El revuelo que causó la nota de Rita Skeeter siendo animaga fue impresionante. El Quisquilloso tenía una buena nota teorizando cómo la mujer debió de conseguir información confidencial y manipularla. Se decía que ella podría enfrentar una multa o unos meses en Azkaban por eso.
Pero los ánimos pronto cambiaron cuando la prueba final del tornero llegó.
Harry sintió muchas ganas de vomitar ese día, se sentía más preparado por el entrenamiento secreto con Arthur, que para mantenerlo secreto, se aseguró de pasarlo a un aula vacía, curiosamente una que no aparece en el mapa llamada Sala de Menesteres (sugerida por Morgan cuando le expresó sus deseos a Arthur de discreción, sin mencionar que el campo sería usado para la última prueba).
Hermione y Ron se habían dedicado a cubrir su ausencia atribuyéndolo a los nervios, y Arthur a entrenarlo salvajemente, obligándolo a correr, hacer sentadillas y abdominales sin mencionar de mandarlo a volar con múltiples hechizos, por fortuna había cojines en la sala y las pociones de Morgan eran muy efectivas.
Sin embargo, toda esa preparación no ayudaba a la ansiedad y nerviosismo que tenía. Sintió como el día transcurrió con una gran lentitud. Para después ir ridículamente rápido.
En un segundo Harry estaba sentado con sus amigos, para después ser abrazado por la numerosa familia Weasley que vinieron a verlo como su familia, deseándole suerte para el torneo y al siguiente estaba parado en lo que fue alguna vez el campo de quidditch, que los maestros habían estado las ultimas tres semanas modificándolo.
Sonó el cañón, y la tercera prueba estaba iniciando.
Y tan lento como sintió, avanzó la búsqueda de la copa por el laberinto. Vio un escorguto, que con pesar y gusto (lo odiaba, pero a Hagrid le gustaba) lo mando a volar sin problema.
Se sorprendió de ver a Fleur desmayada siendo tragada por las enredaderas de las paredes del laberinto. Por mucho que quisiera, no creía que estas fueran muy amables con ella, después de todo les repitieron miles de veces que podían morir, por lo que lanzó una bengala al cielo y esperó que los profesores la encontraran y ella sobreviviera.
Luego, pasó por un camino dónde vio a Cedric Diggory luchando contra Viktor Krum, por lo que intervino y haciendo uso de sus tres semanas de entrenamiento con Arthur y la ayuda de Cedric, lograron noquearlo, para darse cuenta que estaba bajo la maldición imperius.
Dejándolo atado, cuerdas cortesía de Cedric, los chicos se separaron y se pusieron a buscar la copa.
Harry intentó no pensar en quién podría haber maldecido a Viktor, lo cual fue fácil, pues poco después se enfrentó a una Esfinge, que de no ser por tener a Hermione de amiga, estaba seguro de no haberlo logrado superar la prueba.
Mientras corría por su vida, intentó no pensar en los muros macabros del laberinto elevándose sobre su cabeza y más bien en lo que diría el siguiente numero de El Quisquilloso.
Ya podía verlo claramente: Campeones corren por su vida buscando la copa de la victoria enfrentando numerosos peligros mortales mientras la multitud de espectadores admira la entrada del macabro laberinto por más de una hora.
Sí, eso sonaba bien. Sabía lo decepcionados que estaban todos de no poder disfrutar la prueba pero era preferible a estar aquí intentando no morir.
Siguió caminando para encontrarse nuevamente con Cedric siendo atacado por una Acromántula.
Viendo que Cedric estaba en desventaja y podría salir muy herido, lanzó un Arnia exumai y salvó a Cedric, juntos se alejaron de la amenaza para ver la copa. Ambos se congelaron por un momento, pero tan solo basto intercambiar una mirada y ambos sabían que hacer.
Decidiendo que sería justo que ambos tomaran la copa la tocaron simultáneamente esperando ser los ganadores del torneo. Pero pronto sintieron un tirón agudo que los tragó y luego los arrojo al piso.
Recuperándose con rapidez, Harry se levantó del suelo y prestó con tención a su alrededor. Lo que vio le heló la sangre.
Aparecieron en un cementerio, pero no cualquiera, el de sus sueños, Harry sintió un profundo terror.
