Hola chicas, hoy les presento esta historia que se supone está ambientada en navidad, se preguntaran porque la subo ahora, pues... la respuesta es que me tardo a veces en actualizar entonces quiero que está termine en navidad exactamente, entonces espero que disfruten este primer capítulo y sobre todo que comiencen a mostrar ese espiritud navideño que todos debemos tener a pesar de lo que estamos viviendo. Espero esten muy bien y sin más que decir, les envío besos y Abrazos a la Distancia.
Una Mágica Decoracion…
Un caballero rubio, estaba en lo alto de su edificio, sentado en su silla de cuero que a simple vista denotaba ser muy costosa y fina, mientras revisaba algunos de los papeles que tenía pendientes para firmar. Ese día en especial se había llenado de trabajo el mismo para no pensar en nada que tuviera que ver con su vida personal, desde hacía varios años odiaba las fiestas decembrinas, sobre todo porque recordaban los episodios más dolorosos de su vida, al fin y al cabo, ese año sería como siempre, viajar a escocia, cenar, regalar dinero y regresar a su vida en los Estados Unidos.
Así había sido su vida siempre, sus cavilaciones fueron interrumpidas por su fiel asistente que tocaba la puerta de manera delicada, pues conocía bien a su jefe y amigo y sabía perfectamente que en esa temporada se encontraba bastante sensible, pues cualquier cosa lo hacía molestar fácilmente, además sabía que por otro lado todo el personal y la familia del jefe confiaban en el para animarlo y hacer que el ambiente fuera más ameno.
William-dijo George
Dime traes los reportes?-dijo William
Claro… pero…-dijo George sentándose frente al magnifico escritorio de madera tallada
Pero que?-dijo enarcando una ceja
Los índices de productividad han bajado, el personal del banco no está motivado, y al ser la central desmoralizamos a los demás-dijo George
Crees que necesiten un aumento?-dijo William
No… es decir que quizá necesiten un incentivo, tu sabes…-dijo George
Osea dinero?-dijo William
William… somos el único edificio de la avenida que no está decorado ya...-dijo George
Unas simples decoraciones hacen la diferencia? No lo creo-dijo William
Sabes… en el supermercado de la planta baja se han realizado algunas encuestas y bueno… muchos de los clientes están insatisfechos porque no hay un ambiente navideño-dijo George
No lo creo-dijo William
Pues… aquí traigo las encuestas-dijo George
Y que quieres? Adornar para navidad?-dijo William
Pues… sabes que el edificio es demasiado grande-dijo George- necesitaríamos de alguien que nos ayude…-dijo George
No he dicho que lo haremos-dijo William
Entonces?, sabes eso aumentaría la productividad del personal y los clientes se sentirían más atraídos hacia el centro comercial y el banco no te parece?-dijo George- además al fin podríamos develar…-dijo George
Eso no se hará! El lugar esta cerrado permanentemente!-dijo William casi en un grito
William considera el decorar el lugar –dijo George
Está bien contrata a alguien que decore el supermercado y el banco…-dijo William- con la condición de que no toquen nada de lo que yo utilizo-dijo William
Osea que este piso no será decorado?-dijo George
No… lo demás puedes disponer como quieras, tal vez así aumenten sus números…-dijo William
Está bien… muchas gracias William-dijo George seriamente saliendo de la oficina mientras algunos de sus colegas le esperaban afuera
Que te dijo?-dijo uno de ellos
Pues está de acuerdo!-dijo George
Eso! Ahora podemos contratar a esa chica linda que vino a ofrecer sus servicios-dijo otro de ellos
Les dejó su tarjeta?-dijo George
Así es… aquí la tienes –dijeron
Gracias… ahora regresen al trabajo-dijo George
Mientras tanto en una pequeña oficina cercana al lago Michigan estaban sentadas tres chicas detrás de sus escritorios, hacía poco que habían aperturado su empresa, pero no habían tenido un cliente importante, eran decoradoras y organizadoras de eventos, pero solamente habían organizado un par de cumpleaños y decorado unos negocios pequeños, nada de gran importancia.
