PRIMERA NOTA: Confirmo que esta historia NO es ninguna precuela, intercuela, secuela ni continuación de la película ni de su futura secuela, aunque parezca que sí lo es.

SEGUNDA NOTA: Les digo anticipadamente, que en toda esta historia verán que nada es igual o totalmente igual a todo lo conocido en la serie y sus películas, los personajes no se comportan, ni hablan, actúan o piensan como en realidad lo hacen o lo hacen sin ser exactamente igual, así que, cuando vean todo eso mientras vayan leyendo, mejor intenten comprender que algunos pocos escritores somos diferentes a ustedes y NO andamos fijándonos, interesándonos ni preocupándonos de hacer o intentar que las personalidades, gustos, disgustos, formas de comportarse, actuar, hablar y pensar de nadie sean iguales o parecidas a las que tienen en sus fantasías originales, porque NO todos nos apegamos y acostumbramos a la idea de hacer que todo en nuestras historias sea exactamente igual a las fantasías sobre las que escribimos.

TERCERA NOTA: Esta nota está dirigida a los que no les gustan las descripciones o explicaciones demasiado explícitas en las historias. Si ven que en esta hay descripciones así, lamento decirles que así lo verán en todas mis historias y que me resulta más conveniente hacerlo así siempre, no porque yo quiera ser demasiado expresivo, sino porque, como otros escritores ya pueden haber visto en historias de esta u otras fantasías, hay lectores que nunca se conforman con que en alguna escena o diálogo se deje ausente alguna aclaración que diga específicamente con qué emociones, sentimientos o formas de expresión hablan los personajes y que eso los orille a deber imaginárselo por sí mismos, sino que, se quejan por esas ausencias y piden que siempre se incluya las descripciones directamente, entre ustedes puede haber alguno que sea así, ya me sucedió a mí y en historias de otras fantasías he visto que a otros escritores también les sucedió de la misma forma, así que no tengo más remedio que seguir siendo siempre así de específico.

CUARTA NOTA: Si ven que las descripciones de los diálogos no expresan mucho o nada las emociones de los personajes, mejor piensen y traten de comprender que NO todos sabemos describir con gran maestría los sentimientos y emociones, algunos solo lo hacemos como mejor podemos, porque NO todos logramos aprenderlo muy bien.

QUINTA NOTA: Esta historia NUNCA tendrá ninguna secuela ni continuación y JAMÁS se autorizará a nadie a crearle ninguna precuela, intercuela, secuela ni continuación.

Disclaimer: La autoría de esta historia le pertenece a Disney.

Summary: Sin querer, en un día como cualquier otro, que así sería o que así parecía que iba a ser, porque nada parecía augurar algo distinto a lo cotidiano, un joven encuentra el regalo perfecto para una muy querida conocida suya, lo sabe por ser lo que ella desea para esa navidad, así que, ahora que lo encontró, aprovecha la oportunidad para dárselo ya mismo, pero... en primer lugar, ¿cómo llegó ese regalo hasta el lugar donde estaba?.

