- No lo sé oficial. - respondió por milésima vez.

- Es curioso que sigas negándolo. - el interrogatorio debía ser ilegal ya que era menor de edad pero debido a su condición de becado la escuela lo estaba obligando a contestar todas las preguntas.

- Es la verdad. - cansado ya bajó la mirada. Llevaba casi seis horas en esa habitación con sólo vasos de agua.

- No estuviste en tu habitación anoche Masen, te vieron esta mañana escubillirte entre los edificios. ¿Realmente seguiras con la mentira?

Edward sólo respiró hondo.

El policía detuvo su andar unos minutos para abrirle la puerta a su colega. Este le entregó un expediente mientras hablaban entre susurros.

El policia sonrió irónicamente.

- Así que acosabas a Isabella Swan... - se burló. - La vi, lo entiendo. Es muy sexy y hermosa. ¿Pero intentar asesinar a su novio?

- Eso no es así. - su respuesta fue apagada, suspiró agotado.

- ¿No? Swan acaba de decir eso.

Edward no le creyó.

- No es verdad. - podía ver que jugaba con su mente.

- Leeré su declaración; Masen esta enamorado de mi, pero no sería capaz de lastimar a Riley.

Edward escuchó en silencio.

- ¿Ella miente?

- No dijo que la acosaba.

- Bueno ella no es consciente de lo que has estado haciendo. En tu habitación encontramos un par de pruebas.

- ¿Pruebas? - Edward en ese momento se burló.

El oficial busco en un folio unas fotos que estaban protegidas en una bolsa impenetrable. Las reconoció.

- Tiene un cuerpo impresionante. - admitió el hombre que observó el cuerpo desnudo que se veía en la primera foto.

Edward no supo que decir, esas fotos ella solía enviarlas cuando estaba molesto y no quería verla.

- Vamos Masen. - insistió el hombre. - Quiero la verdad.

Esa verdad era peligrosa. Decirle que estuvo con Swan esa noche provocaría la expulsión de ambos. Bella sabía eso por lo que probablemente no mencionaba su relación. Pero si no la decía tampoco existían pruebas de que estuvo ahí, fotos o videos.

- ¿Quién dijo que me vio ahí?

- Protegemos a los testigos. - el oficial se negó. - Te vieron colarte por la ventana y apuñalar al muchacho en el baño.

- Si fue así, ¿dónde esta la sangre? Mi ropa debería estar manchada.

- Eso me lo dirás tú.

- No fui yo. Riley no me interesa, no es mi amigo pero tampoco mi enemigo. Anoche no fui a esa habitación como ya dije miles de veces.

- Swan...

- No me importa que se haya acostado con ella. Ella se acostó con media escuela y no por eso pensé en matarlos a todos.

- No te importa. - el oficial lo observó pensativo. - Sus padres están aquí, al parecer quieren entablar una denuncia por violacion contra Riley al enterarse que fue su... compañero sexual. Sabemos que jamás estuvieron juntos.

Edward se sorprendió por la denuncia.

- ¿Crees que fue violada? - susurró observando su rostro.

-No. - admitió sin duda.

- ¿Riley no sería capaz o...?

Edward recordó esa tarde cuando encontró a Riley exigiéndole a Bella sexo como pago por un trato.

- Bella es capaz de acostarse con él. Es a ella a quien conozco no a Riley.

- Interesante.

El oficial se quedó en silencio para luego dejarlo solo en esa habitación.

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- Debido a los acontecimientos de este fin de semana. Haremos un cambio en nuestra institución. El toque de queda será a las siete de la noche y se asignaran monitores que revisarán que esten en sus habitaciones cada dos horas.

Los murmullos inconformes se escucharon en la plaza de la escuela. Los megáfonos lograban que se escuchará la voz de la directora hasta en el último rincón del lugar. Todos estaban conmocionados al saber que los chicos más populares de la escuela habían sido suspendidos por tiempo indefinido por participar de fiestas ilegales dentro de la escuela, además de ser testigos del intento de homicido contra Riley. El rumor declaraba que Edward era sospechoso de haber sido el autor pero por falta de pruebas no podía ser sancionado.