Ah! Estoy aburrida!-dijo una de ellas
Annie… no sirve de nada que estés de esa manera mejor piensa como haremos para pagar la renta del departamento-dijo otra de ellas
Es cierto Paty tiene razón, debemos ser positivas, se supone que abrimos esta empresa para hacer lo que nos gusta no es así-dijo la última de las amigas- además yo fui hoy al banco Andley y dejé nuestra tarjeta-dijo la chica
No creo que nos llamen Candy… es decir… son los Andley, los dueños son extranjeros y de seguro van a hacer caso omiso a nuestra empresa por ser pequeña-dijo Annie
Es cierto… además creo que es complicado que algo así pase, no se si ustedes recuerdan pero desde que llegaron a América no han decorado una sola vez –dijo Paty
Claro que si… recuerdan que hace seis años anunciaron que se ampliaría a una nueva sección-dijo Candy- y que decorarían todo el edificio?-dijo ella emocionada
Pero al final no lo hicieron, mintieron diciendo que se había quemado –dijo Paty- esa fue la única vez que adornaron el edificio –dijo Paty
Es cierto… además era bastante… vulgar?-dijo Annie
Pues… a mi me inspiró para hacerme decoradora… quería hacer tantas cosas en ese edificio, recuerdo muy bien…-dijo Candy
Vas de nuevo con esa historia-dijo Paty sonriéndole a su amiga
Es solo que fue la mejor navidad de mi vida hasta que… pasará lo que paso…-dijo Candy
Vamos Candy tienes que estar alegre, encontraremos clientes… solo ten paciencia-dijo Annie
Solo que debemos ser un poco más… realistas?-dijo Paty
Además debemos disfrutar otra navidad juntas! A ti te encanta la navidad Candy, eres como nuestra gurú navideña-dijo Annie
Está bien está bien…pero debemos pensar una estrategia para…-dijo Candy mientras sentía que su celular vibraba- ¿Bueno?, ah si claro, con ella habla… aja… claro, muchas gracias, ahí estaré, de verdad muchas gracias-dijo Candy
Quien era?-dijo Paty
Eran de Andley Company!-dijo Candy
Que?-dijeron las dos amigas
Quieren que vaya mañana con ideas de decoración para su supermercado y para el banco-dijo Candy
Es… enserio?-dijo Paty
Así es… debemos trabajar chicas, llevar fotografías ideas y si es un milagro de seguro nos contratan-dijo Candy
Está bien… debemos trabajar!-dijeron las tres chicas
El trio de jovencitas trabajaron hasta muy de madrugada para poder tener ideas de la decoración del supermercado Andley y del banco, Candy tenía miles de ideas y entre las tres elaboraron algunos planos de decoración, muy temprano en la mañana despertaron y ordenaron sus ideas, Candy era la encargada de presentar sus ideas al siguiente día así que después del desayuno buscaron un atuendo adecuado para la ocasión y sin querer Candy fue vestida de forma muy navideña pero formal. Ella se dirigió de forma muy segura hasta Andley Company, antes de entrar respiró profundo y caminó hacia adentro, debía entrar por el supermercado para poder llegar a la oficina del gerente por lo que comenzó a caminar.
Iba cargada con varios folder y algunas fotografías además de su bolsa en la que llevaba su cámara y algunas muestras de tela, había llegado cerca del área que se suponía ampliarían hacía algunos años. Subiría en ese momento al ascensor, pero antes debía verificar su vestuario así que al verificar que todo estuviera correcto iba a dar un paso, pero sin querer choco con alguien frente a ella dejando caer todos los papeles que llevaba mientras un par de brazos fuertes le sostenían para no caer al suelo.
Perdone no me di cuenta que alguien saldría-dijo Candy
No hay problema, le recomiendo se compre un par de anteojos para no tener estos problemas-dijo seriamente el caballero frente a ella enderezándola
Perdón… la verdad es que veo bien… quizá sea otro el que los necesite-dijo Candy
Que tenga buen día-dijo el caballero caminando de nuevo
No piensas ayudarme?-dijo Candy enojada
Te hiciste daño?-dijo el caballero burlonamente
No…-dijo ella
Entonces puedes hacerlo sola…-dijo el joven siguiendo su camino
Bruto!-dijo Candy hincándose a levantar sus papeles
Ella caminó hacia el elevador con todo ya en sus manos y luego se dirigió a la oficina del asistente del jefe.
