Nota inicial: Oneshot que nació del reto entre mi adorada InatZiggy-Stardust, donde cada una le asignó a la otra una canción de Caifanes para escribir un fanfic. Esto es lo que salió; una cosa rara y experimental.
Tags: universo alterno, ¿amor unilateral?, angst, hurt/confort, one-shot, narración en segunda persona, intento de estudio de personaje, probable ooc.
Núm. De Palabras: 1050.
Piensas en él. En sus ojos color miel, en su sonrisa tímida que te recibía todos los días en el trabajo. Su voz ahora es un eco perdido entre los vagos recuerdos que a veces llenan tu mente. Te preguntas que tanto de lo vivido junto a Jin GuangYao —tu mejor amigo desde hace siete años— fue real.
Ahora se siente una ilusión, como si hubieran transcurrido siglos, como si hubieran vivido en otra época y otro tiempo. Uno donde tu eres un guerrero implacable y él es tu segunda mano; la persona en quién más confías y que irónicamente, la que más daño te hizo. Le diste todas tus cosas, para que no le faltara nada. Le diste hasta tus venas, para curar todas sus penas.
Si Jin GuangYao estaba más feliz y tranquilo con tu cabeza como trofeo; estaba bien. Si eso servía para que su padre lo aceptara, para ti estaba bien (Por desgracia, eso tampoco hizo complacer a Jin GuangShan). ¿Qué podías hacer en vida sino intentar vanamente que volviera al camino correcto, si al final ibas a volver por él?
Solo que esta vez el daño no es físico y prefieres mil veces ser partido en pedazos antes que ser rechazado, porque Jin GuangYao no fue ni siquiera capaz de darte una respuesta concreta.
¿Cómo dos palabras pueden destruir tanto a una persona?
El solo dijo que lo sentía.
¿Que sentía exactamente?
¿Arrepentimiento por profanar tu cuerpo, cortarlo, guardar tu cabeza, por mentir, engañar, y lastimar a otras personas en el proceso y obligarte a salir de la tumba para estrujar su cuello y llevarlo contigo al mismo ataúd? (Porque en tu mente, aunque otros digan que estabas alucinando, esa historia fue real).
¿Lástima por ti, por no poder corresponder tus sentimientos los cuales destruyeron una amistad que surgió entre la tormenta —la separación de tus padres, el distanciamiento de tu hermano— una amistad en la que encontraste no solo consuelo, sino a ti mismo? (Porque entre tus desvaríos, cuando conociste a Jin GuangYao, te encontraste a ti mismo en el camino).
¿Amor? ¿Sería que Jin GuangYao también te amaba, pero las condiciones en las que ahora vivía —bajo el yugo de su horrible padre— le impedían confesar sus verdaderos sentimientos y la tristeza en sus ojos no era más que por sí mismo? (Porque a lo mejor todas las veces que se quedó a esperar a que tu turno terminara, las veces que te acompañó al hospital, o cuando te regalaba cosas tan simples que los otros no las veían como regalos, eran muestra de su desventurado amor por ti).
Te lo cuestionas. Pero no hay respuestas.
Tu estúpida carta donde le confesaste tus sentimientos no obtuvo respuesta. Solo ese "Lo siento", a modo de despedida, porque Jin GuangYao jamás volvió a hablarte.
Llevas grabado en la piel, en el alma, en cada centímetro de ti cada letra que escribiste para él. Las relees, te asqueas, te ríes, lloras. No naciste para el amor. Un hombre de mal carácter como tú no nació para ser amado. Pero quisiste darle el poco que tenías a alguien que creías que lo merece. Porque eres consciente de que Jin GuangYao merece algo mejor, mucho más de lo que tu podrías llegar a darle: tú no eres el hombre del quien busca aceptación.
En este presente, como en el pasado, la historia parece repetirse.
No importa cuánto hagas, Jin GuangYao no va a voltear a verte. No va a darte los elogios que le da a Lan XiChen, ninguna de sus sonrisas es para ti. El corazón te punza cada que los ves devolverse la mirada frente a ti, sin descaro alguno. No te enoja que tu otro mejor amigo sea a quien él haya elegido. Te enoja no poder cambiar nada.
Tu único deseo, tan ingenuo como bienaventurado, es que Jin GuangYao sea libre. Estas harto de ver las ojeras en su rostro, harto no de escuchar sus quejas, estas harto de la persona de quien se queja. Ni siquiera conoces a su padre, y ya lo odias. Lo odias porque su padre no puede ver lo que tú ves en él. Lo odias porque lo ama a él, y no a ti.
Y deseas que todos puedan ver la fortaleza de ese niño-hombre escuálido —debilucho según otros— que es capaz de doblegar la fortaleza de tu carácter. Y anhelas que él tenga esa misma fuerza para auto doblegarse y dejar de esperar la aceptación de su padre. Porque Jin GuangYao espera eso, que su padre le dé un lugar en su vida. Tú, que jamás en la vida escribiste palabras de amor, se lo ofreciste en forma de carta. Por supuesto, el joven Jin no se sintió digno y merecedor de ti. Pero eso tu no lo sabías.
No. Tu no lo sabes.
Que él también te quiere.
Aunque sea poquito.
Él te quiere.
No te quiere como a Lan XiChen.
Te quiere. No, te ama como ama a su padre.
Y está asustado.
Tú que te convertiste en todo, pero no en su todo. Fuiste hombre, fuiste polvo. Fuiste bestia, fuiste lobo y le aullaste noches enteras. Volviste de la tumba para verlo una vez más. Para matarlo. Porque tu lo creaste. Tu lo dejaste ser. Tu lo dejaste destruir y destruirte.
Pero nunca te transformaste en él.
—Te amo, pero no voy a ser lo que tu deseas hacer de mí. — dices con firmeza, luego de no verlo en meses que se sintieron siglos bajo el ataúd. Jin GuangYao esboza una mueca de sorpresa, ante las poderosas palabras que pronuncias—Nunca me voy a transformar en ti.
No.
Nunca te vas a transformar en él.
Por que tu eres tú. Y él, es él.
(Y porque tú no eres Jin GuangShan).
Eres Nie MingJue.
Entonces Jin GuangYao sonríe, sus ojos se llenan de lágrimas, sus labios tiemblan, no es capaz de articular lo que siente: alivio. En el silencio en que los dos construyeron, no hace falta que tu des un paso. Es él quien avanza hacia a ti.
Finalmente lo sabes.
Sus ojos, su cuerpo, todo habla por él. Su boca exprime de la tuya el amor que le juraste en la vida anterior y en esta. Jin GuangYao también te ama.
Notas finales: a 25 de dic del 2020, feliz navidarks. Ahora mismo mi cerebro está como frito y me cuesta continuar los fanfics que ya tenía empezados del nieyao. Mejor puros shots (y no de tequila) para recuperarme y agarrar vuelo. Ya cuando me sienta mejor le doy con todo a los longfics. Si leen esto en año nuevo, pues feliz año nuevo. O no importa cuando lo lean, gracias. Se cuidan. Gracias, siempre gracias por leer.
