Disclaimer: Los personajes de Avengers no me pertenecen.
.
.
5
Cartas
.
.
5 de octubre de 2004
Querido Steve:
Pasó más de un mes desde que te fuiste, y aún no has llamado. ¡Idiota!
Iván dice que te mantienen incomunicado el primer mes, así que deduzco que por eso no puedes llamarme... Como sea, ¿qué tal va todo? ¿Cómo es el ejército? ¿Ya te dieron una paliza? ¡Quiero saberlo todo!
Ayer vi a tu madre; Iván y yo cenanos con ella a veces. Me dijo que tampoco le permitieron hablar contigo.
Aquí no ha pasado mucho; de nuevo comencé los ensayos de ballet, Clint y yo empezamos nuestro segundo año en la preparatoria hace unas semanas, y estamos juntos en casi todas las clases, aunque éste año está mucho más metido en la arquería, y su entrenador dijo que podría prepararlo para los próximos Juegos Olímpicos, así que sólo nos vemos en clase y casi no podemos salir como antes. Me siento feliz por él porque sé que es el mejor arquero que he visto, pero no puedo evitar sentirme más sola que un perro ahora que todos mis amigos se fueron; Iván me sugirió volver por un semestre a Rusia para no olvidar las viejas raíces, y he estado pensándolo... ¿Tú qué crees?
Sé lo que estás preguntándote, y sí, todo está bien en Brooklyn. Nada ha cambiado, lo cual es extraño porque sin ustedes la vida no es lo mismo. Al menos no la mía. Barton es muy delicado y no me deja golpearlo. ¿Puedes creerlo?
¿Cómo estás? ¿Cómo está Bucky? Tal vez no terminamos en las mejores circunstancias, pero sigo queriéndolo mucho... (Si se lo dices te mataré, Rogers)
¿Qué tal el campamento? Tu madre me dijo que al final no te enviaron a Fort Benning. ¿Cómo es el campo? ¿Hay muchas chicas rondándote por ahí? Jaja
Por cierto, Sharon Carter me preguntó por ti el otro día. Compartimos la clase de Álgebra este semestre. Es obvio que a ella le importas porque de otra forma nunca se me hubiera acercado tan en son de paz. Es una idiota, y más te vale no hacerle caso nunca o no volveré a hablarte en lo que me quede de vida, ¿entendiste?
Bien, basta de amenazas. Iván te envía saludos y entre los dos te compramos una bolsa de tus dulces favoritos. Todos son rojos, agradéceme luego.
Escribe pronto, ¿quieres? Sin mi mejor amigo me siento como si me faltara un brazo o una pierna.
Te quiere,
Natasha.
P.D: ¿Cómo van esos músculos, eh?
oOo
10 de octubre de 2004
Querida Nat:
¡Saludos desde el lugar más infeliz sobre la tierra!
Déjame decirte que apenas llegamos aquí tuve la impresión de que construyeron éste campamento para humillarnos y lavarnos el cerebro para obedecer órdenes sin hacer preguntas. Es algo así como un campamento zombi. A ti te gustaría, porque sé que estás loca. El que sí se la está pasando en grande y como pez dentro del agua es Bucky.
Por cierto, se lo pregunté y no quiso decirme, pero, ¿por qué terminaron? Es decir, sé que no me incumbe, pero los dos son mis mejores amigos. Aunque, sino quieres contarme está bien. Siempre puedo usar la imaginación.
Como te decía, este último mes ha sido el más difícil, horrible y asqueroso de mi vida. La Armada no es como lo imaginaba. Nos han gritado desde que salimos de Brooklyn, y cuando llegamos al campamento nos han gritado todavía más. Empiezo a creer seriamente que en este país nadie te aprecia a menos que hayas asesinado a alguien en alguna guerra.
El Coronel Chester Phillips, el jefe del campamento, es un hombre duro, y bastante exigente. ¿Mis músculos? Aquí nos levantamos todos los días a las cinco, corremos diez kilómetros alrededor del campamento y hacemos una serie de quinientas sentadillas antes del desayuno. No te aburriré contándote todo lo que hacemos en el día (nadar, escalar, correr, escalar, nadar otra vez, y sigue y sigue..), pero sí te diré que nos matan haciendo ejercicio. Ya me he arrastrado tantas veces por el lodo y subido tantas sogas que mis músculos apenas me responden por las noches, jajaja.
