Mágica Decoración…
Capítulo 7
Ambos despertaron muy temprano en la mañana, Albert la tenía sostenida firmemente de la cintura mientras con su otra mano sostenía su cabeza para verla, en realidad quería despertar todos los días así con ella a su lado viéndolo dulcemente y dedicándole una de esas hermosas sonrisas que solo ella tenía para poderlo desarmar completamente y dejarlo a sus pies.
Buenos días-dijo él
Excelentes-dijo ella viéndolo a los ojos mientras la sonreía
Vaya parece que dejó de nevar-dijo Albert
No lo sé, pero no quiero salir de la cama-dijo Candy
Que te parece si nos queda…hable muy rápido –dijo Albert cuando su celular comenzó a sonar mientras torcía los ojos
Jajaja contesta-dijo Candy viendo como con molestia había tomado el celular y contestado la llamada, está había terminado y Albert parecía un poco molesto.- paso algo malo?-dijo Candy
Mi tía… cree que aun soy un niño o algo así-dijo Albert
Porque lo dices-dijo Candy
Porque me interroga sobre todo lo que hago, cuando está lejos no lo puede hacer pero ahora… ah! me desespera-dijo Albert
Es porque te quiere, dejala-dijo Candy- según lo que tu me dijiste ella no pudo tener hijos, y ve en ti ese hijo que nunca tuvo-dijo Candy
Si lo sé… pero ella cree que aun soy un niño al que debe regañar y cuidar, Candy tengo treinta—dijo Albert
Pues puedes tener sesenta si quieres, pero porque ella te quiere por eso es que te interroga-dijo Candy mientras él la atraía hacia su cuerpo
Pero quizá tiene razón en una cosa-dijo él
Cual?-dijo ella mientras se mordía inconscientemente el labio
En que contigo pierdo la razón…-dijo él acercándose a los labios de ella
Pues si pero hay que controlarla-dijo Candy colocando un dedo en sus labios mientras le sonreía coquetamente levantándose de la cama
Tramposa que haces-dijo él
Pues nada me voy a duchar y tu deberías hacer lo mismo-dijo ella
Junto a ti…-dijo él fingiendo confusión
Aja… si como no, tienes que esperar tu turno-dijo Candy sonriéndole coquetamente- además ayer me di cuenta que trajiste tu ropa porque ya se nos está haciendo costumbre quedarnos dormidos así que… -dijo ella entrando al baño en donde se ducharía colocándole seguro a la puerta
Vaya que es precavida-dijo él estirándose sobre la cama- pero como me gustaría amanecer así todos los días-pensó
Los minutos pasaron y Candy estaba a punto de salir del baño por lo que se levantó tendió la cama y fué a la pequeña salita de estar, por la mochila que había llevado con su ropa, pues con lo precavido que era sabía que le haría falta pues últimamente se habían quedado dormidos.
Otra fuera la historia si viviéramos juntos-pensó Albert cuando la voz de Candy lo llamaba
Albert… ven… ya puedes entrar-dijo ella
Gracias-dijo él entrando a la habitación que se había inundado con el delicioso aroma a rosas que desprendía la ducha
Vaya…-dijo él
Que pasa?-dijo ella
Nada… gracias –dijo él entrando al baño para ducharse
Candy caminó hacia afuera para preparar el desayuno, pues su estómago reclamaba comida y de seguro el de Albert también, sabía que ella no podría preparar un desayuno tan lujoso como en la residencia de Albert, mas podía hacer uno sencillo pero bastante rico, así que sin más que esperar comenzó a cocinar. Albert salió mucho más rápido que ella de la ducha y sintió el olor a desayuno, así que rápidamente guardó su ropa en la maleta y caminó hasta la cocina en donde Candy había comenzado a servirlo. El se sentó en la mesa y ambos desayunaron como toda una pareja de enamorados.
Ambos salieron del lugar hasta el centro de esquí en donde se encontrarían con toda la familia Andley pues habían acordado esquiar en las montañas con toda la familia, así que ni lerdos ni perezosos habían ido y todos los jóvenes habían optado por esquiar en el lugar, incluso Paty y Annie que se habían hecho muy cercanas a los hermanos Cornwall habían sido invitadas, Anthony había llegado con su familia con Eliza incluida.
El pequeño Adam estaba impaciente por esquiar junto a sus tíos por lo que llevó casi a rastras a Anthony, mientras Elroy, Janis y Eliza se quedaban dentro de la cabaña en estas últimas disfrutaban de un deliciosos ponche navideño y galletas de jengibre. Mientras Eliza veía con ojos envidiosos a Albert y Candy que jugaban abajo con el pequeño Adam mientras Anthony Stear y Archie hacían carreras y Paty junto a Annie eran árbitros cosa que la señora Elroy aprovechó para dejar salir un poco de veneno pues esa mujer había hecho sufrir a su sobrino y aun tenía una deuda con ella.
