Para las vacaciones de navidad, la mayoría de los estudiantes se habían ido a sus casas para pasar la Navidad con su familia (prácticamente todos los estudiantes de tercer año para abajo), pero aún así, gran parte del cuerpo estudiantil se quedo en el castillo para disfrutar del baile esperando tener suerte.

Conforme se acercaba el día de navidad, las presiones por encontrar parejas en los últimos años comenzaron a frustrar a los alumnos, algunos recurrieron a la Amortentia.

Lo cual terminó con una gran cantidad de chidos y chicas que profesaban su amor insuperable por su otra mitad, llegando a dejar a sus novias o novios y citas con tal de estar con el "amor de su vida". Lo cual no fue siempre correspondido porque sus "otras mitades" profesaban amor eterno por otra persona.

Aunque eso causo gran diversión para los cuartos y los quitos años lo vieron como una salida de estrés por sus exámenes, a los sextos y séptimos años no les hizo gracia. Ellos estaban sufriendo una intoxicación masiva. En tanto, Arthur hizo una mueca en especial por ello, comenzaba a creer que algunos episodios de su vida en dónde se enamoró a primera vista fue algo similar… cuando su padre fue hechizado y se casó con un troll.

Snape para su gran molestia, tuvo que hacerse cargo del asunto y en unos días comenzó a circular un antídoto a los afectados, en tanto se castigaba con no ir al baile a quienes recurrieron a tales soluciones extremistas.

Dumbledore tuvo de proclamar un anuncio en el que se recordaba a todos los estudiantes lo prohibida que estaba la poción en la escuela y se comenzó a regular más el uso de los ingredientes de la prisión y la paquetería que contenían chocolates o dulces.

Tras ese episodio, muchos estudiantes fueron más cuidadosos con lo que comían, y muchos más decidieron que no valía la pena quedarse en la escuela si no podían disfrutar del baile, terminando viajando a Hogsmeade con sus maletas para aparecerse en otro lado, pero eso claro que los que tenían su licencia de aparecimiento , los que no, terminaron usando medios más creativos para regresar a sus casas, como usando una escoba o viajando por polvos flu desde una posada.

Cuando llegó el día del baile de Navidad. Los chicos estaban nerviosos y las chicas ansiosas olvidando por completo el incidente de la poción de amor. Los pasillos estaban bellamente decorados con listones rojos y verdes, algunas puertas lucían un precioso muérdago. Los jardines estaban decorados con nieve y figuras de hielo.

Poco antes del baile, la sala común de Gryffindor era una completa locura, con chicas corriendo a los baños, arreglando sus vestidos, peinándose, lanzándose hechizos para que no despeinarse y compartiendo pociones alaciadoras y embellecedores.

Harry bajo a la sala común luciendo un traje muggle y una túnica negra formal encima, detrás de él, Ron llevaba un traje vino completamente ridículo del siglo pasado con un montón de holanes.

—Harry, tienes que estar… Wow Ron ¿que llevas puesto?— Se detuvo Arthur al ver al chico.

—No lo menciones es lo que mi madre me envió. No tengo otra cosa qué ponerme.

—Harry, tienes que estar enfrente de las puertas del Gran salón para entrar con los competidores, ve con McGonagall. Ron sube conmigo, tengo una camisa y pantalones que espero te queden y no uses esa aberración. Creo que también tengo una túnica— Habló rápidamente jalando a Ron escaleras arriba.

Harry se apresuró a llegar con los demás competidores, mientras Arthur le entregaba a Ron un traje de repuesto que tenía, y una túnica rojo vino.

—La túnica es algo chica, pero espero que te quede bien.

—¿Por qué tienes una túnica chica? Y no me quejo, pero esto es muy muggel.

—Porque la túnica no es mía, era para un amigo. Le conseguí una cita y le compré dos túnicas, pero le queda mejor el color azul cobalto. Y el traje muggle es porque me gusta más que usar ropa anticuada del siglo pasado dónde al parecer los magos no progresaron. Pero si quieres usar tus holanes no te detendré.

—¡No! Me encanta este bello traje sin holanes.

—Bueno, te dejo, cámbiate y sigue las instrucciones de los otros prefectos. Nos vemos en el gran salón— Arthur salió con prisa de la habitación.

