En menos de 5 minutos, justo cuando terminaron, vieron de nuevo la camioneta de la familia Rabbit, estacionándose frente al portón de la familia Rose, y esto fue algo que los Erizo quisieron ver, así que se quedaron viendo que el hecho del dinero se producía con esa familia ahora, y como la casa de la familia Rose está al lado de la suya, escucharon todo lo que la familia Rabbit habló con la otra. Y cuando vieron que la familia Rabbit empezó a llevar el dinero...
—Mamá, papá, ¿me acompañan a ayudar a ingresar las cajas de monedas?.— les preguntó Sonic.
—Sí, hijo.— le respondieron juntos y de inmediato, con la debida y correspondiente buena y alegre disposición.
Dejaron las palas para nieve en el suelo, la señora Erizo cerró la puerta de la casa y fueron allá, les dijeron para qué venían y se dispusieron a ayudar.
—Fue la última.— dijo la señora Rabbit, luego de pasarle la última caja a la señora Eriza, para que ella la ingresara a la casa.
—Gracias por todo. Feliz navidad para ustedes, señor y señora Rabbit, y pequeña Cream; y para ustedes también, feliz navidad, señor y señora Erizo, y Sonic, y gracias por su ayuda.— les dijo la familia Rose.
—De nada.— les dijeron los Erizo.
—Feliz navidad, amigos.— les dijeron las familias Rabbit y Erizo a los Rose.
—Antes de irnos, les quiero decir a los 6, que mi esposo y yo decidimos que, en caso de que acepten, ustedes, familia Erizo, y ustedes, familia Rose, cada vez que sigamos ganando dinero en esos juegos, les preguntaremos si estarían de acuerdo en que les regalemos dinero, y si su respuesta es "sí", les preguntaremos cuánto aceptarían recibir y si lo recibirían para todos por igual, o si, individualmente, desean cantidades distintas.
—Gracias.— agradecieron ambas familias.
—Con su permiso, vamos a barrer la nieve.— dijo la señora Rose.
—Adelante, y hasta pronto.— dijeron ambas familias, excepto el "hasta pronto", por parte de Sonic.
La familia Rabbit se fue a su casa, pero Sonic se quedó ahí mismo.
—Mamá, papá, les quiero pedir otra cosa. ¿Podemos ayudar a los papás de Amy a barrer la nieve?.
—Sí, hijo.— dijeron juntos, de nuevo.
—¿Tienen tiempo para quedarse a ayudarnos?.— les preguntó el señor Rose.
—Sí, hasta el almuerzo.— dijo la señora Eriza.
—Gracias.— agradecieron los padres Rose, dándoles una sonrisa luminosa y cariñosa.
Los Erizo fueron a su jardín y volvieron con sus palas. Primero, se subieron al techo para quitar la nieve de ahí, también quitaron toda la nieve que se acumuló sobre el techo que cubre el espacio al lado de la casa, donde estacionan el auto, y al final, barrieron toda la nieve del jardín, para lo que se demoraron una hora y media, y así, terminaron y cada quién se fue a su casa. Después de ese día, Sonic nunca volvió a encontrar nada perdido, pero aunque lo hubiera encontrado, nunca jamás iba a tener de nuevo, la intención de llevárselo a Amy, porque ese error le dejó una lección de reflexión que aprendió con el corazón, por lo que, ahora, tenía más consciencia que nunca sobre qué es correcto hacer. Desde el día del regalo monetario de la familia Rabbit, las familias Erizo y Rose siempre siguieron recibiéndoles el dinero cuando se les terminaba, a veces, individualmente, pedían menos dinero o aceptaban de inmediato el total de 10.000.000, y aunque pudieran haberles pedido más de esa cantidad, ambas familias prefirieron recibir los 10.000.000 como la cantidad máxima, aunque en la siguiente vez que fueron a darles dinero de nuevo, la familia Rabbit les dijo que estaba de acuerdo con darles más dinero si se lo quisieran pedir; las familias Erizo y Rose agradecieron su generosidad, pero se mantuvieron con la preferencia de 10.000.000 como la cantidad máxima. Aunque tuvieran todo ese dinero y los papás de Amy le pudieran comprar lo que sea y siempre, ahora que no tenían un límite presupuestario que se los impidiera, Sonic prefirió seguir dándole regalos comprados por él mismo, así que Amy y sus papás estuvieron de acuerdo y él se pasó dándole regalos cada cierto tiempo, en imprevisibles días, durante el año entero, por cada año y durante el resto de sus vidas desde esa víspera navideña. Las 3 familias siguieron viviendo y conviviendo en armonía, paz, alegría, mutualismo, compañerismo, amistad, generosidad, valoración, apreciación, bondad, aceptación y demás, por el resto de sus vidas, como si fuesen una sola familia, y así, todos vivieron en máxima alegría por siempre.
FIN