En realidad Candy y William hacen una hermosa pareja-dijo Elroy
Claro, has visto la sonrisa de William últimamente tía? Es otro, esa chica en realidad lo ha cambiado-dijo Janis
Vaya que si, sabes bien que ha tenido otras novias pero Candy en realidad ha sacado lo mejor de él-dijo Elroy
Yo no puedo esperar a verlos casados-dijo Janis
Cierto, mira como juegan con el pequeño Adam, de seguro serán excelentes padres-dijo Elroy- no lo crees Eliza-dijo Elroy
Claro, siempre he creido que William entiende muy bien a los niños-dijo Eliza
Y Candy de seguro será una gran madre para los hijos de William, no crees?-dijo Janis
Bueno si es que se casan…-dijo Eliza
Acaso no te parece una gran idea?-dijo Elroy
Pues claro-dijo sonriendo sarcásticamente- pero recuerden que William sigue en busca de aquella chica y hasta tiene contrato matrimonial y todo-dijo Eliza
Pero cualquier contrato se puede romper cuando hay amor-dijo Janis
Es solo un papel Eliza-dijo Elroy
Papel o no… se supone que es algo legal que debe cumplir, además yo creo que William no la está tomando enserio –dijo Eliza- de seguro cuando vea a la chica irá corriendo hacia ella y dejará a Candy
Yo no lo creo Eliza-dijo Janis
Claro que no, se nota lo enamorado que está de Candy-dijo Elroy- de seguro esta preparado para pedirle matrimonio
No lo creo-dijo Eliza levantándose de la mesa yendo hacia afuera
Al parecer se enojó-dijo Janis
Si… pero yo también… es cierto que William aun sigue con la investigación-dijo Elroy
Pues… al parecer si… eso me dijo Edwin, pero aun no tienen pruebas concretas solo saben que nunca vivió en Inglaterra entonces no hay nada más-dijo Janis
Tu crees que William la encuentre-dijo Elroy
Pues es probable, aunque no creo que corra a los brazos de ella-dijo Janis- mira tía, solo fijate en como ve a Candy-dijo Janis
Quizá tengas razón…-dijo Elroy pensando que hablaría con George para saber como iba eso de la investigación
Mientras afuera Albert y Candy con el pequeño Adam, en una batalla con bolas de nieve en donde Albert estaba solo contra el equipo de Candy y Adam, vaya que se estaba divirtiendo como no hacía desde hace varios años, reía audiblemente al igual que Candy y el pequeño Adam, hasta que Eliza salió del lugar por su hijo llamándolo casi en un grito imperativo, lo que alertó a Anthony y corrió hasta su hijo.
Adam!-dijo Eliza
Si?-dijo el pequeño con un poco de miedo abrazandose a la pierna de Candy
Ven acá… -dijo Eliza
No…-dijo el pequeño
Que vengas…-dijo Eliza
No quiero… mi papi esta ocupado-dijo Adam aferrándose a la pierna de Candy
Adam…-dijo Eliza acercándose pero en ese momento llegó Anthony cerca de Candy mientras Albert y ella solo se limitaban a ver y escuchar pues no podían meterse
Hijo… ve con mamá quieres?-dijo Anthony
No quiero… -dijo Adam
Adam…-dijo Anthony mientras el niño corrió hasta una de las paredes de la cabaña y se colocó de espaldas con la cabeza agachada botando algunas lágrimas, Candy vió a Albert y se acercó a Adam
Adam… que tienes porque lloras-dijo Candy
No quiero irme y dejar de jugar…-dijo Adam
Pero ya vez que aquí hace mucho frío y tu mami quiere pasar tiempo contigo-dijo Candy
Ella no es mamá, mamá es Anna-dijo Adam
Adam… ve adentró con Eliza, quieres?-dijo Candy- no queremos que nada te pase o que te regañen o si?-dijo Candy
No… -dijo Adam
Bueno entonces… que te parece si vas con Eliza adentro y dile a la señora Elroy que te pida un chocolate caliente lleno de malvaviscos arriba-dijo Candy
Si!-dijo el niño en una simple respuesta corriendo hacia Eliza para luego entrar a la pequeña cabaña mientras Candy se quedaba hincada en ese lugar recordando una escena similar
Te pasa algo?-preguntó Albert acercándose a ella
No… es solo que…-dijo Candy cuando vió que Janis le llamaba – esperame-dijo ella
Candy… Edwin quiere hablar contigo-dijo la mujer entregándole su celular para minutos después finalizar la llamada mientras ella irradiaba una hermosa sonrisa- buenas noticias?-preguntó Janis
Excelentes! Aunque debo irme-dijo Candy
Es una pena…-dijo Janis
Nos veremos mañana, para mientras disfruten el día en este lugar es hermoso-dijo Candy
