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-La desviación estándar... -el profesor Brown seguía con su explicación aburriendo a sus alumnos.

Edward anotó todo lo que decía concentrado en resaltar lo más importante. Estaba tan enfocado que no escuchó que lo llamaban hasta que una bola de papel golpeó su cabeza para luego caer en su cuaderno. Fastidiado volteó encontrándose con la mirada burlona de Caleb que lo miró retador.

-Lee el maldito papel idiota. -la voz de Black provenía de su espalda.

Con rabia lo abrió.

"Más te vale que tengas lo que te pedimos".

-¿Y sino qué? -retador le susurró a Black.

-Te jodes. -golpeó su nuca con su palma.

-¡Black! Si no te interesa mi clase te puedes salir. -la voz molesta de Brown puso a todos alertas. Jacob bajó la mirada y se acomodó en la silla.

Edward con fastidio se acomodó en su asiento y volvió a prestar atención al maestro.

Apenas acabó la clase no pudo evitar notar que Bella salía molesta del salón con Tanya detrás de ella. Preocupado la siguió simulando dirigirse a gimnasia pero se detuvo cerca a donde las porristas empezaban su práctica, al verlo tan cerca Bella algo confundida lo siguió hacia un armario de conserje. Ya encerrados Edward abrazó su cintura.

-¿Pasa algo? -le susurró.

-No bebé, es sólo que la estúpida de Tanya me hizo enojar. -lo besó suavemente.

-¿Qué te hizo? -le preguntó interesado.

-Ella... son tonterías bebé, nada importante. -le aseguró pero sabía que mentía.

-Si te llegó a molestar no creo que sea una tontería. -insistió.

-Ay bebé, eres tan lindo cuando te preocupas. -lo besó otra vez apegándose a él.

-¿No me dirás entonces?

Bella suspiró sobre sus labios. -Tanya rompió mi rizadora.

Edward levantó las cejas.

-¿Ves? Te dije que era una tontería. -rió suavemente y besó sus labios.

Más tranquilo se dejó llevar. Tuvieron que alejarse demasiado pronto y cada uno fue a su respectiva clase.

El entrendor los obligó a correr por la cancha hasta que sus pulmones no dieron para más.

-¿Qué demonios le pasa a ese tipo? Nos quiere matar. -gruñó James junto a él.

-Escuché que esta molesto con el equipo y se acaba de desquitar con nosotros.

-Creo que tienes razón, Newton sigue corriendo. -ambos no pudieron evitar sonreír por la imagen.

Newton no les caía bien, siempre andaba demasiado arreglado y pensaba que todas las chicas morían por él.

-¿Como te fue ayer con Swan? -le preguntó poniendo una sonrisa perversa.

-Bien, estudiamos química.-le mintió recordando sus pechos.

-¿Química? -se burló. -¿Intercambio de fluidos?

-Estas hablando de Termodinámica idiota. -se burló Edward.

-Ya... no evites el tema. -golpeó su hombro.

-No pasó nada. -mintió. -Ella no esta interesada.

-¿Como lo sabes? ¿Le preguntaste? -reaccionó de inmediato.

-No, no, no. -negó nervioso. -Es sólo que no demuestra interés.

-Bueno es Swan... no creo que le interese algo más que su cabello.

Edward no opinó.

-¡Bien señores! ¡A las duchas! -luego de dar la orden el entrenador sonó su silbato.

Los becados caminaron lentamente ya que sabían que igual tendrían que esperar para poder ducharse. Las chicas también acabaron su entrenamiento en su lado de la cancha.

Jacob se acercó a Bella y sus amigas para hablarles, hubo cierta tensión en su conversación.

-¿Qué querrá ese idiota? -gruñó Edward.

-Supe que estan peleados. -le contó James. -¿Recuerdas las fotos? Pues a Jacob no le hicieron gracia.

-¿Fotos? -pregunto confundido.

-Te las mande ayer hombre. Revisa tu teléfono.

Tenso observó el intercambio verbal de su novia y Jacob, él sonreía burlón mientras Bella lo miraba con la frente fruncida. Apuro el paso para llegar a su casillero y sacar su teléfono.

Con James pisándole los talones fueron los primeros en llegar. Revisó su teléfono hasta que llegó a las fotos en cuestión, su corazón dejó de latir.