Perdone cual es la oficina del señor George Jhonson…-dijo Candy a uno de los guardias del banco
Venga señorita la acompaño-dijo una mujer que estaba cerca de ellos
Muchas gracias-respondió Candy
Aquí está el señor Jhonson solo déjeme anunciarla-dijo la mujer
Está bien…-dijo Candy
Muy bien señorita puede pasar-dijo la mujer luego de un minuto
Gracias permiso-dijo Candy entrando a la oficina de George
Señor...ita-dijo George al ver a la chica que había causado una gran impresión, pero no solo por lo bella que era sino porque le recordaba a alguien
Señor Jhonson, es un gusto-dijo Candy
Señorita… White correcto?-dijo George
Así es… -dijo Candy
Es usted la decoradora de CPA-dijo George
Así es… mis socias se dedican a organizar eventos y yo me encargo de las decoraciones-dijo Candy
Ya veo… cuénteme señorita –dijo George
Digame Candy-dijo ella
Candy… dígame que ideas tiene para nuestro edificio, pues me comentaron que usted ofreció sus servicios-dijo George
Así es… en realidad tengo varias ideas para decorar el supermercado y el banco, me parece que este lugar hace unos años fue decorado, pero no de la manera correcta-dijo Candy
Ah si? De hecho no solo a usted le pareció eso-dijo George
Bueno pues… creo que cada vez que se decora algo debe ser porque hay algo especial no?-dijo Candy
Y dígame que cree que hace especial a Andley Company-dijo George
Pues… en primer lugar que sus dueños son extranjeros y son Escoceses, sé que vivieron parte de su vida en Inglaterra, y que esta compañía se fundó en honor a los padres del dueño, además es un consorcio familiar pues todos están involucrados en los negocios, así que la decoración debe ser elegante y distinguida para una familia de gran abolengo-dijo Candy emocionada mostrando algunas fotografias- quizá incluir algunos tonos que representen a escocia y por supuesto que la época lo permite, sin embargo, debe ser una decoración que no pierda la calidez de una familia-dijo Candy así que basándonos en eso pensamos en múltiples ideas para decorar Andley Company.
Ya veo… señorita Candy, lo dejaré todo en sus manos, sé que usted logrará sorprender a los directivos de Andley Company con su decoración, además una vez terminado enviaremos fotografías de cómo deben quedar los demás edificios de Andley Company-dijo George
Pero no le he dicho el precio-dijo Candy
No importa, pagaremos lo que sea necesario para ver esa imaginación volar en nuestro corporativo, así que espero mucho de usted señorita, creo que logrará sorprender al jefe-dijo George
Eso espero-dijo Candy-muchas gracias
No hay de que… ahora puede iniciar a trabajar-dijo George
Está bien comenzaré a trabajar-dijo Candy
Ni lerda ni perezosa Candy llamó a sus amigas y comenzaron con las compras para la decoración, el propio consorcio tenía los insumos necesarios para hacer una decoración bellísima eso si, tenían prohibido invadir la zona de ampliación pues estaba clausurada por lo peligrosa que era, así que las tres chicas se dedicaron a decorar con amor el supermercado y dar una guía de decoración para cada local comercial, y así no desentonar, en menos de tres días de trabajo arduo la decoración del centro comercial y el banco estaba completamente lista y todos los clientes estaban maravillados con el ambiente.
Muchos de los clientes alababan la decoración del lugar pues a pesar de no haber decorado desde hace mucho tiempo, el lugar se sentía bastante cálido y casi como una predicción de George, el supermercado y el banco se llenaron de clientes pues habían sido atraídos por la calidez y elegancia del lugar, muchos artistas estaban solicitando hacer alguna actuación para amenizar el lugar en las fiestas además de que les daría un poco de popularidad con los clientes.
De alguna manera, también los trabajadores habían aumentado su productividad pues estaban todos más animados y extasiados por el ambiente que les generaba el lugar, de alguna manera todos estaban expectantes ante la zona que había sido clausurada hace unos años pues pensaban que ahora si ampliarían el súper mercado y que ese lugar sería una gran sorpresa para todos los clientes.
George estaba complacido con el trabajo hecho por las tres chicas y había tomado las fotografías respectivas y las había enviado a las otras sucursales y partes de la empresa para que la decoración fuese acorde a lo que se había trabajado en la central y Andley Company se identificara por su decoración. George había remunerado muy bien a las tres chicas que habían podido solventar varias de sus deudas e incluso les había quedado bastante para sus cosas, prometiendo que se contactaría con ellas para oganizar algunos eventos en el supermercado en la semana de las fiestas.
Una semana después Candy había llegado al banco para cobrar algo de dinero y además solventar algunas cosas con George.
