- No Bella. Te iras conmigo a Londres. Esta locura se acabo. - las palabras de Jasper replicaban en su cabeza. - No te dejaré aquí.
- No seas tan duro. Esta recuperándose. - le recordó Dimitri con suavidad.
Jasper había llegado en un vuelo privado a buscarla. Estaba fuera de si por la preocupación.
- No Dimitri. Tengo que ser fuerte con ella. ¡Sigue siendo una niña maldita sea!
Bella al escucharlo se lleno de lágrimas. Edward le había dicho lo mismo. Era una niña a la que no se tomaban en serio.
El silencio siguió luego de eso. Los hombres se debilitaron al verla llorar y no dijeron nada.
- Bells... - susurró Jasper acercándose. - Tu médico me lo dijo... tienes que irte conmigo para cuidarte.
- Ya pase por esto antes, salí de esto sin ti. ¿Lo recuerdas?
Sus palabras lo lastimaron y ella lo sabía.
- Ahora no te dejaré.
La tensión siguió en la habitación del hospital provocando que la mujer se sintiera agotada, necesitaba descansar.
- Quiero volver al hotel, tengo cosas que hacer.
- El gerente se está haciendo cargo como debió ser desde el comienzo. No te preocupes por el hotel.
La estaba desligando del lugar, la desesperación se apoderaba de ella.
- Jasper no iré a Londres.
- Oh si que lo harás.
- No lo haré. Tengo una vida aquí.
- Una vida que está destruyendote. Necesitas un tratamiento y a tu familia para apoyarte en el proceso, aquí estas sola. A nadie le importas aquí.
Sus palabras calaron profundamente.
A nadie le importaba que ella siguiera ahí. Edward sólo había empeorado desde que se acercó a él. Su vida estaba plagada de secretos que no quería comunicarle pero también sabía que estaba igual de solo que ella.
- No estoy sola. - susurró.
Jasper la miró confundida.
- Encontre a Edward. - su susurro alteró los nervios de Jasper.
Por supuesto que sabía quien era Edward.
- ¿Qué? - preguntó aturdido. - ¿Lo encontraste? ¿Aquí ?
- Si... volví a verlo. - admitió suavemente. - No puedo dejarlo Jas... no puedo.
Jasper alterado miró por la ventana tratando de calmarse. Bella sabía que su hermano era una persona centrada y calmada, en ese momento parecía fuera de si. Nunca lo había visto así.
- ¿Hace cuánto?
- Desde que vine a Estados Unidos. - admitió alterando a su hermano. - No estamos juntos pero sabes lo importante que es él para mí.
- ¿Dónde esta ahora? ¿por qué no vino a verte? - le preguntó molesto. - ¿Por qué no me dijiste nada de él? ¿Vuelves a ocultarlo?
- No queria ocultártelo pero nuestra relación es muy prematura. Él... - carraspeó. - esta internado aquí, ayer recibió un impacto de bala.
Jasper la miró sorprendido.
- ¿Qué?
- Si. Esta herido y no me despegaré de él. Me necesita.
Su hermano se desajustó la corbata alterado.
Dimitri que se había mantenido en silencio en una esquina se acercó a Jasper.
- Quizás sea mejor que hables con él.
- No. No hables con él. - se quejó. - Perjudicaras todo, Jasper no te metas en esto.
- Estas enferma Isabella. - renegó. - Él debe saber que no puedes con esto sola y nos necesitas, por lo que veo sólo él podrá hacerte reaccionar.
- No Jasper. - suplicó. - Yo hablaré con él, le explicaré yo. Por esta razón no quería que supieras que lo volví a ver. Sabía que te meterías.
El médico entró en ese momento para firmar su alta e informarle sobre el tratamiento que debía seguir.
- Debemos evitar complicaciones en su salud. - eso fue todo lo que pudo captar de sus palabras.
Tener anemia no era algo fuera de lo común, había dejado de comer por falta de hambre en realidad. Pero Jasper sobre dimensionaba todos sus hábitos alimenticios.
- La anorexia no puede volver a tu vida. - su hermano estaba preocupado.
- No será así. - le aseguró. - Estaré más atenta a mis horas de comer.
- No Bella, sola no lo harás.