Lo siguiente que paso fue ver a Peter Pettigrew aparecer de detrás de unas lapidas y levantó su varita seguido de un rayo verde golpear a Cedric en el pecho. Mata al repuesto. Mata al repuesto, eso había dicho el bulto que Colagusano cargaba.
Aún con la preparación mental de que alguien lo quería muerto, aún después de enfrentar a Voldemort dos veces cara a cara en lo que va de su vida, no pudo hacer nada al ver el cuerpo de Cedric tirado a lado suyo.
El cuerpo sin vida de su compañero.
Del chico que vio cómo un buen capitán en quidditch, un rival en el campo.
El chico que fue respetuoso con él y no usó los pines molestos.
El mismo chico que le aconsejo sumergir el maldito huevo dorado.
Quizás no era su amigo ni eran cercanos, pero… era alguien que lo estimaba, alguien que lo veia solo cómo Harry.
Nunca había visto morir a alguien y al hacerlo, no quería volver a verlo. Recordó ver a Cedric abrazar a su padre y prometerle regresar y tener una celebración, ya sea que ganará o no.
¿Qué pensaría su padre? ¿Arthur era amigo de él? Morgan si lo era… ¿Qué pensaría el niño de su muerte?
Miles de pensamientos y preguntas se acumulaban en su cabeza tan rápido que no podía procesarlas, pero todas ellas fueron interrumpidas por un fuerte dolor en todo su cuerpo.
Era un dolor insoportable que lo paralizó. La maldición cruciatus se recordó.
No había tiempo para llorar, no con Lord Voldemort en brazos de colagusano, no cuando con ayuda de su sangre vio resurgir al mago oscuro más peligroso de sus tiempos.
Podría llorar a Cedric después, pero ahora no podía darse el lujo de ello.
Harry presencio cómo Voldemort llamó a sus mortífagos y los acuso de cobardía. Para luego, voltear a verlo con crueldad.
Fue soltado para luchar a un duelo contra el mismísimo Voldemort, era obvio que esperaba ganar con facilidad y solo quería jugar. Un depredador jugando con su comida, pero Harry se preparó, no se lo dejaría tan fácil.
Con sorpresa y gran orgullo Harry notó varios movimientos familiares de la varita y pudo lanzar el contra-hechizo y esquivar cuando no tenia idea de qué era. Harry juró por Merlín que si salía con vida, le agradecería mucho a Arthur, le debía su vida al chico.
Cuando Voldemort se dio cuenta de eso, comenzó a lanzar maldiciones imperdonables y seguramente con un alto índice de peligrosidad, cosa que Harry no tenía idea de cómo contrarrestar. Por lo que esquivo con gran agilidad y uso escudo dónde pudo.
No sabía si saldría con vida de aquel cementerio, pero si moría, moriría luchando.
Justo cuando Harry respiró hondo cansado pensando que estos eran sus últimos minutos con vida, vio a su hechizo golpear el del mago oscuro, se sorprendió de ver chispas saliendo de la varita de Voldemort.
Su concentración casi se pierde al ver los fantasmas de las personas que asesinó salir. Harry no podía creer que veía el fantasma de Cedric y a sus padres ¡Sus padres!
Quería decir muchas cosas, pero sabía que no era el momento. En cuanto le dieron la señal, Harry rompió el hechizo y se lanzó al cuerpo sin vida de Cedric y convocó la copa.
Si aparecer repentinamente en el cementerio de Lord Voldemort fue un shock impresionante, aparecer a enfrente de una gran multitud de estudiantes que tenían una gran celebración y estaban gritando de jubilo al verlo fue mil veces peor.
Harry solo podía pensar en la muerte de Cedric y qué Voldemort había vuelto. Estaba aterrado, y saber que el traidor, quien puso su nombre en el Cáliz y puso el transportador aún estaba en Hogwarts.
No sabía lo que pasaba a su alrededor. Solo quería aferrarse al cuerpo de Cedric esperando que todo fuera un error, que el chico solo estuvieran inconsciente. Apenas notó cuando
Ojoloco lo separó del cuerpo y lo llevó al interior del castillo.
XxxX
Arthur que había observado la aparición de Harry y notó con horror el cuerpo sin vida de Cedric Diggory, se levantó de inmediato y corrió a ver al chico.
Harry estaba temblando mientras se aferraba al cuerpo sin vida. Arthur no sabía lo que había sucedido, pero recordó el momento en que vio morir por primera vez a un caballero por salvarle la vida cuando apenas era un niño.
