CAPÍTULO II
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A Draco Malfoy no se le habían pasado por alto ciertas miradas que Hermione les daba, según ella disimuladamente, desde hacía aproximadamente un año.
En las reuniones de jefes de departamento, él había reparado en el hecho de que la joven se maquillaba un poco más, mejoraba el aspecto de su cabello y lo miraba con mucha atención cuando a él le correspondía hablar. Al principio le había parecido que lo hacía para después criticarlo, como lo hacía en la época de Hogwarts con sus amigos; sin embargo, poco a poco había llegado a la conclusión de que en ella parecía haber otro tipo de interés y por increíble que pareciera la situación, la idea no le disgustaba ni un ápice.
Si bien era cierto no le parecía que ella fuera la mujer más hermosa del mundo mágico, no podía negarse a la idea de que había mejorado mucho su aspecto desde la época colegial; además, admiraba su inteligencia, su manera de desenvolverse con otros jefes, pero sobre todo, admiraba el empeño, dedicación y la pasión que ponía en todos sus proyectos. Con el paso de los meses, había empezado a sentir algo más que simpatía por ella y, disfrutaba esas charlas en las que había cierto tira y encoge, donde se mandaban indirectas, que lejos de parecer un coqueteo, era más un juego de bromas o ver quién daba una mejor respuesta a esta o aquella provocación.
Sin embargo, nunca había tenido la oportunidad de pasar más allá de unas pocas horas junto a ella y eran contadas las ocasiones en las que podían estar solos en una misma habitación por lo que cuando ella llegó a solicitar el permiso para su viaje a Nueva York, vio una oportunidad para conocerla un poco mejor y valorar la posibilidad de una relación con ella, algo que llevaba varios meses considerando. Le parecía que, si la conocía bien, ella nunca tomaría iniciativa, a pesar de que hacía tiempo que habían dejado atrás sus rencillas, por lo que debía ser él quien tomara cartas en el asunto.
El plan había nacido mientras ella hablaba sobre sus temores a volar. Si bien es cierto no era permitido utilizar trasladores en viajes transoceánicos, había tenido ya algunas experiencias consigo mismo en viajes a diferentes estados del país americano y sabía que no había riesgos y podían ser utilizarlos con seguridad. Prepararía el traslador para ella y luego le daría una sorpresa en Nueva York.
El viernes por la noche, un búho real tocó una de las ventanas del apartamento de Hermione. La joven abrió y el ave con elegancia se posó en una mesita alzando una de sus patitas. Mostraba con orgullo una diminuta placa con el escudo de los Malfoy. Hermione sonrió divertida. Hasta la mascota de la causa de sus tormentos era hermosa y con porte aristocrático.
"Mañana a las seis de la tarde se activa el traslador. Estará en tu oficina. Sé puntual".
Al día siguiente, Hermione llegó al ministerio a las cinco y media y para su sorpresa, en su oficina la estaba esperando Draco con una curiosa llave de estilo antiguo, de oro sólido y de unos diez centímetros de largo.
—Te entrego la llave de la ciudad de Nueva York —le sonrió con pomposidad y picardía.
—¡Muchas gracias! De verdad, me has evitado un muy mal rato volando. Hoy es sábado, ¿qué haces por acá?
—Debía asegurarme que recibieras el traslador en óptimas condiciones. Esto no es algo que pueda dejar en manos de cualquier persona. Además, recuerda que esto, en teoría, es top secret. Es más… —le dijo acercándome peligrosamente, tanto que Hermione sentía que él podría escuchar su acelerado corazón. Su colonia fresca a sándalo se había metido por cada uno de sus poros y los ojos de Draco parecían echar chispas—, casi me siento en obligación de irme contigo, no vaya a ser que algo salga mal.
La muchacha no pudo evitar sonrojarse intensamente, imaginando en pocos milisegundos lo que pasaría si en verdad Draco se fuera con ella. El silencio de la joven bruja le dio ánimos al mago para seguir con su juego. De haber estado en contra, sabía que ella hubiera protestado inmediata y enérgicamente.
—Imagínate, tú y yo en la Gran Manzana. El clima en mayo es riquísimo. Y mi sitio favorito es el Greenacre Park. Es un oasis en medio de tantos rascacielos… tienen una pequeña cascada que relaja muchísimo. Es poco conocido… y por eso, poco visitado, pero realmente vale la pena darse una vuelta por ese lugar.