Ron agradeciendo profundamente a Merlín, se apresuro a cambiarse de ropa y se vio muy tentado a quemar la fea túnica, pero decidiendo que eso le quitaría mucho tiempo, bajo al Gran salón y entró, para encontrarse con una bella decoración en el lugar, del techo caía una ligera nieve y las paredes estaban decoradas con escarcha. En vez de las cuatro mesas en el comedor, habían pequeñas mesas circulares y un espacio en el medio para bailar.

Con molestia Ron busco a Hermione, pero al ver a Padma Patil acercarse a él, se sonrojó.

Dumbeldor se colocó al frente, junto a los profesores, directores de otras escuelas y los encargados del torneo anunciando la bienvenida al Baile de Navidad.

Al terminar, las puertas se abrieron dando la bienvenida a los competidores y sus parejas.

Fleur Delacour entró al gran salón acompañada de Arthur King, provocando gran revuelo entre los estudiantes, le siguieron Viktor Krum con Hermione Granger, animando más el revuelo. Detrás venían Cedric Diggory y Cho Chang, por último Harry Potter y Parvati Patil.

Las cuatro parejas se situaron en medio del gran salón, y dieron inicio a la fiesta bailando con gracia, bueno, al menos Fleur, Hermione, Arthur y Cedric tenían gracia para bailar.

En cuanto terminó el primer baile, otras parejas se unieron, entre ellas un Morgan avergonzado bailando con la pequeña Gabrielle Delacour. La pequeña de ocho años estaba más qué encantada de haber podido ir al baile, y más con el chico tan lindo que le había dado flores y un pastel.

Draco Malfoy estaba bailando para su desgracia con Pansy Parkinson, pues su plan original de ir con Astoria fue frustrado por la gripe de la chica. Pero veía con diversión a Morgan bailar con la niña. Tendría que agradecerle a Arthur King por haber hecho esto posible, innumerables bromas habían salido de eso.

Ron molesto, se sentó malhumorado en una mesa, mientras vía a sus amigos bailar, pero en cuanto terminó el primer baile, Harry corrió a sentarse junto a él.

—¿¡Sabias que vendría con Krum?! — Estalló Ron señalando con incredulidad a Hermione que lucia muy contenta con el chico mayor.

—No, también me sorprendí. Cuando le pregunte si quería venir al baile conmigo ella me dijo que otro chico la había invitado antes y ella aceptó, pero no me dijo quién era, dijo que me sorprendería…

—Pero ella no podía venir con Víctor…

—¿Estas celoso Ron?— Ginny se acercó acompañada de Neville Longbottom detrás de ella.

—No lo estoy. Solo molesto porque no dijo nada ¡No dijo que venia con Víctor Krum! ¡No me dijo que eran amigos!— Gruñó —Además, ¿Qué haces aquí? No se supone que terceros años vengan.

—Neville me invitó. Además, él y Hermione han estado platicando en la biblioteca últimamente.

—Bueno, también vi a Víctor hablando con Hermione de los planes de estudio de ambas escuelas mientras estudiábamos— Aportó Harry sobando su nuca —Creo que en retrospectiva era obvio que la invitó él…

—¡¿Era obvio?!— Ron levantó las manos indignado —Nunca los vi juntos.

—Porque no vas a la biblioteca—Murmuró Ginny molesta.

—Si tanto querías ir con Víctor o Hermione debiste preguntar antes— Dijo con molestia Padma Patil.

—No es eso— Se quejó el chico —No me dijo nada…

—Ni a mi. No estoy armando un escandalo por esto— Se molestó Harry —Y si vinieras a la biblioteca con nosotros lo sabrías, pero estabas muy molesto conmigo por "entrar al torneo sin avisarte" que nos evitabas como la peste.

—Ya me disculpe por eso…—Ron se cruzó de brazos pero tuvo la decencia de parecer avergonzado.

Dando la conversación por terminada, los chicos se sentaron en una mesa para varias personas y bebieron un poco de ponche, pero Harry vio por el rabillo del ojo que los gemelos persiguiendo a Ludo Bagman por el Gran Salón, pero en el último momento se perdió el hombre entre las masas de personas.