Estiró la mano intentando llegar a él pero fue rodeado por el padre de Cedric y los profesores. No ayudó en nada que algunos estudiantes sacaran sus cámaras para fotografiar el momento.
Con un movimiento rápido vio que el profesor de defensa contra las artes oscuras lo alejó Harry del cuerpo inerte y lo jaló para encaminarlo al castillo.
Mientras tanto Dumbledore comenzó a callar a los estudiantes y los jefes de casa comenzaron a organizarlos para llevarlos al interior del castillo.
Sabia que era su deber como prefecto ayudar a conducir a los estudiantes más jóvenes, pero tenia un deber con su amigo.
Cedric Diggory era un hombre que era leal y honorable, la clase de hombres que en el pasado les confió su vida. La diferencia era que Cedric era un muchacho y no era un caballero.
Vio cómo el padre de Cedric abrazó el cuerpo de su hijo y comenzó a llorar desconsoladamente. Sabía que su hijo era todo lo que tenia. Era su orgullo y su mundo.
No quería interrumpir el momento y apartó la mirada. Pudo ver que los estudiantes comenzaban a dejar las gradas y los que tenían sus cámaras las bajaron.
Pese a las ordenes de los profesores y prefectos, pudo ver que los amigos de Cedric comenzaba a acercarse al cuerpo de su amigo pese a los regaños de los profesores, pero
Dumbledore lo permitió.
Volvió a dirigir la mirada a la multitud y notó al grupo de Merlín con Ginny, Luna, Colin y su hermano.
Mientras Colin con la cara más pálida que le había visto al chico le tapaba los ojos a su hermano y comenzaba a moverse lentamente, Luna lucia triste y Ginny desconsolada cubriendo su cara con horror, en tanto Merlín…
Merlín lucia destrozado. El chico veía con incredulidad y horror el cuerpo sin vida de Cedric. El chico siempre fue demasiado blando para su bien, él apreciaba la vida, por eso odiaba cazar y le era fácil derramar lagrimas por la muerte de un desconocido que lo trató bien minutos antes.
Por un momento pensó que si tenían la oportunidad de vivir otra vez, sería más fácil, más feliz, una sin derramamiento de sangre y sin los horrores del mundo. Pero eso era una fantasía.
El chico lucia desconsolado y por un momento sus miradas se encontraron. Siendo lo mejor que sabía hacer, Arthur le dio una mirada de comprensión y trató de reconfortarlo. Espero que su mirada le mostrara que encontraría al responsable.
Sabía que lo que cualquier otra persona haría sería ir y darle un abrazo, pero no podía hacerlo, no era cualquier persona y no era de abrazos.
Por fortuna eso se resolvió cuando Ginny Weasley paso un brazo sobre sus hombros y lo arrastro a uno. No pudo evitar pensar que eso es lo que Gwen hubiera hecho y una sonrisa apareció en su rostro.
Eso era lo que pasaría, Merlín estaría triste, él no podría hacer más que dar una mirada y centrarse en el problema en cuestión…
Ahora tenía que centrarse en el traidor, era obvio que algo había hecho. Las palabras que Harry balbuceo fueron regresó, él regresó.
Era lógico pensar que Voldemort había regresado, genial, un mago oscuro que tratar, no extrañaba eso.
Por alguna razón los profesores que habían dejado el trabajo de escoltar a los alumnos a los prefectos no le dijeron nada por estar cerca del cuerpo de Cedric y de su conversación, a lo mejor pensaron que estaba en shock.
—Un transportador ¿Quién diablos pondría un transportador en la copa?— Se cuestionó la profesora McGonagall.
En cuanto registró las palabras su cerebro se iluminó —¡Ojo loco!— Dirigiéndose a los profesores hablo con voz firme —El que colocó la copa es el culpable. Si no mal lo recuerdo él fue quién colocó la copa en su sitio. Y se llevó a Harry, es de prioridad ir por él.
Los profesores detuvieron de forma abrupta su conversación y lo miraron fijamente. Arthur pudo sentir la mirada sucia de Snape pero no le importó, después de todo no es Uther Pendragon y no tenia tiempo para juegos.
—Pero es un profesor y un auror señor King— Habló la profesora McGonagall —Esa es una acusación grave.