Y vaya que si… espero te vaya bien-dijo Janis
Muchas gracias-dijo Candy despidiéndose mientras hacia unas señas a Annie y Paty
Paso algo?-preguntó Albert
Pues algo excelente-dijo Candy
Enserio?-dijo el mientras la rodeaba por la cintura
Así es… -dijo ella- pero debo irme
Y a donde?-dijo Albert- te llevo si?-suplicó
No Albert, iré con Annie y Paty… no te preocupes… -dijo Candy
Iré hoy contigo a ver películas?-preguntó Albert
Espero que si…-dijo ella
Está bien… con cuidado quieres?-dijo Albert
Si… no te preocupes… me voy…-dijo Candy dándole un beso en la mejilla mientras se alejaba con sus amigas
Tranquilo tío, no es como que no la vuelvas a ver…-dijo Archie acercándose a él
Mejor ven con nosotros vamos a esquiar un poco-dijo Stear
Vamos tío-dijo Anthony
Está bien, déjenme ir por mi equipo y nos vemos en la montaña-dijo Albert entrando a la cabaña
Vas a esquiar con los chicos?-preguntó Elroy mientras ayudaba al pequeño Adam a beber su chocolate pues Eliza había desaparecido
Si tía-dijo Albert entrando al lugar y yendo hasta donde estaba el equipo cuando Eliza se apareció a la par de él
Hola William-dijo Eliza siendo ignorada por él- vaya veo que los rumores son ciertos, tanto te sigue doliendo que no me hablas?-dijo Eliza de nuevo siendo ignorada- acaso aun me extrañas-dijo ella tomando la mano de él
Quieres dejarme en paz?-dijo Albert bastante enojado
Que carácter William-dijo Eliza intentando abrazarlo mientras colocaba un brazo para impedírselo- vaya que estas muy evasivo-dijo Eliza alejándose de él un poco dejando que pasara frente a ella mientras lo abrazaba por detrás ante la mirada confundida de él
Que quieres en realidad Eliza-dijo alejándola de él despacio pues la mujer estaba embarazada- acaso no recuerdas que eres esposa de mi sobrino? -dijo Albert
Tu sobrino no me interesa-dijo Eliza- el que me interesa eres tu, siempre has sido tu-dijo Eliza
Que te pasa… escuchate Eliza, estas loca! Mirate estas embarazada de mi sobrino, el es tu esposo, además yo ya no te quiero, ni siquiera te guardo rencor, me das igual-dijo Albert
Es por esa chica? Candy? Es por ella que me cambiaste? Tuviste que caer tan bajo?-preguntó Eliza
Bajo? Bajo es acostarte con el sobrino de tu novio… Candy no es así Eliza, Candy es una chica amable, hermosa, decente, sincera no como tu que eres una víbora pero simplemente creo que no podía verlo-dijo Albert- fuiste uno de los errores más grandes de mi vida y por favor ya déjame en paz quieres!-dijo Albert recibiendo una bofetada de Eliza
Vez porque te hice lo que te hice, eres un insensible-dijo Eliza
Yo? Enserio? Eso crees de mí, vaya Eliza fijate en lo que has hecho antes de decir esas palabras, cualquiera que te escuche se burlará de ti-dijo Albert
Esto no se quedará así…-dijo Eliza
Haz lo que quieras no me importa, no me interesa, solo no lastimes a mi sobrino, porque el no se lo merece, hazte cargo de tu familia de tu hijo ponle poquita más atención porque no sé si te haz dado cuenta, pero tu propio hijo ni siquiera te dice mamá-dijo Albert saliendo del lugar mientras Eliza se quedaba bastante enojada en el lugar.
Albert salió a la nieve y fue a divertirse un momento con sus sobrinos, hacía mucho que no lo hacían e incluso recordó la mejor navidad de su vida hace veinte años cuando se tomaron esa fotografía frente a la chimenea, misma que estaba enmarcada gracias a Candy en el escritorio de Albert, sus sobrinos estaban felices incluso Anthony se sentía de nuevo dentro del grupo, recordaba muy bien cuando eran pequeños y junto a Albert y sus primos tenían miles de aventuras en el enorme patio de la mansión en Inglaterra, que decir de Escocia que era un lugar con amplios, bosques, las tardes nadando en el lago, por la noche contándose historias de terror bajo las sábanas con apenas la luz de una linterna encendida, los días de primavera cuidando las flores de su madre y los días de invierno jugando con la nieve y esquiando en las montañas escocesas, todo era perfecto, pero tenía que cometer ese error de estar con Eliza.
