Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y son utilizados por mí para crear esta historia.
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El infierno comenzó el día que Jacob fue descubierto con drogas en su habitación. Edward no tuvo que pensar mucho para saber quién había orquestado todo para que este descubrimiento se diera justo el día en que se hacían las pruebas de postulación a las diferentes universidades. Luego de esto el equipo de la escuela tuvo que expulsarlo. Además alguien esparció el rumor de que Caleb tomaba drogas que aumentaban su desempeño físico pero lo debilitaban sexualmente, el rumor llegó a oídos del entrenador y le realizó a su alumno los análisis de sangre que confirmaron sus sospechas.
Pasaron días en los que ambos muchachos no fueron vistos en la escuela por la suspensión que les impusieron, luego la influencia de sus padres los puso de regreso... más agresivos y vengativos que nunca.
- Es para ti. - un alumno de primer año colocó un papel doblado sobre su pecho antes de salir corriendo.
Edward volteó extrañado hasta que se perdió por los pasillos llenos de gente.
James se acercó curioso a ver el contenido del papel.
"Sorpresa, sorpresa. Tu regalo te espera".
La letra desordenada le dio mala espina y nervioso terminó su camino hacia su casillero. Un olor penetrante salía de ahí, con asco abrió lentamente encontrando todo el contenido mojado y apestando.
- No lo toques. - James impidió que tocar su chaqueta. - Orinaron encima.
De pronto James fue apartado de su lado de golpe y una mano tomó su cabeza enterrándola en el casillero.
- Dile a tu puta que la guerra comenzó. - Jacob empujó hasta que su cara estuvo enterrada en su chaqueta húmeda.
Luego Caleb que sostenía a James lo liberó con fuerza haciendo que ambos chocaran contra el casillero y todo el contenido cayera.
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En clases la tensión seguía, muchas personas sabían que Bella había tenido que ver con la suspensión de Black y el miedo se volvió en algo colectivo. Las venganzas entre ambos podían perjudicar a cualquiera.
- Ven a mi habitación luego de clases. - ella le susurró provocativa besando su cuello en el proceso.
De ignorarlo había pasado a acosarlo. Había cambiado su asiento para estar sentada detrás de él y poder acariciarlo durante clases. Más de una vez le envió fotos desnuda y recibía mensajes calientes recordándole episodios pasados.
- Dejame tranquilo. - susurró entre dientes.
Ella sólo rió sensualmente detrás de él.
- Te dejaré muy tranquilo cuando acabe contigo. - ronroneo pasando un dedo por su cuello.
Los becados que se sentaban cerca escuchaban diariamente los intercambios entre ambos y a veces alguno tomaba el valor de ofrecerse a cambio de Edward.
- Lo siento pero yo sólo quiero a mi novio en mi cama. - les respondía con una sonrisa que era suficiente para recordarla durante sus noches de soledad.
Pasaba las clases con dificultad, ya que no podía concentrarse con ella siempre atrás de él.
Ignorarla no era una opción ya que su acoso se incrementaba. En clases de gimnasia llamaba la atención de todos con los gemidos que hacía al hacer estiramientos. Edward no era el único al que estaba poniendo caliente.
- Sal de aquí. - la echó al encontrarla en la ducha donde iba a entrar.
- Si lo hago el entrenador me verá y estaras en problemas.
Su traje de porrista le quedaba como un guante y su falda estaba mucho más arriba que de costumbre.
- Necesito ducharme.
Las duchas personales tenían un espacio donde el agua no caía y podían dejar sus cosas sobre una banca. Edward depositó su bolso en ella y quiso pasar de largo pero el estrecho espacio provocó que rozaran.
- Puedo tomar una ducha también. - comenzó a desnudarse delante de él.
- Para. - la detuvo sosteniendo su muñeca.
- Sé que tú también me deseas Edward. - le aseguró. - Puedes fingir que no te afecto pero ambos sabemos que es conmigo con la única que fantaseas.
- No. Quiero. Tocarte. - habló lento. - Se acabó. Consiguete otro juguete.
La ira brillo en su mirada.
- ¿Seguro que eso quieres? - preguntó amenazante.
- Quiero que te alejes de mi. Eso es lo que quiero.
Por un segundo una ráfaga de dolor se pudo ver en los ojos de ella para que luego regresara esa altanería.
- Perfecto. - con brusquedad apartó su mano de él.
Ella salió de la ducha sin importarle que muchos chicos caminaban medio desnudos por ahí. No pasó mucho tiempo para que el grito del entrenador se escuchara.
- ¡Swan!
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Bastante tenía con los acosos de Isabella pero a eso debía sumarle que era el blanco de Jacob Black. Su situación era estresante.
- ¿No dormiste ayer? - Bree le preguntó al verlo caer dormido por segunda vez.
- No. Jacob y Caleb han roto la ventana de mi habitación. - le contó. - No pude dormir por culpa del frío y la llovizna.
- Te ves enfermo. - preocupada su amiga tocó su frente.
Un bufido se escuchó detrás de ellos. Bella estaba muy atenta a su conversación pero fingía conversar con Tanya.
- Me prohibieron tocarte. - Bree le contó ¿divertida?.
- No le hagas caso. Esta celosa. - bufo mirando hacia atrás donde ella lo observaba fijamente.
