Josh lo había estado mirando recientemente y había notado algunos cambios en Drake, no eran para alarmarse pero si le preocupaban un poco Se dio cuenta de que algo no andaba bien . Se dio cuenta de que ya no comía en la mesa junto a ellos y si rara vez lo hacía no hablaba con nadie ni contaba nada, se dio cuanta menta de que ya no perseguía chicas y que ya no socializaba, parecía que estuviera cansado y triste todo el día. Ese día en particular había estado pensando de Drake y pensó que sería hyena idea preguntarle sobre su nuevo comportamiento. Al principio creyó que era solo una fase y que se le iba a acabar pronto pero pasaron las semanas y no volvía hacer como era antes. Sabía que Drake estaba llegando tarde pero aun así vino temprano de trabajar y lo espero en la habitación.

Se sorprendió tanto al escucharlo ya que había llegado a tiempo y se preparó para hablar con el ya que Drake se podía enojar. Empezó a oír la peles de Audrey y Drake y con oírme pasaban los segundos la voz de Audrey se hacía más fuerte al punto que parecía que estaba a la par de él, abrió los ojos cuando escuchó a Audrey decirle a Drake puros insultos y se empezó a enojar con ella ¿como podía ser que su propio madre le dijera algo tan feo a su propio hijo. Se indignó más cuando escuchó a Walter decirle más cosas horribles a su hermano y más cuando Megan se lo dijo. Escuchó un golpe pero no sabía que era. Solo esperaba que Drake no hubiera echo una locura y le hubiera pegado a nadie

Cuando lo vio ingresar a la habitación espero que le preguntara a él también que si lo perdonaba para decirle que si y que siempre lo haría, para decirle todas las cosas positivas que se le ocurrieran para hacerlo sentir mejor. Pero lo vio y paso de largo, lo entendió ya que tal vez temia que el le dijera algo malo y que sintiera que también lo había decepcionado. Josh lo entendió, si tu madre te dijera que eres lo peor del mundo que esperarías de una persona que casi acabas de conocer.

Se quedó despierto pensando y luego de que pasaran una hora lo escuchó en la oscuridad como se levantaba e iba al baño muy despacio. Siguió pensando y pensando se durmió.

Drake noto que Josh estaba dormido cuando regreso a la habitación y se quedó viéndolo, pensando en como lo había decepcionado. No sabía porque pensar eso de Josh hacía que se siento era tan triste pero lo hacía, mas que su mamá. Se fue a la cama e intento dormir pero los pensamientos negativos seguían ahí. Atormentandolo. Como todos los días.

Se sentía muy mal y no solo físicamente, aunque hubiera agradecido que al menos uno desapareciera. Pero aúmento.

Su padre llego un día luego del colegio y como siempre Drake se metió al auto. Se siento extraño al verlo ya que lo notaba extrañamente feliz. El se puso un poco más tranquilos porque si estaba feliz significaba que nada le había salido mal y no lo iba a tratar tan de la mierda. Tal vez lo obligaría a limpiar la casa y si arruinaba algo a ponerle agua hirviendo en las manos como siempre hacía, pero al menos cesarían las golpizas un poco, al menos ese día. Solo que no fueron a su apartamento, fueron a otro en otra parte, más sucio y con más mala pinta. Tuvo un mal presentimiento otra vez, mas fuerte que los que siempre tenía pero como sabía que su padre lo iba a obligar a hacer lo que él quería y lo iba a llevar a donde él quería, no podía hacer nada con eso. Entraron en los apartamentos y fueron al último piso, que era un poco más limpio y bonito. Sinceramente al ver los apartamentos solo esperaba que no le tocara limpiar cada una de las habitaciones y de los pasillos ya que se veían asquerosos.

Enteraron a una oficina, que para su sorpresa, era bonita y se veía cómoda. Lo registraron unos tipos y lo llevaron a sentarse en frente del escritorio. Los tipos saileron y se escuchó unas voces en el corredor que decían que ya estaba paga la deuda, que estaba bien. Otro tipo entro pero este era gordo y calvo y le sonrió con una sonrisa de dientes amarillos. Lo miro de arriba a abajo, mirándolo atenta e inquisidora mente.

-Tu padre dijo que tú no poner resistencia y que te pueden hacer lo que sea, solo lloraras pero no harás nada por que no puedes.

Drake no dijo nada, no entendía nada de lo que le habían dicho. El señor le dijo que se pusiera de pie y el lo hizo. El le puso la mano en la espalda dirigiéndolo a otra habitación y aunque no pudo resistencia se tensó cuando sintió la mano del hombre encima suyo, todavía no soportaban que lo tocaran.

En esa habitación que acababa de entrar estaba llena de cosas como maletas y cajas pero como estaban ordenadas todavía se veía muy grande. El señor cerró la puerta con seguro y lo sentó en la cama y Drake empezó a tener miedo. Ese presentimiento se estaba haciendo cada vez más grande pero aun así no escapó, tenía el cuerpo tan rígido y tensó. El hombre abrió una maleta y sacó una jeringa con un líquido azul. Se empezó a acercar.

-Sabes, tal vez esto te guste.- dijo aquel hombre inyectándole el líquido en su brazo. Drake trato de apartarse pero el hombre le dijo que si hacía algún asomo de escapar que se las vería con el y con su padre . Se quedó quieto ante la amenaza.

