Se preparó para una discusión. Estaba seguro que Dimitri no se iría sin recibir un golpe de su parte después de haberse atrevido a pedirle matrimonio a Bella.
Estaba maldiciendo tener la pierna enyesada cuando la voz alterada de Bella lo alertó.
- ¿Qué hacen aquí?
De pronto dentro del departamento estaban Jasper y su madre y para cerrar el cuadro Dimitri entró detrás de ellos.
- ¿Qué hacen aquí? - insistió ella cuando ellos no contestaron y entraron sin invitación, Edward se apuró a levantarse para estar junto a ella.
- Venimos a acabar con esta broma. - el acento francés y el tono ácido lo puso alerta.
Renne Swan miraba a Bella molesta hasta que se encontró con Edward junto a ella.
- ¡Lo que faltaba! - gritó indignada. - ¡Te dije que te mantuvieras lejos de ella!
- ¡No le grites!
- ¡No permitiré que manches y perjudiques nuestro apellido! ¡Debes parar con esta locura!
- No griten. Todos los vecinos nos escuchan. - gruñó Jasper cerrando la puerta.
- ¿De qué locura hablas, mamá? - gruñó molesta.
- Debes casarte con Dimitri. - ordenó señalando al hombre que se había parado junto a la puerta incapaz de dar un paso más, estaba impactado y miraba sus manos juntas fijamente . - No toleraré más escándalos. Él es el indicado para apaciguar las habladurías y sobre todo controlar tu temperamento.
- No me casaré con él. Dimitri supo siempre cuales eran mis sentimientos por él. - le aseguró.
- Bella... todos creen que yo te embarace. - empezó él controlando su voz. - ¿Qué crees que dirán ahora? No sólo estás perjudicando la imagen de tu familia y la empresa sino también la mía.
- Dimitri te dije que no te mostraras tan atento con mi embarazo y no me hiciste caso. No puedes culparme por lo que piensen los demás si tú te expusiste.
- Aquí no importan tus excusas. - interrumpió su madre. - Lo que sientes ya comandó tu vida durante mucho tiempo y nos perjudicó a todos.
- Mamá esta conversación es ridícula. - se burló. - No me casaré porque tú así lo quieres.
- Claro que lo harás. - advirtió alterada. - Hable con tu hermano sobre tu estado mental, te vamos a incapacitar para el cargo.
Jasper alejó la mirada y pasó sus manos por sus cabellos visiblemente alterado.
- Madre... - se quejó.
- ¿Qué? - sin aliento retrocedió mirando a su hermano. - ¿Jasper...?
- Hace años hemos estado discutiendo esta decisión junto a tu padre. - siguió su madre. - Debemos poner fin al daño que haces a nuestra imagen.
- Eso no puede ser... verdad. - su voz se rompió al final.
- Has sido un constante peso para nuestra familia, tus decisiones y falta de responsabilidad nos han perjudicado desde que eras una adolescente, con embarazos y clínicas de rehabilitación. ¡Estamos cansados! ¡Jasper debe tomar el control absoluto y yo también debo tener mayor participación en la empresa!
- No pueden hacerme eso, soy una Swan.
- ¿Una Swan? - se rió. - Has avergonzado a la familia en más de una ocasión, no mereces ser llamada una Swan.
- Pero lo soy. Y no voy a dejar que me quiten mi herencia, ni a mi hija. ¡Esta empresa también es mía!
- Cásate con Dimitri y olvidaremos quitártela. Él ha demostrado que puede contigo y será mejor tenerlo en la empresa como tu representante.
- ¿Representante? - Bella rió amargamente. - En ninguna opción yo puedo ser parte de la empresa, ¿no?
- Has demostrado que no puedes manejar tu vida sentimental y laboral como una persona racional. Nadie puede abandonar su trabajo por ir detrás de un hombre. - se burló.
- ¿Todo esta discusión siempre nos llevará hacia Edward?
- Si tu vida no girará alrededor de este hombre no tendríamos nada de que discutir.
- Mi vida no...
- Oh vamos Isabella. No te atrevas a mentir descaradamente.
- ¡Deje a Edward hace meses!
- Y aquí estas otra vez con él. Sigues siendo esa niña caprichosa que se obsesionó con su compañero de clases sólo que ahora si lograste seguir con tu embarazo.
Renne la miró con toda la superioridad que pudo reunir.
- No es verdad. - refutó Bella. - Yo no soy esa niña. Si quieren incapacitarme; adelante. Háganlo y nos veremos en los tribunales. No dejaré que me roben lo que me corresponde. No he vivido un infierno por ser una Swan durante años y no gozar de sus beneficios.
Renne la miró colérica.