- No más grupos de estudio. - comenzó a enumerar la voz femenina.

- No más tareas grupales.

- No más equipos deportivos, este año se suspende cualquier competición que se tenía planeada.

Los chicos del equipo de Riley lanzó improperios molestos. Eran sólo cuatro ya que el resto habían sido suspendidos.

- La disciplina tomará esta escuela.

Edward escuchó todo desde la soledad de su habitación. Su situación era muy difícil, los padres de Riley lo querían fuera de la escuela pero al hacerlo sin pruebas el caso de su hijo sería llevado de la misma manera ya que era acusado de violacion sin pruebas. En la escuela nadie era capaz de decir la verdad, que Swan era novia de Edward, que se acostó con Riley porque ella quiso o que Edward nunca fue visto en esa habitación esa noche. Debía cuidar todo lo que hacía para evitar caer en alguna trampa. Revisó de nuevo el mensaje que Bella le había escrito.

No podemos decir que estamos juntos. Mi madre quiere saber quien es el papá del bebé y es mejor que piense que es Riley así no te perjudicará. Ella sabe que no puede destruirlo porque es hijo de alguien, a ti si te destruirá sin pensarlo dos veces.

Te amo, ya quiero acabar la escuela para irme contigo para siempre.

Destruyó la carta para evitar que sea encontrada en otra inspección a su habitación.

En clase las cosas se habían vuelto tétricas. Más de uno lo observaba asustado, caminaba como un paria entre sus compañeros. James y Bree eran la única compañía que tenía ya que Bella se había alejado para evitar especulaciones.

- Todos creen que lo hiciste porque ella te lo pidió. - le contaron sus amigos una tarde. - Para los que no fueron a la fiesta fuiste usado porque estas loco por ella.

- No lo estoy. - bajo la mirada y suspiró.

- Entonces ve y di que pasaste esa noche con ella. - Bree insistió. - ¿No se te hace extraño que no quiera protegerte? Es tu cuartada, aún pueden hacerle algún análisis y verán que es verdad que esa noche se acostaron.

- No puedo. Su madre sabria que estamos juntos. - suspiró.

- Que lo sepa. Rayos hombre puedes ir a la carcel. - James empezaba a desesperarse.

- No es tan sencillo. Bella no quiere que su madre me destruya, ella dice que es probable que...

- ¿Qué pasa hombre? Vamos dilo. - insistió James.

- Hay algo que no sabe nadie. - admitió derrotado.

- ¿Qué es? - Bree se levantó para fijarse si alguien estaba cerca. La biblioteca estaba vacía y sólo con ellos dentro.

- Yo...

- Vamos Ed... queremos ayudarte. - James palmeó su hombro dándole ánimos.

Edward enterró su rostro entre sus manos y exalo con fuerza lleno de desesperación.

- Lo que sucede es que esta embarazada. - admitió luego de un minuto de silencio.

- ¿Qué? - James se impresionó en ese momento.

- Esta esperando a mi bebé, su madre lo sabe pero quiere saber quien es el papá y si sabe que soy yo...

- Dios mío.

- Volviste con ella por eso. - Bree concluyó.

- Si. El bebé nos necesita juntos. - susurró. - Esperaremos a acabar la escuela para ir a Forks, mis padres ya lo saben y nos estan esperando.

- ¿Pero ella podrá irse así? ¿Sus padres no la buscaran?

- No cuando sepan donde fue y con quien. Será una vergüenza. La van desheredar pero ella planea hablar con su hermano para que la ayude cuando llegue el momento.

- Tienen un plan.

- Si. Trataremos de ir a la universidad pero no lo veo posible ya que el bebé necesitará muchas cosas. - estaba asustado pero su voz no lo delataba.

