- El avión sale en unas horas. María está esperándote con los niños, tu habitación ya está lista. - le explicaba nervioso y acelerado mientras bajaban en el ascensor hasta el sótano donde estaba el auto que la llevaría al aeropuerto.

Bella asintió con una sonrisa triste. Le dolía el alma preocuparlo tanto.

- Bella. - Jasper se acercó suavemente a su hermana. - No quiero verte así.

- No despedirás a Edward, ¿verdad?

El rubio alejó la mirada molesto al escucharla.

- No, seguirá trabajando aquí todo lo que él quiera.

- Bien. - ella respiró hondo dándose valor. No la quería junto a él, lo dejaría ir pero se aseguraría de que tuviera un sustento.

Se apretó su bolso. Tenía que ser fuerte. Tenía que dejarlo ir por el bien de los dos.

- No puede ser. - gruñó de pronto su hermano mientras revisaba su teléfono. - Bells debo ir a solucionar un problema en recepción. No saldremos del ascensor.

Estaba tan ida que no le dio importancia a sus palabras y siguió haciendo planes en su cabeza para intentar imaginar un nuevo futuro.

Estaba tan perdida en sus pensamientos que no notó que el ascensor se abrió de golpe la puerta y se detuvo.

Bella volteó ya que casi podía sentir la tensión que había en el ambiente.

Él estaba ahí.

- Edward. - susurró sorprendida. - ¿Qué haces aquí?

Nerviosa lo revisó. Estaba con los brazos inmovilizados y el cabello hecho un desastre.

- ¿Te dieron de alta? - No podía evitar la preocupación por su estado.

- ¿Puedo hablar contigo Bella?

Le preguntó a ella pero no quitaba la mirada de Jasper.

- ¿Qué sucede? - susurró observando a ambos hombres. - Jasper... él es Edward Masen, Edward... él es mi hermano Jasper.

Parecía que las presentaciones habían llegado tarde. Las puertas iban a cerrarse pero ella se interpuso.

- Ya nos vimos antes. - le contó Edward. Jasper se tensó. - Hace años en Forks. No has cambiado nada...

Jasper siempre estaba rodeado de un aura de tranquilidad pero últimamente parecía estar al borde de un ataque de ira. Tiró la maleta de Bella a un lado para tener los brazos libres.

Bella asustada se interpuso entre ambos. Jasper se había acercado con claras intenciones de golpearlo.

- ¿Qué? ¿En Forks? - alterada le preguntó a su hermano. - ¿Cómo que se conocieron en Forks? ¡Háblame Jasper!

- Vamos Jasper, es hora de la verdad. - la voz de Edward detrás de ella le dio escalofríos. - Dile a tu hermana qué pasó, sabes que yo le diré de todas maneras y mi versión quizás no te guste.

- No vas a mentirle hijo de puta. - otra vez intento acercarse.

- Yo no miento. - le aseguró el cobrizo acercándose también sin miedo, apesar de no contar con sus brazos para defenderse. - No le he mentido mientras estuvo aquí. Las mentiras son algo de los Swan.

Bella estaba apretada entre ambos cuerpos.

- ¿Jasper? Dímelo. ¿Qué hacías en Forks?

Edward se apegó a ella cuando tambaleó un poco, se sentía mareada de nuevo. Con sus brazos encontró la manera de que encajara y no cayera.

- Estas sintiéndote mal. - Jasper se acercó nervioso. - No quiero que te desmayes de nuevo. Mejor sube de una vez al auto.

- Jasper no iré a ningún lado sin saber la verdad antes.

El rubio se alejó alterado. Tiró de sus cabellos.

- Hace años estabas obsesionada con encontrarlo. - empezó. - Estabas segura que si iban a la misma universidad encontrarías la forma de que él te perdonara. Dios... estabas tan obsesionada que me asustaste. Yo era el único que podía ayudarte, los psicólogos no ayudaban y sólo quería que volvieras a ser la Bella que yo deje en ese colegio.

La castaña recordaba esos días donde pasaba horas estudiando y se aferraba a la meta de entrar a la misma universidad que Edward. Cuando lo logró sólo podía soñar en como le hablaría, como se acercaría, tenía ideas locas en su mente; fiestas donde quizás lograría su atención de nuevo o incluso soñaba con lograr una relación física con él, cosa que si logro diez años después pero su sexo no era suficiente. Ya nada era suficiente porque ella no era.

- Yo... - siguió Jasper. - Busque a Edward en Forks. Al principio envié una beca de estudios completa para la universidad pero él no contestó y debía hacer los trámites de la matrícula. Terminé viajando a Forks para hablar con él, no podía rechazar la beca ya que moría de miedo por cómo reaccionarías al no verlo.

- ¿Qué hiciste Jasper? - susurró sin aliento cuando su hermano no continuó.

- Yo había entrado a otra universidad en California. - le contó. - No era lo que soñaba pero podía pagarla ya que tenía un tercio de beca. Yo iba a ir ahí pero los Swan jamás me han dejado escoger. - agregó con rabia. - Jasper movió su influencia y perdí el tercio de beca, ninguna otra universidad me aceptaba gracias a que Jasper Swan se había encargado de desprestigiarme. Si quería ir a la universidad tendría que ser con su hermanita. - se burló con rabia.

