- Ya basta. - no pudo evitar la risa. - Tienes que detenerte.

- Oh vamos. - ella insistió. - Es divertido.

Edward sólo atinó por reir de nuevo.

Bella abrió por completo su camisa y siguió marcando su abdomen con el marcador negro. La punta fina de este le causaba cosquillas a su novio.

- Realmente te quedarían demasiado bien un par de tatuajes. - Bella besó su pecho. - ¿No has pensado en colocarte alguno...?

Edward negó siendo sincero.

Bella si tenía un tatuaje que desde su posición se veía extremadamente sexy. Ella sólo llevaba unos shorts cortos y un pequeño top que dejaba ver su abdomen aún plano.

- Yo me quiero colocar un par de tatuajes. Me gusto mucho hacerme este. - señaló la "E" que tenía en la piel. - Quizás la fecha de nuestro aniversario, ¿Qué te parece?

- Hmm no lo sé. Es tu cuerpo. - acarició sus piernas níveas y perfectas.

- También es tuyo... - subió los besos hasta su cuello. - Puedo tatuarme la fecha de nuestra primera vez. - le susurró en el oído. - ¿Esa te gustaría más?

- Creo que si. - tembló un poco pero subió sus manos para tocarle el trasero. - ¿Dónde la colocarías?

- Quizás... - beso. - Entre... - beso. - mis... - beso. - muslos.

Edward vibró dentro de sus pantalones.

- Quiero que esté aquí. - con su dedo trazó un camino por su columna hasta llegar sobre sus nalgas donde se posicionó. -Justo aquí.

Bella le sonrió cómplice para luego darle un largo beso.

- Ahí lo pondré. - le prometió al alejarse pero Edward se acercó de nuevo con otras intensiones.

Luego de la fiesta en su habitación Edward había vuelto su relación más física, ya no se cohibía y la tocaba sin pudor. Antes solía ser así sólo en la privacidad de su habitación pero al ser ya una pareja oficial Edward había perdido el miedo a las demostraciones de afecto públicas. Aunque Bella jamás admitiría que a veces se sentía un poco incómoda, no era agradable que él intentara meter su mano dentro de su blusa cuando la besaba en los pasillos o que arrimara su ereccion a su culo cuando ella se sentaba sobre sus piernas en la cafetería.

Ahora convivían con los amigos de Bella exceptuando los que apoyaban a Jacob y tenían miedo de su poder en la escuela, estos chicos sabían de la influencia de los Swan sobre sus familias asi que no les convenía una mala relación con la heredera. Ellos jamás opinaban en contra de su relación, incluso un par de ellos compartían con Edward su gusto por los videojuegos pero él jamás los invitó a jugar a su habitación.

- Ed. - lo llamó cuando las cosas entre ellos se caldearon aún más. - Tenemos que estudiar, ¿recuerdas?

- Podemos hacerlo después. - Le propuso y besó su cuello.

Luego estaba el hecho de no poder compartir momentos tranquilos donde sólo hablaban de su día o vidas. Edward ya no era tan comunicativo.

- Ahora podemos hacer algo mucho más entretenido. - susurró en su oído pero no sonó a una pregunta. Bella sólo gimió, la idea de sonaba tentadora pero no cedió. - Oh vamos... - insistió.

- Tenemos que estudiar. Además el proyecto de biología no se hará solo.

Edward se recostó dándose por vencido.

- Deberían multarte por dejarme así y no hacer nada al respecto.

- Vamos lento... - le pidió . - Así como antes.

- Fuimos novios por meses. - le recordó. - No podemos reiniciar nuestra relación, ya te tuve y no me borraré el recuerdo para empezar de cero.

- Quiero hacerlo así. Por nosotros.

- No le veo el sentido. Incluso ya estas embarazada. - bufo.

La castaña se bajó de su regazo incómoda.

- Ya vuelvo. - se perdió en el baño.

- Mierda. - gruñó Edward sabiendo que la había cagado.

Paciencia era algo que le faltaba. Tenía una novia con un cuerpo espectacular pero con complejos puritanos anómalos. Quería acostarse con ella, moría por hacerlo pero de pronto Bella había descartado la idea y se negaba a consumar el acto. Edward que pasaba todos los días con ella en diminutas faldas estaba muriendo por la ansiedad y los constantes dolores en su entrepierna.

- Bella. - la llamó. - ¿Dormiré aquí este fin de semana?

Nadie contestó detrás de la puerta.

- ¿Irás a otra fiesta este sábado?

Nada.

Tomó su teléfono. En un arranque de sinceridad, ella le dio las claves de todas sus redes sociales incluido su teléfono. Llamadas perdidas de su madre y un par de números desconocidos. En sus mensajes encontró a más de uno que le hablaba cariñosamente o insistentemente. Bufo al ver algunos de Black, los leyó y luego quiso reír, era tan patético que enviaba mensajes amenazantes y luego la invitaba a salir sólo para ponerse al día pero Bella jamás le contestaba. Buscó los mensajes de Tanya; si había una fiesta pero Bella parecía reacia a ir a pesar de la insistencia de su amiga.

- Bella. - tocó la puerta. -¿Irás a la fiesta de Chuck?

Fue ahí que abrió la puerta de un tirón.

