Fecha: 24 de diciembre de 2014
Hora: 10:30 pm
Lugar: Calles de Tokio.
—¡Galopea! ¡Galopea!
La persecución por las calles de Tokio era intensa, Len y Leo cuando menos se lo esperaban, un auto se cruzaba en su camino y tenían que hacer maniobras como si fueran jinetes profesionales. Mientras el grupo de las acosadoras no tenían problema ya que lograban una coordinación entre ellas de una manera increíble.
—Leeeeennn ¡Estamos cerca de ti-ii! —la chica que parecía ser la líder, le advertía al rubio con una melodía dulce y escalofriante.
—Len, toma la acera —Leonardo le advirtió al ver que se dirigían a una multitud de personas que cubrían la calle.
Los dos dejaron la calle y comenzaron a cabalgar por la acera, desafortunadamente vieron que algunas unas mesa habían personas disfrutando de la gastronomía del país.
—Aunque no me guste tendremos que arruinarle la cena algunos. —Leonardo apenado le dijo al rubio, pero Len no se opuso viendo que no había opción.
Los burros de Len y Leonardo se subían a las mesas dejando un tiradero de comida que solo empeoraba con la llegada de sus perseguidoras. Escuchaban los miles de lloriqueos de niños e insultos japoneses, en ese momento Leonardo agradeció que su japonés no sea tan bueno.
—¡Enserio lo siento! —decía Len apenado. Pero el sonido de un golpe le obligo mirar a su compañero.
—¡Mierda mi cabeza! —Len vio a su Leonardo y noto que le habían dado con una piedra de un tamaño considerable.
—¡Leonardo!
—Tranquilo estoy bien, solo que siente que ese golpe me dejara más idiota.
—¿Te gusta ser sarcástico en momentos malos?
—Es un poco mi estilo, ay ay.
Luego de salir de los mesas volvieron a la calle donde seguían esquivando autos. Las calles a pesar de que ya no había tanta gente, se volvían más cerradas por lo que inevitablemente se llevaron algunas de las pocas personas que estaban en su camino.
—Leonardo, Lenny, no sean malos en arrollar a estas personas —decía la chica detrás.
—Mientras sigamos huyendo más daño vamos a causar —decía Leonardo.
—No hay de otra, cuando sea el momento, nos vamos a pie —Len le sugirió, cosa que Leo acepto.
—¡Rin! ¡¿Saben dónde está Len?! —Miku exaltada dijo mientras conducía a toda velocidad con Rin.
—Estaban cerca del centro de la ciudad por lo que vi —la rubia igual seguía conduciendo su bicicleta como nunca. Las chicas de pronto escucharon el sonido de sirenas— ¿Eh?
Las dos Vocaloids se dieron cuanta com
o pasaban patrullas a toda velocidad, sorprendiendo a las dos.
—¡Vamos Miku, conduces como una anciana!
—¡Cállate, solo tengo dieciocho, plana!
—¡Que te hayan crecido un poco no significa que dejes de ser plana igual!
Las dos notaron que llegaron a una avenida donde había huellas de burros, más adelante notaron como algunas mesas de restaurantes estaban hechos un desastre; mientras unas cuantas personas describían a algunos oficiales que una manda de burros paso encima de las mesas, con adolescentes montándolos.
—¡Estamos cerca! ¡Aguanta Len! —Rin dio otro acelerón
—¿Por qué no puedo tener una navidad normal? —Miku imploro.
—¡Ya ríndanse!
—¡Jamás estúpida loca! —Len le grito.
Una de las chicas que se puso a lado de Leonardo, pero fue recibida por una piedra tirándola del burro.
—¡Una menos, quedan ocho!
—¡Ahhhhh, maldito! ¡Te odio! ¡Te odio! —gritaba la chica líder viendo como su compañera quedaba inconsciente en el suelo.
—Me gane otra enemiga, genial —Leonardo vio como otra chica se puso alado de Len— Len ¡A tu izquierda!
—¿Qué? ¡WAAAAA! —la chica se quería abalanzar sobre él, pero Len logro detenerla, los dos montado en burros se forcejeaban.
—¡Estoy tocando al uke!