—Espero que Hermione me pueda conseguir un autógrafo… Espera ¿Esa no es una niña?¿QUÉ HACE UNA NIÑA AQUÍ?— Ron señaló a la pequeña Gabrielle bailando encantada con su vestido azul con mariposas.

—Ella es la hermana menor de Fleur, y por lo que dijo Morgan, la dejaron venir si conseguía alguien que la cuidara y fuera responsable, por lo que Morgan la cuida. Tiene permitido estar hasta las 10 de la noche y solo beber ponche de frutas— Respondió Ginny levantándose de su asiento y estirando los brazos.

—¿Cómo sabes eso?

—Porque le pregunté. Ahora, si me disculpas… la noche es joven— Sin esperar respuesta, jaló a Neville con ella a la pista de baile.

—Vaya, quién lo diría. Quienes menos esperaban que tuvieran pareja la tienen— Se quejó Harry deteniendo su mirada en Hagrid que bailaba con Madame Max muy juntos.

La fiesta seguía y los estudiantes cada vez estaban más sueltos bailando, en especial con la sorprendente llegada de las Brujas de Macbeth. Prácticamente todos los estudiantes se levantaron y comenzaron a bailar al ritmo de la música que conocían.

Aprovechando la situación, los gemelos Weasley se colaron detrás e las jarras de ponche y siguieron haciendo su trabajo. En cuanto estuvieron satisfechos, chocaron los cinco y salieron del lugar. Caminando a la pista de baile, vieron al pequeño Morgan que lucia un traje muggle color negro con una túnica azul encima sirviendo ponche de una de los casos, fueron por él.

—¿Dónde está tu pequeña cita?

—Con su hermana por allá— Señaló el chico más joven a la mesa dónde estaba sentada Fleur, Arthur y la pequeña Gabrielle tomando un respiro de la fiesta.

—Primera cita y ya te manda por los recados. Muy mal amigo— Se burló Fred.

—Ja ja ja, muy gracioso. Es gracias a Arthur que estoy metido en esto— Se quejó, pero miro a los gemelos con aire travieso —Por cierto, ¿Cómo va lo que hablamos?

—¿Es para Mr. King? — Preguntó Fred, al ver el pequeño asentimiento se hecho a reír con su hermano.

—Aún está en proceso de revisión. Pero en cuanto lo tengamos te lo haremos llegar— Dijo George. Este chico les había dado una gran idea para sus sortilegios, no podían echarse para atrás.

—Por cierto, te sugiero que tomes ponche de aquella bandeja— Dijo Fred señalando una que estaba del otro lado del salón.

—¿Esta qué contiene?— Preguntó sigilosamente mientras dejaba el vaso servido en la mesa.

—Bueno, puede darte hipo, un gran hipo, pero no te da ronchas como el de aquel lado— Respondió George señalando un caso.

—O esa de allá puede tener un poco de Whisky de Fuego. Más bien cada tercera jarra tiene Whisky de Fuego— Agregó Fred.

—Es bueno saberlo— Sonrió Morgan.

—Oh, me gusta esa sonrisa— Sonrió Fred.

—Esperemos que hagas un buen uso de esa información— Sonrió George.

—Claro que lo haré— Respondió Morgan antes de ir a servir un poco de ponche sin adulterar para su cita, que honestamente no le molestaba, era una niña dulce, pero las bromas que eso acarreo fueron molestas. Quien diría que solo darle un pedazo de pastel recién sacado de las cocinas y unas flores cortadas de un arbusto junto a él, para animar a una niña que extrañaba su hogar lo iban a traer a una cita.

Decidiendo que Arthur merecía más que un poche de hipo o ronchas y no le molestaría un Whisky de fuego, sirvió ponche para todos y fue a su mesa.

—Será mejor que se mantengan alejados de otros ponches salvo el de ahí, porque al parecer les pusieron algo a los demás. No solo hay Whisky de Fuego, sino poción de hipo y ronchas— Comentó casualmente mientras entregaba las bebidas.

—¿Los gemelos?— Preguntó Arthur aceptando la bebida.

—No digo mis fuentes ni mis sospechas— Respondió Morgan con una sonrisa traviesa jugando con las mangas de su túnica, la túnica que le regaló Arthur.