- ¿Estas revisando mi teléfono otra vez? - gruñó fastidiada.

- Te recuerdo que tú me dijiste que podía verlo cuando quisiera. - gruñó de vuelta.

- No es educado que lo hagas. - insistió.

- No me contestabas, quería saber si saldrías.

- Demore menos de cinco minutos en salir.

- No sabía cuanto tiempo estarías ahí adentro, creía que estabas creando toda la discusión para irte de fiesta este fin de semana sin mi.

- Debes estar bromeando Masen. - Bella se frotó la sienes. - Tus celos son enfermos.

Edward levantó los brazos en señal de rendición.

- Has lo que quieras. - sonrió burlón para luego acercarse tanto que sus alientos se mezclaban.

- ¿Realmente puedo hacer lo que yo quiera? Últimamente siento que tengo que pedir permiso.

- Puedes hacer lo que desees igual que yo.

Esa lucha constante para ver quién llevaba la batuta de la relación se había convertido en una discusión recurrente.

- No. No iré. - admitió ella. - Realmente quiero acabar el proyecto de biología.

- Sabes que puedo hacerlo solo.

- Pero es en equipo. - ella suspiró, su postura se relajó. - No te molestes, no creo poder aguantar una discusión hoy.

Edward sentía la llama de furia en su interior, moría por lastimarla, era un deseo oscuro que siempre quería salir a la superficie pero lo frenaba. Era la maldita madre de su bebé, no podía tener ese tipo de reacciones.

- Bien. Levantaré los libros. - aceptó respirando hondo.

No llegó muy lejos ya que Bella lo capturó antes de que diera un paso. El beso no fue largo pero logró desestabilizar su enojo.

- Te amo. - luego besó su mejilla y se dedicó a recoger los cuadernos regados junto a la cama.

Bella sacaba malas notas por la falta de interés, Edward era conciente del increíble potencial que su novia tenía y antes solía alentarla a mejorar sus notas pero había dejado de hacerlo, ya no le importaba que ella mejorara sus notas y tampoco si reprobaba. Ella por iniciativa propia había empezado a mejorar sus notas a una rapidez increíble, al punto de sorprender a más de uno de sus maestros. Muchos creían que Edward era el cerebro detrás de todo ese cambio, que él hacía sus tareas e informes cosa que estaba muy lejos de la realidad.

- ¿Crees que me aceptarán en Yale también? - preguntó tímida una tarde.

- Si tus notas siguen mejorando no veo porque no. - admitió, realmente lo creía.

- Iremos juntos. - la esperanza brillaba en su mirada.

Edward sólo sonrió.

Bella podía absorber la información que le daba con mucha facilidad, ella era algo más que inteligente.

- ¿En serio te gustaría estudiar medicina? - preguntó sacándolo de sus pensamientos.

- Si. - respondió con simpleza, lo había decidido hacía poco tiempo.

- Sólo ver fotos de órganos vivos me pone nerviosa. - le indicó señalando su libro de biología. - No sé cómo puede atraerte estudiarlos por años.

- Me parece emocionante poder salvar vidas, ya sabes como en la televisión. - le explicó sin dar más explicaciones, en realidad su atracción por la medicina no se reducía a una simple sensación de emoción pero subestimaba a Bella lo suficiente como para darle una explicación más detallada.

- Pensar en sangre... - su mirada se perdió. - Es algo escalofriante.

- Bueno cuando administres los hoteles Swan no tendrás que ver sangre.

- Es verdad. - suspiró sin emoción.

- Es mejor no pensar en eso. - le recordó Edward. - Estudiar medicina es algo que me gustaría pero no sé si podré hacerlo después de todo.

- Por supuesto que lo harás. - Bella se exaltó de inmediato. - No puedes dudarlo.

Edward bajó la mirada a su abdomen aún plano.

- Hey... no será un impedimento. - acarició su mejilla con suavidad. - Tengo la herencia de mis abuelos, eso será suficiente para iniciar la vida que soñamos.

En ese momento él hubiera desnudado sus sentimientos, admitiendo como la desolación lo invadía luego de permitirse soñar con un futuro. La desesperacion que lo invadía y las ganas de llorar que tenía cuando recordaba que sería padre, se sentía culpable por ello, su bebé no merecía un papá que desearía haber utilizado protección. La pena lo invadía pero no era capaz de expresarlo en voz alta y menos decírselo a Bella, tampoco a sus padres porque sería mal agradecido ya que ellos lo tuvieron en circunstancias similares. Era un mal agradecido con la vida.

- Ed... - Bella lo abrazó con lágrimas en los ojos. - Perdóname por hacerte esto. No mereces esto.

- La responsabilidad es de ambos. - le recordó devolviéndole tenuemente el abrazo.

- Perdóname. - sollozó en su pecho.

- Hey tranquila. Terminemos este proyecto, realmente quiero ver una película o jugar videojuegos esta noche. Parece que pasaron años desde la última vez que lo hice.

Aquí les traje un pequeño capítulo, estoy ordenando mis ideas sobre este fic por eso la demora! Pero ya estoy más concentrada en él. Díganme que les pareció, ya saben que para mi sus reviews son mi motor para seguir escribiendo.