Hermione ingresó a la casa era las 3:30pm, lo primero que hizo fue sacarse los tacones, ¡Maldición! como le dolían los pies. Deseaba usar zapatos de enfermera con los cuales estaría cómoda, pero esos no eran bonitos ni elegantes.

Caminó descalza en dirección a la cocina, sentía demasiada sed. Al pasar por la sala vio a Teddy jugando con una niña rubia mientras Daphne veía caricaturas en el televisor. Se miraron.

— "Delfy" te plesento a "Helmy". — Teddy señaló a Hermione. — es mi madlina.

— Hola, soy Delphiny Malfoy. Puedes decilme Delfy — la niña le sonrió. — "Dlagón" es mi hermano. ¿Eles su novia?

— Hola, Delfy, un gusto conocerte y no soy la novia de Draco. — Hermione se sentía incomoda, pero no lo demostró, además los ojos de la niña no eran grises como los de un Malfoy. — ¿Quieren algo de beber? — preguntó

— Helmy, Todo menos leche. — respondió Teddy, luego miró a la niña. — Si bebo leche se me sale la piel como las selpientes.

— Yo puedo hablal con selpientes. — respondió Delphi.

— ¿y qué te dicen? — el cabello de Teddy había tomado el color verde.

Ambos niños empezaron a hablar, le dejaron de prestar atención. Daphne le dio a entender con la cabeza y una mueca que mejor no preguntara.

Fue a la cocina, donde preparó jugo de naranja para los niños, sentía curiosidad por la pequeña. Era muy amable, pero no era la hermana de Malfoy. O podría ser... Pero cuando estuvo presa en la mansión Malfoy no hubo ningún indicio de embarazo en Narcissa Black.

Les ofreció el jugo acompañado de galletas con chispas de chocolate y luego subió a su habitación dispuesta a cambiarse.

— Draco debes quedarte con Delphi. — Oyó la voz de Narcissa. — vendré a verlos semanalmente. Estoy muy feliz con el haber recuperado mi libertad...

— ¿La adoptaste para dejarla a mi cargo? — la voz de Draco se oía furiosa. — ¿no te importa sus sentimientos? ¡Le mentiste! No eres su madre. Eres su tía.

— ¿qué le iba a decir? Tu madre era mi hermana, una loca que amaba a un psicópata. — se oía sarcástica.

— Bajen la voz. — al parecer había un tercero quien no se le oía con el acento británico.

— Hermione ven aquí. — Ordenó Draco.

Hermione se preguntó: ¿cómo es que Malfoy se atrevía ordenarle?, pero se colocó unas pantuflas y caminó en dirección a la habitación del rubio.

Decidió hechizar el lugar, nadie más debía de oír esa conversación. En especial los pequeños.

— Buenas tardes. — saludó al Ingresar, ahí estaban Theo y Pansy también.

Draco estaba sentado en la cama con Pansy y Theo estaban de pie junto a él, la señora Narcissa estaba de pie junto a un mago desconocido para ella.

— Señorita Granger. — Narcissa le miró, parecía pedir disculpas. — por favor convenza a mi hijo de que Delphi se quede aquí.

— ¿por qué? — preguntó Hermione, la confusión la invadía.

— No puedo hacerme cargo, yo la rescaté de la mansión Lestrange... Fui a buscar mi guardapelo, el que me distingue como una Black ya que mi hermana bella me lo arrebató antes de unirse a los mortífagos. Ahí encontré a una niña que estaba siendo torturada por una mujer. La rescaté y modifiqué su memoria.

— ¿por qué vivía en esa mansión? — preguntó Hermione.

El ambiente era tenso. Pansy estaba con el ceño fruncido.

— Mi hermana... Bellatrix tuvo una hija, una niña que tiene una profecía sobre sí. — Narcissa se encontraba más pálida. — la profecía dice: "Cuando los otros se salven, cuando el tiempo retroceda, cuando los hijos no vistos maten a sus padres: entonces regresará el Señor Tenebroso". — ella se llevó las manos a los cabellos. — Es hija de Voldemort, Rodolphus me lo confirmó. A la niña le borré la memoria, ella cree que es hija mía y de Lucius, la registré así en el ministerio... Pero no puedo tenerla yo no he sido una buena madre para Draco y sé que no podré serlo para Delphi.

Hermione se dejó caer sobre sus rodillas por la confusión y sorpresa. — La profecía se cumplirá pase lo que pase...