Bella aparecía en una habitación que él no conocía pero era masculina, ella posaba sonriente sosteniendo la cámara mientras... Caleb dormitaba sobre su hombro. Al principio quiso sacar de su imaginación lo que posiblemente había pasado en esa habitación pero fue imposible con dolor observó la siguiente donde Caleb sin polo se aferraba a su cuerpo mientras dormía, ambas fotos demostraban que ella seguía vestida pero el muchacho estaba desnudo de la cintura para arriba y no sabía si lo estaba también para abajo.

Sintió el dolor lastimar su corazón enamorado. Ella lo había engañado con Caleb y tan sólo ayer había descubierto que consumía drogas, ya no sabía quién era su novia...

-¿Como obtuviste las fotos? -preguntó en voz baja.

-Mmm yo... -James rascó su nuca incómodo. -¿Conoces a Eric Yorkie? Bueno él me ayudó a infiltrarme en la base de datos del teléfono de Victoria. -confesó, Edward levantó la mirada sorprendido. -No tengo todos sus archivos yo solo... puedo ver las cosas que guarda como esto... fotos y videos.

-Eso es muy loco... -Edward lo miró seriamente.

-Lo sé, yo sólo quería ver sus fotos y te juro que es algo inocente, no puedo ver conversaciones ni contraseñas, yo solo vincule mi teléfono al suyo.

Su amigo se veía avergonzado así que no dijo más. Dolido y decepcionado se sentó en una de las bancas a esperar que terminaran de ducharse. James lo acompañó comentándole como Yorkie lo ayudó. Cuando Caleb salió de la ducha no se cubrió con la toalla sino que la uso para secar su cabello, caminó desnudo como acostumbraba ya que se sentía cómodo así mostrando sus músculos tonificados y su miembro bien dotado.

-Cubrete cabrón. -Jacob se burló comenzando a vestirse.

Entre hombres se habían visto desnudos y a Edward pensar que su novia los había... no podía terminar el pensamiento sin llenarse de ira.

Se ducho sin ganas y lleno de distracciones. Luego de vestirse salió rumbo a su habitación pero fue interceptado por justamente Caleb.

-Ven con nosotros. -el grandulon lo empujó bruscamente de nuevo al gimnasio.

-¿Donde esta tu zorra? -se burló el muchacho. Hablaba de James.

-Se fue antes que yo. -se quitó las manos de Caleb de encima.

-Llegó el momento Masen. -Jacob salió de una de las duchas vestido. -Danos lo que te pedimos.

Edward saco de su pantalón la bolsa y se la tiró a Caleb en el pecho.

-Ahí tienen su mierda ahora dejenme tranquilo. -Jacob lo tomó del hombro.

-¿Quieres que te rompa la cara becado? -gruñó Jacob en su cara respirando como un toro.

-Dejame en paz, ya te di lo que querías. -lo empujó de nuevo lejos de su cuerpo.

Caleb lo tomó del polo dispuesto a pegarle cuando una voz femenina les llamó la atención.

-¿Jacob? -Bella los observaba desde la puerta.

Tanto Caleb como su amigo soltaron a Edward algo nerviosos.

-¿Por qué le quieren pegar al becado? -a su novio le dolió su apelativo.

-¿Necesitamos una razón? -Caleb se acercó a ella con esa seguridad que lo caracterizaba.

Bella lo empujó molesta cuando él quiso abrazarla.

-Victoria y Tanya los buscan. Parece que sirven para algo. -Jacob no le dijo nada parecía molesto con ella mientras Caleb se rió de sus palabras. Los tres salieron del lugar dejándolo solo.

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Cuarta llamada perdida.

Suspiró al ver su teléfono. Ella estaba esperándolo pero no quería verla. Se sentía dolido y decepcionado, pero no podía reclamarle ya que si lo hacía tendría que admitir donde vio las fotos.

Dedicó su tiempo a estudiar todo lo que por pasar tiempo con su novia no estudiaba.

Quinta llamada perdida.

Cambio sus libros por la computadora, tal vez algún juego en línea lograra distraerlo.

Sexta llamada perdida.

Su PlayStation le pareció más atractivo que su computadora.

Séptima llamada perdida.