—No lo es si resulta ser un impostor. Harry dijo que el profesor Snape lo acuso de robar ingredientes para la poción multijugos— Gruñó —Ahora les recuerdo que se acaba de llevar a Harry. En vez de estar perdiendo el tiempo aquí deberían de asegurarse de que este a salvo.
Sin esperar respuesta comenzó a correr al interior del castillo esperando que lo siguieran. Ahora el problema era saber a dónde habían ido. La enfermería queda descartada, su oficina podría ser obvio, literalmente hay miles de lugares dónde podrían estar y no tiene tiempo ni hombres para buscarlos. Pensó vagamente en el mapa de Harry y su utilidad, pero tampoco tenia tiempo para recuperarlo.
Agradeciendo la magia que había en su castillo… su maldito castillo, fue a los retratos preguntando por el hombre y el muchacho. Mientras comenzaba a formar un rastro de su ubicación, notó que el profesor Dumbledore junto con el profesor Snape lo seguían.
—Al parecer se dirigió a su oficina— Dijo sin mirarlos mientras recorría los pasillos con rapidez y la varita en mano apretada con fuerza, no era una espada pero era algo.
—Joven King— Lo llamó el director y casi se resiste a detenerse.
—No hay tiempo que perder— Cortó.
—No lo hay, y ya has hecho suficiente— Dijo el hombre —Nosotros no encargaremos.
El director y el profesor Snape lo pasaron de largo y tras asegurarse en una esquina que fueran por el rumbo correcto corrieron a su destino.
Arthur hubiera ido tras ellos, pero la mano de la profesora McGonagall se lo impidió.
—Es muy noble que quieras ayudar pero sí el impostor superó a un auror no hay mucho que puedas hacer.
—¡PUEDO AYUDAR!— Se quejó Arthur apretando el agarre en su varita. Hacer frente a un mago psicópata era algo común para él ¡Lo había hecho sin tener magia! ¡No era un maldito niño!
—No, no puedes. Ya has hecho suficiente, deja que los adultos manejemos esto. Puedes ayudar a calmar la multitud de estudiantes que se han juntado en los pasillos— McGonagall lo dijo con un tono dulce y firme que no era propio de ella, y tras apretar su hombro una vez más corrió por el pasillo.
Arthur quería refutar, esto no era algo que no podría manejar. Había hecho frente a un dragón, un ejercito inmortal, un grifo, un monstro come hombres ¡Su propia hermana!
Pero nada de eso había pasado en esta vida.
Se dio cuenta que aunque el recordaba ser Arthur Pendragon, rey de Camelot, aquí no era más que un muchacho con responsabilidades de prefecto. No había razón para confiar en él.
Ir ahí no cambiaria nada. Lo tendrían bajo control y proteger el castillo ya no era su responsabilidad.
Con amargura se dirigió de nuevo a los pasillos principales dispuesto a cumplir con su parte. Sería bueno tener a Merlín con él, pero el muchacho parecía no tener sus recuerdos.
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Los profesores lograron llegar a tiempo para ver a Harry luchando por mantener a raya las maldiciones lanzadas a su persona por aparentemente Alastor Moody, auror de excelencia.
Tras incapacitarlo y usar revelio, se descubrió que el hombre frente a ellos era en verdad era Barty Crouch Jr. el hijo del señor Crouch que debería de estar en Azkaban. Y solo bastaron unas gotas de vesatium para que dijera que Voldemort había regresado.
Barty Crouch Jr. fue custodiado a una sala vacía en una de las torres del castillo, una que estuviera lo suficientemente aislada para no poner en peligro a los estudiantes.
En el camino múltiples estudiantes se congregaron para ver lo ocurrido pese a los esfuerzos de los prefectos para mantenerlos lejos.
En tanto los profesores los apartaban y custodiaban a Barty Crouch Jr. que gritaba a todo pulmón: Ha vuelto y al verdadero Ojoloco no notaron a un estudiante tomar una fotografía de todo el suceso, pasando desapercibido entre tanto revuelo.
Pronto, el impostor termino esposado en una silla sin varita y sin posibilidad de salir, esperando la llegada del ministró de magia.
El hombre acusado de poner el nombre de Harry Potter en el cáliz, manipular las pruebas y poner un trasladar en la copa para llevar al chico ante Voldemort se reía locamente jalando de sus cadenas gritando que había vuelto.
La entrada de Cornelius Fudge fue lo único que lo detuvo.
