En menos de 5 minutos, justo cuando terminaron, vieron de nuevo la camioneta de la familia Jensen, estacionándose frente al portón de la familia Hopps, y esto fue algo que los Wilde quisieron ver, así que se quedaron viendo que el hecho del dinero se producía con esa familia ahora, y como la casa de la familia Hopps está al lado de la suya, escucharon todo lo que la familia Jensen habló con la otra. Y cuando vieron que la familia Jensen empezó a llevar el dinero...
—Mamá, papá, ¿me acompañan a ayudar a ingresar las cajas de monedas?.— les preguntó Nick.
—Sí, hijo.— le respondieron juntos y de inmediato, con la debida y correspondiente buena y alegre disposición.
Dejaron las palas para nieve en el suelo, la señora Wilde cerró la puerta de la casa y fueron allá, les dijeron para qué venían y se dispusieron a ayudar.
—Fue la última.— dijo la señora Jensen, luego de pasarle la última caja a la señora Wilde, para que ella la ingresara a la casa.
—Gracias por todo. Feliz navidad para ustedes, señor y señora Jensen, y pequeño Jimmy. Y para ustedes también, feliz navidad, señor y señora Wilde, y Nicholas, y gracias por su ayuda.— les dijo la familia Hopps.
—De nada.— les dijeron los Wilde.
—Feliz navidad, amigos.— les dijeron las familias de jaguares y zorros.
—Antes de irnos, les quiero decir que mi esposo y yo decidimos que, en caso de que acepten, ustedes, familia Wilde, y ustedes, familia Hopps, cada vez que sigamos ganando dinero en esos juegos, les preguntaremos si estarían de acuerdo en que les regalemos más dinero, y si su respuesta es "sí", les preguntaremos cuánto aceptarían recibir y si lo recibirían para todos por igual, o si, individualmente, desean cantidades distintas.
—Gracias.— agradecieron ambas familias.
—Con su permiso, vamos a barrer la nieve.— dijo la señora Hopps.
—Adelante, y hasta pronto.— dijeron ambas familias, excepto el "hasta pronto", por parte de Nick.
La familia Jensen se fue a su casa, pero Nick se quedó ahí mismo.
—Mamá, papá, les quiero pedir otra cosa. ¿Podemos ayudar a los papás de Judy a barrer la nieve?.
—Sí, hijo.— dijeron juntos de nuevo.
—¿Tienen tiempo para quedarse a ayudarnos?.— les preguntó el señor Hopps.
—Sí, hasta el almuerzo.— dijo la señora Wilde.
—Gracias.— agradecieron los padres Hopps, dándoles una sonrisa luminosa y cariñosa.
Los Wilde fueron a su jardín y volvieron con sus palas. Primero, se subieron al techo para quitar la nieve de ahí, también quitaron toda la nieve que se acumuló sobre el techo que cubre el espacio al lado de la casa, donde estacionan el auto, y al final, barrieron toda la nieve del jardín, para lo que se demoraron una hora y media, y así, terminaron y cada quién se fue a su casa. Después de ese día, Nick nunca volvió a encontrar nada perdido, pero aunque lo hubiera encontrado, nunca jamás iba a tener de nuevo, la intención de llevárselo a Judy, porque ese error le dejó una lección de reflexión que aprendió con el corazón, por lo que, ahora, tenía más consciencia que nunca sobre qué es correcto hacer. Desde el día del regalo monetario de la familia Jensen, las familias Wilde y Hopps siempre siguieron recibiéndoles el dinero cuando se les terminaba, a veces, individualmente, pedían menos dinero o aceptaban de inmediato el total de 10.000.000, y aunque pudieran haberles pedido más de esa cantidad, ambas familias prefirieron recibir los 10.000.000 como la cantidad máxima, aunque en la siguiente vez que fueron a darles dinero de nuevo, la familia Jensen les dijo que estaba de acuerdo con darles más dinero si se lo quisieran pedir; las familias Wilde y Hopps agradecieron su generosidad, pero se mantuvieron con la preferencia de 10.000.000 como la cantidad máxima. Aunque tuvieran todo ese dinero y los papás de Judy le pudieran comprar lo que sea y siempre, ahora que no tenían un límite presupuestario que se los impidiera, Nick prefirió seguir dándole regalos comprados por él mismo, así que Judy y sus papás estuvieron de acuerdo y él se pasó dándole regalos cada cierto tiempo, en imprevisibles días, durante el año entero, por cada año y durante el resto de sus vidas desde esa víspera navideña. Las 3 familias siguieron viviendo y conviviendo en armonía, paz, alegría, mutualismo, compañerismo, amistad, generosidad, valoración, apreciación, bondad, aceptación y demás, por el resto de sus vidas, como si fuesen una sola familia, y así, todos vivieron en máxima alegría para siempre.
FIN