—¡Quítate loca!
—Voy a besarte —antes que tocara al rubio, una roca le dio a la mujer derribándola— ¡MALDITO!
—Ya van dos —Leonardo le dijo burlonamente a Len.
—¿Qué? ¿Ahora las contamos? —Len le respondió.
—¡Jefa ya perdimos a dos! —una de las chicas le dijo a la líder.
—Ya se tonta, pero sigan, no podrán mantener el ritmo siempre.
—Uh Fanny —al parecer la chica quien era la líder se enfureció cuando la mencionaron por su nombre.
—¡¿Cuántas veces les eh dicho que no me digan por mi nombre?! —Fanny furiosa la regaño.
—Es que ¿No escucha unas sirenas?
Cuando Fanny presto atención al ambiente, escucho no uno, si no múltiples sirenas. Lo mismo pasó con Len y Leo, ambos grupos sabían que no era una buena señal.
—¡La policía! —ambos dijeron, mientras atrás de la chica vieron como patrullas se acercaban a ellos.
—¡Deténganse! ¡Serán detenidos por disturbio público! —decía uno de los policías.
Algunas patrullas lograron alcanzar a las chicas evitando su paso, donde de inmediato las arrestaban. Al final la única chica que quedaba era Fanny.
—¡Maldición! ¡Estuve tan cerca! —Fanny se desvió y tomo otro rumbo, una de las patrullas la siguió, mientras las otras dos seguían a los dos chicos.
—Un problema se acaba, pero empieza uno nuevo —Leonardo comento.
Len miro nervioso, sabía que si era arrestado no solo se perdería la fiesta en su casa, si no, podría darle mala reputación a su grupo, provocando que no solo que Rin se decepcione más, si no igual el resto de su grupo y los demás Vocaloids.
—¡No puedo dejar que me capturen! —decía Len a punto de un colapso nervioso— Es mi culpa.
—No, no es tu culpa, solo estábamos huyendo de las verdaderas culpables —en eso dos policías dispararon tranquilizantes a los burros derribándoles.
Leonardo se recuperó rápidamente, levanto a Len y comenzaron a correr, donde ambos entraron a un callejón. Los policías bajaron de sus patrullas y corrieron en dirección de ellos.
—¿Len ves algún lugar? —Leonardo pidió desesperadamente.
Len y Leonardo veían desesperado algún lugar en ese inmenso callejón algo oscuro donde pudieran esconderse y armar un plan mejor para huir.
—... ¡Ese edificio abandonado! —Len señalo a un edificio con aspecto deplorable. Sin ninguna alternativa entraron, mientras miles de luces de las lámparas de los oficiales los seguían.
—Necesito huir —decía una de las chicas que se quedó observando donde habían ido Len y Leo, pero los perdió cuando entraron al callejón—. No, no me encontraran aquí. Debo reunirme con Fanny.
—¡Oye!
La chica giro por donde vino la voz, al ver mejor la figura vio que traía pelo rubio, ojos azules, la misma cara y estatura de quien estaba buscando. Al parecer Len se había dejado atrapar,
—¡Ja te atrape! —la chica derribo al individuo rubio— ¡No escaparas de nosotras Len-Kun¡ ¡Vamos a divertirnos!
La chica estaba tan feliz, que no espero que un puñetazo fuera lo primero que recibiría. Notando un poco de sangre en su nariz, giro para confrontar a Len, o es lo que pensaba antes de ver mejor la figura que había derribado.
—¡¿Dónde está Len?! — la chica la vio mejor, había confundido con Len con su hermana Rin.
—¿K-kagamine R-rin? — la chica un poco en shock dijo al ver como la rubia se acercaba amenazadoramente.
—¿Eres ciega o qué? ¡Claro que soy yo! ¿Dónde está Len?
—¡No te diré nada! No venimos de un pueblo solamente para rendirnos. Tu hermano será nuestro, nuestra líder lo capturara —decía con un poco de veneno en su voz.
En eso la chica puso su vista en un lugar especial, Rin lo noto y giro para ver qué era lo que miraba. Era una serie de carteles donde habían fotos, especialmente de adolescentes de la edad de Rin, pero lo inquiétate era que debajo de cada foto decía: DESAPARECIDO.