Estaban ya bastante cansados de hacer carreras, que en su mayoría su tío favorito las había ganado todas pues era bastante hábil para esquiar después de todo, aunque hubiesen pasado muchos años luego de haber practicado dicho deporte.
Que les parece?-dijo Albert bajando la colina antes que ellos
Ya tío… hasta parece que nosotros somos los que ya estamos viejos…-dijo Archie
Eres demasiado rápido-dijo Anthony
No podemos siquiera seguirte el paso-dijo Stear que era el menos atlético de los cuatro
Bueno… que les digo estoy en forma-dijo Albert
Vaya parece que se han divertido-dijo Janis
Mi tío no parece estar tan viejo…-dijo Archie recobrando el aire
Jajaja es porque ustedes ya no hacen actividad física a diferencia mía-dijo Albert
Que les parece una fotografía-dijo Janis y Anthony enseguida se tensó, en realidad quería recuperar el cariño de su tío pero no quería forzarlo de ninguna manera
Claro-dijo Albert notando la tensión en el rostro de Anthony tomando a Archie y Stear con cada uno de sus brazos abrazándolos por el cuello- Anthony ven tu vas en medio –dijo Albert muy animado
Si!-dijo Anthony bastante contento de que su tío le llamara.
Así salió la foto, Stear y Archie se habían colocado cada uno al lado de su tío, mientras Anthony agachándose un poco se había colocado frente a Albert, esa parecía ser una costumbre pues en todas las fotografías que tenían juntos los cuatro, Albert estaba abrazando a cada uno de los Cornwall mientras Anthony se colocaba siempre en medio, los cuatro caballeros sonrieron ampliamente y la fotografía fue tomada, Janis estaba totalmente complacida pues hacía muchos años que no veía esa misma escena.
Albert revolvió un poco el cabello de Stear y Archie quienes caminaron hacia adentro en la cabaña mientras Anthony se quedó un poco rezagado, Albert llegó por detrás de él colocando su mano sobre su cabello mientras lo revolvía un poco, Anthony estaba sorprendido por la actitud de su tío más no dijo nada pues el mayor habló.
Ven quiero hablar contigo-dijo Albert
Si…-dijo él siguiendo a su tío
Hey tranquilo solo vamos a hablar-dijo Albert colocando su brazo alrededor de los hombros de su sobrino
Si… lo siento-dijo Anthony caminando hacia adentro acompañando a su tío a dejar sus implementos en el locker mientras iban a una mesa alejada de la familia a platicar
Anthony… tu crees que te guardo rencor?-preguntó Albert bastante serio
Si tío-dijo Anthony, Albert iba a hablar pero él interrumpió- y en realidad es justificable yo… te vi la cara por mucho tiempo, pero creeme que lo estoy pagando-dijo Anthony
No eres feliz?-preguntó Albert
No tío, no lo soy, hace mucho quería acercarme a ti y pedirte perdón, no sabía si me ibas a perdonar pero quería intentarlo, pero siempre fui un cobarde, creeme mi vida con Eliza no es la mejor, es peor de lo que pensé-dijo Anthony
Pero Anthony, porque no me habías dicho esto antes-dijo Albert
Porque tenía que pagar por lo que te hice, por perder tu confianza y verte la cara, no sabes lo mal que me sentía pero al estar con ella todo pasaba, no te voy a mentir que el primer embarazo fue lo más hermoso del mundo, ella era muy atenta y amable conmigo pero luego cambió, al ver a Adam ella no era la misma, ni siquiera lo quiso ver cuando nació-dijo Anthony- desde entonces yo me hice cargo de mi hijo, trabajaba mientras una amiga mía lo cuidaba y luego yo me encargaba por completo de él, primero pensé que solo era depresión post parto, pero luego ella se recuperó y se salía con sus amigas a veces todo el día y dejaba solo a mi hijo-dijo Anthony bastante desesperado mientras Albert solamente se limitaba a escucharlo- creeme tío me desesperé en ese momento pero supe que estaba pagando por todo lo que te había hecho-dijo Anthony
Anthony…-dijo Albert- porque soportas esa vida que llevas, no te mentiré ni te voy a decir que no te odié en un principio, porque si lo hice, pero ahora no te guardo rencor, además me liberaste de una carga como Eliza, porque estaba conmigo solo por interés y eso era algo que yo simplemente no podía ver-dijo Albert bastante sereno – por otra parte no me parece justo lo que estas viviendo si tu no eres feliz deberías encontrar tu felicidad por otro lado-dijo Albert
