Linilly: ¡Me alegra que te haya gustado! Ahora se viene la segunda y última parte, espero que también sea de tu agrado. ¡Saludos!
Chica Plutonio: ¡Ay, me pone re contenta que te haya encantado! Muchas gracias por el comentario y la observación positiva. Jajaja, sí, quería explorar en ella el complejo que pudieran tener los pelirrojos, ya que muchas veces se los molesta por ser únicos. Y bueno, terminó por ver su propia belleza. Espero que esta última parte también te guste. ¡Saludos!
Nadie más que un corazón solitario
Nadie más que un corazón solitario
puede comprender mi tristeza
Comenzaba a nevar mientras en Paradis comenzaban con los preparativos para el asedio a Marley; Levi se encontraba pensativo y de mal humor, como de costumbre. Pero esta vez, era distinto: el destino incierto que les esperaba luego de descubrir toda la verdad acerca de la humanidad lo hacía sentirse de alguna manera "sensibilizado" y con ciertas regresiones. Regresiones que para nada quería tener, tomando en cuenta la época del año en la que se encontraban.
Me siento solo y extranjero
lejos de la alegría y la felicidad
A pesar de todo, observaba cómo los demás estaban predispuestos a celebrar esa chusma llamada Navidad. Pensaba que, tal vez, ante la posibilidad de no ver más a sus familiares y amigos, los soldados asignados a la misión entregaban una cuota extra de espíritu navideño. No los culpaba, pero tampoco los entendía. Nunca había pasado por algo así, con alguien esperándolo para festejar, ya fuera su cumpleaños o cualquier festividad.
Salvo Petra.
Veo el inmenso arco del cielo
extendido sobre mí
Levi levantó la vista al cielo frío y nuboso, percatándose de que anteriormente las noches de otros años eran más estrelladas, con cierto color, cierto aroma y cierta gracia que ahora ya no eran más sino un vago recuerdo en su corazón. Esas noches en donde su amada subordinada de cabellos cobrizos lo esperaba en la torre más alta con una bandeja de chocolate caliente y bocaditos dulces, para festejar en silencio su cumpleaños y la Navidad. En otras épocas y con otras personas ni siquiera se hubiera permitido hacer tamaña ridiculez, pero Petra hacía que todo cobrara un sentido más real e importante. Y fue así, que, de manera tácita y sólo con un intercambio de miradas, acordaron encontrarse todas las Nochebuenas para dar lugar a ese ritual secreto e íntimo que compartían. Sólo ellos dos.
Oh, a qué gran distancia estoy
de quien me ama
Pero esos días ahora se sentían tan lejanos, como si hubieran pasado siglos y siglos. De esos recuerdos brumosos que irremediablemente se perderán en el tiempo, pero a los cuales uno se mantiene aferrado. La última vez que la vio siendo arrojada sin vida hacia los titanes que los perseguían se obligó a no olvidar jamás, porque si lo hacía, ya no le quedaría nada. Esa gran distancia de planos y tiempo buscaría arrebatarle su recuerdo siempre, pero Levi jamás lo permitiría. Un dibujo de ella, sus pertenencias, su caligrafía, su perfume y las visitas secretas que le hacía a su padre sólo para hablar de ella... todo aquello conformaba ese ancla que le prohibía alejarse de ella sin importar las distancias.
Nadie más que un corazón solitario
puede saber mi tristeza
¿Para qué expresar su pesar? No necesitaba de miradas simpáticas y piadosas, él ya no buscaba ese tipo de apoyo. No hacía falta y no quería que nadie escarbara en él, tratando de comprenderlo. Lo intentaron Erwin, Hange y Mike al principio, pero pronto desistieron, llevándose el destino aciago a los dos hombres que habían sido sus compañeros, provocando que se cerrara aún más. Sólo quedaban Hange y el escuadrón que los acompañaría en la empresa asignada, pero nadie tenía por qué saber lo que cargaba. Fueran amigos o no.
Solo y separado ahora
lejos del gozo y alegría
flaquean mis sentidos
Nadie notaba su dolor igualmente, pues su eterna actitud distante e inexpresiva no permitía ver más allá de la superficie. Por ello, nunca se podía saber qué pensaba o qué sentía, y en ese momento daba gracias de que fuera así, ya que odiaba delatarse y mostrar un costado diferente al que él permitía ver. Sólo Petra había atravesado su ser capa por capa hasta dar con su corazón, cosa que al principio lo maravilló y contrarió al mismo tiempo, para luego dar lugar a las delicias emocionales de las que todo el mundo que se llamaba enamorado hablaba. Pero su partida de este mundo sólo lo había dejado más seco y podrido que antes, y se encargó de que esas capas fueran más fuertes que nunca. Aislado de todos y lejos de los buenos momentos que compartían los demás. Porque para él ya no tenían razón de ser.
Hay un fuego dentro de mí
que me devora
Sólo la promesa a Erwin lo mantenía de pie y con un atisbo de vida, un motivo final para salir adelante. Acabaría con el Titán Bestia y lucharía para liberar Paradis del acecho constante de Marley, y sólo así, estaría lo suficientemente liberado como para dejar este mundo con algo de paz y ver si en el otro lado había un lugar en el que pudiera descansar al fin.
Esperando a que ella lo recibiera con su sonrisa y una taza de té como en otros tiempos mejores en vida.
Nadie más que un corazón solitario
puede saber mi tristeza
Es un poco triste, pero lamentablemente pega tanto la tristeza con Levi... más aún viendo que siempre está aislado de todos, como cavilando y pensando cosas sin hacer partícipe a nadie, y duele verlo así, porque sabemos que lo ha perdido todo y sólo le queda reforzar la coraza y obcecarse con su última misión.
Por eso pensé en este relato teniendo en cuenta su presente.
El texto de apoyo es la letra de la romanza n° 6 "Nadie más que un corazón solitario" de Tchaikovsky, adaptación del poema de Lev Mei "La canción del arpista", que a su vez está basada en el poema de Goethe "Sólo quien conoce el anhelo". Por si los quieren buscar, ya que son textos muy bonitos. Mientras lo escribía, ponía de fondo la versión instrumental de Roger Henri de esta romanza. Si les interesa, está en Youtube, es lindísima, además de nostálgica.
Pese a la tristeza, espero que les guste. Con esto doy por terminado mi aporte al especial Rivetra. ¡Saludos y Feliz Navidad!