- Rayos... un bebé. - James silbó impresionado.

- Lo sé. - Edward tiró de sus cabellos con ansiedad.

- Pero quizás cuando nazca lo acepten. Los Swan son poderosos y los podrían ayudar.

- Su madre prefiere que aborte al bebé es por eso que tengo miedo. No quiero que lo lastime.

Se quedaron en silencio sin saber que decir. Los altavoces anunciaron el toque de queda por lo que tuvieron que partir a sus habitaciones. Caminaron entre los edificios junto a otros estudiantes que cabizbajos regresaban temprano a sus habitaciones. De pronto unas manos níveas tomaron su brazo, sorprendido por su novia que automáticamente se aferro a sus labios.

- Te extrañe. - Bella abrazó su pecho con emoción.

Edward no contesto. Si era sincero, no había pensado mucho en ella.

- ¿Cómo has estado? - preguntó él permitiéndose observar su vientre brevemente.

- Bien. - ella lo besó de nuevo. - Escapemos y vayamos a mi habitación. - le pidió llenándolo de besos.

- Bella es muy peligroso. - nervioso observó su entorno.

Sus amigos se habían alejado ya y ellos sólo eran protegidos por un arbusto lo suficientemente alto como para cubrirlos.

- Vamos. - insistió. - No te he visto casi tres días.

- No. - tomo sus manos que intentaban colarse debajo de su camiseta.

- Ed... - insistió ya quejosa. - Nuestros teléfonos estan siendo vigilados y nosotros también. Quiero tener un momento contigo.

- Tenemos que esperar. - insistió él apegándola a su pecho cuando unos muchachos pasaron cerca.

- Una noche, nada más. - pidió ella.

- Estas actuando como una niña caprichosa, no puedo quedarme esta noche. - ya molesto le refutó mirándola a los ojos.

Bella empezó a llorar en ese momento. Lo empujó con brusquedad y se alejó de él.

-Bella...

Quiso perseguirla pero se contuvo. Su fuerza de voluntad fue mayor. Gruñó caminando a su habitación, como odiaba estar en esa situación. Todos caminaban casi tan rápido como él por lo que se sorprendió al escuchar unos pasos rápidos cerca, giró a tiempo para esquivar a un Jacob Black que corría hacia él con toda la intención de embestirlo.

- ¿Qué mierda? - gruñó alejándose.

- Ahora eres un asesino Masen. - Jacob se acercó de nuevo a golpearlo, su mirada desenfocada anunciaba que se encontraba con los efectos de alguna droga.

- Alejate de mi. - lo empujó cuando quiso acercarse, sus movimientos eran torpes.

- Oh vamos. Swan no esta para defenderte, demuestra que eres un hombre.

- Estas drogado. Sólo alejate de mi. - algunos alumnos pararon para ver el acontecimiento.

- ¡Pelea Masen! ¡Demuestra el asesino que eres!

Black se quitó la camiseta dejando su torso desnudo a la vista.

- ¡Ven Masen! ¡Tu puta ya llegó a verte!

Edward giró encontrándose con la mirada asustada de Bella.

Los alumnos comenzaron a corear.

- ¡Pelea! ¡Pelea! ¡Pelea!

- No! - Bella quiso acercarse pero algunos amigos de Jacob la tomaron.

Jacob volvió a arremeter como un toro rabioso pero Edward giró lo suficiente para que el moreno cayera luego de resbalarse en el charco que se había formado por la lluvia.

- ¡Cabron! - gritó Jacob.

- No pelearé.

- ¡Esa puta te lo ordenó! ¡Eres un cobarde!

- Adios Black.

Quiso abrise paso entre la gente pero Black reaccionó más rápido y trató de llegar a él de nuevo pero en ese momento Bella se cruzo en su camino evitándolo pero recibiendo un empujón que la dejó tirada en el suelo de la escuela, completamente inconsciente.