Pero mi hijo… se de buena fuente que los niños se quedan con sus madres al interponer una demanda de divorcio-dijo Anthony
Eso no es necesariamente así, si tu quieres mi apoyo lo tienes, le diré a George que se encargue de hacer que el pequeño se quede contigo y no haya problema, ten por seguro Anthony que yo te aprecio, eres el unico hijo de mi hermana –dijo Albert- además no me parece que te estes auto castigando, no es justo para ti, cometiste un error, está bien, pero debes enfrentarlo y no auto castigarte, eso no es justo para ti ni para tu hijo, el niño ve con mucho miedo a Eliza, ni siquiera la ve como su madre, piensa en el también no solo en tu propio martirio, Eliza esta embarazada y si tu quieres al bebé también puedo apoyarte… -dijo Albert bastante preocupado por su sobrino
No, ese niño ni siquiera es mío, en realidad no sé de quien es, ella me ha engañado tantas veces que ya no sé ni siquiera de quien es, pero estoy seguro que mío no, en realidad no he estado con Eliza desde hace años, cuando me enteré que me engañó por segunda vez-dijo Anthony
Bueno está bien… de todas maneras no te preocupes tienes mi apoyo y creeme no te odio, ni tengo rencores en tu contra, ni mucho menos, eres mi sobrino y te quiero-dijo Albert
Perdoname tío-dijo Anthony- tu te haz portado siempre bien conmigo y yo te fallé-dijo el joven rubio arrepentido
Anthony… no tengo nada que perdonarte, ven acá…-dijo Albert abrazando a su sobrino que se notaba desesperado y bastante tenso
Tío… perdoname yo jamás quise hacerte daño creeme-dijo Anthony
No te preocupes sobrino, te quiero y te voy a apoyar en todo lo que necesites-dijo Albert
A lo lejos Elroy estaba bastante aliviada al ver ese abrazo que de seguro era la reconciliación de sus sobrinos, por fin se había cumplido su deseo navideño y ahora solo faltaba aclarar la situación entre Candy y Albert, y sobre todo esa situación de la investigación que tenía pendiente de hablar con George. Ambos jóvenes se acercaron a la familia y todos estaban con una amplia sonrisa esperándolos pues sabían exactamente que todo se había arreglado, Albert comenzó a sentir un poco de frío con la ropa que tenía así que decidió ir a su locker a cambiarse el sueter y ponerse su abrigo pues hacía bastante frío, había sentido su celular en una de las bolsas del abrigo.
Albert lo sacó y pensó en enviarle un mensaje a Candy para invitarla a cenar a algún lugar pues en poco tiempo oscurecería, por fin quería pedirle ser su novia pues al parecer últimamente todos se habían confabulado para interrumpirlos, con gusto notó que tenía varios mensajes de ella y una llamada perdida, pero al verlos su sonrisa se borró completamente y corrió hasta Janis mientras hablaba por el celular.
Que tienes?-preguntó Elroy al ver la cara de Albert
Con quien se iba a reunir Candy… -dijo Albert
Con Edwin, George, sus amigas… no sé con quien más porque?-dijo Janis
Tienen tienen el número de sus amigas?-dijo Albert a sus sobrinos mientras llamaba al celular de ella por quinta vez y le enviaba directamente a buzon
Si tío…-dijeron Stear y Archie sacando sus celulares
Está todo bien?-preguntó Anthony mientras abrazaba a su hijo que estaba dormido
No… -dijo Albert- por favor si oyes esto hablame, dime en donde estas-dijo Albert preocupado llamando ahora a Edwin Cornwall
William-dijo Edwin contestando la llamada
En donde está Candy?-dijo Albert
No sé… nos despedimos hace un par de horas, George y yo estamos atrapados en el tráfico hasta el centro de Esquí-dijo Edwin
No les dijo para donde iba o algo-dijo Albert
No… bajó con sus amigas y luego no las vimos más-dijo Edwin intrigado- pasó algo?-preguntó él
Candy… búsquenla, pongan a todos a buscarla-dijo Albert
Está bien veremos que hacer-dijo Edwin
Que paso?-preguntó Janis
Llamen a sus amigas, Candy debe aparecer-dijo Albert con miedo de perderla sin antes tenerla
Irémos a buscarla contigo-dijo Elroy
No… alguien espere aquí para ver si regresa-dijo Albert
Nosotros irémos con Annie y Paty y las buscaremos-dijo Archie
Si gracias-dijo Albert saliendo del lugar mientras corría a su auto
Media hora más tarde Stear y Archie hablaron con Albert y dijeron la misma historia que las amigas de Candy le habían contado.