Por lo general, me va bien en todo, en especial en tácticas de combate, lo que consiste en estrategias de guerra y cosas así, y en natación soy el primero, excepto en combate cuerpo a cuerpo. Ya perdí la cuenta de cuántas veces mordí el polvo en los entrenamientos.
Sí, puedes reírte ya que no estuviste ahí para divertirte en vivo y en directo.
No me agrada mucho eso de golpear a alguien sin motivo, pero ya estoy trabajando en eso con ayuda de mi nuevo amigo Sam. Y, como te imaginarás, el mejor del campamento en todo es Bucky. Creo que Phillips quiere adoptarlo, y ahora lo nombraron jefe de nuestra unidad por su experiencia militar. Creo que es el único que disfruta de todo esto, pues siempre es el primero en levantarse y en llegar a cualquier lado, ya sea corriendo, arrastrándose, o haciendo sentadillas. De verdad me siento feliz por él, y, aunque a ti sí puedo decirte que no termino de adaptarme, sé que pronto lo haré.
En respuesta a otra de tus preguntas, sí, aquí hay chicas también, y la mayoría me ignoran. Pero no me importa. A decir verdad me dan miedo; creo que son más agresivas que los hombres, pero ninguna como tú.
Ahora que lo pienso también tú me das miedo.
Te sorprenderá saber a quién hemos encontrado aquí. ¿Te acuerdas de Thor Odinson, mi compañero de Noruega? Está aquí, en mi unidad, como recluta extranjero. Dijo que con cuatro años de servicio podrá obtener la residencia definitiva, ¿qué tal?
Aquí conocí a un chico de Harlem; su nombre es Sam Wilson. Es genial, y es el único chico de color de mi unidad, por lo que se queja del racismo en las Fuerzas Armadas, aunque siempre juega. Es muy gracioso, a ti te caería bien.
Y ya deja en paz a Sharon. No es mala. No entiendo porqué ustedes nunca se han llevado...
¿De verdad quieren enviarte a Rusia? Si me preguntas, no suena tan mal. Siempre dijiste que querías formar parte del Ballet Ruso, si te vas un semestre podrías ver cómo son las cosas y regresar luego. Yo que tú si iría, pero debes volver. En solo dos meses me permitirán salir del campamento y me gustaría verte.
Ya llevamos casi seis semanas de las trece que dura el entrenamiento para principiantes, y una vez que salga podré comunicarme contigo más libremente. Aún no sé qué carrera elegir, pero Bucky me dijo que lo mejor sería elegir la Infantería, aunque no lo sé. Aún tengo otras siete semanas para pensarlo.
Por cierto, dile a Iván que gracias por los dulces, y envíale mis saludos también.
Y pórtate bien, por amor a Dios. Ahora ya no nos tienes a nosotros para sujetarte cuando quieras golpear a alguien, así que procura controlarte, ¿quieres? Recuerda que aunque no puedan llevarte a prisión sí puedes pasar una noche en el calabozo, como en mi cumpleaños, cuando rompiste el parabrisas de esos policías, ¿recuerdas?
Por cierto, ¿Bucky te ha escrito? Lo he visto con una libreta de aquí para allá, y deduje que te estaba escribiendo.
Tengo que irme a dormir o mañana llegaré en último lugar de nuevo.
Escribe pronto.
Te quiere,
Steve.
oOo
30 de noviembre de 2004
Querido Steve:
¡Me voy a Rusia en dos días!
¡Estoy más emocionada de lo que pensaba! Tengo tanto que empacar y hacer antes de irme que tengo muy poco tiempo para escribirte.
Al pie de esta carta te dejaré mi nueva dirección para que me escribas allí.
A ti no puedo mentirte, Bucky me dejó; fue por una discusión tonta, pero realmente no quiero hablar de eso ahora...
Me alegra saber que tú y él están bien, y no me sorprende que él destaque. Siempre ha tenido una vena un tanto sanguinaria y homicida, además tiene muy poca consciencia, créeme, jajaja.
Ese Sam suena como alguien genial. Las minorías siempre tenemos que apoyarnos. Tú no olvides que eres irlandés, Rogers.