Rin no tardo en recordar que tan solo hace algunas semanas en la ciudad habían desaparecido una multitud de jóvenes, y las fotos que estaban en los carteles eran de las víctimas. Cuando volvió a ver la chica, noto que seguía mirando las fotos. Rin comenzó a sospechar.
—¿Tienes algo que ver con eso? —Rin le pregunto fríamente refiriéndose a los carteles de los jóvenes desaparecidos.
La chica no respondió, pero sus expresiones indicaban que tenía alguna relación con las desapariciones. Rin de pronto volvió a pasar la imagen de Len en su cabeza, sin duda su gemelo podría estar en verdadero peligro.
—¡¿DONDE SE FUE LEN?! —Rin dijo un poco desesperada a la chica, pero esta seguía sin responderle. Rin antes de perder el control, respiro y dio un suspiro.
—Con que esta tenemos amiga. Miku —Rin llamo a su amiga.
La chica peliaqua había llegado mientras se sostenía las rodillas, tratando de recuperar aire. La chica que estaba siendo interrogada por Rin miro sorpresivamente a Miku, para ella ya lo había visto todo.
—¡¿Qué?! —decía Miku entre gemidos, la pobre parecía que se sofocaría.
—¿Trajiste un puerro?
—Nunca salgo sin uno —Miku le dio el puerro a Rin— ¿Para qué?
—No mires —Miku noto el tono tenebroso de la voz de su amiga. Ella espantada giro para no ver la escena. Solo podía escuchar.
—No te tengo miedo, rubia plana ¿Qué harás con el puerro? ¿Darme de comer? ¡JA! ... O-oye ¿Qué haces? ¡ESPERA! ¡RIN! ¡NO! ¡NO LO HAGAS! ¡AYUUUDAAAA! —Miku escuchaba las suplicas de la chica— ¡RIN DETENTE! ¡ALEJA ESA COSA DE MÍ! ¡LEN SE FUE POR EL CALLEJON DE ADELANTE! ¡NO MIENTO! ¡TE LO JURO POR MI VIDA!
Cuando Miku supo que había terminado, giro para ser recibida con la sonrisa de satisfacción de su amiga, mientras la otra chica abrazaba sus rodillas temblando.
—¿Tan difícil era cooperar? —dijo Rin burlonamente a la chica traumatizada.
—¿Qué fue lo que-...
—No preguntes —Rin interrumpió a la peliaqua, mientras le devolvía el puerro— vamos por Len ¡Y hay que hacerlo ya!
Rin se fue al callejón donde la chica le dijo que había ido Len. Miku antes de irse con Rin, miro a la chica traumada, se acercó a ella y le beso la frente mientras le daba palmadas en la cabeza.
—Lo siento —Miku le dijo, acto seguido fue donde estaba Rin. Solo por seguridad, Miku decidió tirar el puerro que le presto a Rin.
Len y Leonardo se encontraban en los pasillos del lugar, mientras cerca de ellos escuchaban el sonido de los oficiales buscándolos. Subieron las escaleras con mucho esfuerzo, aunque las piernas les empezaban a fallar.
—Mira ya tenemos cinco estrellas como el GTA —Leonardo dijo en broma, pero su compañero parecía no toléralo esta vez.
—Leo...
—Perdón, perdón. Es solo... no se me ocurre una forma de escapar, me siento incompetente en esos momentos.
—No seas duro contigo mismo, me salvaste dos veces —Len dijo un poco compasivo a su amigo.
—De chicas mecas. Pero ya una manada de policías es otra cosa.
—Mientras no nos atrapen, no habremos fracasado —Len golpeo el hombro de Leonardo sorprendiéndolo.
—Je Lenny, pensé que el único positivo era yo.
—Aun te falta mucho por conocerme viejo.
—Tal vez, ¡AY! —Leo fue derribado por un oficial impactando a Len.
—¡Mantente quieto!
—¡Oficial nosotros solos nos defendíamos! —Leonardo forcejeaba.
—Eso discutirás tras rejas.