—¿Qué gemelos?— Preguntó Fleur con un marcado acento francés (favor de leer con asentó frances)

—Unos bromistas— Contestó Arthur bebiendo del ponche.

—Ahora, si me disculpa mi cita— Dijo Morgan a la pequeña Gabrielle dándole una flor —Me iré por unos momentos para avisar de las bebidas a unos amigos y regreso pronto.

Sin más el chico se fue, y si pronto Draco tenía un caso severo de hipo, mientras Crabbe, Goyle y Pansy tenían un fuerte hipo con granos raros en la cara no era su culpa. Después de todo, él no pidió que se burlaran de su cita.

XxxX

Alrededor de las diez de la noche, varios estudiantes comenzaron a retirarse a sus habitaciones, luciendo la mayoría con ronchas e hipo, pero la mayoría borrachos, pues el rumor de encontrar la jarra de ponche con Whisky de fuego comenzaron a beber de distintas jarras buscando la jarra con el premio.

Los maestros en cuanto notaron el excesivo aumento en estudiantes con estos efectos, retiraron los ponches y sustituyeron con bebidas sin adulterar y cada profesor se quedó a lado de cada mesa para evitar que estudiantes borrachos se subieran a las mesas y comenzaran a lanzar hechizos llamativos de manera imprudente (un chico de cuarto año lo hizo).

Al llegar la hora de abrir la barra de bebidas para mayores de 17 años, los profesores se aseguraron que solo aquellos con la edad requerida pudieran pasar y tomar una bebida. En tanto dos profesores patrullaban los pasillos, salones vacíos y jardines en busca de estudiantes pasándose de listos.

No hace falta decir que a la mañana siguiente, muchos alumnos tenían una fuerte resaca y afortunadamente a primera hora comenzaron a circular pociones contra la resaca. Arthur hizo una nota mental de lo útil que hubiera sido esta poción con cierto caballero de Camelot.

Los chicos que no habían tomado nada adulterado vieron con diversión a los últimos años que apenas podían recordar dónde estaban y apenas podían moverse. Muchos venían entrando a sus salas comunes y muchos más salían de lo que no era su sala común.

Tomándose su tiempo para abrir sus regalos, la mayoría de los estudiantes se presentaron a desayunar a medio día.

Pero la alegría que el baile de navidad trajo, se vio opacada por la llegada de las lechuzas con el Diario el Profeta.

—Esto es basura. ¿Quién podría creer esto?— Se quejó Malfoy tirando su periódico a lado —Esa mujer ni estuvo presente.

—¿Quién pensaría que él de todas las personas harían algo como eso? Y pensar que da la apariencia de alguien tan recto— Susurró ansiosamente Pansy emocionada con el chisme.

—¡Por Merlín! ¡No puedes hablar en serio! ¡Como si fuera cierto!— Explotó Draco.

Morgan tomó el diario y vio en primera plana un articulo titulado

El sufrimiento de una joven

Es notable que la joven Flor, la única mujer participante en el torneo de los tres magos, ha estado estresada al tener su vida en juego, por lo que es lógico que esté en necesidad de querer vivir lo más posible antes de su próximo encuentro con la muerte.

Aprovechándose del dilema de la joven, el patán de Arthur King, un muchachito que se las da de caballero, ha manchando la reputación de la pobre muchacha. Engatuso a la joven Flor pretendiendo ser un caballero y fue su cita para el baile de navidad, usando chantaje para lograr ser su pareja. Y no complacido con eso, la alejó de sus amigos y seguridad escolar, para instarla a hacer cosas indecentes, en los terrenos escolares.

La joven Flor, como es natural en esas situaciones, cuando un chico la halaga, y con su vida en peligro constante, cedió a las malas intenciones de la excusa de hombre.

Afortunadamente, un docente encontró a los dos jóvenes en el acto y logró separa a la joven Flor de mal….

Morgan no pudo seguir leyendo esta bola de mentiras, ni siquiera escribió bien el nombre de Fleur. Sabía que Arthur y Fleur se estaban besando en los terrenos escolares durante la fiesta, de hecho él distrajo a un profesor para que no los interrumpiera. Claro que después los cacharon, pero ellos solo se besaron. La nota era ridícula.