Clint te envía sus saludos, y adjunta una entrada para su próxima competencia, a la que obviamente no podrás asistir, pero el idiota no hace caso. Hace unos días ganó el Campeonato Nacional en Palo Alto, y ahora va por el título americano o algo así. Yo lo ayudo con sus dianas y a cambio él me acompaña a mis clases de ballet, aunque últimamente lo he notado extraño cuando estamos juntos. Bueno, ya sabes que Clint es raro, sobre todo por eso de que le gusta hacer sus 'nidos' sobre cualquier árbol o viga, pero lo he notado más distante y frío conmigo... Supongo que debe estar cansado. Ya se le pasará.
El otro día vi a Pepper y me dijo que te escribió hace unos meses; vino de visita por Acción de Gracias y fuimos de compras con tu madre. Resultó que recordé lo mucho que me agradaba y pasamos una buena tarde. Le va bien en Harvard, aunque el semestre apenas va a la mitad.
Sarah me dijo que le contaste que les sirvieron una cena especial. Quise escribirte pero tenía demasiados exámenes para calificar para entrar a mi nueva escuela en Moscú, y, ¿sabes qué? ¡Aprobé! Me quedaré con una familia amiga de Iván, los Shostakov. Dice que son gente muy amigable cuyo hijo acaba de entrar a la universidad, y también conocieron a mis padres. Estuve pensando en que este viaje sería una buena oportunidad para averiguar más sobre ellos. Casi es como si Rusia estuviera llamándome. ¿Loco, no?
Bucky no ha escrito, pero yo sí le envié una carta. No sé, creo que estúpidamente sigo esperando que me responda, pero también creo que, como dice Iván, ya es hora de seguir adelante. Ahora quiero concentrarme en mi viaje y en el ballet; nada de chicos por un tiempo.
¿Qué tal el entrenamiento? ¿Ya eres un Súpersoldado?
¡Escribe pronto!
Te quiere,
Natasha.
oOo
12 de diciembre de 2004
Querida Nat:
Me alegra oír eso. Lo de que vas a concentrarte en tu viaje y el ballet.
Aquí todo sigue igual; Bucky destaca y yo, bueno, mejoré un poco en combate. Thor y Sam me han ayudado mucho.
Ahora solo nos quedan unos días de entrenamiento, y la verdad está cada vez más cerca.
Lamento que mi carta sea tan breve pero estoy muerto de cansancio, además ya nos hemos dicho casi todo por teléfono, pero tú insistes en que te escriba a mano y en papel como si estuviéramos en los años '50. Aunque no me quejo; sabes que soy algo chapado a la antigua y no entiendo mucho de tecnología.
Te quiere,
Steve.
P.D: También lamento no haber podido llegar a tiempo para despedirte en el aeropuerto. Luego de la graduación tuvimos una semana de orientación antes de ir a casa. Te extrañaré aún más.
oOo
20 de diciembre de 2004.
Querido Steve:
¡Felicidades por tu graduación!
Sé que por teléfono dijiste que me perdonabas, pero se verdad lamento no poder estar ahí, pero el clima no me dejó viajar, y empiezo las clases en tres días, por lo que no pude ir a verte.
Supe por tu madre que entraste en Infantería como Bucky. Pues... Felicidades de nuevo.
Como ya te habrá dicho Iván, mi viaje a Rusia se prolongará hasta terminar el año escolar. Aquí es estupendo. Hace mucho frío y constantemente tengo la sensación de vivir dentro de un refrigerador, pero me encanta. Dicen que el verano es igual que en Nueva York, pero no pienso quedarme a averiguarlo.
Si mis cuentas no fallan el día de tu cumpleaños serás todo un Marine listo para la guerra, y te permitirán regresar a casa antes de asignarte, pues allí estaré para verte apagar tus 19 velitas.
Por cierto, ¿sabías que Bucky me escribió? Apenas son unas líneas, pero me hizo muy feliz ver su carta.
Los Shostakov han sido de verdad muy amables conmigo, y su hijo, Alexei, me ha ayudado mucho a adaptarme. Ya me siento parte de esta familia. Alexei me mostró toda la ciudad y ahora volví a ser una rusa más, jajaja. También me ha estado ayudando a buscar a algunos amigos de mis padres que me han dicho solo cosas buenas de ellos, y adivina qué: ¡soy de la maldita realeza rusa! Eso es cierto; en unos días Alex me llevará al ayuntamiento para hacerlo legal o algo así. Es un chico estupendo (y está soltero)
¡Luego te llamo y te cuento todo!
P.D: ¿Qué crees?