Esta con ellas?-preguntó Albert
No… dice que bajaron juntas en el supermercado Andley y en la entrada se separaron porque ella dijo que iría a su departamento para preparar todo-dijo Stear
Gracias… estoy cerca yo iré ahí y ustedes búsquenla en la oficina-dijo Albert
Claro…nos avisas tío-dijo Stear
Si…-dijo el colgando la llamada, estaba bastante cerca del edificio pues había sido su primera opción quizá se había quedado sin batería y había ido directamente al departamento.
Albert subió por el elevador y llegó hasta el piso de Candy, buscó la copia de las llaves pidiendo al cielo que estuvieran ahí, para su fortuna estaban en el mismo lugar y entró, las luces estaban apagadas y el apartamento vacío, quizá había sido demasiado ingenuo y había pensado en la primera opción para poder encontrarla y era casi seguro que no estuviera. Desesperado salió del lugar decidido a encontrarla, llamó a Terry para que también le ayudara con la búsqueda pues el podía saber en donde podía estar.
Mientras unas horas antes Candy había terminado su reunión con George, Edwin y sus amigas afinando los últimos detalles para la sorpresa de Albert que lo ayudaría quizá a olvidar el pasado y recordar las navidades junto a su familia, toda la familia estaba de acuerdo con eso por lo que Candy se había encargado de todo con el apoyo de ellos, así que estaba todo arreglado y lo había hecho en menos de dos semanas, al final no había mucho que arreglar pero si mucho que decorar.
George y Edwin se habían ido mientras ellas se habían quedado comprando algunas cosas para su uso personal por lo que se despidieron, las tres chicas habían ido hasta la salida del lujoso edificio más se habían despedido de Candy pues pensaba ir a su departamento a preparar todo para la noche, mientras ellas querían ir a un café por lo que separaron. Candy sacó su celular y llamó a Albert al celular pero al parecer estaba ocupado por lo que decidió enviarle un mensaje, más dentro de su bandeja encontró varios mensajes provenientes de un número desconocido por lo que los abrió y se dio cuenta de que trataban los mensajes.
En su mayoría eran fotografías en las que se mostraba a Eliza abrazandose a Albert y a él con los ojos cerrados, cualquiera diría que estaba disfrutando el contacto de aquella mujer, acompañado de algunos mensajes en donde le decían que abriera los ojos porque el la estaba engañando. Candy se sintió profundamente herida en ese momento, aunque ciencia cierta y siendo sinceros no la estaba engañando pues ellos jamás habían acordado ser novios de verdad, ni jamás había escuchado a Albert pedírselo enserio, aunque sus acciones decían otra cosa pues los besos, las caricias y los momentos que habían pasado juntos decían lo mucho que se querían.
Candy estaba bastante confundida, más decidió no desaparecer sin ninguna explicación, por lo que seleccionó todas las fotografías y las renvió a Albert con el simple mensaje de: " Recuerda que es la esposa de tu sobrino", solo ese fue su mensaje, para luego guardar su celular y dirigirse a hacer lo que mejor hacía, decorar, ahí en ese lugar abandonado se había quedado adornando por varias horas mientras supervisaba una y otra vez que todo estuviera en orden, necesitaba despejarse y sobre todo olvidar lo que había visto y quizá hasta obligarse a dejar de sentir lo que ya sentía por Albert.
Mientras él desesperado la buscaba por todos lados, necesitaba explicarle que lo que había visto no era como parecía, necesitaba decirle que la quería y que Eliza no significaba nada para él, solo quería tenerla a ella y quererla como se merecía, solo quería que la mujer que lo había hecho sonreir de nuevo pudiera sonreir junto a él como hace mucho ambos no lo hacían. El manejó hasta su casa en donde ya estaban Anthony, Los Cornwall, Elroy y George buscando a Candy por medio de sus contactos.