Candy que bueno verla-dijo George
Igualmente George, agradezco mucho el trato que nos dieron y además la remuneración-dijo Candy
No es nada, ustedes hicieron un trabajo espectacular con Andley Company-dijo George-lo menos que podía hacer era pagarles lo correcto-dijo él
Y dígame el jefe ha regresado…-dijo Candy
No…. Aun no…-dijo George- pero de seguro le impresionará la decoración, hoy vuelve a Chicago –dijo George
Me gustaría conocerlo, quizá luego venga a presentarme-dijo Candy
Claro que si… fue un gusto verla de nuevo-dijo George
Candy bajó por el elevador hasta el supermercado, ella salió contenta al ver el resultado de su trabajo pues desde que se había decorado mágicamente los clientes habían aumentado y el personal estaba de mejor humor, así que satisfecha salió del lugar, e iba a cruzar la calle cuando vió que un auto deportivo venía a toda prisa acercándose al lugar para luego sentir un pesado cuerpo sobre ella.
Al parecer encontrarnos en estas situaciones se está volviendo costumbre-dijo el caballero que se había topado aquel día en el elevador
Gracias por salvarme-dijo Candy
Iba a insistirle de nuevo que se comprara un par de anteojos, pero ya veo porque no lo hace-dijo el caballero seriamente levantándose y ayudando a Candy a levantarse
Porque?-dijo Candy
Esta bien?-preguntó el caballero
Así es…-dijo Candy
Muy bien… -dijo el caminando hacia adentro
Puedes decirme tu nombre?-dijo Candy
Soy Albert-dijo el mientras seguía su camino y desaparecía de la vista de ella
El caballero al entrar sintió un extraño sentimiento de calidez, le parecía que la decoración estaba bien hecha y se veía estéticamente elegante así que complacido caminó hasta el elevador y admiró un momento los detalles de la decoración que George había contratado, sin duda alguna todo había salido bastante caro y además de seguro era un gran profesional el que había hecho ese trabajo. Así que caminó y subió al banco y complacido sonrió ante la vista sorprendiendo a más de uno que lo había visto llegar.
Señor Andley que sorpresa tenerlo antes de lo previsto-dijo la gerente de la sucursal
Regresé antes… al parecer hicieron un gran trabajo en la decoración-dijo Albert
Así es… señor, las chicas hicieron un gran trabajo, fueron un ejemplo para nosotros pues demostraron mucha pasión para hacerlo-dijo la mujer
Me alegra, ahora espero que los números suban-dijo Albert
Claro lo harán señor-dijo la mujer
Bien sigan con el trabajo-dijo Albert- ah… en donde esta George?-dijo Albert
En su oficina señor… quiere que lo acompañe-dijo ella
No… sigue con lo que estas haciendo-dijo Albert
El joven caballero subió al siguiente elevador que le llevaría directo a su piso, gallardo y con el porte que le caracterizaba espero el corto tiempo en el que subió el elevador, mientras con una sonrisa burlona recordaba la mirada de aquella chica que había salvado por la mañana, pero lo que más le había llamado la atención eran sus ojos, ahora no iba a insistirle que utilizara anteojos pues eran muy hermosos, si tan solo fueran los que el estaba buscando hace mucho.
Te veo muy sonriente William-dijo George que lo veía pues hacia mucho el elevador había abierto sus puertas
Perdón… estaba recordando…-dijo Albert
Acaso una chica roba tus pensamientos-dijo George
No para nada… cerré el negocio con los Smith, están dispuestos a invertir en el banco –dijo Albert
Eso me alegra… pero dime… que tal sientes el frio invernal-dijo George
Esta bien, realmente no me importa-dijo Albert
¿Viste la decoración? -dijo George mientras abría la puerta de la oficina de su jefe
Si de hecho…-dijo Albert al entrar a su oficina y ver una decoración mucho más sobria y elegante de la de los demás- no te dije que no debían tocar nada aquí?-dijo Albert
Pues se suponía que no lo hicieran-dijo George apenado pues no sabía como Candy había entrado a la oficina del jefe- pero no te parece que la decoración aquí es más elegante?-dijo George
Está bien… por lo menos no es ostentosa-dijo Albert
Y que me dices de la decoración en general –dijo George
Esta bien… al parecer a todos les alegró esa parte y decidieron trabajar más, así como veo más clientes que cuando me fui-dijo Albert
Entonces fue una buena decisión no crees?-dijo George
Creo que si… ahora si me disculpas me podré al corriente con algunas cosas-dijo Albert
Claro William-dijo George- ah y la decoradora dejó esto para ti-dijo George
Gracias…-dijo él sentándose mientras resoplaba al ver salir a George- ¿Cómo es que esta chica sin conocerme decidió decorar mi oficina?-dijo él sentándose en su silla torciendo los ojos cual grinch que odia la navidad, sin más dirigió su mirada al escritorio y se dio cuenta de las fotos sobre el mismo que al irse no estaban.- George eres un entrometido-dijo Albert torciendo de nuevo los ojos mucho más molesto abriendo la carta que la decoradora le había dejado.