- Escuché que se anda acostando con Riley otra vez... - Bree susurró esperando que ella no escuchara.
- Estoy seguro que lo hace. - resopló sintiendo una molestia en el pecho.
- Deberías distraerte este fin de semana. - le sugirió. - Mmm Tanya hará otra de sus famosas fiestas en su dormitorio y yo no quiero estar en la habitación de a lado escuchando todo. ¿Quieres ir al cine o algo así... ?
Edward lo pensó unos segundos que se le hicieron eternos a Bree.
- Yo creo que si. James estaba hablándome de una película...
No notó que el semblante de su amiga decaía, ni que su ex novia los escuchaba atentamente.
- ¿James? - preguntó. - ¿No tiene examen de admisión el lunes?
- Tienes razón. - recordó. - Bueno seremos sólo tú y yo entonces.
- Si. - Bree ocultó su euforia pobremente.
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Ese viernes Black salió de la escuela con permiso de sus padres e Isabella estaría encerrada en la fiesta de Tanya por lo que Edward pensó que sería un fin de semana tranquilo.
La escuela le cambió de casillero mientras le hacían "mantenimiento" al suyo, pero esto no impidió que Black siguiera dejando notas amenazantes en él.
- ¿Un sobre? - James se sorprendió al igual que él.
El contenido no era difícil de distingir, hojas de papel estaban dentro.
- Tal vez no sea bueno que las veas aquí. Eso es lo que quieren. - James le sugirió impidiendo que lo abriera.
- Tienes razón. - guardó el sobre en su mochila.
Fue en la soledad de su habitación donde al fin descubrió el contenido.
Fotos y más fotos de Isabella con Riley Biers. Asqueado vio las fotos impresas en hojas, era fácil notar que fueron sacadas de algún video. No quiso seguir viendo las imágenes pero una llamó su atención, era él en su cama semanas atrás completamente desnudo.
Nervioso trató de entender el por qué le habían enviado esa foto. Seguramente Isabella las tomó cuando él estaba dormido pero no tenía sentido que se la enviara.
"A ella le gustaba la idea de ser tu primera vez"
Una de las hojas tenía eso escrito y capturas de pantalla por el otro lado, eran conversaciones pasadas entre ella y otra persona. Le contaba detalles íntimos de ambos, alardeaba de las cosas que hacían y enviaba fotos de su cuerpo desnudo.
- Estas enferma. - susurró asqueado, la idea de que otra persona lo halla visto desnudo sin su autorización lo incomodaba demasiado.
La duda de quién le envió esas fotos vino a su mente. Era Jacob o era Victoria. La diferencia era que Black no sospechó de su relación hasta que supo lo de Riley en cambio Victoria lo sabía pero no tenía una relación tan estrecha con ella como para tener esa clase de conversaciones.
Una llamada entrante destruyó su concentración. Ella lo estaba llamando. Ignoró la llamada como era su costumbre y regla general. Los mensajes empezaron.
Lanzó su celular a su mesa de noche y se paró para botar todas las fotos que tenía en las manos.
Un suave golpe en la puerta y luego un papel se deslizó debajo de ella. Se apuró en abrir la puerta pero aun así no encontró a quien la puso.
Era una hoja de papel doblada en dos.
"Te amo" resaba la hoja con la letra refinada de Isabella.
Al desdoblarla descubrió una foto impresa donde se veía una "E" tatuada en su cadera justo encima de sus bragas. La herida se veía fresca ya que el tono rojiso de su piel lo delataba.
"Yo también quería tenerte grabado en mi piel, así como yo lo estoy en la tuya. Te amo, Bella"
Respiró hondo ya que ver esa imagen fue como un golpe para él.
Se negó a darle importancia un tatuaje podría borrarse y ella tenía el dinero para hacerlo... al final sólo dejó la hoja sobre su cama y salió de su habitación. Bree estaba ya estaba afuera de su edificio y no la haría esperar.
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- Estuvo muy divertida. - admitió Bree mientras bromeaban sobre la película.
- Te lo dije, los zombies son geniales.
Caminaban por una pequeña plaza que quedaba muy cerca al cine. El frío los atacó por lo que Edward caballerosamente se quitó la casaca para dársela a ella.
- Me alegro de haber salido contigo. - Bree susurró con timidez.
- A mi igual. Necesitamos más tiempo libre, vivimos encerrados en la escuela.
- Podríamos hacer esto la próxima semana.
- Sí, sería divertido. - Edward aceptó sin notar la ilusión que crecía que la mirada de su amiga.
Tardaron en regresar a la escuela todo lo que pudieron, Bree no estaba exactamente feliz de volver a su habitación sabiendo de la fiesta qur habría a lado.
Edward la acompañó hasta la puerta de los Dormitorios de chicas mientras reían sobre algún chiste tonto que se les había ocurrido.
- Nos vemos mañana. - Edward besó su mejilla como despedida.
- Adiós Edward. - sonrojada a más no poder entró en el edificio antes de que cometiera una locura.
Lamentablemente para Bree su reacción no pasó desapercibida por las muchachas que observaban todo desde una ventana.
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Y las cosas se ponen tensas.
Capítulo corto lo sé, pero espero que les guste. Nos leemos pronto!
Pdt: ñ.ñ Bree si es pieza importante en todo, sé que muchas ya lo sospechan, ella me quita el sueño...