Te quiero,
Natasha.
oOo
10 de febrero de 2005
Querida Nat:
Quien te escribe es el subteniente Rogers.
Hace una semana empezó mi adiestramiento en infantería en el Campamento Geiger, en Camp Lejeune, Jacksonville, los que, según dicen, serán los seis meses más difíciles de mi vida.
El sujeto a cargo es el general Nick Fury, que perdió un ojo en combate; o al menos eso justificaría el parche que lleva en el rostro. Y, aunque hasta ahora solo nos ha gritado, parece ser mucho más razonable que Phillips.
Me alegra que Bucky te haya escrito al fin. Tal vez por eso lo noté de mejor ánimo. Él está aquí, conmigo, pero al venir de una escuela militar su entrenamiento está mucho más avanzado, y dicen que podrá ser activado en dos o tres meses. Sam, Thor y los demás chicos de mi unidad también están aquí, por lo que seguimos siendo un equipo hasta que nos activen a todos y nos designen una nueva tropa. Es extraño pensar en eso. Por una parte me alegra pero por otra me asusta que algo le pase en combate.
La guerra no es como pensábamos; hay tantos matices y causas que a veces hacen difícil saber si lo que hacemos es algo bueno para el resto del planeta.
Me gustó mucho poder volver a escuchar tu voz éstas semanas, y, aunque me hubiera gustado mucho más verte, entiendo que no pude ser, pero me alegra mucho que estés feliz en Rusia.
Ese chico Alexei suena como alguien muy comedido... Sin duda no es tu tipo. ¿Qué pasó con la Natasha que sólo iba a dedicarse a sus estudios y al ballet? Compórtate, Nat. Y ya sé lo que estás pensando, pero te aseguro que no siento celos.
Ahora podremos salir todos los fines de semana, así que, si todo sale bien, te llamaré el sábado.
Te quiere,
Tu amigo que NO está celoso,
Steve.
oOo
2 de mayo de 2005, Frankfort, Alemania.
Hola, Tasha.
Bien... Como te dije la otra vez, no soy bueno escribiendo, las palabras nunca fueron mi fuerte y lo sabes, tampoco soy bueno para expresar mis sentimientos, pero esta no es una carta común, es una carta de despedida.
Ayer me activaron y ya me asignaron a una nueva unidad, en el frente de Bagdad. Aún no sé exactamente dónde me enviarán, pero debes saber que estoy listo. Me he preparado toda la vida para esto, y contrario de lo que puedas creer no tengo miedo. No sé qué vaya a pasar conmigo una vez que estemos allá, y no tengo idea de cómo cambiará mi vida, pero no debes preocuparte por mí. Estaré bien. Una linda chica pelirroja me dijo una vez que mi obstinación podría incluso ganarle a la muerte, y espero que así sea.
De cualquier forma, sé que arruiné todo entre nosotros, Tasha, pero quiero decirte que ni aun así he dejado de amarte. Te he amado desde la primera vez que te vi, con tu vestido celeste y tus rizos pelirrojos, mudándote a la casa de al lado. Te he amado cada vez que te veía bailar, y te seguí amando aún cuando te dije todas aquellas cosas.
Lo cierto es que quería que me odiaras para no lastimarte con mi decisión, pero me di cuenta de que no podría seguir si lo hicieras.
Puedo vivir con cualquier cosa menos con saber que me odias.
Perdóname por todo. Y si te hace sentir mejor, dejaré que me disparen para compensarte. Apuesto a que eso te haría feliz.
Te amo, y con eso no quiero comprometerte a nada. Solo... Te amo. Tal y como eres.
Bucky.
oOo
15 de mayo de 2005.
Querido Steve:
Iván me dijo que fuiste a verlo este fin de semana. ¿Por qué no me llamaste, idiota? Estuve esperando junto al teléfono todo el estúpido día, incluso rechacé la invitación de Alexei y sus amigos de ir de campamento para hablar contigo... Pero ya me la pagarás.
Recibí la última carta de Bucky hace dos días. Me dijo que ya lo activaron y que estaban enviándolo a una base en Bagdad... Hablamos por teléfono, y me di cuenta de lo mucho que extraña oír su voz también. No tenía miedo, y parece muy seguro de lo que hace, así que confiemos en que estará bien.
Por cierto, tengo excelente noticias: ¡ME ACEPTARON! ¡VOY A BAILAR CON EL BALLET RUSO!
¡ESTOY TAN FELIZ!
