El día era muy malo, fatal, horrible. Claro que el sol brillaba bellamente en el cielo (pese a ser noviembre), las aves cantaban y era fin de semana, lo que significaba que podía relajarse de los deberes escolares, pero eso no significaba que estuviera contento, relajado o fuera un buen día.

Honestamente, nadie lo podía culpar, su nombre, su maldito nombre, había salido del estúpido cáliz de fuego y todos creían firmemente que él había puesto él había tenido toda la intención de que sucediera, cosa que en definitiva no quería, después de todo, ¿no podía estar un año escolar sin intentar morir? ¿Porque entonces poner su nombre intencionalmente en el cáliz?¿Qué tan suicida creen que es?

Eso, claro, nadie en la escuela lo entendía, excepto Hermione y algunos maestros. Todos los demás lo odiaban, en especial Hufflepuff y Slytherin; y ni se diga de las otras escuelas, no les hacía la mínima gracia que hubiera dos campeones de Hogwarts. Incluso los fantasmas lo veían mal.

En Gryffindor lo alababan por haber logrado poner su nombre y competir, todos lo veían como un héroe, menos Ron que se sentía engañado. Ron que era su mejor amigo. Él debería saber más que nadie que no pondría su nombre buscando estúpidamente gloria eterna.

Gloria a costo de tu vida, no muchas gracias. Pasar desapercibido sin morir, sí por favor.

Y de colmo, aún le dolía la cabeza de la última clase de defensa contra las artes oscuras, que es su materia favorita y como ama esa clase, en especial después de tener a Lupin como profesor, pero que te lancen una maldición imperius y después golpear tu cabeza con la mesa, le da dolor de cabeza a cualquiera.

Ojalá Lupin se hubiera quedado, Ojoloco es un buen maestro, pero Lupin era un excelente profesor. Lastima que salió a la luz su condición de hombre lobo.

El viejo auror era excéntrico, mucho más que cualquier otro mago. El hombre lanzo en el salón maldiciones imperdonables, y no es que se quejara mucho, estaba en 4to año y ya había luchado contra Voldemort en primero, pero no creía que fuera lo mejor dado la reacción de Neville y que los primeros años tuvieran como primer tarea los dementores, los 2dos delitos por los que uno podía ir a Azkaban y 3ros las maldiciones imperdonables. De hecho, Hermione dijo que eso era para 6to año.

Harry creía que el maestro buscaba traumar a sus alumnos en tiempo récord.

De cualquier manera aquí estaba, paseando por la parte trasera del castillo, un lugar poco frecuentado al estar cerca del bosque prohibido, estar escondido y ser frío. Se sentó debajo de un árbol esperando no ser molestado por nadie. Era triste no poder estar a gusto en su Sala Común sin sentir todas esas miradas sobre él.

Quizás debería ir a ver a Hagrid pensó Seguro él no piensa que fue mi culpa… quizás pueda pedirle que le explique a Ron.

Su cadena de pensamientos fue interrumpida por un fuerte grito.

—Oye, Harry

En el momento en que se dio la vuelta, se fijó que Arthur venia corriendo. Intentando ignorarlo y fingir que no lo escucho, se cubrió con su túnica y trató de ser invisible. Mal momento para olvidar la capa. Se regaño.

Pensándolo bien, debió salir con la capa y el mapa, así nadie lo encontraría.

Fingiendo ser invisible, espero que el chico mayor lo pasará por alto, después de todo, Arthur era uno de los únicos Gryffindor (aparte de Ron) que no estaba muy contento con el hecho de que Harry estuviera participando en el torneo. Cuando llegó a su sala común después de ver salir su nombre del cáliz, todos festejaban y le aplaudían, mientras Arthur veía todo con mirada critica.

Realmente, no debería estar sorprendido, después de todo, si alguien representaba mejor las cualidades de su casa era Arthur King. Él no solo era increíblemente valiente, era honrado, justo y noble, aunque quizás era un poco creído; pero por esas cualidades, había sido elegido como capitán del equipo de Quidditch después de que Wood se graduara, y ahora también era prefecto, sin mencionar lo buen duelista que era.

De alguna forma, era una de las personas que más admiraba Harry, por lo que no quería enfrentarlo al otro muchacho en este momento.

—Harry— Escuchó de nuevo su nombre, pero esta vez mucho más cerca. Estaba por echarse a correr debido a la ineficiencia de su plan, pero una mano en su hombro lo detuvo.

—Hola— Se resignó en responder mientras se daba la vuelta y quitaba la túnica de su cara.

—Oye no deberías intentar huir cuando alguien te llama, y menos si es tu prefecto— Dijo Arthur con los brazos cruzados en su pecho luciendo orgullosamente su insignia de prefecto.

