Una hora y 10 minutos después, Nick volvió a la casa de Judy, golpeó la puerta y la familia entera lo recibió, él le dio el duende a Judy, con vestimenta fucsia como el de la señora Jensen, Judy y sus papás le agradecieron, se desearon feliz navidad y él volvió a casa, y ahora, les contó el resto de los hechos a sus padres, quienes quedaron contentos y orgullosos por todo, y también comprendieron el error de su hijo. 2 días después, se encontraba nevando de nuevo, así que las familias estaban barriendo la nieve de sus entradas y jardines. Nick se encontraba haciendo eso junto a sus padres, cuando alguien vino.

—Hola, Nicholas, y hola, señor y señora Wilde.— los saludó una voz femenina y familiar.

Todos miraron a la persona.

—Hola, señora Jensen.— le devolvieron el saludo.

—Hola, Nicholas.— lo saludó una voz masculina, de alguien que no veía.

De detrás de la señora, salió alguien más.

—Hola, señor Jensen.

—Hola, vecino Nicholas.— se escuchó una tercera voz, sin verse al niño pequeño que habló.

A la izquierda de la señora, se paró un jaguar tan pequeño como Judy.

—Hola, Jimmy.

Miró a la señora.

—¿A qué vienen ahora, señora Jensen?.

—A dejarles un regalo, de parte nuestra, uno que ganamos justo ayer por Internet, y todos nos sentimos con más ganas de decírselo ahora que dejarlos esperar hasta la noche. Nuestro regalo, es dinero, mi esposo y yo les traemos 10.000.000 de dólares, en billetes y monedas de todas las denominaciones. Lo ganamos en juegos de casino en Internet, pero no es toda la cantidad, porque ganamos mucho más dinero, ganamos un total de 100.000.000 de dólares, y como tú me diste la alegría consoladora de devolverme el regalo para mi hijo...

—Lo cual, te agradezco mucho, Nick.— le dijo Jimmy, con la misma voz alegre y cara sonriente que sus padres.

—Y yo igual, Nick.— dijo el padre.

—Fuimos al banco principal con los cheques que nos dieron por el triunfo en el juego, cobramos el dinero, y para todos, nosotros, tu familia y la de Judy, lo pedimos así, por idea mía, lo pedimos en billetes y monedas de todas las denominaciones. Es nuestro regalo de navidad para ustedes, y luego de dártelo, llevaremos otros 10.000.000 a la casa de Judy, donde les explicaré el por qué y este hecho de haber venido a darles otros 10 a ustedes.

—Gracias, muchas gracias.— les dijo la familia Wilde.

—Y te felicito por alegrar a Judy con el regalo, pero más que decirlo por darle el mío, lo digo por el que fuiste a comprarle, y sabemos esto porque ella nos lo dijo, cuando ayer, nos encontramos en el restaurante "Ingálma Pesemintrána", allí, nos sentamos en la mesa al lado de la otra donde estaban ella y sus papás, y ahí, ella nos contó lo que hiciste y les dijiste, así que te felicito por eso.

—Gracias, Jimmy.

—¿Y dónde está todo el dinero para nosotros y para la familia Hopps?.— preguntó el señor Wilde.

—En cajas dentro de nuestra camioneta, para mantenerlo alejado del frío.— dijo el señor Jensen.

Fueron donde su camioneta y cada uno sacó 2 cajas rectangulares y tan altas como Nick, la señora Wilde abrió la puerta, ella, su esposo y su hijo recibieron las cajas y las empujaron para dentro, mientras el señor y la señora Jensen fueron a buscar las últimas 2, donde también tienen los billetes; se las pasaron y fueron a buscar las de las monedas, pero en este caso, las metieron en bolsas de plástico verdes y blancas y fueron hasta 4 de ellas en cajas más pequeñas que las que traen los billetes.

—Aquí vienen las monedas, las metimos en bolsas de plástico verdes y blancas, pusimos 4 de ellas en varias cajas más pequeñas para que fuesen más livianas para ustedes.— les dijo la señora Jensen, cuando le pasaba la primera caja a Nick.

—Gracias.— dijeron los 3.

Pasaron unos pocos minutos recibiendo las cajas y metiéndolas a la casa, hasta que recibieron la última.

—Fue la última.— dijo la señora Jensen.

—Gracias, de nuevo.— agradeció la familia.

—De nada. Feliz navidad.— les dijo la familia Jensen.

—Gracias, igualmente.— dijeron los Wilde.

La familia Jensen se retiró a su camioneta y la familia Wilde continuó quitando el resto de la nieve.