—Hyaaaa —Len llego por la espalda del oficial con un tubo golpeándolo en la nuca dejándolo tirado.
—¡Ya los tengo! —llego otro oficial. Leonardo lanzo enseguida dos piedras a los ojos del policía. Cuando impactaron el oficial se agarró los ojos quejándose del dolor.
—¡No se muevan niños! —un tercero. Len le lanzo el tubo a su cabeza distrayéndolo, para que luego Leonardo lo pateara tirándolo por unas escaleras.
—¡VAMOS! —Leo le dijo al rubio saliendo como rayos ambos chicos.
Había un problema en los dos, el cansancio, después de lo ocurrido en el pueblo y lo que acótense ahora, ya no podían aguantar más. Necesitaban un respiro, pero parecía que cuando buscaban una bocanada de aire, escuchaban los sonidos de más oficiales llegando y solo aumentaban más su frustración.
—¡Mierda, ya no puedo! —decía un Len cansado—. Lo siento Rin.
—¿Qué rayos dices amigo?
—Perdón por volverte a decepcionar, perdón por no pasar esta noche contigo, por no poder reconciliarme contigo. Soy un mal hermano —Len se escuchaba derrotado.
—¿Len? —ambos escucharon como se acercaban los oficiales.
—También perdón Leonardo, por meterte en esto, debí respetar tu decisión si querías pasarla solo.
Leonardo miro a su compañero, a su amigo, temeroso por lo que se aproximaba, por no poder ver a su familia esa noche. Lo mismo que sentía el, al estar lejos de ellos, los extrañaba. Si tan solo fuera fácil, pero tenía que cumplir su misión para poder volver a verlos, una responsabilidad que a pesar que sea de su desagrado, era la única opción que tenía. Pero mientras él pueda evitarlo, no dejara que alguien se separe de su familia.
—Escucha, es obvio que los dos no saldremos libres —escucho el suspiro de derrota de Len—. Sin embargo, eso no implica que uno si pueda hacerlo.
—¿Cómo dices? —Len vio cómo su compañero dio una sonrisa de confianza.
—Es hora que te vayas.
—Leo ¿Qué rayos planeas hacer?
—Ganar tiempo para que huyas.
—¿Qué? ¡No pienses que te dejare!
—¿Acaso te gusto? —Len se quedó callado, pero Leo se rio—. Perdón, sabes que me cuesta tomarme las cosas enserio. Ya Len vete.
—¿Pero por qué? ¿Por qué te arriesgas tanto por mí?
—Alguien te necesita, ha estado llorando por ti, porque quiere tu perdón rubio. Ella esta arrepentida, y verte tras las rejas solo hará que se sienta más culpable.
—... ¿Hablas de Rin?
—¡Acertaste!
—¿Cómo lo sabes?
—Eso no importa ahora. Tal vez no haga feliz a mi hermana, pero por lo menos hare feliz al de un amigo.
—...
—Y quiero que este sea mi deseo de navidad, que te reconcilies con ella —Len se quedó callado, no sabía si agradecer o seguir discutiendo. Mientras pensaba miles de cosas, Leonardo se comenzó a aleja.
—¡En el siguiente piso están! —lograron escuchar a uno de los policías.
—Llego mi momento. ¡Len!
—... ¿Si?
—Fuiste un gran compañero, tal vez te consideraría un hermano si pudiéramos conocernos más. Mándale saludos de mi parte a los demás Vocaloids, y sigue haciendo feliz a tus fans —Leonardo se fue corriendo donde estaban. Len lo dudo unos segundos pero al final se fue corriendo en dirección opuesta a Leonardo.
—¡Bastardos aquí estoy! —Leonardo fue corriendo hacia los policías, con un salto derribo a uno mientras con todas sus fuerzas que le quedaba esquivaba a los demás.
—Ya van tres Len —pensó Leo mientras seguía luchando.
Len corrió por todo el edificio, los sonidos de la lucha de la policía con Leo habían cesado, supuso que los alejo o lo habían atrapado. Pero para fortuna de él, no había rastro alguno de ellos.
Luego de correr por algunos minutos decidió parar para tomar aire, al fin sentía que se tranquilizaba por lo menos un momento. Todo era normal para él, hasta que escucho una voz que le helo la sangre.