—Bueno, no te escuche— Mintió

—Ajá— Obviamente no le creía en lo más mínimo —Acompáñame.

—Sabes, si quieres decirme algo, puedes hacerlo aquí— Harry no quería que esto tardara mucho, entre más rápido mejor.

—Bueno, pero no quiero hablar, quiero que me acompañes a un lugar. Además, este sitio es muy lúgubre— Dijo y sin esperar que lo siguiera comenzó a caminar al castillo.

Si este chico tenía un defecto, era la excesiva confianza arrogancia que tenia.

Con un suspiro, comenzó a seguir al rubio, a lo mejor no lo iba a regañar, quizás se dio cuenta que no había comido y lo llevaba al Gran Comedor, después de todo era prefecto ¿no? Se supone que era su trabajo cuidar de otros.

Al ver que Arthur no tenía intención de entrar al castillo, sus esperanzas de comer murieron, Harry se arrepintió de no pedirle a Hermione que le buscara algo antes. Sería un buen momento para saber dónde están las cocinas ¿Habrá cocinas en Hogwarts? Se preguntó vagamente, y se sobresaltó cuando se dio cuenta de a dónde iban, al frente de ellos se veía imponente el campo de Quidditch.

—¿Qué hacemos aquí?— Pregunta para recibir una mirada de Arthur que decía claramente ¿Eres tonto o qué?

Entraron a los vestidores y ahí, y pudo ver su Saeta de Fuego junto a la Nimbus 2001 de Arthur y por supuesto, sus uniformes.

—Debido a que este año fue cancelada la copa de Quidditch, no hay partidos ni podremos usar snitch por el momento, pero eso no significa que no podamos seguir entrenando. Tenemos las bludgers y la quaffle. Después de todo, el próximo año sí habrá copa y no podemos darnos el lujo de se holgazanes, madame Hooch está de acuerdo conmigo— Explicó mientras tomaba su uniforme —Tienes 10 minutos para cambiarte de ropa y estar en el campo. Me lo han prestado únicamente por 4 horas, de las cuales pasé 1 buscándote. Será mejor que te apures. Vamos a ver que tan hábil eres como cazador.

Seguramente estuvo estupefacto durante unos minutos viendo donde había desaparecido Arthur para cambiarse de ropa. Saliendo de su shock, se apresuró a cambiarse de ropa, y estaba luchando con sus botas cuando vio a Arthur salir ya vestido.

—¿Demasiado trabajo unas botas Potter?— Se burló

—Si bueno, es un poco difícil de atar las correas de la coraza— Respondió terminando de atarse la bota y apresurándose a seguir a Arthur quien ya estaba saliendo del campo con su escoba.

—Bueno, quizás realmente tengas tres años y necesites ayuda para vestirte.

Antes de poder responder, vio que no eran los únicos en el campo, los gemelos Weasley estaban ya vestidos y con sus protecciones jugando con sus bates y en el fondo se veía a Angelina Johnson haciendo unas acrobacias con su escoba.

—¡Por Merlín! Sí que te tomaste tu tiempo— Exclamó Fred.

—Llevamos mucho esperándolos

—Disculpen, pero alguien aquí no quería ser encontrado. Y ustedes no querían ayudar a buscar— Replicó Arthur molesto.

—Vaya, no sabía que buscar a un chico era mucho trabajo para ti, Su majestad- Se burlaron los gemelos.

—Supongo que si soy capitán y prefecto, la próxima vez los puedo mandar a ustedes a hacer recados o buscar a un escurridizo ratón— Amenazó.

Después de intercambiar algunas burlas más, comenzaron su entrenamiento, aunque más que entrenamiento, simplemente jugaron. No estaba la presión de hacer lo mejor que podía para el siguiente partido, simplemente era disfrutar el juego con sus amigos.

No solo estaba haciendo lo que ama, sino que cambió su posición de juego, con Wood, únicamente trabajaba en mejorar sus capacidades como buscador. Pero cambiar de rol fue algo refrescante, el jugar como cazador fue fenomenal, y si la mirada de Arthur decía algo, no era malo como cazador.

Cuando terminaron, los cinco estaban exhaustos, así que sin una palabra, se ducharon y se cambiaron. Angelina fue la primera en irse, argumentando que tenía tareas pendientes y debía ir a la biblioteca; Harry ayudó a Arthur a guardar las cosas mientras los gemelos se adelantaron al castillo para probar sus nuevos sortilegios con los primeros años, después de todo, debían aprovechar al máximo que ellos aún no los conocían.