Colocó música a todo volumen y se escondió bajo las sábanas.

-¡Edward se que estás ahí! ¡Abre! -conocía esa voz.

Se levantó deprisa preocupado, ella nunca antes se había metido a los dormitorios masculinos.

-¿Estas bien? -la muchacha se escabulló dentro de inmediato.

Venía vestida casual, con sus convers negras y una polera gris.

-Debes alejarte de Swan. -le aseguró con vehemencia.

-Bree... sabes que sólo soy su tutor. -le recordó.

-Ella quiere algo contigo. -afirmó sin rodeos. -Hoy la escuché hablar de ti, es peligrosa Edward.

-Llevó meses siendo su tutor y no ha pasado nada. -volvió a recordarle con paciencia. -Isabella no me mira dos veces seguidas, no esta interesada en mí.

-Tal vez no de una manera sana. -preocupada se acercó a él. -Ella dijo que eras suyo, que sabía que te tenía atrapado.

-¿Qué? ¿A quién le dijo eso? -sorprendido preguntó, era verdad pero de todas maneras era extraño que ella lo mencionara.

-A Victoria, hoy en clase de Trigonometría. -su amiga tenía la mirada perdida.

-Tal vez ya se dio cuenta que me gusta. -fingió pesadez.

Bree abrió los ojos impresionada por sus palabras.

-¿Era... verdad? -Edward no lo notó pero Bree se encogió levemente.

-Ehm si, ella es guapa. -dijo con simpleza. -Hace tiempo me gusta pero sé que es imposible.

-Tal vez no... -Bree susurró.

La puerta sonó.

Abrió sin pensar quién podría estar detrás.

Bella Swan apareció en todo su esplendor con una diminuta falda y un escote exagerado. No pudo evitar que se le fueran los ojos admirándola.

-Hola Edward, venía por mi tutoría pero puedo volver más tarde. -agregó mirando a Bree significativamente.

Al principio no supo que responder ya que estaba algo idiotizado por su apariencia.

-Ehm no, no. Puedo dártela. Bree sólo pasó a saludar. -le aseguró sin pensar.

Su amiga se fue sin decir nada y él ni siquiera lo notó.

Bella cerro la puerta a penas ella salió.

-¿Qué demonios hacía ella aquí? -gruñó en voz baja acercándose a él.

-Quería que... le explique unas cosas. -mintió pobremente.

-Dime la verdad Edward. -estaba molesta pero no se permitía alterarse.

-Vino a pedirme que me aleje de ti.

-Esa estúpida. -gruñó. -Ella... -se arrepintió y volvió a su pose serena. -No importa, no podrá separarnos.

Se aferró a su cuello y besó sus labios.

Edward se dejó besar pero no contesto tan enérgico como otras veces.

-¿Qué sucede? -Bella lo observó entrecerrando los ojos. -¿Por qué no contestabas mis llamadas?

-No pasa nada, sólo me distraje estudiando. -mintió a medias.

-Algo te pasa. Te conozco. -lo observó fijamente. -¿Qué te dijeron Caleb y Jacob? -gruñó molesta. -Sabía que algo tramaban esos imbéciles. ¿Saben lo nuestro y te amenazaron? ¿Qué te dijeron Edward?

-No saben nada. -le aseguró. -Ellos sólo... los escuché hablar de ti. Escuché a Caleb hablar de ti... -la miró fijamente.

Bella alejó la mirada. -Ellos siempre hablan. -entrelazó sus manos. -Sabes que yo he "tonteado" alguna vez con ellos. Nunca te mentí sobre eso.

-Caleb tocó más de lo que yo he podido tocar. -bufo incómodo.

-Eso ya no es verdad. -comenzó a besar su cuello. -¿Quieres que te lo recuerde?

-Quisiera que él no tuviera tantos recuerdos. -la alejó de su cuerpo suavemente.

-Edward no puedes juzgarme por mi pasado, desde un comienzo te dije que yo nunca he sido una santa. -molesta cruzó sus brazos.

-Y no te juzgo, es solo que... yo recién pude tocarte hace unos días mientras él... -gruñó fastidiado.

Bella alejó la mirada.