—Leeeennnn-kuuuunnnn
—No me digas que es ella —pensó Len atemorizado.
—Casi una hora para navidad y ya tengo mi regalo, solo para mí ¡Que emoción! —Len miraba por todo el lugar, pero no la encontraba.
—¡¿Por qué no me dejas Fanny?!
—¿Cómo dejar a una cara tan linda como la tuya? —la chica lo decía en un tono dulce, pero de una forma incomoda.
—¿Quieres algo de mí? Te puedo conseguir lo que quieras —Len ya tenía miedo por la actitud de la chica.
—¡¿ENSERIO?! —Fanny alzo la voz espantando al rubio— Oh perdón me altere, bueno si lo pones así, solo quiero una cosa.
—¿Qué es?
Por un momento todo era silencioso, sin rastreos de la chica y con un edificio que lo cubría la oscuridad, no daba una buena expectativa. La única luz provenía de una ventana grande de unos por lo menos unos tres metros, y parecía que igual cubría la parte del piso de abajo. La luna emitía esa luz hacia la ventaja gigante, para que Len pudiera ver un poco.
Desafortunadamente después de tener la mirada perdida. Len vio como a chica salía de la oscuridad a toda velocidad derribándolo. Intento quitarse de encima a ella, pero Fanny increíblemente era fuerte.
—Solamente te quiero a ti.
—¡No, Fanny sabes que esto está mal! ¡Tarde o temprano mis amigos te encontraran!
—Bueno, cuando te entregue, no tendré problemas con eso —Len se espantó con lo que le dijo Fanny.
—¿C-como que entregarme? —Len decía nervioso.
—Upsi, creo que hable de más. Pero bueno, digamos que alguieeeen, un señor de seguro, me ofreció una cantidad jugosa de dinero si entregaba a un idol japonés.
—¿C-como dices? Fanny, por favor no tienes que hacerlo —Len estaba nervioso, pero colapso cuando vio que la chica traía un cuchillo, el rubio ya estaba aterrado.
—Estás hablando mucho Len. Cortare algo tu pierna para que no puedas caminar por un buen rato, así te llevare sin problemas con ese señor. Tratare que sea rápido —la chica acerco el cuchillo a la pierna del rubio que temblaba.
—¡FANNY DETENTE! ¡AYUDA! ¡ALGUIEN!
—Oh por favor la policía está ocupándose de tu amigo, estas solo, y nadie te ayudara.
—¡Rin ayúdame! ¡Hermana!
—Pobrecito, pidiendo ayuda a tu hermana. Lastimosamente no está aquí. ¡AHORA MATENTE QUIETO! Ese corte dolerá un poquitín jejeje.
—¡ALJATE DE MI HERMANO PERRA! —una chica se abalanzo sobre Fanny, las dos comenzaron a rodar entre ella hasta que cayeron un piso abajo, para fortuna unos colchones amortiguaron la caída de las dos. Len miro extrañado sin reconocer a su rescatista.
—¡Len! —el rubio escucho una voz que estaba agradecida de oír.
—¡Miku! —la chica levanto al rubio y lo abrazo con fuerzas.
—¡Oh dios mío que bueno que estas bien! —enseguida Len se apartó del abrazo.
—¿Cómo me encontraron? ¿Cuánto tiempo han estado buscándome? ¿Por qué llevas un vestido? —sí, tanto Miku como Rin no se quitaron los vestidos de la cena de navidad.
—Preguntas después, hay que ayuda a Rin.
—¿Rin?
—¡Es la que te acaba de ayudar!
—¿Es Rin? —la cara de Len paso a ser una de preocupación total— ¡No Rin!
Las dos chicas después de recuperarse comenzaron a golpearse entre ellas. Fanny había tirado su cuchillo y lo buscaba desesperadamente, pero Rin no le dejaba acercarse.
—Maldita loca ¿Qué quieres hacerle a Len?
—¿Qué? ¿Celosita que tu hermano sea más popular y más querido que tú?
—Me importa quién sea más popular. Len es la persona más importante para mí en este mundo, ¡y no dejare que una niñita loca le haga daño! —una Rin enfurecida contratacaba a Fanny que apenas podía defenderse.