El ministro veía con horror al hombre frente a él, ciertamente era un hombre peligroso. Y aunque tartamudeo al verlo y sus piernas se volvieron gelatina, negó la invitación de Dumbledore de hacerle compañía. Él lidiaría solo con el hombre.
Cornelius se sentó en la silla listo por interrogar al hombre, quien se hecho a reír nuevamente y gritó: Ha vuelto, ¡Ha regresado! ¡Lord Voldemort ha vuelto!
No dispuesto a escuchar tales afirmaciones, se encolerizó y decidió llamar a un dementor para que lo besara, después de todo, silenciarlo era mejor que enfrentar un terror colectivo y más aún, las acusaciones que caerían sobre él por haber dejado escapar no a uno, sino dos prisioneros de Azkaban.
Después de lanzar un crucio al hombre hasta dejarlo inconsciente, Cornelius se levantó de su asiento y se dispuso a llamar al dementor. Cuando se dio la vuelta para salir por la puerta su mundo se puso negro al recibir un golpe en la cabeza del hombre que aún atado a la silla empujarlo contra la pared usando todo su peso.
Barty Crouch Jr. se tiro al piso y logró tomar la varita. Con un conjuro simples desató sus ataduras y corrió por la puerta. Apenas había salido del pasillo, cuando un profesor lo vio. No se detuvo en ver quien fue, solo le lanzó un hechizo que lo mandó a volar y corrió por otro pasillo.
Pronto, el personal debió descubrir a su pequeño escape pero a Barty no le importo, solo corrió por el castillo. Pensó que era una pena que no hubiera estudiantes en los corredores, porque fácilmente podría tomar un rehén, o herirlos de tal forma que el personal lo dejaran escapar por atender a los heridos.
Se detuvo al escuchar pasos bajando de la escalara que se disponía subir, no habría importado que fuera uno o dos, pero en su condición no se arriesgaría.
Optó por tomar otro camino y al encontrarse arrinconada volteo a ver una pared, estaba adornada con una armadura medieval y un cuadro de un bosque. Si estaba en lo correcto, detrás de ese muro había un pasillo que conducía un túnel que había sido derrumbado, pero se dedicó a restáuralo todo el año escolar.
Decidido, lanzo una explosión al muro y corrió al interior.
Se sorprendió de ver que no lo llevaba al otro lado, sino a un pasillo oscuro y aparentemente sellado sin uso.
Sin poder dar marcha atrás, decidió que era su mejor opción seguir adelante, y estuvo girando hasta que se topo con otra pared. En su molestia la explotó de nuevo, de alguna manera tenia que salir a algún lado. La atravesó y grande fue su sorpresa de encontrar numerosos tesoros y baratijas.
Por mucho que los tesoros fueran interesantes necesitaba salir de ahí, no quedarse a admirar.
Caminó por la sala buscando una salida cuando un brillo de la sala llamó su atención. Era una joya azul brillante.
Pensando que tal vez esa joya sería un buen regalo para su maestro se acercó.
La joya azul brillaba bellamente como ninguna otra, tenia forma de corazón y estaba colocada sobre una especie de tumba.
Sin pensar demasiado, tocó la joya.
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Había pasado una semana desde la conclusión del torneo. Aún había miedo y silencios incomodos en los pasillos. Dumbledore estaba más que molesto, mientras él hablaba con Harry y acompañaba al chico a la enfermería con la familia Weasley y Sirius, el encadenado Barty Crouch Jr. logró escapar.
Cornelius aún se niega a decir cómo, pero sucedió mientras estaba con el prisionero. Lo que es peor es que dando la alerta, todos los profesores fueron a buscarlo, temiendo que fuera tras Harry, pero resultó en daños a castillo y descubrimientos de túneles escondidos que terminaban en un tesoro seguramente maldito, pero no había señales del hombre.
Lo único que pudo hacer fue tratar de que el ministerio diera la alerta (cosa que no hizo para no arruinar su reputación) y tratar que los alumnos no hablara del tema. Pidió amablemente a Ginny Weasely, Luna Lovegood, Morgan Ambrosius y Colin Creevey que fueran cuidadosos al escribir sobre el último día en su apartado de El Quisquilloso, aunque al ver los rostros de los niños pensó que era innecesario.
Con pesar dio un discurso de despedida y conclusión el año. Lamentando profundamente la muerte del joven Cedric Diggory y animando a ser cuidadosos, pues Voldemort había regresado.