Estimado Señor William Andley…
Al ser imposible para mi verlo a su regreso quiero agradecerle por la oportunidad que nos dio de decorar su centro comercial y su banco, así como por el pago generoso que nos brindó, pues a pesar de ser una pequeña empresa queríamos hacer un excelente trabajo para alguien con su trayectoria en el ámbito empresarial internacional.
Me fue comunicado que usted no deseaba que su oficina fuese decorada, ni mucho menos el piso que usted ocupa diariamente, sin embargo al entrar a la bodega de uno de sus negocios encontré hermosos adornos que podría utilizar para decorar su oficina, quise hacerlo como agradecimiento por la oportunidad. Mucho después de realizado el trabajo supe que a usted no le agradaba la navidad, pero no podía dar marcha atrás por lo que la deje así, espero no le moleste.
Además por accidente al decorar su librero tiré uno de sus libros en donde habían hermosas fotos supongo de su infancia pues eran bastante antiguas aunque bien cuidadas, por lo que me pareció lindo enmarcarlas y colocarlas en su escritorio. Coincidentemente en su libro había una foto junto a sus hermanos frente a una fogata en navidad por lo que decidí colocarla en el centro y recordarle que es afortunado por tener una familia así; que de seguro lo aprecia, y sobre todo en fechas para agradecer lo que tenemos como lo es navidad, espero que no se haya molestado con George o con la gerente pues ninguno estaba enterado de lo que había hecho en su oficina.
Y lo invito a ver lo maravillosa que es la navidad. Att. Candice White.
Albert terminó de leer la nota y tomó en sus manos las fotos, recordaba muy bien esos momentos de su vida, era todo tan feliz, en especial donde aparecia junto a sus sobrinos, los que la chica había confundido con sus hermanos. Pero a sus 30 años había perdido el gusto y amor por la navidad, quizá porque muchos de los episodios más desafortunados de su vida habían sucedido en esas fechas y había cerrado su corazón. Parado frente a los ventanales con unas fotografías en sus manos veía hacia afuera. Cuando un toque en la puerta lo hizo regresar a la realidad y dejar los marcos en su escritorio mientras se sentaba.
Adelante-dijo seriamente
William Albert Andley salvador de damiselas-dijo el caballero frente a él
Eras tu… lo sabía… te ibas a hacer el héroe no?-dijo Albert
Claro… esa es mi especialidad, la chica era hermosa no crees?-dijo el castaño- ah no bueno si tu eres anti chicas
Claro que no Terry, solo no quiero que pase lo mismo –dijo Albert
Si no te arriesgas no pasará, además dime… haz pulido la maquinaria…-dijo Terry
Que vulgar te has vuelto Terry-dijo Albert
Solo dime… has tenido mantenimiento-dijo Terry
No… y no lo necesito-dijo Albert
Deberías sino te vas a oxidar y vas a rechinar por todos lados-dijo Terry burlonamente- al parecer ya no eres el grinch verdad…
Terry… que querías?-dijo Albert
Nada… nada… uy que carácter… solo quería ver si habías regresado, además tu familia me invitó a su casa-dijo Terry
Irás a Escocia que bien!-dijo Albert
Eh… bueno… creo que no te han dicho o si?-dijo Terry
Decirme?-dijo Albert
Este… mejor que te lo digan ellos no?-dijo Terry
Terry…-dijo Albert
No me meteré, solo te aviso que me estoy quedando en mi apartamento y… que me quedaré hasta después de año nuevo, por si quieres tomarte unas copas con tu mejor amigo-dijo Terry
Claro… iré más tarde –dijo Albert
Bueno te espero… para charlar adiós Mr. Grinch espero que su espiritud navideño florezca de nuevo como una camelia en…-dijo Terry
Callate Terry, vete mejor, ensaya tu película de princesas o algo-dijo Albert
Mientras yo sea el príncipe tu seras mi princesa-dijo Terry
Jajajaja vete idiota, pasaré después a tu departamento así que enfría las botellas-dijo Albert
Adiós mi amor…-dijo Terry saliendo mientras le tiraba un beso y Albert se quedaba riendo a carcajadas en su oficina.