William…-dijo Elroy
La encontraron saben algo?-preguntó Albert
No… sabemos incluso menos que tú… que paso en realidad-dijo Edwin
Tío… que paso?-preguntó Anthony
Albert sacó su teléfono y enseño las fotografías a su familia, Anthony le vió con una interrogativa en la mirada y Albert iba a explicar cuando Eliza entró con varias bolsas en la mano y una sonrisa- todos tienen unas caras… -dijo Eliza mientras todos le veían y a Albert le hervía la sangre con solo verla
Explica esto…-dijo Anthony mostrándole las fotografías
Son lo que se ve no?-dijo Eliza
Eres una víbora, tu bien sabes que no es así… sabes bien lo que te dije, que no eres bienvenida aquí, que eres una regalada Eliza! Dime quien tomó las fotografías-dijo Albert
No sé de que hablas William-dijo Eliza
Dime quien las tomó, esas fotografías se las enviaron a Candy y ella no aparecer, dime quien fue o se me va a olvidar que eres mujer Eliza-dijo Albert
Por mí te puedes olvidar de lo que quieras… -dijo Eliza
Te voy a…-dijo Albert
Para William-dijo George colocándose frente a él igual que Edwin
Señora por favor diganos si sabe algo sobre la señorita Candy, o quien tomó las fotografías, recuerde que usted también esta casada y esto podría afectar en su matrimonio –dijo George
No lo creo…-dijo Eliza- además mal interpreto las fotos, Wiliam me rechazó como todo un caballero, yo no tengo la culpa que esa niña quiera ocupar un lugar que simplemente no le pertenece-dijo Eliza despreocupadamente
Ya suéltenme-dijo Albert – mira Eliza si algo le pasa a Candy por tu culpa las vas a pagar-dijo Albert saliendo de su casa
Bueno… yo me voy a dormir-dijo Eliza- que pasen una feliz noche
No tu no vas a ningún lado-dijo Anthony bastante enojado
Querido dije que me iba a dormir adiós-dijo Eliza
Que no te vas…-dijo Anthony tomándola de la mano – podrían dejarnos solos por favor…-dijo Anthony
Claro… nosotros irémos a buscar a Candy-dijo Edwin que tomaba su abrigo junto a George
Permiso-dijo George
Llamaré a mis hijos para ver si saben algo-dijo Janis- viene tía
Si claro-dijo la señora Elroy subiendo las escaleras
La sala se quedó vacía y en silencio total, Eliza intentaba safase del agarre de Anthony mientras este seguía tomándola del brazo firmemente.
Que te pasa suéltame quieres?-dijo Eliza batante fastidiada
Que me pasa? Tienes el descaro de preguntarlo, eres mi esposa Eliza, le coqueteaste a mi tío solo para meterlo en problemas-dijo Anthony furioso
No… solo me acerque a charlar-dijo Eliza
A charlar, tu crees que así se habla enserio? Estas loca? Eliza piensa que pretendes con este jueguito-dijo Anthony
Nada… yo no hice nada-dijo Eliza
Tu crees que te voy a creer?-dijo Anthony
Deberías eres mi esposo-dijo Eliza
Ah! ahora si lo soy, Eliza, deja de hacer sufrir a mi familia, por fin obtengo el perdón de mi tío y tu sales con esto, no trates de negarlo que se muy bien que fue planeado por ti que tu tienes la culpa de todo-dijo Anthony
Vaya! Claro ahora vete con aquellos que te dieron la espalda todos estos años por un error-dijo Eliza
No fue así y lo sabes… la única que me dio la espalda siempre fuiste tu… o me vas a decir que haz sido un ejemplo de esposa y una excelente madre-dijo Anthony
Hago lo que puedo yo…-dijo Eliza
No Eliza, te la pasas de fiesta en fiesta, me haz engañado miles de veces, ignoras a mi hijo, el ni siquiera te ve como su madre, tu crees que eso es un buen trabajo, Eliza ese bebé que esperas ni siquiera es mío y tu lo sabes y aun así crees que todo va a estar bien entre nosotros Eliza-dijo Anthony
Veo que te han lavado el cerebro-dijo Eliza
La que me lo lavo fuiste tu… con tu veneno, y tus palabras que me cegaron y le dí la espalda a mi familia, a mi tío que me apoyo toda su vida, a mi felicidad Eliza, todo el tiempo que he estado contigo he sido el hombre más infeliz de la vida, pero ese Anthony que conocías, que no decía nada porque salieras de fiesta todas las noches, que te dejaba gastar a tu gusto y antojo se acabó-dijo Anthony
Como dices?-dijo Eliza
Se acabó así como lo oyes, y no te preocupes te llegará la demanda de divorcio de seguro con tu hermano que es el unico que te soporta, yo ya no puedo más-dijo Anthony
Me estas amenazando-dijo Eliza retadoramente
No… te estoy diciendo lo que voy a hacer, mi tío me ha dado su apoyo y lo aceptaré, sobra decir que no eres bienvenida aquí y que yo me quedaré con Adam-dijo Anthony
No creas que va a ser tan fácil-dijo Eliza
Claro que si… tu no sabes nada sobre él, y no te preocupes, se que Adam ni siquiera te ve como su madre, puedes engañar a quien sea Eliza, menos a mí y a tu hijo, de una vez te advierto que de mí no tendrás nada, oiste?-dijo Anthony
Está bien… no te preocupes… me iré ahora mismo pero veras que las cosas no se quedaran así Anthony, solo espera a mi abogado-dijo Eliza saliendo del lugar con las bolsas de la ropa que acababa de comprar pidiendo un taxi para ir directamente al departamento de su hermano.