-Caleb y cualquier otro es parte de mi pasado, y te recuerdo que el único que a llegado tan lejos eres tú. Yo jamás deje que me toquen con algo más... sigo virgen Edward.

-Lo sé pero...

-No puedes criticarme si he dejado que llegues más lejos que cualquiera. -las lágrimas comenzaron a agruparse en sus ojos. -No puedo creer que me trates de esta manera.

Edward se sintió culpable al ver las lágrimas.

-Bella entiendeme...

-¿Qué quieres que entienda? ¿Qué necesitas que te dé mi virginidad para que les ganes a ellos?

-No. No es eso. -trató de explicar.

-No me acostaré contigo sólo para que te sientas mejor que Caleb. -molesta y llorosa tomó su bolso.

-Bella no te vayas así. Yo... olvidaré ese tema ¿si? -la foto que había visto tal vez era antigua, quiso pensar o mejor dicho se obligó a creer que era una foto vieja.

-No Edward. -se alejó hacia la puerta.

Él abrazó su cintura.

-Bebé quedate. Soy un idiota. -susurró en su oído.

-Sueltame. -ella gruñó.

-Me pongo celoso porque estoy loco por ti. -empalagoso repartió besos por su cuello.

-¿Qué es lo que escuchaste? -ella seguía llorando pero su voz no se veía afectada.

-Caleb dijo algo... -suspiró tenía que mentir. -Dijo que ustedes tuvieron algo hace poco.

Bella volteó entre sus brazos.

-¿Y tú lo creiste? -él bajo la mirada. -Edward yo estoy contigo, ellos no me interesan. No pondría en riesgo nuestra relación por una calentura.

Él torció el gesto, las fotos seguían en su memoria.

-Dejemos eso atrás. -Bella cambió de expresión. -No me gusta pelear contigo bebé.

-A mi tampoco. -se obligó a dejar de pensar en las fotos, no podía reclamarle sin decir donde las vio además lo más seguro era que ella dijera que eran pasadas.

-Olvida eso bebé. Caleb es un gigante sin cerebro seguro dijo alguna estupidez. -Bella dejó las lágrimas atrás con facilidad y se acercó a él para besarlo.

Edward se dejó llevar y olvidó por qué se sentía tan desolado. Abrazar su cintura fue lo primero que hizo pero ella tenía otros planes.

-Traje algo. -se mordió el labio seductoramente.

-¿Qué cosa? -con voz ronca acariciaba su trasero sin pudor.

Bella sacó del dobladillo de su falda una pastilla azul. Algo asustado retrocedió.

-¿Qué...?

-Es viagra bebé. -sonrió divertida por su expresión.

-¿Eso no es para viejos? -preguntó confundido.

-No la necesitas pero dicen que te pone imparable. -besó su cuello. -Estarás duro mucho tiempo. -metió su mano dentro de su pantalón.

-Eso significa que estarás aquí este fin de semana...

-Sobre eso... -Bella siguió amasando su verga. -Pensaba ir a la fiesta de Tanya.

-Pero es nuestro aniversario. -gruñó molesto.

-Bebé... ya te lo había dicho el lunes. -le recordó besando su cuello para distraerlo.

-Creo que nuestro aniversario es más importante. -fastidiado trató de alejarse.

-Lo es pero no tengo escusa para faltar... -le recordó desabotonando y bajando su pantalón.

-Diles que no tienes ganas o que tus padres llegaron de viaje.

-Bebé... -hizo un puchero antes de meter su miembro aún dormido en su boca.

Se aferró a la pared para no caer.

Debió sospechar que ella lo distraería para darle una noticia así.

Era un adolescente afortunado debía admitir. Sus amigos sexualmente activos solían quejarse porque sus novias no estaban tan dispuestas a hacer mamadas mientras él prácticamente las tenía a diario. Bella era aventurera así que había probado cada rincón de la escuela pero el mejor era la biblioteca, ahí él fingía leer mientras ella se escondía debajo de la mesa o si quería ser ruidoso se metían al baño de ahí. Su novia amaba jugar y excitarlo en lugares así. Una sola vez se sentaron juntos en una clase de biología y para suerte suya pusieron una proyección por lo que en medio de la oscuridad ella le colocó un condón y se dispuso a masturbarlo, tuvieron que sentarse muy cerca para lograrlo pero fue un éxito.

