Los personajes de Twilight no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo me divierto un poco con ellos.


Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite fanfiction)


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Capítulo 6

Bella suspiró mientras veía la caja de regalo sobre su cama.

Cada año era lo mismo.

Después de pasar el día festejando su cumpleaños, llegaba a casa y sobre la cama estaba el regalo que su madre le había dejado.

Siempre amó cada uno de los obsequios.

Desde la caja musical que la ayudaba a dormir cuando tenía cuatro, hasta su muñeca con la que aún dormía abrazada; el año pasado le había regalado un libro y un diario junto con la conocida carta escrita por su puño y letra.

Cada año se había emocionado al ver la caja, la abría con entusiasmo y leía la carta con emoción, cuando estaba más pequeña era su papi quien se la leía todas las veces que ella quisiera.

Pero ahora, no había emoción.

Ella la había dejado.

Sabía que murió, el cáncer tuvo la culpa, ella lo sabía, su papi le había explicado que Renée dio batalla pero que el cáncer ganó la guerra y apartó a su mami de su lado, sin embargo en ese momento no importaba.

Nada importaba.

Ella no tenía una madre.

Una caja de regalo y unas cuantas palabras no la traían de vuelta.

Una carta no podía acompañarla al centro comercial.

Un oso de peluche no podía ir a los festivales del día de las madres.

Ningún regalo podía darle el abrazo que necesitaba de su madre.

Tomó la decorada caja y la aventó a la mecedora, no la abriría, estaba harta de abrir cajas.

Ninguna traía ni traería nunca de regreso a su mamá.

Tomando su pijama y toalla se dispuso a ir a tomar su ducha antes de bajar y pedirle a su papi una rebanada más de pastel.

—¿No la vas a abrir? —preguntó Angela agitando la caja.

Habían pasado solo tres días desde su cumpleaños número catorce y la caja seguía intacta.

—No.

—¿Por qué?

—Porque no.

—Pero es de tu mamá. Bella, es tu regalo favorito.

—Ya no.

Angela se quedó en silencio unos cuantos minutos, Bella intentó ignorar que su amiga no dejó el regalo en la mecedora como le pidió, en su lugar permaneció de pie frente a ella con la caja en sus manos.

—Angie…

—¿Es por lo que dijo el tarado de Alex?

—No.

—Sabes que es un idiota, no debes escuchar lo que dice y menos porque es nuevo y no sabe…

—¿Y no sabe que debe ser bueno con la pobre hija del jefe Swan? ¿La niña que no tiene mamá?

—Sabes que no es así.

—Sí que lo es, y estoy cansada de que todos me tengan lástima.

—Yo no te tengo lástima.

—Sí la tienes, es por eso que eres mi amiga, hasta que supiste que mi mamá estaba muerta comenzaste a ser mi amiga, de otro modo seguirías molestándome.

—Era una niña tonta en ese momento, Bella, no puedes basarte en algo que hice cuando tenía cuatro, has sido mi amiga por diez años, ¿acaso eso no importa?

Bella apartó la mirada y se quedó callada.

—Bien, si así lo quieres, está bien.

Miró como Angela comenzaba a guardar sus cosas en su mochila.

»Solo recuerda que nunca te he mirado con lástima y que si pudiera hacer algo para que ella vuelva lo haría. —Cerró su mochila y se la colgó al hombro—. Te hice una promesa cuando nos hicimos amigas, prometí que estaría a tu lado hasta que tu mami regresara, ambas sabemos ahora que eso no va a pasar nunca, pero mi promesa sigue intacta, eres tú la que está rompiendo nuestra amistad solo porque crees que Renée te dejó a propósito, ella murió de cáncer y quizás debas afrontar realmente ese hecho en lugar de refugiarte en un sueño infantil.

Angela la dejó sola en su habitación con la caja de regalo en el lugar que había estado ocupando.

Bella tomó la caja y la aventó, estrellándola contra la pared.

Bella veía a Angela sentada en la mesa del otro lado de la cafetería, ninguna se movía ni daba su brazo a torcer, no importaba cuánto sus amigas intentaran convencerlas de que olvidaran sus problemas y se sentaran juntas.

—Yo ya no soy su amiga —dijo Angela cruzándose de brazos.

Al final sus otras cuatro amigas decidieron que no comerían con ninguna hasta que arreglaran sus problemas.

Ambas comieron solas por el siguiente mes.

Bella tomó la arrugada caja entre sus manos.

Habían pasado dos meses desde su cumpleaños, y cuarenta y dos días desde que no hablaba con Angela.

La extrañaba.

Y todo era por esa estúpida caja.

Comenzó a rasgar la envoltura, abriendo el regalo por fin.

Bella se quedó congelada al encontrar únicamente el sobre con la conocida carta.

¿Y su regalo?

Abrió el sobre sintiéndose curiosa y necesitada de respuestas.

Hola, mi pequeña princesita.

Me da miedo preguntar esto, pero ¿cuánto ha pasado de tu cumpleaños?

Bella sintió sus ojos picar, no había manera de que ella supiera que no había abierto la caja en su cumpleaños, siempre lo hacía, Charlie le había contado que Renée dejó los regalos preparados para cada uno de sus cumpleaños, él no sabía lo que contenían, solamente los entregaba.

Siguió leyendo, intentando encontrar alguna señal de que era Charlie quien había escrito esa carta.

Espero con mi vida que mi mayor miedo solo sea producto del terror que me causa perderte, solo miedo al saber que no podré estar contigo a lo largo de tu vida, verte dejar la niñez, acompañarte durante la adolescencia.