Muchas miradas de incredulidad se fijaron en los rostros de los jóvenes alumnos, y muchas más estaban llenos de temor.
Dumbledore vio como Harry se ponía blanco al sentir las miradas sobre el. Por lo que se aclaró la garganta y llamó a un brindis, el cual gran parte del salón participo.
El hombre se quedó hasta que ningún estudiante se veía en el gran comedor, temía por las jóvenes vidas de los chicos, tan alegres que se veían a inicio de año y ahora cargar con una noticia tan espantosa. Días oscuros se acercaban.
Era hora de reunir a la Orden.
XxxX
Los últimos días de clases que normalmente estaban llenos de emoción y estrés con tareas finales y exámenes finales fueron cambiados por temor, susurros y exámenes finales cancelados o pospuestos para los 5tos y 7mos.
Pero irrealmente pasaron con normalidad.
Prácticamente los ánimos de todos estaban por los suelos en especial en la casa de los Hufflepuff.
La noticia de la muerte de Cedric, se trató con respeto en El Quisquillo. Diciendo que se desconocían los detalles y por respeto a su familia no se iba a comentar más al respecto, salvó las condolencias que los autores anónimos daban. Se mencionó sin jubiló el triunfo de Harry, y se dejó en blanco el área de entrevistas. Apenas sacaron una única fotografía que retrataba a los cuatro competidores antes de entrar al laberinto.
Harry recordó ver a Colón Creevey tomar esa foto, y siento que la triste nota era lo mejor. No tenía ganas de alardear, ni de leer una noticia llorando a Cedric. La nota fue concisa, mencionó peligros del laberinto y cómo algunos competidores pasaron. Pero no hubo esa emoción o adrenalina al leerlo cómo los otros artículos mostraron. No le sorprendió que no mencionaran el resurgimiento de Voldemort, por un lado quería que se supiera, Cedric había sido asesinado por una orden suya, pero por otro, no quería que se manchara su muerte por Voldemort.
Morgan, Ginny, Luna y Colin, estaban muy afectados por la muestra de Cedric. Se esforzaron en escribir un buen artículo pero salió vacío. Ginny lloró junto a Luna por Cedric y Morgan incluso arruinó una poción, ante lo cual Snape le dijo que se fuera a descansar y quedaba exento.
Debido a los bajos ánimos, muchos maestros comenzaron a exentar a sus alumnos, u otros cómo Snape que lo cambió todo por tareas de verano, lo cual no fue una sorpresa, prácticamente el único exento en su clase fue Morgan.
En la escuela circulaban rumores de la fuga del extraño mago que se vio después del torneo y sobre la mala condición del profesor Moody. Muchos rumoraban que el hombre había entrado al laberinto y asesinado a Cedric Diggory, siendo detenido por Ojoloco que salió muy malherido de la pelea.
Pero los rumores explotaron cuando el último día de clases salió en El Quisquilloso, fotografías tomadas a la hora del arresto dónde se veía a Ojoloco Moody herido y el intruso ahora identificado cómo Bart Crouch Jr. Un mortífago condenado a Azkaban y presuntamente muerto.
En un relato lleno de especulaciones, se mencionó que bien Barty Crouch Jr. Pudo fingir su muerte y escapar, regresando años más tarde y liberando a Black, buscando liberar a más mortífagos. También se mencionó sus afirmaciones sobre el regreso de Voldemort y se habló por primera vez de la resurrección de Voldemort en el cementerio, esta vez hablando de la muerte de Cedric.
Era obvio que no había sido los mismos autores de las notas del torneo, pese a que la información fue enviada anónimamente, por lo que no se tomó muy en serio, pero muchos guardaron la primera parte. Dos mortífagos sueltos.
El pánico se encendió apenas siendo controlado por Dumbledore, diciendo que se tomaban medidas para atrapar al mortífago que se infiltró.
Una tarde Harry fue a buscar a Arthur.
—De no ser por tu ayuda, seguro habría muerto— Dijo el chico agradecido.
—Me da gusto que estés a salvo Harry— Respondió Arthur con sinceridad y lanzó un suspiro —Lo que pasó no fue tu culpa.
—¿Qué quieres decir? — Preguntó Harry luciendo confundido.
—No es tu culpa la muerte de Cedric
—Cómo… ¿por qué pien…— El chico de lentes no pudo terminar de hablar cuando su garganta se secó.