Su novia seguía succionando buscando que él se corriera. Su lengua conocía donde tenía venas salientes y como le gustaba que chupara sólo el orificio por donde salía su semen.

-Así bebe. -con una mano sostuvo su cabeza acercándola a él. -Toma tu leche. -gruñó vaciándose. El semen le llenó la boca por un segundo. -Así tomala, sigue mamando y te daré más.

Edward era muy suave y cariñoso con ella pero cuando estaban así se transformaba en un muchacho hormonal y pervertido.

Bella siguió con su tarea hasta que las piernas le fallaron.

-Quiero que te quedes. -ya sobre la cama se terminó de desnudar.

-Bebé... -ella puso los ojos en blanco.

-Si fuera al revez tú no me hubieras dejado. -recalcó molesto.

-Por eso te quiero compensar. -Bella se sentó sobre sus caderas. -Toma la pastilla y me quitaré la ropa.

-No necesito viagra. -ella sólo tuvo mecerse sobre él para tenerlo duro.

-Va durar más. -le explicó haciendo sus bragas a un lado para entrar en contacto.

-De que sirve si te irás al final de la noche. -seguía fastidiado.

-Bien. Entonces esta noche no la tomaremos. -fastidiada detuvo sus movimientos. -¿Puedes hacer algo por mi? Ya te hice una mamada mínimo espero que te muevas.

Odiaba cuando ella ignoraba sus sentimientos de esa manera.

Volteó su cuerpo poniéndose sobre ella. Abrió su bluza para amasar sus pechos. Metió sus dedos para acariciar su coño pero ella saltó.

-Edward... -se quejó.

-Quiero hacerte sentir bien. -cuando metió un dedo ella lo alejó.

-No. -lo empujó. -Eres imposible cuando estas molesto.

No dejó que lo aparte y besó sus labios a la fuerza. Quitó sus dedos y puso su verga, con rabia movió las caderas ganando gemidos de ella por el exquisito roce. Amasó sus pechos para luego besarlos, Bella no hacía más que gemir, el orgasmo les llegó a la vez y su semen manchó la falda que aún traía puesta.

-Te quedarás hasta que debas ir a esa fiesta. -mandón le quitó la ropa que le quedaba puesta, ella aún seguía regresando de las nubes. -No, te irás antes a cambiarte. No quiero que vayas vestida así.

Ella sólo asintió aún sorprendida por su arranque posesivo.

-¿Quienes irán? -estaba molesto y por primera vez lo demostraba sin tapujos.

-Ehmm... -aún sorprendida se dejó desvestir. -Irán mis amigas, los chicos no estan invitados pero seguramente se colaran.

Edward gruñó al escucharla. Ella sólo quedó en bragas y se veía nerviosa cuando ambos conectaron sus miradas.

-No haré algo que no quieras que haga. -Edward prometió con el rostro aún fastidiado.

-Esta bien bebé. Confio en ti. -susurró sentándose para poder acariciar su mejilla. -Ya no estes molesto. -besó su mejilla. -¿No tienes algo de leche para mi? -mordió su oreja suavemente. -Ya tengo hambre de nuevo.

Sabía como excitarlo. Su mano se apoderó de su verga para bombearla.

-Relajate bebé. -subió a su regazo. -¿Qué quieres que te haga? -le susurró rozándose contra él.

-Quiero darte placer. -Bella abrió los ojos sorprendida.

-Yo quiero dártelo. -iba a empezar su mamada pero él la detuvo.

-Hagamoslo a la vez. -propuso acostandola en la cama.

Bella se mordió el labio nerviosa.

-Ya lo hiciste antes, no sé por qué no quieres hacerlo conmigo. -se quejó.

-No es eso... -alejó la mirada. -Pero si quieres eso, lo haremos.

Edward la observó sospechando de su comportamiento. Subió su mirada al reloj que había en la pared.

-No. Se te hará tarde para ir a tu fiesta. -Bella también observó el reloj.

-La próxima semana estaremos juntos todos los días. Lo prometo.- besó sus labios bajando de la cama para vestirse.

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Capítulo nuevo! Esta Bella es una loquita. Su personalidad es una intriga para mí, espero me acompañen en este nuevo proceso :)