Draco empezó a contarle algunas de sus experiencias en la ciudad que ella estaba pronto a visitar cuando de pronto, la llave comenzó a vibrar anunciando su activación y momentos después, Hermione se encontraba en medio de Central Park, en una zona escasamente concurrida y Draco tomado de su brazo derecho con una sonrisa malévola adornando su rostro. El asombro de Hermione le impedía hablar, para deleite de Draco, quien disfrutaba de la travesura que había planeado y que tan bien le había salido.
—Lo mínimo que esperaría es que me invites a cenar en agradecimiento por haberte evitado el incómodo viaje en avión o cualquier otro objeto volador de esos que tanto te disgustan.
La sonrisa de Draco era tan genuina y encantadora que era imposible negarle algo. Tampoco podía esconder la alegría que sentía de poder compartir con él lejos del escrutinio de la prensa rosa del mundo mágico inglés. En este otro país nadie los conocía, nadie los perseguiría o juzgaría, y eso le daba un cierto encanto a la aventura que le esperaba.
—No conozco nada por acá…
—Pero yo sí. Te llevaré a un lugar que espero, te guste. Acá es medio día, y supongo que ya habrás comido. Te propongo que vayas a tu hotel, te arreglas bien guapa y nos vemos a las cinco para una comida temprano…
Hermione asintió deseando no despertar de tan increíble sueño. Nada de lo que estaba viviendo parecía real.
Luego de darse un relajante baño, revisó la ropa que había llevado y se regañó por no haber empacado nada bonito para cenar. Claro, no tenía idea que cenaría acompañada esa tarde, y mucho menos, con Draco. Ningún atuendo de lo que llevaba estaba a la altura de la ocasión ni del elegante joven, por lo que decidió darse una vuelta por alguna de las tiendas de la Quinta Avenida que había visto cerca del hotel. Al final se decidió por un vestido tipo coctel color rosa muy pálido, sin mangas, escote en V con sobrepelliz fruncido y de amplia falda en forma de A, muy al estilo vintage de los años cincuenta, el cual combinó con unos zapatos de tacón color marrón. Se hizo un recogido en el cabello y se maquilló ligeramente. Al verse en el espejo, le gustó el resultado. Casual y elegante a la vez. Aunque si lo pensaba bien, no entendía qué esperaba con arreglarse tanto para lucirle a una persona que escasamente podía llamar amigo. Por lo menos tenía a su favor, el hecho de querer agradecerle de todo corazón, el haber evitado volar y todas las horas que eso implicaba.
Cuando Draco pasó por ella al hotel, se quedó con la boca abierta al verla pues lucía realmente hermosa. Él no se quedaba atrás aunque con un look algo más casual de lo acostumbrado, pues no llevaba chaleco. Vestía una camisa blanca, saco, corbata y pantalón negros.
Draco los apareció en The View, el único restaurante giratorio en la azotea de la ciudad. Las impresionantes vistas de los emblemáticos lugares de Nueva York dejaron sin palabras a la joven. Después de degustar una deliciosa comida, Draco la llevó al puente de Brooklyn, desde donde se apreciaba a lo largo, la hermosa metrópoli.
Estaba por llegar el atardecer, y de pronto, una ligera e inesperada llovizna empezó a caer sobre ellos. Draco conjuró inmediatamente un paraguas color rojo y lo acercó a ella. En ese momento, así tan cerca de Hermione, el suave aroma a jazmín de su perfume tuvo el efecto de una droga en sus sentidos, y mirándola fijamente a los ojos por unos segundos, no pudo resistirse a esos labios que lo incitaban a besarla…
En Nueva York, con el puente Brooklyn de fondo y guareciéndose de una llovizna, los minutos pasaron… besándose… bajo el paraguas rojo...
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FIN
N/A.
¡Hola a todos! ¡Feliz Navidad!
Ando de vacaciones y vi la imagen que usé como portada en un cuadro que adorna la casa donde ando paseando y bueno… me inspiró este pequeño short fic y quise compartirlo con todos con ustedes en agradecimiento por el apoyo que le han dado a mis historias. Gracias por leerlas, comentarlas y quererlas.
Este ha sido un año difícil, pero no dejemos que eso impida que vivamos con ilusión estas fechas, deseando que el 2021 sea un mejor año.
Espero sus comentarios a ver qué les pareció este pequeño Dramione que escribí en poco tiempo.
Les recuerdo que en mi perfil de Pinterest podrán encontrar mucho contenido relacionado con mis fics. Usuario: Adrimazofeifa.
Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo 2021. Besos a todos. ?
Adrimazofeifa.
24 de diciembre, 2020. ️
