Narsissa despertó, recordaba que mientras corría había deseado tanto ver el rostro de su hijo y de la pequeña Delphiny.

Definitivamente no había sido una buena madre para Draco, fue demasiado fría como el hielo, pero ahora contaba con una oportunidad para redimirse. Delphiny necesitaba una madre. Estaba segura de que Hermione Granger haría un buen trabajo, Pero ya tenían suficiente cuidando a Teddy. Pronto estarían los planes de boda de su hijo y necesitarán privacidad para darle nietos.

Salió de la habitación dejando dormido a su novio. Bajó al primer piso donde se encontraban: Theo, Teddy, Hermione, Delphi y Draco. Veían una película animada de una niña pelirroja y un príncipe.

— ¡debería decirle que ella la salvó! ¡Se va a casar con la bruja! — Draco parecía jalarse los pelos y su madre sonrió.

— Tío Dlagón, eles dlamático — Teddy reía.

— la bluja está bonita ahola — Delphi sonrió. Luego la vio acercarse. — ¡mami! ¿Cómo te sientes?

— Estoy bien, gracias por la ayuda... ¿cuánto tiempo he estado dormida? — preguntó mientras se acercaba al sofá donde reposaban.

Theo que estaba aún con la ropa escocesa miró el reloj de su muñeca. — Más de una hora.

— ¿porque vistes una falda? —preguntó curiosa.

— Es un tilk, tía-abuelita Cissy — respondió el metamorfomago con una dulce sonrisa.

— Un kilt... Pequeño, estuviste cerca. — Theo le dio un guiño — Pensaba llevarlos al festival que hay en Escocia, iba a conseguir novia e iban a conocer todo lo referente a las gaitas, la comida y... Ya no iremos. — se veía triste.

— ¿y porque no?

— Señora... Cissy — Hermione se sonrojó, porque recordaba que ella creía ser su suegra. — estamos aquí cuidándola, ha llegado herida y...

— Ni hablar, no soy una anciana a la cual deban de atender — La bruja mayor sonrió. — Iremos a la fiesta esa y luego les daré una noticia.

— ¡Estás embarazada! — Draco exclamó con sorpresa al tratar de adivinar.

— Aún no, pero seguiré intentado. — Cissy sonrió con picardía.

— ¡mamá!
— ¡Cissy!

Los adultos estaban asombrados y tapando los oídos de los pequeños.

— Ay, ¿que se escandalizan... Como si ustedes no...

— Tía Cissy... Hay niños presentes...

— Cierto, pero bueno, nos vamos a la fiesta y entregamos al inocente Theo a una linda novia. — la rubia mayor sonrió. — hace mucho que no muevo las caderas.

— ¿No que estás intentando darme hermanos? — Draco recriminó y Hermione le dio un peñizco. — Auch.

— Shtt. Hay niños presentes.


Draco veía su reflejo en el espejo, estaba horrorizado, tenía una falda puesta, con calcetas blancas hasta casi la rodilla. Su cabello había sido despeinado... Ridículo, pensaba una y otra vez.

— Bien, una falda no va a restarme masculinidad. — se dijo a modo de consuelo. Si su tía Bellatrix lo viera estaría muerta de risa, pensándolo bien, ya estaba muerta. — Lo que hago por mis niños...

— ¡Siempre quise una hija! — Cissy entró con Hermione que usaba un hermoso vestido blanco, muy simple. — Ya tienes una linda falda de cuadros, Draco.

— Es un kilt. — él gruñó.

— Párate junto a mi bebé, Hermione. — Cissy sacó una cámara de su bolso mientras la joven bruja iba junto al rubio — Eso, se ven muy bien juntos, y estoy muy feliz porque mis nietos serán perfectos.

— Madre...

— Cissy...

Narcissa alzó la cámara para fotografiarlos. — siempre pensé que terminaría casado por obligación, pero estoy feliz de que sea por amor.

Ambos jóvenes se vieron a los ojos, no tenían valor para aclarar que solo estaban juntos por Teddy, que no había más que una amistad que estaba siendo plantada... Un cariño que apenas estaba por germinar.

— Te quiero... — Salió de los labios de Hermione y el rubio se sorprendió — Ver en la fiesta con esa falda.

Cissy miró la escena. Le parecían tan lindos. No pudo evitar suspirar.

— Helmy ¿qué te palece mi kilt? — Teddy ingresó a la habitación con la ropa escocesa.

— Estás divino, mi niño. — Hermione se acercó verlo. — Todo un galán.


En cuánto llegaron a la fiesta había mucha gente, música y comida, gaitas y tambores en todo el lugar, mujeres, hombres y niños disfrutaban del festival donde todos bailaban.

Narcissa y Frank llevaban a los niños en brazos, mientras los tres adultos se divertían cual niños entre la multitud.

— ¡Me encanta! — Exclamó la bruja a los oídos de Draco.

— Te gusta ver las piernas de todos estos hombres. — respondió él.

— Me gustan tus piernas pálidas y peludas.

— ¿Peludas? — él abrió la boca ofendido consiente de la ofensa a sus pálidas piernas— si fuera lampiño estaría como Theo, sintiendo el frío. Además, no has dejado de obsérvamelas.

— Cambié de opinión, me asustan. — Hermione vio como Theodore estaba bailando el Ceilidh con un grupo. — Me parece que está bailando con la rubia de ahí.— Se parece a la...

— Lunática— Terminó Draco. — Si duda harán una buena pareja.

— Se nota.

— ¿Sabes? Te quiero. — Hermione se sorprendió al oírlo — Ver bailando el Ceilidh... Vamos. — y se unieron al grupo.


Cuatro días después los 5 adultos y los niños estaban en casa, al fin la fiesta había acabado, Theo tenía una novia "secreta".

— Delphi, ¿te gustaría vivir conmigo? — Cissy pregunto durante el desayuno.

— ¿Podlé vel a Teddy, Helmy y mi helmano cuando quiera? — preguntó la pequeña.

— Sí, podrás venir a pasar las tardes aquí. — Concedió.

— ¿y le puedo decil papi a Flank? — Miró al novio de Cissy.

— Solo si quieres. —contestó el mago.

—Entonces si quielo.

—¿Estás segura? — Hermione había dejado de comer, sentía un nudo en el estómago, un pequeño dolor le decía que no la quería lejos.

— Voy a venil en las taldes, nos velemos siemple. — Miró a Draco y Hermione.

— Así podlé comel más. — Teddy me mostró su lengua a su amiga.