- Bella... - empezó Jasper buscando apaciguar la situación modulando su tono de voz. - Madre se adelantó a mis palabras, no te privaremos de ningún beneficio. Es algo temporal si así lo quieres. Queremos dar una imagen sólida como familia ya que sin papá los accionistas dudan de nuestra capacidad. Puedes tomarlo como un año sabático donde puedes ocuparte de la niña, durará el tiempo que desees, tu trabajo te esperará pero el peso de tu voto será transferido a mí... es lo mejor, así ganaré más peso en la compañía. Es algo necesario hermana, tu vida es un huracán y estás arrastrándonos.
- No puedo creer que tú, mi hermano, me hagas esto.
- Bells... - susurró dolido. - Entiéndeme. Necesito tener una presidencia sólida, estoy tomando el control y esta situación pone en riesgo nuestra estabilidad.
- Es el mejor remedio a todos los problemas que tenemos con los accionistas, pero siempre existe la posibilidad de que sigas conservando tu voto y es con Dimitri siendo tu esposo. - insistió su madre. - Podrás seguir trabajando y viviendo la vida que te corresponde. Dimitri se encargaría de representarte en la junta además de ser tu esposo ante los ojos de todos. Tu hija tendrá un apellido.
Edward se sintió golpeado. Querían quitarle a su hija.
- Mi hija llevará mi apellido. - intervino molesto.
- No me casaré con Dimitri. Ya te dije que seré madre soltera y no me asusta. - siguió Bella. - Estoy con Edward, vamos a criarla juntos.
Edward ajustó su agarre ligeramente.
- Madre soltera. - se burló su madre. - Como si eso fuera tan fácil. ¿Crees que podrás sola? Saldrás corriendo a buscar a tu hermano por ayuda la primera noche de llantos incontrolables.
- Yo estaré con ella. - aseguró Edward. - No estará sola.
Renne Swan levantó una ceja mirándolo para después reír sarcásticamente. Luego giró para mirar a su hija con seriedad.
- Piénsalo bien, Isabella. No cometas una decisión estupida, al menos una vez en tu vida.
- Ya te lo dije mamá. No me casaré. Estas siendo ridícula al intentar obligarme.
- Bella piénsalo. - insistió Dimitri desesperado. - Yo me haré cargo de la niña. Nadie sabrá que no soy su padre.
- ¿Crees que yo permitiré que ocupes mi lugar en la vida de mi hija? - gruñó Edward.
Dimitri lo ignoró dándole la espalda.
- Tú aquí eres un estorbo. - lo acuso Renne Swan con todo el odio que pudo acumular. - Desde la primera vez que apareciste en su vida.
- Estorbo o no. Soy el padre de esa bebé y no me la van a quitar.
- Si no hubieras aparecido... - empezó Dimitri.
- Igual hubiera sabido que era su hija. No creas tonterías, Dimitri. - lo detuvo Bella. - Edward iba a saber de su paternidad antes de que ella naciera, te lo aseguro.
- ¡Él sólo aprovecha la situación por tu dinero! ¡Es un... !
- ¡¿Qué soy que?!
- Basta. - gruñó Jasper. - Esto está saliéndose de control. - Miró a su hermana. - Tendrás una mensualidad como propietaria. Te conviene Bells... necesitas tiempo para la niña. Dame tu voto por decisión propia no quiero tener que incapacitarte. No quiero más discusiones.
- Pero mi voto en la empresa perdería su valor para ser tuyo. He pasado tanto por esta empresa y ahora simplemente quieren deshacerse de mí.
- Bells... no podemos seguir a tu ritmo, los meses que te fuiste a Forks fueron muy mal vistos y en ese tiempo papá estaba, ahora sin él necesito demostrar estabilidad. Es por el futuro de nuestros hijos... por favor, entiende.
Bella miró a su hermano sintiéndose traicionada, abandonada y desolada una vez más. Edward recordaba que ella siempre había visto a su hermano como su único aliado y en la secundaria más de una vez había tapado su mal comportamiento en la escuela lo que había influido en como veía la vida. Verlo querer deshacerse de ella era incluso doloroso de ver.
Pronto ella empezó a llorar en silencio por lo que Edward no dudó en encerrarla entre sus brazos y mandarle una mirada envenenada a Dimitri cuando quiso acercarse.
- Esto no puede estar pasando... - susurró ella dolida.
- Nos iremos ahora, Bella. - Jasper ofreció. - Entiendo lo que es algo que debes pensar e... imagino que Edward también debe tener una opinión al respecto.
- El lunes debes tomar una decisión. - insistió Renne. - Ni un día más. Este matrimonio era tu última oportunidad.
- Dios... - se quejó Bella.
- Bella. No veas mi propuesta de matrimonio como parte de esto por favor. Yo te amo, sabes que lo he hecho por años.
Las palabras de Dimitri alteraron a Edward. Estaba diciéndole que la amaba en su cara. Lo iba a matar.
