cosas iban bien para ti y que esperaba que hoy fueran a recogerlo.

—Espero que si – ella negaba con bastante cansancio en su mirada – mi casa está muy desordenada y me molesta bastante.

—¿No le gusta la suciedad igual que a Levi? – ella sonrió y afirmó, asi que el problema era de familia – ya entiendo porque es tan minucioso.

Y asi pasaron el tiempo, él escuchando historias de su amado cuando era pequeño, de las pocas travesuras que hizo como subirse a los árboles y comerse las galletas que ella preparaba, las peleas que hacía con Hanji y Erwin por la "falta de limpieza" de ellos. Le prometió mostrarle las fotos cuando llegaran a casa, era agradable saber más de su esposo en su infancia, porque, aunque pasaron dificultades ellos dos eran muy unidos. Y asi fueron por esa segunda toma, que esta vez fue un poco menos preocupante, todo debía salir bien por su futuro feliz con Levi.


Sacar al viejo de la casa fue toda una pelea, aunque él estaba herido seguía poniendo resistencia, de verdad que lo sacaba de sus casillas, pero cuando ya estaba desocupada pidió a todas las personas ir y hacer la correspondiente limpieza, percatándose que su madre seguía siendo una artista innata, las pinturas cada día eran mejor.

—Deberíamos colocar una galería – dijo, la idea no sonaba tan loca – le preguntaré.

Cuando todos llegaron, se permitió ir en busca de su familia, estaba algo preocupado, porque al llegar la noche anterior, vio a Eren muy pálido, solo que no dijo nada porque eso lo preocuparía más y mentiría para mantenerlo tranquilo.

Asi que tomó su auto, fue lo más rapido posible, lo más probable es que ya los resultados estuvieran por salir, queria ir a almorzar con ellos, tambien había estado planeando su campamento, encontró que el mejor lugar seria a las afueras de los Alpes franceses o los Pirineos, había sacado fotos para que él escogiera el lugar que más le gustara.

Al llegar los vio entrando al consultorio del único hombre que se aguanta a su loca amiga, corrió un poco y abrazó a su esposo, asustándolo.

—Bienvenido Levi – le dijo suavemente por su parte dejó un beso en su frente – pensé que se demoraría un poco más.

—Fue dificil, pero se logró – respondió, despues saludó a su madre – ya estan arreglando tu casa.

—Gracias hijo – los tomó de la mano e ingresaron – ahora vamos a ver que nos dicen.

Y asi fue el hombre estaba leyendo los documentos, les dijo que todo estaba bien, no había nada que les obligara a tomar medicamentos y que no sufría de hipoglicemia probablemente por su buena alimentación, cosa que los tranquilizó.

—Esto sí que es interesante – ahí todos se asustaron, porque esos finos ojos se abrieron bastante – ¿has sentido algún tipo de malestar?

—Antes de la boda estuve algo enfermo, pero era por todo lo que estábamos haciendo – ahí estaban sus preocupaciones a flor de piel – y anoche cuando llegamos del viaje.

—Bueno la segunda puede que se deba a los cambios de horario – empezó a explicar, pero sabía que algo más venia – pero tambien se debe a esto, familia Ackerman quiero felicitarlos, porque Eren tiene dos meses de embarazo.

Su boca se abrió bajó su vista al vientre del castaño, ahí estaba su bebé, creciendo hermosamente como su esposo, estaba emocionado, tanto que se bajó de la silla, se acomodó en medio de las piernas y colocó sus labios.

—Llega pronto – le susurraba, quería verlo, poder abrazarlo y acompañarlo adecuadamente en su crecimiento – espero que tengas los lindos ojos de Eren y su cabello, también sus manos y su sonrisa, llena más mi vida de luz.

Escuchaba a su madre llorando, felicitando al castaño, ni podía creer que en algún momento se sentiría tan feliz por estas noticias.

—Eren – sintió esas manos sobre su cabeza, supo que le estaban prestando atención – te juro que seré un buen padre y esposo, los haré felices.

—Yo sé que lo harás – levantó su rostro y vio la expresión más linda en Eren – porque me haces feliz cada día.

—Ahora solo falta esperar un par de meses – su madre los abrazó – sean más felices.

Y asi sería porque Eren y ese bebé serian su mundo entero.

FIN


EXTRA

Amaba ver a su hijo en esa escena, subiendo a sus pequeños hijos gemelos a su barco, Yume y Tora sonreían ampliamente con cada paso que daban, Eren estaba acomodando todo para la seguridad de sus hijos.

—Vamos abuelita sube – le gritó su nieta, ella era la misma imagen de su hijo, pero mujer, sus ojos eran dorado y gris con manchas azul – mamá hizo onigiris de fresa.