Había estado internada por seis meses a los dieciséis años. Sabía lo que significaba no ocuparse sola de sus problemas alimenticios.
- No dejaré a Edward para ser internada de nuevo.
Al salir de la habitación se dirigió inmediatamente a ver al cobrizo. Jasper fue con ella, era inevitable que su hermano quisiera conocer al hombre.
- Jas... está inconsciente. No es momento, necesito decirle que te dije.
- Te prohibió que me contarás. - afirmó riéndose. - Sabe lo que hace.
- No insinues nada Jasper, no quiero pelear contigo por él.
Al llegar a la habitación el médico salía.
- ¿Cómo esta Edward? - preguntó asustada.
- La herida tardará en sanar ya que fue operado hoy pero su brazo me preocupa, volvió a lastimar su fractura y terminó de romper su brazo. Tendra que hacer rehabilitación.
- ¿Sabe que ocurrió?
- Yo no pero la policia quiere a tomar su declaración - le informó señalando a los agentes que la observaban a lo lejos. - Tomaran la del señor Masen cuando despierte.
Luego se retiró dejándola junto a Jasper y Dimitri tras su puerta.
- Quieren hablar contigo. - gimió Jasper molesto. - ¿Ves como esta tu vida? Hablas con policías y tienes desordenes alimenticios.
- Tranquilízate.
Los agentes se acercaron a ellos con paso seguro.
- ¿Señorita Swan? - preguntó el agente.
- Si soy yo.
- Necesitamos hacerle unas preguntas sobre el incidente.
- Claro.
- Venga con nosotros por favor. Debemos ir a la estación de policía.
Jasper y Dimitri la observaron preocupados.
- ¿Hasta la estación? - preguntó preocupada. - Edward puede despertar...
- La traeremos de regreso. Usted tiene información importante.
- ¿Yo? - estaba confundida.
- ¿Conoce a Damon Portman?
- No. - su respuesta confundió a los agentes que se miraron entre si confundidos.
- Uhm bueno señorita, él fue quién intento asesinar a su novio.
- Yo... yo no lo conozco. ¿Por qué lo hizo? - preguntó asustada.
Ambos agentes se miraron dudosos.
- Portman declaró que el señor Masen esta acostándose con su novia.
Su respiración se cortó.
- ¿Qué?
- Nuestra primera impresión fue que era usted, el señor Masen no ha recibido más visitas femeninas y usted se identificó como su pareja.
- No tengo idea de quién es Portman. - admitió dolida y sintiéndose avergonzada. Era humillante la situación.
- Estaremos informándola sobre el caso. - los agentes se retiraron después de eso.
Jasper y Dimitri se quedaron junto a ella, estaban tensos.
- Hablare con él . - gruñó su hermano.
- Jas... esta dormido, ya oíste. - ella le
recordó fingiendo fortaleza.
- Bueno vamonos de aquí. No tienes nada que hacer en este lugar.
- Me quedaré con él.
- Bella...
- Me debe explicaciones pero me quedaré con él.
- No estarás todo el maldito día esperando que despierte.
- No tienes que quedarte conmigo. Puedo esperar todo el maldito día sola.
Dimitri se acercó a Jasper.
- Esta pasando un mal momento... no la perturbes.
Su hermano empezó a calmarse.
- Quiero verte comer, volveré en dos horas por ti e iremos a hablar de todo esto.
- Jas...
- No Bella, vendré por ti.
Dimitri que estaba rezagado le dio un ligero abrazo antes de dejarla ahí.
Edward seguía dormido, conectado a cables y con el rostro adolorido.
- Hey... ya estoy aquí. - le susurró besando su mejilla. - No te dejaré.
Una lágrima se le escapó.
- Pero ya no puedo con tantos secretos. Ya no más.
Admitió antes de pegarse a su pecho y empezar a llorar.
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Quiero desearles un feliz año y pedirles de corazón que si mis historias les gustaron me dediquen un pensamiento positivo para este año, no paso un buen momento y sus buenas vibras caeran como bendiciones para mí.Acabamos este año con una nueva historia "Decantando Esperanza" que espero que le den una oportunidad. Límites Obligados llegó a su fin luego de muchos años y si llegaron a este fic gracias a él espero no haberlos decepcionado. Gracias por todos sus mensajes de apoyo y nos leemos pronto.
