Disclaimer: Harry Potter es propiedad de J.K. Rowling
—Claro que me gustaría ir contigo—. respondió Ginny—. ¿Qué pasa? ¿Acaso pensabas que iba a negarme? —preguntó al ver la expresión de sorpresa de Harry.
—No, yo... —dijo Harry, intentando explicarse. Pero Ginny tenía razón, ya que Harry creía que la pelirroja se negaría a ir con él al baile.
—Me gustas, ¿sabes? —La repentina confesión cogió a Harry desprevenido.
Por supuesto él ya sabía los sentimientos de Ginny. Pero oírla decirlos tan de repente, le había sorprendido.
—Tú también me gustas —dijo Harry, tras varios segundos de silencio.
Ginny rio en voz baja.
—Entonces, ¿Cuál es la queja? —dijo, tomando la mano del chico—. Ven, vamos a comer antes de que Ron arrase con la mesa.
Harry asintió y siguió a Ginny.
—Oye, ¿por qué crees que me negaría a ir contigo al baile? —preguntó Ginny.
La sala de lectura y el comedor estaban separados por un pequeño pasillo, y es ahí dónde Ginny le hizo esa pregunta a Harry. El chico se detuvo y Ginny, que iba sujetando su mano, también lo hizo.
—Yo... mira, en los libros ni siquiera considere la posibilidad de ir contigo, ¿no?
—Eso ha quedado bastante claro.
—Ya... —Harry se sonrojo un poco—. Pero a lo que iba. Me parece que considere que invitarte, cuando en el libro esa posibilidad ni sé me había pasado por la cabeza, era un poco... ¿Cómo decirlo?... Bueno, no me parecía muy justo hacerlo. Además, esta el hecho de que tú irás con Neville...
Ginny soltó una pequeña risita.
—¿Solo por eso? Esta claro que Neville y Luna irán juntos. Al fin y al cabo son pareja, ¿no? —Harry asintió, recordando ese hecho reciente—. Aparte —Ginny acercó su rostro al de Harry, y sus labios se posaron en la comisura de los labios del otro, sin acabar de tocarlos—, ya te he dicho que te amo, ¿no?
Ginny soltó su mano y, sonriendo, avanzó el escaso metro que les quedaba y abrió la puerta del comedor. El barullo, que segundos antes sonaba amortiguado, se amplifico.
Tú también me gustas pensó Harry, siguiendo a Ginny, mientras rozaba la zona donde la pelirroja le había besado con la yema de sus dedos. ¿Cuándo fue qué me enamore de ti?
Si Harry no hubiese estado distraído por el beso de Ginny, quizás se habría dado cuenta de que su pregunta tenía un significado más profundo de lo que parecía a simple vista.
Después de terminar de comer, el grupo regresó a sus asientos.
—Muy bien —dijo Dumbledore, mientras tomaba el libro entre sus manos—. Si no me equivoco, le toca leer a la señorita Potter.
El director le tendió el libro a Holly, pero en cuanto esta lo tuvo en sus manos, un repentino destello de luz dorada anunció la llegada de nuevos lectores.
—A este paso nos vamos a quedar sin espacio —murmuró Ron a Harry y Hermione.
—¿Tú crees? —replicó Harry—. Porqué tengo la impresión de que esta habitación se ha ido haciendo más grande a medida que la gente iba llegando.
Hermione asintió.
—Esa es la sensación que me daba —respondió—. Si no ¿Cómo se explicaría que, a pesar de las personas que han ido llegando, hasta ahora nunca nos hemos sentido abarrotados? Qué la sala se... —Hermione se interrumpió de repente, observando a las personas que habían llegado—. ¿Papá? ¿Mamá?
Los nuevos visitantes eran dos adultos, un hombre y una mujer. El hombre debía rondar los cuarenta, con el cabello castaño corto y los ojos castaños. La mujer parecía rondar la misma edad que su esposo. Al igual que su marido e hija, su cabello rizado era castaño y los ojos eran de un marrón oscuro, casi negros.
Evidentemente ambos adultos estaban totalmente confundidos. Hasta hace unos momentos estaban en su casa y ahora de repente se hallaban en una extraña sala, con gente que, para ellos, la mayoría eran desconocidos. Por suerte, la presencia de su hija les tranquilizo un poco.
—¿Hermione? ¿Qué esta ocurriendo?
—Esto... es algo difícil de explicar —respondió Hermione a la pregunta de su padre.
—Creo que con esto terminamos antes —interrumpió Alan, entregando a los señores Granger un par de botellitas con un líquido dentro—. Adelante, si se las toman entenderán lo que ocurre.
—Esto no es dañino, ¿verdad? —preguntó la señora Granger, mirando con suspicacia la poción.
—Completamente segura —dijo Alan.
Los dos adultos se miraron y, después de unos segundos, se tomaron la poción de un trago.
Durante unos segundos se quedaron en completo silencio, con la mirada desenfocada. Finalmente ambos recuperaron sus sentidos.
—Vaya... —murmuró la señora Granger, quién aún estaba tratando de asimilar las cosas. Su esposo, a su lado, asintió mostrándose de acuerdo con ella.
—Papá, mamá... ¿Estáis bien? —preguntó Hermione con cautela.
—¿Qué? Oh, sí. Lo estamos, cielo. No te preocupes —respondió el señor Granger—. Solo que aún estamos algo sorprendidos por todo lo ocurrido...
—Cierto —asintió la señora Granger—. Y, por cierto, jovencita. Vas a tener que explicarnos muchas cosas a tu padre y a mí.
Hermione tragó saliva.
—Creo que podemos dejar ese tema de lado por ahora —dijo Dumbledore—. Vamos a seguir con la lectura. Pero antes creo conveniente que nuestros dos nuevos invitados se presenten.
—Cierto, cierto —asintió el padre de Hermione—. Mi nombre es William.
—Y con eso ya van tres William en la sala —murmuró Emily.
—Y el mío es Helena.*
Después de la presentación de los señores Granger, y que los dos adultos se sentaran en un nuevo sofá pequeño que había aparecido sin que nadie se percatase, Holly abrió el libro.
—El baile de Navidad.
*: Por si hay gente que no lo sabe, Rowling tomó el nombre de Hermione de El Cuento de Invierno de William Shakespeare. Así que a raíz de eso, el padre de Hermione se llama William. El nombre de la madre de Hermione, Helena, viene por Helena de Troya (o Helena de Esparta) quién, junto a Menelao, tuvieron una hija llamada Hermíone.
Hola gente.
Y este ha sido el capítulo número vigésimo octavo de esta cuarta parte. Ya sé que muchos estabais esperando el capítulo del baile de Navidad, y me hubiese gustado dároslo. Pero como FanFiction va como el puto culo (todo el lío que hubo a principios de noviembre que, durante casi una semana, prácticamente no podías hacer nada en la página), separó esta parte que estaba incluida en el siguiente capítulo y lo pongo como un capítulo aparte.
Así de paso os comunico una idea que tenía. Ya que estamos en diciembre, ¿Qué os parecería ver el siguiente capítulo, el del baile de Navidad, publicado el día 25 de diciembre, como una especie de regalo navideño? Normalmente no suele ponerme fechas límites, pero como suelo tardar tanto en actualizar, he pensado que quizás esto sea bueno.
Bueno, sea como sea, voy a intentar acabar ese capítulo para Navidades. Creo que lo puedo conseguir. (Por cierto, "creo" es la palabra clave)
A ver, que tengo 24 días para acabarlo (en realidad 23 porque en España ya es día 2), así que seguro que me lo saco.
Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente capítulo.
Se despide,
Grytherin18-Friki