De solo imaginar cada una de las cosas que me perderé, estoy llorando en este momento.

Bella pasó su dedo por la mancha de lágrima que había en la carta.

Te amo con todo mi corazón, mi pequeña princesa, desde el momento en el que supe que crecías en mi vientre te he amado.

Cuando me dijeron que eras una niña imaginé mi vida a tu lado, viéndote crecer, mimándote, amándote, recordándote cada día que eras lo mejor que me ha pasado en la vida, al nacer mi felicidad solo aumentó, realmente me había convertido en la madre de una princesita.

De un ángel.

Los siguientes meses fueron los mejores a tu lado, mi vida por fin estaba completa porque tú estabas junto a mí, incluso cuando detectaron el cáncer y la posibilidad de morir se hizo presente, no me rendí, no lo hice por ti, tú eras mi principal motivación.

La única razón por la que quería estar en este mundo era por ti.

Pero ambas sabemos cómo terminaron las cosas.

Cuando me dijeron que no había oportunidad para mí, que el cáncer se había propagado y solo me daban unos cuantos meses de vida, odié a los doctores, a las enfermeras, a la vida.

No era justo que madre e hija tuvieran que separarse.

Cuando tu padre llegó también lo odié a él, porque él tenía la oportunidad de estar tu lado, de verte crecer, de maravillarse y enamorarse de ti tanto como yo lo estaba.

Egoístamente quería que él tomara mi lugar y yo pudiera permanecer a tu lado.

Pero a pesar de lo enojada que estaba en ese momento, tuve que afrontar que el inevitable final estaba llegando, hice el mayor esfuerzo para apartar mi amargura y poder pasar mis últimos meses de vida colmándome de dicha al saber que serías amada e intentar que nunca me olvidaras, porque yo jamás lo haría.

No sé a dónde iré después de que muera, pero te puedo asegurar que ningún lugar será bueno para mí porque no te tengo junto a mí.

Y por eso te pido, mi niña, mi preciosa princesita, que seas inmensamente feliz.

Vive tu vida.

Ríe.

Grita.

Carcajéate.

Diviértete.

Haz que tu vida esté llena de dicha.

Rodéate de personas que te aman y a las cuales amas.

Porque tal vez yo no esté físicamente junto a ti, pero mi alma y corazón se han quedado contigo.

Porque tú, mi pequeña princesa, eres mi mayor tesoro.

Lo único bueno y maravilloso que hice en toda mi vida.

Nuca olvides que te amo con cada fibra de mi ser.

Bella estaba llorando para cuando terminó de leer la carta.

¿Por qué había estado enojada en primer lugar con su mamá?

Bella tomó la carta y corrió escaleras abajo en busca de su papi, este estaba en su sofá viendo algún partido de fútbol con una lata de cerveza en la mano, pero aun así la atrapó cuando se lanzó a sus brazos.

Charlie la consoló hasta que dejó de llorar, no necesitó explicaciones, ni siquiera las pidió, tan solo se puso de pie dejándola en el sofá, luego abrió su armario de armas y sacó un pequeño paquete colorido.

—Tu madre me pidió que te entregara esto después de que abrieras el primer regalo, ella fue muy clara en decir que solo podía entregarlo hasta que abrieras el primero.

Bella se limpió las mejillas y tomó el paquete, rasgó el papel justo para encontrarse la foto de ella y su madre recostadas en una camilla, Renée tenía un sombrero rosa en la cabeza cubriendo la falta de cabello, podía ver las intravenosas en sus manos y otros cables conectados en su pecho, así como el tubo de oxígeno en su nariz.

—Fue dos días antes de que falleciera —dijo Charlie llamando su atención—, ella ya no tenía fuerzas para ponerse de pie, ni siquiera para comer o ir al baño, todos creían que era cruel que estuvieras ahí con ella, eras tan pequeña, no debíamos exponerte a una situación como esa, pero yo no pude alejarte de ella. —Le acarició la mejilla, él también estaba llorando—. Cuando se trataba de ti, ella siempre tuvo fuerzas, hasta el último día de su vida, tú siempre fuiste lo más importante y más valioso para ella.

—Me amaba.

—Más que a nada en este mundo.

Bella lloró un poco más viendo la fotografía.

Angela fue quien abrió la puerta, Bella estaba esperando que fuera Martha, de ese modo hubiera tenido un poco más de tiempo para prepararse, pero sus planes se vieron frustrados al ver a su ex mejor amiga.

Ambas se quedaron en silencio por un largo rato hasta que Bella levantó la carta.

—La he leído.

—¿Y qué decía?

—Cosas —se encogió de hombros—, pero me hizo ver que no quiero perder a mi mejor amiga, porque me hace feliz y la quiero, porque hemos pasado por tanto juntas que la idea de estar sin ella me lastima, pero sé que me porté muy mal, no debí alejarte ni insinuar que solo eres mi amiga por lástima, entiendo que no quieras ser más mi amiga, pero ¿quieres aún serlo?

—Siempre voy a ser tu mejor amiga, Bella —le sonrió Angela antes de abrazarla—, pero la próxima vez que actúes como una idiota, te patearé el trasero.

Bella asintió sin dejar de abrazar a Angela.


Hola!

Yanina, muchas gracias por la ayuda con la revisión del capítulo, eres la mejor en el mundo entero.

Dejenme sus comentarios, opiniones, críticas, teorías o lo que quieran compartir conmigo en un review.

Nos vemos muy pronto


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