Las horas pasaron y ambos amigos se encontraron en el departamento de Terry y hablaron sobre sus amores y desamores, mientras bebían un poco, Albert estaba bastante borracho ya y comenzaba a recordar todo lo que lo hacía infeliz en esas fechas, bastante triste salió del apartamento de Terry muy entrada la noche y fue hasta la casa que había comprado hacía seis años, mientras una chica regresaba de su oficina, no se había dado cuenta como el tiempo había pasado pero si que se había tardado, así que apuró el paso, hasta que en la entrada del edificio donde vivía vio a un caballero alto y rubio que venía llorando con su mirada azul cielo fija en el pavimento.
Albert?-dijo Candy
Quien eres tu?-dijo Albert-ah… la chica de los ojos verdes-dijo Albert
Así es… dime… que te pasa? Te hicieron algo?-dijo Candy preocupada al ver que estaba borracho y lloraba
No… para nada… no te preocupes yo…-dijo Albert
Sabes… yo vivo en este edificio, ven un momento tomate algo, y entonces llamaré a alguien que venga por ti-dijo Candy
No es necesario yo…-dijo Albert
Insisto-dijo Candy
Está bien… -dijo Albert sintiéndose bastante mareado
Ambos subieron el elevador al apartamento que aunque era pequeño, era bastante cálido, estaba bastante ordenado pero sin un solo adorno navideño.
No te han dicho que no debes llevar extraños a tu casa?-dijo Albert sentándose en el sillón
Claro… pero tu me has salvado dos veces, y debía salvarte no crees?, además si me haces algo tengo una sirena-dijo Candy
Vaya… que miedo-dijo Albert
Ten… tomate esto para el dolor de cabeza y el agua fría-dijo Candy- te prepararé un café
Gracias…-dijo Albert
Bien aquí está… dime… porque lloras?-dijo Candy
Bueno… cosas que pasan en la vida-dijo Albert
Si no me quieres decir no insistiré, pero creo que no debes andar vagando triste por las calles no crees?-dijo Candy
Y tu no crees que no deberías meter extraños a tu casa?-dijo Albert
Lo sé, pero a ti te conozco no? –dijo Candy
Solo me has visto un par de veces en el banco-dijo Albert
Pero si me haces algo ya se donde encontrar información sobre ti, además me parece que no eres mala persona-dijo Candy
Jajaja confias demasiado en tu instinto no crees?-dijo sarcásticamente
Pues si… porque no confió en cualquiera-dijo Candy- aquí tienes tu café…-dijo Candy
Gracias…-dijo bebiendo el café
¿Te parece si vemos algo en lo que te repones? -dijo Candy
Está bien…-dijo Albert
Ambos estaban sentados en la pequeña sala viendo una película navideña, que comenzaban a ser recurrentes en la televisión por cable, Albert no podía evitar pensar que su enorme residencia era quizá veinte veces de ese pequeño apartamento en el que estaba viendo una película, pero de que le servía todo ese lujo si ni siquiera era feliz estando allí, pues veía a su compañera de reojo y se notaba la felicidad en sus ojos mientras él siempre pasaba triste y solo.
Sin esperarlo ambos se quedaron dormidos a mitad de la película, Albert tenía un fuerte dolor de cabeza, consecuencia de todo lo que había bebido, mientras Candy estaba totalmente cansada del trajín del día, al verla ahí dormida el decidió llevarla a su habitación y luego retirarse a su casa, por lo que la acostó en su cama la cubrió con una de las cobijas y en silencio se retiró, pidió un taxi y lo llevó hasta su casa, no sin antes dejar una nota agradeciendo su hospitalidad.
Candy se levantó a la mañana siguiente acostada en su cama aun con la ropa del día anterior, por lo que salió de su habitación buscando al caballero que había ayudado pero no lo había encontrado así que decidió darse una ducha y luego investigar si había dejado por lo menos algo donde contactarlo, para saber si estaba bien. Así que luego de arreglarse para el trabajo se dirigió a la pequeña cocina y ahí se encontró una pequeña nota escrita por su puño y letra.
Muchas gracias por tu amabilidad, te quedaste dormida
Regresaré a mi casa no te preocupes, gracias de nuevo.
Albert.