Arthur no haría algo tan poco honorable se dijo Morgan.

El chico inmediatamente levantó la vista para ver a Arthur leyendo el periódico y apretándolo fuertemente. Se veía a leguas que estaba más que molesto y eso era un eufemismo.

Arthur estaba más que molesto con la mujer, se notaba que fue su venganza por correrla de la enfermería.

Al notar los susurros en su dirección se levantó dispuesto a salir. Pero lo pensó mejor al ver a Fleur desde la mesa de su escuela con lo que probablemente era una copia del Profeta viendo al gran salón con ojos llorosos. Sintiendo la gran injusticia de la situación se detuvo.

—En primer lugar— Dijo con voz suficientemente fuerte como para que se escuchará por todo el gran salón que detuvo sus susurros y le prestaron completa atención, incluso los maestros lo veían con atención —Fuimos cita para el baile. Me parece de mal gusto que sin pruebas se manche la reputación de una dama. Me parece que nadie vio un acto indecente y ni siquiera está autorizada para poner un pie en los terrenos escolares. Si un beso es indecente para ella, me pregunto de dónde sacaría sus definiciones una mujer que considera "decente" y "correcto" violar la ley.

El gran comedor cayo en un gran silencio, Fleur vio a Arthur con una mirada de agradecimiento, ante lo cual el inclinó la cabeza. Los profesores lo veían sorprendidos y con lo que era orgullo en sus ojos.

—Lamento que mi desacuerdo con aquella mujer haya ocasionado difamación a tu persona Fleur. No puedo prometer borrar está nota, pero te aseguro que pondré todo de mi para que no se piense mal de ti.

Al terminar de decir sus palabras, salió del gran comedor con la cabeza en alto, se sorprendió al escuchar aplausos poco después de salir.

Está situación fue difícil, una de las más delicadas en las que pudo estar, pero, si era honesto, tener los recuerdos del Rey Arthur lo ayudó a superar la situación. Ahora lo que debía de hacer aparte de una disculpa pública, era cuidar su conducta y localizar a esa reportera.

Cuando doblaba un pasillo, pudo ver a Morgan alcanzarlo corriendo, y por un momento se extraño de no sentirse sorprendido en lo más mínimo de ver al chico que cada día consideraba más un amigo.

—Eso fue increíble Arthur, y yo que pensé que te encerrarías en tu habitación y sacarte de ahí. O lanzar un Obliviate.

—Nunca has tenido que sacarme de mi habitación Morgan. Y no creo que puedas lanzar un Obliviate decente.

—Cierto— Respondió Morgan, y por un momento el chico juraría que alguna vez tuvo que arrastrar a Arthur fuera de la cama —No querrás comenzar ahora ¿Verdad?

—Ni en sueños.


N.A.

Y aquí termina este capitulo! Disculpen si hay errores en mi historia, me cuesta encontrarlos y mi beta se lo toma muy a la ligera.

Creo que es un poco notorio que en ese libro realmente odie a Rita... ¡¡Es tan...!! Ahhggg La odio.

Y pongo en debate: ¿La Amortentia debería ser ilegal?

Personalmente sí, no creo que debas de obligar a alguien a amar. Ya sea temporal o sólo una broma.

Por cierto, investigue y si existen en el mundo de Harry Potter las pociones alaciadoras y eso... vaya, de lo que uno se entera.

Yuri:

Ntp, me alegra leer tus comentarios de nuevo.

Creo que la prueba de los dragones fue cruel, y era algo que en definitiva queria explicar aquí y más al tener a Merlín siendo un dragonlord. Alguien dijo Merthur? (Soy fan tambien), pero me cuesta escribir romance, asi que depende de como me pueda fluir para que no se vea forzado ni nada.

Mi opinion de la relación de Harry y Ron es que Harry siempre fue muy dependiente de él, por eso lo perdona rápidamente. Hermione en cambio siempre fue una gran amiga para él, y si soy honesta, me pregunte porqué no terminaron juntos en los libros... pero eso es otra historia.

Espero no te decepcionaras que Arthur y Morgan fueran juntos al baile, pero crei que sería forzado.