Bella lo retuvo evitando que sus brazos la soltaran.
- Lo siento Dimitri, nunca quise darte esperanzas. Eras mi mejor amigo y me ayudaste mucho, sin embargo nunca sentí nada más por ti que amistad.
Dimitri la vio herido pero no contestó.
- Es mejor irnos. - insistió Jasper ante el incómodo silencio. Su madre fue la primera en abrir la puerta y salir. Jasper empujó suavemente a Dimitri que parecía paralizado. - Vamos Dimitri, esto no puede continuar.
Dimitri retrocedió sin quitarle la mirada de encima hasta que salieron del departamento y cerraron la puerta.
Fue ahí cuando Bella se derrumbó en sus brazos. Sus sollozos fueron ahogados contra su pecho.
- Tranquila. - le pidió preocupado. - No dejes que ellos te lastimen.
- Siempre he sido una molestia para mi madre pero ¿Jasper? - lloró en su pecho.
- Lo sé, cariño. Lo sé. - susurró abrazándola.
- Él era mi familia. - siguió llorando, llena de dolor. - Él, María y los niños.
- Lo sé. - admitió él alejándose para verla a los ojos. - Pero no son tu única familia. Además María y los niños no deben verse perjudicado por las prioridades de Jasper. Ellos siguen siendo tu familia.
- No quiero volver a ver a Jasper. - lloró. - No quiero verlo nunca más.
- Hey... estas dolida. Dejemos las decisiones permanentes para cuando te sientas más tranquila.
Ella asintió regresando a esconder su rostro en su pecho y seguir llorando.
Edward espero pacientemente acariciando su espalda y dejando pequeños besos en su cabeza cada cierto tiempo. Fue cuando tuvo que cambiar su peso a su otra pierna que Bella recordó su estado.
- ¡Dios! Olvide tu pierna. - preocupada se soltó y tomó su mano para llevarlo al sofá.
- Estoy bien. - le aseguró con una pequeña sonrisa.
- Debes estar agotado.
- No. - se negó pero dejó que ella lo llevara al sofá.
- ¿Cómo te sientes? - le preguntó preocupada.
- Estoy bien, cariño. - le aseguró. - No me pasa nada. Pronto me quitaran el yeso. Estoy preocupado por ti.
Bella seguía con la mirada triste pero no le dijo nada.
- No lo estés. - susurró ella. - Soy una Swan, ya debería estar acostumbrada a la puñaladas en la espalda.
Edward acarició su mejilla con suavidad.
- Hey... no mereces esto.
- Si lo merezco o no, no importa. - susurró. - Nunca antes importó. Siempre han hecho y deshecho mi vida. Siento como si me hubieran diseñado una vida y me hubieran forzado a vivirla. Nunca fue mía y ahora quieren quitármela. - rió amargamente. - No es necesario que siga viviéndola, falle y deben deshacerse de mí.
Edward la escuchó y entendió claramente lo que decía. Nunca había visto a Bella desde ese punto de vista. Siempre tuvo la idea que la vida de Bella era privilegiada. Nunca se paró a pensar en lo sola e infeliz que ella era.
- No fallaste. Ellos fallaron al creer que vivirías para ser su títere. Ahora toca demostrarles que no te importa no cumplir con sus expectativas. Es tu vida Bella. Nuestras vidas. Ahora haremos lo que siempre hemos querido, vivirlas. - Edward besó suavemente sus labios. - Los tres viviremos lejos de toda la mierda que nos ha impedido ser felices.
- ¿Lo prometes?
- Lo prometo.
Le aseguró Edward sonriendo muy seguro de sus palabras, nunca había estado tan seguro sobre algo como que sería feliz junto a ellas.
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Actualización!!!
He escrito este capítulo 3 veces. Espero que el resultado les guste.
Nos acercamos al final y esto ha sido difícil. No tienen idea de cuanto me ha costado llevar la historia buscando que los personajes evolucionen.
Estos personajes representan a personas que he conocido y algunos llevan mi personalidad e inseguridad. Es por esta razón que he tardado tanto en escribirlo. Bella por ejemplo es una persona real que conocí o eso creo porque nunca entendí sus motivos para ser tan tóxica pero en un intento de lograr perdonarla la hice protagonista de mi historia. Edward por otro lado carga con toda mi inseguridad, toda mi depresión y es un reflejo de mío en masculino pero a la vez lleva mucho del primer chico que quise, ya saben el primer amor siempre marca y tenía que inspirarme en algún momento. (De algo sirvió después de todo) Bueno espero puedan comprenderme y disculpen que esta historia se hiciera así de larga.
Por otro lado, estoy pasando por algunos problemas laborales, el típico estrés por compañeros que no aceptan que sus errores afectan tu trabajo. Agradecería leer si alguna paso por algo similar y me indique como pueden lidiar con eso.