Fanny estaba sorprendida al ver que Rin sabia pelear, apenas quería encestarle un golpe Rin lograba cubrir el golpe de Fanny y se lo devolvía. Mano a mano contra la rubia estaba en desventaja, necesitaba su cuchillo.
—La hermana mayor defendiendo al menor ¡Que dulce! —Fanny burlonamente dijo. En eso se le ocurrió una idea, agarro una caja de madera y se la aventó a Rin que se cubrió, pero le dio el tiempo suficiente para llegar a su cuchillo— ¡Además tengo dieciocho niñita!
—¡Tu no eres una fan loca nuestra! ¡Tú deberías estar en un manicomio! —Rin veía con intensidad a Fanny que la amenazaba con su cuchillo.
—Sí, muchos me dicen eso —Fanny abalanzaba su cuchillo peligrosamente— Pero ¿Qué puedes esperar de una hikikomori?
—¿Qué tiene que seas hikikomori? No te da derecho a dañarlo —Rin se puso más nerviosa, si había oído de esas personas que se aíslan del mundo exterior.
Aunque a pesar que normalmente eran la mayoría inofensivos, hubo casos que llegaron al extremo de ser muy obsesionados con algo que les gusta, hasta arruinan su vida solo por eso. Sin mencionar que algunos de ellos han hecho locuras, cosa que solo ponía más tensa a la chica Vocaloid.
—Rinny, todas la personas somos diferentes. Y digamos que ser una hiki, me acaba de dar una oportunidad única.
—Si eres una hikikomori ¿Entonces qué haces afuera de tu hogar?
—¡Oye! ¡Que sea eso, no significa que me la pase 24/7 encerrada! —Fanny dijo algo ofendida.
—Bien, respóndeme, ¿por qué no dejas a mi hermano en paz? —Fanny dio un suspiro de frustración. Desde hace rato le vienen preguntando por que quería a Len, por lo que decidió sacar un poco esa frustración.
—Vale te lo contare. Mientras estaba en mi computadora pude ver a Len llegar a mi pueblo. No me importaría, pero me acorde de un anuncio en una página web oculta. ¿Vistes las desapariciones de los adolescentes que sucedieron recientemente?
Rin se acordó de los carteles que vio pegados de los jóvenes desaparecidos cuando interrogo a la chica.
—¿Qué tiene que ver eso? —Rin pregunto. Fanny rio un poco macabra poniendo nerviosa a la rubia.
—Esa página web está relacionada con las desapariciones —Rin se sorprendió—. Prácticamente es un grupo de trata de personas. Han viajada por todo el mundo capturando adolescente desprevenidos para hacerlos de su propiedad, lindo ¿No?
—¿Lindo? Eres un asco, me das más razones para partirte la cara.
—Oye rubiecita, no he terminado de hablar —Fanny apunto su cuchillo para evitar que la rubia se acercaba—. Mientras daba mi recorrido por la página, logre contactarme con el líder.
—¿C-cómo?
—O bueno, creo que me contacto a mí. Y por una razón logro encontrar mi ubicación de donde vivía. Se enteró que era de Japón, me confesó que ellos capturaron a los adolescentes. Pero que si podía conseguir una joven estrella estaría muy agradecido. En eso me acorde que tu hermano llego.
—N-no
—¡Si! Después de mencionárselo, me dijo que si conseguía darle a Len, me daría más de 500 mil dólares. ¿Oferton no?
—Tu maldita ¿Cómo se te ocurre ver a mi gemelo como un simple objeto?
—Oye, debe ser un honor que Len tenga un valor muy alto.
—Vaya que estar encerrada, le ha descompuesto el cerebro —pensó Rin.
—Es una suerte tenerlo a tu lado, es un chico lindo. No me sorprendería que los rumores que haces incesto con el sean ciertos—eso término por incomodar a Rin.
—Enferma...
—Ya que lo pienso, creo que me darían más dinero por ti... ¡Meh! Quiero divertirme un poco con él, antes que se lo lleven —dio una sonrisa lujuriosa Fanny. Eso termino por hacer hervir a Rin.