- ¡¿Qué hiciste Black?! - gritó Edward corriendo a socorrer a Bella.

El moreno reaccionó en ese momento retrocediendo. - Yo... yo...

No habían notado que la seguridad que había sido reforzada esos días ya estaba camino hacia ellos. Uno de estos hombres detuvo a Black que trato de resistirse con todas sus fuerzas.

- ¿Bella? - preocupado Edward se arrodilló junto a ella pero le prohibieron levantarla ya que iban a pedir una ambulancia.

- Los Swan harán un gran escándalo. - los guardias preocupados llamaban por sus radios.

- Vamos Masen. - sintió como un maestro lo jalaba buscando llevárselo.

- No la dejaré. - se negó rotundamente.

- No irás en la ambulancia. Levántate. - el maestro Banner observó a la multitud al rededor. - Todos ustedes también. Vayan a sus salones, se acabó el espectáculo.

La ambulancia apareció en ese momento, la escuela contaba con una para casos de emergencia.

- Edward, ella estará bien. - le aseguró tirando de él. - Yo iré con ella y al volver te informaré todo.

El cobrizo se alejó cuando la subieron a la camilla.

- Quiero ir con ella. - su maestro lo sostuvo para detenerlo.

- No puedes. - lo detuvo. - Basta Masen, estas siendo irracional, ve a tu salón que yo iré.

- Yo debo ir.

En ese momento la ambulancia ya estaba apunto de partir.

- Escúchame. - el muchacho lo observó con la mirada desenfocada. - Hey. - chasqueó los dedos delante de él. - Yo iré. Tienes mi número como todos los del salón podrás llamarme. Vamos Masen confia en mi.

- Yo necesito saber todo.

- Lo sabrás. - el maestro corrió a la ambulancia. - Ve a tu salón.

- Ed no. - Bree trataba de retenerlo.

- Debo ir. - estaba desesperado. - Esta inconsciente, su madre puede aprovechar el momento y...

- ¿Obligarla a abortar?

- Si ella está inconsciente no necesitará obligarla.

- No creo que sea capaz... - James dudó.

- Yo creo que si. ¡Demonios! Debo ir ahora.

- Llama al señor Banner, te dijo que te mantendría informado.

- Esto es diferente, es posible que los Swan hagan algo... no lo sé... los creo capaces de todo.

- Tranquilo. - Bree trató de consolarlo.

- No puedo. - tomo su abrigo ya que una gran tormenta había empezado. - No importa si me expulsan.

Abrió la ventana a pesar de que sus amigos trataban de impedir que el muchacho escapara.

- No te dirán nada.

- No podrás entrar al hospital.

- Banner te enviará de regreso a la escuela cuando te vea.

Ningún argumento pudo alejarlo de su decisión. Saltó todo lo que debía saltar para lograr salir y huyó de la escuela.

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Nervioso se acercó a recepción.

- ¿Isabella Swan?

La mujer demoro unos minutos revisando su tablón de habitaciones.

- Le estan realizando análisis pero estará en la habitación 207 cuando acaben.

- Gracias.

Edward se encaminó hacia la dirección indicada. Observó con cuidado a las personas que se encontraban esperando. No detectó ningun rostro familiar hasta que llegó a la habitación, sabía que ella no estaba aún así que tenía que esperar.

Era el momento.

Debía enfrentar su mayor miedo.

Respiró hondo y tronó sus dedos en un gesto de ansiedad.

Minutos después pudo divisar a la distancia una silla de ruedas que venía hacia él junto al rostro horrorizado de su novia que parecía apuntó de llorar. Pasos más atrás se encontraba la mujer esbelta que había visto antes, ella lo observaba analizadora ya que su uniforme de colegio delataba que estaba esperando ahí por ella.

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Hola! Esta vez no tarde tanto. Que les pareció? Creo que esta historia no es tan exitosa, es una lástima. Nos vemos pronto.