Claro que aún no seré protagonista, ni pisaré el Bolshoi, pero estoy muy feliz.
No sé cómo pero tienes que venir a verme.
En respuesta a la pregunta de tu última carta, Alexei tuvo que regresar a cumplir con su servicio militar, pero seguimos en contacto. Él siempre me pregunta por ti y Bucky. Es un chico sensacional.
Me alegró mucho saber que has mejorado en combate cuerpo a cuerpo y te has convertido en el mejor de tu compañía, aunque debes mejorar tu puntería, Stevie. Hablé con tu madre y no deja de decir lo orgullosa que está de ti. Todos lo estamos.
Esta semana me saqué un 10 en Álgebra y otro en Geografía. Mis notas van tan bien que Iván me prometió obsequiarme un nuevo teléfono, ¡uno que saca fotos!
En fin, esperaré tu llamado el sábado. Hay mucho que quiero contarte...
¡Estoy tan emocionada!
Te quiere,
Natasha.
oOo
5 de julio de 2005
Querido Steve:
Soy una perra, maldita, desgraciada y estúpida.
Lo lamento tanto... Sé que prometí estar ahí el día de tu cumpleaños, pero la compañía se presentaba en Praga y no había forma de que llegara a casa a tiempo. De verdad lo lamento.
Te llamé, y entiendo que no quieras hablar conmigo, pero no dejes que arruine tu cumpleaños. Sé que doy asco como amiga, pero perdóname, ¿sí? Si te hace sentir mejor este verano no tendré descanso. El Ballet Ruso hará una gira por Europa, e Iván me permitió ir por mis buenas calificaciones, pero regresaré en septiembre para volver a la escuela, aunque tu mamá me dijo que para entonces estarás en Alemania.
Te envié mi obsequio por FedEx. Espero que te haya llegado y te guste.
Perdóname, por favor.
Sabes lo mucho que te quiero.
Con amor,
Nat.
oOo
7 de julio de 2005
Querida Nat:
No te preocupes. Volveré a cumplir años dentro de doce meses. Iván me dijo que no podrías llegar; estás cumpliendo tu sueño, así que no tienes que disculparte.
Pepper SÍ vino desde Harvard a verme, y Bucky me llamó desde Afganistán, pero está bien. No estoy enojado.
Como sea, jamás adivinarás lo que me envió Tony desde Brasil, donde pasa sus vacaciones. No creo que sea lo más apropiado decírtelo, pero sí te diré que no voy a usarlo cuando vaya a la playa. Jamás.
Es una lástima que no hayas podido venir porque quería decirte en persona que ya me activaron. Comenzaré a cumplir mi servicio mañana, y todavía no sé adónde me envían.
Sé que te gusta recibir cartas en tu correo, así que procuraré seguir escribiendo.
Con cariño,
Steve.
oOo
10 de septiembre de 2005
De: Steve
Para: Natasha
Asunto: ¿Cómo estás?
Querida Nat:
Hola, ¿cómo has estado?
Desde hace mucho que no sé nada de ti. Tal vez has escrito y tus cartas no me llegan, por eso decidí enviarte un e-mail, aunque sabes que no se me da muy bien la tecnología.
Mi batallón fue destinado a Kosovo en una misión de paz bajo las órdenes de la 1.a División Armada, mientras que prácticamente el resto de los batallones de infantería fueron enviados a Afganistán, donde sigue Bucky. Todavía no hablan de envianos a mi unidad y a mí allá o a Irak; creo que debemos caerle bien a alguien arriba, o ser el peor batallón de todo el Cuerpo de Marines.
Sea como sea me alegra estar aquí.
Aquí todo está relativamente en calma y hasta ahora no tuve que disparar ni una sola vez, pero eso no significaba que me pase los días recogiendo flores y jugando PlayStation.
Limpio el fusil, estoy alerta ante el ataque de cualquier lunático, y cuando te ves obligado a permanecer alerta tantas horas seguidas, por la noche estás exhausto. Con toda sinceridad puedo decir que podía pasar dos o tres días sin preguntarme qué estás haciendo y cómo te va desde que regresaste de Rusia. ¿Por qué no me has llamado?
Mi madre me dijo que tampoco te ve mucho y que estás ensayando mucho más ahora para ir a la universidad.
Escríbeme y cuéntamelo todo. Tenemos un gabinete de informática aquí, así que estaré revisando mi correo todos los días; mientras no nos ataquen.