—¡MALDITA! ¡No te dejare acercarte a él! —Rin se lanzó hacia ella, Fanny la agarro de sus dos brazos y ambas comenzaron a forcejear.
—Y me importa ¡Len será mío! —Fanny alzo su cuchillo.
—¡Mierda me olvide de eso! —enseguida Rin la soltó y se alejó de ella.
La chica movía el cuchillo hacia Rin que con nerviosismo lo esquivaba, el vestido naranja que llevaba tampoco ayudaba. Fanny logro cortar una parte de abajo del vestido, exponiendo una parte de las piernas de Rin.
—Lindas piernitas.
—¡Cállate!
Rin en un impulso de enojo intento darle un puñetazo, pero Fanny logro esquivar el golpe de la rubia y ataco de nuevo. Rin se alejó viendo como el cuchillo rozo su cara.
Rin volvió a contratacar con una de sus piernas dándole una patada a Fanny en su costado, Fanny sintió como si la golpearan con un bate. Al mismo tiempo Fanny aprovecho que la pierna de Rin estaba cerca para hacerle una herida a la rubia.
—¡Aaaahh! —Rin se quejó mientras veía un rasguño cerca de la zona de la tibia.
—¡Maldición si me dolió! —Fanny se agarró el costado— ¡Te matare perra come naranjas!
La chica rubia vio a su rival como sus ojos emprendían una ira tremenda. Fanny volvió atacar pero esa vez más veloz, agarrando a la rubia de sorpresa. Rin a pesar que logró esquivar algunos ataques, igual se empezó a llenar de cortes, tanto su vestido como su piel.
—¡Rin! —la rubia escucho la voz de Len.
—¿Len? —desafortunadamente la voz de su hermano la distrajo y termino por tropezarse, Fanny aprovecho eso para recogerla enseguida y ponerla como escudo humano, mientras ponía su cuchillo en el cuello de la rubia.
—¡No Rin! —Len decía mientras llegaba, se paralizo al ver como Fanny amenazaba con cortarle la garganta a su gemela. Rin quedo paralizada al sentir el frio filo del cuchillo en su garganta.
—Owww Rinny, me molesta que tenga que manchar tu hermoso vestido con sangre Vaya vaya —Fanny noto la llegada de Miku, provocando una sonrisa más macabra en ella— ¡PERO MIREN QUIEN IGUAL ESTA AQUÍ! ¡La Vocaloid más popular! ¡Miku, que honor que estés!
—¡Maldita loca, suelta a mi amiga! —Miku comenzó a correr hacia Fanny, pero la chica loca presiona el cuchillo más cerca del cuello de Rin, haciendo que Miku se detenga.
—¡Uy! yo no haría eso Hatsune —la sonrisa cínica de Fanny adornaba su rostro.
—¡Glaaa! —Rin dijo al sentir el filo del cuchillo presionándola.
—¡Fanny espera! —dijo Len desesperado.
—¿Qué Len, no vez que voy a matarla? —Len y Miku estaban estáticos, aterrorizados. Rin le empezaban a temblar las piernas, hace mucho no sentía miedo, normalmente se hacía siempre la chica fuerte, pero últimamente se ha visto como una niña asustadiza.
—¡Fanny no, por favor! ¡Si me quieres tómame! ¡Pero no lastimes a Rin! —Len le suplicaba.
—Pequeño, tu hermana es obvio que será un obstáculo para lo que quiero, lo mejor es eliminarla, ¡si quieres le pido al señor que puedas llevar su cabeza! Claro después que la corte ¿Mucho mejor eh? —el rubio temblaba mientras veía a Rin, su hermana le comenzaban a salir lagrimas mientras lo veía.
—Por favor Fanny, no podría vivir si le pasa algo —Len le empezaban a salir lágrimas.
—¡Me tendrás por un rato mi Len-kun! ¡Mejor que una odiosa hermana que solo sabe molestarte, y que de seguro no te aprecia!
—¡TU NO LA CONOCES!
—Para que veas que no soy mala o un robot sin "kokoro", Rin ¿Algo que le quieres decir? —Fanny preparo el cuchillo.