—Ya voy cielo – les dijo, tomando su maleta, iban a pasar un día en el mar – Tora, dejaste tu maleta.

—Lo siento – el pequeño tigre tenía el cabello castaño, los ojos esmeralda y gris con manchas azul – ¿quieres que te ayude abuelita?

—No te preocupes amor, no pesa – asi se dirigió a su familia – empecemos nuestro día familiar

—¡Si! – gritaron sus nietos al tiempo – ¡apúrate, papá!

Ver a su hijo tomarlos en sus brazos, darles un beso y encaminarse para comenzar el paseo la hizo sonreír más, se acercó a Eren que observaba a sus hijos a una buena distancia.

—¿Cómo les fue acampando? – él le sonrió abrió espacio en el mueble – escuché que esta vez cambiaron de lugar.

—Nos fue muy bien – él sacó su celular, se lo entregó para que viera las fotos – cuando estaba en embarazo fuimos a los Alpes franceses, tenía unas flores hermosas y el paisaje mágico, pero esta vez con los gemelos fuimos a los pirineos, solo que hizo un poco más de frio.

—Son lugares hermosos – él afirmó, se veía más radiante – sabes, estoy muy contenta de verlos asi de felices.

—Los gemelos hacen la gran parte – ella negó, lo abrazó fuertemente.

—Son los cuatro, porque ustedes le demuestran amor y ellos lo reflejan – le dio un beso tomó sus manos – además ustedes dos son una excelente pareja, han cambiado tanto para bien que me siento orgullosa.

—Gracias madre – tan amable desde siempre, era la mejor pareja para su hijo – nos alegra tenerte cerca.

—Mamá ven y mira esto – gritó la pequeña Yume, Eren se levanta dando una pequeña reverencia.

Los amaba, Levi se había dedicado a gestionar su galería de arte en donde no solo se vendían sus cuadros y manualidades, sino que permitía que Eren, Mikasa y Armin mostraran su arte, lo cual hacía que fueran más felices.

—Madre – lo escuchó cuando se estaba sentando a su lado – pensamos ir las próximas vacaciones a Hawái, ¿quieres ir?

—No quiero ser la quinta en discordia jajaja – sintió como era abrazada, apoyó su cabeza en el hombro de su hijo - ¿está bien que siempre este con ustedes?

—Claro que si – igual de honesto que siempre, fue lo que pensó – mis hijos te aman y siempre que te ven se emocionan más.

—Si no es problema, ahí estaré – un beso fue depositado en su cabeza – gracias por dejarme ser parte de tu felicidad.

—Siempre madre – veía a sus nietos reír con fuerza, cosa que nunca vio en su hijo a esa edad – ellos me han regalado la misma felicidad que tú, me siento satisfecho.

Ellos corrieron a su encuentro mostrando la foto que habían tomado con su madre, ahora entendía porque se reían Tora estaba haciendo una cara bastante graciosa.

—Ahora contigo abuelita – y asi fue, se tomaron la foto – contigo papi.

—Vengan aquí mocosos – él los coloco en las piernas y tomaron la foto – se ven muy lindos, igual que su madre.

—Tu tambien eres lindo papi – afirmó Yume dejando un beso en la mejilla – igual que mamá, Tora y la abuelita.

—Bien mocosos, ahora tomemos una foto los cinco – todos se acomodaron para verse en la pantalla de su celular – sonrían.

Y era una de las fotos más lindas que veía, porque todos mostraban sus emociones en esas sonrisas y rogaba que siempre estuvieran felices y juntos.

—Bailas conmigo Eren – le pidió su hijo al castaño, él solo tomó su mano – cuiden de la abuelita.

—Si papá – afirmó Tora, él las tomó de las manos, la hizo parar – nosotros tambien bailemos.

—Claro que sí, mis niños – los tomó de las manos y comenzaron a bailar.

Veía a los mayores abrazados, bailando al compás de la música, ella con sus nietos viéndolos sonreír, supo que, aunque cada paso que dieron trajo momentos difíciles, todo se borraba en esos instantes, porque podía afirmar que no solo ellos eran felices Mikasa y Armin tambien habían encontrado eso que tanto anhelaban.

Y ahora eran una gran familia unida y feliz, solo esperaba que más nietos llegaran a su vida.


Gracias por acompañarme en este recorrido de un año, pido disculpas por las demoras que tuve pero como siempre les digo, siempre terminare y seguiré mis historias, se merecen todo mi amor por su paciencia y apoyo incondicional, conocerlas ha sido todo un placer.

Si les gusto háganmelo saber o si solamente merezco tomatazos jajajaja

Sin más Ame las ama.