Cuando ya estaban por entrar al castillo, Arthur lo detuvo —Harry, mira, sé que estas presionado por el torneo. Y entiendo que debe ser una carga pesada. Sé que eres fuerte, pero aislarte de tus amigo y encerrarte en la autocompasión no te ayudará en lo más mínimo.

—Pero Ron, él.. todos creen…

—No importa lo que ellos crean— Lo cortó —Sino de los que estén a tú lado. Sé que Ron es tu mejor amigo, pero no es el único. No todos piensan que tu quisiste esto, solo no estés demasiado ciego para verlo.

Sin una palabra más, Arthur entró al castillo y se perdió entre los pasillos. Harry se quedó en la puerta por un rato más, sin saber cómo responder a eso. Comenzó a caminar a la Torre de Gryffindor con lentitud mientras sus palabras se hundían en él. Claro que Ron era su mejor amigo, habían vivido muchas aventuras juntos, por eso le dolía que él no le creyera, y la verdad, ser el chico que vivió fue una gran barrera para tener más amigos.

Aún con la seguridad con la que Arthur habló, estaba seguro de que el chico mayor se equivocaba, prueba de ello fue las miradas que recibió en cuanto entró a la sala común.

Vio a Hermione acercarse a él, pero ya no estaba de buen humor.

—Ahora no Hermione.

—No, ahora. Estuviste fuera toda la tarde y seguramente no has echó tu tarea de pociones ¡Ni siquiera comiste! Toma de los sándwiches que están en la mesa.

—Esa tarea es hasta dentro de dos días— Murmuró de mal humor tomado un sándwich con gusto pero reacio a sentarse.

—Sí, pero siempre lo pospones. Además, quiero que me ayudes en cómo se puede saber qué arruinó una poción con tan solo verla— Dijo para luego arrastrarlo con ella para que se sentara en la silla de junto. Había un montón de libros regados que seguramente Hermione había estado leyendo antes.

—No creo que eso sea muy importante para poder hacer una simple poción desinfladora.

—Quizás no lo veas así, pero si sabes que está mal, puedes ver cómo contrarrestarlo y arreglar tu poción. Además, los libros solo tienen las medidas estándar, sería bueno que sepas cómo debe de ser la poción, para hacerla más potente y eficaz, después de todo, los ingredientes tienen sutiles variaciones entre si, por lo que deben equilibrarse— Explicó abriendo su libro y sacando un trozo de pergamino para hacer notas.

—¡Pero eso es avanzado!— Exclamó incrédulo — ¡De último año!

—Bueno, también lo es la poción multijugos, y mira que bien nos salió— Se burló antes de sumergir la pluma en un tintero —Además, Snape dice que hay un tercer año que puede hacerlo, así que no debe ser muy complicado. Ahora, si no quieres ayudarme a leer estos libros, mejor ponte a leer el tuyo y has tu tarea.

Dando la discusión por terminada, ella se enfrascó en su libro. No había caso discutir con ella, después de todo, ella estaba muy orgullosa de ser la alumna estrella de la escuela, y no quería verse superada con un niño de un grado menor.

Sin más, Harry se puso a hacer su tarea mientras se preguntaba qué habría de cenar esta noche, olvidándose por completo del torneo que habría en dos semanas.

Los días siguientes transcurrieron con relativa calman. Harry se dio cuenta que Neville era una buena compañía y curiosamente, disfrutaba de estar con Ginny. Neville aunque tenia problemas con las clases, había descubierto su talento en Herbología, incluso el profesor Moody (después de traumarlo con las maldiciones imperdonables) le regaló un libro de plantas acuáticas para animarlo, pese a qué Neville estaba más que entusiasmado de hablar de sus plantas, sus amigos le daban la vuelta, incluso Hermione se aturdía de escuchar al chico hablar tanto.

Ron aún se veía molesto, y se la pasaba con Seamus o Dean, pero a Harry ya no le molestaba tanto. Y aunque las miradas de odio de media escuela y las otras escuelas no paraban, Harry procuró ignorarlas y trató de quedarse en su sala común, y al salir cargaba el mapa del merodeador para evitar toparse con alguien molesto. Hermione solía regalarlo por exagerar pero no le prohibía hacerlo, por lo que el chico continuó esperando que todos se olvidaran de lo sucedido, después de todo, no podía empeorar.


N.A.Una disculpa por la tardanza, mi lectora beta no quiso revisar mi trabajo (dice taner tarea)... por lo que tardé en subirlo.Espero lo disfruten.Yuri: Me alegra que te este gustando, y sí, Merlín no tardó en hacer su aparición. Sinceramente yo veo al chico en Hufflepuff, pero por el bien de la historia estará en Sytherin. Y del tema de los Slytherin, es molesto que siempre los vean como los villanos, por lo que quise abordar ese tema.