- Esa universidad era lo mejor para ti, fuiste un idiota al rechazar mi propuesta. Mirate ahora, un don nadie que se coge a su jefa para que pague sus deudas. Si hubieras aceptado estoy seguro que estarías trabajando en algún hospital en Londres e incluso estarían casados, lo sabes, esa era tu vida Masen. Esa era la vida que tenías a tus pies pero la dejaste ir por orgullo, por no rendirte y aceptar que solo no ibas a lograrlo.

- Cállate Jasper. - lloró Bella. - Cállate.

Edward detrás de ella estaba en silencio. Le dolía, se podía ver que le afectaba recordar el pasado.

- Él se negó a aceptar la beca. Él cometió el peor error de su vida.

- ¡Basta! - gritó Bella. - ¡No debiste hacerlo! ¡No debiste arruinar su vida!

- ¡Él se negó!

- No me quería Jas... no me quería y yo debía superarlo. ¡Míranos ahora! Estamos enredados de nuevo. Si hubiera visto que él era feliz me hubiera alejado Jas... hubiera seguido con dolor pero hubiera seguido mi vida. Ahora él... - estaba desesperada. - Otra vez es todo lo que quiero y necesito devolverle lo que le robe, las oportunidades y la vida que por mi culpa perdió.

- No puedes hacerlo Bella, él escogió quién es ahora. No puedes darle algo que no quiere recibir, es lo que yo quise hacer y mira cómo acabó.

Edward no había hablado. Seguía atrás de ella en silencio mientras los hermanos discutían.

Desconsolada Bella giró en sus brazos.

- Perdón. No puedo pedir más que perdón. Yo he sido lo peor que te pasó en la vida, tenías razón. - Lloró en su hombro bruscamente. - Dime cómo puedo solucionarlo. Me volveré loca sino intento que seas feliz.

- Bella... - susurró Jasper. - Debemos volver a Londres.

- Cállate Jasper. Sólo cállate... - gruñó ella.

- Dímelo Edward. Necesito saber que es lo que quieres. - le pidió sinceramente. - Te daré lo que sea; una carrera, una casa, mi herencia.

- ¡Bella! - gritó Jasper.

- La culpa me va a matar. - aceptó ella desesperada. - Te quite todo. Déjame intentar devolverte tu vida.

Edward la miraba seriamente desde su altura. Jasper tiró de ella alejándola.

- ¡No dejaré que lo hagas! ¡No gastarás ni un centavo más en este hombre! - le aseguró. - ¡Edward Masen se acabó para ti!

Había tirado de ella con tanta fuerza que terminó casi en el suelo.

- ¡Jasper! - ella gritó del dolor.

De pronto la presión en su brazo desapareció y su hermano cayó al suelo.

Bella pronto observó como el suelo se tenía de sangre.

- ¡Maldito imbecil! - gritó el rubio tomándose la nariz rota.

Edward le había dado un cabezazo al verlo lastirmala.

- No Jasper. - le aseguró. - No dejaré que me quites esta oportunidad.

Bella lo observó asustada. Edward tenía una mirada fría y tenía sangre en la frente dándole un aura terrorífica.

Jasper quiso pararse para golpearlo pero ella estaba ahí de nuevo, lista para impedir que lo tocara.

- Toma tu maleta. - Edward le ordenó muy cerca al oído. - Te irás conmigo.

- Estás loco si crees que dejaré que te lleves a mi hermana. Eres un bueno para nada, no tendrán dinero y ella pasará hambre. No lo permitiré. ¡Esta enferma!

- Tú decides. - agregó Edward detrás de ella, su voz era grave y seria. - Yo no te forzaré. Luego de esto no hay vuelta atrás.

- Me iré contigo. Sabes que lo haré. - ella no dudó.

- Bella no arruines tu vida... - empezó Jasper desesperado. - Congelaré tus cuentas. Puedo hacerlo.

La castaña tomó su maleta y tiró de ella.

- ¿Me quitarás mi dinero Jasper? - susurró dolida. - ¿No ves lo que hicimos? Ambos destruimos su vida.

- Él decidió.

- No. Nosotros decidimos, no le dimos opciones.

Edward la espero en la puerta de su auto, silenciosamente espero que ella colocara su maleta en el asiento trasero para luego entregarle las llaves del auto. Ella tendría que manejar ya que estaba incapacitado de hacerlo.

- Adiós Jasper. Espero que pueda volverte a ver. - se despidió sinceramente.

- No lo hagas Bella. - suplicó. - No lo dejes todo.

La pareja subió al auto dejando al rubio parado en la mitad del estacionamiento.

Bella manejaba segura de su decisión por las calles de Seattle. No tenía idea de a donde ir pero sentía que eso no importaba en ese momento donde ambos estaban perdidos en sus pensamientos.

- ¿Dónde iremos Edward? - preguntó suavemente cuando llego cerca a los límites de la ciudad.

El cobrizo respiró hondo cerrando los ojos. Parecía algo abatido.

- A Forks. - contestó serio. - Es hora de que veas mi realidad.

o

o

o

Eso estuvo intenso.

Espero sus reviews!