No olvides que eres mi mejor amiga.
Con amor,
Steve.
oOo
10 de octubre de 2005
De: Natasha
Para: Steve
Asunto: Re: ¿Cómo estás?
Querido Steve:
Lamento mucho haber tardado tanto en contestarte, pero sabes que casi nunca reviso mi correo.
¿No te han llegado mis cartas? Llevo tiempo escribiéndote sin tener respuesta, creo que ahora sé la razón.
Estoy en época de exámenes, así que prácticamente no tengo tiempo para nada. No si quiero ir a la universidad. Aún no decido dónde estudiaré pero me gustaría entrar en Juilliard. Cruzo los dedos por eso; tienen un excelente programa de Ballet allí.
Veamos qué otras novedades hay...
Clint ya tiene una beca asegurada en Stanford por lo de la arquería luego de haber ganado el campeonato en Europa, y ahora está de viaje en Japón, participando en otra competencia. Tony se graduó de la universidad luego de solo un año de curso, y escuché que ahora trabaja para su padre en Industrias Stark.
Por cierto, Bucky estuvo de licencia y pasó unos días aquí. Fue agradable volver a verlo, aunque casi no pudimos pasar tiempo juntos por la escuela y él tuvo que irse demasiado pronto... ¿Cuándo te darán un permiso a ti? Ya va más de un año que no nos vemos y de verdad me hace falta ver a mi mejor amigo...
Escribe pronto, pero ya no mandes e-mails. Los detesto.
Te quiere,
Natasha.
oOo
29 de noviembre de 2005
Querida Nat:
Como notarás, te escribo esta carta en una servilleta vieja y sucia de un lugar del que no puedo ni siquiera pronunciar el nombre.
No sé si podré enviarte esta carta, pero necesito escribirla porque tal vez sea lo último que le diga a alguien.
Hace dos días atacaron mi unidad mientras nos movíamos hacia el este de Ucrania. En un momento bromeábamos acerca de casa y reíamos, y al siguiente nos estaban disparando desde todos lados. Las balas salían por doquier y era imposible defendernos. Le dieron a Hodge, el soldado que estaba a mi lado, y lo último que recuerdo antes de que Sam me obligara a saltar del camión es una explosión que destruyó los equipos que debíamos transportar.
No pude hacerlo, Nat, ésta fue la primera vez que estuve en la verdadera línea de fuego y me paralicé, no pude dispararles, pero ya no puedo permitirme eso.
Del ataque solo sobrevivimos siete de una unidad de quince personas, y hace dos días nos escondemos en un pueblo abadonado de la estepa ucraniana, esperando que vengan por nosotros y nos saquen de aquí.
Tengo mucho miedo, pero ahora que nuestro capitán está muerto, como su segundo al mando trato de mostrarme firme. Éstos hombres, incluidos Sam y Thor, necesitan que alguien les dé alguna clase de esperanza. Y tal vez yo no sea el indicado, pero aprendí que estos chicos son mi familia, y un verdadero hombre siempre protege a su familia antes que a sí mismo.
Desde hace dos días apenas cierro los ojos, pues dormir es un lujo que uno no puede darse cuando está en un lugar desconocido y lleno de rebeldes enemigos. No sé si ésta lucha es correcta, pero sí sé que no moriré en ella, ni ninguno de los hombres que están bajo mi mando. Es en momentos como éste cuando te das cuenta de lo poco que valoramos la vida a veces. Muchos luchan toda su vida por ganar y hacer más dinero, vestir la última moda o mejorar su apariencia constantemente, y yo ahora mismo solo sería feliz dando un paseo por la playa contigo y Bucky, o sentarnos en la vereda fuera de tu casa a tomar un helado de limón. El mundo nunca me pareció tan superficial y estúpido. Desearía poder ver tu sonrisa otra vez, o sentir un abrazo de mi madre para saber que todo estará bien...
Solo espero que Dios nos ayude a salir de aquí.
Si estás recibiendo esta carta en un sobre escrito de mi puño y letra, entonces sabrás que todo ha salido bien; y si no, por favor, dile a mi madre que la amo, y a Bucky que deje de ser tan testarudo.
Y a ti, Nat, solo quiero decirte que lo mejor que me ha pasado en la vida fue haberte conocido.
No importa qué ni cómo, dónde o quién estés. Yo siempre te querré, aún si no salgo con vida de esto.