Por lo menos dejó una nota…-dijo ella tomando café y una tostada para el desayuno
Candy salió de su apartamento hacia su oficina un poco desconcertada por el corto mensaje que le había dejado Albert, pero de cualquier manera le había pagado el favor de esa misma mañana. Mientras que Albert despertaba esa mañana muy cansado y con un fuerte dolor de cabeza, la resaca había hecho su trabajo y había hecho que se despertara bastante tarde.
Ah… mi cabeza-dijo Albert
Señor…-dijo un caballero entrando a su alcoba
Dime…-dijo Albert
Que bueno que ha despertado… el desayuno esta listo para usted, debe ir a la oficina y por cierto, su tía lo ha llamado varias veces-dijo el hombre
Está bien… puedes retirarte, que dijiste mi tía?-dijo Albert
Así es señor… le dijimos que aun seguía descansando pero dijo que lo llamaría en el transcurso del día-dijo el hombre
Está bien muchas gracias ahora si puedes retirarte-dijo Albert
Claro señor-dijo el hombre
Albert se levantó perezosamente de la cama y fue hasta la ducha, luego se cambió y fue a desayunar, poco pues se sentía bastante enfermo, así que sin ganas fue hasta su oficina y llegando al banco su chofer bajó y abrió la puerta, antes de salir del auto respiró profundamente y caminó hacia adentro como el mismo hombre serio e inmutable que todos conocían.
Al llegar a su oficina tenía a George parado frente a él mientras sostenía un café cargado y una pastilla para el dolor de cabeza pues conocía bien a su jefe además tendría que estar lúcido para la noticia que le iban a dar.
William siento molestarte pero debemos hablar-dijo George
Está bien… pero debo hacer unas cosas antes-dijo Albert
Está bien…-dijo George- pero es un poco delicado, en realidad ocupo que estes calmado
No te preocupes en un rato me repondré-dijo Albert
Regreso en unas horas-dijo George
Albert comenzó a realizar su trabajo, pero no dejaba de recordar esos ojos verdes que habían sido tan amables con él, y pensaba que si tan solo fuesen los ojos que el estaba buscando desde hacía tanto tiempo, aunque era casi imposible saberlo. Luego de la hora de almuerzo Albert estaba por fin libre, iba a llamar a George pero en ese momento a su celular le llegó una llamada de su tía, así que la contestó en su computador.
Tía… que gusto verla-dijo Albert
No finjas hijito, te interrumpo?-preguntó la mujer
No tía Elroy tu sabes que tengo tiempo para hablar contigo, dime porque tu insistencia-dijo Albert
Bueno… primero quería que habláramos todos en familia-dijo Elroy- tus sobrinos están por conectarse, así como Janis-dijo Elroy-
Tía no me diga que el también…-dijo Albert
No hijo, aunque… dime no lo has perdonado-dijo Elroy
En realidad no tengo nada que perdonarle-dijo Albert
Hola tío!-dijeron dos chicos
Stear, Archie que bueno verlos-dijo Albert
Igual tío, por cierto felicidades por la decoración del banco principal, quiero conocer a tu decoradora-dijo Archie
Tío… veo que ya no eres tan grinch –dijo Stear
Sigo… pero George insisitió, lo hago por la productividad de la empresa-dijo Albert
Y sirvió de algo?-preguntó Elroy
Pues al parecer todos parecen más contentos-dijo Albert encogiendo los hombros
Díganme chicos como van con la carrera-dijo Albert
Eh… muy bien… -dijo Stear
Espero que ya el próximo año comiencen a ayudar a William con la empresa-dijo Elroy
Si tía, así será…-dijeron ambos cabizbajos
William que bueno verte-dijo Janis al ver a su primito
Janis… Edwin que bueno verlos… veo que están en…en donde están?-dijo Albert
Ah… es un spa, estamos en Arabia aun y bueno…nos conscienten-dijo Janis
Cerramos el trato con el jeque y esta tan complacido que nos consciente demasiado-dijo Edwin
Por cierto tomaremos el vuelo a Chicago en una semama-dijo Janis
A Chicago?-dijo Albert
Tía… no le has dicho?-dijeron Archie y Stear
A eso iba… am… William sabes están haciendo unas remodelaciones en la mansión de Escocia y en la de Londres, así que no hay un lugar para hacer la fiesta de navidad, sabes que Stear y Archie viven en un apartamento y que Janis y Edwin viven de viaje así que su casa esta descuidada-dijo Elroy