— No será tan potente si se le da el amor necesario... Ustedes pueden darle amor a Delphi. — Narcissa se veía desesperada. — Estoy viajando por el mundo, antes de casarme con Lucius estudié para ser Magizoologa, pero no lo ejercí porque Draco nació... Yo no puedo estar al cuidado de una niña.

— No crees que estás siendo egoísta con tu "hija"— Draco estaba siendo irónico. — Fuiste tan buena madre como pudiste.

— Sus ojos dan miedo. — Habló Theo. — entiendo la situación, creo yo sostengo que Delphi debe quedarse aquí.

— Solo será por nueve años. Cuando cumpla 11 años me la llevaré a Beauxbatons, voy a encargarme de su educación. — Narcissa se acercó a Hermione, se arrodilló junto a ella. — sé que es difícil para ti y mi hijo ha decido aceptarla si tú lo haces.

— Yo... Yo... — dirigió una mirada a Malfoy. — ¿por qué tienes que hacer esto tan difícil?

— Por qué es hija de mi tía, de la mujer que te torturó. Esa es una cicatriz difícil de sanar — Draco miró su brazo. — es hija de quien representa nuestro mayor temor, además la profecía...

— Que se quedé, me encargaré de ella, cuidare de ella y Teddy. — Hermione cerró los ojos y se puso en pie — No importa lo que me haya hecho su madre. Delfy merece una infancia feliz y tener amigos. Ella tiene que ser mejor que sus progenitores.

Narcissa la abrazó con fuerza. — Gracias, lo siento por lo que sucedió en la mansión Malfoy.

— Ya no tiene importancia... — Hermione se sentía nublada.

La bruja mayor dejó de abrazarla y miró a su novio. Hablaron algo en español. Luego él señor le ofreció a Hermione un ungüento.

— Es para borrar cicatrices hechas con algún objeto maldito. — le dijo el hombre.

— acéptalo como el regalo de tu suegra y suegro. — Narcissa le puso el ungüento en las manos. — No importa tu sangre mientras ames a mi hijo.

Draco empezó a toser. — Madre, Hermione no...

— No la niegues, la has llamado por su nombre, ambos viven en la misma casa. — Narcissa se puso de pie para darle la cara a su hijo. — No me opongo.

Theo quería reír, pero debía aclarar la situación — Tía Cissy, nosotros...

— Creemos que Draco y Hermione pronto darán a conocer su relación — Pansy cubrió la boca de su amigo —por lo pronto estamos centrados en el cuidado de Teddy, su sobrino-nieto. Y si en verdad no juzga la sangre esperamos que esté aquí una semana para mimarlo.

— Es cierto madre, quédate. — Draco sonrió malicioso. — en el tercer piso hay habitaciones disponibles, quédate y demuestra que has cambiado y que no nos estás usando.

— Draco, ya no soy la persona que tu padre opacó por años, yo voy a consentir a mi nieto... A Teddy y a mi "hija", pero entiende que estaré fuera luego de esa semana. — Narcissa sonrió y se abrazó al mago español.

— ¡Bravo tía! ¡Vamos a convivir con los Weasley en cuanto se enteren de la "hermanita" de Draco! — Theo empezó a aplaudir. — además de que el origen de Delfy será un secreto. Sólo nosotros debemos de saberlo.

Hermione se recuperó de lo dicho por la madre de Malfoy. — Gracias por el ungüento señora Narcissa.

La rubia se dio la vuelta, la miró. — Soy tu suegra, no me digas señora, con Cissy es suficiente. Estás colorada, creo que estás enferma, ¿acaso Draco no te deja dormir...?

— ¡Madre! — Draco estaba con los ojos cerrados, se sentía avergonzado, pero no lo demostraba.

— Bueno, son jóvenes podría ser ello, deberías dejarla descansar, si me dan nietos estaremos felices. — Narcissa se abrazó al mago. — ¿qué dices Frank?

— los estás avergonzando cariño — habló en español, nadie entendió lo dicho por el hombre. Frank era un mago de cabellos negros con algunas canas, era apuesto. Definitivamente era todo lo opuesto a Lucius Malfoy, ya que a él le interesaba ver a Cissy triunfar en sus deseos, le gustaban sus alas y la personalidad afectuosa que estaba mostrando. — Estaremos felices de tener nietos.

— La tía Cissy parece otra. — comentó Pansy.

— Creo que siempre fue algo loquita, después de todo es una Black... — Theo susurró en el oído de Pansy —solo que siendo una Malfoy tenía que ser fría. A Draco parece agradarle su nuevo "papá".