—¡FANNY NO TE ATRE-...
—Len —Rin hablo haciendo que se callara enseguida.
—¿R-Rin?
—¡Lo siento por lo que te dije! ¡Fui una estúpida al gritare eso por un juego! —Rin decía arrepentida.
—¡No digas eso por favor! ¡Fanny!—Len se puso de rodilla, Miku estaba paralizada pero igual se le empezaron a humedecer los ojos.
—Somos una misma persona con dos almas separadas. Te agradezco que seas mi gemelos, y por todos esos lindos momentos que vivimos juntos. Una chica no puede pedir un mejor hermano —Rin dijo con lágrimas en los ojos dándole una sonrisa dulce a Len—. Gracias a ti muchas veces que me he sentido sola, asustada o confundida, solo pensaba en ti para calmarme. Saber que alguien siempre me apoya, es el sentimiento más lindo que pueda sentir.
—Rin no...
—Eres mi hermano, eres la persona más importante para mí. Te quiero mucho mi pequeño Lenny. Te cuidare, siempre estaré a tu lado, incluso si me llegas a ver.
—No lo digas como si te estuvieras despidiendo —Len suplico.
—Y pase lo que pase, recuerda nuestra promesa que hicimos de pequeños. Si volvemos a nacer, pediría ser tu gemela otra vez.
En eso la memoria de Len comenzó a recordar cada momento que paso con Rin, su nacimiento, los primeros años de vida, la infancia, sus cumpleaños, su llegada a Vocaloid, las bromas que hacían juntos, las veces que han llorado juntos, los dulces tiernos que Rin le daba cuando se mostraba afectuosa, los conciertos inolvidables que han vivido, las veces que necesitaban apoyo y siempre estaban ahí para sacar adelante a su gemelo. Rin era su compañera para toda la vida, y de un día para otro ya no estaría con él.
—Rin... Hermana, por favor, no me dejes, no, simplemente no puedo continuar sin ti.
—Len —Rin se ahogó con sus lágrimas— yo... yo-...
—¡Awww! ¡Qué bonito! Corto pero emotivo. Lástima, que tengo que arruinar el momento fraternal —decía Fanny con una alegría macabra—. Adiós Rinny.
—¡FANNY POR FAVOR NO LO HAGAS! —Len dio un último grito desesperado, mientras observaba como la chica se preparó para cortarle la garganta a Rin— ¡RIIIIIIIIN!
—¡Y así Rin se ha ido para siem-... ¡AAAAHHH! —antes que el cuchillo rebane a Rin, un chico apareció detrás llevándose rápidamente a Fanny mientras corría.
—¡Llego el lecheroooooo! —dijo el chico determinado, mientras corría llevándose a Fanny.
—¡No, TU MALDITO LEONARDO! ¡MUERETE! —Fanny le clavó el cuchillo a un costado, pero Leo no se inmuto.
—¡RIN! —Len y Miku corrieron hacia Rin que la abrazaron como nunca antes en su vida.
—¡TE ODIO LEONARDO! —Fanny decía con rabia.
—Y me odiaras más, ¡PREPARA TU ESPALADA! —Leo siguió empujando a Fanny.
—¡¿QUE TONTERIA HACES?
Cuando Fanny termino de decir eso, Leonardo fue a estrellarse rompiendo con la espalda de Fanny una puerta de madera.
—¡Maldito! —Fanny se recuperó, pero sintió astillada su espalda.
—Vaya, tu cuchillo si es filoso —Leonardo luego de agarrarse su abdomen noto como su mano se cubrió de sangre.
Fanny vio atrás suyo que había dos cables eléctricos que al parecer estaban llenos de electricidad. La sonrisa macabra de la chica volvía aparecer mientras agarraba ambos cables y comprobara que estuvieran cargados.
—No sé cómo escapaste de la policía, pero ¡TE VOY A QUEMAR TU CEREBRO! —Fanny golpeo el suelo con los cables provocando un sonido como si fuera uno látigos. Leonardo vio como ambos cables con cada golpea desprendían electricidad.
—¡Genial! ¡De una versión chafa de Yuno Gasai, pasamos a un electro versión yandere!