Drake pronto empezó a sentir como la habitación se calentaba y como su cuerpo empezaba a sudar. Estaba empezando a divagar cuando el hombre de pronto lo amarró a la cama. De pronto Drake supo que iba a pasar y su corazón empezó a latir muy rápido, hubiera preferido limpiar mil veces la torre de apartamentos que pasara otra vez, hasta hubiera preferido que su padre lo golpeara que le quitaran su dignidad de nuevo.

-¿Que me diste?- se atrevió a preguntar cuando aquel hombre le tapa los ojos con una venda.

-Afrodisiaco

Drake todavía no lo podía creer, si hubiera escapado cuando podía, por eso su padre estaba tan feliz, porque lo vendió porque quien sabe que, seguro estaba disfrutando su sufrimiento.

Se tensó cuando el hombre se puso encima suyo y trato de alejar sus manos de su cuerpo. Trato de hacer lo que sea pero ese hombre le puso más cosas y termino siendo igual de repugnante que aquella vez, aunque esta vez era peor. Cuando al fin lo dejo ir luego de que dijo que el día siguiente lo esperaba en la misma habitación, corrió y corrió hasta que sus piernas no pudieron más y se cayó, tenía varios raspones y dolían un montón pero nada como el dolor que sentía por lo que acababa de pasar.

Toda otras dos semanas fue lo mismo solo que con la diferencia de que su padre lo insulto más al saber que se autolesionaba. Toda las dos malditas semanas fueron igual.

Aunque no toda, Josh había empezado a notar mejor que si había algo andaba mal con Drake, lo había sospechado pero ahora lo sabía, no solo era una fase y no creía que iría a terminar... nunca. Quería preguntarle a Drake pero siempre era lo mismo, nunca le respondía o evitaba la pregunta con otra pregunta. No podía evitar sentir ese pesar en el corazón cada vez que lo veía, que pensaba en el y en como había cambiado. Lo iba a consultar con Mindy a ver que podía hacer.

Drake no supo de Josh se preocupaba por el, pensaba que le daba igual como le daba igual a todo el mundo. Quería decirle a alguien lo que pasaba pero el miedo a las amenazas de su papá no le dejaban, o tal vez era el miedo a decirle a alguien y no hiciera nada, que solo lo dejaran sufrir.

Sabía que nada iba a mejorar, ya estaba tan roto que parecía imposible que volviera a estar bien. Sabía que no iba a mejorar aunque ya ese hombre lo dejo irse para siempre, igual tendría las secuelas toda su vida. Decidió que tal vez ir al colegio y tratar de estar con su banda podía ayudar, la música siempre lo ayudaba, eso junto con autolesionarse.

Pero hubiera sido mejor no ilusionarse, ya que ese día en específico vino Trevor a decirle que estaba fuera de la banda. Estaba triste porque lo habían sacado si el era el que la había creado pero vio que Trevor estaba más que enojado, así que no le reclamo.

-¿Porque...?-dijo con el corazón en la mano

-Porque parece que no te quiere comprometer con el grupo, nunca vienes a las prácticas y no has escrito ni una sola canción desde hace cinco meses

-Es que...- empezó a decir pero lo pudo terminar, hace cinco meses su padre había regresado y por eso no pudo escribir una canción entera, y claro que se esforzó pero llego ese viernes en donde fue una de los peores días de su vida, en donde le habían quitado por primera vez su dignidad y lo había dejado por primera vez destruído.

-¿Que?¿Vas empezar con tus excusas?¿Como siempre haces? Deja de hacerte, ya cae mal, como tu. No entiendo cómo pudimos hacer una banda contigo en primer lugar, eres patético. -dijo con furia y terminó empujando a Drake fuerte, haciendo que le doliera todo el cuerpo y le picaran los ojos por las lágrimas contenidas. Se sintió tan mal que se saltó las clases y se fue al parque para tranquilizarse. Lo que no se dio cuenta es que un grupo de maleantes lo había estado siguiendo, solo hasta que lo rodearon y le exigieron sus cosas.

Drake quiso escapar ya que no quería darles su guitarra preferida, no quería darles lo único que le quedaba y lo único en lo que podía confiar. Un muchacho lo agarró por detrás y Drake histérico por tocarlo trato de quitárselo de encima y en el forcejeo hizo que se tropezara y se cayera encima de se guitarra, rompiéndola en el acto. A Drake se le paró el corazón al ver su más predicado posesión en pedazos y se quedó mirando, como si fuera una pesadilla. Los maleantes al ver que Drake se había quedado en shock se aprovecharon para quitarle sus cosas e irse rápidamente.

Empezaron a salirle lágrimas, y como si el cielo se hubiera sentido el dolor en su corazón, empezó a llover. Se fundieron las lágrimas con las gotas de lluvia y sus lamentos con el fuerte ruido que hacia el agua al caer.

Llego a su casa con la guitarra en pedazos y vio que no había nadie. Eso era lo mejor, aunque solo esperaba que Josh lo encontrará.

Se fue a la habitación y puso con mucho cuidado la guitarra rota en su cama. Agarro unas pastillas y un cutter y se fue al baño.

Ya ahí, se quito la ropa y se quedó solo en bóxers. Puso a llenar la tina con agua caliente y mientras se tomó casi todas las pastillas que había en el tarro, no eran muchas pero creía que suficientes para que no despertara nunca. Luego cuando se llenos cerró el tubo y se metió m, cogio la navaja y se empezó a cortar profundamente las dos muñecas con esfuerzo. Nunca se había sentido tan bien en la vida ni tan cansado. Arrastró las piernas hacia su pecho y las abrazo. Apoyo la cabeza entre sus piernas y se quedó ahi, cerrando los ojos, esperando a la muerte.