Edad de Nick: 17 años

Edad de Judy: 9 años

Edad del señor y la señora Wilde: 41 años

Edad del señor y la señora Hopps: 31 años

Edad de los vecinos adultos de Nick y Judy: 35 años

Edad del hijo de esos vecinos: 9 años

Es un helado y nevado 22 de Diciembre del 2016, y en la ciudad de Zootopia, un zorro adolescente va dando una tranquila caminata por su calle, yendo con una sonrisa luminosa y una alegría muy en alto. Por el momento, el cielo está nublado, pero no está nevando, aunque sí se llenó de nieve durante toda la noche, porque nevó por toda la noche hasta el amanecer, solo dejó de nevar 15 minutos antes de que empezaran a circular los conductores para salir a las tiendas a comprar los regalos de navidad. Este zorro y sus padres ya compraron sus regalos, así que no volverán a comprar nada de eso, hasta la próxima navidad. Las calles están llenas de nieve, como lo está Tundratown durante todo el año, por ser su clima. Ese zorro cruza a la siguiente cuadra, patea un montículo de nieve que, por alguna razón desconocida, está abultado en la orilla de esa esquina, pero sin aparente explicación, se tropieza por patearlo y se sintió sólido, pero curiosamente, no se sintió como si hubiera pateado una piedra, el golpe no fue nada doloroso, más bien, se sintió como si le hubiera pegado a algo tan liviano como una caja de juguetes, de esas que son del tamaño de un niño, de cartón tan delgado como una moneda; él se volteó en un segundo, miró el objeto, al que le removió la nieve por voltearlo con la patada, y su sorpresa fue mayúscula cuando vio que el objeto en cuestión, era una caja de ese cartón delgado, con la parte frontal de plástico delgado y transparente, y veía algo dentro de ella, así que avanzó a gatas hasta la caja y vio que trae un duende navideño con vestimenta fucsia, asombrándose en grande con esto, pero en 3 segundos, sonrió de alegría, porque supo lo que, entonces, podía hacer con este feliz hallazgo. Recogió la caja de inmediato y corrió hasta la casa ubicada a la derecha de la suya, golpeó la puerta y esperó, hasta que una coneja adulta abrió.

—Hola, Nick, ¿qué quieres?.— le preguntó la señora, sonriendo aún más al ver a su vecinito y hablando con una voz feliz y tranquila, y siendo unos pocos centímetros más alta que él.

—¿Está su hija aquí, señora Hopps?.— preguntó él.

—Sí, está esperando el desayuno. ¿Necesitas que la llame?.

—Sí, por favor, es importante.

Ella notó que él tiene las manos tras la espalda.

—¿Es para entregarle algo?.

—Sí, y prefiero dárselo ahora mismo que esperar al día de navidad.

—Está bien.— dijo, alegrándose aún más, porque su vecino quiere entregarle un regalo a su hija.

Juntó la puerta, fue al comedor y volvió con una conejita.

—Buenos días, Nick, ¿querías verme?.— lo saludó y le preguntó la coneja, con la misma actitud feliz y sonriente que su mamá.

—Sí, Judy, por adelantado y ya que tu mamá todavía tiene que comprar otros regalos, siendo un duende navideño uno de ellos, yo traje para ti, este duende.— dijo él, mostrándole la caja al decir las últimas 2 palabras.

Le enseñó la caja delante de su cara y ella quedó sorprendida y contenta al instante.

—¡Gracias!.— dijo ella, sintiéndose contenta y agradecida a más no poder.

—Gracias, Nick.— dijo la señora, con una voz más contenta y sintiéndose aún más contenta que antes.

—De nada.— dijo él.

—¿Qué sucede, Bonnie?.— preguntó una voz masculina e igualmente contenta, desde dentro de la casa.

La señora Hopps se volteó hacia dentro.

—¿Es Nick el que está en la puerta?.— preguntó él, acercándose a su familia.

—Sí, mira lo que hizo por Judy, lo que todavía no hacía yo, Stu.— le dijo ella, con una voz un poco más relajada.

Él vino en el acto a la puerta y vio a su lindo vecino.

—Hola, Nick.— lo saludó, con una voz tranquila y contenta, junto con una sonrisa.

—Buenos días, señor Hopps.

Miró a su hija.

—¿Qué tienes ahí contigo, hija?.

—Un duende que Nick me regaló.— se dio la media vuelta hacia su papá y le mostró al duende, aún dentro de la caja.

—Ahh, qué bien, hija, y gracias, Nick.— dijo y agradeció, sintiéndose algo conmovido por esto.

—De nada. Me siento bien, en paz y contento conmigo mismo por alegrarte con el regalo que deseabas, Judy.— dijo Nick, mirando a Judy al decir cómo se siente.

—Así corresponde que te sientas.— le dijo toda la familia de conejos.

—Bueno, hasta luego.— se despidió Nick.

—Hasta luego.— se despidieron los 3.

Se dio la vuelta para irse y la familia ingresó a desayunar.