Con amor, tu amigo por siempre,
Steve G. Rogers, Teniente Primero del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos.
P.D: Lamento no estar ahí para la cena de Acción de Gracias.
oOo
25 de diciembre de 2005
Querido Steve:
¡Hola, héroe! ¡Feliz navidad!
Tu madre recibió la placa que te dieron hoy, y aunque sigue muy preocupada se alegró mucho de saber que su hijo es un héroe condecorado.
¿Cómo te sientes ahora que probaste la acción? Uno no se para frente a la muerte todos los días, y tú solo salvaste a seis hombres de morir congelados en algún lugar olvidado de Ucrania. Por cierto, tu fotografía salió en las noticias. ¡Felicidades! En la escuela todo el mundo hablaba de ti. Eres famoso, ¿por qué no te dejan volver a casa?
¿Dónde estás ahora? Aquí ya cayó la primera nevada. Alexei vino a visitarme por las vacaciones de navidad e hicimos un estúpido muñeco de nieve en tu jardín. A tu madre le gustó mucho, y nos preparó chocolate. Ella y Alex se llevaron realmente bien. Pero ¿qué hay de ti? ¿Dónde pasarás esta navidad? Se siente raro que otro año no estés aquí. Ni tú ni Bucky. Recuerdo cuando Iván nos mandaba a Manhattan solo para comprar un árbol, y nunca olvidaré cuando lo olvidamos en el metro y tuvimos que decorar un bonsai en su lugar. Fue la mejor navidad de todos los tiempos porque nos desvelamos toda la noche esperando a tu estúpido Santa Claus, que resultó ser el tío Chuck de Bucky.
Jamás olvidaré cuando se desmayó sobre mi alfombra.
Espero que donde estés tengas una feliz navidad. Ahora le escribiré a Bucky. Espero que los dos reciban mis cartas y tarjetas.
Iván y Alexei te envían saludos, y yo te mando un fuerte abrazo.
Me alegra mucho que estés bien, pero deja de escribir para darme sustos, ¿quieres?
Te quiere,
Natasha.
+Iván
P.D: ¡Llámanos!
oOo
1° de enero de 2006
Querida Nat:
¡Feliz Año Nuevo!
Estamos aquí de paso, y el año nuevo nos atrapó en medio de una tormenta.
Apenas ayer recibí tu carta y la de mi madre, así que quise responderles.
No me permiten decirte dónde me encuentro, pero sí que es un lugar maravilloso, y aquí todo me recuerda a ti. Debe ser porque es como siempre imaginé que sería tu país cuando me hablabas de él.
Para mí también es extraño pasar las fiestas lejos de las todas las personas que quiero y de mi hogar. Hace tiempo tampoco sé nada de Bucky, aunque sí escuché que le va bien y ya es sargento de su propia unidad de rescate. Estoy feliz por él.
No tienes una idea lo mucho que nos agasaja el gobierno de nuestro país en una festividad tan importante. Con el correo recibimos un cargamento de pavo, patatas y toda clase de aderezos, así como cervezas y hasta unas botellas de champán, cortesía de las colectas para los combatientes en el extranjero. Nada mal, ¿verdad? Aunque me toca vigilar los tanques y congelarme el trasero aquí afuera en vez de celebrar, pero al menos Sam hace que sea divertido.
¿Mi cara en televisión? Vaya... Es un poco vergonzoso pensar en eso. Solo tomé un mapa y guié a mis compañeros hacia una vieja base, realmente no hice mucho, ni siquiera disparé una bala, pero me alegra haber ayudado, aunque no me interesa ser famoso.
Guiar a esos hombres me hizo encontrarle un sentido real a esto; no vine aquí para ser un héroe, estoy aquí para ayudar a mis compatriotas, y eso es lo que pienso hacer, aunque todavía no sé cómo, pero ya estoy pensando en algo.
El Coronel Phillips me envió una nota ayer pidiéndome ir a Washington, ¿puedes creerlo? ¡Regresaré a casa!
Aquí alguien dijo algo sobre un empleo de oficina, lo cual le encantaría a mi madre, pero aún no sé nada.
Estaré llegando al país el próximo 10 de enero. Espero que vayas al aeropuerto.
Ya quiero verte.
Te quiere,
Steve.