—¿Qué te sientes culpable?— Suministró amablemente Arthur y Harry asintió —Porque es normal.
Harry lo vio sorprendido. Había hablado Dumbledore pero no le había dicho eso.
—Tú estabas ahí, debes de pensar que pudiste hacer algo, cualquier cosa para evitarlo. Por no pudiste— Al ver a Harry asentir continuó —Harry, hiciste lo que pudiste. Tu mismo lo dijiste, apenas aparecieron y lo mataron, luchaste cuando pudiste e incluso lograste traer su cuerpo. Eso es suficiente, no todas las muertes se pueden evitar Harry.
Harry lo vio y se sorprendió lo serio que Arthur lucia, no era cómo normalmente se veia. En sus ojos mostraba sabiduría y no pudo evitar no creerle, Harry contuvo las lagrimas que estaban por salir y se abstuvo de llorar, Arthur puso una mano en su hombro y lo apretó —Nadie pensará mal de ti por llorar Harry.
—Ya he llorado lo suficiente— Se limpio con fuerza las lagrimas que comenzaban a formarse en sus ojos —Sabes, tenias razón. Nunca hubiera sospechado del profesor Moody, bueno del impostor que se hizo pasar por él… Gracias por advertirme, me ayudó a estar atento y defenderme antes de que llegaran los profesores.
Arthur solo asintió y dejo al chico limpiar sus lágrimas, tanto en esta vida como en la pasada, no sabía que hacer cuando alguien lloraba, y no creía que Harry apreciara los consejos que le daba a sus soldados, primero, porque no era uno y segundo, porque solo era un niño de 14 años, por lo que se movió incómodo.
—Hay algo más que te preocupe Potter?
El chico dudo antes de responder —No… bueno, nada de lo que quiera hablar en este momento.
Arthur solo asintió y salió de la habitación cuando Harry se sentó en un sillón y dio por terminada la conversación.
La ultima noche en el castillo antes de las vacaciones, Arthur se aventuró a revisar el sitió de las explosiones. A los alumnos se les había prohibido el paso, pero tenia un mal presentimiento.
Había aplazado su incursión al pensar en la cantidad de maestros que estarían cuidando el lugar, pero ya no pudo más. Aprovechando su titulo de prefecto, se encaminó al área restringida fingiendo hacer rondas. En el camino se encontró con uno que otro prefecto que solo asintieron al verlo y siguieron su camino.
Cuando llegó al área, se alarmó cuando se dio cuenta que el hoyo en la pared era dónde en sus recuerdos conducía a las catacumbas. En ese momento recordó el molesto golpeteo que no lo dejaba dormir que se escuchaba por todo el castillo, recordó como mando a Merlín para callar el ruido.
Con temor, encendió su varita con un suave lumus y se adentró, recorrió los familiares pasillos hasta que se encontró frente a un gran muro que debería
estar sellado. Se apresuró al interior de la sala llena de tesoros y se aseguro de no tocar nada.
En medio de la sala , dónde la tumba debía de estar con la joya maldita, se encontraba a oscuras, no había señales de la joya. Solo había una hueco en el centro con forma de corazón.
Eso solo podía significar una cosa.
Cornelius Sigan había vuelto.
N.A.
Entonces... Los sorprendi?
Primero que nada, si alguien piensa que el motivo de los titulos excesivamente cortos fueron para desquitarme con el titulo de este capitulo... tiene toda la razón.
Segundo, me esforze porque fuera un capitulo emotivo, crei que poner: "y se murio" Era muy seco... (así estaba, luego me puse sentimental)
Tercero... FIN?
Bueno no realmente, así termina la primera parte de la historia, despues de todo es el interludio para lo que viene (A que no fui inteligente con el titulo?). Pero tardare en presentar la segunda parte porque aún estoy trabajando en ella, tengo que desarrollarla y pulirla.
Yuri:
Tambien llegue a amar el Quisquilloso, de alguna manera terminó como la revista favorita de Hogwarts.
Y odio a Rita! Tenia que tratarla. Es mejor que no vuelva porque Arthur es un hombre de palabra.
Hablando de Arthur, definitivamente en sus ultimos momentos pensó en Merlín, y me siento un poco mal con Gwen pero no tan mal?
Azaak Damian:
Gracias por leer
Espero que te haya gustado el capitulo y me alegra que te este gustando el fic.Merlín con su gran corazón y Arthur siendo... Arthur