Anthony se dejó caer en el sillón bastante aliviado por lo que había hecho, por fin se había quitado un peso de encima, pero necesitaba que Candy apareciera y todo se arreglara poco a poco, pues necesitaba darle forma a su vida de nuevo.
Mientras tanto Albert condujo hasta el centro comercial, subió hasta su oficina en el ultimo piso, en ese momento Terry le llamó para avisarle que había puesto la denuncia en la policía y ellos comenzarían a buscar, sus sobrinos no tenían noticias y se les habían acabado las opciones, Albert tomó la botella de Whiskey que estaba en su escritorio y un vaso del mueble sirviéndose un poco, las opciones se le habían agotado y no tenía donde más buscar por lo que bajó del elevador de nuevo mientras uno de los vigilantes le saludaba pues sabía que Albert acostumbraba quedarse a veces en su oficina hasta muy tarde por lo que no le dijo nada. Él caminó lentamente por los pasillos del enorme centro comercial.
Hacía mucho que no lo hacía, pero necesitaba pensar, en donde podría estar ella, sin saber como había llegado hasta aquella parte del lugar que ampliarían hace unos años y habían pospuesto por la depresión de Albert justificándose con un incendio. Realmente ese había sido su lugar de meditación durante mucho tiempo, pues cuando se sentía triste iba a ese lugar para calmar sus fantasmas y simplemente pensar, detrás de la enorme lona que cubría el lugar que según él estaba muy bien asegurada se podía ver el hueco por el cual el se escabullía, así que entró y estaba demasiado sorprendido con lo que veía.
Era un lugar tal y como lo imaginó, pero lo que más le sorprendió era que una jovencita de cabello rubio estuviera acostada en una de las bancas en donde se suponía se sentarían los clientes del centro comercial, mientras veía hacia el cielo estrellado por medio de los hermosos ventanales que habían en el techo dejando pasar la luz de la luna. Ella sintió la presencia de alguien por lo que se levantó de donde estaba y lo vió ahí frente a ella.
Se suponía…-dijo Candy sintiendo el fuerte abrazo de él mientras recostaba su barbilla en uno de sus hombros
Estaba tan preocupado por ti-dijo él bastante aliviado al tenerla entre sus brazos para poder explicarle exactamente que era lo que había sucedido.
Continuara…
Chicas lindas hermosas preciosas, quiero agradecerles por seguir esta historia, he notado que tiene una excelente aceptación y espero que les siga gustando, leo todos sus comentarios y amo que los dejen, me encanta que algunas a pesar de no compartir a la pareja protagonista le dan una oportunidad a esta historia. En realidad ya se viene la recta final y pues con ello ya entramos al mes de diciembre, recuerden que estamos cada vez más cerca de noche buena y navidad, y por supuesto del que este año finalice.
Yo se que para muchos de nosotros no ha sido el mejor año, de hecho ha sido bastante malo, en donde tuvimos que estar encerrados, tuvimos que alejarnos de muchas personas, y despedirnos tristemente de otras, créanme que a mi me ha pasado de todo este año, pero aun así creo que debemos mantener la esperanza de que todo esto pronto finalizara pues ya saben que la esperanza es lo ultimo que muere y pues nada debemos seguir luchando por vivir, por tener un mundo mejor y por cuidar de nuestra familia y amigos aunque sea a la distancia.
Quizá estas fiestas no sean iguales a las de años anteriores, pero piensen que estamos sanos, muchos de nosotros sin haber sufrido ningún síntoma de ese virus tan peligroso, y por supuesto demos gracias a Dios que nos ha permitido que nuestra familia este bien, sana y salva, demos gracias porque a pesar de todo hemos llegado al final del año pues hubieron muchos que no pudieron ver la luz de otro día.
Las invito chicas y chicos que puedan agradecer por este año, que nos ha dejado muchas lecciones de vida y que nos ha hecho valorar un poco más el tiempo que tenemos de vida, a nuestra familia, a nuestra salud, nuestros hijos, padres, abuelitos, esposos y esposas, los y las invito a que puedan compartirme que agradecerían de este año. Yo tengo muchas cosas que agradecer entre ellas que mi esposo a pesar de estar en primera línea de combate, gracias a Dios jamás se enfermó.
Así que cuéntenme chicas que agradecerían, saben que las y los leo, creo que esa será nuestra dinámica en estos últimos capítulos, si ustedes están de acuerdo para compartir yo les colocaré en cada capítulo una de las cosas por las que agradezco a la vida en este año.
Sin más que decir les envío besos y abrazos a la distancia.
