Draco se miró en el espejo.
—¿sientes algo? — susurró. — Hay amor en el ambiente... Los amas.
Llevó la mano a su pecho, para ser precisos hacia su corazón. Había una calidez y alegría. Hacía tres años que Teddy y los Gryffindor estaban en su vida, cada día agradecía a Merlín por el maravilloso regalo a quienes llamaba familia.
Era un mundo diferente, la tristeza ya no estaba en su vida. Vivía feliz.
Bajó a la cocina, iba a preparar el desayuno para su familia, quería engreírlos, hoy era el primer día de Teddy en la sección para niños en sortilegios Weasley, Pansy quería tenerlo cerca a los terremotos, los cuales eran los gemelos de dos años que eran los amigos de Teddy.
Tocaron el timbre y se apresuró a abrir.
— Draco, amor... Me has evadido tanto en estos años, he estado buscándote y al fin he dado contigo. — Astoria con su impecable aspecto estaba delante de él.
— Madrastra — Salió de los labios del rubio. — La he evadido porque nada tengo que hablar con usted.
— Me equivoqué, pero si te casas conmigo vas a tener todo de regreso. — Astoria le miró de manera insistente — Sé que quieres la mansión. Daphne ni siquiera me habla, si tu vienes conmigo todo volverá a...
— Vete de mi hogar...
— Granger no te satisface como yo podría... Soy muy buena en...
Draco le cerró la puerta en la cara. — No vuelvas o te juro que voy a convertirme en un asesino de madrastras.
Hacia Astoria no existía ni un solo ápice de amor. Solo sentía rencor.
— Tío Dragón, ¿quién era? — preguntó Teddy qué bajaba con una pequeña mochila a la espalda.
— Una... Ladrona, por suerte me di cuenta de sus intenciones y la dejé fuera con magia. — Draco caminó hasta él y lo alzó en brazos. —¿qué quieres de desayuno, campeón?
— ¡Yogurt! — vio la mirada sarcástica de su tío. — es broma, quiero jugo de naranja...
— A la orden general. — Draco asintió, lo sentó a la silla y fue a la cocina.
Hermione bajaba adormilada, usaba un pijama con estampados de conejitos.
— Deberíamos invitar a Ginny a vivir con nosotros, la pobre ha estado peleada con Harry últimamente.
— Es porque mi padrino quiere un bebé pronto. — Teddy le respondió con simpleza. — Buenos días, Hermy.
Esa respuesta terminó por despertar a la castaña, se acercó y besó su coronilla. — Buen día cariño, ¿Harry te lo dijo?
— Cuando viene a pasar los fines de semana aquí... Se escucha por todo el pasillo, mi padrino habla dormido y pide bebés a tía Ginny.
Draco le entregó el jugo. — Ese... Tu padrino debe tener pesadillas. — se va a asegurar de dejar sin voz a Harry... No puede decir sus suciedades así sin más. — Buen día, Hermione. — Al entregarle su jugo y pasar junto a ella le frota la cabeza como a un cachorro.
Teddy observa como su madrina frunce el ceño con molestia. — ¿Hermy?
— ¿sí?
—¿porque no besas la frente de mi tío Draco, como lo haces conmigo? ¿Ya no se quieren?
— Es que... — Hermione no sabía cómo salir del ello. — a tu tío le gusta los besos en la mejilla.
El rubio arqueo una ceja, los besos en la frente indicaban protección y amor fraternal.
—¿por qué no se besan en la boca como Tía Ansy y tío Fred? ¿Acaso no son novios? — Preguntó el pequeño que ahora traía el cabello azul.
— Tu tío no me ha pedido que sea su novia, creo que sería complicado para ti. — Hermione dio como repuesta mientras bebía algo del jugo.
— Pero tía-abuelita Cissy dice que ustedes se van a casar pronto... Y... ¿Ya no se quieren? — el pequeño estaba a punto de llorar. Sus ojos ahora grises se cristalizaron — me van a dejar sólito...
Draco no podía resistir ver a si a su sobrino, se acercó a él. — Jamás te vamos a dejar solo. Tú madrina y yo nos queremos a nuestro modo.
— pero no se besan.
— Es porque tu madrina es tímida, no le gustaría que te sientas incómodo. — el rubio trató de justificar. Bueno a alguna vez se había preguntado cómo sería besarla, nunca había hecho el intento por miedo a acabar como un hurón disecado.
— Es cierto, entonces no importa.
El niño se calmó. Fue entonces cuando vio a su tío Theodore bajar abrazando una almohada.
— Me duele la cabeza, no entiendo cómo es que hay personas que pueden tomar mucho Whisky de fuego sin marearse. — Se quejó el castaño.
La noche anterior había conocido al señor Lovegood, el padre de su novia, quien le dijo que lo aceptaría como prometido de su hija si se mantenía sobrio tras 15 botellas de licor e hizo maravillas para poder siquiera invocar un Patronus — Hermione le había enseñado como hacerlo — que envió a Draco para qué lo rescatase de su señor suegro que quería seguir bebiendo a pesar de que había estado vomitando.
— Tío Theo, no debes tomar, te hará daño.
— Hola pequeño. — Theo le frotó la cabeza como aun cachorro e hizo lo mismo con Hermione y Draco. — Ya lo sé, pero fue para que Luna se convierta en tiutía.
— tío... ¿Porque frotas la cabeza al saludar?
— Porque es como se saluda a los amigos que quieres mucho.
— Solo a los amigos.
— Es un saludo secreto de los que fuimos a Slytherin, es como decir: "te amo y quiero que estés bien este día". Tu tía Daphne lo inventó cuando Draco estaba deprimido en cuarto año y lo usamos hasta sexto año. — explicó Theo.
El rubio deseaba patear a su amigo por revelar ese secreto, ahora Hermione lo veía con sorpresa y sabía que quería repuestas.
—¿y tú amas a mi madrina? — Teddy hizo una pregunta certera.
— Como a una hermana.
— Entiendo... ¿Tío Draco, amas a mi madrina? — Teddy notó como los integrantes de su familia estaban escupiendo el jugo de naranja sobre él. — Eww, no se hace eso en la mesa, es de mala educación.
— Perdón — dijeron los tres adultos ante el regaño del pequeño.
Con el uso de la magia limpiaron al pequeño para dejarlo impecable. — Ya no quiero saber, me ensucian. Mejor le preguntaré al tío Fred.
— Peter y Fabián te esperan, será mejor que nos apresuremos. — Draco lo apresuró a terminar el jugo. — es seguro que comas muchos dulces, pide los que no tengas lactosa o...
— Seré una serpiente. — Bromeó el pequeño de cinco años.
Cuando ellos se marcharon Hermione se quedó mirando al castaño de manera insistente.
—¿Draco te ha acariciado la cabeza? — preguntó.
—desde hace unos meses. ¿Acaso?
— Yo creo que eso es desde hace mucho, solo que se hacen los tontos. — Respondió Theo. — Sigan negándolo, tarde o temprano... Auuuch maldita resaca, me duele la cabeza.
Hermione se sonrojó como una manzana al pensar en lo dicho por Theodore, sí que le gustaba Draco, ya lo había conocido durante tres años y le gustaba la convivencia.