P.D:Tal vez ésta carta tarde unos días en llegarte porque ha habido algunos problemas con el correo, pero espero poder verte el 10 en Nueva York.
oOo
5 de enero de 2006
Querido Steve:
No sé si recibiste mi otra carta porque no has llamado ni escrito, aunque no decía nada importante, pero espero que sí recibas ésta...
Desde hace unos meses Alexei y yo hemos mantenido una relación a distancia... Sí, sé que esto puede desconcertarte porque no te lo había dicho antes, y lo lamento. No me preguntes porqué lo hice; ni yo lo sé, pero debo decirte esto porque sé que tú sí me apoyarás...
Steve terminó de leer la carta en silencio, sin poder evitar estrujar el papel entre sus dedos; dejó que la nota cayera de sus manos, y su mirada, cargada de tristeza, se perdió en el lado opuesto del avión, donde dos oficiales charlaban animadamente.
Buscando dentro de uno de los bolsillos de su traje sacó una fotografía doblada y la contempló por un buen tiempo, apretando la mandíbula para no soltar toda la rabia y el dolor que lo invadían en ese momento.
A su lado, Sam, que limpiaba su rifle con aire perezoso, detuvo su labor para mirarlo, curioso.
— ¿Steve? ¿Malas noticias?
El tono preocupado de su voz captó la atención de los otros soldados que estaban cerca ordenando sus cosas, pues Steve Rogers jamás se mostraba triste o melancólico, mucho menos cuando recibía una de esas cartas que esperaba tan ansiosamente cada semana.
—Sí... No. No sé— respondió, más para sí mismo que para Sam. Entonces la mirada del chico de Harlem encontró la fotografía en sus manos y sonrió.
—Vaya, tienes una novia muy bonita.
—No es mi novia— respondió, con más brusquedad de la que pretendía, desviando el rostro.
—Es tu amiga rusa, ¿verdad?— Steve asintió vagamente y volvió a desviar la mirada— ¿Le pasó algo?
—Se va a casar; y se mudará a Rusia— respondió con frialdad, sin poder contener un suspiro involuntario.
Sam abrió los ojos con sorpresa y se pasó una mano por el rostro.
—Y tú no lo sabías...
—No.
—Y estás enamorado de ella— no fue pregunta, por lo que Steve no se molestó en aclararlo; sin embargo, para su buena suerte, Sam Wilson siempre sabía comprender— La verás en unas horas, ¿estás listo para eso?
Steve miró fijamente a los ojos oscuros de su amigo, sin ninguna clase de expresión en el rostro, pero claramente pensando en una respuesta.
—Dile al piloto que no descienda en Nueva York— dijo después de un rato, guardando la fotografía de nuevo en su bolsillo.
Sam frunció el ceño y lo miró, curioso.
— ¿No dijiste que primero irías a casa?
—Ya no— fue todo lo que respondió.
oOo
12 de febrero de 2006, Washington D.C, Distrito de Columbia.
Departamento de Defensa de los Estados Unidos.
División de Marketing y Publicidad Militar.
Estimado señor Steven G. Rogers:
Nos complace saber que ha aceptado el puesto de representante publicitario de las Fuerzas Armadas.
Como ya lo solicitó, se le fue asignado un apartamento oportunamente equipado cerca de nuestras oficinas, así como un vehículo con matrícula diplomática y se ha subido su rango al de Capitán del Cuerpo de Marines.
Esperamos que encuntre placentera su estadía en la capital del país, y, sin más que agregar, le expreso mis más sinceros deseos de que encuentre gratificante la experiencia de ayudar a sus compatriotas en batalla y servir a su país desde su centro mismo.
Lo esperaremos el lunes a las 8 en el Parlamento para su presentación ante la prensa.
Atte,
General Philip Coulson, comandante del Cuerpo de Marines.
.
.
Continuará...
.
.
N del A:
Hola!
Solo éste capítulo será escrito casi en su totalidad en 'formato carta', ahora volveremos a la redacción normal, con algo de correspondencia a veces. Esos dos años entre la adolescencia de los personajes y el nudo de la historia se me hizo mucho más fácil y ligero contarlo así. Pero no desesperen, las cosas se ven poco esperanzadoras aún, pero les aseguro que pronto estarán vomitando un arcoiris de lo meloso que se pondrá todo jaja
Gracias por sus reviews; aunque no siempre los conteste todos son muy importantes para mí como autor.
Además, hoy, 10/09, es mi cumpleaños :D
Saludos!
H.S.