A que quieres llegar tía-dijo Albert
Pues… pensábamos en… hacer la fiesta en Chicago, en tu casa… como ahí esta la central pues pensamos que sería justo hacerlo e invitar a todos los socios-dijo Elroy
Que?-dijo Albert- pero yo no tengo tiempo de organizar eso… además tengo mucho trabajo yo…-dijo Albert
William se que no te gustan estas fechas, pero sabes que la fiesta de los Andley es una tradición que mi tío inventó, recuerda que a tu madre le encantaba hornear galletas para todos los invitados y era más para mostrar la calidez de la familia que una fiesta de sociedad-dijo Janis
Tío vamos… al tío William le encantaría ver que tu sigues su ejemplo-dijo Stear
Si tío-dijo Archie- además quiero conocer a tu decoradora
Ah!-dijo Albert – está bien… eso es un chantaje pero está bien… los espero en vísperas en Chicago-dijo Albert
De hecho queríamos ver como celebran navidad en Chicago así que llegaremos una semana antes para poder divertirnos, como tu solo llegas a la fiesta en Londres, imagino que celebras en Chicago-dijo Janis
Ah… no solo pueden venir a la fiesta?-dijo Albert
No seas amargado hijo-dijo Elroy
No lo soy es que tengo mucho trabajo y yo…-dijo Albert
Puedes ausentarte unas semanas, no creo que el banco se venga abajo sin ti, además esta George o no?-dijo Edwin
Está bien… -dijo Albert
Muy bien todo decidido, ya quiero ver la decoración de tu casa, porque si así esta el banco imagina tu casa-dijo Janis
Aja… no te preocupes…-dijo Albert
Bien entonces nosotros nos vamos debemos reservar los boletos a chicago-dijo Stear
Adiós!-dijeron Stear y Archie
Nosotros también… debemos terminar de consentirnos en el spa-dijo Janis
Que estén bien!-dijo Edwin
Hijo…-dijo Elroy cuando se hubiesen desconectado
Dime…-dijo Albert
Puedes hacerlo?-dijo Elroy
Claro tía no se preocupe yo veré como hacerlo-dijo Albert
Hijo… seguro que estas bien con todo-dijo Elroy
Si tía… yo se que puedo, no te preocupes, te quiero adiós-dijo Albert
Adiós hijo-dijo Elroy resoplando
George…-dijo Albert llamándolo por teléfono
Dime…-dijo George
Ven por favor-dijo Albert-quiero pedirte un favor
Está bien voy en un momento-dijo George
George llegó lo más rápido posible y entró a la oficina de Albert mientras el veía la foto que tenía con sus sobrinos, lo vio un poco triste pero sabía cual era el motivo.
William-dijo George
George… mi tía quiere que haga la fiesta en mi casa este año, realmente no quiero hacerlo, además quiere que decore mi casa-dijo Albert algo fastidiado
Ya veo…-dijo George- y lo que quieres es…-dijo George
Bueno quiero que llames a la decoradora, dile que vaya mañana a mi casa la estaré esperando quiero platicar con ella-dijo Albert
Está bien…-dijo George – William… yo sabía esto-dijo George
Si… me imagino que eso querías decirme pero ni modo ya paso…-dijo Albert
En realidad…-dijo George colocando una mano detrás de su cabeza
Que?-dijo Albert
Pues… sabes que Smith necesitaba dinero-dijo George
Así es…-dijo Albert- por fin vendió sus acciones?-dijo Albert
Así es… pero no quieres saber quien las compró-dijo George
Quien las compro? Quien fue el estafado?-dijo Albert riendo sarcásticamente
Anthony Brown-dijo George borrándole la sonrisa a Albert
Ah…-respondió secamente
William, pensé que tu tía te lo había comentado, pues… sabes que a la fiesta se invita a todos los socios no?-dijo George
Así es… -dijo Albert- quieres que lo invite no?-dijo Albert
Bueno… no es que quiera pero debes… además también a su… esposa-dijo George
Ya veo… esta bien no tengo de otra-dijo Albert- ya vere como me las arreglo-dijo Albert
Estas…bien?-dijo George
Si no te preocupes yo…-dijo Albert- yo estoy bien-dijo Albert seriamente
Entonces te dejo… William…-dijo George antes de salir
Dime…-dijo Albert
No te emborraches de nuevo-dijo George
Está bien…-dijo Albert viendo hacia la puerta, para que luego de que esta se cerrara el dejara caer su peso sobre ella mientras resoplaba colocando sus dos manos en la cabeza, sin saberlo se había metido en un gran lío.
Continuará...
